CONSIDERACIONES RESPECTO A LA PRACTICA DE TESTIMONIO DONDE LOS NIÑOS (AS) ADOLESCENTES SON VICTIMAS DENTRO DEL SISTEMA PENAL ACUSATORIO EN LOS JUZGADOS DE PALOQUEMAO

ALEXANDRA ROJAS

En Colombia a raíz de la implementación de la ley 1098 de 2006 mucho es lo que se ha debatido en relación con la garantía de derechos de los menores y más aún en lo que respecta a los delitos que atentan contra la libertad e integridad sexual. De acuerdo a la mencionada ley y a la legislación internacional que versa sobre el tema  las diligencias tanto administrativas como penales deben propender por evitar la revictimización (Rochel, 2005), (Palomero, S 2007), (Unicef, 2009) garantizar el cumplimiento de todos y cada uno de los derechos de los niños (as) adolescentes. (Modelo solidario, lineamientos técnico administrativos ICBF, 2006) (Fondo de Naciones Unidas para la infancia, 2005.

De igual forma, las directrices sobre la justicia para los niños víctimas y testigos de delitos, emitida por la Organización de Naciones Unidas en el 2004 es clara y pone de manifiesto  las reglas, normas y principios  que orientan a quienes trabajan con niños víctimas y testigos de delitos en sus actividades cotidianas  de conformidad con la Declaración sobre los principios fundamentales de justicia para las víctimas de delitos y del abuso de poder. En ése sentido, en el ordenamiento jurídico colombiano mediante la  ley 12 de 1991 se incorpora la Convención de los Derechos del Niño a la Constitución Política Nacional, realzando la prevalencia de los derechos del niño sobre cualquier otro derecho. Sin embargo dentro del sistema judicial aún cuando se han generado herramientas para dar el mayor cumplimiento a lo anterior se encuentra que los mecanismos de atención a los menores víctimas y testigos de delitos siguen siendo poco efectivos y persiste el hecho de exponerlos a situaciones que atentan contra su recuperación emocional ante los sucesos ocurridos.

En particular la presente disertación tomará como referencia el procedimiento utilizado para desarrollar la práctica de testimonio en las audiencias de juicio oral de niños (as) adolescentes que son víctimas o testigos dentro de delitos sexuales cuando el presunto agresor es mayor de edad. Para empezar,  es importante mencionar que dichos menores en algunas ocasiones son expuestos a largas horas de espera para desarrollar las diligencias correspondientes, en otros, luego de ese tiempo se aplazan las diligencias, se realizan varias entrevistas solicitando el mismo tipo de información en diferentes oportunidades (al momento de la denuncia en la respectiva URI, en las diferentes entidades de atención por psicología, en Medicina Legal, etc) lo cual genera agotamiento e incertidumbre ante lo que pueda ocurrir sin mencionar las repercusiones que esto pueda causar frente a lo que se refiere al recuerdo y a posibles variaciones en el relato por la afectación a nivel de memoria tal como lo mencionaron (Myers, J; Saywitz, K y Goodman, F 1996)

Desde la atención realizada en los juzgados de Paloquemao se encuentra que si bien se ha dispuesto una defensoría de familia del Instituto Colombiano de  Bienestar Familiar (artículo 79 ley 1098 de 2006)  que cuenta con un espacio para dicha espera y un profesional en el área de psicología para realizar la preparación previo ingreso a la denominada Cámara de Gesell y acompañamiento dentro de la misma los recursos son insuficientes y no logran modificar las falencias dentro de lo que implica el ejercicio de este tipo de actividades, lo inadecuado de los espacios físicos, la presencia de estímulos externos que generan ansiedad y la posible situación de que en el caso de las víctimas estas se encuentren con el presunto agresor como  en los testigos que sean vistos por los sindicados desconociendo lo consagrado en el Artículo 194 del código de procedimiento penal sumado al tipo de interrogantes planteados por las partes en la diligencia (defensa técnica, fiscalía, jueces, ministerio público). (Artículo 391, código de procedimiento penal).

En particular frente a la cámara de Gesell se encuentra que esta es un instrumento diseñado con el propósito de poder observar a los niños en su ambiente natural y sin interferencias con el fin de aislarlos de un entorno que puede generar mayor alteración en particular frente a casos de delitos sexuales, se busca crear un espacio propicio para que los menores no se sientan presionados por la mirada de un observador (Zannetta, M,2008), sin embargo en el caso particular de los juzgados de justicia ordinaria en Bogotá, se encuentra que si bien el espacio diseñado para tal fin es denominado cámara de Gesell este se  compone  de un cuarto con una mesa, sillas, cámara con circuito cerrado de televisión, audífonos –  micrófono el cual no se ajusta a los procedimientos establecidos por su creador de hecho dentro de las recepciones de testimonios de los menores se presenta por una parte que el volumen del micrófono de los participantes en sala de audiencias es tan alto que los niñ@s y adolescentes pese a que el entrevistador tiene los audífonos puestos alcanza a escuchar lo que sucede en la otra sala lo cual genera ansiedad por las características del contexto legal (tono de voz elevado, objeciones, cuestionamientos a lo manifestado por el menor, entre otros) y por otro,  el volumen del micrófono que utiliza el niño para dar sus respuestas es tan bajo que muchas veces no se escucha en la sala de audiencias solicitando de manera constante que este repita lo que ha relatado lo cual una vez más genera revictimización y altera emocionalmente a los participantes.

Dichas variables son difíciles de controlar por el contexto y escenarios que se manejan dentro del sistema legal, de igual manera a lo largo de los juicios se identifica que aún prevalecen las intenciones de las partes procesales antes que los mismos derechos de los menores, cada uno de los abogados presentes dentro del contexto de desarrollo de la audiencia en particular el fiscal y abogado de la defensa centran su atención en cumplir el objetivo sobre el cual recae su función (decisión condenatoria o absolutoria de acuerdo a la teoría del caso que presenten) antes que lo que las preguntas desarrolladas puedan generar. Si bien es cierto que el profesional de psicología actúa como traductor  ante los interrogantes planteados (artículo 150 y artículo 193 numeral 12 ley 1098 de 2006) ajustando el lenguaje a la capacidad de entendimiento de los menores de acuerdo al momento de su ciclo vital y realizando contención ante el impacto emocional generado por las preguntas planteadas en la mayoría de las ocasiones no cuenta con autonomía para modificar ciertas interrogantes que son atentatorias ni para dar guía u orientación a los entrevistadores para disminuir el daño generado en las víctimas y poder obtener la misma información sin necesidad de exponer a los menores.

Aspectos Relacionados con los interrogantes planteados por las partes Procesales

En las diligencias de juicio oral cuando se va a adelantar la recepción del testimonio de menores las partes procesales (fiscalía – defensa técnica) adelantan su cuestionario con base en las reglas para el interrogatorio y contrainterrogatorio (artículo 392 Código penal y de procedimiento penal) las cuales deben ser transliteradas por parte del profesional de  psicología que se encuentra en la habitación con el niño donde éste realice tales interrogantes en un lenguaje comprensible para el mismo sin embargo se evidencia molestia por parte de algunos operadores legales cuando se realizan modificaciones o aclaraciones a lo por ellos interrogado, de igual forma en algunos casos los mismos jueces exigen que algunos cuestionamientos planteados por las partes se mantengan aún cuando los niños (as), adolescentes se han alterado emocionalmente y expresan de manera verbal la dificultad para desarrollar ciertas tareas como por ejemplo cuando buscan dar cumplimiento al artículo 403 del código de procedimiento penal en relación con  la impugnación de credibilidad del testigo(lectura de entrevistas previas practicadas por funcionarios de la fiscalía al momento de la denuncia).

