ESTUDIO PSICOMÉTRICO DE LA ESCALA SPOUSAL ASSAULT RISK ASSESSMENT (S.A.R.A.) EN HOMBRES AGRESORES DEL ÁREA METROPOLITANA DE CARACAS

DANIELLE GONZÁLEZ BUSTAMANTE

DANIELA ALEXANDRA SERVITAD SÁNCHEZ

DAVID SUCRE VILLALOBOS

Resumen: El objetivo de la investigación consistió en realizar un estudio psicométrico de la escala de valoración de riesgo de reincidencia de violencia hacia la pareja, Spousal Assault Risk Assessment (S.A.R.A.), en la sociedad venezolana mediante la obtención de indicadores de confiabilidad y validez en hombres agresores del área metropolitana de Caracas. La investigación es de tipo no experimental psicométrica y transversal, cuya muestra estuvo conformada por 150 hombres agresores entre 18 y 75 años de edad denunciados por haber cometido algún acto de violencia hacia la pareja, seleccionados mediante un muestreo no probabilístico propositivo. Dicha muestra fue adquirida en el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (SENAMECF), en donde se trabajó con los expedientes y pruebas psicológicas de dichos agresores para codificar la S.A.R.A. Se obtuvieron índices de consistencia interna y confiabilidad entre jueces los cuales arrojaron resultados favorables respecto a la confiabilidad del instrumento. Se realizaron correlaciones entre los resultados obtenidos por la S.A.R.A. y la Historical Clinical and Risk Management Scheme – 20 (HCR-20), para valorar la validez concurrente obteniéndose una correlación significativa y moderada (r=0.59). Igualmente, los agresores tendieron a ejercer violencia psicológica (55.3%), un porcentaje significativo ejerció violencia física (42%) y un menor número de casos, violencia sexual (2.7%). Asimismo los agresores en su mayoría fueron clasificados con un bajo riesgo de reincidencia violenta (70%), y un menor número con un riesgo moderado y alto (18.7% y 3.3% respectivamente).

Palabras claves: agresores, violencia hacia la pareja, S.A.R.A., estudio psicométrico

 

 

 

Abstract: The objective of the investigation consisted on conducting a psychometric study of the Spousal Assault Risk Assessment Guide (S.A.R.A.) in the Venezuelan society by obtaining evidences of reliability and validity of the instrument in male offenders of the Caracas metropolitan area. The investigation can be classified as non experimental, psychometric and transversal, the sample consisted of 150 male offenders with ages ranging from 18 to 75 years old who were reported to the police for having committed a violent act against their partner, these were selected with a non probabilistic propositive sampling method. The sample originated from the National Service of Forensic Medicine and Science (SENAMECF in Spanish), the investigators used the case file and psychological tests results of each offender to rate the S.A.R.A. The instrument ratings showed high internal consistency and item homogeneity, interrater reliability was high for judgments concerning the classification of an offender with low, moderate or high risk of recidivism, for which there is evidence of the reliability of the instrument. Correlations between the scores of the S.A.R.A. and the Historical, Clinical and Risk Management Scheme – 20 (HCR-20) were significant and moderate (r= 0.59), which serves as evidence of concurrent validity of the guide. Additionally, most of the offenders were reported for psychological violence (53%), a significant portion was reported for physical violence (42%), and a reduced number were reported for sexual violence (2.7%). Most of the offenders were classified with a low risk of recidivism (70%), and the rest were classified with a moderate and high risk of recidivism (18.7% and 3.3% respectively).

Keywords: Offenders, spousal violence, S.A.R.A., psychometric study

Introducción

     La presente investigación tiene como objetivo fundamental realizar un estudio psicométrico de la escala de evaluación de riesgo de violencia hacia la pareja, Spousal Assault Risk Assessment (S.A.R.A.), en la sociedad venezolana mediante la obtención de evidencia de confiabilidad y de validez en una población de hombres agresores en el área metropolitana de Caracas.

    De acuerdo a la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer de Belem Do Pará (OEA), (citado en Velázquez, 2003), la violencia hacia la pareja es cualquier acción o conducta basada que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la pareja, tanto en el ámbito público como en el privado. La violencia de pareja se ejerce entre personas que tienen o han tenido una relación sentimental consensuada durante un tiempo, que han compartido voluntariamente su patrimonio, familia, amigos, etc. siendo distinta de otros tipos de violencia interpersonal en los que la relación agresor-víctima es generalmente inexistente (Echeburúa, 2009).

    Actualmente, la violencia se ha convertido en un problema colectivo con graves consecuencias sobre el desarrollo político-económico y social de los grupos humanos, lo cual ha tenido como consecuencia una reacción de alarma social en un contexto de rechazo e intolerancia generalizada acerca del uso de la violencia en las relaciones humanas (Pueyo, 2006).

     En Venezuela, estudios como el de Martínez (2003), evidencian que la violencia de género, especialmente en una relación de pareja, es un problema que afecta a mujeres de todas las edades y de todas las clases sociales. En dicho estudio se pudo observar que en una población de estudiantes universitarias el 80% ha sido víctima de violencia psicológica, el 13% ha sido víctima de violencia física y el 5% ha sido víctima de violencia sexual. Estos datos indican que hay que considerar urgentemente estrategias de prevención para combatir y erradicar la violencia hacia la pareja.

    En cuanto a la temática de la violencia es necesario emplear diferentes procedimientos e instrumentos para realizar una adecuada predicción del tipo de la violencia y su manifestación. Siendo que el propósito de la presente investigación es analizar las propiedades psicométricas de un instrumento que estima el riesgo de reincidencia violenta conviene enmarcarlo dentro del área de la psicometría.

     La psicometría es la disciplina que estudia la medición en psicología, y esta a su vez, es la asignación de valores numéricos a las características de las personas con el fin de elaborar pruebas que permitan obtener la estimación de ciertas características individuales (Magnusson, 2005). Tal sería el caso de la S.A.R.A., la cual es una guía de juicio estructurado que permite estimar el riesgo de reincidir en actos violentos hacia la pareja mediante un puntaje total obtenido a partir de una recolección de diversos factores de riesgo presentados por la persona que comete el acto violento.

