NEUROCRIMINOLOGÍA DE LA VIOLENCIA DE PAREJA: FUNCIONES EJECUTIVAS Y COGNICIÓN SOCIAL

IBETH ROCÍO CÁCERES DURÁN

WILSON MIGUEL SALAS PICÓN

Resumen

Las neurociencias han permitido concebir la violencia de pareja desde otra perspectiva. Por ende, el estudio pretende establecer la relación entre funciones ejecutivas y el desempeño en las tareas que evalúan cognición social en un grupo de hombres maltratadores del municipio de Sogamoso- Boyacá, Yopal y Barrancabermeja. Se planteó un método no experimental de tipo ex post facto, transeccional-correlacional; se recolectaron datos mediante instrumentos que evaluaron las variables en estudio. Participaron 34 hombres distribuidos así: 17 maltratadores y 17 no maltratadores; sus edades oscilaron entre 25 y 58 años. Se utilizó el SPSS 22 para el análisis de información y pruebas no paramétricas. En general el desempeño de hombres no maltratadores fue mejor en cognición social, contrario en funciones ejecutivas donde obtuvieron un desempeño similar. Los resultados permiten concluir que el desempeño en tareas de funciones ejecutivas afecta el desempeño en tareas de cognición social para los grupos evaluados.

Palabras clave: Violencia pareja, Funciones Ejecutivas y Cognición social.

Neurocriminolgy of the partner of violence: Executive Functions and Social Cognition

Ibeth Rocío Cáceres-Durán, Wilson Miguel Salas-Picón

Abstrac

Neuroscience have allowed conceiving partner violence from another perspective. Thus, the study aims to establish the relationship between executive functions and performance on tasks that assess social cognition in a group of male abusers Sogamoso- the municipality of Boyaca, Yopal and Barrancabermeja. A transactional-correlational not experimental method of ex post facto was raised; Data were collected by instruments that assessed the study variables. 34 men participated distributed as follows: 17 abusers and 17 non-abusers; their ages ranged between 25 and 58 years. SPSS 22 was used for data analysis and nonparametric tests. Overall performance was better abusive men in social cognition, executive functions contrary where they obtained a similar performance. The results suggest that performance on tasks of executive function does not affect performance in social cognition tasks for groups evaluated.

Keywords:  Partner Violence, Executive Functions and social cognition.

Neurocriminología de la violencia de pareja: Funciones ejecutivas y cognición social

El estudio de la actividad psíquica (emociones, comportamiento y cognición) y la comprensión de su razón de ser (Luria, 1982) es un área que ha despertado el interés de las ciencias sociales y humanas desde varias décadas, toda vez que se pretende dar desde dicha perspectiva, explicaciones sobre el comportamiento humano. Sin embargo, con el incremento de la criminalidad a nivel mundial, este interés se ha ido orientando en la investigación de aquellas conductas que tienen un alcance jurídico (Muñoz, Manzanero, Alcázar, González, Pérez & Yela, 2011; Garrido, Stangeland & Redondo, 2006); permitiendo con ello, la estructuración de modelos y paradigmas que explican desde diversas posturas su etiología.

En los primeros intentos por comprender el comportamiento humano, su capacidad de pensar, hablar y memorizar, era atribuida a fenómenos espirituales, (Labos, Slachevsky, Fuentes & Manes, 2008), pero posteriormente, estos postulados fueron reevaluados con la realización de investigaciones en seres humanos y animales, demostrando que el sistema nervioso central (SNC) es el responsable de la actividad psíquica (Kandel, Schwartz, & Jessell, 2001), por lo cual, la presencia de alteraciones en el mismo, genera cambios emocionales y cognitivos que afectan las conductas sociales (Machuca & Barroso, 2006) con posibles repercusiones a nivel jurídico (Garrido, Stangeland & Redondo, 2006). Estos hallazgos dan cuenta de la necesidad de involucrar en la interacción social, cultural y psicológica, el factor biológico, puesto que este acercamiento permite incorporar elementos indispensables en la comprensión de los procesos cognitivos y emocionales humanos (Geary, 2008; Tirapu, 2012).

Acorde a lo anterior, existen conductas con alcance jurídico que han sido estudiadas desde estos planteamientos, debido a que se ha comprobado que la perspectiva normativa resulta insuficiente para la comprensión y prevención de la criminalidad (Procuraduría General de la República, 2005). Dentro de este tipo de comportamientos se encuentra la violencia de pareja, considerada por la Organización Mundial de la Salud (2002) como un subtipo de violencia intrafamiliar que comprende el conjunto de comportamientos y acciones emprendidas por los hombres maltratadores hacia sus parejas; también definida como un patrón de comportamientos agresivos y coercitivos que presentan los adultos hacia su compañera o compañero íntimo (Jouriles, McDonald, Norwood & Ezell, 2001; citado por Olaya, Tarragona, De la Osa & Ezpeleta, 2008).

En el contexto colombiano, se han adelantado investigaciones sobre violencia intrafamiliar y violencia de pareja, dirigidas principalmente por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (2015), las cuales han permitido comprender y en cierta medida dilucidar su trascendencia puesto que los resultados obtenidos señalan que la principal forma de violencia intrafamiliar es aquella emitida por la pareja con 64,33% y las cifras sobre violencia de pareja advierten que el 77,58% de las mujeres que han convivido con sus parejas, sufrieron cierto tipo de violencia; actos que traen consigo costos económicos para el país puesto que este fenómeno cuesta el 4% del gasto del producto interno bruto (PIB) (Ribero & Sánchez, 2004). Es de aclarar, que si bien es cierto los estudios adelantados dan cuenta de la violencia ejercida mayoritariamente de hombres hacia mujeres (tema de investigación), la violencia de pareja también es practicada por parte de las mujeres hacia hombres aunque en menor proporción desconociéndose cifras y procesos judiciales adelantados (Morse, 1995; Straus, 1993; Straus y Gelles, 1988), y entre parejas homosexuales (Bartholomew, Regan, Oram & White, 2008; Burke & Follingstad, 1999; Burke, Jordan & Owen, 2002; Turell, 2000).