Dentro de las preguntas planteadas tanto por el fiscal como por el defensor del acusado se percibe en particular frente al segundo sujeto la intencionalidad de desvirtuar el relato de la víctima poniendo en duda aspectos relacionados con  su ubicación frente a tiempo, espacio y persona, capacidad de recordación de los hechos y se retoman aspectos como los sentimientos generados ante el evento ocurrido con preguntas que podrían evitarse en aras de no evocar emociones negativas asociadas a lo sucedido  ya que esto genera inestabilidad rememorando situaciones que en algunas ocasiones ya venía elaborando en particular en casos con niños pequeños donde por su desarrollo en ciclo vital se considera natural que presenten poca claridad en memoria, ubicación en tiempo, espacio y persona de acuerdo a su edad. (Rice, 1997)

Se adelantan preguntas repetitivas de diferentes maneras lo que genera confusión y agotamiento, de igual forma, preguntas que no tienen nada que ver con el hecho materia de investigación pasando por alto la normatividad vigente respecto al interrogatorio y contrainterrogatorio. (artículo 392 y 393 del código de procedimiento penal), llevando a que las víctimas o testigos no se encuentren seguros de la respuesta y por tanto se indispongan al momento del interrogatorio siendo necesario solicitar receso en la actividad, adelantar intervención en crisis pero en condiciones contextuales desfavorables dentro del mismo escenario de la audiencia, de igual forma por momentos se cuestiona el actuar de los menores sin que haya oposición por parte de los intervinientes que se supone se encuentran en la audiencia con el fin de evitar la vulneración de derechos. (Defensor  de familia, agente del ministerio público, juez)

Pese a lo anterior, es de mencionar que no es una crítica negativa contra el sistema ya que  a lo largo del camino se han evidenciado avances dentro del contexto de las actuaciones que implican menores y se ha despertado un mayor interés de las partes implicadas en particular desde los funcionarios de la fiscalía que procuran no exponer de no ser necesario a los niños (as) adolescentes como también de los jueces donde se han realizado esfuerzos por ajustarse a la norma tanto como sea posible.

Recomendaciones respecto al abordaje de los casos

Dentro de lo planteado el análisis se centra en las recomendaciones respecto al abordaje de los casos en lo atinente a la garantía de derechos de los niños donde la primera de ellas apuntaría a no exponerlos a más de una entrevista que rememore los hechos ocurridos evitando la revictimización, (Jiménez, C; Martin A, 2006) se efectúa una recomendación orientada a que la primera entrevista sea lo suficientemente completa en aras de que pueda aportar la mayor cantidad de información respecto al hecho ocurrido, que sea desarrollada por un funcionario que tenga la suficiente capacitación y conocimiento respecto al abordaje de menores y de este tipo de casos, (Cañas J; Camargo E, 2005) de igual forma que desde ese primer momento se realice una grabación de la misma con el objetivo de no tener que citar nuevamente al menor con nuevos profesionales o funcionarios que probablemente indagaran sobre los mismos aspectos.(INML, Resolución 571 de 24 de Agosto de 2006, reglamento técnico integral  en la investigación forense del delito sexual) (ICITAP, 2008) (Sattler, J, 1996)

Por otra parte que al momento del juicio se tenga únicamente esa grabación inicial del relato en audio y video y de ser necesaria una ampliación de información por alguna situación particular sea con interrogantes puntuales donde las preguntas desarrolladas no estimulen de no ser necesario la evocación de emociones negativas causadas por el hecho a los niños. (ICITAP, 2008)

Adicional a lo anterior, que tales interrogantes no busquen desvirtuar el testimonio poniendo a dudar a la víctima o con preguntas inductivas – confusas que no tienen otro objeto que generar alteración en el relato o poner en duda la credibilidad de lo manifestado como también la utilización de un lenguaje claro, sencillo acorde a la edad de los niños interrogados donde si bien los profesionales del derecho no tienen por qué tener conocimiento de desarrollo humano si adelanten cuestionarios menos confusos con preguntas que sean claras, puntuales, comprensibles para los niños, no demasiado extensas, evitando al máximo que los menores se sientan evaluados o culpabilizados.

Sumado a lo anterior,  se ha evidenciado que en la gran mayoría de los casos cuando los niños llegan con sus progenitores a rendir su testimonio respecto al evento ocurrido no han tenido ni siquiera un primer contacto con la parte que lo llama a declarar llámese fiscalía o defensoría lo que aumenta la ansiedad y expectativa ante la situación, la información que poseen frente al procedimiento a adelantar es mínima lo que dificulta aún más el desarrollo del relato y confunde frente a lo que pueda suceder sin mencionar que en algunos casos no cuentan con disposición para que su participación sea más óptima por cuanto en muchas de las ocasiones existe presión por parte de familiares, amenazas por parte del agresor lo que genera retractación y poca disposición para adelantar la declaración.

Si tales preparaciones de adelantaran por parte del ente investigador o por parte de la defensa cuando así se requiere los resultados de la  diligencia en particular en lo que respecta a los niños (as) adolescentes tendría mejores resultados y beneficiaria no solo a los niños y familias sino también a la administración de justicia como tal.

Para finalizar y en relación a la atención de las víctimas o testigos se recomienda  que no se considere el abuso sexual como una situación que necesariamente implica trastornos o patologías en los implicados ya que se ha evidenciado que en muchos de los casos estas logran elaborar el suceso sin necesidad de una intervención psicológica (terapia) apoyándose en sus características de personalidad previas (habilidades de afrontamiento de situaciones difíciles, comunicación, exteriorización emocional, etc) y apoyo de la familia, lo anterior también tiene que ver con la credibilidad que se dio a su relato y las acciones que se tomaron de manera inmediata hacia el agresor evitando una segunda victimización. El papel desarrollado por las fuentes primarias de apoyo es vital en la manera en que los niños(as) adolescentes afrontan la situación dolorosa y pueden generar cambios a nivel de estilo de vida de acuerdo a lo que amerite la situación. (Filkelhor citado por Echeburua y Guerricaechavarría, 2000) Arce, R. y Fariña, F. (2004). Por último, se hace evidente la necesidad de que en el caso de que se requiera proporcionar atención especializada a las víctimas o testigos a nivel del área de psicología se cuente con una red de instituciones que pueda atender tales problemáticas y no solo una que no solo no puede atender la demanda sino que además limita otras posibilidades de intervención que pueden ser más eficaces.

BIBLIOGRAFIA

-         Salinas I. (2007). Objeto y método de la evaluación forense en los delitos sexuales. Congreso Latinoamericano de psicología jurídica 5.0.

-         República de Colombia. (2006). Código de Infancia y Adolescencia. Ley 1098 de 2006. Bogotá, Colombia.: Unión Ltda.

-         República de Colombia. (2005). Código de Procedimiento Penal. Ley 906 de 2004. Bogotá, Colombia.: Unión Ltda.

-         República de Colombia. (2000). Código Penal. Ley 599 de 2000. Bogotá, Colombia.: Unión Ltda.

-         República de Colombia. (2008). Constitución Política de Colombia. Bogotá, Colombia.: Unión Ltda.

-         Sattler J (1996) Evaluación infantil. 1996 Ed. Manual Moderno

-         Cañas J; Camargo E. (2005) Veracidad del testimonio de víctimas de abuso sexual infantil.

-         Jiménez C; Martin A. (2006) Valoración del testimonio en abuso sexual.

-         Myers, J; Saywitz, K y Goodman, F (1996) Aspectos sobre memoria infantil

-         ICBF, 2006 Modelo solidario, lineamientos técnico administrativos proceso de restablecimiento de derechos

-         Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. (2007). Lineamientos de atención a víctimas de delitos Bogotá, Colombia.: ICBF.

-         Echeburua, C. y  Guerricaechavarria, C. (2000). El abuso sexual en la infancia: Víctimas y agresores. Barcelona, España.: Ariel. S.A.

-         República de Colombia. (2005). Ley 12 de 1991.  Bogotá, Colombia.: Unión Ltda.

-         Arce, R. y Fariña, F. (2004). La peritación psicológica de la credibilidad del testimonio, la huella psíquica y la simulación

-         Palomero, S (2007). Prevención de la revictimización en niñas y niños víctimas de abuso sexual

-         Zannetta, M ( 2008). La cámara Gesell en la investigación de delitos sexuales.

