UNA MIRADA HACIA LOS AGRESORES DE PAREJA DESDE LA ÓPTICA DE SUS VICTIMAS

 LUIS ALFREDO TURCIOS MORALES

Estudio descriptivo de factores de riesgo de violencia contra la pareja en una muestra de casos atendidos en el Instituto de Medicina Legal Dr. Roberto Masferrer en 2012.

Un análisis preliminar.

Introducción.

Esta investigación exploratoria  busca identificar  y analizar  algunos  de  los  principales factores de riesgo de la violencia de pareja en casos denunciados por las victimas en el sistema judicial salvadoreño y que han sido remitidas al Instituto de Medicina Legal Dr. Roberto Masferrer para efectos de someterse a las evaluaciones psicológico-forenses respectivas como parte de las diligencias iniciales de investigación del delito.

Marco conceptual sobre Violencia contra la Pareja (VCP). Violencia en contra de la mujer.

La violencia física o sexual contra las mujeres es un problema relevante de salud pública que  puede  afectar  muchos  aspectos  de  la  salud  física  y  psicológica  (OMS,  Informe Mundial Sobre la Violencia y la Salud, 2002). La violencia intrafamiliar, también llamada

“maltrato de la pareja” o “maltrato de la esposa”, es una faceta del problema global de violencia contra la mujer. En general, la violencia intrafamiliar es asociada con un desequilibrio en el poder que tiene una persona por parte de otra. En la mayoría de las veces, la violencia está dirigida contra la mujer por parte del hombre.

La violencia contra las mujeres representa un grave problema social y requiere ser comprendida y reconocida en toda su complejidad; el modo en que dicho reconocimiento sea efectuado será fundamental en el momento de realizar intervenciones por parte de quienes  brindan  servicios  en  instituciones  como  el  Poder  Judicial  que  es  donde  las víctimas acuden para dar a conocer la situación y solicitar su protección. L a atención de este problema social tan grave no puede ser como la de cualquier otro problema desde miradas o criterios tradicionales; debe estar fundamentada en la perspectiva de género y con la celeridad que se requiere para tomar decisiones acertadas que eviten su agudización y las consecuencias letales.

Violencia contra la mujer.

La violencia contra la mujer es todo tipo de violencia ejercida contra la mujer por su condición de mujer. Esta violencia es consecuencia de la histórica posición de la mujer en la familia patriarcal, subordinada al varón, carente de plenos derechos como persona. La violencia contra la mujer presenta numerosas facetas que van desde la discriminación y el menosprecio hasta la agresión física o psicológica y el asesinato.   Produciéndose   en   muy   diferentes   ámbitos   (familiar,   laboral, formativo,..), adquiere especial dramatismo en el ámbito de la pareja y doméstico, anualmente  decenas  o  cientos  de  mujeres  son  asesinadas  a  manos  de  sus parejas en diferentes países del mundo.

Al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha padecido a lo largo de su vida un acto de violencia de género (maltrato, violación, abuso, acoso,…) Desde diversos organismos internacionales se ha resaltado que este tipo de violencia es la primera causa de muerte o invalidez para las mujeres entre 15 y 44 años.

Dado  que  la  violencia  contra  la  mujer  es  mayoritariamente  ejercida  por  los hombres respondiendo a condicionamientos sexistas, se usa el término «violencia machista» para referirse a esta violencia contra la mujer ejercida por el hombre.

El término «violencia de género» también es frecuentemente utilizado. Sería una expresión menos concreta y que en cierto modo suaviza la verdadera naturaleza de la violencia contra la mujer. Menos concreta porque se referiría a la violencia practicada desde ambos sexos y, en cierto modo, edulcorada, ya que obviaría un factor que no es simétrico, que únicamente es causa en la violencia del hombre contra la mujer: el sentimiento de superioridad y dominación de éste sobre ella y, más extensamente, el machismo. Otro tanto ocurriría con los términos «violencia sexista» y «violencia de pareja».

La  expresión  violencia  de  género  es  la  traducción  del  inglés  gender-based violence o gender violence, expresión difundida a raíz del Congreso sobre la Mujer celebrado en Pekín en 1995 bajo los auspicios de la Organización de las Naciones Unidas. En el inglés se documenta desde antiguo un uso translaticio de gender como  sinónimo  de  sex,  sin  duda  nacido  del  empeño  puritano  en  evitar  este vocablo. Con el auge de los estudios feministas, en los años sesenta del siglo xx se comenzó a utilizar en el mundo anglosajón el término gender con el sentido de

«sexo de un ser humano» desde el punto de vista específico de las diferencias sociales y culturales, en oposición a las biológicas, existentes entre hombres y mujeres. En español las palabras tienen género, mientras que los seres vivos tienen sexo. En español no existía tradición de uso de la palabra género como sinónimo de sexo. Mientras que con la voz sexo se designaba una categoría meramente orgánica, biológica, con el término género se ha venido aludiendo a una  categoría sociocultural que  implica  diferencias o  desigualdades de  índole social, económica, política, laboral, etc. En esa línea se habla de estudios de género, discriminación de género, violencia de género, etc. Y sobre esa base se ha llegado a extender el uso del término género hasta su equivalencia con sexo.

Los términos «violencia familiar» o «violencia intrafamiliar», en sí comprenden la violencia entre todos los miembros de la familia. Con una importante presencia en Sudamérica, se vienen utilizando desde 1988 y 1993 para referirse a la violencia ejercida contra la mujer en el ámbito de la familia, y más concretamente de la pareja,  debido  a  que  frecuentemente  la  violencia  ejercida  en  este  ámbito  va dirigida contra la mujer. Sería específica de estos casos, y referida a sucesos de violencia contra la mujer en este ámbito no debería ofrecer dudas. De igual modo, desde 1983 también se utiliza «violencia doméstica» ya que resulta común que la violencia contra la mujer aparezca en el ámbito doméstico, aunque, como Raquel Osborne expone en su libro Apuntes sobre violencia de género, oculta la causa y carácter de esta violencia.

Violencia contra la mujer en la familia

La violencia contra la mujer comienza en la infancia y es en la familia donde principalmente se ejerce esa violencia. La infancia es especialmente vulnerable a la violencia y la niña sufre un  plus añadido por su  condición femenina. A la ablación, generalizada en determinadas comunidades e ineludiblemente ligada al sexo femenino, el comercio sexual que puede arrancar ya en el seno de la familia con   la  venta  de  la  niña,  o  el  infanticidio   y  los   abusos   sexuales,   más frecuentemente ligados al sexo femenino, se une una más estricta autoridad paterna,  ejercida  también  por  hermanos,  y una  educación  discriminatoria  que limita sus expectativas vitales.

A estas violencias, aún habría que sumar otras muchas de menor carácter que irían desde un mayor autoritarismo paterno y familiar, a los matrimonios forzosos. La violencia ejercida contra la mujer, sea cual sea su naturaleza, tiene como marco preferente la familia.

Violencia contra la mujer en la pareja.