Debido a ello, la legislación colombiana ha elaborado leyes que buscan abordar este fenómeno social acorde a las condiciones de la población para disminuir su frecuencia e impacto, como son la Ley 294 de 1996 reformada por la Ley 575 de 2000, la Ley 1257 de 2008 y la más reciente la Ley 1542 del 5 de julio de 2012 donde se elimina el carácter querellable y desistible de delitos como violencia intrafamiliar e inasistencia alimentaria (Ley 599, 2000). Las altas cifras de esta problemática, las incongruencias entre el deber ser desde la legislación con el actuar de la población y el sinnúmero de actuaciones que se han adelantado para mitigar la problemática, conlleva a que se considere la violencia de pareja como uno de los principales problemas en salud pública (Olaya, Tarragona, De la Osa & Ezpeleta, 2008; Krug, Dahlberg, Mercy, Zwi & Lozano, 2002) debido a tres factores: a) la incidencia que posee en un número considerable de personas; b) su importancia a nivel psicológico en la salud individual de las personas que la viven, denominadas víctimas y victimarios; y c) las repercusiones sociales y económicas que trae consigo.

En concordancia con lo anterior, los autores de la presente investigación proponen un constructo que aborda la violencia de pareja desde la psicología jurídica y la neurocriminología definiendo así esta problemática como un comportamiento que alcanza implicaciones jurídicas y sociales, debido a una alteración en la conducta del individuo que afecta su triada cognitiva (el resultado del comportamiento es producto de una confluencia entre el componente emocional y cognitivo), lo cual dificulta la convivencia, transgrede la integridad y dignidad, al igual que la estabilidad en los vínculos afectivos establecidos y aceptados socialmente. Lo anterior, se instrumentaliza a través de actos caracterizados por la dificultad en el control de impulsos, inflexibilidad cognitiva, baja inhibición, poca planeación, anticipación de las consecuencias, interpretación inadecuada sobre la intencionalidad del comportamiento del otro y la utilización de violencia instrumental en los actos como una forma de sometimiento, control y poder.

La presente investigación centró su objeto de investigación en establecer si existe una relación entre las funciones ejecutivas y el desempeño en las tareas que evalúan cognición social en los comportamientos que poseen un alcance jurídico de un grupo de hombres maltratadores y no maltratadores del municipio de Sogamoso- Boyacá, Yopal y Barrancabermeja-Santander, teniendo en cuenta que estas dos variables neuropsicológicas, son producto de la conexión de redes neuronales y de estructuras cerebrales especificas (lóbulo frontal, cortex prefrontal, amígdala, etc.) que permiten el desarrollo y ejecución de habilidades cognitivas, como la planeación, control inhibitorio, flexibilidad cognitiva, teoría de la mente, empatía, reconocimiento de emociones entre otras, las cuales han demostrado la relación existente entre el comportamiento de los seres humanos con el sistema nervioso central (Hurtado & Serna, 2012).

Método

Diseño

Estudio no experimental, ex post facto, transeccional, de tipo  correlacional. Es no experimental de tipo ex post facto, teniendo en cuenta que no se busca manipular las variables, sino observar los fenómenos tal y como se dan en su contexto natural después de haber sucedido, para que sean analizados posteriormente. Por su parte, el tipo transeccional se da porque la recolección de datos se realizará en un único momento (Hernández, Fernández & Baptista, 2010) y de  hombres ente en un grupo de maltratadores y un grupo de no maltratadores. l primero es variables, sino observar los fenomenos talcance correlacional, puesto que este tipo de investigación busca medir el grado de relación que existe entre dos o más categorías, conceptos o variables (Hernández, et al., 2010).

Participantes.

La muestra estuvo conformada por 17 hombres maltratadores y 17 hombres no maltratadores del municipio de Sogamoso- Boyacá, Yopal y Barrancabermeja-Santander. La muestra fue seleccionada por medio de un muestreo no probabilístico, por conveniencia.

Los criterios de inclusión y exclusión se caracterizaron para cada grupo de participantes así: Los hombres maltratadores debían presentar mínimo un año de convivencia de pareja; haber ejercido algún tipo de violencia hacia su cónyuge en más de una ocasión; tener registros de procesos administrativos o judiciales relacionados con Violencia Intrafamiliar (en adelante VIF); ser mayor de edad y tener un nivel de educación básico para la comprensión de las pruebas aplicadas; no poseer antecedentes de consumo de sustancias psicoactivas (en adelante SPA). En los no maltratadores los criterios fueron: mínimo un año de convivencia con su pareja; no tener procesos administrativos o judiciales por VIF; no haber ejercido algún tipo de violencia en contra de su pareja la cual se determinará a través de una prueba de cribado; ser mayores de edad y poseer un  nivel de educación básico que les permita responder a las actividades en la aplicación de los instrumentos.

A continuación en la tabla 1, se presentan las variables de estudio y en las tablas 2 y 3, la operacionalización de las mismas con sus instrumentos:

Tabla 1. Variables relevantes del estudio

CONSTRUCTO DESCRIPCIÓN VARIABLE FUENTE
Funciones ejecutivas

 

 

 

Capacidades mentales esenciales para llevar a cabo una conducta eficaz, creativa y aceptada socialmente.

Planeación:

Capacidad para integrar, secuenciar y desarrollar pasos intermedios para lograr metas a corto, mediano o largo plazo (Tsukiura, Fujii, & Takahashi,  2001).