Para citar este artículo según las normas APA, escribir:  Rojas, A.  (julio, 2011). Consideraciones respecto a la practica de testimonio donde los niños (as) adolescentes son victimas dentro del sistema penal acusatorio en los juzgados de Paloquemao.  Recuperado de http://psicologiajuridica.org/archives/572

76 Comments

  • Diana says:

    Estoy de acuerdo es evidente la deficiencia en los recursos a la hora de intervenir con niños, lo cual esta afectando la integridad del menor y tambien la administracion de la justicia. Es importante implementar un equipo especializado a nivel de psicologos juridicos y clinicos para garantizar un ambiente y atencion optimos en casos tan delicados como lo son los delitos sexuales. Felicitaciones a nuestra colega por tan excelente trabajo pues es una alerta para que los diferentes entes juridicos intenten mejorar los recursos, tanto fisicos como humanos para nuestro sistema penal.

  • Martha Fernández says:

    Felicitaciones!! Excelente, intervención.
    En el contexto jurídico-forense surge la necesidad de tomar
    en consideración los derechos y las necesidades de los menores que son víctimas
    de delitos como también de aquellos que actúan como testigos en los procesos penales, lamentablemente, encontramos de forma más frecuente a la que creemos ambas condiciones.
    La psicología ha puesto de manifiesto que la intervención de un niño en un juicio es vivida generalmente como una experiencia estresante, potencialmente generadora de efectos y consecuencias a largo plazo.
    Los menores pueden padecer una gran ansiedad antes, durante e incluso
    después de la celebración del acto procesal en el que se le ha pedido su
    declaración. Y eso, mencionando sólo una de las sintomatologías que manifiestan.
    Por otro lado, la confrontación ante adultos inculpados o implicados y las incognitas de las partes, son las situaciones que más secuelas traumáticas pueden dejar en niños que comparecen ante un Tribunal. De allí, la gran utilidad de la cámara de Gesell durante el proceso.
    Esta particular vulnerabilidad de los niños víctimas y testigos reclama una
    especial protección, así como una asistencia y apoyo apropiados a su edad y nivel de madurez, a fin de evitar los traumas o minimizar el impacto que puede
    ocasionar su participación en un proceso.
    En consecuencia, el trabajo del equipo técnico psicosocial en el contexto jurídico forense es fundamental.Sus evaluaciones e intervenciones pueden ayudar al bienestar del menor y así evitar, no solo la la “revictimización”, sino también, la psicopatología, producto del acontecimiento vivido (estrés postraumático, depresión, ansiedad, miedos, fobias, etc) que muchos de estos niños sufren.

  • elvira alvarez says:

    cabe resaltar la importancia de la ley de infancia y adolescencia 1098 dandole prioridad a niños abusados donde se les debe brindar atencion tanto medica como psicologica a la victima como a su familia.

  • Lud says:

    Gracias por la información brindada, puedo expandir mas mis conocmientos con estas enseñanzas.
    Aqui tambien nos tendriamos que referir a las personas que realizan los cuestionamienos,como los jueces, abogados, entre otros; que ellos puedan recibir cursos, capacitarse, referente a como evaluar testimonios en niños, esto por que si bien es cierto que el testimonio de los menores ayuda mucho en los diversos casos; tampoco estamos con derechos a poder dañar emocionalmente a los menores.
    En PEru no tengo entendido que exista la cámara de gesell; pero seria de gran ayuda, eso si
    tendriamos que utilizarla de la mejor manera que se pueda, para no tener las interferencias mencionadas en el articulo.
    Estoy de acuerdo con las recomendaciones para abordar los casos, de manera de audio y video; ya que sis e olvidaron de algun dato o queremos volver a escucharlo tendremos material disponible, sin dañar emocionalmente al niño.
    Gracias por la infromacion brindada.

  • carlos alfonso murillo says:

    Excelente articulo respecto a aspectos desconocidos sobre la casuistica, procesos y procedimientos en el sistema penal acusatorio colombiano en lo que tiene que ver con la recepción de testimonios a testigos y testigos victimas menores de edad, y digo que desconocidos a muchos que somos psicolgos juridicos y forenses ya que nuestro area de desempeño en el campo penal no es en la mayoria el de la figura de interpretes si no el de asesores, testigos expertos o peritos, muchas felicitaciones mi bella doctora

  • Blanca Bazàn Saavedra says:

    muy bueno el trabajo de la colega pues es muy cierto lo que nos menciona, pues se habla mucho de proteger al menor y adolescente simnembargo se sobre expone al menor a largas esperas, a muchas interrogantes lo cual resulta muy cansado para dicha persona produciendo agotamiento, ansiedad y desesperanza.
    asimismo esto podria hacer que otros niños y adolescentes no denuncien por temor a pasar por todo esto lo cual para la victima resulta vergonzoso estar recordando la situacion en que fue victima de abuso.
    felicitaciones por el trabajo y por los aportes

  • MIRIAN GONZALEZ FLEITAS says:

    Es de lamentar que no, en todas partes cuenten con la cámara gesell, no considero prudente que las niñas, niños y adolescentes se les haga estar en rueda de reconocimiento, a pesar que los sujetos no puedan verla, la sola presencia de los mismos a travez del vidrio, hace que los las victimas pasen por el maltrato nuevamente. A su vez el personal interviniente no, esta capacitado para tratar de una forma especial que no sea la del trato con el criminal.

  • PILAR NAVARRETE says:

    Hay varios factores mencionados aquí que permitirían plantear nuevas ponencias a partir de ellos. Por eso lo valioso de lo expuesto y la misma idea deja en evidencia que son temáticas tan complejas que no pueden ser abordadas aquí completamente. Lo que rescato para mis colegas como punto de partida a nuevas discusiones es la frase de “que desde ese primer momento se realice una “grabación” de la misma con el objetivo de no tener que citar nuevamente al menor con nuevos profesionales o funcionarios que probablemente indagaran sobre los mismos aspectos.(INML, Resolución 571 de 24 de Agosto de 2006, reglamento técnico integral en la investigación forense del delito sexual) (ICITAP, 2008) (Sattler, J, 1996).
    En mi país cada vez se observa con más fuerza la falta del cumplimiento de tan importante exigencia del protocolo para estos casos. Y lo menciono porque la omisión de tal conducta profesional, deja en evidencia la falta de especialización de algunos peritos psicólogos ya que de contar con conocimientos respecto del Sistema Procesal en que se inserta su trabajo, comprenderían la importancia de este registro porque hay colegas que tienen su labor desde la contraparte y requieren de ese material para evitar que a un inocente se le determine culpable. Recuerden que nosotros tenemos que hacer nuestra labor objetivamente y no somos parte de la causa, eso significa que no estamos de parte del agresor pero tampoco de la víctima. Podemos tener una postura personal pero jamás profesional. Neutralidad que no parece ser tan evidente cuando los colegas no dejan registro o no quieren darlo a conocer a los colegas de la contraparte. Cientificidad implica poder replicar y llegar a iguales resultados…tenemos obligación de permitir que otros colegas repliquen lo que hagamos a partir de los elementos que nosotros ponemos a su disposición y si nos hemos equivocado aceptarlo.

  • Jorge Ugueto says:

    El hecho de que el menor de edad víctima de abuso sea llamado a testificar repetidas veces y sea interrogado una y otra vez por diversos especialistas acerca de los mismos hechos, no solo supone una vivencia de estrés constante para la vícitma (de allí, la revictimización); sino que entran en juego aquí, también, los típicos procesos de distorsión mnémica que pueden llevar a cometer errores graves (véase http://www.all-about-forensic-psychology.com/eyewitness-memory.html).
    Otra fuente de victimización la constituye el hecho de haber sido víctima de un delito sexual. Si bien las leyes suelen prever mecanismos para proteger tanto la identidad de la víctima como su salud e integridad emocional, muchos profesionales y funcionarios forenses suelen comportarse al respecto de una manera que dista mucho de ser ética y profesional.

