ABORDAJE A LA TEMÁTICA DE VARONES QUE EJERCEN VIOLENCIA CONTRA SUS PAREJAS O EX PAREJAS, UNA MIRADA GENERACIONAL

 JACQUELINE GEORGE

Resumen

No es tarea menor involucrarse en la temática de abordaje a varones que ejercen violencia contra sus parejas o ex parejas aunque meramente no sea desde un marco teórico. Implica una mirada más amplia, más allá del lugar de la víctima, no para relegarla sino para una vez más intentar garantizar su protección.

El mismo promueve una mirada generacional a un fenómeno multiproblemático como lo es la violencia y un modelo de atención integral a los actores involucrados.

Dada la complejidad del fenómeno se entiende que se requiere de un modelo específico basado en distintas técnicas y disciplinas y que el trabajo con el agresor es necesario  ya que este es quien puede finalizar el ejercicio de violencia.

El modelo de trabajo que se expondrá plantea la posibilidad de trabajar con hombres que ejercen violencia como parte de una respuesta integrada a través de un modelo de abordaje específico.

A nivel mundial distintos países como España, Canadá y países escandinavos entre otros poseen experiencia en esta forma de abordaje.

El mismo procura visibilizar el ejercicio de la violencia por parte del agresor y la reparación a la víctima desde una perspectiva de derechos humanos.

Palabras clave:

Violencia de género, agresores, violencia doméstica, equidad, justicia restaurativa.

Hasta el año 2005 Uruguay no contaba con pautas específicas para la atención de violencia doméstica (VD) en el sector salud, a partir de ese momento se generó una política específica al respecto que abarca trabajo educativo, preventivo y asistencial.

En el período 2005-2010 se instrumentó una reforma del sistema nacional de salud (SNIS), la misma se fue consolidando  a partir de una serie de normativas y decretos que promovieron cambios a nivel de las instituciones de salud, en la atención, y la gestión jerarquizando la complementariedad de servicios. Este enfoque alude a la responsabilidad que todos tenemos como miembros de la comunidad en relación a dicha problemática.

En el año 2006, la Secretaría de la Mujer creó una línea de trabajo que promueve el compromiso de los varones con la equidad de género y el fin de la violencia hacia las mujeres. El programa lo lleva a cabo la Intendencia de Montevideo y la organización no gubernamental Centro de Estudios sobre Masculinidad y Género, con el apoyo del Fondo de Población de Naciones Unidas.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) aún no cuenta con servicios especializados en la atención a varones agresores, por lo que la intención de dicho ente es poder instrumentar  a nivel nacional a mediano plazo servicios que trabajen con los agresores como forma integral de abordar el flagelo de la violencia doméstica.

A parir del año 2005 en Uruguay se viene trabajando en políticas de prevención en violencia doméstica, para lo cual además de llevar a cabo campañas de sensibilización en relación al tema; el MSP mantiene de forma ininterrumpida jornadas de formación continua a sus referentes. Dentro de dicho marco formativo a fines del año pasado y en agosto del corriente año se contó con la presencia del Lic. Atilio Macchiavello asesor de la Organización Panamericana de la Salud quien se trasladó desde Chile a Uruguay para capacitar sobre dicha forma de abordaje. La intención del MSP es poder en un futuro  instrumentar a nivel público dicho modelo de atención teniendo en cuenta recomendaciones a  nivel internacional. Estas destacan la necesidad de modelos de intervención específicos a la problemática de violencia y desaconsejan la utilización de modelos de intervención generales para abordar esta compleja y particular problemática, a fin de garantizar la seguridad de la víctima y la efectividad de la intervención. (1)

Marco teórico:

Se entiende al ejercicio de violencia como una acción intencional y volitiva, por lo que su accionar conlleva una responsabilidad legal y moral. Siendo necesario tomar conciencia sobre el daño que supone el uso de la violencia en la pareja, ex parejas y/o  hijos como forma escogida para la resolución de conflictos.

Este abordaje procura la reeducación de los hombres que ejercen violencia, intentando que los mismos puedan hacerse cargo un 100% de su responsabilidad en su opción de ejercer violencia hacia sus víctimas.

Se parte de la premisa de que el hombre no es un ser violento por naturaleza por lo tanto podría dejar de ejercer violencia si logra ser consciente de que existe otra forma de solucionar conflictos, para lo cual primero es necesario que acepte su responsabilidad en el hecho.