La violencia contra la mujer por parte de su pareja o ex pareja está generalizada en el mundo dándose en todos los grupos sociales independientemente de su nivel económico, cultural o  cualquier otra  consideración. Aún  siendo  de  difícil cuantificación, dado que no todos los casos trascienden más allá del ámbito de la pareja, se supone que un elevado número de mujeres sufren o han sufrido este tipo de violencia. Estudios realizados en países por desarrollar arrojan una cifra de maltrato en torno al 20%, encontrándose los índices más bajos en países de Europa, en Estados Unidos, Canadá, Australia y Japón con cifras en torno al 3%.

«Es un hecho que en una relación de pareja la interacción entre sus miembros adopta formas agresivas». En todas las relaciones humanas surgen conflictos y en las relaciones de pareja también. Las discusiones, incluso discusiones acaloradas, pueden formar parte de la relación de pareja. En relaciones de pareja conflictivas pueden surgir peleas y llegar a la agresión física entre ambos. Esto, que podría alcanzar cotas de violencia que serían censurables y perseguibles, formaría parte de las dificultades a las que se enfrentan las parejas. El maltrato nada tiene que ver con esto; en el maltrato el agresor siempre es el mismo: «Por definición, el conflicto es una modalidad relacional que implica reciprocidad y es susceptible de provocar un cambio. Por el contrario, el maltrato, aunque adopte  las mismas formas –agresiones verbales y físicas-, es unilateral, siempre es la misma persona la que recibe los golpes».

En la pareja el maltrato es mayoritariamente ejercido por él contra ella. Tiene unas causas específicas: los intentos del hombre por dominar a la mujer, la baja estima que  determinados  hombres  tienen  de  las  mujeres;  causas  que  conducen  a procurar instaurar una relación de dominio mediante desprecios, amenazas y golpes.

Los rasgos más visibles del maltrato son las palizas y los asesinatos, son los que trascienden del ámbito de la pareja; sin embargo, los maltratos de «baja intensidad»,  los maltratos psíquicos  que  mantenidos en  el tiempo  socavan  la autoestima de la mujer, son los que mayoritariamente se dan. Cuando trasciende un caso de maltratos, la mujer puede llevar años sufriéndolos. Y si los maltratos pueden producirse en cualquier etapa de la historia de la pareja, es en el momento de la ruptura y tras esta, si se produce, cuando llegan a exacerbarse.

Es frecuente tratar el tema de los maltratos como casos individuales, los maltratadores sufrirían una suerte de trastornos que les conducirían a maltratar a la mujer y a agredirlas, en su fragilidad, a recibir esos maltratos. Esta sería una visión  del  problema  tranquilizadora  que  no  pondría  en  cuestión  el  modelo patriarcal.

El modelo psicopatológico explica la violencia como resultado de conductas desviadas propias de ciertos individuos cuya historia personal está caracterizada por una grave perturbación. Este enfoque, al fin y al cabo tranquilizador, habla de

un «otro», un «enfermo» o «delincuente», al que, después de examinarlo, se le puede castigar o tratar médicamente. Desde el punto de vista feminista la violencia masculina se percibe como  un  mecanismo  de  control social que  mantiene  la subordinación de las mujeres respecto de los hombres. La violencia contra las mujeres se deriva de un sistema social cuyos valores y representaciones asignan a la mujer el status de sujeto dominado.

Las consecuencias últimas de la violencia contra la mujer en la pareja son la de decenas o cientos de mujeres muertas cada año, en los diferentes países, a manos de sus parejas o ex parejas.

Entre los términos referidos a la violencia doméstica, cabe destacar aquellos que se  refieren  específicamente  a  la  violencia  conyugal  o  dentro  de  la  pareja  y obviando por tanto aquella ejercida sobre otros miembros vulnerables de la familia como niños y ancianos. Dentro de la violencia dentro de la pareja, la mayoría de los casos corresponden a violencia ejercida por el hombre hacia la mujer. Expresiones tales como «violencia contra la mujer» y «violencia de género» son muy frecuentemente utilizados.

No fue hasta 1960, cuando se reconoció que la violencia y el maltrato en el ámbito familiar eran un problema social. Anteriormente, la violencia contra la mujer se consideraba como algo anormal y se les atribuía a personas con trastornos psicopatológicos o problemas mentales.

La existencia de este tipo de violencia indica un retraso cultural en cuanto a la presencia de los valores como la consideración, tolerancia, empatía y el respeto por las demás personas, independientemente de su sexo. El maltrato doméstico incluye a las agresiones físicas, psicológicas o sexuales llevadas a cabo en el hogar por parte de un familiar que hacen vulnerable la libertad de otra persona y que causan daño físico o psicológico.

La  expresión  violencia  de  género  es  la  traducción  del  inglés  gender-based violence o gender violence, expresión difundida a raíz del Congreso sobre la Mujer celebrado en Pekín en 1995 bajo los auspicios de la ONU. Con el auge de los estudios feministas, en los años sesenta del siglo XX, se comenzó a utilizar en el mundo anglosajón el término gender con el sentido de «sexo de un ser humano», desde el punto de vista específico de las diferencias sociales y culturales, en oposición a las biológicas, existentes entre hombres y mujeres. La expresión ha sido criticada por la Real Academia Española por hacer un mal uso de la palabra

«género»,  haciendo  de  ella  un  mero  calco  del  inglés  gender  que  no  tiene

traducción en español. También ha recibido críticas por tratarse de una expresión más  vaga  que  puede  referirse  a  la  violencia  practicada  desde  ambos  sexos, cuando no existe simetría, ya que es más común la ejercida por el hombre a la mujer y además uno de los factores subyacentes es el machismo.

En  realidad  tiene  implicaciones  políticas  y  denominándola  de  esta  manera

«violencia de género», pienso que se pretende esconder que en realidad es el

maltrato que los hombres dan y han dado a lo largo de los años a las mujeres de su familia.

Esta crítica se extiende a otras expresiones similares tales como «violencia sexista» y «violencia de pareja».

Estudios realizados encontraron que en hogares donde existe maltrato o violencia psicológica  o  cualquier  otro  tipo  de  violencia,  los  hijos  son  15  veces  más propensos a manifestar algún tipo de maltrato en su etapa adulta. La violencia psicológica es la forma de agresión en la que la mayoría de los países las afectadas van a quejarse y casi nunca toman acción en cuanto a dicho tipo de violencia, ya que en este caso se unen la falta de opciones legales de denuncia y protección frente a esta forma de violencia.

Las  señales  de  violencia  son  más fácil  de  ocultar  si  es  emocional,  pues  las mujeres no aceptan el maltrato de forma “pasiva”; según los estudios realizados que la mayoría de las mujeres maltratadas no lo aceptaron y que se resistieron a él. Estas acciones de defensa hicieron que la violencia psicológica se viera como una agresión mutua y algunas instituciones la catalogaron como un conflicto de pareja. Sin embargo, de los estudios realizados en Honduras solo dos de las mujeres entrevistadas aceptaron que eran agredidas emocionalmente, antes de ser maltratadas físicamente. Gracias a diferentes campañas públicas y con el conocimiento de programas estatales las mujeres tuvieron más claridad acerca de la agresión psicológica que experimentaron.

