LA PSICOLOGÍA JURÍDICA: un recorrido histórico visto desde Venezuela

GERALDINE HENRÍQUEZ BILBAO

DAVID SUCRE VILLALOBOS

La Psicología Jurídica es una de las áreas más jóvenes de la Psicología y su desarrollo científico ha sido vertiginoso y prolijo en las últimas dos décadas, abriéndose espacios para la formación académica, gremial y de investigación en Venezuela y el mundo.  Han sido muchas sus definiciones a lo largo de este proceso de construcción de saberes, siendo Clemente (1998) quien permite ilustrar su campo de acción como sigue:

“La Psicología Jurídica es el estudio del comportamiento de las personas y de los grupos en cuanto que tienen la necesidad de desenvolverse dentro de ambientes regulados jurídicamente, así como de la evolución de dichas regulaciones jurídicas o leyes en cuanto que los grupos sociales se desenvuelven en ellos”.

La Psicología Jurídica existe como especialidad desde los años 30´, pero antes sólo desde el plano de lo factual. Se trata así de una existencia ontológica basada en la realidad de los hechos y percibida a través de la práctica profesional de psicólogos y psicólogas en el terreno jurídico. Desde el Derecho y en la práctica social cotidiana, se ha pensado a menudo que las leyes se bastan a sí mismas para hacer y administrar justicia; sin embargo, el Derecho contemporáneo tiende cada vez más a crear espacios para el aporte que pueden brindarle las disciplinas afines, situación histórica que ha caracterizado igualmente al devenir de las Ciencias Sociales.

Esta visión sesgada del Derecho como autosuficiente, basada en el argumento de que regula las relaciones sociales sin necesidad de estudiar a las personas o a la sociedad, ha representado un obstáculo a la hora de avanzar en la investigación psico-jurídica de carácter científico, limitando la participación de otras disciplinas en la toma de decisiones judiciales, haciendo de la práctica psico-jurídica una simple aplicación de la Psicología al Derecho.

Es así como el término Psicología Jurídica es denominado un campo de la ciencia de la conducta, dados  tanto el afán de los/as psicólogos/as de desarrollar y potenciar su campo de acción en el terreno jurídico, como la realidad de que en pocos ambientes las conductas de las personas dependen tanto del lugar donde se producen como en el territorio jurídico. De hecho, la realidad posible de ser estudiada científicamente solo existe bajo dos condiciones, porque es perceptible y porque es regulada legalmente (Clemente, 1998).

            La Psicología Jurídica tiene su origen formal a partir del texto que escribiera Emilio Mirá y López en 1932 (España) titulado Manual de Psicología Jurídica, en el cual se expone por primera vez la razón de ser de las prácticas psicológicas en el campo del Derecho (Mancilla, 2003). A partir de esta primera teorización se logró la clasificación de las áreas de aplicación de la Psicología en el fuero jurídico como sigue:

  • Psicología Penitenciaria: encargada del diagnóstico, asesoría y tratamiento de los internos e internas, el personal que labora en centros de reclusión y del seguimiento a exreclusos/as.
  • Psicología Policial y de las Fuerzas Armadas: dedicada a la selección, asesoría organizacional y capacitación del personal que constituye la fuerza pública.
  • Psicología Aplicada a los Tribunales (Judicial o Forense): centrada en la evaluación y asesoría aplicada a los tribunales penales, laborales, civiles, de niños/as y adolescentes, de familia y administrativos. Ésta se relaciona con la Psicología Judicial, que aporta conocimientos, investiga y evalúa el relato de testigos y su valoración por parte del jurado. Interviene en casos en que se requiere conocer el estado psicológico de las personas que forman parte del proceso judicial, con el fin de orientar las decisiones del funcionario/a judicial. Allí se incluyen la valoración de atribución de responsabilidad y la capacitación de los/as funcionarios/as de justicia (defensores/as, fiscales/as, jueces/zas, etc.).
  • Victimología: aplica tratamiento, hace prevención e investigación sobre las víctimas reales o potenciales del delito.
  • Mediación: es el acompañamiento en las conciliaciones en las cuales se asesora imparcialmente un proceso de toma de decisiones, que puede estar inserto o ser una alternativa al proceso judicial (Tapias, 2002).