 

Control inhibitorio:

Capacidad de inhibir o controlar las respuestas automáticas o impulsivas para dar lugar a respuestas que se encuentran mediadas por la atención y el razonamiento. Para llevar a cabo la inhibición de las interferencias se puede realizar a nivel motor, conductual o atencional.

 

Flexibilidad cognitiva:

Capacidad que posee el sujeto para detectar la ineficacia de sus conductas en situaciones particulares o novedosas y la consecuente habilidad para sustituirlas por otras más ajustadas a los requerimientos de dichas circunstancias.

Figura del Rey (forma A), STROOP, Wisconsin, TMT, Laberintos de BANFE-2
 

Cognición social

Comprender y explicar la influencia que tiene sobre un sujeto, ya sea de manera real o imaginada las emociones, conductas y pensamientos de los individuos. Asimismo, el grado de intervención de la motivación y emoción, sobre la conducta y la cognición.

 

Empatía:

Respuesta emocional producto de una comprensión del estado emocional que vive otro individuo y que involucra procesos cognitivos y emocionales.

 

Teoría de la mente:

Capacidad para atribuir un estado mental (pensamientos, emociones, deseos, creencias, intenciones) a las demás personas (Butman & Allegri, 2001; (Mercadillo, Díaz & Barrios, 2007), convirtiéndose de esta manera en un factor esencial para la interacción social, ya que le permite a los individuos tomar decisiones sobre las respuestas con cierto grado de seguridad sobre sus posibles efectos en el entorno (Wilde, Astington & Barriault, 2001).

 

Faux Pas, historias, reconocimiento emocional en ojos y en caras y EQ-CAMBRIDGE

 

Instrumentos y operacionalización de variables.

Los instrumentos que se utilizaron en la presente investigación, cuenta con los criterios de validez y confiabilidad. Estos se encuentran distribuidos por cada una de las variables objeto de investigación (funciones ejecutivas y cognición social), de la siguiente manera:

Operacionalización de variables de estudio.

Tabla 2. Funciones Ejecutivas

Variable Descripción Fuente
1.    Planeación Permite determinar si un sujeto presenta un rendimiento mnésico insuficiente ó si la insuficiencia en su rendimiento es atribuible a un nivel operatorio perceptivo inferior, y por tanto a una de las dificultades a nivel de la Percepción Visual Inmediata, ó si presenta déficits en ambas funciones mentales superiores.

 

REY, Test de Copia y de Reproducción de memoria de figuras geométricas complejas.

Figura A.

 

2.    Control inhibitorio Evalúa la capacidad para inhibir una respuesta automática y señalar una respuesta con base en un criterio arbitrario. STROOP
Planificación de la conducta y perserveración (flexibilidad cognitiva).

3.

Valorar Funciones cognitivas asociadas al funcionamiento de la corteza prefrontal del cerebro, tales como funciones de planificación de la conducta. Aptitud intelectual relacionada con la adaptación social. Test de Laberintos de Porteus del BANFE-2
4.    Planificación, perseveración (flexibilidad cognitiva) Evalúa las Funciones Ejecutivas que requiere de estrategias de planificación, razonamiento abstracto, la perseveración (flexibilidad cognitiva) y la utilización del “feedback” ambiental para cambiar esquemas. Test de clasificación de cartas de Wisconsin
5.    flexibilidad cognitiva Conocido en español como test de construcción de secuencias o test de senderos, es un instrumento que consta de dos partes, A y B, que evalúa la flexibilidad cognitiva, la atención y la velocidad para la búsqueda visual a la vez que la función motora (Spreen, & Strauss, 1991)

 

Trail Making Test

 

Tabla 3. Cognición Social

Variable Descripción Fuente
6.    Habilidad para reconocer a través de la expresión facial, el estado mental de una persona.

 

 

El test se estructura a partir de 20 fotografías o láminas, las cuales presentan expresiones faciales efectuadas por un individuo. Estas láminas se caracterizan por poseer unas condiciones de luminosidad controlados y ajustados, evidenciando siempre su rostro de frente. La persona manifiesta 10 emociones básicas y 10 emociones complejas, las cuales se encuentran plasmadas a través de fotografías impresas en color; blanco-negro, con un diámetro de 10”x 8”. Test de Reconocimiento Emocional en Caras
7.    Habilidad para reconocer a través de la mirada, el estado mental de una persona. La prueba se estructura  en 36 fotografías o láminas que representan ojos de diferentes personas. Estas son exhibidas una por una a través de un orden fijo. Las miradas manifiestan estados mentales complejos, los cuales son definidos por Baron Cohen y cols. (2001; citado por De Achaval, 2010) como un proceso psicofisiológico que le permite al individuo reconocer y atribuir intenciones o estados a otra persona. Las láminas tienen plasmadas miradas que son estímulos que contienen a su alrededor cuatro palabras que representan emociones. La tarea del examinado consiste en escoger una de ellas, la que mejor represente lo que está pensando o sintiendo en la mirada del individuo de la imagen. Test de Reconocimiento Emocional en ojos
8.    Empatía

9.    Teoría de la mente

Esta prueba mide la capacidad para  identificar cuando un individuo dice algo inadecuado pero sin premeditarlo, toda vez que dicha acción era o podría haber tenido como consecuencia herir a otra persona. Esta habilidad se desarrolla entre los 9 y 11 años. Test de Faux Pas
10. Teoría de la mente La prueba se estructura  a partir de 16 historias, las cuales fueron  descritas por Happé y cols. (1999; 2001; Citado por De Chaval, 2010). Es de resaltar, que ocho (8) de las dieciséis historias, evalúan teoría de la mente (ToM), la otra mitad de las historias se caracterizan por ser historias físicas.

