PRACTICAS RESTAURATIVAS: “UN NUEVO ENFOQUE DE TRABAJO CON LAS PERSONAS IMPUTADAS Y LA SOCIEDAD CIVIL QUE DESEA GENERAR VERDADEROS CAMBIOS SOCIALES PARA MINIMIZAR LOS ALTOS ÍNDICES DE VIOLENCIA QUE AFRONTA LA SOCIEDAD SALVADOREÑA”.

 

JOSÉ MARTIN MATA HERNÁNDEZ

 

 

Resumen:

En el presente documento se describe poco como ha ido evolucionando el concepto de Justicia Restaurativa, y como la practica restaurativa esta tan ligada al mismo, con la única finalidad de generar compromisos sociales de cambios verdaderos en una sociedad, mediante su aplicabilidad y adopción de este nuevo sistema al sistema penal ya adoptado en El Salvador.

Empero, pese a lo anterior, El Salvador todavía se encuentra en la etapa más básica de la introducción a este nuevo enfoque de justicia, se podría comparar con la primera infancia o como la voux populi diría “en pañales”, haciendo alusión a que ve a este sistema como algo que sería imposible de implementar, sobre todo cuando los índices de violencia actuales (Mayo 2015), ya que supera la mitad, del total obtenido del año anterior (2014) que oscilaba por los 4886 homicidios desde enero hasta diciembre. Lo que complica aún más la aplicación de este sistema.

No obstante este sistema puede ser la solución a una problemática tan grande en El Salvador, porque implica menos gastos económicos en lo que a materia penal se refiere, optimización de recursos, y la factibilidad de un proceso de mediación a corto, mediano y largo plazo, lejos de lo que se piensa hacer como incrementar las penas juveniles y volver más punibles las medidas de sentencia a los adolescentes y jóvenes que infrinjan la ley.

Lo importante es estar preparado conocer y saber aplicar este sistema, para los psicólogos es importante, pues se vuelve una pieza fundamental en la construcción de un capital social más humano, consciente y sensibilizado.

Palabras Clave: Justicia Retributiva, Justicia Distributiva, Justicia Restaurativa, Práctica Restaurativa, Ofensor, Víctima, Proceso Justo, Círculos de Paz.

Es importante antes de hablar de prácticas restaurativas, conocer la historia de este nuevo enfoque que pretende apoyar al enfoque tradicional de nuestro sistema de justicia en El Salvador, con el único fin de generarle, menos costos económicos, sin más preámbulo en este prefacio introductorio se le hace un llamado a usted querido lector, para que conozca las raíces y la consistencia de este nuevo enfoque que de llegarlo a aplicar se puede convertir, en una excelente medida para minimizar los índices de violencia en la sociedad salvadoreña.

Por consiguiente, para empezar se deben conocer los Antecedentes de la Justicia Restaurativa.

En dichos antecedentes se describe que las formas tradicionales y autóctonas de Justicia consideraban fundamentalmente, al delito como un daño que se hace a las personas y que la Justicia, no restablece la armonía social, en el sentido de ayudar a las víctimas, los delincuentes y las comunidades, cicatrizando las heridas que quedan abiertas por la misma consecución del delito.

Sin embargo, la restauración y la compensación, son conceptos sociales presentes aún en las sociedades primitivas no organizadas jurídicamente en las cuales la comisión de una conducta reprochable por parte del individuo, ha estado ligada a la idea de venganza, ejercida ésta por la víctima y la sociedad o el gobierno. La práctica de obligar al resarcimiento de los daños ocasionados por un hecho delictivo, se encuentra en varias culturas y sus codificaciones, aunque en algunas oportunidades no se tenían en cuenta a la víctima directamente, a manera de ejemplo se puede mencionar las siguientes leyes para hacer justicia:

  • En la “Ley Mosaica”, se imponía restituir cuatro veces el valor de lo hurtado.
  • En la “Ley del Talión”, se imponía un severo castigo para quien cometiera una conducta ofensiva para los intereses del individuo o de la sociedad, siendo esto una forma de venganza contra el infractor y no una compensación de los daños sufridos por las víctimas, pues estas no recibían resarcimiento alguno y solamente eran tenidas en cuenta para determinar el tipo de pena que debía imponerse.
  • Por otro lado, el “Código de Hammurabi”, pretendía que con la severidad de la pena se persuadiera a los futuros infractores de cometer actos delictivos, por ello se estipulaba, que se debía restituir treinta veces el valor de lo hurtado.
  • En el caso del Derecho Romano, esta situación era un poco más compleja que la solución de los conflictos, ya que dependía del tipo de injusto que se cometiera; para ello, existían dos tipos de hechos ilícitos: aquellos que sólamente podían ser reivindicados por medio de actos de carácter privado, es decir; solamente el afectado podía pedir el resarcimiento de los perjuicios causados, el primero de los hechos denominado “delicta”(comprende delitos menores, amenazas, hurto, extorsiones, etc.); y el segundo conocido como los “crimina” (comprende delitos más graves, robo, lesiones graves, agresiones sexuales, homicidios, etc.), caracterizados porque su persecución, se realizaba de oficio por las autoridades, pues suponían una amenaza contra la sociedad.
  • Igualmente, la “Ley de las Doce Tablas”, que exigía que se restituyera el doble de lo apropiado por medios ilícitos.

Pese a lo anterior, durante la Edad Media, en Inglaterra, en el reinado de Guillermo el Conquistador, se implementó un procedimiento que no consideraba los intereses de las víctimas ya que consistía en el cobro de multas que servían para incrementar las arcas reales, esto era así porque se consideraba al delito como un atentado contra “la paz del rey”; antecedente remoto de la concepción que actualmente se tiene de la justicia penal retributiva.

El modelo de justicia penal retributiva concibe el hecho o la conducta delictuosa como una ofensa al statu quo, es decir; como una razón de Estado, por eso al tratarse de una situación que afecta directamente la existencia y seguridad del Estado se debe retribuir el perjuicio con otro daño proporcional a la naturaleza del delito. De esta manera se da un desplazamiento por parte del ofendido, ya que el delito no es un daño causado a las personas y en consecuencia, la actividad de penalizar se delega en el Estado.