Como se observa, el campo de actuación psicojurídica es amplio y dirige la práctica hacia la prevención, la evaluación o la intervención directa sobre personas, y tiene como requerimiento, para la consideración de una práctica profesional “experta”, de la especialización académica y de la acumulación significativa de ejercicio profesional, idealmente caracterizadas por la adquisición y reconstrucción de un saber multi/inter/transdisciplinario sustentado en las nociones propias de la Psicología, el Derecho, las Ciencias Sociales y la Criminología, entre otras, con metodologías específicas derivadas, lo cual implica el paso de una Psicología del-para-en el Derecho, hacia el logro de un espacio verdaderamente significativo de la Psicología en la Administración de Justicia.

Psicología Jurídica Iberoamericana

España ha sido uno de los primeros países en desarrollar científicamente el campo de la Psicología Jurídica. Mucho antes de la obra de Mirá y López, hacia 1838, el médico Pedro Mata inició estudios de toxicología en Francia, regresando a España habiendo escrito su Tratado de Medicina y Cirugía Legal. Luego de esto, a fines de la centuria de 1800, Concepción Arenal se inspira en el humanismo y el idealismo frente a las instituciones carcelarias y a la visión tradicional y punitiva del tratamiento penitenciario para hacer sus aportaciones en consideración a ello; hacia 1917, Pedro Dorado Montero contribuye con múltiples textos escritos, entre los que resalta su Tratado de Psicología Criminal; asimismo, Quintiliano Saldaña (1930 y siguientes), catedrático de Antropología Criminal y Derecho Penal y director de la Escuela de Criminología de la Universidad de Madrid, llevó a cabo una gran labor de erudición en torno a temas de Psicología Criminal. Hasta finalmente contar con la publicación del Manual de Mirá y López, quien logra su aporte proponiendo una visión integral de la Psicología Jurídica, con amplitud y tendencia abarcativa de las múltiples prácticas de psicólogos/as en el área. En 1965 surgen en España los primeros cargos de psicólogo penitenciario; a partir de 1970, ésta disciplina emerge luego de cierto estancamiento por el período de postguerra, siendo en 1987 cuando se crea una sección de Psicología Jurídica en el Colegio Oficial de Psicólogos de España y en algunos Colegios locales y de provincia se establece un turno de oficio de profesionales para atender las demandas de los peritajes forenses. Por último, en 1988, al crearse los equipos técnicos de apoyo a los juzgados, se establece la figura del psicólogo en las clínicas médico-forenses de los mismos (Carpintero y Rechea, 1998).

La especialización académica en el área es el avance más reciente, cuyo antecedente es la incorporación de materias optativas o sustantivas sobre Psicología Jurídica en el pensum de las carreras de Derecho y Psicología en las Universidades.  Universidades como la Complutense de Madrid, la de Barcelona, la de Sevilla y Granada, son muestra importante de ello.