  • ada beatriz fragoza says:

    Esta tematica revelada por la colega, tiene un valor fundamental y en cada evento hay que resaltarlo.
    sobre todo seguir recalcando cada dia, la necesidad como menciona en su ponencia …” a no exponerlos a más de una entrevista que rememore los hechos ocurridos evitando la revictimización “…, nos deja una realidad que va más alla de las leyes que se cuentan hoy de proteccion de la infancia, es la dinamica hoy significativa en numeros, de los niños/as presentes en el ambito justicia por dos motivos los delitos sexuales cometidos sobre sus personas, hoy visiblizados y con la facilitacion a la denuncia, y los delitos cometidos por los adolescentes – en conflictos con la ley penal-.
    Esto empieza a generarnos una interpelacion a los profesionales PSI de la especialidad o no, ya que la clinica recibe a ambos para el tratamiento, y no se puede desconocer primero esta interfase psicojuridica que está en pleno enrojecida, por un clamor que deja la anomia social posmoderna que ha caido como rayo sobre la poblacion que va ha perdido su inocencia. Por lo cual cuando hablamos de proteger la posible revictimizacion de esta infancia y adolescencia, es esto lo nuevo y doloroso que nos convoca a la formacion constante, para sostener argumentos sustentables que den lugar a intervenciones en lo psicojuridico y forense pero sin olvidar que lo primero no es lo que necesita un juez o un abogado de parte, sino un infante en situacion de revivir un acto de violencia, en el solo hecho de estar frente a un agresor de su intimidad en caso de juicio oral, mas la tensiòn que dispara la situacion de interrogatorio y de muchas personas mirando, eso dispara, la formacion en neuropsicologia nos otorga argumentos mas que claros sobre TRAUMA Y DAÑO PSIQUICO, el cicuito amigadalar y limbico, LO HIPOCAMPAL como reservorio de las memorias emocionales, esta comprobado que mas daña el revivir ( por la pasividad ) que el mismo hecho ya pasado.
    un saludo cordial
    lic. ada beatriz fragoza

  • Isabel Palacio Perez says:

    Es un articulo muy bueno. Puntualiza de manera clara la realidad de los procesos de NNA que ha sido victimas o testigos de delitos sexuales; a un no existe claridad por parte de los profesionales judiciales del significado de revictimizar y aun piensa que los NNA debes ser entrevistados las veces que sea necesarias de acuerdo a sus consideraciones.

  • Miguel Lauletta says:

    Estoy de acuerdo con las recomendaciones, creo que se debería poner el acento y las recomendaciones en el rol de los jueces, el ministerio tutelar y el ministerio público fiscal de manera que la debida protección del menor, testigo y víctima de abuso sexual, no afecte el debido proceso y la defensa en juicio.

  • Mercedes Guerrero says:

    Me parece un buen articulo, nos podrian dar un ejemplo de la forma correcta como hacer un testimonio o los lineamientos que se deben seguir para la toma de un testimio correcto? por favor y muchas gracias

  • LEONEL VALENCIA LEGARDA says:

    Este tema es altamente complejo, solo se retomo una parte aspectos tecnicos, preparacion locaciones y las acciones de algunos operadores, pero opinion le deja saber que las preguntas formuladas en las audiencias no corresponden ningun protocolo de entrevista, que los niñ@s son sometidos a preguntas que sobrepasan el nivel de comprension, que las supuestas tecnicas utilizadas no cuentan con el aval empirico cientifico para ser utilizadas, que el protocolo SATAC RATAC no tiene muestras de comparacion forense en el sistema colombiano, que la exactitud y credibilidad del testimonio se indaga a partir de los testimonios y con esto validan las declaraciones, que utilizan muñecos anatomicos para evaluar el testimonio y terminan por sugestionar los refuerzos de memorias, ademas estos chicos son remitidos a terapias sin establecer un diagnostico pentaxial, cuando salen de estas psicoterapias declaran lo que les enseñaron, es real que algunos niñ@s son victimas de los agresores (pedofilos)pero que listado validado para nuestro contexto se tiene como herramienta comparativa para identificar casos. Anexo a esto se presenta la situación de llevar a los niñ@s a las audiencias y realizarle preguntas afirmativas y sugestivas como ” Cuantas veces paso eso, hablaste después con esa persona, que dedo te metió, que sentiste” Esto lo menciono por que en mi labor observo estos procedimiento que algunos validan, En un seminario pasado escuche una funcionaria de la Fiscalia que aseveraba que ellos realizaban entrevistas a niñ@s de 2 años, cosa que dudaría bastante por las limitaciones cognoscitivas para mantener una conversacion, hay trabajo que realizar y espero que de las difrentes asociaciones logremos estandarizar protocolos y test para evaluar y tratar esta situacion

    • ERNESTO RAMIREZ says:

      100% de acuerdo, el protocolo RATAC (SATAC) no tiene validez en la población de niños colombianos, NO HAY ESTUDIOS CIENTIFICOS al respecto, y en Estados Unidos solamente es usado EN 14 ESTADOS, por lo que se presume su validez es dudosa. No obstante los psicólogos e investigadores mediocres del CTI, ICBF, ICITAP lo usan irresponsablemente.

  • FRANCISCO RAUL RUGGIERO says:

    Muy didactico y explicativo, demuestra un gran esfuerzo. Felicitaciones por el trabajo.

  • Cristina Correcher Gonzalez says:

    Es cierto que algunos jueces no tienen la sensibilidad de proteger al menor cuando declara ante su abusador mediante una pantalla. El hecho de que el menor tenga que volver a revivir sus experiencias traumáticas delante del abusador, hace que se puedan poner en duda sus declaraciones anteriores.
    Saludos

  • Lina Alvarez says:

    Estoy muy de acuerdo con lo planteado en esta ponencia, son los niños las victimas universales del delito sexual y es por ello que la atención debería ser dirigida directamente a ellos, buscando métodos eficaces que permitan al niño, no sentirse acechado y juzgado, dado que los parámetros que se realizan generan eso, la mayor parte del tiempo. Hay que condicionar a los niños, brindarle la confianza y ante todo respeto, ya que son ellos quienes revivirán cada instante de acuerdo al manejo que se confiere a su caso.
    Estos puntos expuestos en el documento, son muy relevantes y deberían ser tenidos en cuenta para mejorar la calidad de trabajo en el aspecto legal y a su vez contribuir con mejorar la calidad de vida de la victima suponiendo el hecho que esta enfrentando.

  • Beatriz San MIllán says:

    En mi opinión un niño víctima de estos sucesos estará totalmente desubicado en relación a la realidad. Habría que tener en cuenta el miedo a decepcionar a las personas significativas de su entorno por creer que es culpa suya y que él ha hecho algo mal. Quizá sea conveniente facilitar un apoyo psicológico breve para devolver un mínimo de seguridad a su persona y que pueda sentir confianza y pueda hablar sin miedo. Durante el proceso judicial se olvida que se trata de niños y se exprime su credibilidad intentanto crear dudas para demostrar la inseguridad del menor. Los niños no son adultos y como tal se les debe tratar. Tener en cuenta cuál es su nivel intelectual y cuál es el deterioro o el daño que se ha causado durante el proceso de agresión sexual que ha sufrido es un punto de partida clave.

  • melisa prieta says:

    felicitaciones!!!!! muy buenas recomendaciones..

  • Jose Manuel Duarte Ulloa says:

    Es de suma importancia que cada dia las legislaciones vayan protegiendo aun mas la integridad fisica y psicologica de los menores de edad ya que cada dia mas aumentan los delitos de caracter sexual, bueno de los que sabemos en la opinion publica, ya que hay demasiados que no son denunciados por la victimas o familiares de estos por una dependencia economica del agresor, entre algunas causas, y lamentablemmente caen en la famosa CIFRA NEGRA.
    Felicitaciones que cada dia Profesionales de las Ciencias Criminalisticas y Forenses vayan sacando a la luz problematicas actuales y asi poder buscar las mejores herramientas para enfrentar los actos delictivos.