Considera que al reflexionar y analizar  sus propias experiencias podrían cambiar su   accionar, ya que al ser ellos los que ejercen violencia, serían ellos quienes podrían detenerla. Entiende que al tomar conciencia a través de su propia historia y ponerse en contacto con sus sentimientos el maltratador podría aceptar que su accionar es inadecuado, lo que le ayudaría a posicionarse desde otro lugar y entender que todas las personas tienen derechos que deben ser respetados.

El programa pretende reeducar  al ofensor a partir de la toma de conciencia de su responsabilidad, jerarquizando los daños que la violencia ocasiona. Procura a través de dicha intervención generar cambios a nivel cognitivo, educativo, afectivo y fisiológico conductual en el sujeto.

Sus antecedentes se basan en el modelo DAIP “Domestic Abuse Intervention Project” también conocido como “modelo Duluth” debido al lugar donde surgió (Duluth, Minnesota) en el año 1981. El mismo promueve el trabajo con hombres agresores con la finalidad de  mejorar la seguridad de las víctimas y la asunción de la responsabilidad de los agresores en dichos actos dejando en claro que el ejercicio de cualquier forma de violencia es inaceptable.

Se trabaja con hombres  mayores de 18 años que asisten por voluntad propia al programa o  son enviados por el sistema judicial, se trata de una intervención complementaria a la jurídica que no exime a la sanción penal.

Es fundamental advertir a la pareja o ex pareja sobre los alcances y limitaciones de la intervención, concretamente, que la participación del agresor en el programa no garantiza el cese de la violencia. Por dicha  razón el programa es supervisado y monitereado en forma constante como forma de evaluar resultados.

Según Geldschläger “la mayoría de las recomendaciones conciben la violencia como una manifestación de la desigualdad de poder entre hombres y mujeres y como propia de una cultura patriarcal, remarcando el tema del género como un eje transversal necesario en la comprensión de la problemática.” (2)

Esta forma de trabajo aspira involucrar a los varones en la equidad de género promoviendo masculinidades sensibles y empáticas que consigan apartarse del modelo cultural patriarcal hegemónico que nos atraviesa a todos; pudiendo cambiar antiguas creencias relacionadas con dichas exigencias culturales machistas por formas más saludables de relacionamiento que incluyan el buen trato. La psicoeducación abarca  aspectos como la importancia de que el hombre apoye los proyectos de la mujer, hacerla sentir segura y compartir responsabilidades en las tares domésticas y crianza de los hijos entre otras.

Por lo expuesto con este modelo se verían favorecidos tanto la víctima como el agresor quien también está expuesto a situaciones de violencia como el aislamiento, rechazo, conflictos con sus hijos, entorno, costos legales, económicos y antecedentes penales.

Entiende que si el agresor logra renunciar a sus privilegios machistas y asumir su responsabilidad en el ejercicio de la violencia, todos se verían favorecidos: mujeres, hijos, familiares  y sociedad en sí.

Metodología

Se trabaja con un encuadre claro por escrito donde queda asentado que pueden producirse excepciones a la confidencialidad cuando se detecte una situación de potencial riesgo para la víctima;  también se le informa que las sesiones son filmadas previo consentimiento informado para ser utilizadas con fines educativos y preventivas. Se realiza una valoración continua de riesgo ya que los mismos no son estáticos.

Se evalúan las manifestaciones de violencia y las características de la relación abusiva en el caso que exista. La víctima previamente es informada sobre los alcances y limitaciones del programa.

Se busca alcanzar una aproximación al funcionamiento psicológico del maltratador, para  lo cual también se toma en cuenta su contexto familiar, social y datos biográficos.

Objetivo:

  • Proteger actos continuos de abuso a mujeres que ya han sido agredidas.

 

Objetivos específicos:

  • Interrupción de las situaciones de violencia detectadas.
  • Seguridad de las víctimas.
  • Reducir las tasas de reincidencia.
  • Aumentar los arrestos y fallos judiciales.
  • Fomentar la adherencia a grupos de reeducación y sus tratamientos.
  • Promover la aceptación de la responsabilidad del ofensor por medio de la reflexión de sus experiencias a través de su propia historia.

 

Técnicas de evaluación

  • Test gráficos.
  • Test de personalidad.
  • Validación de riesgo S.A.R.A. (Evaluación del riesgo de violencia de pareja).
  • HCR-20. (Valoración del riesgo de comportamientos violentos).
  • Considerar factores predisponentes en la personalidad, biografía familiar y social.
  • Nivel de autoprotección de las víctimas.

Se trabaja en grupos semiabiertos coordinados por un psicólogo y una psicóloga con enfoque de género. El objetivo principal es la reeducación de conductas violentas y psicoeducación sobre el buen trato, jerarquizando la promoción de la salud y la calidad de vida desde lo preventivo y comunitario.