     La S.A.R.A. fue originalmente desarrollada por P. Randall Kropp, Stephen D. Hart, Christopher D. Webster y Derek Eaves en 1993, publicándose una segunda edición en 1995. Desde entonces, ha sido adaptada a más de 10 idiomas y actualmente es empleada en alrededor de 15 países (Helmus y Bourgon, 2011). Una de las adaptaciones realizadas recientemente es la versión española  desarrollada en el 2006 por Antonio A. Pueyo, la cual será empleada en la presente investigación. La S.A.R.A. es una guía que resulta de gran utilidad en la obtención de fuentes de pruebas en el proceso de juzgamiento de un sujeto con la comisión de delitos en materia de la violencia hacia la pareja, debido a que está diseñada para valorar el riesgo de reincidir en el acto violento de 3 a 6 meses después de haber realizado la valoración. La aplicación se realiza mediante un método clínico de valoración del riesgo basado en la presencia y/o ausencia de 20 factores de riesgo, así como la consideración de la presencia de factores críticos que informen de la posibilidad de la reincidencia en la agresión contra la pareja (Pueyo, 2006).

Estudios como los de Helmus y Bourgon (2011) han demostrado que la S.A.R.A. posee alta confiabilidad, encontrándose índices de acuerdo inter-evaluadores mediante la correlación intra-clase con valores  aproximados de 0.85 y 0.84. De igual forma, ha mostrado tener validez concurrente, ya que se han obtenido altas correlaciones entre la S.A.R.A. y otras medidas de valoración de riesgo de la violencia y la violencia de pareja con valores que varían entre 0.55 y 0.67 (Helmus y Bourgon, 2011).

Con lo expresado anteriormente, resulta necesario que en Venezuela se validen instrumentos como la S.A.R.A., debido a su posible utilización como herramienta para prever el riesgo de reincidencia violenta hacia la mujer en la sociedad venezolana, la cual en la actualidad se ve inmersa en altos índices de violencia siendo considerado el segundo país con la tasa de homicidios más alta del mundo (82 muertes violentas por cada 100.000 habitantes) según el Observatorio Venezolano de Violencia (OVV, 2015). Su utilidad se puede enmarcar dentro de la esfera de la psicología forense como un utensilio evaluativo para facilitar la labor de pronosticar las actitudes violentas que pueda o no cometer un individuo denunciado por violencia hacia la pareja.

      El presente trabajo puede contribuir en la expansión del conocimiento científico relativo al comportamiento de agresores, y de esta forma, proteger de manera más efectiva y preventiva a las mujeres de la sociedad venezolana. Se busca optimizar las herramientas científicas en materia de psicología forense para comprobar si un presunto agresor encuadra en el perfil de agresor, lo cual, consecuentemente, optimizaría la labor del aparato de justicia para juzgar a los individuos acusados por esos delitos. Específicamente, este trabajo busca obtener indicadores de confiabilidad de la escala mediante el acuerdo entre evaluadores; así como obtener evidencia de validez de criterio a través de indicadores de validez concurrente de la S.A.R.A. empleando la comparación de los respuestas codificadas en dicha guía con los resultados obtenidos por psicólogos forenses expertos en evaluaciones psicológicas y lo obtenido en la prueba de HCR-20 (Historical, Clinical and Risk Managament Scheme – 20).

Muestra

Participantes

La muestra del estudio está conformada por 150 hombres agresores, con edades comprendidas entre los 18 y 75 años de edad, habitantes de la ciudad de Caracas. Dichos sujetos procedieron del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (SENAMECF), lugar donde se encuentran registrados debido a denuncias pasadas por violencia hacia la pareja. Se tomaron en cuenta los siguientes criterios de inclusión: (a) los participantes debieron estar denunciados por violencia hacia la pareja, por lo mínimo, en una ocasión, (b) debían ser residentes de la ciudad de Caracas y, (c) debían cumplir con el requerimiento de ser mayor a 18 años.

Un resumen de las principales características de la muestra se presenta en las tablas 1 y 2.

Tabla 1.

Descriptivos para la edad de los agresores

 

Variable Mínimo Máximo Media Mediana Moda Desv. Típica Asimetría Curtosis
Edad 21 75 39.76 39 36 10.55 0.621 0.612

La edad media de la muestra total es de 39.76 años (con una desviación típica de 10.55 y con un rango que oscila entre los 21 y 75 años). Con respecto al tipo de violencia y el riesgo de reincidencia se obtuvo que 83 sujetos fueron denunciados por violencia psicológica, de los cuales 71 obtuvieron una clasificación de riesgo de reincidencia bajo, 11 fueron clasificados con un riesgo de reincidencia moderado y 1 con un riesgo de reincidencia alto. Se pudo observar además que de los 63 sujetos que cometieron violencia física, 43 fueron clasificados como sujetos con bajo riesgo de reincidencia violenta, 16 fueron clasificados como sujetos con riesgo de reincidencia moderado y 4 con un riesgo de reincidencia alto. Finalmente, de los 4 sujetos denunciados por violencia sexual; 3 obtuvieron una clasificación de bajo riesgo de reincidencia y 1 fue clasificado con un riesgo de reincidencia moderado.

Tabla 2.

Frecuencia de tipo de violencia con riesgo de reincidencia violenta hacia la pareja

Riesgo de violencia Total
Tipo de Violencia Bajo Medio Alto
Psicológica Recuento 71 11 1 83
Porcentaje dentro de Tipo de violencia 85.5% 13.3% 1.2% 100%
Porcentaje dentro de Riesgo de violencia 60.7% 39.3% 20% 55.3%
Física Recuento 43 16 4 63
Porcentaje dentro de Tipo de violencia 68.3% 25.4% 6.3% 100%
Porcentaje dentro de Riesgo de violencia 36.8% 57.1% 80% 42%
Sexual Recuento 3 1 0 4
Porcentaje dentro de Tipo de violencia 75% 25% 0% 100%
Porcentaje dentro de Riesgo de violencia 2.6% 3.6% 0% 2.7%
Total Recuento 117 28 5 150
Porcentaje dentro de Tipo de violencia 78% 18.7% 3.3% 100%


Medidas de evaluación

La Spousal Assault Risk Assessment (S.A.R.A.), como fue establecido anteriormente,  es una guía de gran utilidad en el contexto penal de la violencia hacia la pareja, debido a que está diseñada para valorar el riesgo de reincidencia de ejercer un acto violento de 3 a 6 meses después de realizar la valoración. Presenta el formato de un libro pequeño que muestra una serie de recomendaciones para realizar valoraciones de riesgo de violencia contra la pareja guiadas por el conocimiento científico, dicha guía puede ser administrada por psicólogos previamente instruidos en su aplicación; al momento de su creación, se buscó formular la S.A.R.A. de manera que presentara una lista breve de factores, con un nivel moderado de especificidad (Pueyo, 2006).