Las  mujeres  que  no  reconocen  como  agresión  la  violencia  psicológica  no significan que no vean esta forma de violencia como algo que las dañe o las deshaga o como algo indeseable. De hecho si lo ven y son estos episodios de maltrato  emocional  lo  que  más  las  mueve  a  hablar  de  sus  malestares  con personas de confianza así como familiares, amigos o personas de las iglesias y es aquí donde tratan de librarse de esas formas de agresión.

Tipos de violencia

Habitualmente este tipo de violencia no se produce de forma aislada, sino que sigue un patrón constante en el tiempo. Los principales sujetos pasivos son las mujeres, niños y personas dependientes. Lo que todas las formas de violencia familiar tienen en común es que constituyen un abuso de poder y de confianza. Dada la complejidad y variedad del fenómeno, es muy difícil conocer sus dimensiones globales.

Cabe añadir que se considera de forma unánime que el término  violencia se refiere tanto a violencia física como psicológica, considerándose igualmente tanto las lesiones físicas como las psicológicas.

Violencia psicológica

La  violencia  psicológica,  conocida  también  como  violencia  emocional,  es  una forma de maltrato, por lo que se encuentra en una de las categorías dentro de la violencia doméstica. La  intención  que trae consigo  la violencia psicológica es humillar, hacer sentir mal e insegura a una persona, deteriorando su propio valor. Difiere del maltrato físico ya que éste es sutil y es mucho más difícil de percibirlo o detectarlo. Se manifiesta a través de palabras hirientes, descalificaciones, humillaciones, gritos e insultos. Éste trastorno puede tener bases en la infancia de las personas cuando se llevan a cabo la falta de atención por parte de los padres o familiares, y la violencia intrafamiliar.

Violencia familiar

La violencia familiar incluye toda violencia ejercida por uno o varios miembros de la familia contra otro u otros miembros de la familia. La violencia contra la infancia, la violencia contra la mujer y la violencia contra las personas dependientes y los ancianos son las violencias más frecuentes en el ámbito de la familia. No siempre se ejerce por el más fuerte física o económicamente dentro de la familia, siendo en ocasiones razones psicológicas las que impiden a la víctima defenderse. La mayor parte de los agresores son personas mucho más fuertes que a las que se les agrede.

Violencia contra la mujer en la pareja

La idea de la sumisión de la mujer como mejor forma para asegurar la paz dentro del matrimonio está todavía arraigada entre nosotros.

La violencia contra la mujer por parte de su pareja o ex-pareja está generalizada en el mundo, dándose en todos los grupos sociales independientemente de su nivel económico, cultural o  cualquier otra  consideración. Aun  siendo  de  difícil cuantificación, dado que no todos los casos trascienden más allá del ámbito de la pareja, se supone que un elevado número de mujeres sufren o han sufrido este tipo de violencia.

La mayoría de las víctimas oculta que existan esos problemas por temor a ser juzgados en la sociedad. La indecisión es una de las causas para no admitir la situación así como el estereotipo dominante de la feminidad en Occidente, donde no se considera como atributo de las mujeres el ejercicio de la violencia activa.

También entra el aspecto de la educación y del entorno social que se vive desde niños, a un hombre que es maltratado psíquica o físicamente por su pareja, se le atribuye que es un hombre “débil”, o es agredido por sus amigos o compañeros de trabajo y es precisamente por esto que no está dispuesto a denunciar y mucho menos a buscar ayuda.

Unas de las consecuencias de la violencia doméstica es la depresión. Las mujeres que sufren violencia doméstica corren un mayor riesgo de estrés y trastorno de ansiedad, en particular los trastornos resultantes del estrés postraumático. El intento de suicidio y depresión se conectan estrechamente la violencia en pareja. La   violencia   contra   la   mujer   impide   que   participen   plenamente   en   sus comunidades  en  los planos  económicos  y sociales.  Las  mujeres  en  violencia tienen menos probabilidades de tener empleo.

En todas las relaciones humanas surgen conflictos y en las relaciones de pareja también. Las discusiones, incluso discusiones fuertes, pueden formar parte de la relación de pareja. En relaciones de pareja conflictivas pueden surgir peleas y llegar  a  la  agresión  física  entre  ambos.  Esto,  que  podría  alcanzar  cotas  de violencia que serían censurables y perseguibles, formaría parte de las dificultades a las que se enfrentan las parejas. El maltrato no es un concepto relacionado con esto; en el maltrato el agresor siempre es el mismo: Por definición, el conflicto es una modalidad relacional que implica reciprocidad y es susceptible de provocar un cambio.  Por  el  contrario,  el  maltrato,  aunque  adopte  las  mismas  formas (agresiones verbales o físicas), es unilateral, siempre es la misma persona la que recibe los golpes».

En la pareja, el maltrato contra la mujer tiene unas causas específicas: los intentos del hombre por dominar a la mujer, la baja estima que determinados hombres tienen de las mujeres; causas que persiguen instaurar una relación de dominio mediante desprecios, amenazas y golpes.

Los hombres que maltratan a su pareja son motivados por una necesidad de dominar y controlar a su pareja. En una revisión de múltiplos trabajos los principales resultantes indican que los agresores suelen presentar con frecuencia alteraciones psicológicas como falta de control sobre ira, dificultades en la expresión de emociones, déficits de habilidades de comunicación y de solución de problema y baja autoestima.“Existen diferentes tipos de hombres violentos – agresores limitados al ámbito familiar, agresores con características borderline/disfóricas y agresores violentos en general/antisociales- que requieren programas de tratamiento, adaptados a sus características y necesidades específicas”.

Los rasgos más visibles del maltrato son los golpes y los asesinatos, los cuales trascienden del ámbito de la pareja; sin embargo, los maltratos de baja intensidad, los maltratos psíquicos que, mantenidos en el tiempo, socavan la autoestima de la mujer, son los que mayoritariamente se dan. Cuando trasciende un caso de maltratos, la mujer puede  llevar años sufriéndolos. Y si los maltratos pueden producirse en cualquier etapa de la historia de la pareja, es en el momento de la ruptura y tras esta, si se produce, cuando llegan a exacerbarse.

Es por esto que, en la búsqueda de prevenir la violencia, se trata de dar herramientas a los adolescentes para identificar los rasgos típicos de las personas violentas y ser conscientes de esa violencia de baja intensidad que comienza

generalmente antes del matrimonio, durante el noviazgo. Así nace el concepto de violencia en el noviazgo.

Es  frecuente  tratar  el  tema  de  los  maltratos  como  casos  individuales.  Los agresores sufrirían una serie de trastornos que les conducirían a maltratar a la mujer y a esta, en su fragilidad, a recibirlos. Esta sería una visión del problema tranquilizadora que no pondría en cuestión el modelo patriarcal.

El modelo psicopatológico explica la violencia como resultado de conductas desviadas propias de ciertos individuos cuya historia personal está caracterizada por una grave perturbación. Este enfoque, al fin y al cabo tranquilizador, habla de un «otro», un «enfermo» o «delincuente», al que, después de examinarlo, se le puede  castigar  o  tratar  médicamente.  Desde  el  punto  de  vista  feminista,  la violencia  masculina  se  percibe  como  un  mecanismo  de  control  social  que mantiene la subordinación de las mujeres respecto de los hombres. La violencia contra   las   mujeres   se   deriva   de   un   sistema   social   cuyos   valores   y representaciones asignan a la mujer el estatus de sujeto dominado.

