ESTAFAS Y SUBJETIVIDAD
GUSTAVO VAQUERA
ÍNDICE
PALABRAS PRELIMINARES
INTRODUCCIÓN
ESTAFA Y SUBJETIVIDAD, UNA RELACIÓN COMPLEJA
ESTAFAS/ESTAFADORES, SU INDAGACIÓN EN EL VINCULO SOCIAL
TRES CAMPOS, CUATRO DEFINICIONES
LA ESTAFA NO ES ACTO PLENO DE SENTIDO
EN BUSCA DE LOS ORÍGENES DE LA ESTAFA EN LA ARGENTINA
ESCUCHA DE LOS ESTAFADORES
LA ESTAFA EN LOS JUBILADOS
LOS CORRALITOS
LA COPARTICIPACIÓN FEDERAL, UNA ESTAFA NACIONAL
LEGALIZACIÓN DE LA ESTAFA
ALGUNAS AFIRMACIONES FINALES
DATOS DEL AUTOR
BIBLIOGRAFÍA
UNA FALLA EN LA SUBJETIVIZACION
Hace ya varios años atendí a un paciente que presentaba numerosos síntomas y padecimientos. Solía tener fenómenos de despersonalización (huía despavorido ante la sensación de no poder reconocerse en el espejo), diarrea inmotivada desde lo orgánico, jaquecas ocasionales, relaciones interpersonales efímeras, abandónico de sus propios objetivos, obeso y períodos depresivos frecuentes.
Su historia personal y psicológica estaba marcada, como era de esperar, por numerosos sucesos y vivencias que bien justificaban ser causales de su sintomatología. Su madre había intentado suicidarse varias veces, incluso en el linaje materno había suicidios. Su infancia había sido una época oscura de mucho aislamiento y carencias biopsicosociales; a los 8/9 años había sido atropellado por un auto, lo que le dejò un politraumatismo y varios meses de internación hospitalaria, tuvo experiencias sexuales precoces para un niño de su edad y varios otros factores de riesgo para su futura Salud Mental.
También me resultó llamativo que su padre había llegado a poseer una pequeña fortuna de origen agropecuario, un nombre respetable socialmente, y una línea de conducta medianamente honorable desde lo moral. Si bien, era un hombre solitario y taciturno, su vida no era un completo enigma. Su padre conoció a un hombre afable, locuaz y extrovertido con el que inició una profunda amistad y luego una relación de socios en los emprendimientos comerciales. Quebraron en un negocio factoril, comenzó a circular por el ambiente de la deuda, los abogados, y los Tribunales de Justicia, le llego un embargo a una de sus fincas y, a la brevedad, fue rematada. En ese tiempo tuvo, lo que el común de la gente llama un derrame cerebral y algunas consecuencias neurológicas. Las quiebras económicas-financieras continuaron hasta que minaron y destruyeron el otrora nivel de vida económico. Pasaron de ricos a clase media baja, con un pasado melancólico que llevar a cuestas.
En el tiempo de las desgracias, el amigo intimo y socio comercial sé alejó definitivamente. Su padre tuvo una muerte, que sin mucho riesgo de equívoco, puede decirse que fue apurada por sus desgracias económicas.
Pasados algunos años, recibieron una carta en la que un autor anónimo les decía que habían sido víctimas de un estafador y les detallaba el cuantioso patrimonio del otrora amigo de su padre, la fecha en que los había adquirido y la foto de un restaurante. Mi paciente y su familia no tuvieron la fuerza para indagar la veracidad del anónimo.
Como psicoanalista pude notar que mi paciente podía hablar de sus múltiples padecimientos y de sus posibles orígenes traumáticos, podía asociar sus males y ponerles palabras, recuerdos, imágenes a sus síntomas, pero no conectaba que la posible desgracia de su padre(ser víctima de una gran estafa y de un hábil estafador) podía ser uno de los factores de sus quiebres en la Salud Mental. Pude concluir que narró las desventuras de su padre, como se cuenta una anécdota a un amigo, y no cómo se habla de la propia historia a un psicoanalista. Era como que no había subjetivado aquella experiencia nefasta en la vida de su padre.
Lo atendí por un tiempo prolongado y con el tratamiento alcanzó varios objetivos terapéuticos que le permitieron una mejor estabilidad en su salud, la cual siempre estaba dominada por el sesgo de su precariedad.
NO atendí solamente a un paciente como esté, sino que fueron varios los que se puede decir tienen en su historia personal un pasado que va de la bonanza económica a un período de escasez de recursos, cómo lo dije de ricos a clase media baja. Ahora puedo llegar a inferir que ellos relataron el declinar de la prosperidad económico como una anécdota a un amigo y no a un psicoanalista. Los otros historiales no tienen una clara probabilidad que el derrumbe económico pueda deberse a haber sido víctimas de un estafador; pero tampoco tuvieron claridad en los factores que motivaron el desastre.
No sería honesto conmigo mismo sino dijera que puedo homologar, con cierto grado de flexibilidad a cualquiera de estos pacientes, con un país llamado Argentina.
Argentina cuenta en su historia con un período (1880-1930) en el que tuvo un bienestar económico, mayoritariamente por sus raíces agropecuarias, un nombre respetable socialmente, y una línea de conducta honorablemente moral en el plano internacional. Después comienza a padecer ciertas desventuras económicas y financieras que le llevaron a un estado de constantes necesidades, a decirse pasa de rico y promisorio a un país de clase media baja con un pasado melancólico que cargar. Uno de los factores de sus desgracias se debe a una época de flagrantes estafas y estafadores (deuda externa, historia impositiva, desguace del estado, Coparticipación Federal, leyes secretas, promoción industrial, etc. Etc) Y lo que me resulta más llamativo es que este país habla de ello cómo se cuenta una anécdota a un amigo y no cómo subjetivando su propia historia, como haciéndose cargo que esa historia tiene efectos en la subjetividad.
Mi investigación sobre “estafas/estafadores, su impacto en la subjetividad” es un intento de adentrarse en este cuestionamiento.
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