La S.A.R.A no es un test o cuestionario en el sentido técnico utilizado en la clínica; con el fin de que fuera un instrumento accesible y útil, se desarrolló como un protocolo de valoración o listado de chequeo, cuya función es garantizar que la información pertinente es utilizada y considerada por el evaluador. Está diseñada para valorar un constructo que es el “riesgo de reincidencia de violencia” y, por ello, no sirve para valorar rasgos de personalidad ni para hacer diagnóstico de enfermedades mentales. Se ha diseñado para estimar el riesgo, ayudar en la toma de decisiones de los profesionales y guiar las intervenciones de control y minimización del riesgo (Andrés-Pueyo y López, 2005).

La S.A.R.A sigue el procedimiento de los métodos de juicio mixto, clínico-actuariales (Pueyo y Redondo, 2007), para la valoración del riesgo basándose en el chequeo de 20 factores de riesgo de violencia hacia la pareja. Esta guía requiere de los evaluadores para decidir sobre la presencia o ausencia de los factores de riesgo para informar de manera sencilla sobre la probabilidad o riesgo de que una persona pueda incurrir en la conducta violenta, principalmente física o sexual, en un plazo de tiempo aproximado entre tres y seis meses después de la valoración.

Dichos factores de riesgo se agrupan en cinco secciones: (a) historial delictivo; la existencia de una historia anterior de delincuencia, no relacionada con delitos de agresión a la pareja, está fuertemente asociada al riesgo de violencia en general; (b) ajuste psicosocial; dentro de esta sección se evalúan ítems relacionados con la conducta desadaptada por trastornos, psicopatología crónica, factor situacional agudo, desajuste vívido en la familia origen del agresor (ítem histórico), y desajuste psicológico, estas variables han mostrado ser acertadas al momento de predecir;  (c) historia de violencia de pareja; esta sección incluye ítems relacionados con la violencia anterior sobre la pareja; (d) delito/agresión actual; los ítems hacen referencia exclusiva a la agresión denunciada y (e) otras consideraciones; no contiene ningún ítem en particular, sino, para que el evaluador realice anotaciones  de aquellos factores de riesgo no incluidos en la S.A.R.A. (Pueyo y Echeberúa, 2010).

Procedimiento

Se solicitaron en primer lugar los permisos pertinentes a la organización que prestó su apoyo para la obtención de los datos. Para este fin se redactó una carta explicativa, con las referencias y permisos de la escuela de psicología de la Universidad Católica Andrés Bello, en donde se explicó el objetivo de investigación, la justificación de dicho estudio y  las características necesarias de la población y los casos solicitados.

La recolección de los datos se realizó con apoyo de psicólogos expertos en el área forense y que trabajan en el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (SENAMECF) de Bello Monte, quienes cuentan con un extenso entrenamiento en la evaluación de individuos que están atravesando un proceso judicial.

Para la puntuación de la escala se consideraron expedientes e informes forenses de los sujetos agresores que conforman la muestra de estudio. Todos los sujetos fueron evaluados por dichos psicólogos profesionales, esta evaluación consiste en una entrevista estructurada con el fin de explorar distintas áreas que incluyen: (a) Datos de identificación, (b) Motivo de referencia, (c) Historia Familiar, (d) Situacion Socioeconómica, (e) Historia Personal, (f) Vida Delicitiva, (g) Historia Médica, (h) Historia Psiquiátrica Previa, (i) Hábitos Psicobiológicos, (j) Rasgos de personalidad, (k) Impresión Diagnóstica y, (l) Diagnóstico.

Además, los psicólogos profesionales del  centro administraron para la recolección de datos tres pruebas proyectivas las cuales son el Test Gestáltico Visomotor de Bender versión  Koppitz-II, el Test de Completación de Dibujos de Wartegg y el Test de Figura Humana. Dichas pruebas fueron entregadas junto con el informe o expediente del individuo a las investigadoras. Mediante el análisis de estas pruebas proyectivas los investigadores observaron la presencia o ausencia de indicadores de impulsividad, postura ante la autoridad, rigidez de pensamiento, control de impulsos, posición ante las relaciones interpersonales, integración del yo y percepción de los roles de género basándose en las teorías de violencia hacia la pareja.

La codificación de la S.A.R.A. fue llevada a cabo por los investigadores mediante la evaluación del informe o expediente y el análisis de las pruebas proyectivas de cada sujeto. Igualmente, la codificación de los ítems críticos fue llevada a cabo mediante la operacionalización realizada por los autores del presente estudio, basándose en la intensidad del ítem valorado cuando este se encuentre presente, es decir, cuando se puntúe 1 ó 2 en dicho factor.

Adicionalmente los profesionales del servicio obtuvieron un índice de valoración de riesgo de reincidencia violenta a través de los resultados obtenidos por medio del instrumento HCR-20 y dichos resultados fueron comparados por los investigadores con los resultados obtenidos en la S.A.R.A.

Análisis Estadísticos

            Los análisis estadísticos han sido llevado a cabo con el programa SPSS (versión 21.0). Para determinar las características de la muestra se ha llevado a cabo un análisis de carácter descriptivo (porcentajes, medias, desviaciones típicas, asimetría y curtosis). Asimismo, se obtuvieron evidencias de confiabilidad mediante el coeficiente de acuerdo entre jueces Kappa de Cohen, el coeficiente de consistencia interna Alfa de Cronbach y el análisis de ítems referente a la contribución del ítem a la prueba. Igualmente, el indicador de evidencia de validez de criterio de tipo concurrente se obtuvo a través de una correlación de Pearson con el instrumento HCR-20.

Resultados

Resultados de la confiabilidad de la S.A.R.A.

Se calculó el coeficiente Kappa para determinar el nivel de acuerdo entre los evaluadores a modo de estimar la equivalencia en la clasificación de los sujetos de estudio en cuanto al riesgo de reincidencia violenta hacia la pareja estableciendo un criterio de aceptabilidad del coeficiente de tal manera que aquellos que resulten menores a 0.70 se consideran no aceptables y aquellos mayores a 0.70 (cercanos a 1) se consideran aceptables.

Respecto a la confiabilidad entre los observadores 1 y 2 se obtuvo un coeficiente Kappa de 0.76 lo que sugiere una muy buena concordancia entre evaluadoras.

            En lo que respecta a la confiabilidad entre los observadores 1 y 3 se obtuvo un coeficiente Kappa de 0.82 lo que implica que existe un alto acuerdo entre los evaluadores con respecto a la clasificación de los sujetos en cuanto al riesgo de reincidencia violenta hacia la pareja.

            Por último, en cuanto a la confiabilidad entre los observadores 2 y 3 se obtuvo un índice de acuerdo de 0.80, estos resultados demuestran un alto nivel de concordancia al momento de la clasificación de los sujetos agresores.