Las consecuencias últimas de la violencia contra la mujer en la pareja son la de decenas o cientos de mujeres muertas cada año, en diferentes países, a manos de sus parejas o ex-parejas. Y en muchos casos, esta violencia a manos de sus parejas o ex-parejas contra la mujer quien es madre además del estrés post traumático   que   puede   producir   efectos   muy   negativos   para   el  desarrollo psicológico de los niños en el hogar.

Las consecuencias de estos (y de cualquier otro tipo de maltrato) son que la autoestima  de  la  persona  disminuye  y  afecta  el  desarrollo  emocional.  En  la mayoría de los casos, la persona puede buscar una solución en las drogas y el alcohol, incluso, en delincuencia. Además, si no existe un avance o solución previa en la persona suele repetir este patrón de maltrato, cayendo en un círculo vicioso. La baja autoestima se manifiesta en todas las personas que sufren de algún tipo de maltrato y se refleja mucho en el ámbito escolar o laboral; la persona tiene problemas de identidad y mucha dificultad en cuanto al manejo de la agresividad, se le dificulta construir relaciones afectivas debido a la desconfianza hacia las demás personas.

Problema: ¿Cuáles son los factores de riesgo de violencia contra la pareja presentes en estos casos que han sido denunciados en el sistema judicial salvadoreño?

Tema general: “Análisis de los factores de riesgo de violencia contra la pareja en una muestra de mujeres victimas atendidas en el Instituto de Medicina Legal Dr. Roberto Masferrer durante 2012”.

Objetivo general:

  • Identificar y analizar algunos factores relacionados o asociados con casos de violencia de pareja en nuestro medio.

Objetivos específicos:

  • Conocer la incidencia de algunos factores de riesgo en la problemática de violencia de pareja del país.
  • Identificar algunos factores específicos de riesgo de violencia contra la pareja presentes en la muestra de mujeres victimas estudiada.

Aspectos metodológicos.

  • Población: Mujeres víctimas de maltrato por parte de sus parejas que son remitidas por las instancias judiciales para efectos de evaluación psicológica forense.
  • Muestra: 25 mujeres víctimas de violencia de pareja que son remitidas al Instituto de Medicina Legal para ser evaluadas en la Sección de Psicología forense.
  • Sujetos.

25 Mujeres víctimas de violencia intrafamiliar por parte de sus cónyuges, parejas o compañeros de vida,  de  diferentes edades,  diferentes  ocupaciones, diferentes niveles de escolaridad, todas provenientes de la zona de San Salvador, quienes interpusieron una denuncia ante la Fiscalía General de la Republica y que habían sido remitidas al Instituto de Medicina Legal para las diligencias iniciales de investigación, específicamente la realización de pericias psicológico forenses.

Instrumento.

Un  cuestionario  basado  en  las  Escala  S.A.R.A.  (Spouse  Assault  Risk  Assessment)

utilizada para valorar el riesgo de violencia en contra de la pareja.

El cuestionario consta de 20 ítems de respuesta cerrada si o no, el primer apartado recolecta información de identificación personal de la persona evaluada, luego los ítems se distribuyen de la siguiente manera, los primeros tres exploran el historial delictivo del agresor domestico, los siguientes 7 ítems indagan sobre el ajuste psicosocial del maltratador, otros 7 ítems investigan el historial de violencia contra la pareja del agresor y los últimos 3 ítems, indagan sobre el delito o agresión actual que motivo la denuncia de la víctima.

Este cuestionario es una modificación experimental de la guía de valoración del riesgo de violencia contra la pareja, específicamente la SARA o Spouse Abuse Risk Assessment en su versión adaptada al castellano por Andrés Pueyo y López en 2005. La S.A.R.A. es una

guía diseñada para valorar el riesgo de violencia grave, violencia física y sexual, entre los miembros de una pareja sentimental, relación afectiva actual o pasada. La aplicación de la SARA implica el chequeo o valoración de la presencia o ausencia de 20 factores considerados de riesgo de violencia en una relación de pareja.

De los factores de riesgo ya identificados en la SARA se retomaron 4 secciones que son: el historial delictivo del maltratador; el ajuste psicosocial del agresor domestico; la historia de violencia de la pareja; y el delito o agresión actual que motiva la denuncia.

Tipo de investigación: Exploratoria, ex post-factum. Tipo de muestreo: No representativo por conveniencia.

Variable independiente: Mujeres víctimas de violencia por parte de sus parejas. Variable dependiente: Factores de riesgo de violencia contra la pareja. Indicadores de dicha variable:

  1. Historial delictivo del agresor de pareja. b. Ajuste psicosocial del agresor de pareja. c. Historial de violencia contra la pareja.
  2. Agresión actual que motiva la denuncia.

Procedimiento.

Se realizo la evaluación psicológica forense normal a pacientes víctimas de violencia intrafamiliar remitidas a la sección de psicología forense para ser evaluadas, se procedió a  realizar una indagación mas especifica de su problemática domestica y se administrara el cuestionario antes mencionado y luego se procedio a hacer un análisis de toda la información recolectada.

Los casos de violencia domestica denunciados por la victima en donde el agresor era su pareja o compañero de vida se seleccionaron para conformar la muestra de estudio, así una vez identificados a través del oficio correspondiente, se procedía a realizar la evaluación pericial psicológica con la víctima, inicialmente a esta se le explica la razón de dicha evaluación, luego se le tomaban los datos de identificación general, se tomaba nota de su apariencia personal, su aspecto y animo emocional, se procedía a entrevistarla y registrar  todos los datos sobre el incidente de violencia domestica denunciado así como información considerada relevante sobre la historia de su vida marital y familiar pasada y presente, posteriormente se le administraban unas pruebas psicológicas que exploran el estado y/o condición emocional y mental de la entrevistada, finalmente, se le aplicaba el

cuestionario modificado sobre identificación de factores de riesgo de violencia contra la pareja.

Materiales: 25 copias del cuestionario ya modificado para ser aplicados a las pacientes de la muestra ya mencionada.

Recursos: 1 psicólogo.

Duración: Junio a julio del 2012.

Resultados preliminares.

Información  de la muestra de 25 mujeres víctimas de VCP sobre la edad, escolaridad, procedencia, estado familiar, ocupación, tiempo de relación e instancia judicial donde estaba su caso de violencia familiar, específicamente violencia ejercida por sus parejas.

Los datos resultantes  de cada factor de riesgo considerado fueron analizados en base a frecuencias, promedios y porcentajes con el objeto de identificar alguna relación o patrón presente  en  la  muestra  de  mujeres  víctimas  de  violencia  por  parte  de  sus  parejas. Además, se busco determinar la incidencia de los   factores   ya mencionados en la muestra estudiada.