  • Monica Eugenia Vega Ortiz says:

    Considero muy pertinentes las reflexiones que plantea la Dra Alexandra Rojas sobre la situación de las NNA (niñas, niños y adolescentes) ante los procesos de sospecha de abuso sexual.
    Son pocas las instituciones y profesionales en Colombia formados para ENTENDER la normatividad y la importancia de contar con un espacio adecuado para realizar, una entrevista inicial lo más completa posible y, además, que esta sea grabada evitando la revictimización de NNA.
    Se requiere mayor capacitación y apertura del sector Protección y Justicia para actuar por el interés superior de NNA y no por la comodidad del funcionario.

  • Lic. MCM Pedro Rodríguez Guerrero says:

    Muy buen aporte

    Sobre todo porque es una forma de compartir experiencia que puede ser considerada en países como el mío, México, en donde comenzamos a implementar la oralidad en los procesos penales y en donde a faltado precisamente atender estos aspectos en forma más eficiente, ya que el progreso no es simplemente un copy paste, que en muchos de los casos es en lo que se ha traducido nuestro quehacer, dejando de considerar aspectos importantes que debieron ser antes y no sobre la marcha de su implementación. Atendiendo principalmente a las consecuencias secundarias de la victimización y a los sesgos que pueden generarse como consecuencia de una mala interpretación por deficiente aplicación de una técnica.

    Felicidades y gracias.

  • Franz Aguilar says:

    Las sugerencias dictadas por la conferencista me parecen acertadas ya que dentro del sistema judicial no se considera a las personas que debido al tipo de agresión sufrida tienen un alto nivel de ansiedad que si no se tiene el cuidado necesario puede ocacionar trastornos mas profundos y graves. Felicitaciones muy buen articulo

  • Maria Elisa Martínez says:

    Me ha gustado mucho la intervención, debido a que la ha centrado en un tema crucial dentro del proceso jurídico con niños que han sido victimas, pues si bien es complicado ser victima cuando se es adulto, procesar dicha información y enfrentar las reacciones cuando se es niño, hace necesario mecanismos extras de protección que no solo queden en lo escrito sino que se traduzcan a lo práctico. Para esto, considero importante el respeto al trabajo del papel del profesional en Psicología dentro del campo jurídico por parte de los colegas de los entes de justicia.

  • Nestor R. Avila says:

    Es definitivo que el edificio en donde funcionan los juzgados de paloquemao no es un lugar pertinente ni conducente para llegar a un testimonio que ayude al Juez a llegar a un estado anímico de certeza, ya que aunque se trate de respetarle los derechos al menor utilizando herramientas como la cámara gesell, en el trayecto físico que hay entre la entrada del edificio y la cámara hay diferentes estímulos en el medio tales como hombres esposados y llevados por guardias, personas con lagrimas en sus ojos, gente escoltada, requisas etc. Que claramente van a producir en el menor un estado de confusión y ansiedad que verá afectado su testimonio. En definitiva el juzgado de paloquemao no es un lugar conducente para entrevistar a un menor de edad víctima de un delito pues este lugar maximiza las probabilidades de un testimonio que llegue a la certeza del juez frente al caso y así mismo genera una dificultad clara para minimizar el estado de victimización del menor.

  • astrid says:

    interesante la informacion si verdaderamente los sujetos procesales tomaran en consideracion los derechos fundamentales de los nna, pero en el sistema penal aun hay falencias especialemente en municipios donde los funcionarios de fiscalia, sijin y demas intervinentes revictimizan a nuestros niños

  • Ana Basualdo says:

    Excelente disertación y sobre todo las recomendaciones respecto al abordaje de los casos, es fundamental la preparación y permanente capacitación del profesional además de la ética, lo que determina en gran medida la intervención. Muchas gracias.

  • LESBIA GONZALEZ says:

    Saludos desde Panamá, desde que practique y estudie esta profesion forense, en nuestra noble psicología, una de mis mayores preocupaciones ha sido la victima y especialemnte los niños que a los largo de mi experiencia he tratado, en nurestra formacion conocimos de tecnicas para evitar la revictimizacion , las cuales requieren del interes de los poderes judiciales para hacerlos efectivos, por nuestra parte seguir aportando al tema como ustedes han hecho es excelente, mil felicidades, Lesbia

  • Luz Amparo says:

    Es una mirada bien interesante y dedicada que ha realizado la profesional, porque realmente, se describen las falencias presentadas en un ejercicio tan importante como el que se realiza en los Juzgados, por tanto, será de mucha ayuda para que a los que les corresponde la organización y adecuación de estos espacios, lo hagan de manera perentoria y así se puedan disminuir los distintos factores de riesgo que estan afectando a los menores y adolescentes en la actualidad. Muchas gracias por este artículo. Felicitaciones.

  • hector gutierrez says:

    Tal vez por se adultos, quienes intervinen olvidan que los sujetos implicados son niños

  • Andrey Velásquez Fernández says:

    Es excelente, tocas puntos claves deficientes del sistema penal acusatorio y datos muy interesantes para el abordaje de abusos sexuales en menores de edad!!!!

  • Adriana Savio says:

    Felicitaciones Andrey un fuerte abrazo desde Mdeo Uruguay!! Adriana Savio

  • YRMA JUANA ESPINOZA PONCE says:

    Me parece muy bueno su articulo sobre el problema de la revictimización ya que en mi pais recien se pone enfasis en este aspecto ,y se esta preparando a los fiscales par realizar los interrogatorios en forma conjunta con los demas peritos y de esta manera evitar revictimizar.

  • Domingo Arturo Ruiz says:

    FELICITACIONES, muy buena radiografía de lo que caracteriza la práctica actual del proceso penal en Colombia, al menos en lo referente al Juicio, y que es muy parecido a las demás etapas de investigación donde se sigue viendo una gran diversidad de prácticas y paradigmas que exigen adecuarlas alo que hoy la ciencia y la experiencia nos aportan. Estos análisis dan la oportunidad de generar nuevos y amplios debates sobre cada tema que conlleven a CAMBIOS en cada una de las Instituciones y Personas que intervienen en los procesos penales donde hay niños. Se han hecho mejoras, siguen ocurriendo, pero falta mucho por lograr y ese debe ser el compromiso de quienes estamos vinculados al tema, cambiar y promover el cambio hacia las mejores prácticas. Gracias.

  • MILENA says:

    Completamente de acuerdo con la problematica actual que se presenta en Colombia con este tipo de testimonios, y si eso sucede en la Capital del país pensemos entonces en las provincias donde ni Cámara de Gessell existen y es triste ver cómo los Derechos de los Niños son vulnerados. Hay tribunales que no permiten esa propuesta realizada por la ponente, informan que el principio de Contradiccion es necesario y por ello hay que traer el niño, niña o adolescente sin importar el coste emocional que se genera. Como psicologos juridicos y Forenses es importante dejar estos precedentes y hacernos sentir.
    Gracias por compartir la experiencia.

  • Sergio Uriel De Jesús Santoyo López says:

    Me parece mala idea que el menor se exponga a daños como esos (“fallas técnicas”), pues esto le puede llegar a afectar a tal grado que pueda cambiar el testimonio. ¿Acaso los profesionales no revisan constantemente la cámara de Gesell?, de por si en un adulto es incomodo, imaginen que no siente el menor de edad, además que el menor presencio/vivió algo traumático.
    Además, el hacer esperar al menor también afecta su testimonio y, más importante, su salud.
    Las personas que están detrás del vidrio, deben de modular su voz o, inclusive, no omitir opinión mientras se realiza una entrevista, pues el mínimo ruido afecta al entrevistado.
    Estoy consciente que se tengan que hacer preguntas repetitivas, pues esto ayuda a confirmar lo argumentado, sin embargo, en el caso de los menores, no debería de aplicarse, ya que pueden estar inseguros ante algo que ellos sienten que realmente paso. Respecto a esto, el menor no tiene tanta retención de los hechos, pero aún así, saben lo que vieron.
    Respecto a las recomendaciones que se proponen, estoy de acuerdo. No se debe interrogar con el objetivo de confundir al menor, más bien con el objetivo que a la primera entrevista sea suficiente. En dado caso que el menor quisiera aportar algo más, es recibido.
    Algo que los psicólogos jurídicos o forenses han estado olvidando es esa misma parte psicológica de sí mismos. Tratan con menores los cuales vivieron situaciones poco agradables, y encima se les predispone que tienen un trastorno y, abonado a esto, se les tenga en un lugar y/o situación incómodos (entrevistas, murmurios en el caso de la cámara de Gesell, poco contacto con quienes proceden el casco, etc).