Igualmente, se estimó la consistencia interna del instrumento a través del alfa de Cronbach. Para la S.A.R.A. se encontró que el instrumento presenta una confiabilidad por consistencia interna de 0.73; esto sugiere que existe un alto grado de covarianza entre los ítems del instrumento (Ver tabla 3).

Se calculó la consistencia interna para cada uno de los factores de riesgo que conforman el instrumento de estudio obteniéndose que para los clúster de historial delictivo, ajuste psicosocial e historial de violencia contra la pareja existe un alto nivel de covarianza entre los ítems que conforman dichos factores  (0.73, 0.69 y 0.70 respectivamente) (Ver tabla 3).

            En lo que respecta a los clúster de delito/agresión actual y otras consideraciones se evidencio un nivel moderado de covarianza entre los ítems que conforman dichos factores (0.65 y 0.63 respectivamente), esto puede ser evidencia de que la dimensión presenta una naturaleza heterogénea (Ver tabla 3).

Tabla 3.

Consistencia Interna de la S.A.R.A. y los Clúster que la Componen.

 

Factor Alfa de Cronbach
Total 0.737
Historial Delictivo 0.733
Ajuste Psicosocial 0.689
Historial de Violencia contra la Pareja 0.708
Delito/Agresión Actual 0.648
Otras Consideraciones 0.627

 

 

Para el análisis de ítems, se analizaron los clúster de manera individual con el fin de determinar si un ítem contribuye a la confiabilidad del sistema de corrección al ser eliminado, y los resultados arrojaron que la mayoría de los ítems que conforman el instrumento no afectaban al mismo de forma significativa al ser eliminados; exceptuando los ítems 19 (uso de armas y/o amenazas de muerte creíbles), el ítem 20 (violación o incumplimiento de las órdenes de alejamiento), el ítem 24 (antecedentes de tortura o desfigurar a las parejas íntimas), el ítem 25 (víctima o testigo de persecución política, tortura o violencia), y el ítem 26 (sadismo sexual). Debido que dichos ítems al ser eliminados provocaban un aumento en la confiabilidad o incluso no aportaban información, al no verse representados en la muestra de estudio (ítems 24, 25 y 26) (Ver Tabla 4).

Tabla 4.

Consistencia de los ítems que no contribuyen a la confiabilidad del instrumento

 

Ítem Alfa de Cronbach si se mantiene el elemento Alfa de Cronbach si se elimina el elemento
19 0.648 0.706
20 0.648 0.682

Resultados de la validez concurrente-criterio de la S.A.R.A.

Para el análisis de resultados se realizó una correlación de Pearson con el fin de evaluar si existen asociaciones significativas entre las puntuaciones obtenidas en la S.A.R.A. para el riesgo de reincidencia violenta hacia la pareja y las puntuaciones obtenidas en otra variable con la que teóricamente se espera que esté relacionada, dicha variable es el riesgo de reincidencia violenta obtenido a través del instrumento HCR-20.

De acuerdo a los estadísticos empleados se obtuvo una correlación moderada y positiva (r=0.59), con una significancia del 0.01, entre los puntajes totales de la S.A.R.A. y el HCR-20 lo cual indica que el puntaje obtenido en la S.A.R.A. por un sujeto permite predecir el puntaje obtenido en el HCR-20, en este sentido un puntaje promedio en la S.A.R.A. (riesgo de reincidencia violenta hacia la pareja moderado) se asocia a un puntaje moderado en el HCR-20 (un riesgo de reincidencia moderado) (ver tabla 5).

Tabla 5.

Correlación de Pearson entre los Puntajes Totales Obtenidos en la S.A.R.A. y los Puntajes Totales Obtenidos en el HCR-20.

Correlación de Pearson
S.A.R.A. Sig.
HCR-20 .585** .000
N 150
*La correlación es significativa al nivel 0.01 (bilateral)

Discusión

El presente estudio tuvo como objetivo realizar un análisis psicométrico de la Escala de Valoración de Riesgo de Violencia de Pareja, Spousal Assault Risk Assessment (S.A.R.A.), en la sociedad venezolana mediante la obtención de indicadores de confiabilidad y validez en una población de hombres agresores del Área Metropolitana de Caracas.

En relación a la confiabilidad del instrumento, los resultados obtenidos a través del alfa de Cronbach muestran que la S.A.R.A. obtuvo una alta consistencia interna (coeficiente alfa de Cronbach de 0.73), lo que indica que los ítems son homogéneos y se encuentran relacionados midiendo un único rasgo, siendo dicho rasgo el riesgo de reincidencia violenta hacia la pareja. Este resultado muestra ser consistente con el encontrado en el estudio de Williams y Barry-Houghton (2004), quienes realizaron una investigación para estimar la validez del Domestic Violence Screening Instrument (DVSI) utilizando la S.A.R.A. como medida criterio para la validez concurrente y de la cual analizaron su consistencia interna obteniendo un coeficiente alfa de Cronbach de 0.73.

Los resultados del presente estudio son, igualmente, consistentes con aquellos obtenidos en el estudio de validación de los autores originales de la S.A.R.A. (Kropp y Hart, 2000) en el cual se obtuvo un índice de consistencia interna de 0.78, en una población de 2681 hombres agresores. Es importante mencionar que este autor considera que debido a que la S.A.R.A. está diseñada para valorar el riesgo de reincidencia (predecir una conducta a futuro) y no para medir la intensidad de una disposición psicológica la consistencia interna y la homogeneidad de los ítems  poseen un uso limitado en la apreciación del instrumento.

Con respecto a la confiabilidad entre jueces expertos, se obtuvo en general un alto acuerdo entre los jueces (observador 1 y 2= 0.76; observador 1 y 3=0.82 y; observador 2 y 3=0.80), lo que significa que la estimación del riesgo no se vio afectada por la varianza de error que puede ser debida a un solo evaluador (Anastasi y Urbina, 1998).  Sin embargo, se observan algunas discrepancias en cinco casos en los cuales uno de los observadores clasificaba al sujeto una categoría por encima o por debajo en comparación con los otros dos observadores (por ejemplo en el caso del sujeto 6 en donde el observador 1 lo clasificó como nivel de riesgo moderado, y los observadores 2 y 3 lo clasificaron como nivel de riesgo bajo).

Dichas discrepancias pueden deberse a que las puntuaciones asignadas al instrumento son realizadas mediante el juicio clínico del evaluador, y a su vez dicho juicio está basado en el análisis de las pruebas proyectivas y de la lectura del informe forense del agresor; igualmente el nivel de entrenamiento de los observadores 1 y 2 afecta en la apreciación de dicha información y de la evaluación de ciertos rasgos psicológicos que pueden influir en la valoración del riesgo de reincidencia, lo cual se ve reflejado en el hecho de que de los tres coeficientes calculados, el índice de concordancia entre las investigadoras resulta ser el más bajo.