 

Línea

 

edad

 

escolaridad

 

procedencia

estado familiar

 

ocupacion

tpo relacion

 

Juzgado172profesoradoCdelgcasadofdom401paz2524gdosnsalcasadvende2210paz348profesoradosnsalcasadprofe2511paz4486gdocdelgacompvende71paz547nosnsalacompcomer98paz6439gdosnsalacompofdom129paz741bachtocdelgsolteemple12Paz CD841estecnicossnsalcasademple2311paz9406gdosnsalacompofdom261paz1037estuduniversitsoyapcasadofdom114paz1137bachtosnjacacompofdom208paz

12 36 3gdo snsal acomp ofdom 15 12paz
13 34 5gdo cdelg casad ofdom 15 1paz
14 34 9gdo snsal solte vende 1 5inst
15 34 bachto snsal casad emple 7 11paz
16 33 8gdo snsal acomp vende 5 14paz
17 33 6gdo snsal casad vende 16 11paz
18 28 6gdo snsal casad cosme 5 10paz
19 27 bachto snsal acomp ofdom 9 10paz
20 27 bachto snsal solte emple 3 8paz
21 26 8gdo snsal solte emple 10 2paz
22 26 9gdo snsal acomp comer 11 12paz
23 24 bachto cusca casad ofdom 4 paz
24 23 bachto snsal casad ofdom 1 paz
25 22 9gdo snsal acomp ofdom 6 10paz

Las mujeres víctimas de violencia de pareja correspondientes a la muestra del estudio presentaban un rango de edades comprendidas entre los 22 y los 72 años, la mayoría de ellas tenía entre los treinta y cuarenta años. Su nivel de escolaridad comprendía desde el tercero al noveno grado pasando por bachillerato hasta algún año de estudios técnicos, de profesorado y de universidad, también hubo un caso que no poseía ninguna escolaridad. Todas las mujeres denunciantes provenían de la ciudad de San Salvador o de algunos de sus municipios. Su estado familiar era casadas, acompañadas y solteras. En cuanto a su ocupación o situación laboral la mayoría de ellas realizan oficios domésticos  en  sus  hogares  o  trabajan  como  empleadas  en  diversas  empresas  o negocios,  algunas eran comerciantes en pequeño,  vendedoras  y un caso  en que  la víctima era maestra. El tiempo de la relación sentimental con la pareja agresora era muy variado e iba desde uno hasta cuarenta años de estar conviviendo juntos o de tener una vida en común. Finalmente, la instancia judicial en que se estaba ventilando su caso eran principalmente los juzgados de Paz de San Salvador y de sus municipios, solo uno de esos casos había pasado a un juzgado de Instrucción.

Análisis de cada ítem.

Numero 1: Violencia anterior contra los familiares.

item1 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 15 60.0% 60.0%
No 10 40.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Quince  de las 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que su pareja agresora también había realizado actos de violencia contra algunos miembros de su grupo familiar.

Numero 2: Violencia anterior contra desconocidos o conocidos no familiares.

item2 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 18 72.0% 72.0%
No 7 28.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Dieciocho  de las 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que su pareja agresora había realizado acciones de violencia en contra de desconocidos y también contra conocidos no familiares.

Numero 3: Violación de medidas de protección.

item3 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 6 24.0% 24.0%
No 19 76.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Solo seis de las 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que su pareja agresora había violado las medidas de protección que le habían sido impuestas por el juzgado, en los demás casos dicha situación no se dio por diferentes razones.

Numero 4: Problemas recientes en la relación de pareja.

item4 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 25 100.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

La totalidad de las mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo haber  tenido problemas recientes en su relación de pareja con su compañero a quien denuncio por agresiones en contra de su persona.

Numero 5: Problemas recientes de empleo o trabajo.

item5 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 10 40.0% 40.0%
No 15 60.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Diez   de las 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que su pareja agresora había tenido problemas recientes en sus empleos o trabajos por alcoholismo,   por drogadicción u otras problemáticas.

Numero 6: Victima de violencia familiar en su infancia o adolescencia.

item6 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 11 44.0% 44.0%
No 14 56.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Once  de las 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que tenían conocimiento de que su pareja agresora también había sufrido violencia intrafamiliar durante su niñez o adolescencia en sus respectivos hogares.

Numero 7: Consumo o abuso reciente de drogas.

item7 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 12 48.0% 48.0%
No 13 52.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Doce de las 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que su pareja agresora había consumido recientemente algún tipo de droga o que había abusado en el consumo de las mismas.

Numero 8: Ideas o intentos de suicidio u homicidio recientes.

item8 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 5 20.0% 20.0%
No 20 80.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Solamente cinco de las 25 mujeres víctimas de VCP afirmo que su pareja agresora había tenido alguna idea o supuesto intento de suicidio o de homicidio recientemente.

Numero 9: Síntomas psicóticos o maniacos recientes.

item9 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 1 4.0% 4.0%
No 24 96.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Tan solo una de las 25 mujeres víctimas de VCP afirmo que su pareja agresora había mostrado o presentado algún síntoma o conducta psicótica o maniaca recientemente.

Numero 10: Trastornos de personalidad de ira, impulsividad o inestabilidad emocional.

item10 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 14 56.0% 56.0%
No 11 44.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Catorce de las 25 mujeres víctimas de VCP afirmo que su pareja agresora posee algún problema de ira, impulsividad o inestabilidad emocional.

Numero 11: Violencia física anterior.

item11 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 23 92.0% 92.0%
No 2 8.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Veintitrés  de  las  25  mujeres  víctimas  de  VCP  afirmo  que  su  pareja  agresora  había ejercido actuaciones de violencia física anteriormente en contra de su persona.

Numero 12: Violencia sexual o ataques de celos en el pasado.

item12 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 22 88.0% 88.0%
No 3 12.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Veintidós de las 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que su pareja agresora había ejercido violencia sexual y/o había mostrado ataques de celo contra su persona en el pasado.

Numero 13: Uso de armas o amenazas de muerte creíbles en el pasado.

item13 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 10 40.0% 40.0%
No 15 60.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Diez de las 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que su pareja agresora la había amenazado de muerte con algún tipo de arma en el pasado.

Numero 14: Incremento reciente en la frecuencia o gravedad de las agresiones.

item14 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 16 64.0% 64.0%
No 9 36.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Dieciséis de las 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmaron que su pareja agresora había incrementado la frecuencia y/o gravedad de las agresiones realizadas en contra de su persona.

Numero 15: Violaciones o incumplimientos anteriores de las medidas de protección.

item15 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 4 16.0% 16.0%
No 21 84.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Solamente  cuatro  de  las  25  mujeres  víctimas  de  VCP  encuestadas  confirmaron violaciones o incumplimientos anteriores de las medidas de protección por parte de su pareja agresora, en el resto de casos no se dio esta situación por ser la primera denuncia interpuesta ante las autoridades judiciales.

Numero 16: Minimización extrema o negación de la violencia anterior contra la pareja.

item16 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 19 76.0% 76.0%
No 6 24.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Diecinueve de las 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas mencionaron actitudes o comentarios de minimización extrema o de negación del comportamiento violento en el pasado por parte de sus parejas agresoras.

Numero 17: Actitudes que apoyan o consienten la violencia contra la pareja.

item17 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 22 88.0% 88.0%
No 3 12.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Veintidós  de  las  25 mujeres víctimas  de  VCP  encuestadas  afirmaron  que  su  pareja agresora mostraba o exhibía actitudes que apoyaban o consentían la violencia contra ellas.