Lo anterior explica que, para las escuelas posteriores del derecho, el énfasis hubiera estado en otros asuntos y no en la víctima, así por ejemplo la escuela clásica del derecho se interesó más en el estudio de la conducta punible; la escuela positivista, abanderada en el estudio de la responsabilidad del actor de la conducta, se valía de la víctima del delito sólo en función de sus propósitos; y es sólo hasta mediados del siglo XX, que se logra entender la necesidad de reconocer el rol destacado que debe tener en el proceso penal la persona afectada con un proceder criminal, para efectos de pedir la restitución del daño causado, y principalmente para lograr una mayor efectividad en lo que se refiere a la rehabilitación del delincuente frente a la misma, frente a la comunidad y frente al Estado.

Por lo tanto, la comprensión frente al delito, permite hablar de otro tipo de justicia denominado “Justicia Restaurativa”, el cual se caracteriza por involucrar a la víctima, como una parte indispensable dentro del proceso penal y que cuenta con diversos métodos o prácticas que buscan la interacción entre el ofensor, la víctima, la comunidad y el Estado en un marco de igualdad y respeto por los derechos fundamentales.

El término justicia restaurativa, fue probablemente creado por Albert Eglash en un artículo de 1977, en el que sugiere que hay tres tipos de justicia penal: La Primera hace referencia a la Justicia Retributiva, basada en el castigo; La Segunda se refiere a la Justicia Distributiva, basada en el tratamiento terapéutico de los delincuentes; y la Tercera que se apoya en la Justicia Restaurativa, está basada en la restitución que se hace a las víctimas y a la comunidad.

No obstante, desde la antigüedad, ya se ha venido dando muchas vueltas, sobre cómo hay que responder al crimen. Hasta la fecha actual con este nuevo enfoque de Justicia Restaurativa, existen algunos ejemplos que se citan en la historia, de los cuales se pueden destacar los siguientes:

  • Los dioses y los ciudadanos se reunían en la Oresteia de Esquilo, para decidir si hay otro modo de responder al crimen que no sea con otro crimen, puesto que también debía de ser tenida en cuenta la humanidad de los agresores, el propio Esquilo defiende que el perdón pueda ir combinado con retribución, no como algo abstracto, sino como medio de reintegrar al victimario a la sociedad.
  • Algo similar sucede en la Historia de la Guerra del Peloponeso de Tucídides, cuando trata de demostrar que la venganza es irracional, puesto que se crea un círculo vicioso en el que la violencia se alimenta de venganza y la venganza de violencia.
  • En la tradición cristiana, siempre se ha hablado de, “Perdón y Reconciliación”, como papel central, poco a poco se nos enseñó como reconciliarnos con Dios, pero olvidamos uno de los mandatos del mismo, ejercer el perdón y reconciliarnos con nuestros hermanos. La sociedad debería recuperar este caudal político y social que es el concepto del perdón, concepto del que viene plagada la Historia Sagrada Cristiana.

A excepción de los ejemplos anteriores, la primera vez, que una Corte de Justicia ordena una sentencia restaurativa en la aplicación del mundo de la teoría a la práctica judicial, se produce hace unos 30 años en Kitchener, Ontario (Canadá). En el referido procedimiento se juzga a dos jóvenes capturados tras una juerga acompañada de actos vandálicos en la que se dañaron propiedades de 22 personas, se les obligó a encontrarse con las víctimas y negociar el pago de lo dañado, los jóvenes lo hicieron y restituyeron el daño causado de manera gradual acorde con sus posibilidades. Fue tan importante el caso, que a raíz de él se estableció un programa de Justicia Restauradora. (En Kitchener llamado Programa de Reconciliación entre Víctimas y Ofensores).

En el origen, la justicia se entendía como una reparación del daño causado, por la ofensa que recibía la víctima, y el estado regulaba esa reparación, un ejemplo de ello, que puede servir para ampliar un poco más es la llamada “Ley del Talión” descrita brevemente en párrafos anteriores, pero que había nacido en contra de lo que actualmente se cree con un carácter muy progresista, puesto que, ante los desmanes de las víctimas, que movidos por deseos de venganza, pretendían que no sólo se le reparasen los daños sufridos, sino llegar más allá, esta ley limitaba el abuso de la víctima que quería pasar a convertirse en victimario, sobrepasando los criterios lógicos que en la actualidad tenemos, por lo que “El ojo por ojo y diente por diente” demostraba lo avanzado del espíritu de su norma limitando el resarcimiento hasta el máximo de igualar el mal causado, pero empezaba a la vez el concepto de justicia retributiva, más basada en el castigo que en la reparación.

En la actualidad las nuevas tendencias pretenden que a través de la Justicia Restaurativa, se recupere el sentir anterior, de manera que lo que interesa principalmente son los daños causados por los actos criminales, y el perjuicio sufrido por las víctimas, pero esto no se queda ahí, sino que se considera que los infractores además de dañar a las víctimas, y a la sociedad, se dañan a sí mismos, y de acuerdo a criterios de Política Criminal, se considera en mayor medida los daños que han de repararse y la prevención realizada para hechos futuros, en vez del grado de condena que se ha tenido para el causante del hecho ilícito.

La teoría de la Justicia Restaurativa, pretende: que hay que resarcir a la comunidad como expresión colectiva de la víctima. Esta nueva forma de pensar, busca que la comunidad como tal, se involucre en el proceso, debe hacerlo asumiendo responsabilidades y compromiso social a todos los niveles, como tanto para el conjunto de valores y creencias de lo que significa la justicia; e implicándose en todos los órdenes de la vida a través de la mediación generalizada, a todos los niveles, incluido el penal.

De modo que, el paso de la Justicia Retributiva a la Justicia Restaurativa, supone un cambio de mentalidad principalmente en el legislador, así como un cambio cultural en el interior del propio sistema judicial, y por último en las demás personas de la sociedad.

Con la Justicia Restaurativa, la Comunidad asume un papel de participación en la construcción de la respuesta al delito y la pacificación de las relaciones sociales, y todo esto, a través de una clave. Dicha clave del éxito de este sistema en lo que a mediación penal se refiere, es que el ofensor conozca el daño que causó, ya que a veces la víctima solo quiere encontrarse con su agresor para aliviar su resentimiento hacia él mediante una sola pregunta ¿Por qué a mí? o ¿Porque yo?