No obstante, a pesar de la presencia de estas discrepancias, existe un acuerdo entre al menos dos de los jueces en estos 5 casos, es decir, que adjudicaron el mismo riesgo de reincidencia. A su vez, se evidenció acuerdo entre los tres jueces en el 88.8% de los casos a evaluar, lo cual indica un alto grado de concordancia entre las valoraciones realizadas y se puede considerar un indicador de la confiabilidad del instrumento.

En cuanto al análisis de los ítems los datos muestran que entre los ítems que menos aportan a la valoración del constructo se encuentran los que se refieren al incumplimiento de órdenes de alejamiento (ítem 20), el uso de armas y/o amenazas (ítem 19) y los de otras consideraciones, específicamente aquellas que no se evidenciaron en la muestra de estudio (ítem 24,25 y 26) esto evidencia que se debe considerar para futuras investigaciones, y una posible adaptación del instrumento, el eliminar o modificar dichos ítems. Otra consideración pertinente son las características de la muestra la cual estuvo conformada por sujetos agresores los cuales en su mayoría contaban con una primera denuncia de violencia contra la mujer y dicha violencia por la que eran denunciados era, generalmente, psicológica o física leve (golpes o empujones).

Aunado a lo anteriormente expuesto, la S.A.R.A. es un instrumento creado con la finalidad de evaluar sujetos que hayan cometido, principalmente, violencia física o sexual grave (intentos de homicidios, violaciones, daños físicos que culminaron en la hospitalización o lesiones graves de la víctima) y que la misma ha sido validada y utilizada en contextos penitenciarios con sujetos agresores que se encontraban en cárceles o cercanos a juicio para su posible encarcelamiento lo cual se evidenció en estudios como los de Kropp y Hart (2000), Kropp y Gibas (2010), Williams y Barry-Houghton (2004) y, Wong y Hisashima (2008). Este aspecto pudiera explicar el por qué ciertos ítems no aportaron al presente estudio, especialmente los que se refieren al uso de armas o amenazas y otras consideraciones como el ítem 26 (sadismo sexual).

Siguiendo esta línea, los ítems que más contribuyeron a la confiabilidad del instrumento fueron los relacionados al consumo de sustancias, a la agresión física o sexual anterior y actual, el incremento en la frecuencia de las agresiones, el de actitudes que apoyan la violencia y, agresión anterior contra desconocidos. Estos factores se encuentran asociados a la imagen de un agresor que emplea la fuerza física y la diferencia de poder como el medio para violentar a la pareja reforzado por creencias y actitudes culturales definidas por el medio donde se desenvuelven tanto el agresor como la víctima; esto se expone en la teoría feminista la cual busca explicar el fenómeno de la agresión contra la pareja mediante la explicación del ciclo de la violencia (en donde se aprecia el escalamiento de una agresión que se va agravando) y cómo el mismo está enmarcado en una cultura patriarcal, la cual impone un papel subordinado y de dominación de las mujeres que da origen a la desigualdad y la discriminación, lo cual conlleva a una asimetría en las relaciones de poder que explican la violencia contra las mujeres (Jimenez-Garcia, 2013).

En lo que respecta al consumo de sustancias es importante mencionar a Ferrer-Perez y Bosch-Fiol (2005) los cuales explican que existe mucha variabilidad entre los datos reportados por diversos estudios acerca de la relación del consumo de sustancias (alcohol y drogas) con el fenómeno del maltrato, tal es la magnitud de dichas discrepancias que se sugiere que el consumo de sustancias no se tome como una variable necesaria ni suficiente para explicar el maltrato, aunque sí serviría como liberador y desinhibidor de la violencia.

Por otra parte, para evaluar la validez concurrente se estimó el grado de correlación entre una prueba determinada con una medida criterio reconocida previamente, con el propósito de determinar si la prueba es capaz de estimar la probabilidad del riesgo de reincidencia violenta (Manterola, 2009). En el presente estudio se asociaron los resultados obtenidos por las investigadoras en la S.A.R.A. y aquellos obtenidos por psicólogos expertos en la HCR-20.

Los resultados obtenidos sugieren una asociación significativa entre los dos instrumentos (r= 0.59), lo cual indica que ambas guías de juicio clínico estructurado miden el mismo constructo el cual es la reincidencia violenta. Dichos resultados coinciden con los encontrados por autores como Kropp y Hart (2000), Kropp y Gibas (2010), Mowat-Leger (citado en Kropp y Gibas, 2010), Williams y Barry-Houghton (2004) y Wong y Hisashima (2008) los cuales realizaron comparaciones de la S.A.R.A. con instrumentos que miden el mismo constructo (reincidencia violenta) o una medida similar al mismo (violencia doméstica, comportamiento agresivo), encontrándose correlaciones significativas que oscilan entre 0.43 y 0.54.

Sin embargo, hay que destacar que pese a que fue significativa, dicha asociación resultó ser moderadamente baja, lo cual puede deberse a los diferentes criterios de corrección de ambos instrumentos. Se puede apreciar que en el HCR-20 se le da mayor peso a los factores psicológicos asociados al comportamiento violento tales como, psicopatía, impulsividad, trastornos mentales, carencia de apoyo social y, altos niveles de estrés; en comparación con la S.A.R.A. la cual se enfoca más en factores de riesgo asociados al historial violento de la persona. Aunado a esto, el HCR-20 está diseñada para medir la reincidencia violenta hacia otras personas de manera general, en contraste con la S.A.R.A. la cual mide, igualmente, la reincidencia violenta pero orientada específicamente hacia la pareja, esto podría explicar que en promedio, los puntajes de la S.A.R.A. fueron superiores a los puntajes en el HCR-20 al momento de evaluar sujetos agresores hacia la mujer, como es el caso de la presente muestra.

            Cabe acotar que para la variable edad y riesgo de reincidencia violenta según los resultados obtenidos, tanto en la S.A.R.A. como en el HCR-20, las distribuciones no se comportaban de manera normal. La mayoría de los datos se encontraban de forma heterogénea hacia el extremo inferior de la distribución y tendieron a disminuir gradualmente hacia el extremo superior, es decir, los sujetos tendieron a presentar edades que oscilaban entre los 36 y los 39 años y, además, la mayoría se clasificó con un riesgo de reincidencia violenta bajo, tanto en la S.A.R.A. como en el HCR-20 (70% y 91.3% respectivamente).