Numero 18: Violencia sexual grave.

item18 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 8 32.0% 32.0%
No 17 68.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Solamente ocho de 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que el motivo de denuncia contra pareja era consecuencia de una violencia sexual grave en contra de su persona.

Numero 19: Uso de armas o amenazas de muerte creíbles.

item19 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 9 36.0% 36.0%
No 16 64.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Solamente nueve de 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que el hecho que motivaba su denuncia era el uso de armas y/o las amenazas creíbles de muerte en contra de su persona por parte de sus parejas.

Numero 20: Violación o incumplimiento de las medidas de protección.

item20 Frecuencia Porcentaje Porcentaje acumulado
Yes 6 24.0% 24.0%
No 19 76.0% 100.0%
Total 25 100.0% 100.0%

Solo seis de 25 mujeres víctimas de VCP encuestadas afirmo que la razón de la denuncia había sido la violación o incumplimiento de las medidas de protección por parte de sus parejas.

Algunas conclusiones preliminares.

  1. En relación  con  el  historial  delictivo  de  la  pareja  agresora  en  los  casos    de violencia contra la pareja estudiados en la muestra de 25 casos atendidos en el Instituto de Medicina Legal en el año 2012, los antecedentes de violencia contra desconocidos o conocidos no familiares parece ser más significativa que los antecedentes  de  violencia  contra  otros  familiares  no  así  la  violación  de  las medidas de protección impuestas por la instancias judiciales.
  1. Respecto del ajuste psicosocial del agresor en los casos de violencia contra la pareja estudiados en la muestra de 25 casos atendidos en el Instituto de Medicina Legal en el año 2012, los problemas recientes de empleo del agresor, el haber sido víctima de violencia familiar durante su infancia o adolescencia y el consumo reciente de drogas y los problemas de ira, impulsividad e inestabilidad emocional no parecen ser muy significativos como factores de riesgo de violencia contra la

pareja, por otra parte, las ideas o intentos de suicidio u homicidio por parte del agresor definitivamente no parecen tener ninguna incidencia en la violencia contra la pareja. Sin embargo, los problemas recientes en la relación de pareja aparecen como muy significativos en el aparecimiento de la violencia contra la pareja.

  1. En lo que se refiere al historial de violencia contra la pareja en el estudio de 25 casos atendidos en el Instituto de Medicina Legal en el 2012, las violaciones o incumplimiento de las medidas de protección por parte del agresor no aparecen como significativas de riesgo mientras que tampoco aparece como significativo el uso de  armas  ni  las  amenazas  de  muerte  en el  pasado  de  las  parejas.  Sin embargo, la violencia física y sexual así como los ataques de celos en el pasado si aparecen como altamente significativos como factores de riesgo en la violencia de pareja, lo mismo sucede con la minimización extrema o la negación de la violencia anterior contra la pareja y todas aquellas actitudes que apoyan o consienten dicha violencia.
  1. Finalmente, sobre las posibles razones que motivan a las mujeres víctimas de violencia por parte de sus parejas a denunciarlo, ni la violencia sexual grave, ni el uso de armas o amenazas de muerte ni la violación o incumplimiento de las medidas de protección no aparecen como factores de riesgo de violencia contra la pareja significativos  en  los  25  casos  tomados  como  muestra  en  el  presente estudio.
  1. Los factores de riesgo de violencia contra la pareja que resultaron bastante significativos en términos de su frecuencia de aparecimiento en la muestra son los antecedentes de violencia anterior contra desconocidos o no familiares; los problemas recientes en la relación de la pareja; la violencia física y sexual así como los ataques de celos en ocasiones pasadas; la minimización extrema o la negación de violencia anterior contra la pareja y todas aquellas actitudes que apoyan o consienten dicha violencia.

Algunas consideraciones éticas en este estudio.

  • Hubo una autorización de la Dirección del Instituto de Medicina Legal y de las jefaturas inmediatas para realizar el presente estudio.
  • Si la paciente al momento de ser referida aun presentaba una alteración emocional no se consideraba sujeto de investigación.
  • Las pacientes abordadas para participar en el estudio eran remitidas a un centro de atención psicosocial para que se les brindase la ayuda profesional correspondiente.
  • Se trato de no re victimizar a las pacientes preguntándoles lo menos posible al momento de administrarles el cuestionario dado que ya había un relato previo del incidente de violencia.
  • Si la paciente por alguna razón no deseaba responder el cuestionario el mismo ya no se le administraba.
  • La resolución del cuestionario por parte de las pacientes era hecha en forma anónima.

Algunas limitaciones del estudio.

q  La muestra de sujetos del estudio resulto muy pequeña   debido al sistema de asignación  de  los  mismos    y  por  el  corto  tiempo  disponible  para  realizar  la presente investigación.

q  El estudio solo tomo en cuenta a las mujeres victimas debido a que generalmente son ellas quienes acuden al sistema de justicia a interponer las denuncias por violencia en contra de su persona.

q  En este momento de la investigación judicial, los presuntos agresores casi siempre niegan, minimizan o justifican las agresiones contra sus parejas y no reconocen ni aceptan su comportamiento maltratador.

q  Los  agresores  por  lo  general  no  proporcionan  ninguna  información  útil  o significativa relacionada con las acciones de violencia o maltrato que infringen a sus parejas, compañeras o cónyuges.

q  Debido a la no representatividad de la muestra de estudio, las conclusiones del mismo no pueden   generalizarse y deben considerarse validas solamente para dicha muestra.

Bibliografía consultada.

Ruiz Pérez, Isabel. Violencia contra la mujer y salud. Escuela Andaluza de Salud Pública.

Violencia contra la mujer en las relaciones de pareja. III Informe Internacional. Centro Reina Sofía.

Violencia en las relaciones de pareja.

Encuesta Nacional, Gobierno Federal,  México 2006.

Valoración del riesgo de violencia contra la pareja

Mediante la SARA. Papeles del Psicólogo, 2008.

Beltrán Molina, Luz. Violencia contra la mujer por la pareja. Fundación Escuela de

Gerencia Social, 2006.

Otros materiales en Pdf sobre la violencia contra la pareja.

Anexo.

Cuestionario.

Cuestionario sobre violencia de pareja. Datos de identificación personal.

Edad.

Escolaridad. Procedencia. Estado familiar. Ocupación/oficio. Tiempo de relación. Instancia judicial.

Fecha de aplicación.

  1. Historial delictivo.

Violencia anterior contra los familiares. Violencia anterior contra desconocidos. Violación de medidas judiciales.

  1. Ajuste psicosocial.

Problemas recientes en relación de pareja. Problemas recientes de empleo/trabajo. Victima/testigo de violencia familiar en infancia. Consumo/abuso reciente de drogas.

Ideas/intentos de suicidio y/o homicidios recientes. Síntomas psicóticos o maniacos recientes.

Trastornos de personalidad: ira, impulsividad, inestabilidad.

  1. Historial de violencia contra la pareja. Violencia física anterior.

Violencia sexual o ataques de celos en el pasado.

Uso de armas o amenazas de muerte creíbles en el pasado.