  • diana perez says:

    Excelente!!! realmente esta falencia es en todo el pais, y me adentro a los lugares mas recónditos como son los municipios, donde los recurso son pocos, y las únicas herramientas son la entrevista, el consentimiento informado y pare de contar, hay que recurrir a mecanismos que uno como profesional pueda crear para así poder recibir la información completa de los hechos ocurridos, y que n se tenga que entrevistar nuevamente al niñoa.
    en cuanto a las recomendaciones gracias por reiterarnolas aun mas y por compartir con nosotros este material.

  • MARIO DAVILA GOMEZ says:

    Es importante el topico tratado. No sólo por la revictimizacion de la posible victima sino como elemento clave (sobre todo en violacion de tipo sexual que no implique violencia fisica, sexo oral por ejemplo) para descubrir a verdad en un proceso juridico.Seria importante ir ampliando la posibilidad de utilizar recursos tecnicos y electronicos para conseguir dicho proposito. en el Ecuador, se ha reducido considerablemente acciones de revictimizacion no obstante aun se producen. Sin embargo se duda de la credibilidad de los testimonios. Gracias.

  • Ingrid Ivonth says:

    Excelente articulo, evidencia que tan importante es trabajar para el mejoramiento de la justicia a nivel de proteccion de la niñez, donde el punto de vista del psicologo se hace importante

  • LUZ INÈS LALINDE JURADO says:

    Excelente articulo. Bueno vale la pena resaltar el trabajo que realiza el ICBF en diferentes àreas de las ciudades, sin embvargo me gustarìa que los seguimientos que realizan a los niños niñas y adolescentes abusados deberìan ser mas frecuentes ya que este seguimiento servirìa para que el agresor entienda de una vez por todas que su accionar està equivocado y que definitivamente hay que resocializar al individuo agresor.

    Por lo demàs muy interesante.

  • Lic. Andrea Dalko says:

    Exelente trabajo. Estoy de acuerdo que la mayoria de las veces las normativas iniciales son ideales pero no condicen en la realidad de la práctica, donde por el apremio de los tiempos y el sistema deficitario el modo de implementar las entrevistas y la camara gesell termina siendo solo un recurso nombrado pero no seriamente aplicado. Me parece interesante que cuando la víctima puede decir que le ocurrió en alguna oportunidad sea suficiente y que de tener que repetirlo es incurrir en un proceso de revictimización por parte de los agentes responsables del proceso en implementar justicia.
    Una de las opciones sería que un profesional psicologo pueda tomarse el tiempo necesario para establecer un vinculo confiable con el niño afectado, de modo tal que en algún momento este pueda decir lo que le ha afectado. Claro que los tiempos del aparato juridico no suele poder ofrecer estas posibilidades.

  • GABRIELA says:

    SERIA INTERESANTE, SABER MEDIANTE LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS, QUE SON UNIVERSALES COMO SE PUEDEN APLICAR EN LAS CONSTITUCIONES DE NUESTRA AMERICA COMO APLICARLAS Y TRABAJOS COMO EL SUYO, DEJA EL PRESEDENTE, PARA QUE LAS COSAS SE MODIFIQUEN,,, FELICIDADES

  • María Clara says:

    Sumamente intersante el aporte realizado sobre una problemática tan delicada tomando en consideración que involucra a niños. Es necesario que las normativas no queden sólo en pautas que en la práctica no se aplican. Acuerdo en que su aporte sienta precedente para que se establezcan las modificaciones que tanta falta hacen…Felicitaciones!!!

  • Alonso Paredes Paredes says:

    Interesantes reflexiones que nos hacen reparar cada vez más en la necesidad de mejorar los recursos para evitar la revictimización. No cabe duda que el fantasma de la victimización secundaria se da desde que la víctima o testigo se ve obligada a guardar el secreto y luego cuando lo externaliza se encuentra como se dijo con la incertidumbre del proceso investigatorio, pero cabe resaltar que desde ya el uso de la Cámara Gesell implica un avance en el tratamiento legal de la víctima, y esto a pesar de sus limitaciones. De otra parte la presencia de un psicólogo/a ad hoc que acompañe a la víctima, que le brinde soporte emocional y familiarice con los aspectos procedimentales legales luego de la denuncia facilita o en todo caso reduce la victimización secundaria. Finalmente, quiero resaltar lo que se indicó que el abuso sexual no determina necesariamente daño psíquico permanente, pues, como señala la doctora Rojas, esto dependerá de una serie de variables que implican la personalidad, la reacción de la familia y por qué no decirlo el apoyo en general luego de la externalización o rompimientodel secreto. En esto mismo, considero que la sanción justa al agresor contribuye en el proceso de recuperación psicosocial de la víctima así como de su entorno más próximo que la apoya.

  • Leonor Miniño says:

    Estimada colega,
    Felicitaciones por el abordaje que le ha dado al tema de la exposición de los niños testigos de delitos. Los menores deben tolerar además del estrés por haber presenciado un delito que se los vuelve a estresar por los procedimientos judiciales de quienes los atienden. Sumando un plus emocional negativo y doloroso, con consecuencias a largo plazo. Esta problemática reviste una señal de alarma que no es menor. Hay una distancia abismal entre lo que es la función para la cuál fue creado el procedimiento del sistema judicial y lo que realmente sucede en la práctica. No es posible que se siga sometiendo a los niños a esta reevictimización. De ahí la importancia de que los menores y sus familias cuenten con una red de protección sólida “el equipo psicosical” dentro del ámbito jurídico.
    Sin caer en utopías, todos sabemos que para que se logre un cambio radical, todos los profesionales implicados con el menor en el contexto jurídico (jueces, abogados, entrevistadores) deberían capacitarse.
    Un placer haber leído este artículo, muchas gracias.
    Saludos cordiales
    Lic. Leonor Miniño
    Argentina

  • ruth puerto says:

    Excelente argumentación

  • Martha Lineth Mèndez Salazar says:

    Muy interesante el artìculo y la sensibilidad al aparato judicial frente a la revictimizaciòn, y si analizamos la situaciòn en nuestro paìs no todas las fiscalias cuentas con los intrumentos necesarios para el abordaje de la victima, igualmente con los profesionales requeridos para este tipo de atenciòn. De tener en cuenta las recomendaciones expuestas para la atenciòn en estos casos, muchas gracias por el aporte.

  • Silvia says:

    Muy bueno el artículo!! si bien me desempeño en la disciplina del Trabajo Social, permanentemente estamos interviniendo, con los profesionales de la salud mental. Es interesante conocer cómo es la experiencia en otros países en relación a minoridad y a la protección de la Niñez y Adolescencia. Silvia de Argentina

  • Otto Lara says:

    Gracias por compartirnos la experiencia.

    Otto Lara
    Colombia

  • Carlos Rafael Yllescas says:

    Excelente artículo. Habrá que valorar el “calvario” que pasan muchos menores con sucesivos interrogatorios ante diferentes instancias durante el proceso judicial, se incrementa el daño psicológico.

  • Resulta un tema tan interesante como polémico. Creo que cualquier sistema presenta deficits, que no facilitan el que los abordajes se realicen en las mejores condiciones, sobre todo teniendo en cuenta las consideraciones (que ya han apuntado algunos de los colegas) cuando acentúan el hecho de que estamos trabajando con niños sometidos a condiciones estresoras permanentes. Saludos.

  • Eduardo Fernández Dovat says:

    Excelente artículo. Mis felicitaciones a la autora.

    Las observaciones críticas son en gran parte aplicables a nuestro sistema procesal penal, no obstante ser diferente al colombiano. Y sospecho que también a los sistemas de otros países hermanos latinoamericanos.
    Soy abogado fiscal y desde hace diez años me he estado preocupando en mejorar la calidad de los testimonios de los niños víctimas y testigos en su inserción en el sistema de justicia penal, salvaguardando al mismo tiempo sus derechos básicos – derecho a ser tratados con dignidad y compasión, derecho a una asistencia efectiva y derecho a ser protegidos de la adversidad dentro del proceso de justicia y los legítimos derechos de la defensa del imputado.