            En América Latina, progresivamente los países han ido definiendo y desarrollando el ámbito psico-jurídico, comenzando por Argentina y México, siendo coincidente con el resto de países el recorrido hacia el logro de su identidad profesional, desde la práctica asistemática hasta la capacitación académica especializada.  Un paso importante fue la creación de la Asociación de Psicólogos Forenses de la República Argentina (APFRA) y otras asociaciones científico-gremiales de ese país, pues desde allí se fundamenta la organización de sus profesionales, alcances y límites de su praxis y se promueve la divulgación y capacitación permanente y sostenida de sus miembros/as; Chile, Uruguay, Brasil, Puerto Rico y Colombia, han ido incorporándose a un importante movimiento científico e investigativo de la Psicología Jurídica, brindando sustantivos aportes a la misma, teniendo como norte mostrar una visión desde las problemáticas propias de Latinoamérica y el Caribe, trascendiendo los límites de sus fronteras a través de este legado.  Han continuado por esta vía otros países como Paraguay, Cuba, Venezuela, Perú, Bolivia, Costa Rica, Panamá, Guatemala y Nicaragua.  Cabe destacar que actualmente la mayor limitación que se presenta en los países latinoamericanos sigue siendo la carencia de espacios formales de capacitación profesional en el área.  En este sentido, muchos/as profesionales han procurado la formación académica psico-jurídica fuera de sus países de origen, con las dificultades que derivan de ello, adquiriendo así las bases teórico-metodológicas psico-jurídicas en universidades extranjeras, cursos especiales o Congresos y eventos científicos de la especialidad.

            Algunos de los personajes más destacados de la Psicología Jurídica contemporánea en América Latina son José La Calle (psicólogo jurídico intercultural hispano, California, Estados Unidos de Norteamérica), Osvaldo Varela, Héctor Álvarez, Alfredo Sarmiento, Stella Puhl, Néstor Litter (Argentina), Eric Chargoy, Eric García (México), Fernando Díaz Colorado, Ángela Tapias (Colombia), Ramón Arce (Colombia-España), Carlos Noguera (Paraguay), Denisse Perisini (Brasil), entre tantos más quienes han destacado por su producción e impulso a la especialidad.

            El producto de los desarrollos de la Psicología Jurídica en Iberoamérica son regularmente expuestos ante la comunidad científica en los Congresos y Jornadas realizadas a partir de las distintas instituciones gremiales-profesionales reconocidas, como son la Asociación Iberoamericana de Psicología Jurídica, la Asociación Latinoamericana de Psicología Jurídica y Forense y la Sociedad Internacional de Psicología Criminológica.

Avances de la Psicología Jurídica en Venezuela

En nuestro país, la práctica ha prevalecido frente a la capacitación académica, como el resto de las historias de países vecinos.

Así, el otrora Ministerio de Justicia (a través de varias de sus dependencias, como la extinta Policía Técnica Judicial -PTJ-, hoy Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas –CICPC-, la Dirección de Prisiones y sus sub-programas de Tratamiento Institucional y de Tratamiento no Institucional, entre otras), así como los entonces Consejo Venezolano del Niño e Instituto Nacional de Atención al Menor (INAM), desde 1930 en adelante, han sido las instituciones públicas por excelencia en el ejercicio de la Psicología Jurídica en Venezuela, pues desde allí fueron creados los primeros cargos de psiquiatra y psicólogo forense y de psicólogo penitenciario. El Dr. Raúl Castillo fue el primer psiquiatra forense adscrito a la antigua Policía Técnica Judicial (PTJ); en 1940 se realiza el primer peritaje psicológico, realizado por las Lcda. Carmen Luisa Uribe y  Lcda. Flor Ortega (Consejo Venezolano del Niño), quienes eran psicómetras para entonces y con la apertura de la primera Escuela de Psicología en la Universidad Central de Venezuela (UCV), logran su licenciatura en Psicología.

A partir de 1965, se comienza a comprender la necesidad de conformar equipos multidisciplinarios, incorporándose a trabajadores/as sociales, principalmente, a los equipos de psiquiatría y psicología forenses y es en 1980, cuando el Ministerio de Justicia, incorpora a psicólogos/as en su Programa de Tratamiento no Institucional y se crea el primer Centro de Observación y Diagnóstico como entidad extra-carcelaria, ya existiendo previamente el cargo de psicólogo en las cárceles venezolanas.  (Mancilla, 2003).