Incremento reciente en frecuencia o gravedad de agresiones. Violaciones o incumplimientos de las medidas de protección. Minimización extrema o negación de violencia anterior. Actitudes que apoyan o consienten la violencia contra la pareja.

  1. Delito/agresión sexual actual que motiva la denuncia. Violencia sexual grave.

Uso de armas y/o amenazas de muerte creíbles. Violación o incumplimiento de medidas de protección.

45 Comments

  • PABLO ANDRES PERELLO dice:

    Excelente desarrollo de la temática,Muy buena exposición! Muchas Gracias!

  • Angela Caba dice:

    Este es un tema que ocupa a todos nuestros países y que necesitamos seguir escudriñando para comprender a fondo la problemática y ser más eficientes en la prevención. Es espeluznante cómo muchas adolescentes se dejan envolver en un noviazgo violento asumiendo una actitud pasiva ante las agresiones sistemáticas del novio. Gracias por este excelente trabajo.

  • GONZALO GOMEZ SANABRIA dice:

    Buena exposicion, gracias

  • Martha Fernández dice:

    Lamentablemente, un tema cotidiano en los diferentes sectores en los cuales nos desempeñamos que debe ser analizado como problema de salud pública debido a la alta prevalencia. Gracias por sus aportes.

  • Laura Neira dice:

    Lamentablemente se necesita educación a nivel general, en los distintos ámbitos socioeconómicos, para lograr dar a conocer ésto que afecta a los seres humanos en general. Gracias por el excelente trabajo compartido.

  • LISSETT MARTÍNEZ LEÓN dice:

    Excelente trabajo y exposición gracias por la información

  • Gloria Lucia García Alvarez dice:

    Cordial saludo.
    El manejo del conflicto en las relaciones de pareja no siempre tiene una resolución adecuada. Hay que tener en cuenta las fases en las que se mueve ese conflicto. La PROVOCACIÓN, la EXPLOSIÓN con sus niveles hasta el ACTO AGRESIVO (físico, verbal, psicológico, económico, abandono, etc.) y las CONSECUENCIAS. Algunas veces la RUPTURA de la relación y otras veces, los beneficios de la RECONCILIACIÓN y así hasta la próxima vez.

    Gloria Lucía García Alvarez
    Universidad Católica de Colombia
    Psicólogos Consultores
    Evidencia Digital

  • Cirilo Soto Peña dice:

    Gracias por la exposición de dicho tema. Es importante mencionarles que en Guatemala, lamentablemente debido a los procesos de evaluación a las víctima mujeres, carecemos del tiempo para ejecutar dicho tipo de investigaciones, que en definitiva tendrían si no los mismos resultados, mayores a los presentados en dicho estudio, pero existen cifras altamente significativas referentes a la retractación de las mismas, por lo que hay que tomar en cuenta dicho fenómeno. Muy buen estudio. Felicitaciones.

  • FRANCISCO RAÚL RUGGIERO dice:

    Muy buen trabajo, y muy bien desarrollado. Exelente.

  • Andrea dice:

    Gracias por la exposición y aportes!

  • Amparo Caballero Borja dice:

    Luis Alfredo:
    muy interesante tu trabajo, sobre todo porque tocas el fondo del problema: la violencia contra la mujer inicia en casa.

  • Iliana Rondon Garcia dice:

    Excelente exposicion de la tematica, le comento que similares resultados hemos obtenido en investigaciones realizadas en el Instituto de Medicina Legal de la Habana, Felicidades y Muchas gracias, aun nos queda continuar luchando por revertir dicha situacion social

  • JUAN PABLO ANGULO MARTINEZ dice:

    AFORTUNADAMENTE EN ESTOS MOMENTOS LA SITUACION DE LA EQUIDAD DE GENERO ESTA A LA ALZA.

    LO QUE NO SE PUDO HACER POR VOLUNTAD AHORA SE RESPETARA POR MIEDO A LAS REPERCUSIONES JURIDICAS.

    CONFIEMOS EN QUE NUESTRO GENERO COMPRENDA QUE DEBE EXISTIR UN CAMBIO, SIN EMBARGO TAMBIEN APELAMOS A QUE LAS MUEJRES NO TRATEN DE EJERCER CUESTIONES FEMINISTAS.

    CONFIEMOS EN LOGRAR REALMENTE EL OBJETIVO DE RESPETO Y EQUIDAD DE GENERO.

    EXCLENTE TRABAJO. SALUDOS CORDIALES

  • ROCIO GONZALEZ CHAVEZ dice:

    un tema que no es privativo de ningún país en especial, ni tampoco de un solo genero, pero que para bien se esta abriendo y tratando más, que bien.
    buena exposición, gracias.

  • Alexander Vallejo dice:

    Doctor interesante la ponencia, es un tema a tratar desde muchos aspectos por lo que requiere de intervención multidisciplinaria, tratarla desde la prevención y la atención tanto a victima como a victimario pues los dos requieren de ayuda profesional, gracias por sus aportes, valiosos para trabajar este flagelo social.

  • Patricia Pinargote dice:

    Mis sincero agradecimientos por tan valioso aporte.

  • Ana Maria Siefken dice:

    Excelente exposición, es importante conocer que pasa en el resto del mundo

  • Oscar R. Castillo dice:

    Felicitaciones por su estudio Lic. Turcios.
    Buen aporte para la comunidad internacional de psicólogas y psicólogos que trabajan con víctimas y/o agresores de violencia de género. Sin duda, ello contribuirá al desarrollo de la producción de conocimiento sobre la psicología jurídica en nuestro país y el Latinoamérica.
    Saludos.-

  • Mercedes dice:

    Muy interesante la ponencia, y claramente aplicable a otros paises, por suerte en Argentina tambien el tema esta siendo debatido y visibilizado.
    Saludos

  • Soledad Dawson dice:

    Muchas gracias sobre todo por la ejemlificación clara en una investigación y la posibilidad de plasmar los conceptos en consonancia con lo obtenido de la práctica. Como dice la colega, en Argentina es un tema que se está trabajando mucho. Saludos!

  • Ingrid Rivas dice:

    Muy buena exposición de la realidad salvadoreña y de los casos que son llevados ante los Juzgados.

  • Temis dice:

    gracias por tus aportes…es un tema para continuar desarrollando y buscando nuevas estrategias para abordarlo

  • GERMAN AMADO dice:

    GRACIAS LUIS POR TUS APORTES, AUNQUE ES UN TEMA SUPER EXTENSO, ALGO NOS QUEDA MUY CLARO CON TU PONENCIA.

  • CARLOS ALBERTO RUIZ ULLOA dice:

    excelente trabajo, muy importante para ampliar conocimientos sobre el tema,,, muy bien tratado.. Gracias

  • Alberto Jiménez Caballero dice:

    Muy interesante y una muy buena exposición.
    Es un fenómeno con bastante incidencia en todo los países del mundo, sin excepción; una problemática que conlleva muchísimos asesinatos de personas, especialmente de mujeres; y un lamentable hecho que debe ser estudiado con todas sus cusas y factores de riesgo, y abordado multidisciplinarmente desde la raíz.
    El fenómeno de la violencia se extiende y acrecenta cada día, y en todos los sectores poblacionales; y tenemos que educar y trabajar en minimizarlo de todas las maneras posibles (que sean adecuadas y eficientes claro está).
    Por último, considero que es muy importante poner mucha atención a la violencia psicológica, ya que es menos visible pero ocasiona graves estragos y es un disparador de otros tipos de violencias y problemáticas sociales.
    Gracias. Un saludo a todos/as.