    Para quienes tengan la misma inquietud les recomiendo ver los siguientes textos del Reino Unido:
    Youth Justice and Criminal Evidence Act 1999
    (http://www.legislation.gov.uk/ukpga/1999/23/contents )
    Achieving Best Evidence in Criminal Proceedings: Guidance on Interviewing victims and Witnesses, and Using Special Measures. Home Office, 2007.
    http://www.cps.gov.uk/publications/docs/achieving_best_evidence_final.pdf
    El primer documento puede ser muy útil para mejorar nuestras legislaciones en cuanto a la forma de obtener el testimonio de los niños/as y otros testigos vulnerables. El segundo, puede ser muy útil para elaborar protocolos de actuación que nos habiliten mejores prácticas al recibir estos testimonios, tanto en la entrevista de investigación como en el juicio oral.

    Sigo trabajando en la traducción y del segundo documento y en su estudio comparativo con la práctica en nuestro sistema. Me gustaría formar un equipo con hermanos latinoamericanos para realizar mejor esta tarea. Mi dirección de correo electrónico es efedovat@internet.com.uy
    Un saludo cordial,
    Eduardo Fernández Dovat

  • Luis Carlos Calderón says:

    es evidente la deficiencia en los recursos a la hora de intervenir con niños,Hay que condicionar a los niños, brindarle la confianza y ante todo respeto, ya que son ellos quienes revivirán cada instante de acuerdo al manejo que se confiere a su caso.

  • María Fernanda Arce says:

    Estoy completamente de acuerdo, se debe tener más consideraciones para con la victima y no victimizarla más, hay que tener en cuenta que la mayoría de los abusos y violaciones son realizadas por el entorno primario, familia u conocidos que logran un vínculo de confianza con el menor y no es agradable recordarlo las veces que los intervinientes lo necesiten o que en un juicio oral se ponga en duda el hecho en cuestión con preguntas dirigidas de manera que puedan marcar psicológicamente más al menor.

  • Eduardo Fernández Dovat says:

    Excelente artículo. Mis felicitaciones a la autora.

    Las observaciones son en gran parte aplicables a nuestro sistema procesal penal, no obstante ser diferente al colombiano. Y sospecho que también a los sistemas de otros países hermanos latinoamericanos.

    Soy abogado fiscal y desde hace diez años me he estado preocupando en mejorar la calidad de los testimonios de los niños víctimas y testigos en su inserción en el sistema de justicia penal, salvaguardando al mismo tiempo sus derechos básicos – derecho a ser tratados con dignidad y compasión, derecho a una asistencia efectiva y derecho a ser protegidos de la adversidad dentro del proceso de justicia y los legítimos derechos de la defensa del imputado.

    Para quienes tengan la misma inquietud les recomiendo ver los siguientes textos del Reino Unido:
    Youth Justice and Criminal Evidence Act 1999
    (http://www.legislation.gov.uk/ukpga/1999/23/contents )
    Achieving Best Evidence in Criminal Proceedings: Guidance on Interviewing victims and Witnesses, and Using Special Measures. Home Office, 2007.
    http://www.cps.gov.uk/publications/docs/achieving_best_evidence_final.pdf

    El primer documento puede ser muy útil para mejorar nuestras legislaciones en cuanto a la forma de obtener el testimonio de los niños/as y otros testigos vulnerables. El segundo, puede ser muy útil para elaborar protocolos de actuación que nos habiliten mejores prácticas al recibir estos testimonios, tanto en la entrevista de investigación como en el juicio oral.

    Sigo trabajando en la traducción del segundo documento y en su estudio comparativo con la práctica en nuestro sistema. Me gustaría formar un equipo con hermanos latinoamericanos para realizar mejor esta tarea.

    Un saludo cordial,
    Eduardo Fernández Dovat

  • Ricardo Suarez Castro says:

    Muy interesante el articulo, refleja la realidad del manejo de los menores como supuestas victimas de abuso sexual; es grave la situacion de la recepcion de estos testimonios: he tenido la oportunidad de trabajar desde el 2005 en el SPA y me he dado cuenta de la forma de la recepcion de testimonio y recomiendo lo mismo que se grabe en video la primera entrevista y que sirva de prueba unica sin que se le realicen cambios: Quiero agregar que falta entrenamiento en los Psicologos que trabajan en Fiscalia, CTI, Dijin, Sijin ICBF (que son los que hacen inicialmente las entrevistas) y adicionalmente tienen un problema de identidad profesional, ya que su funcion es netamente como investigadores criminalisticos ( procedimientos y entrevistas Judiciales) y no Psicologos que esten siendo mediadores en una entrevista o que se les pida una valoracion Psicologica(procedimientos en Psicologia); es interesante pero el CTI, DIJIN, SIJIN no tiene como funcion hacer Valoraciones Psicologicas pero las realizan a traves de un “instrumento” que lo denominan Entrevista Judicial Psicologica (?) que no es ni lo uno, ni lo otro, y es directiva , y su objetivo es la de determinar tiempo, modo y lugar de los hechos(?) sinceramente es un caos , El Colegio Colombiano de Psicologos se debia pronunciar al respecto ya que somos los Psicologos , los que debemos poner los parametros y no LOS FISCALES, LOS ABOGADOS NI LOS JUECES.Considero que este procedimiento actual en colombia viola flagrantemente los derechos de los menores victimas.

  • Nathalia Gaona says:

    Es una evidencia total de lo que ocurre en el procedimiento penal en el pais y no solo en Paloquemao. La verdad el concepto de niño, niña y adolescente se implanto en Colombia hace apenas 4 años gracias a la Ley 1098 de 2006, antes hablabamos de menor, es decir, considerabamos a esas personitas como seres inferiores o de donde la palabra menor, sin capacidad incluso para rendir un testimonio, el cual por lo general era desvirtuado. Ahora debemos ponernos a tono con la tendencia Internacional de proteccion e Interes Superior de los NNA.

  • Aldemar Moreno Yosa says:

    Es una muestra clara de la poca eficiencia de otro de los sistemas de justicia en nuestro país. Muchas veces pareciera que los procesos Judiciales estuvieran planeados para que las personas (en este caso los niños) no denuncien y callen su voz.

    Los derechos de los niños, la preocupación de los medios por garantizar el cuidado de los pequeños y las campañas contra la prevención y la promoción de leyes en contra de los abusadores pierden toda su validez con la forma de hacer justicia.

    Gracias y Buen Día.

  • g.alvarez says:

    muy buen artículo, felicitaciones

  • juliana tabares says:

    excelente el tema, hay que mirar como articularlo con la ley de infancia y adolescencia

  • lidda says:

    Buenas tardes, la ponenecia esta bien relacionada con el testimonio de niñ@s y adolescentes victimas de abuso sexual, este analisis realizado desde el ambito psicologico en el contexto del nuevo codigo penal acusatorio es acorde a una investigacion, donde podemos concluir que si eso sucede en Paloquemao-Bogotá siendo la capital y se observa las falencias tanto del conocimiento teorico como practico de los que participan en estos procesos penales, que podremos esperar de un lugar apartado de Colombia? las secuelas a las que nuestros niñ@as y adolescentes estan expuestos no solo por ser victima sino tambien por el desconocimiento de los participantes en estos procesos penales, (tanto jueces, fiscales, defensores). Lo que genera impunidad en esta clase de delitos, donde las victimas prefieren no denunciar para no pasar todo una revictimizacion una y otra vez….

