JERGA CARCELARIA EN COLOMBIA

Posted by ALPJF | ARTICULOS | Tuesday 2 February 2010 1:30 pm

JERGA CARCELARIA EN COLOMBIA

EDNA YOMARA MEDINA ROSAS

SONIA ESPERANZA RUIZ GONZALEZ

In this report it is pretended to establish the importance of the Jail Jargon study as a relevant aspect of the Jail culture, whose analysis as essential for the psychologist job in prison setting. Later, it is presented a list of common words used for most of the prisoners in the Modelo jail.

Key Words: Language, psychologist, penitentiary, psychology

Dentro del trabajo realizado por los profesionales en psicología dentro de las cárceles, se ha notando paulatinamente la evolución de los objetivos de este trabajo, que han venido evolucionando desde una orientación evaluativo/diagnóstica pura hacia parámetros más interventivos, con el propósito de mejorar las posibilidades de los presos y/o de las propias organizaciones penitenciarias (Clemente, 1998).

Uno de los componentes a tener en cuenta dentro del estudio de la subcultura carcelaria y el cual es de gran importancia dentro de su estudio es el lenguaje carcelario. El lenguaje es sin duda importante. De alguna manera, de nuestro nivel de desarrollo lingüístico se desprenderán no sólo nuestras posibilidades de comunicarnos con los demás, sino también nuestra capacidad de reflexión, e incluso de pensamiento. Progresivamente conforme va avanzando el proceso de prisionización, el preso va asumiendo determinados términos verbales exclusivos de la cárcel, así como una entonación peculiar, e incluso una gesticulación diferente.

Así, el preso va asimilando la cárcel también a nivel lingüístico. En este sentido, el lenguaje se convierte en otro elemento más de exclusión, de marginación (Clemente y Nuñez, 1997).

La corriente lingüística tradicional considera la jerga como un subcódigo originado o estrechamente ligado a las exigencias de una actividad secreta o prohibida, y que proporciona al sujeto marginado una visión diferente del mundo y de la sociedad de la cual no forma parte. Es decir, expresa lo peculiar y ayuda a ejercer el derecho a la diferencia de los que lo usan, reflejando sus valores culturales así como su propia manera de ver y valorar el mundo (Clemente, 1998).

El estudio de la jerga carcelaria, por lo tanto, como componente sobresaliente de la cultura carcelaria, se convierte en un tópico obligatorio de análisis para el psicólogo que trabaja dentro de una institución carcelaria, ayudándole a comprender de una mejor manera al interno, y por lo tanto facilitando el progreso en la consecución de programas que ayuden a introducir cambios significativos dentro del contexto carcelario haciendo de este un lugar más apacible, humano y justo para cada una de las personas que lo integran.

En Colombia, es muy pobre la literatura sobre jerga carcelaria, sin embargo el interés por su estudio va creciendo poco a poco, y se va observando la importancia de conocer cómo es la comunicación entre las personas que se encuentran encarceladas y cómo es el proceso de aprendizaje que tienen que seguir desde que llegan a la prisión hasta que salen, logrando comunicarse de una manera adecuada con los demás , permitiéndoles en un momento dado, sobrevivir y lograr una integración con los demás dentro del ámbito de la prisión.

A continuación, se llevará a cabo una relación de los términos más utilizados por parte de los internos, en la cárcel Distrito Judicial la Modelo, de la ciudad de Bogotá, Colombia. La relación de estos términos se llevó a cabo gracias a la colaboración de tres internos de la cárcel Modelo, quienes fueron contactados gracias a la ayuda prestada por la psicóloga de la cárcel Modelo, Maristella Góngora.

Bicha: bazuco.

Balón: marihuana, huevo de marihuana.

Cacique: el líder.

Canaso: ingresar a la cárcel.

Caspete: sitio donde los internos consumen sus alimentos.

Cruce: un favor que se realiza.

Dejar sano: no molestar.

El barbie: se refiere al joven que llega a la cárcel por primera vez y que generalmente llama la atención en algunos internos que llevan más tiempo dentro de la prisión, debido a su físico.

El sapo: persona que habla más de la cuenta.

Encanado: estar retenido.

Encausado: estar triste o desmotivado.

Encomienda: mandar o enviar algo.

Falton: la persona que no cumple.

Fritos: los prisioneros que no poseen dinero.

Gancho ciego: acompañante del delincuente que no sabe lo que está haciendo.

Grasas: los prisioneros que poseen mucho dinero.

Guachimaniar: pagarle a alguien, cuota que se cancela por cuidar las cosas en las celdas.

La liebre o la culebra: el enemigo.

Las juanas: mujeres prostitutas que van a trabajar a la cárcel en los días de visita para los internos.

La expresión “se va a prender el problema” o “se calentó la vuelta” hace referencia a las peleas que se generan en cada uno de los patios de la cárcel, es un aviso para que los demás internos estén al margen de la situación y no se metan en problemas.

Las locas: travestis.

La cuarenta: hace referencia a las ocasiones en que la visita lleva comida a la cárcel.

Los carros: guardaespaldas de los caciques.

Los guerrillos: guerrilleros.

Los parocos: paramilitares.

Paila: de malas.

Parce o mi pana: compañero.

Parche: sitio de reunión de los internos.

Pista: abrir paso.

Rayas o tombos: los policías de la calle, externos a la prisión.

Rotonda: centro de los pasillos de la cárcel.

Terapiar: castigar.

Tren: los prisioneros que vienen de las estaciones y llegan a la cárcel.

Tunel: lugar en donde duermen los indigentes o lugar de castigo en donde duermen las personas que no pagan las deudas correspondientes.

Viejo o cucho: persona de avanzada edad.

Wimpy: restaurante o sitio donde sirven los alimentos.

Referencias bibliográficas

Clemente, M (1998). Fundamentos de la psicología jurídica. Madrid: Pirámide.

Clemente, M; Nuñez, J (1997). Psicología jurídica penitenciaria. Madrid: fundación Universidad – empresa.

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