Las historias que evalúan ToM, contienen preguntas que permiten evaluar la capacidad del examinado para inferir estados mentales, a partir de las intenciones de los personajes, mientras que las historias físicas si bien es cierto que involucran a personas, las preguntas se caracterizan por indagar sobre cualidades físicas y no la inferencia de estados mentales.

Test de Historias TOM
11. Empatía emocional y cognitiva Test que se encuentra estructurado con 60 preguntas y cuatro opciones de respuestas, las cuales contienen afirmaciones cotidianas con las que estaría relacionada consigo mismo. EQ-CAMBRIDGE

 

Resultados

La muestra estuvo conformada por 34 hombres distribuidos en dos grupos, el primer grupo 17 hombres maltratadores y el segundo grupo 17 hombres no maltratadores. Dentro del análisis de las características sociodemográficas se encontró que las edades de los participantes oscilaron entre 25 y 58 años, con edad media de 40.21 años y D.E de 9.905. La distribución de la muestra respecto a la procedencia indica que el 47.1% de los participantes residen en el municipio de Barrancabermeja, el 47.1% en Sogamoso y el 5.9% en Yopal. La distribución de la muestra por nivel educativo se dio de la siguiente manera: el 20.6% cuenta con bachillerato incompleto, el 5% es bachiller, el 18% técnico y el 4% posee nivel de formación profesional.

Análisis estadístico para la muestra normativa

Se evaluó la normalidad de los datos para cada una de las variables por medio de las pruebas Kolmogorov-Smirnov y Shapiro-Wilk. Los resultados obtenidos oscilaron entre (Zk-s= 0.515, p= 0.000) y (Zk-s = 0.088, p = 0.002), permitiendo evidenciar que los datos nos son normales.

Para el desarrollo de la investigación, se aplicaron pruebas que evaluaran el desempeño en tareas de cognición social y funciones ejecutivas  para cada uno de los grupos (hombres maltratadores y no maltratadores). A continuación se presentan los resultados obtenidos a las puntuaciones en cada una de las pruebas por cada grupo; así mismo, se señalan los estadísticos de comparación de medias que permiten aceptar o rechazar las hipótesis nulas, que para este caso específico sería que no existe diferencia entre las medias por grupos en cada una de las pruebas.

Análisis de resultados Cognición Social

En las preguntas control del Faux Pas los puntajes obtenidos por el grupo de maltratadores osciló entre 3 y 26, con X = 15.53 y DE = 7.072 y en el grupo de no maltratadores entre 22 y 30, con X = 25.47 y DE = 2.348. En el mismo instrumento para las preguntas con Faux Pas o metida de pata, los puntajes obtenidos por el grupo de maltratadores osciló entre 0 y 79, con X = 30.24 y DE = 21.661 y en el grupo de no maltratadores entre 64 y 79, con X = 72.18 y DE = 4.876. Para la validación de hipótesis se utilizó el estadistico U Mann-Whitney y Kolmogorov-Smirnov y se tuvo como resultados en las dos partes de la prueba un U= 0.000 y p = 0.000, indicando que la distribución de los puntajes en esta prueba no es la misma para los dos grupos.

Los puntajes obtenidos en el test de historias por el grupo de maltratadores osciló entre 12 y 19, con X = 16.47 y DE = 2.125 y en el grupo de no maltratadores entre 16 y 18, con X = 17.06 y DE = 0.659, con U= 3.339  y p = 0.240. En el EQ de Cambridge los puntajes obtenidos por el grupo de maltratadores osciló entre 0 y 1, con X = 0.65 y DE = 0.493 y en el grupo de no maltratadores entre 0 y 1, con X = 0.41 y DE = 0.507, con U= 0.245  y p = 0.734. En los dos casos se conserva la hipótesis nula.

En el test de la mirada (ojos) los puntajes obtenidos por el grupo de maltratadores osciló entre 11 y 26, con X = 19.82 y DE = 4.172 y en el grupo de no maltratadores entre 18 y 27, con X = 24.53 y DE = 2.183; con U= 0.001  y p = 0.002. En el test de Caras, los puntajes obtenidos por el grupo de maltratadores osciló entre 13 y 18, con X = 16.88 y DE = 1.536 y en el grupo de no maltratadores entre 15 y 19, con X = 18.18 y DE = 1.131; con U= 0.004  y p = 0.017 (Anexo 3). En ambos casos se rechaza la hipótesis nula.

Análisis de resultados Funciones Ejecutivas

En el TMT parte A los puntajes obtenidos por el grupo de maltratadores osciló entre 0 y 3, con X = 2.18 y DE = 1.015 y en el grupo de no maltratadores entre 1 y 3, con X = 1.88 y DE = 0.600, U= 0.218 y p = 0.112; rechazando la hipótesis nula; a diferencia del TMT parte B donde se acepta la hipótesis nula puesto que los puntajes obtenidos por el grupo de maltratadores osciló entre 0 y 3, con X = 1.47 y DE = 0.943 y en el grupo de no maltratadores entre 0 y 3, con X = 0.88 y DE = 0.857, con U= 0.073 y p = 0.240.

En la figura de Rey- Copia los puntajes obtenidos por el grupo de maltratadores osciló entre 1 y 3, con X = 2.35 y DE = 0.606 y en el grupo de no maltratadores entre 1 y 3, con X = 2.24 y DE = 0.562, con U= 0.586 y p = 1.000, conservando la hipótesis nula.