Corresponde destacar la labor de la psicóloga Esther Escalona, esmerada investigadora y académica, quien fue un pilar fundamental para el impulso de la Psicología Jurídica con rigor científico en Venezuela, facilitando la vinculación inicial de psicólogos/as que trabajaban en el área como funcionarios/as adscritos/as a instituciones públicas, con las actividades de la Asociación Iberoamericana de Psicología Jurídica (AIPJ), estimulando la investigación aplicada, con miras a la creación de la Sociedad Venezolana de Psicología Jurídica, proyecto que en el año 2000 es concretado como Asociación Venezolana de Psicología Judicial por el abogado y psicólogo Luis Lugo y la psicóloga y abogada Miryam Rivas, quienes a su vez han sido representantes de la Asociación Latinoamericana de Psicología Jurídica y Forense (ALPJF) en Venezuela desde el año 2000 hasta el 2013, logrando estructurar los Congresos Bienales de Psicología Jurídica en Venezuela desde entonces.  La representación de país de la ALPJF la asume en el 2013 la Lcda. Geraldine Henríquez, focalizando su gestión en la capacitación académica de los/as colegas de la especialidad y en la unificación gremial de los/as mismos/as.

            Desde 1980, el Dr. Augusto Mancilla, en la Escuela de Derecho de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), dio inicio a la materia de Psicología y Psiquiatría Judicial; en esta misma casa de estudio, en el 2011 la Lcda. Milagros Fagúndez diseña y constituye la cátedra de Psicología Clínica aplicada al campo Jurídico como asignatura electiva en la carrera de Psicología, ambas en Pensum actualmente.

Pero el primer espacio de capacitación formal especializada en Venezuela se crea en la Universidad Metropolitana (UNIMET) con su Diplomado en Psicología Jurídica (2006-07), en una propuesta multidisciplinaria de un equipo de profesionales de la Psicología y el Derecho entre quienes destacan la Dra. Elena de Martínez, directora de la Escuela de Psicología UNIMET, la Abgda. Carmen Alguíndigue, la Lcda. Geraldine Henríquez como experta en la especialidad y la Lcda. Angelita López, quien asumiera luego la Coordinación de este Diplomado.  Sin embargo, ya antes, en otras Escuelas de Psicología de algunas universidades a nivel de pregrado, en ciertos postgrados de otras carreras distintas a la Psicología (Derecho, Criminología, por ejemplo) y en Institutos de capacitación en investigación policial, los pensum de estudio contemplaban asignaturas vinculadas a la especialidad (Psicología del Derecho, Psicología Criminal, Psicología Criminológica, entre otras).

      Otro trabajo importante que ha de subrayarse, además por su vigencia, es el de la Escuela de Psicología de la UCV, que desde 1998 abre una significativa opción de formación en el área, a través de la creación de cursos optativos de Psicología Jurídica, hoy diseñados como Diplomado, conducidos por el Dr. Luis Lugo y la Dra. Miryam Rivas.  En este año 2014, la UCV avanza en la creación de un espacio de postgrado en Psicología Jurídica, como producto del trabajo consecuente y sostenido del equipo que acompaña a la los profesores  Lugo y Rivas.

En este recorrido histórico, marca un hito en la integración de profesionales de distintas ramas del saber psico-jurídico y de todos los ámbitos de actuación profesional en Venezuela vinculados a la administración de justicia, la Representación Venezolana de la Sociedad Internacional de Psicología Criminológica (SIPC-VE), asumida por la Lcda. Geraldine Henríquez en el año 2006 y hasta la fecha, a partir de la cual se coordinan tres ediciones de Jornadas Orientales de Psicología Criminológica, las dos primeras en la ciudad de Maturín, luego Barcelona, contando con la presencia de ponentes y participantes de todo el país y de América Latina, continuando con la participación de colegas adheridos a la SIPC-VE en sucesivos eventos académicos y científicos realizados dentro y fuera del país.