            Estos resultados pueden verse justificados por el hecho de que la muestra empleada consistió en, como se mencionó anteriormente, hombres denunciados por primera vez y sin historial aparente de violencia grave contra la pareja que haya requerido encarcelamiento o juicio. Esto se debe a que en el centro en donde se recolectaron los datos no se evalúa a sujetos que hayan cometido delitos graves contra la mujer ya que los mismos pasan directamente a ser procesados para juicio, aunado a esto está la dificultad del presente estudio de asistir a instituciones penitenciarias. Sin embargo, dichos casos no se deben desvalorizar o prestar menor atención debido a que, como lo indican las teorías y los resultados del presente estudio, la violencia se comporta como un ciclo que va en aumento y en la muestra se evidencia dicho escalamiento en las relaciones de pareja de los agresores (principalmente aquellos comprendidos entre edades de 30 a 40 años con relaciones de larga duración).

            De acuerdo a la información contenida en los expedientes se pudo apreciar una tendencia en las mujeres venezolanas a postergar la realización de la denuncia contra sus agresores lo que puede deberse al estar enmarcadas en una cultura machista donde la agresión se encuentra naturalizada. Igualmente, es importante mencionar que se encontraron un número significativo de casos donde la violencia no era unilateral siendo que en la dinámica de las relaciones de pareja ambos participantes ejercen un rol de agresor y víctima, convirtiéndose así en una relación donde la expresión de la molestia, inseguridades e impulsos se realiza a través de insultos, humillaciones y desvalorizaciones hacia el otro lo que conlleva a que eventualmente este maltrato psicológico pueda desencadenar la violencia física.

            No obstante, muchas de las dinámicas de pareja que se observaron en la muestra no culminan en este punto; las parejas continúan con una relación desadaptativa de violencia mutua, ahora con el componente de agresión física bilateral, en donde la solución de problemas se realiza a través del maltrato tanto físico como verbal. Es interesante esta observación de la conducta en las parejas de la sociedad venezolana aunque no se debe, ni puede, generalizarse a todas las parejas; en su mayoría las historias demostraron casos de violencia doméstica donde la mujer, después de períodos largos de maltrato decidieron pedir ayuda sobre su situación. Posiblemente, los casos más emblemáticos sean los de los sujetos de 50 años en adelante que relataron historias de maltrato hacia su pareja con data de hasta 30 años (25 casos de la muestra total).

             Castellano, Lachica, Molina y Villanueva (2004), mencionan que un tipo de agresor es el llamado “maltratador de denuncia tardía” caracterizados por hombres que se han mantenido hasta la actualidad en convivencia con la esposa o con la pareja sin que se hubieran hecho públicos eventos de agresión hasta que tras un altercado se produce la denuncia. Esto, según los autores, puede explicarse a través del fenómeno social de que las mujeres actualmente son más conscientes de sus derechos y de su igualdad lo que ha llevado a que parejas con un largo período de relación muestren conflicto debido a la actitud reivindicativa de la mujer.

            La mujer parece haber asimilado el cambio social adaptándose con mayor facilidad al mismo en lo que respecta a la igualdad de género, mientras que muchos hombres se mantienen rígidos en su posición machista y su rol patriarcal en la relación (Castellano et al, 2004). La creciente concientización de sus derechos ha permitido a las mujeres que se les facilite la búsqueda de ayuda ante situaciones de maltrato lo que podría explicar que en el presente estudio se obtuvo que un 55.3% haya sido denunciado por violencia psicológica y, 43% por violencia física, es decir, que se aprecia un aumento en el reconocimiento de lo que significa el maltrato hacia la mujer y que el mismo también puede dirigirse a las humillaciones y desvalorizaciones más allá de la violencia física.

             Estos resultados pueden compararse con los encontrados por Martínez (2007), en donde encontró en una muestra de 377 estudiantes venezolanas las cuales presentaron en un 79% violencia psicológica, 13% violencia física y 6% violencia sexual. La autora refiere que lo significativo, y preocupante, de sus resultados es que la mayoría de las víctimas no concientizaban que estaban en relaciones de abuso donde se violentaba su independencia y seguridad emocional (en los casos que sólo se destacaban por violencia psicológica) y, que aquellos casos de violencia física o sexual siempre venían secundados por violencia psicológica. De esta manera se puede apreciar que hace aproximadamente 9 años, cuando se realizó dicho estudio, las mujeres no eran capaces de discernir lo que es el “amor” y las muestras de afecto normales, de aquellas demostraciones posesivas que desgastan emocionalmente a la víctima; en contraste con el presente estudio pudiera hipotetizarse que existe una mejor visualización de la violencia psicológica y la posibilidad de búsqueda de ayuda ante tal conflicto, lo cual se expresa en el número de denuncias acontecidas bajo esta problemática (83 casos de la muestra actual).

            Bajo esta misma premisa, los resultados reflejaron discrepancias a lo esperado por las investigadoras en cuanto a que la mayoría de los sujetos fueron clasificados con un riesgo de reincidencia violenta bajo, siendo que los mismos al tomar como consideración que ya hayan sido denunciados por cometer actos de violencia hacia la mujer se esperaría que hayan obtenido una clasificación de riesgo de reincidencia moderado-alto. Sin embargo, considerando tanto lo analizado anteriormente sobre la naturaleza de la muestra como el número de casos que presentaron un determinado tipo de violencia, se puede apreciar que en lo que respecta al tipo de violencia psicológica la mayoría de estos sujetos fueron clasificados con un bajo riesgo de reincidencia (71 casos), un menor número como riesgo moderado (11 casos) y un caso atípico que se clasificó como alto riesgo de reincidencia. En comparación, aquellos sujetos que cometieron un acto de violencia física mostraron una distribución más equitativa en cuanto al riesgo de violencia, siendo que 43 casos obtuvieron una clasificación de bajo riesgo de reincidencia; 16 casos, riesgo de reincidencia moderado y 4 casos, riesgo de reincidencia alto; como se puede apreciar, los sujetos que ejercieron violencia física tendieron a ser clasificados en mayor medida en las categorías de riesgo moderado-alto que aquellos que ejercieron violencia psicológica. Esto podría ser explicado por el objetivo de la S.A.R.A. de identificar a aquellos agresores que presenten más probabilidad de cometer nuevamente un acto violento el cual coloque a la víctima en situación de riesgo, lo que explicaría los resultados obtenidos en la presente muestra.