A través de esta teoría se busca:

  1. Invitar al consenso y participación.
  2. Sanar lo que ha sido roto.
  3. Buscar completa y directa responsabilidad.
  4. Reunir lo que ha sido dividido.
  5. Fortalecer a la comunidad como tal, para prevenir daños mayores.

Habiendo dejado en claro los antecedentes de cómo la justicia ha evolucionado hasta la implementación de este nuevo enfoque de Justicia Restaurativa, hay que agregar que también se compone de las Prácticas Restaurativas, que se describirán a continuación a detalle, sobre como propiciar una formación en las personas que deseen llevar a la práctica este nuevo enfoque, a fin de fomentar una cultura de paz social, por lo que para iniciar dicha formación es importante que:

Al hablar de las Practicas Restaurativas, se deben plantear las siguientes preguntas: ¿Cómo se hace?, ¿Cómo se preparan?, ¿Y cómo se dirigen las reuniones restaurativas?, algo que no es muy difícil de explicar y aprender a lo largo de un proceso de formación sobre el tema en base a la metodologia taller vivencial. Asimismo, se debe dar una introducción de todo en lo que consistirá el taller de justicia restaurativa para que las personas tengan un bosquejo y sepan agroso modo lo que se pretende trabajar mientras perdure una formación en este tipo de prácticas restaurativas.

Se debe tener en cuenta que la Justicia Restaurativa es un dialogo, y no debe ser aquella situación en la que siempre existe preocupación en lo se quiere decir más que en lo que se debe escuchar de los demás. Por esta razón, para iniciar conformando una comunidad y conocer sobre este tema tan amplio primero, se debe presentar cada uno de los participantes, mediante la entrega de una pelotita o cualquier objeto que represente el turno de la persona a quien le corresponde hablar, y dirigirse a los demás, de modo que todos participen, pero cada quien en el turno respectivo que le toque. Lo que significa que se dará inicio haciendo Práctica Restaurativa con el afán de empezar a construir una comunidad, en base a conocer quienes conforman el grupo, donde trabajan, y que tipo de práctica restaurativa han realizado.

De igual manera, es importante conocer que la mentalidad retributiva de un enfoque tradicional de justicia, es en base a encontrar un culpable directo (imputado) o indirecto (Cómplice o sospechoso) hasta imponer un castigo o sanción ante dicha situación que trasgrede las normas sociales. Sin embargo, con la Justicia Restaurativa, se pretende que las personas sean conscientes de sus actos y además de ello puedan asumir su responsabilidad, para comenzar la búsqueda de una solución que permita reparar el daño emocional causado a las víctimas: primaria (agredido u ofendido), y secundarias (familia de la persona, o comunidad).

Por lo que La hipótesis fundamental de la que parte el sistema de Justicia Restaurativa es que: “los seres humanos son más felices, colaboradores, productivos y tienen más probabilidades de hacer cambios positivos en su comportamiento”.

Y el objetivo que persigue la misma es: “crear una comunidad y manejar tensiones y conflictos a través de la reparación del daño y restauración de las relaciones”.

Pero, para entender un poco más sobre la Práctica Restaurativa, es importante diferenciarla de la Justicia Restaurativa, y la diferencia es que, la Justicia Restaurativa: es un proceso judicial donde se dictamina si hay o no remisión en base a la conducta ilícita cometida por la persona, y es aquí donde la persona asume la responsabilidad de sus actos y se inicia con un proceso que permita reparar el daño causado; por otro lado, la Práctica Restaurativa: involucra tres factores primordiales; el primero es lo preventivo (busca minimizar las conductas que propicien delitos o situaciones de violencia), el segundo es lo reactivo (y es aquí donde está involucrada, la justicia restaurativa por el proceso judicial que se sigue en este componente, por eso la justicia restaurativa está dentro de la práctica restaurativa), y el tercero es lo proactivo (crear una nueva forma de convivencia social, ciudadana, de comunidad, y además familiar).

No obstante, esta práctica debe partir de las instituciones que siguen dicho proceso judicial a modo de formar redes que permitan definir si la conducta ilícita, amerita una sanción socioeducativa o alternativa, a fin de favorecer al involucrado y permitirle una resocialización más asertiva. Bajo esta perspectiva, para describir más a profundidad lo que significa hablar de Prácticas Restaurativas, es vital conocer y trabajar en base a cuatro apartados:

El primero es que: se debe conocer la ventana de la disciplina social que se refleja en el siguiente diagrama:

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En este diagrama, se plantean los cuatro tipos de disciplina que existen en las familias, de los cuales, cuando existe un mayor control en las familias, se cae en el aspecto de la disciplina punitiva, y mientras más bajo es el control de la disciplina, esta se vuelve permisiva, caso contrario a cuando existe un control regulado, independientemente del apoyo que brinde la familia, la disciplina se torna negligente, mientras que si existe un control regulado y un apoyo efectivo también regulado, la disciplina es restaurativa en la familia. No obstante, ninguno de los tipos que se presentan en el diagrama, es puro completamente en cada familia, sino que puede retomar de los diferentes tipos de disciplina que se han planteado.

El segundo apartado: habla del “Proceso Justo”[2], en el que se plantea que los individuos tienen mayor tendencia a confiar y cooperar libremente con sistemas, independientemente de que si ellos mismos ganen o pierdan, en dichos sistemas, cuándo se da un proceso justo. Por ello, cuando se practica el proceso justo, deben trabajarse tres principios fundamentales, entre los cuales se pueden encontrar los siguientes:

  1. Participación: En el que se pretende involucrar a los individuos en decisiones que les afecten, pidiéndoles sus insumos y permitiéndoles refutar el mérito de las ideas y suposiciones de cada uno.
  2. Explicación: Todas las personas involucradas y afectadas deben entender por qué se tomaron las decisiones finales de ese modo. Esto crea un mecanismo de retroalimentación muy fuerte que promueve el aprendizaje.
  3. Claridad de las expectativas: Una vez tomada las decisiones, se crean nuevas normas que deben ser articuladas claramente para que los empleados entiendan los nuevos estándares y sanciones por falta de cumplimiento.

Por otra parte, algunas de las ventajas del proceso justo son:

  • Promueve confianza y compromiso
  • Produce cooperación voluntaria
  • Promueve el desempeño
  • Anima a individuos a ir más allá de lo requerido.
  • Anima a compartir su conocimiento, experiencias y creatividad.