Para el análisis de resultados en la prueba de laberintos, se retomaron tres puntuaciones teniendo en cuenta las categorías asignadas por la prueba Tocar, Atravesar y Tiempo. Respecto a los puntajes obtenidos por el grupo de maltratadores en cada una de las pruebas fue el siguiente: LAB-T osciló entre 0 y 3, con X = 1.82 y DE = 0.951, LAB-A osciló entre 1 y 3, con X = 1.88 y DE = 0.928, LAB-TI osciló entre 1 y 3, con X = 2.65 y DE = 0.702 y en el grupo de no maltratadores LAB-T osciló entre 0 y 3, con X = 1.59 y DE = 0.795 (Anexo 2), LAB-A osciló entre 1 y 3, con X = 1.12 y DE = 0.485, LAB-TI osciló entre 3 y 3, con X = 3.00 y DE = 0.000. En la validación de hipótesis se obtuvo para LAB-T U= 0.496 y p = 0.954; y para LAB-TI U= 0.245 y p = 0.734; conservando en ambos casos la hipótesis nula, a diferencia de LAB-A con U= 0.022 y p = 0.046, donde se rechaza la hipótesis.

Los puntajes obtenidos de Wisconsin por el grupo de maltratadores osciló entre 0 y 3, con X = 1.06 y DE = 1.088 y en el grupo de no maltratadores entre 0 y 0, con X = 0.00 y DE = 0.000; con U= 0.009 y p = 0.017, rechazando así la hipótesis nula.

Finalmente, el análisis de resultados para el Test de Stroop se realizó de acuerdo a las categorías asignadas por los autores del instrumento Palabra, Color y Color-Palabra. Respecto a los puntajes obtenidos por el grupo de maltratadores en cada una de las pruebas fue el siguiente: Stroop- P osciló entre 2 y 3, con X = 2.35 y DE = 0.493, Stroop- C osciló entre 0 y 3, con X = 1.41 y DE = 1.326, Stroop- CP osciló entre 0 y 3, con X = 1.71 y DE = 0.849 y en el grupo de no maltratadores Stroop- P osciló entre 2 y 2, con X = 2.00 y DE = 0.000, Stroop- C osciló entre 1 y 2, con X = 1.12 y DE = 0.332, Stroop- CP osciló entre 1 y 2, con X = 1.24 y DE = 0.437. En la validación de hipótesis se obtuvo para Stroop- P U= 0.079 y p = 0.240, para Stroop- C U= 0.919 y p = 0.240, y para Stroop- CP U= 0.085 y p = 0.240, razón por la cual en las tres categorías se conserva la hipótesis nula.

Coeficientes de Correlación

Dentro del análisis estadístico realizado para la presente investigación, también se realizaron correlaciones para verificar el grado de variación conjunta existente entre dos variables. Para este análisis se utilizaron las correlaciones bivariadas para cada una de las pruebas mediante el coeficiente Sperman y los resultados obtenidos se presentan a continuación.

Análisis correlacional para Cognición Social

En el caso de Faux Pas preguntas control de hombres no maltratadores, correlacionado con hombres maltratadores, se obtiene un p = 0.860; para las preguntas experimentales (con metidas de pata) de la misma prueba se obtiene un p = 0.307; para el test de la mirada se obtiene un p = 0.946; en el test de caras un valor p = 0.538; y en la prueba de empatía EQ- Cambridge para los dos grupos se obtuvo un p = 0.653; indicando que las variables establecidas en esta prueba no correlacionan significativamente.

 

Análisis correlacional para Funciones Ejecutivas

Para la prueba TMT-A se obtuvo un p = 0.751; en TMT-B, p = 0.485; en la Figura de Rey-Copia, p = 0.319; indicando que las puntuaciones entre grupos para estas pruebas no correlacionan significativamente y por tanto se acepta la hipótesis nula de independencia.

El análisis de correlación para la prueba de laberintos se llevó a cabo mediante las variables expuestas por la prueba Tocar, Atravesar y Tiempo. Para la prueba LAB-T se obtuvo un p = 0.219, para LAB-A se obtuvo un p = 0.235 y para LAB-TI se obtuvo un p = 0.000; indicando que las puntuaciones entre grupos para las variables de tocar y atravesar no correlacionan significativamente; caso contrario ocurre con la variable tiempo donde se puede observar una correlación significativa.

En las tarjetas de Wisconsin para los dos grupos con p = 0.000, indica que existe correlación significativa entre las puntuaciones.

Para el test de Stroop el análisis de correlación se llevó a cabo mediante las mediciones establecidas por la prueba Palabra, Color, Color-Palabra. Para la prueba Stroop-P se obtuvo un p = 0.000, para Stroop-C se obtuvo un p = 0.363 y para Stroop CP se obtuvo un p = 0.451; indicando que las puntuaciones entre grupos para las variables de color y color-palabra no correlacionan significativamente pero en la variable palabra si existe correlación significativa.

 


 

Discusión

La presente investigación tuvo como fin principal dar una explicación a la violencia de pareja desde la neurocriminología y por tanto,  su objeto de investigación fue establecer si existe una relación entre las funciones ejecutivas y el desempeño en las tareas que evalúan cognición social en un grupo de hombres maltratadores de Sogamoso, Yopal y Barrancabermeja.

En general, los datos obtenidos en éste estudio cumplen el objeto de investigación y permiten evidenciar que existe relación entre las funciones ejecutivas y el desempeño en las tareas que evalúan cognición social en los grupos evaluados. Aspectos que se encuentran relacionados con la propuesta de Anderson (2002), quien establece que los procesos asociados a las funciones ejecutivas incluyen principalmente la anticipación, planeación, autorregulación, flexibilidad cognitiva y control inhibitorio, cada uno de los cuales coinciden con aquellas funciones que involucran más valores afectivos y motivacionales (Zelazo y Müller, 2002 citado por Lozano & Ostrosky, 2011),  que se asocian a la cognición social para la comprensión de la interpretación que el sujeto realiza sobre las interacciones que ocurren en su medio.

Respecto a los resultados obtenidos en las tareas que evalúan cognición social en la comparación de medias, se encontró que instrumentos como el Faux Pas, el test de la mirada, test de caras, refieren que la distribución de los puntajes no es la misma para los dos grupos, y por tanto, existe la probabilidad que los hombres maltratadores evaluados, identifiquen situaciones como altamente conflictivas aunque no lo sean.