A partir del empuje que le dan al desarrollo de la especialidad psico-jurídica en Venezuela, tanto la ALPJF como la SIPC, se han ido sumando alternativas académicas universitarias y laborales, entre las que cuentan: asignaturas y Diplomados sobre Psicología Jurídica y Forense en la Universidad de Yacambú, la Universidad Arturo Michelena, la Universidad Centro-occidental “Lisandro Alvarado”; los Diplomados en Psicopatología Criminal del Centro Integral Avanzado de Estudios Superiores (CIADES) y en Psicología y Psiquiatría Forense del Centro Profesional de Mejoramiento Jurídico (CEPROMEJUR), ambas iniciativas ampliadas desde el 2013; la creación de la Sociedad Venezolana de Psicología Legal, Forense y Criminológica (SOVEPLEGAL), como derivada autónoma de la SIPC (presidida por la Lcda. Geraldine Henríquez y en proceso de legalización), cuyo equipo de trabajo, en base a varias alianzas interinstitucionales, diseñó y llevó a cabo un Diplomado en Psicología Legal (2012-2014), coordinado por el Lcdo. David Sucre; las capacitaciones tipo Cursos o Talleres intraintitucionales como la de la Escuela Nacional de Fiscales del Ministerio Público, la Escuela Nacional de la Magistratura, las distintas opciones de formación policial y castrense, entre otras, donde crecientemente se han incluido asignaturas o contenidos asociados con la Psicología Jurídica.

En el campo laboral, se observa un aumento creciente de cargos y solicitudes de servicio de Psicólogo Forense, Psicólogo Jurídico y de Psicólogo con funciones psicojurídicas, en instituciones públicas como Fiscalía, Tribunales, Consejos de Protección, Servicios Penitenciarios, organismos policiales, institutos autónomos y Centros de atención a víctimas, así como en organizaciones no gubernamentales, fundaciones y asociaciones civiles vinculadas a los derechos humanos, la infancia, la familia, la prevención del delito, procesos de mediación, etc.

Cabe destacar y distinguir entonces, el nombre de algunos/as de los/as colegas que en esta breve historia contemporánea, han acompañado con su formación, práctica profesional, docente e investigativa, a los equipos que se han ido constituyendo a favor del impulso de la Psicología Jurídica venezolana, a saber: Esther Escalona, Magdalena López, Miryam Rivas, Luis Lugo, Guillermo Arias  (UCV), Augusto Mancilla, Milagros Fagúndez (UCAB), Leonor Acosta (Universidad Arturo Michelena), Doris Bapttista, Maritza Carrasquel, Fidelia Naspe (Ministerio de Justicia), Juana Azparren, Carlos Ortiz, Viviana Daza (CICPC), Rubén Loaiza (CDMNA), , Erna Perfetti, Stella Casanova (Tribunales de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes), Angelita López (FONDENIMA / UNIMET), José Gregorio Domínguez (FONDENIMA), y nuevas generaciones que han procurado continuar abonando el camino, como son, Nancy Torres, Lisbeth García, Miroslava Carvajal, Sasha Montes (Diplomado en Psicología Jurídica UNIMET), Viviana Daza, David Sucre, Bárbara Mila, Zena Sleiman, Claudia Caraballos (tesistas y participantes de la asignatura de Clínica aplicada al campo jurídico UCAB), Mónica Portillo, Jenaro Becerra (Diplomado en Psicología Legal SOVEPLEGAL) y otros/as de las distintas cohortes del Diplomado en Psicología Jurídica de la UCV.

El futuro de la Psicología Jurídica en Venezuela

La reciente incorporación de nuevas leyes como la Ley Orgánica de Protección a Niños, Niñas y Adolescentes, la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida libre de Violencia, la Ley de Igualdad de Oportunidades entre los géneros, las Reformas recientes a la Ley de Régimen Penitenciario y  al Código Orgánico Procesal Penal en Venezuela, crean y denuncian a la vez, dos realidades: por una parte, la necesidad de abordar desde nuevas y eficientes perspectivas los problemas sociales con asidero jurídico-legal y por otra, cimentar la base psico-socio-jurídica para el ejercicio de derechos y deberes ciudadanos, en miras a la constitución de una sociedad libre, justa, de paz y equidad. Se trata de que efectivamente estamos en un tránsito hacia el cambio de paradigma, hacia uno donde se respete el saber derivado de todas las disciplinas y sus profesionales, uno donde el ejercicio personal de derechos sea la base para la práctica profesional, donde la responsabilidad de una acción libre sea comprendida como individual y colectiva y el límite venga puesto por el posicionamiento ético como sujetos.