  • carlos mauricio soto tovar says:

    saludos,
    muy clara la ponencia, y la importancia de capacitar al personal en este campo, profundizando las investigaciones al respecto, los casos sea abuso sexual, u otro delito que involucre menores, puede ser tipificados por su nombre pero las causas y consecuencias son diferentes, de alli la importancia de conocer y profundizar los conocimientos e implementar un archivo para losnuevos gestores del ramo …

  • Saludos
    estoy totalmente de acuerdo, completa la ponencia es un tema interesante que ojala tubiera eco en nuestro sistema judicial desafortunadamente quienes administran justica la gran mayoria lo desconoce y por eso los desaciertos del mismo. felicitaciones

  • clara patricia trejos says:

    Considero que apesar de la implemantacion de la ley de la infancia y adolescencia tanto los jueces,fiscales y abogados no estamos preparados para el tratamiento para que el menor rinda testimonio ya sea como testigo o como victima. En Colombia no existe la infraestructura ni la preparacion de nuestros jueces, fiscales, defensores de familia y abogados para entender, valorar y apreciar el testimonio de un menor de edad

  • clara patricia trejos says:

    De la anterior ponencia, me parece que deja por fuera de la parte de la entrevista al menor a la policia judicial, quienes de acuerdo a nuestra legislacion son los primeros en conocer del caso y son las primeras personas quienes realizan la entrevista a la victima.
    mi duda se reflejaria cual es el papel de la policia judicial ya sea dijin, sijin o Cti en la entrevista de niños y adolescentes y el analisis que deben darle dentro de la investigacion?

  • Gloria chacón says:

    Excelente aproximación a la cruda realidad que deben afrontar las victimas de este tipo de delitos, y si bien es cierto que se requiere con urgencia la capacitación a jueces y abogados, no podemos desconocer que maestros y cuidadores en muchos casos son los responsables de una constante revictimización, incitando al menor a contar lo sucedido a cualquier persona y convirtiendo los hechos en tema de corredor sin medir las consecuencias de su actuar….. felicitaciones¡¡

  • DANITZA IVETHSANCHEZ VASQUEZ says:

    ES IMPORTANTE NO OLVIDAR QUE EN EL PROCESO DE INTRVENCION ESTAMOS HABLANDO CON NIÑOS , NO CON PERSONAS ADULTAS…………….

  • PARA LA SRTA. LUD, QUE HIZO EL COMENTARIO DE QUE EN EL PERU NO EXISTIA CAMARA GESELL, LE INFORMO QUE SI HAY, EN LAS 16 REGIONES (ANTES DEPARTAMENTOS) DE LAS 25 QUE TENEMOS, DONDE YA ESTA RIGIENDO EL NUEVO CODIGO PROCESAL PENAL (OSEA CASI LAS 2/3 PARTES DEL PERU) Y ESTAN EN LAS DIVISIONES MEDICO LEGALES.
    SALUDOS DESDE EL PERU.

  • Carolina Hernández Ibarra says:

    Que buen articulo, ya que muestra la realidad del sistema penal en Colombia y del mal uso de las técnicas de interrogatorio e incluso de evaluación forense que se hace, me parece importante tener claro la revictimización que los niños y adolescentes están siendo objetos hoy en día en nuestro país y que nosotros los profesionales en psicología simplemente nos hacemos de la vista gorda y seguimos ordenes de los jueces que no saben de desarrollo y mucho menos de manifestaciones de ansiedad que seguramente en un juicio las hay en un menor, además mi reflexión va encaminada a que tipo de preguntas estamos haciendo a los niños y estas que generan en ellos?? porque la entrevista es importante para evitar la revictimización y apoyado a esto me parece terrible que el psicólogo forense no tenga la suficiente autonomía para cambiar las preguntas dependiendo la situación,, por estar ligados a un sistema de litigio pasando por encima de los derechos de los menores y de la vida en ultimas.

  • Rodrigo Andrés Mardones Carrasco says:

    Con respecto a la victimización secundaria a la que se ven enfrentadas las víctimas de delitos dentro del aparato judicial, en especail niños, niñas y adolescentes creo que tiene que ver un poco con las lógicas que están subyacentes a las nuevas Reformas Procesales Penales llevadas a cabo en América Latina en los últimos años.
    El sistema penal es una creación del Estado que administra la justicia regulado por el Código Penal. Chile, por ejemplo, hasta al año 1999 seguía funcionando bajo un sistema penal creado en 1906. Este sistema era inquisitivo, donde el poder de investigar y decidir estaba puesto en una sola persona, el juez. En el 2000 se reformula el Código pasándose a llamar Código procesal penal. El juez ya no está implicado 100% en la acusación, en la investigación y en el fallo, como en el sistema antiguo, sino que ahora decide bajo la información escrita entregada por otros actuarios no necesariamente ligados al derecho.
    Hoy nos atenemos a un sistema acusatorio o adversarial en que el juez escucha a un fiscal acusador y a un defensor. en este punto se basa mi observación.

    Existe un organismo estatal llamado Ministerio Público que protege a las víctimas, pero este no defiende los intereses particulares de los afectados sino los del Estado. Al hacerse una denuncia, es el MP quien decide si llevar a acbo el proceso judicial, esto en caso que se encuentre razonable la querella. Pero como organismo estatal, basa sus desiciones en la Ley correspondiente y no en la víctima, su daño o perjuicio. A menos que se presente un abogado particular, que en Chile cobran muy caro.

    Además los psicólogos forenses, en la actividad de la evaluación, ésta no se genera para la parte defendida o la acusada sino que para los jueces. Por lo que también la relación con entre paciente y profesional se objetiviza y se vuelve impersonal y aveces cayendo en lo instrumentalista.

    Se necesitan nuevos tratos, formas y conocimientos, que ayuden a la víctima a pasar por el sistema judicial sin por ello volver a revictimizarse. Mejoras en los procesos de recepción de denuncias, capacitación de los funcionarios del sistema basado principalmente en la empatía, la colaboratividad y la ayuda más que en la eficiencia, son requisitos para un mejor abordaje desde lo institucional.

  • Martha Graciela Herrera says:

    Felicitaciones es una buen trabajo maxime que tuve la oportunidad de asistir contigo a mas de una audiencia en el complejo judicial de paloquemao y desde el punto de vista juridico a la defensa y al fiscal solo les interesa sacar adelante su proceso sin importar que los niños victimas deben ser preparados en debida forma para estos interrogatorios, ojala todos lo que leimos este articulo colaboremos de alguna forma en que cambiemos la imagen de las camaras de gessell y la forma de interrogar a los menores

  • Maria Fernanda Cuellar says:

    Encuentro alarmante los elementos mencionados en el presente articulo, especialmente la forma en la que son utilizadas de forma tan inadecuada las herramientas diseñadas para evitar estas situaciones. Esta absolutamente clara la prioridad a nivel de bienestar de los niños dentro de los procesos judiciales, y sin embargo, como tiende a ser costumbre, se deja de lado en función de los beneficios de las diferentes partes implicadas.
    Por otro lado cabe resaltar la resiliencia de algunas victimas, como confirmación en la validez de los testimonios.
    Una revisión de gran importancia para el contexto Colombiano.

  • Ruth García says:

    Querida Alexandra, me encanto tu ilustración de como realmente funciona el sistema penal en tu país, en el mío sucede lo mismo, con la diferencia que en entrevista de la cámara Gesell no está presente el juez por lo tanto no se hace en una audiencia, asimismo ambos fiscales de civil y/o penal no están juntos en dicho testimonio, pidiendo que se realice una entrevista complementaria, no tomando en cuenta la distancia residencia de la víctima ni los gastos de la misma. Ah y me olvidaba la víctima tiene que esperar más de un mes generalmente para pasar por cámara, lo que también dificulta el tiempo de superación y/o recuperación emocional de la víctima.

  • Adolfo Aguinaga says:

    Muy buen artículo, felicitaciones por el enfoque y la temática…Saludos

  • Aluz says:

    El articulo expresa la dura realidad del sistema penal en nuestro pais donde priman otros intereses antes que el interes superior del niño. Ante la imposibilidad de grabar la entrevista en Camara Gesell porque esta en mantenimiento o no existe, el niño es entrevistado por diversos psicologos de diferentes instituciones como si su relato no fuese real sino no se cuenta con este instrumento. Lo peor asi la entrevista sea grabada se sigue entrevistando posteriormente como buscando que en algun momento se retracte.

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