Asimismo, los resultados permiten mencionar, que el grupo de maltratadores evaluados presenta ciertas dificultades para la identificación de estados mentales complejos; es decir, reconocer y atribuir intenciones o estados emocionales en otras personas. Éstas características de acuerdo a Vitaro et al., (2002), se deben  a que la agresión de tipo impulsiva se caracteriza por ser una respuesta inmediata ante situaciones reales o imaginadas, que se  perciben como amenazantes o de provocación, las cuales son generadas por un alto componente emocional.

Así mismo, se ha encontrado que las personas generadoras de violencia de pareja, presentan dificultades en el establecimiento de nuevos repertorios comportamentales y la incapacidad para la abstracción de ideas diferentes a las que reconoce, siendo éstas últimas de tipo negativas principalmente (Moya-Albiol & Romero-Martínez, 2013; Bueso-Izquierdo et al., 2012; Bueso-Izquierdo et al., 2015).

A diferencia de lo expuesto con anterioridad, dos de las pruebas que también  evaluaron la variable de cognición social, generan una interpretación alternativa a éste tipo de comportamiento, teniendo en cuenta que la distribución de los puntajes en el test de historias y el EQ de Cambridge, fue similar en los dos grupos, puntuaciones que podrían relacionarse con un factor de deseabilidad social en los participantes evaluados y en el grupo de maltratadores podría relacionarse como la capacidad de identificar las emociones del otro como un mecanismo de acercamiento y desarrollo de la aceptación social (Lawrence, Shaw, Baker, Baron-Cohen & David, 2004).

Éstos resultados concuerdan en el caso de los maltratadores con los postulados de  Andreu (2009), quien ha desarrollado investigaciones relacionadas con la agresión premeditada, que se caracteriza porque su objetivo no sólo es causar daño, sino también alcanzar un propósito; debido a ello, no se produce en respuesta a una acción percibida como amenazante o de provocación y tampoco requiere de una activación emocional alta.

 En este sentido la explicación de la violencia de pareja se podría postular desde la cognición social en dos modalidades, mediante la agresión impulsiva y premeditada, es decir, que no hay sólo un tipo de agresión presente en el grupo de hombres maltratadores evaluados, siendo éste un aporte importante para la comprensión de ésta problemática desde el modelo de clasificación bimodal en agresores propuesto por Chase et al., (2001).

En concordancia con lo anterior, los hallazgos encontrados en las tareas que evaluaron funciones ejecutivas mediante las tarjetas de Wisconsin, siendo ésta una de las pruebas más utilizadas para la evaluación de las funciones ejecutivas (Lezak, 1995; Periáñez & Barceló, 2001; Citados por Ramírez & Ostrosky, 2012); permite evidenciar que la distribución de los puntajes en esta prueba es diferente para los dos grupos, indicando que los hombres maltratadores poseen dificultades de planificación, resolución de conflictos, atención sostenida y selectiva; así mismo, es posible que a éste grupo de personas se le dificulte el cambio de una estrategia inhibiendo la respuesta habitual y ofreciendo nuevas alternativas. Estos resultados se pueden relacionar con lo propuesto por autores como Alcázar et al., (2010), quienes consideran la impulsividad como la predisposición para la ejecución de una respuesta de manera rápida, sin reflexión, poca planificación que concluye en comportamientos poco adaptativos e inadecuados que conllevan al individuo a un escenario de riesgo delictivo (Raine et al., 2006).

Por otro lado, las correlaciones intergrupo para la evaluación de cognición social, permiten evidenciar que los puntajes en los instrumentos utilizados (Faux Pas, test de insinuaciones, test de la mirada, test de caras y EQ de Cambridge) no correlacionan significativamente entre los grupos comparados; resultados que se relacionan con los obtenidos en la evaluación de las funciones ejecutivas para las prueba TMT-A y TMT-B, Figura de Rey-Copia, Laberintos y Stroop, por tanto, en los dos casos se acepta la hipótesis nula de independencia.

Éstos resultados distan de lo propuesto por  Hurtado & Serna (2012), quienes evidenciaron que los sujetos con tendencia psicopática y comportamiento antisocial, presentan dificultades en el procesamiento emocional, actividad que se encuentra vinculada con las funciones ejecutivas y la cognición social, puesto que el efecto que posee dicha dificultad en la conducta según Blair (2010) es una disminución de la sensibilidad, culpa y emocionalidad.

A diferencia de lo expuesto, las tarjetas de Wisconsin para los dos grupos con p = 0.000, muestran que existe una correlación significativa entre las puntuaciones y por tanto, se rechaza la hipótesis nula de independencia. Estos hallazgos se pueden relacionar con los estudios neuroanatómicos realizados por Brower y Price  (2001), los cuales encontraron que la alteración o disfunción del lóbulo frontal, origina un déficit de las funciones ejecutivas, generando un descontrol agresivo como consecuencia. Asimismo, la conducta agresora de tipo impulsiva se encuentra correlacionado con la corteza prefrontal y el aumento de la agresión con el área orbitofrontal; condiciones que deben ser probadas por estudios de neuroimagen en este grupo de hombres, de tal manera, que se pueda aportar evidencia empírica al respecto.

Ahora bien, los avances obtenidos por las neurociencias para la comprensión de la conducta del hombre maltratador desde las funciones ejecutivas y cognición social, se sustentan en una gran cantidad de estudios realizados con niños, niñas y adolescentes, pacientes que presentan lesiones cerebrales, demencias, psicopatologías y déficits cognitivos, demostrando a través de los resultados como las conductas violentas están asociadas a disfunciones neuropsicológicas en procesos psicobiológicos complejos (Swogger et al., 2014; Blair, 2010; Hurtado & Serna, 2012); aspectos que se relacionan de manera directa con lo encontrado en la presente investigación, pues el análisis de resultados ha permitido identificar que existe un mejor desempeño en las tareas que evalúan funciones ejecutivas y cognición social en el grupo de hombres no maltratadores respecto de los hombres maltratadores.