  • Dr.Wilmer Ortega dice:

    Los trabajos e investigaciones que se realixen sobre el tema nunca llegan a ser suficientes, pues se intenta ver cómo en la psiquis de un agresor actuan variables que pudieron ser evitadas, por lo que el agresor puede ser una victima de sus circunstancias del pasado. NAda fácil

  • ULISES ZEPEDA RIOS dice:

    SIEMPRE ES GRATO VER QUE SE SIGUEN HACIENDO ESFUERZOS EN POST DE DECRECER UN MAL TAN GRAVE COMO ESTE TEMA QUE TOCA EL COLEGA DE LA VIOLENCIA A LA MUJER Y EN LA CASA LO FELICITO SALUDOS

  • Edgar U Santacruz A dice:

    La violencia contra la pareja se produce en todos los países, en todas las culturas y en todos los niveles sociales sin excepción, aunque algunas poblaciones (por ejemplo, los grupos de bajos ingresos) corren mayor riesgo que otras. Además de las agresiones físicas, como los golpes o las patadas, este tipo de violencia comprende las relaciones sexuales forzadas y otras formas de coacción sexual, los malos tratos psíquicos, como la intimidación y la humillación, y los comportamientos controladores, como aislar a una persona de su familia y amigos o restringir su acceso a la información y la asistencia

  • waldo dice:

    Los factores asociados a la violencia tienen similitud en nuestros países latinoamericanos y los esfuerzos por conocer aun mas cada dia es una prioridad de las Instituciones Publicas y privadas y hacia ello vamos, gracias por la descripción de su realidad.

  • Edgar Ignacio Niño Lopez dice:

    Un valioso aporte, el cual nos permite ser multiplicadores, para que evitemos este tipo de situaciones, en la familia, debemos de ubicarla a ella en una condición de respeto para evitar que se incremente la violencia hacia ellas, porque quienes la auspician se les olvido que nacieron de una mujer, que poseen hermanas, hijas y demás. etc. muy buena la ponencia.

  • Maria de los Ángeles Duran Herrera dice:

    Excelente presentación. Estoy totalmente de acuerdo en ver la violencia como un problema social marcada por una sociedad machista y patriarcal donde imperan los estereotipos de género que se perpetúan por generaciones, así como los imaginarios preconcebidos de la mujer como un ser débil e inferior al hombre, aspectos que perpetúan la violencia de género. No se trata de enseñarle a las mujeres a defenderse de los hombres, sino enseñarle a los hombres a valorar, respetar y ver a la mujer en igualdad de condiciones.

  • ANGEL GIOVANNY RAMOS GOMEZ dice:

    Generalmente cuando se aborda el tema de agresores de pareja, se tiende a inclinarse a la violencia ejercida por el hombre dentro de un ambiente machista como el que se encuentra en nuestros países suramericanos, en donde se analizan desde diferentes puntos de vista las razones y las causas que la generan. Sin embargo, estos estudios deberían compartirse con la agresión en algunos casos ejercida igualmente por nuestras mujeres.
    Sabemos de sobra que estos se basan en aspectos de tipo cultural como conductuales. En donde normalmente son conductas aprendidas desde la niñez y que con el paso de los años se acentúa más en una violencia física.

  • magdalena chavez mariscal dice:

    UNA EXPOSICION DEL TEMA MUY DETALLADA FELICIDADES, SOBRE TODO EL ESCUDRIÑAR EL TRASFONDO DE ESTA VIOLENCIA Y SUS ORIGENES QUE POR DESGRACIA EN EL 90% DE LOS CASOS VIENE DE LA PROPIA CASA O CONTEXTO FAMILIAR.

  • Denise Maria Perissini da Silva dice:

    Excelente ponencia! Felicitaciones!

  • Apreciado Lic. Luis T:

    Como siempre es un gusto ver sus aportes en este congreso. Y notar como las víctimas y las estadísticas permiten caracterizar a los ofensores, es como una fuente de información colateral muy válida

  • Francisco Larrañaga Pineda dice:

    La violencia de género es un flagelo que afecta a nuestra sociedad, lo que merece una especial atención por parte de los diversos protagonistas de la sociedad y el estado.
    Solo con investigaciones y estudios lograremos que se adopten diversas posiciones que posibilitan políticas públicas nacionales y regionales para lograr su disminución.

  • Lic. excelentes aportes, el problema es que si buscamos igualdad de género es un error lo que debemos lograr es equidad darle a cada uno de los sexos lo que realmente necesita y no querer derechos u obligaciones que son exclusivas de un varón o de una mujer. Creo que lo importante es un cambio de paradigma en toda latinoamérica,que estamos impregnados de un estado patriarcal que día a día nos deja lejos de ser mejores.

  • pablo amezcua dice:

    lo mas alarmante es que esta sitacion esta pasando a nivel mundial

  • denysse Pinto dice:

    Excelente trabajo, mil gracias Luis Alfredo.

  • leidy paola martinez roa dice:

    este tema me apasiona, es de gran interes, Gracias por compartir tus conocimientos.

  • DUENDY KIRA RAMIREZ SANCHEZ dice:

    DR. GRACIAS POR LA INVESTIGACION ESTADISTICAS Y LLEVARNOS DE LA MANO EN LA COMPRENSIONDE LA TOTALIDAD VICTIMA-VICTIMARIO HAY QUE TRABAJAR MUCHO EN LOS PROGRAMAS DE TERAPIA PARA TODAS LAS PARTES ESTE ES EL PUNTO COMPLICADO PORQUE NO LOS HAY Y LA MAYORIA DE LAS VECES LAS PERSONAS NO TIENEN PARA PAGAR Y EL CIRCULO VICIOSO CONTINUA Y SE AGUDIZA

  • CRISTINA CORRECHER GONZALEZ dice:

    Excelente exposición. Conceptos muy claros

  • Eloy Antonio Gutierrez Soltero dice:

    Buenos días, Gracias por compartir con nosotros su investigación.

    Aunque usted, de acuerdo con los datos que presenta, muestra la predominancia masculina dentro del fenómeno de la violencia en la pareja, yo estoy de acuerdo en el uso del término de Violencia de género, por la posibilidad que sea cualquiera de los dos integrantes de la pareja los que generen violencia.

    Además considerando que en los nuevos paradigmas sociales las familias ya no se consideran exclusivamente de tipo heterosexual.

    Gracias y hasta la próxima.

  • yohana dice:

    hay que tener mucho cuidado porque hay un circulo vicioso donde se vuelve a repetir esta situacion pensando siempre la mujer que esto va a cambiar creo que hoy en dia la mujer tiene que prepararse y es mas lo esta haciendo par superarse y salir adelante y no depender necesariamente de un hombre

  • Giuliana dice:

    Gracias por compartir la información, tema muy importante

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