            En lo que respecta al tipo de violencia sexual, se observaron 3 casos con bajo riesgo de reincidencia, un caso con riesgo moderado de reincidencia y ningún caso con alto riesgo de reincidencia. Estos casos se analizaron individualmente observándose que los 3 casos de bajo riesgo de reincidencia resultaron ser situaciones donde la presunta víctima utilizó la denuncia como herramienta para obtener un bien; en el caso del sujeto con un riesgo de reincidencia moderado, no se disponía de evidencia suficiente para alegar un alto riesgo.

            Es importante destacar que un reducido número de casos mostraron ser dos situaciones atípicas. La primera hace referencia a aquellas mujeres las cuales utilizan el proceso judicial para obtener un bien a cambio, como lo puede ser el título de propiedad del hogar, la patria de potestad de los hijos en común, recursos financieros o, que el presunto agresor se retire de la vivienda para iniciar una relación de pareja nueva. La segunda situación atípica se refiere a aquellas relaciones en donde la mujer resulta ser la agresora y el hombre la víctima; tal es el caso de un sujeto en particular el cual en tres ocasiones intentó denunciar a la pareja por violencia física y fue desvalorizado y humillado por los funcionarios policiales y tildado de “poco hombre” y “gafo”, posteriormente la mujer lo denuncia con el fin de que el sujeto se retire de la propiedad la cual estaba a nombre del presunto agresor.

            Estos casos anómalos pueden analizarse desde una perspectiva social, el estar enmarcados en una cultura patriarcal no solamente puede perjudicar a las mujeres, sino, que también perjudica a los hombres. En un contexto donde la diferenciación de los roles es un factor rígido e inflexible, donde los hombres desde la infancia son enseñados a inhibir sus emociones y exhibir una imagen “ruda” y “fuerte” mientras que las mujeres son orientadas a la sumisión y la pasividad, ser “delicadas” y sentimentales. Cualquier desviación de estos roles, de aquello que se considera masculino y femenino, representa un motivo de burla y desvalorización, incluso una justificación para la violencia. Y es esta justificación la que podría afectar de igual manera a aquellos hombres que se encuentran en relaciones de abuso donde son maltratados constantemente por la mujer, incluso, aunque dicha violencia sea meramente psicológica.

Esto resulta ser una problemática a la cual se le otorga poca importancia, posiblemente debido a que la violencia hacia la mujer es un fenómeno más visibilizado y en donde hay una clara “dominación del más fuerte”, sin embargo no por esto se debe desvalorizar la violencia contra el hombre y es un aspecto a contemplar en futuras investigaciones.

Siguiendo esta línea, en la cuales se debe apreciar los diversos factores que circunscriben a la violencia hacia la pareja, Brofenbrenner (citado en Alencar-Rodriguez y Cantera, 2012) expone que son diversas las causas que originan la violencia de género en la pareja y se debe estar al tanto de la interacción de factores culturales, sociales y psicológicos proponiendo así la visualización de dicha interrelación de factores a partir de círculos concéntricos a los cuales denomina nivel individual, microsistema, exosistema y macrosistema. El macrosistema representa los valores culturas y la ideología que permea la sociedad; las creencias culturales que fomentan la violencia influyen en el microsistema y en el exosistema.

Relacionado a este punto, una situación de crisis, tanto política como económica y social, del país afectará indudablemente a los llamados microsistemas o, dicho de otra manera, a los grupos subculturales. La situación actual de Venezuela influye en diversos aspectos y en lo que compete al presente estudio se evidenció una problemática en muchos casos de la muestra; personas que posterior a haber culminado la relación de pareja mantenían convivencia debido a no poseer los recursos necesarios para adquirir viviendas separadas, e igualmente, dependían uno del otro para la manutención. Esto pudiera representar un desencadenante para aumentar los conflictos entre la ex pareja al estar en una situación donde los límites no se encuentran adecuadamente definidos y refuerza las situaciones de celos, reclamos, críticas hacia el otro y, en ocasiones violencia física.

Otro aspecto de la situación de Venezuela que influye es la naturalización de la violencia, en un país donde la agresión, la impulsividad e incluso el asesinato son problemáticas comunes de la cotidianidad de los residentes, la resolución de conflictos caracterizada por poca tolerancia hacia el otro, y la obtención de beneficios a través de la violencia se volverá, sin duda, un aspecto inherente al venezolano. A modo de hipótesis, este modo de funcionamiento se generalizará a todas las áreas del individuo, como son la familia, el trabajo, y las amistades; y de esta forma representa otro factor de riesgo que puede desencadenar la violencia hacia la pareja en situaciones de estrés significativas.

En Venezuela esto ha constituido un fenómeno y problema de salud publica importante, cada diez días muere una mujer por violencia de género en Caracas, y durante el 2005 se atendieron 39.051 casos de violencia en el país por organizaciones especializadas públicas y privadas (Ley Orgánica Sobre el Derecho de la Mujer a una Vida Libre de Violencia, 2015). Tomando en cuenta estas estadísticas y la creciente necesidad de utilizar estrategias de prevención para combatir el fenómeno de la violencia hacia la mujer, el riesgo de violencia es sinónimo de predicción de violencia y, es la mejor estrategia profesional para reducir el impacto de la violencia antes que esta tenga lugar (Kropp y Hart citado en Pueyo, 2006).

La S.A.R.A. ha demostrado su utilidad en el ámbito penal y de investigación destacándose a su vez de forma importante como un método de prevención. Este protocolo permite, a los profesionales, realizar toma de decisiones objetivas basándose en fundamentos racionales y que contribuyen a determinar de manera eficaz la probabilidad del riesgo de reincidencia del presunto agresor (Pueyo, 2006). Por esto se recomienda la introducción del instrumento de estudio a la población Venezolana, la cual carece de instrumentos o protocolos que ayuden al momento de decidir la acción a tomar ante el fenómeno de la violencia hacia la pareja, sirviéndose de la presente investigación como base para una adecuada adaptación psicométrica de la S.A.R.A.

            Finalmente, en función de lo anteriormente expuesto cabe destacar que tanto los niveles de confiabilidad como de validez del instrumento obtenidos revelan la pertinencia de la S.A.R.A. para evaluar el riesgo de reincidencia violenta hacia la pareja en el contexto clínico forense ya que como lo expone Andrés-Pueyo y López (2005) fue diseñada para estimar el riesgo, ayudar en la toma de decisiones de los profesionales y guiar las intervenciones de control y minimización del riesgo.

Referencias bibliográficas

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24 Comments

  • Gladys Camacho dice:

    Muy interresante

  • Ana Yajaira Bula Vasquez dice:

    Muy interesante teniendo encenta las estadísticas, hablan de las altas tasas de agresión a la mujer las cuales han aumentado de forma acelerada en el último año cada ves son mas los agresores..