Es así como hoy, es un reto para el país la promoción organizada y sistemática de la Psicología Jurídica, tanto a nivel gremial como académico, incluyendo sus contenidos en la formación de pre-grado de las carreras de Psicología, Trabajo Social, Sociología, Criminología y Derecho, creando la especialización de Post-grado para psicólogos/as y desarrollando investigación teórica y de campo en los distintos tópicos que hasta ahora incluye.

El hecho de que sea factible identificar la Psicología Jurídica como un campo especializado de las ciencias de la conducta, no implica que esté todo hecho: muy por el contrario, el reto está en atravesar este puente con cuidado y esmero, para que se pueda continuar cotidianamente avanzando hacia el logro de una cultura de paz y tolerancia, abriendo caminos hacia la transformación positiva, en vez de asistir al drama de otros; donde se potencien virtudes, en vez de regalar dones superficiales y perecederos, comprendiendo que toda conducta humana se da en un complejo dinámico y que el cambio posible, parte de conocer el comportamiento y el proceso implicado en su manifestación; se trata de sustituir la actitud paternalista y de empoderamiento individual, por una de respeto por el pensamiento libre, plural, creativo y responsable.

El desafío está en re-descubrir los valores sociales que se desean hacer prevalecer y contribuir al alcance de ese ideal social, bajo un paradigma de comprensión y cooperación interhumana y una doctrina de justicia social. Este reto es complejo: parte por aclarar si lo anteriormente planteado es verdaderamente una necesidad social, contrastando lo que socialmente se ha mantenido como deber-ser en los distintos momentos históricos del país; ello requiere de una capacitación académica rigurosa, pero sobre todo implica asumir responsablemente el cambio de paradigma y de doctrina, comprender que la realidad se construye socialmente, que no existen verdades absolutas y que el conocimiento se desarrolla histórica-socio-culturalmente a partir de la conjunción  entre las prácticas cotidianas y la investigación científica; significa, en palabras de Pérez Aquerreta (2003), una apropiación vivencial, una introyección de una postura integral de defensa de los derechos humanos en toda su extensión.

Se está frente a un momento que requiere de la participación activa del cuerpo colegiado de psicólogos/as, ya no sólo desde la intervención en lo idiográfico, lo individual y privado; la convocatoria es al ejercicio profesional-social del principio de corresponsabilidad en la búsqueda de soluciones alternativas a las conflictivas sociales contemporáneas, que pasan por lo individual, pero lo superan, siendo la base normativa (ley), insuficiente para contener los efectos nocivos colectivos del desbordamiento violento o antinómico, por lo que exige volcar el compromiso para con el proyecto del país y del continente en co-construcción.

Profundizar en el desarrollo de la Psicología Jurídica en Venezuela implica aceptar el compromiso como ciudadanos/as, como profesionales de la psicología, como conocedores/as del marco jurídico y como seres humanos con deberes y derechos, a través de la consolidación de conocimientos que conjuguen el sentido de la ley escrita, el conocimiento científico psicológico y la práctica cotidiana de ser sujeto de derechos y deberes.

BIBLIOGRAFÍA

CLEMENTE, M (1998).  Fundamentos de la Psicología Jurídica.  Madrid: Pirámide.

MIRÁ Y LÓPEZ, E. (1932) Manual de Psicología Jurídica.  Barcelona: Salvat.

MANCILLA, A.  (2003).  Curso de Psicología y Psiquiatría Jurídica.  Material mimeografiado no publicado.  Caracas (UCV).