Un tercer apartado habla: sobre la Construcción de Capital Social, en el que se busca dotar a las personas de herramientas restaurativas que les permitan ser entes de cambio y arquitectos de una cultura de paz.

En relación a lo anterior, es importante también conocer que parte de ese capital social depende en gran medida del espectro de las prácticas restaurativas, que se explica en el diagrama siguiente:

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Para la construcción de un capital social y humano, se requiere de todo un proceso, el cual empieza con la primera fase desde la parte informal, hasta culminar con la parte formal del mismo, ya en el diagrama se devela el orden que se debe seguir, para cumplir con la construcción del capital social y humano que se espera con la aplicación del enfoque de las Practicas Restaurativas.

La primera que hace énfasis en las Declaraciones Afectivas: requiere de hablar a partir de lo que se siente sin agredir al otro. (No necesita de mucho tiempo), y es parte de un proceso más informal.

La segunda que retoma a las Preguntas Afectivas: ya que son preguntas que se hacen sin buscar un culpable sobre una acción determinada, entre las cuales hay dos variantes; la primera hace referencia a la persona agresora, a esta se le hacen las siguientes preguntas: ¿Qué Sucedió?, ¿En qué estabas pensando en ese momento?, ¿En qué has pensado desde entonces?, ¿Quién ha sido afectado por lo que has hecho? ¿De qué manera?, ¿Qué piensas que debes hacer para corregir las cosas?, dichas preguntas buscan conocer la problemática, que pensamientos han surgido (en tiempo pasado), que se mantiene de dichos pensamientos en la persona agresora, quien salió lastimado (en tiempo presente), y que se puede hacer para enmendar dicho conflicto y buscar la reparación del daño causado y de ser posible reestablecer la relación (en tiempo a futuro),  la segunda variante, va referida a la víctima, a quien se le debe preguntar lo siguiente: ¿Qué fue lo que pensaste al ver lo que pasó?, ¿Qué impacto ha tenido este incidente para ti y para otras personas?, ¿Qué ha sido lo más difícil para ti?, ¿Qué piensas que debe suceder para corregir las cosas?, en la que se indaga sobre qué pensó y sintió la persona ofendida (en tiempo pasado), además de conocer que le ha sido difícil con el problema suscitado (en tiempo presente), y posteriormente, conocer que habría de suceder para arreglar la situación de conflicto o más bien dicho, que espera que se haga por parte del ofensor (agresor/victimario), para solventarlo (en tiempo a futuro).

La tercera modalidad del espectro comprende las Reuniones Espontáneas (círculos espontáneos): y estas, puede decirse que son reuniones que permiten estrechar los lazos necesarios que crearan vínculos afectivos y de comunidad, para ganar confianza con los integrantes que conformen los círculos de paz. No requiere de mucho tiempo de aplicación y ejecución en el proceso de implementación de los círculos.

Entre estas se pueden desarrollar círculos de paz en los que se pregunte lo siguiente: En un primer círculo espontáneo: el nombre de la(s) persona(s), institución a la pertenece, porque se dedica a eso, y porque se encuentra en ese lugar; En un segundo círculo espontáneo, se puede preguntar sobre la comida preferida de las personas; En un tercer círculo espontáneo, se puede preguntar qué es lo que más le gusta de lo que hace (trabajo o cualquier otra actividad); En un cuarto círculo espontáneo, que exprese(n) la(s) persona(s) como se ha(n) sentido, estos son algunos ejemplos, y para posteriores círculos espontáneos depende de la creatividad de los/as facilitadores/as.

En la cuarta modalidad que se refiere al Grupo o Círculo Formal: si bien es cierto, no hay un solo camino para constituir un circulo de prácticas restaurativas ni una receta infalible, por lo que se describirá una forma práctica para poder desarrollarlos, ya que requieren de poca preparación y poco tiempo de trabajo, y para desarrollarlos es de vital importancia seguir los tips que se proponen.

Tips para desarrollar los círculos de paz[3]:

  1. Personas que conformarán el circulo de prácticas restaurativas: Deben ser personas de la misma comunidad con disposición y actitud de servicio, tanto hombres como mujeres, jóvenes o adultos, aquellos que tengan interés especial en que la comunidad donde viven mejore, dichas personas deben tener la capacidad básica en herramientas de construcción de paz (análisis de conflictos, manejo de abordajes como el dialogo, la negociación, la mediación, etc.). Además deben ser personas con notoriedad en su forma y estilo de vida comprometidas con valores como la verdad, la justicia, la paz, la reconciliación.

En ese sentido, pueden ser voluntarias, o que sean solicitadas por la comunidad misma para conformar dicha estructura, pueden ser vecinos notables por dichas carácteristicas, ya sean líderes comunales o no.

  1. Número de personas que pueden conformar un círculo: Debe ser mínimo de 3 personas, un máximo de cinco en adelante, aquellos que por su lugar de residencia converjan en un lugar determinado y a los que la comunidad con facilidad pueda acudir.
  2. Estructura que debe tener un círculo: Por estar más al servicio y ser más enfocada en la paz, debe ser muy básica. Se debe nombrar un(a) coordinador(a) el cual puede ser rotativo y un(a) secretario(a), con la misma similitud de rotar. La función del coordinador(a) no es la de adquirir poder, sino por el contrario es servicio, y por ello debe involucrarse en la recepción de casos, asistir a los ofendidos y ofensores; convocar al circulo, con la salvedad que en un momento se necesite a cualquiera de los miembros, se pueda convocar a sesión.
  3. Frecuencia de las reuniones: Es importante que el circulo se reúna al menos una vez al mes si no tiene casos, y cuando tenga casos que tratar eso determinara la frecuencia de las reuniones con los círculos, siempre tratando por cada caso de llevarse más de tres sesiones.
  4. Tiempo de duración de cada sesión: Cada sesión debe tener un límite de hora y media. Siempre es importante limitar los tiempos para dar seriedad al proceso que lleva un posterior análisis y preparación de la siguiente sesión.
  5. Lugar de las reuniones de los círculos: Lo ideal es contar con un espacio comunitario, el cual, este accesible tanto para los miembros que conforman el circulo como para la comunidad, en su defecto se debe consultar quien de los dos miembros cuenta con un espacio que sea útil para tal fin. Hay que aclarar que en la medida de lo posible el lugar se mantendrá fijo, este no se puede rotar.
  6. Equipo y material necesario: se debe contar con mobiliario adecuado para que las personas puedan sentarse y escribir, sillas y mesas. Por otra parte, se debe tener un libro de actas, bolígrafos, material de apoyo de la formación recibida para cualquier consulta y un elemento que indique la toma de la palabra o turno de hablar de cada miembro (bollo de elástico, báculo, muñeco(a), pelotita, o cualquier otro objeto de valor simbólico).
  7. Plan de trabajo: una vez se tengan las personas que conformaran el circulo, la primera etapa debe de ser de consolidación, donde todos los miembros que la conforman se integren, se conozcan de forma más específica (labor en la comunidad, tiempos a disposición, experiencias, prácticas de servicio, entre otras), al igual que tomar seguridad del procedimiento a utilizar, reafirmar la base teórica y el papel a desempeñar (esta etapa puede oscilar entre 4 sesiones y 10 sesiones).