Finalmente, los resultados obtenidos en el análisis estadístico permiten aportar en la comprensión de la violencia de pareja desde aspectos polirelacionales y policausales (APA, 1999), así mismo, abren espacios para dar continuidad a investigaciones que permitan abordar esta problemática de una manera holística, no sólo para su comprensión, sino para la elaboración e implementación de programas, proyectos y políticas públicas enfocados en su prevención e intervención, mediante el aporte de evidencia empírica y conceptual para el diseño de los mismos, teniendo bases para la explicación del comportamiento en condiciones jurídicas mediante la evaluación objetiva de variables para la obtención de resultados fiables que fortalezcan y amplíen las áreas de investigación en la psicología jurídica.


 

Conclusiones

En las pruebas de cognición social, se puedo evidenciar que en general el desempeño en las tareas que evalúan esta variable, fue superior en hombres no maltratadores con respecto a los resultados obtenidos por los hombres maltratadores y por ende es posible concluir que en los hombres maltratadores evaluados, existe una mayor probabilidad para identificar situaciones como altamente conflictivas aunque no lo sean, dificultándose la identificación de la intencionalidad en las acciones de otros, así como sus emociones. Esta información es corroborada cuando se establecen las correlaciones entre grupos y se encuentra que los resultados obtenidos por cada uno de los grupos para las pruebas que evalúan esta área son independientes. Nuestros resultados, coinciden con los evidenciados por el trabajo de Babcock et al. (2008) al igual que Marshall y Holtzworth-Munroe (2010).

Respecto al desempeño en las tareas que evaluaban funciones ejecutivas, se encontró que la mayoría de las pruebas tuvieron una distribución de puntajes similar entre los dos grupos y por tanto permiten evidenciar que en los hombres evaluados existe un desempeño similar en el proceso de cambio de estrategias inhibiendo respuestas habituales y ofreciendo nuevas estrategias ante estímulos cotidianos mediante la capacidad de pensar alternativas, sopesar y tomar decisiones ante dichas situaciones, apreciaciones que coinciden con el análisis estadístico correlacional. Finalmente, a este respecto es necesario resaltar que algunas de las investigaciones adelantadas distan de lo reflejado en los resultados obtenidos en el presente estudio, puesto que otras investigaciones realizadas indican que en hombres maltratadores existe una amplia dificultad en el control de impulsos y el cambio de respuestas a unas más adaptativas en las situaciones que le generan malestar; esto debido a la incapacidad para interpretar y predecir la intencionalidad del comportamiento del otro, relacionando de esta manera las funciones ejecutivas con la cognición social (Moya-Albiol & Romero-Martínez, 2013)

Ahora bien, aunque los resultados de este estudio son preliminares, se puede resaltar el desempeño que obtuvieron los hombres maltratadores en lo referente a las atribuciones emocionales y conductuales realizadas a la conducta de los otros individuos. Asimismo, la tendencia en el desempeño de las funciones ejecutivas en ambos grupos. Lo expuesto, resulta interesante toda vez que podría suministrar información relevante en la explicación de los mecanismos puestos en marcha por parte de los maltratadores a la hora de ejecutar una conducta violenta contra sus parejas.

 

 


Referencias

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40 Comments

  • pablo amezcua dice:

    es un tema muy interesante y muy relevante, ya que estos temas son muy pocos investigados aprofundida, feliciades

  • Gloria Lucía García Alvarez dice:

    Muy revelador este estudio puesto que se trata de una zona de nuestro país que es violenta en sí misma. Sería interesante incluir otras zonas cuya idiosincrasia nos permita este tipo de análisis. La neurocriminología se está construyendo con este tipo de aportes.
    Felicitaciones

    Gloria Lucía García Alvarez
    Universidad Católica de Colombia
    Psicólogos Consultores
    Evidencia Digital

  • waldo dice:

    Excelente trabajo sobre los maltratadores, en Peru existe el Programa de Hombres que renuncian a la violencia pero a la fecha no se conoce trabajos de esta indole quizas mas adelante tengamos resultados, por lo demas mientras no se manejen recursos ´para optimizar procedimientos que nos permitan visualizar la vioencia desde este angulo seguiremos en la busqueda de explicaciones desde los enfoques monocausales, sistemicos, ecologicos, genero y de familias, quede gratamente entusiasmado por este trabajo que por supuesto seguire escudriñando.

  • Denise Maria Perissini dice:

    Excelente texto, y ilustra la realidad de la violencia domestica.
    Felicitaciones a los autores.

  • ULISES ZEPEDA dice:

    MUY INTERESANTE EL ESTUDIO HABRIA QUE EXTENDERLO PARA OTRAS POBLACIONES Y MAS PARTICIPANTES CONDIDERANDO TAMBIEN EL ESTATUS Y EL NIVEL DE EDUCACION SALUDOS MUCHAS FLEICIDADES

  • Fany dice:

    Muy interesante el tema. Excelente trabajo

  • Maria del Refugio Covarrubias Millan dice:

    Excelente tema de investigacion, ya que por lo general se habla sobre la violencia de genero pero se refiere solo a la mujer, al menos en mexico.

    El estudio de la Conducta Humana y las formas de respuesta y adapatacion a situaciones de violencia, siempre sera un campo interesante y extenso de estudio.

  • Gina Rocío Urazán Torres dice:

    Es un escrito muy interesante y brinda otra mirada de una problemática social que tiene gran impacto en nuestra población.
    Gracias por los aportes.