TAPIAS, A. (2002) y otros.  Perfil Profesional del Psicólogo Jurídico.  www.psicologiajuridica.org

CARPINTERO, H. Y RECHEA, C. (1998).  En : Fundamentos de la Psicología Jurídica.  M. Clemente (coord.).  Madrid: Pirámide.

PÉREZ AQUERRETA. S. (2003).  Curso de Psicología y Psiquiatría Jurídica.  Material mimeografiado no publicado.  Caracas (UCV).

HENRÍQUEZ, G.  (2013).  Entrevistas institucionales sobre la historia psico-jurídica en Venezuela.  Material mimeografiado no publicado.  Caracas.

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35 Comments

  • Ana Maria Siefken dice:

    Excelente exposición, muy clara
    gracias

  • CARLOS ALBERTO RUIZ ULLOA dice:

    Geraldine, me das un gran respiro respecto a la Psicologia Juridfica en Venenzy¡uela, llevo 3 años realizando estudios e investigaciones en esta área especificamente el aporte que representan los informes psicologicos en sistema judicial en venezuela y he determinado el poco conocimiento por parte de muchos juristas respecto a esta herramienta para procesos legales, asi como tener la suficiente capacidad academica practica para poder refutar cualquier mala interpretacion que podria tener un informe psicologico de dudosa calidad tecnica. Manifiesto mi admiracion por tu estudio del caso y espero poder tener mas informacion sobre tus trabajos…. Gracias Abg. Carlos Ruiz

  • Iliana Rondon Garcia dice:

    En mi pais Cuba, el desarrollo de la Psicologia Forense ha estado muy ligado al desarrollo de la Psiquiatria Forense y penosamente no se imparte como asignatura en la formacion universitaria de la profesion, lo cual constituye una limitacion en la extension de la practica de la especialidad

    • Francisco dice:

      Seria posible su correo, en Ecuador se esta discutiendo sobre la postura de sus autoridades a considerar a la Psicología como parte de las ciencias sociales y sacarles de las ciencias de la salud

  • César dice:

    Excelente el desarrollo muy bien tratada la tematica. Felicitaciones.

  • Soledad Dawson dice:

    Gracias por la ponencia! Reitero que es importante que sepamos que aún tenemos un largo camino a recorrer para la inserción de psicólogxs forenses en algunas institciones.

  • Laura Neira dice:

    Gracias por compartir, excelente recorrido histórico para conocer los inicios de la psicología jurídica.

  • ROCIO GONZALEZ CHAVEZ dice:

    UN ARTICULO INTERESANTE E ILUSTRATIVO, MUCHAS GRACIAS

  • Edgar U Santacruz A dice:

    Exelente tema, muy buena exposición

  • david sucre dice:

    MUCHAS GRACIAS ÚEDEN COMUNICARSE POR LA VIA DE SOVEPLEGAL@YAHOO.COM

  • PABLO ANDRES PERELLO dice:

    Muy Bueno!Felicitaciones!!

  • tania dice:

    un tema muy bien sustentado. muchas gracias.

  • ULISES ZEPEDA RIOS dice:

    NO CABE DUDA QUE NO PODEMOS ABSTRAERNOS DE LOS AVANCES Y EL DESARROLLO DE LA CIENCIA Y MAS EN NUESTRA MATERIA MUCHAS FELICIDADES POR LA PONENCIA SALUDOS

  • alexander vallejo dice:

    GRACIAS POR LO BUENOS ARGUMENTOS Y EL BUEN SUSTENTO DEL TEMA ES NECESARIO IR A LAS FUENTES Y SABER LA EVOLUCIÒN DE LA PSICOLOGÌA FORENCE

  • Dr.Wilmer Ortega dice:

    Hay un alivio luego de leer su trabajo. Espero que la politización de esos cargos no sea posible, pero en la realidad actual del sistema politico imperante en el país, que se caracteriza por justamente tener inherencias en todas las instituciones, hace que sea un deseo casi utópico. Gracias

  • Edgar Ignacio Niño Lopez dice:

    Adecuada la tematica, de este tema bien interesante.