Una segunda etapa es la de promoción y posicionamiento, donde los miembros del círculo, deben difundir su trabajo, el papel que desempeñaran en la comunidad, y lograr que la comunidad los identifique como constructores de paz, para ello, se deben realizar actividades para tal fin (visitas a los vecinos, presentación en asambleas comunales, hojas volantes, abordaje de casos, entre otros), esta etapa puede oscilar entre 4 y 8 sesiones.

La tercera etapa consiste en el seguimiento de casos, monitoreo, donde el círculo recibe casos, aborda y monitorea los casos vigentes y los abordados con anterioridad, llevando un seguimiento del estatus de los mismos (el tiempo para dicha etapa es permanente).

Y por último una cuarta etapa, que consiste en realizar una evaluación, donde se valorará la intervención en el círculo, los roles que se han desempeñado, tipos de casos que más se presentan en la comunidad, la efectividad misma del abordaje, dicha evaluación se debe hacer por lo menos dos veces al año tomando en cuenta: casos presentados (con solicitud presentada), casos resueltos (con sesión de reconciliación), casos pendientes (que mantienen una pausa porque el caso lo amerita), casos en procesos (que ya se han iniciado y están activos), y casos no resueltos por la razón que haya sido.

  1. Multiplicación de la experiencia: Una vez conformado el círculo y este consolidado se puede dar apertura a que ingresen más miembros siempre manteniendo las personas que lo iniciaron, dicha integración de un miembro nuevo debe de ser común acuerdo en el equipo ya conformado, al cual se le irán enseñando poco a poco todo el camino recorrido en ese equipo hasta esa fecha, de igual forma si la multiplicación es hacia un círculo o comunidad interesada, con la variante de que si es un grupo nuevo en el que se quiere conformar el apoyo, puede ser visitando el lugar donde el nuevo grupo se reunirá para brindar ese apoyo que requieren, (con respecto a problemas de comunidad y no con problemas de tipo penal).

La quinta modalidad que se refiere a las Reuniones Restaurativas Formales: Es una reunión que conlleva más tiempo y preparación para llevarla a cabo (con personas que mantienen un proceso penal), ya que implica manejar un guion mucho más complejo que en los círculos formales; estos círculos, buscan que el agresor(a) asuma la responsabilidad de sus actos, reparar el daño causado hacia la víctima, y de ser posible reestablecer la relación, sin embargo, las participaciones en relación a la víctima es voluntaria, y para el caso del agresor es voluntaria, o bien puede ser una medida decretada por un juez.

En cuanto a las reuniones restaurativas formales:

Los ofensores deben admitir la ofensa para que tenga éxito la reunión, luego las víctimas y otras personas  que resultaron afectadas deben exteriorizarlo, cuando todos hayan hablado deben buscar como reparar el daño, generalmente se establecen acuerdos, en una acta donde todo lo acordado queda registrado, y se firma como medida de compromiso de no repetirse la misma conducta dañina de la persona agresora, hacia la víctima, luego, al terminar se toma un tiempo para un pequeño refrigerio, que permite compartir con las personas que forman parte de la reunión restaurativa con el fin de cerrar el proceso y empezar el proceso de sanar heridas o asperezas.

El cuarto apartado es aquel donde se plantea la Hipótesis de Braithwaite (La vergüenza), “Separar el Acto de Quien Comete el Acto”.

La Justicia Restaurativa no se opone a la sanción, permite que el acto: (comportamiento inaceptable, sea rechazado porque no responde a estándares o expectativas); a la vez que reconoce el valor intrínseco de la persona y su contribución potencial a la sociedad.

Por lo que al separar el acto de quien comete el delito, implicará estar más al tanto de la persona, y conocer todos y cada uno de los nueve afectos que experimentan cuando son señalados quienes cometen infracciones a la ley o cualquier persona en general, estos afectos se describen en la siguiente tabla:

6057C 

A dichas emociones, se le suma el compás de la vergüenza, que puede reflejar algunas de las siguientes situaciones en la conducta de las personas agresoras:

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Siguiendo con el desarrollo e implementación de las Prácticas Restaurativas, es importante mencionar que hay tres tipos de círculos para trabajar con las personas:

  • Preventivos: Para anticiparse ante un problema.
  • Proactivos: se hace que las personas participen, convenciéndolos o motivándolos, etc.
  • Reactivo: se debe tratar un problema difícil que causa bastante tensión.

La Reunión Restaurativa: implica reunir a la víctima y victimario, un círculo permite hablar sobre los sentimientos, ideas que todos pueden tener. Muchas veces en un grupo grande se impone el que habla más fuerte, “Somos tan fuertes como el vínculo más débil”.

Para el caso, de cuando se tiene un circulo ya planificado debe trabajarse eso y si salen otras cosas deberán trabajarse en otro momento, por lo que nunca hay que perder el objetivo, a veces el círculo restaurativo no necesariamente puede contar con alguien específico que lo dirija.

Pero la pregunta inicial seguirá siendo: ¿Por qué de los círculos?, y su respuesta es: Porque permiten un espacio de igualdad, seguridad y confianza, responsabilidad, recuerda que se debe facilitar, construye vínculos, además de un sentido de pertenencia.