  • Greiling Arlette Guerrero Ceballos dice:

    Muy interesante la investigación consistió en realizar un estudio psicométrico de la escala de valoración de riesgo de reincidencia de violencia hacia la pareja, Spousal Assault Risk Assessment (S.A.R.A.), en la sociedad venezolana mediante la obtención de indicadores de confiabilidad y validez en hombres agresores del área metropolitana de Caracas.

    Cabe destacar que tanto los niveles de confiabilidad como de validez del instrumento obtenidos revelan la pertinencia de la S.A.R.A. para evaluar el riesgo de reincidencia violenta hacia la pareja en el contexto clínico forense, fue diseñada para estimar el riesgo, ayudar en la toma de decisiones de los profesionales y guiar las intervenciones de control y minimización del riesgo. Su utilidad en el ámbito penal y de investigación destacándose a su vez de forma importante como un método de prevención.

  • Gisel Orellana dice:

    Es interesante que se toem en cuenta el factor del estado actual de venezuela y que la investigación lo presenta como deberia de ser, como una variable y no como una justificación.
    Si retomamos las enseñanzas de Maslow, mientras las primeras etapas de la piramide no sean complacidas, el resto no podra ser logrado. Sin embargo esta hipótesis se derrumba cuando uno mira las estadísticas para el África Subsahariana.
    En esa región, el país más rico es precisamente el que tiene una tasa de homicidios más alta: Sudáfrica, con 34 asesinatos por cada 100.000 habitantes.
    Países mucho más pobres tienen menos asesinatos: Ruanda 17, Chad 15, Sierra Leona 15, Nigeria 12, Senegal 9.
    El factor de la violencia conyugal no podria tener, a mi parecer solo una variable que correlacionar con el acto, pero es una mezcla de factores tanto internos como externos al que violenta y a quien violentan que preceden al acto.

    • Danielle Gonzalez dice:

      Si, indudablemente el estado actual de Venezuela es una variable la cual debe ser tomada en cuenta y siempre la mantuvimos presente durante la realizacion de la investigacion. El fenomeno de la violencia entre pareja es uno multicausal y que al ser estudiado siempre debe ser abordado desde todos los factores que pudieran influir en el.

      En este proyecto buscamos abordar la violencia tomando en cuenta factores tanto externos como internos y el instrumento S.A.R.A. es un excelente medio para dicho abordaje.

  • Susana Crotti dice:

    Es muy interesante el tema, realmente me aportó conocimientos innovadores por lo menos en lo que respecta a mi país.

  • Carolina dice:

    Muy interesante y enriquecedora la ponencia! Un tema muy actual sin lugar a dudas… Teniendo en cuenta las estadísticas, hablan de las altas tasas de agresión a la mujer las cuales han y (lamentablemente)siguen aumentado de forma acelerada en los últimos años cada vez son mas los agresores…

    un saludo desde Montevideo, Uruguay

  • Ricardo León dice:

    Me parece muy interesante que se considere la situación externa, en este caso, Venezuela, ya que se presenta la fiabilidad puntual de la investigación. De igual manera, una temática muy apegada a la realidad (no solamente internacional, sino también nacional) en donde se experimentan situaciones de agresión conyugal.

  • Ricardo León dice:

    Me parece que se debe ampliar hasta cierta manera un poco más la población que se toma en cuenta, puesto que se podría tener una apertura de conocimiento, índices y estadísticas mucho más enriquecedoras, sin embargo, un excelente ensayo.

    • Daniela Servitad dice:

      Ciertamente, sería sumamente enriquecedor el poder ampliar la muestra de estudio, futuras investigaciones podrían beneficiarse enormemente de realizar estudios en una población penitenciaria (hombres que hayan sido encarcelados por ejercer violencia hacia la pareja) y comparar los resultados con los obtenidos en este estudio (realizado en cambio con una población de hombres que fueron denunciados en su mayoría por primera vez). Muchas gracias por sus comentarios.

  • Sergio García Jiménez dice:

    Felicidades, muy interesante ponencia y buen trabajo de investigacion

  • BELISARIO VALBUENA dice:

    Me ha motivado para hacer la aplicación con agresores colombianos, mil gracias y Felicitaciones!

  • Gloria Torres dice:

    interesante investigacion,lo que posibilita una reflexion profunda en las generaciones del futuro

  • MIGUEL ANGEL TORRES VILLAVICENCIO dice:

    saludos y felicitaciones gracias por el aporte

  • Alma Delia Soto Acosta dice:

    Intersante la aplicación del S.A.R.A ojala y se pueda extender a otros países con este índice de agresividdad, uno de ellos sería México, ya que por cultura creen que es parte de la “norma social”

  • pablo amezcua rios dice:

    Felicitaciones excelente informacion, en lo personal no e trabajado con esa prueba, pero es muy interesante. Gracias

  • Lucy Serrano dice:

    Un EXCELENTE trabajo de investigación FELICIDADES.

  • Mailin Ramos dice:

    Muchas felicidades por tan buena ponencia y gracias por compartir sus conocimientos

  • luis felipe flores dice:

    el tema, de violencia en pareja en Venezuela ha sido problema, según indices, no obstante se cuenta con instrumentales legales,que ha frenado este tipo de violencia, pero el problema es la sociedad llena de violencia, hombres y mujeres caen en tipo de violencia.- se debe rescatar reeducar a la sociedad.

  • JUAN PABLO ANGULO MARTINEZ dice:

    LOS FELICTO POR EL TRABAJO

    HAY ALGUNOS FACTORES QUE DEBEN TOMARSE EN CUENTA, Y QUE LA INFORMACION QUE AVECES OBRA EN LOS EXPEDIENTES DE LOS INCULPADOS NO ES VERIDICA

    • Daniela Servitad dice:

      Muchas gracias por su comentario. En efecto, en ocasiones la información contenida en el expediente del denunciado no es verídica por lo que es sumamente importante el contar no sólo con la declaración del presunto agresor sino con las declaraciones de la víctima y testigos o personas allegadas a la pareja para así tener una visión objetiva de la situación y poder completar adecuadamente el protocolo del instrumento.

  • Mertín Gilberto Covarrubias González dice:

    Excelente exposición de los resultados de su evaluación. Se estima que la reincidencia es un fenómeno recurrente en el sujeto activo del delito. Es aleccionador lo que se expone para poderlo aplicar a otros contextos y otras conductas delictivas, especialmente en relación directa con la temática de la reinserción social. Saludos y felicidades.

  • Jessica García dice:

    Muy interesante la aplicación de una prueba que nos pueda arrojar dichos resultados pues sería genial complementarla para q se pueda estandarizar en otros países como México

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