  • Meydis Cruz Porras dice:

    Muy interesante investigación. Muchas felicidades

  • ALMA DELIA SOTO ACOSTA dice:

    Interesante el punto de vista desde la neurociencia, aunque no debemos olvidar que uno de los factores que forman este tipo de representacions cognitivas es lo que uno observa desde casa y como el sujeto lo interpreta desde su propia realidad, además de influir antecedentes heredofamiliares, buena propuesta de investigación.

  • María Guadalupe Suárez Gutiérrez dice:

    Muy bien, me da gusto ver que la ciencia con relación a la Violencia avanza en otros temas más profundos y de gran aportación, para que la Conducta Humana sea mejor comprendida y darse cuenta de lo mucho que hace falta por hacer.

    Gracias.

  • Cleta Antonia Torres Perez dice:

    Sumamente interesante en el sentido de que al menos aquí en México varios de los instrumentos utilizados para esta investigación no se conocen. Es por eso que eventos de este tipo nos amplian nuestro conocimiento en pro de la Psicología Jurídica y Forense.

  • LOURDES MENDIETA dice:

    INTERESANTE TRABAJO

  • Marta de Prado García dice:

    Me encanta no sólo la investigación sino también la cantidad de bibliografía útil al respecto. Enhorabuena

  • Milena Arias dice:

    Interesante ponencia. Gracias

  • Graciela Hernández Alvarez dice:

    Investigación muy interesante, gracias por compartir

  • Oriana A Mosquera Muñoz dice:

    Muy interesante la ponencia sobre neuropsicología. Estaría muy bien que el mismo grupo de maltratadores pasaran por un programa de reestructuración cognitiva – comportamental y ver si también hay cambios. E incluso implementar la investigación en población reclusa por VIF u otras causas.

    Un saludo

    Oriana Mosquera
    Psicóloga forense – psicoterapéuta

  • María Gregoria Ramos García dice:

    Muchas gracias por compartir su estudio. Creo que es necesario continuar con esta linea de investigación, por un lado con muestras más amplias y por otro, y simultaneamente, con diferentes culturas Gracias

  • Soledad Zaldaña dice:

    Roció y Miguel que interesante la investigación,les felicito por que son investigaciones como estas que reafirma que las personas en su mayoría recuren la violencia como el medio más rápido y usado para resolver conflictos; no consideran la persuasión(que entraña dificultades y exige habilidades para las que no hemos sido educados para que los conflictos se puedan resolver de manera constructiva y no violenta. Gracias por compartir los resultados.

  • Gonzalo Gomez dice:

    Excelente texto, buena informacion

  • MAGDALENA CHAVEZ MARISCAL dice:

    Interesante y sustanciosa investigacion en Mexico el problema de matrimonios sumidos en la violencia se acresenta ada dia mas.

  • buenas tardes muy interesante la investigacion ya que hoy en dia se presentan tantos casos de violencias o omisidios que llegan a extremos como la muerte . es muy interesante que se hagan estos tipos de investigacion asi para que las personas puedan estar mas infomados .

  • suganis dice:

    muy interesante este congreso, en particular los temas que están tratando

  • Juan camilo Chica dice:

    excelente trabajo, gracias por compartirlo.

  • Melissa Rivadeneira dice:

    Excelente temática.
    Es grato observar como avanza el estudio frente a problemáticas de gran importancia y atención social como lo es la violencia de pareja.

    Gracias por tan valiosa información.

  • Susana Inés Crotti dice:

    Es una investigación que deberían tener en cuenta en países como el nuestro, en el que se están dando muchos casos de violencia que terminan muchas veces en homicidios. Excelente la exposición.

  • Victor Arias dice:

    Excelente trabajo por su novedad en la inclusión de la neurobiología en las investigaciones de violencia de género. Faltan trabajos en su proyección social a mayor amplitud de la población.

  • Martín Ibarra Moreno dice:

    Es complejo el comportamiento y la conducta humana y dificil de entender lo que lleva a un ser humano ha reaccionar con alteraciones emocionales que llevan a producir daño a otro. Felicidades por el trabajo presentado

  • Julián Cochi dice:

    Excelente trabajo.

  • Alba Luz Robles Mendoza dice:

    Gracias por el trabajo escrito y es una temática interesante aunque criticable para los que trabajan en campo de la criminología crítica y no clínica. Sin embargo, el avance de las neurociencias en las áreas de criminología poco a poco ha llevado a este tipo de estudios científicos válidados y acreditados. Valdría la pena que los datos fueran posible generalizarlos a ámbitos sociales para no dejar fuera los elementos psicosociales que se involucran en la conducta antisocial relacionada con la violencia de pareja.
    Saludos, Alba Luz

  • carlos ruiz dice:

    Extraordinario trabajo, excelente herramienta de conocimiento que nos permite a quienes ejercemos el derecho tener mas convicción respeto a las conductas de individuos agresores…
    Gracias

  • JUAN PABLO ANGULO MARTINEZ dice:

    los sociópatas, ya dejaron esa misma semilla en casa, habrá repetición de conductas por parte de los hijos varones

  • Jessica Alfaro dice:

    Interesante investigación, muchas gracias por compartirla

  • Lucy Serrano dice:

    Tema demás interesante, una excelente investigación, saludos.

  • Rubén Carlos Tunqui Cruz dice:

    Mucho por decir y mucho por hacer en otros contextos para comparar resultados.
    Felicidades por la presentación

  • Mercedes dice:

    Muy interesante. Gracias por el aporte!!
    Saludos

  • Gabriel Terrones Vilela dice:

    Felicitaciones por el estudio, y en relación con latinoamerica deben arrojar mismos resultados.

  • gellen dice:

    excelente y extraordinario trabajo

  • Sergio García Jiménez dice:

    Muy interesante y enriquecedor este trabajo de investigación

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