Por otra parte algunas de las modalidades de los círculos que se pueden emplear son las siguientes:

  • Ronda secuencial: se hacen preguntas específicas, se realiza en orden, se espera la participación.
  • Ronda no secuencial: puede ser sin orden, y que exista una participación voluntaria.
  • Y la Pecera: se puede usar con círculos secuenciales o no secuenciales, silla vacía y se debe hacer una retroalimentación.

La técnica de la pecera se realiza de la siguiente forma:

  • Luego de haber desarrollado un nivel de confianza lo suficientemente favorable, se le pide a una persona que voluntariamente desee participar, que cuente un problema muy personal que no haya podido resolver, para lo cual, a las demás personas se les solicita que exista mucha confidencialidad, respeto, escucha y participación activa, ya que se formará un circulo que buscará brindarle ayuda. Se deberán constituir dos círculos: uno pequeño donde estarán sentados cinco personas y la persona que contará el problema, y otro círculo grande en el que se sentarán todos los participantes alrededor del círculo pequeño.
  • Continuamente, se le explica a la persona que participará, que debe hablar de las soluciones que ha intentado implementar pero que no le han permitido resolver su dificultad, y finalmente que le gustaría recibir de lo que se aporte en el círculo.
  • Los miembros que se sentarán alrededor de la persona que contará su problema, son cinco, quienes buscarán brindarle de tres a cuatro diferentes alternativas de solución a las que ya ha utilizado la persona participante para resolver su dificultad. Esta persona, deberá escuchar y tomar nota de las que considere le puedan funcionar para solventar dicha necesidad, no se harán criticas ni comentarios de todo lo escuchado, solo se aportaran alternativas de solución.
  • Habrá una silla que estará vacía para las personas que se encuentran alrededor del pequeño círculo, y que deseen compartir otros aportes de solución al problema de la persona, que ha narrado en que consiste, esta participación de los demás, pueden hacerla después de que haya finalizado, la participación de las personas en el círculo pequeño. Posteriormente, podrá repetirse y agregar algo si lo desean tanto las personas del círculo interior como el del exterior, esta actividad durará aproximadamente de entre 15 a 40 minutos.
  • Y para finalizar la persona agradecerá los aportes de todo los que le apoyaron en la resolución de su dificultad, y se realizará una pequeña evaluación en la que se planteen las siguientes preguntas a todos/as los/as participantes, dicha evaluación se llevará a cabo por quien facilite esta actividad: ¿Cómo te has sentido desde el rol que jugaste como participante?, ¿Cómo se sintieron quienes aportaban las alternativas?, ¿Cómo se sintieron las personas que se integraron desde el círculo interior hacia el círculo exterior?, y se realiza una reflexión sobre la técnica, ya que una de las intenciones de la técnica de la pecera es que se brinden soluciones que sean conciliadoras, pero también se pueden obtener soluciones extremas en algunos casos.

Por otra parte, es importante que al momento de ejecutar un círculo, ya sea en la escuela, o la comunidad que se establezca, se tengan en cuenta los subsiguientes aspectos que son secretos para el tema de los círculos:

  • Debe existir una meta y un tema claro a trabajar.
  • Se debe establecer un tono positivo al dirigirse a los demás.
  • Se debe mantener el enfoque de lo que se persigue con el círculo.
  • Es necesario conseguir aliados que apoyen a las personas en alguna medida.

Del mismo modo debe irse introduciendo al concepto utilizando las opciones que se presentan a continuación:

  • Explicar mediante un razonamiento objetivo el problema.
  • Seguir siendo positivo.
  • Interpretar la resistencia como un miedo de las personas.

Se debe motivar a los participantes para que sean parte del círculo formal, que se establezcan las reglas. Luego, debe darse paso a las preguntas que conllevarán al trabajo del problema, algunos ejemplos pueden ser: (¿Qué les parece si conocemos lo que todos piensan respecto al problema “nombre del problema”?, ¿Cuáles consideran que pueden ser dos causas importantes que han originado este problema?, ¿Qué pueden proponer para solucionarlo?). Por último, se llenan los acuerdos, y todos los miembros del círculo proceden a firmar los compromisos asumidos en el círculo formal que llevarán a solventar la situación de conflicto que experimenta la comunidad o la escuela que está siendo afectada, o al proceso penal que se le está dando seguimiento con este nuevo enfoque.

Del mismo modo, es importante preguntar lo siguiente: ¿Cuáles son las metas de los sistemas actuales de justicia y disciplina escolar, y hasta qué grado se alcanzan dichas metas?, dejando entre ver que hay mucha discusión a partir de este punto, ya que todavía se vive en un sistema tradicional de justicia y en un sistema donde la calidad de la enseñanza deja mucho que desear, pues, no está a los niveles que se espera porque no hay una educación que sea más inclusiva e integradora.

El sistema tradicional hace que la víctima, sea víctima por segunda vez. Mientras que la justicia restaurativa enseña empatía, respeto, y a perdonar, cuándo los involucrados empiezan a conectarse con la situación y en como reparar el daño, el rol cambia, y estas reuniones restaurativas pueden realizarse luego que las ofensas serias hayan sido llevadas a la corte, o incluso antes.

“Hacer lo correcto”, es una frase que implica muchas cosas, y para ello, es necesario empezar por esta interrogante: ¿Por qué la mayoría de la gente hace lo correcto?, esta es una pregunta de discusión que debe lanzarse para el pleno, incluso dentro de los grupos ya conformados a modo de encontrar causas sobre el que es lo que lleva a una persona a hacer lo adecuado, sin embargo, siempre las respuestas irán en relación a: evitar un castigo, o para ser aceptado socialmente en un grupo y ganar sentido de pertenencia al mismo, entre otras cosas, etc.

Lo anterior, dará pie a conocer cuáles pueden ser las necesidades que presentan las víctimas, entre las cuales se pueden mencionar:

  • Desean tener una oportunidad para expresar sus emociones.
  • Que exista un reconocimiento por parte de sus seres queridos.
  • Que otros piensen o le sobre aseguren que lo que paso fue injusto e inmerecido.
  • Que el ofensor(a) asuma su responsabilidad.
  • Que exista una restitución financiera (a veces), por parte del agresor(a).
  • Que exista un posible contacto con el ofensor para:
  • Que le pueda pedir disculpas a su víctima.
  • Que le responda todas sus dudas y preguntas.
  • Y para garantizarle a la víctima su seguridad, además de un compromiso de que no le volverá a suceder lo mismo.