  • Patricia Pinargote dice:

    Mis felicitaciones por los aportes brindados…

  • Magdalena Chavez Mariscal dice:

    PONENCIA CON VERACIDAD Y CLARIDAD FELICIDADES.

  • Martín Covarrubias dice:

    Brillante exposición en la cual rescato lo conducente no sólo el valioso aporte histórico, sino el sentido mismo en cuanto a los procesos identitarios y deontológicos del profesional en este interesante y maravilloso campo profesional.

  • Denise Maria Perissini da Silva dice:

    !Qué interesante! yo siempre creía que el primer autor de Psicologia Jurídica era Mira Y López. !Muy preciosa su ponencia!

  • Gloria Lucia García Alvarez dice:

    Felicidades…
    Esta puesta en contexto de la evolución de Psicología Jurídica en Venezuela es también el reflejo de la rápida evolución de la misma. Este Congreso en especial nos esta mostrando esta tendencia y uno prospectiva profesional de mucha calidad.

    Gloria Lucía García Alvarez
    Universidad Católica de Colombia
    Psicólogos Consultores
    Evidencia Digital

  • Graciela Hernandez Alvarez dice:

    Artículo muy interesante, gracias por compartir.

  • pablo amezcua dice:

    muy interesante,

  • Muy buena ponencia nos muestra lo mucho que se ha avanzado y lo muchísimo que queda por hacer entre todos y a través de estos Congresos lo lograremos.

  • maria teresa oroño gatti dice:

    Recorrido necesario. Gracias por escribirlo

  • denysse Pinto dice:

    Muy interesante, gracias por compartirnos tu ponencia.

  • Katherin Rendón dice:

    Luego de formarme durante largo tiempo fuera de mi país (Venezuela) en psicología forense y estando ya a poco tiempo de volver a mi tierra muchas veces me he debatido entre la situación de mi elección de especialidad quizás porque efectivamente por la situación de crecimiento moderado de la disciplina muchos pensarían que el campo no se trabaja o que incluso esta desierto luego de leer tan interesante artículo me convenzo aun mas que podemos seguir como profesionales aportando para cultivar y hacer crecer esta rama. Excelente contenido

  • Gloria Torres dice:

    Excelente ponencia, en mi pais
    Venezuela se inicia esta àrea de investigacion con pasos muy lentos, se que ahondar en el contexto de conocimientos es un desafio que mejoraria la justicia social, por ello considero de iminente importancia divulgar esta informacion a los fines de sensibilizar a todos aquellos profesionales involucrados en el hecho juridico.

  • DUENDY KIRA RAMIREZ SANCHEZ dice:

    CON EL GOBIERNO ACTUAL NO CREO EN UN SISTEMA TRANSPARENTE Y JURIDICO DENTRO DEL MARCO CONSTITUCIONAL ES UN PAIS DONDE SE VIOLAN TODOS LOS DERECHOS Y DONDE EL CIUDADANO PERDIO EL DERECHO A DFENDERSE

    • Geraldine Henriquez dice:

      ello no quiere decir que los profesionales estemos extintos… ser país es algo mucho más complejo que un gobierno de turno o sus opositores… sería injusto con el propio país y sus pobladores pensarlo… es respetable su comentario, pero también le invito a trascenderlo y mirar lo que hacemos muchos venezolanos, por Venezuela, por nosotros mismos, por nuestras decisiones de vida y nuestras profesiones.

      no lo digo solo por mi, sino por muchos colegas en el sistema de administración de justicia y fuera de él.

      hay mucho aún, y sí, mucho por rescatar.
      gracias,

  • yohana dice:

    muchas gracias por la informacion

  • Geraldine Henriquez dice:

    gracias a todos por sus comentarios, atte,

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