Las necesidades de las victimas trascienden lo retributivo, e incluso juegan un papel fundamental, los sentimiento y emociones, van más allá del valor económico, la victima lo que desea por sobre todo, es que se le explique el por qué precisamente tuvo que ser ella, y que se le garantice que no volverá a ocurrir de nuevo, para salvaguardar su integridad.

Para garantizar que las necesidades de la víctima sean resueltas de forma adecuada y un tanto satisfactoria, el rol que debe jugar el facilitador en un círculo de reunión restaurativa formal es importante y para este se deben retomar los siguientes aspectos:

  • Debe existir una presentación por parte de el/la facilitador(a) hacia las personas participantes.
  • Tiene que plantear un pequeño preámbulo de la situación que ha acontecido.
  • Debe indagar sobre la historia del ofensor, ¿Qué sucedió?, ¿Quiénes son los afectados?, ¿Cómo fueron afectadas estas personas?, luego al aclarar esto con el ofensor, se le debe preguntar  a la víctima, ¿Qué sucedió?, ¿Cómo fueron afectados/as?, ¿Qué piensa  sobre el incidente?, ¿Qué piensas que son los problemas principales?, ¿Qué sintió cuando supo lo del problema?, ¿Qué ha sido la cosa más difícil para ella como víctima?, el/la facilitador(a) les da la oportunidad de hablar para expresar la petición de disculpas nuevamente por parte del ofensor, y pregunta a ambos ¿Qué creen que se puede hacer para solventar dicha situación?.

Seguidamente, el facilitador(a) genera la siguiente inquietud a la víctima; ¿hay alguna cosa que quieres que él/ella haga?, afirmando las alternativas de solución al problema, o aportando algo más que desee la víctima para resarcir el daño, a manera de constituir un guión de la reunión a desarrollar, hasta el último paso, en donde se habrá de levantar un acta, en la que se dejara plasmado todo lo hablado y se establezcan los acuerdos a seguir para evitar que se repita la situación del conflicto.

  • Consecutivamente, se pregunta si se ha sido especifico con lo que se ha propuesto como solución, para ser más específicos cuando ya no hay nada más que agregar, se pregunta: ¿alguien más tiene algo que agregar o decir que no haya podido decirlo, puede hacerlo en este momento?, en caso de no haber nada que agregar, se retroalimenta todo lo vivenciado.
  • Y finalmente, se agradece a todos los participantes, se les motiva y felicita por lo logrado u acordado en la reunión restaurativa, y se pasa a departir como símbolo de un proceso que va buscando reestablecer la relación y reparar el daño causado por parte de el/la ofensor(a).

Los Facilitadores de las reuniones restaurativas pueden ser:

  • Profesionales como parte de su trabajo.
  • Especialistas contratados como facilitadores a tiempo completo.
  • Voluntarios capacitados.

Entre algunos de los factores de contrapeso para una reunión restaurativa que pueden suscitarse son:

  • Un ambiente político adverso.
  • Una falta de experiencia por parte de el/la facilitador(a).
  • El hecho de que una sola reunión restaurativa seria inapropiada para un caso de abuso prolongado.
  • Y que el asunto o tema en cuestión ya se haya encarado de forma restaurativa.

De manera que la aplicación de la Justicia Restaurativa puede ser útil también en los siguientes contextos:

  • En la prevención.
  • Disciplina escolar
  • Alternativa a la corte.
  • Después de la corte.
  • Libertad condicional y tema penitenciario.

 Asimismo, las prácticas restaurativas, también buscan trabajar el campo familiar, y para ello es importante partir de las siguientes preguntas:

¿Qué se hace con la familia?, ¿Cómo se hace para que la familia construya valores?, teniendo en cuenta que la familia es el primer lugar de prevención delincuencial. Porque cuando se trabaja con la familias, en la medida de lo posible es preferible utilizar la colaboración en lugar de la coacción.

Lindon Bain Jhonson define en sus palabras a la familia como: “la piedra angular de nuestra sociedad, más que cualquier otra fuerza, ayuda a forjar las actitudes, esperanzas, ambiciones y valores del niño, y cuando la familia colapsa, son los niños los que generalmente resultan afectados. Cuando sucede en gran escala, la comunidad misma se ve debilitada, por lo tanto, a menos que se trabaje para fortalecer la familia, para crear las condiciones para que ambos padres permanezcan juntos, todo lo demás, la escuela, los patios de recreo, la asistencia social y las entidades privadas, nunca será suficiente”[4].

Para llevar a cabo una reunión familiar es necesario seguir los siguientes pasos:

  • En primer lugar, debe presentarse el/la facilitador(a), además de saludar cordialmente a los miembros de la familia, consecutivamente, se define a quien apoyarán, según sean los miembros que son parte del conflicto.
  • Inmediatamente, los especialistas en el problema que afronta la familia, hablarán a la familia misma de dicha situación para informarla sobre lo que puede ocurrir de seguir en lo mismo, las causas, consecuencias, y sobre los procedimientos a seguir para un adecuado manejo de la problemática, asimismo, se les dan a conocer, instituciones que pueden apoyarles a fin de contribuir a minimizar dicha situación de conflicto.
  • A Priori, la familia se reúne para discutir un plan de cómo va a realizar el manejo de la situación de conflicto, ya que el/la mediador(a) o facilitador(a), ha salido y los ha dejado que sean ellos los creadores de su propio plan, la familia tomará los acuerdos en relación a las decisiones tomadas para buscar un solución al problema que enfrentan como familia, estos acuerdos dependen de toda la familia, se trabaja con la familia extensa.
  • Enseguida, el/la mediador(a) o facilitador(a), apoyará a la familia ayudando a precisar el plan en relación al tiempo, día, fecha, horas, haciéndolo más preciso pero no aportará nada al plan ya que todo debe ser constituido por la familia.
  • Y como último paso, la familia deberá echar a andar el plan para verificar sus probabilidades de éxito, y evaluar los resultados con la familia, esto deberá ser supervisado por el/la facilitador(a) del proceso a fin de mantener la confiabilidad, validez y objetividad en dicha evaluación sobre los resultados.

Lo que en conclusión permite aseverar que: las Prácticas Restaurativas, son un enfoque maravilloso, que permite armonizar las relaciones y resolver las dificultades de forma pacífica, mediante una construcción de paz dejando de lado las conductas o comportamientos violentos, para mirar hacia el futuro, garantizando seguridad, confianza, compromiso, respeto, y empatía lo que favorece el proceso de ir construyendo una mejor sociedad. Sin embargo, este enfoque está iniciando en El Salvador y empieza a conocerse, de modo que al encontrar la forma de abrirle paso, puede llegar a funcionar y tener éxito.

Fin

 

 

 

Agradecimientos especiales a:

 

Msc. Marcelino Díaz Menjívar.

(Psicólogo Forense Instituto de Medicina Legal de El Salvador y Docente UES).

Orientador y Asesor de Redacción.

Msc. Benjamín Moreno Landaverde

(Psicólogo y Docente de la Universidad de El Salvador).

Orientador y Asesor de Redacción.

[1] 1969, MCCOLD, Paul and Wetchel From, Ted; Ventana de la Disciplina Social.

[2] 1997, KIM, Chan W. y Mauborgne, Renee, Harvard Business Review, Julio- Agosto.

El proceso Justo: También dice que, nadie es culpable hasta que no se determine lo contrario (Principio de Presunción de Inocencia) en una audiencia y frente a un juez, con base a pruebas que le impliquen en lo que se le imputa, además de que no puede ser acusado dos veces por la misma causa, según lo dicta las leyes salvadoreñas, por lo tanto, deben prevalecer en todo momento sus derechos y garantías legales correspondientes.

[3] 2014, Servicio Social Pasionista (SSPAS), “Guía Metodológica para la Implementación de Practicas Restaurativas en el municipio de Mejicanos, Cuscatancingo, y Ayutuxtepeque (El Salvador)”.

[4] Ministro del Sistema de Justicia En Nueva Zelanda (2005), participante del proceso de Capacitación sobre el enfoque de Prácticas Restaurativas implementado por el Instituto Internacional de Prácticas Restaurativas.

18 Comments

  • Gloria Lucía García Alvarez dice:

    Cordial saludo…
    Felicito a los autores por este gran esfuerzo en plantear una “metodología Restaurativa”. Se aprecia aplicable a nuestra realidad colombiana inmersa en un proceso de paz y reconciliación. Me parece una referencia a tener en cuenta en el trabajo de los psicólogos que estarían abordando estos tenas en el futuro inmediato.
    Muchas gracias por su aporte.

    Gloria Lucía García Alvarez
    Universidad Católica de Colombia
    Psicólogos Consultores
    Evidencia Digital

  • Alba Luz Robles Mendoza dice:

    Gracias por la ponencia escrita. Es un trabajo muy interesante del cual he aprendido mucho ya que en México apenas va insertándose esta terminología de justicia restaurativa en la línea de reparación de daño en las víctimas de delito más no de prácticas restaurativas como se maneja en la ponencia.
    Si embargo, sería interesante conocer algunos ejemplos de estas prácticas restaurativas aplicadas a casos jurídicos específicos de la población salvadoreña para saber si su efectividad es como se marca en la teoría o cuales son las consecuencias de su uso.
    Saludos, Alba Luz

  • Graciela Hernandez Alvarez dice:

    Gracias por compartir su trabajo, un artículo muy interesante.Investigación excelente

  • Graciela LLarull dice:

    MUCHAS GRACIAS POR UNA EXPOSICION TAN DIDACTICA EN MI PAIS ES INCIPIENTE Y ESTO HA SIDO UNA VERDADERA CLASE DIDACTICA FELICIDADES

  • Cleta Antonia Torres Perez dice:

    Agradezco una vez más que este tipo de eventos estén pla dados para fortalecer y unificar criterios de acción en este ámbito que tanta falta hace. Me ha parecido una ponencia bastante nutriva, amplia y enriquecedora, gracias por compartir!!!

  • María Gregoria Ramos García dice:

    Muchas gracias por compartir su metodología. Ponencia muy interesante para seguir intercambiando experiencias.

  • pablo amezcua rios dice:

    excelente tema, y no nada mas para el salvador si no para la mayoria de los paises, entre ellos Mexico

  • Susana Inés Crotti dice:

    Felicito a los expositores por el contenido de su investigación. El tema es complejo, en países como el mío donde el rencor y el odio todavía están latentes. Me parece que aplicar esta metodología en las familias nos darían pueblos mas solidarios, y comprensivos. Creo que el odio y la venganza fueron los que nos hicieron agresivos y violentos, mas de los que el ser humano tiene de origen.

  • ULISES ZEPEDA dice:

    LOS CAMBIOS QUE LOGREN INIDIR EN ESTE PANORAMA SOCIAL ACTUAL ES MUY BENEFICIOSO FELICIDADES POR LA PROPUESTA

  • carlos ruiz dice:

    excelente trabajo..Gracias

  • Carolina dice:

    Gracias por la ponencia escrita. Es un trabajo muy interesante del cual he aprendido mucho! Saludos

  • Milena Arias dice:

    En las prácticas restaurativas, se puede considerar la existencia de un tinte terapéutico grupal? Cuál es el perfil que deben tener las personas responsables de la coordinacion de estas prácticas?
    Gracias.

  • Juan camilo Chica dice:

    gracias por su ponencia, muy interesante.

  • Magdalena Chavez Mariscal dice:

    Gracias y Felicidades.

  • gellen dice:

    es un articulo muy enriquecedor e interesante, gracias

  • Oscar Castillo dice:

    Felicidades Martín por tu trabajo.
    Que bueno que representes al país en tan importante evento académico a nivel latinoamericano.
    Sin duda aún hace falta mucho trabajo para desarrollar la justicia restaurativa en El Salvador; sin embargo, es necesaria frente a tanta violencia y delincuencia que azota al país. Por lo tanto, no basta con vigilar y castigar, es necesario alternativas para una reinserción de las personas acusadas de haber cometido un delito; alternativas, que tomen en cuenta el perdón, la reparación y la reinserción a la comunidad.
    Saludos, te deseo muchos éxitos.-

  • Mercedes dice:

    Super interesante lo expuesto. Gracias por compartirlo.
    Saludos

  • Sergio García Jiménez dice:

    Muchas gracias por tu aportación, es un trabajo muy interesante es bueno conocer más sobre este tema

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