La intervención puede ser grupal e individual según lo requiera el caso. Las sesiones son de dos horas de duración, la  frecuencia es semanal y se realiza un seguimiento durante 15 meses.

Ventajas:

  • Un hombre pesquisado y con pericia es menos peligroso (mayor control social).
  • A través de esta intervención se procura detener  e interrumpir los actos de violencia.
  • Procura el posicionamiento de las masculinidades no desde el lugar del opresor sino desde el respeto y la empatía.

En cuanto a los profesionales a cargo del programa, autores como BAG TäHG, 2007 y Daphne WWP (2008) (2) entienden que la supervisión y la formación deben ser permanentes en los profesionales que trabajen en esta área, quienes deberán constar con formación especializada y adquirir un compromiso y una conciencia a nivel subjetivo y personal con la temática de violencia y equidad de género.

Requiere evaluaciones continuas de la intervención (especialmente pre y post-intervención), así como de la valoración de riesgos potenciales a través de diferentes fuentes de información.

Se entiende que si bien no existe una tipología  única del hombre maltratador, existen factores estadísticamente significativos pero no generalizables que son necesarios considerar.

Previa su aceptación en el grupo se debe realizar de un diagnóstico psicosocial del agresor para valorar y evaluar una serie de criterios mínimos necesarios para la inclusión en un programa , ya que la presencia de ciertos rasgos en algunos hombres imposibilita este tipo de trabajo. Por lo tanto es necesario evaluar previamente al sujeto, la situación particular de violencia ejercida y los riesgos potenciales que puedan  existir.

Son criterios de exclusión sujetos con negación rígida ante situaciones de riesgo para la mujer, personalidades borderline y psicopáticas.

Por medio de este programa se pretende que el hombre que ejerce violencia asuma su responsabilidad, se cuestione  porqué la ejerce, promoviendo el cuestionamiento de creencias y/ o representaciones de género introyectadas; para comprender que no  existe justificación para los hechos de violencia y que los mismos no deben ser racionalizados.

El programa apuesta a que al ser consiente el hombre de la violencia que ejerce podría dejar de ejercerla y transformar sus formas de relacionamiento favoreciendo el proceso de cambio.

En primer momento se busca identificar el o los tipos de violencias ejercidas, para ello  se le solicita al hombre que escriba en un papel tres situaciones donde reconozca el ejercicio de violencia. Se utiliza la expresión gráfica y no la verbal por considerar que es más fácil problematizar la situación por esta segunda vía. La idea  estimular la capacidad cognitiva del sujeto, procurando que se genere una culpa reparadora que le  permita asumir su responsabilidad. Para ello será necesario trabajar con los argumentos, justificaciones, negaciones y minimizaciones que puedan surgir y procurar que se posicione desde otro lugar, no el de “hombre violento” para no perpetuar inconscientemente el lugar de maltratador.

Se entiende que si no logra reconocer  su  participación en los hechos es más difícil que se corte el ciclo de violencia, pudiendo perpetuarse  la misma de forma transgeneracional.

Se considera que el solo hecho de reconocer su responsabilidad es un acto de reparación en sí que permite en cierta forma resarcir los daños causados y generados hacia sí mismo y otros.

Se entiende que dicho programa podría ser de utilidad posterior a la coordinación con diferentes entidades como órganos judiciales, policiales y servicios sociales, y particularmente a servicios de atención a la (ex) pareja y a los y las menores involucrados, dado que procura que la justicia se centre en la reparación y no meramente en la sanción penal.

Partiendo del concepto de justicia restaurativa de Colorado F y Gutierrez de Piñeros C (3) quienes la entienden como un “nuevo movimiento en el campo de la victimología y la criminología, que pretende reconocer los daños a las personas y comunidades” y que  “la justicia debe abogar por reparar esos daños y que a las partes se les debe permitir participar en ese proceso” se considera que el abordaje  expuesto promueve en cierta forma la reparación de los daños suscitados, siendo de utilidad su implementación a nivel de la salud tanto pública como privada.

Bibliografía:

1-Geldschläger H. Programas de intervención con hombres que ejercen violencia de género:Panorámica de la situación en España y Europa. [Internet].2010. Disponible en: http://www.conexus.cat/admin/files/documents/15_CongresoMasculinidades_ProgramasHombres%20Violencia_HeinrichGeldschlager.pdf   [consulta: 2 set 2016].

2- Geldschläger.H.  Op.  Cit.  p.8.

3- Colorado F, Gutierrez de Piñeres C. Aproximaciones a la Justicia Restaurativa. [Internet]. [s/d].Disponible en:http://psicologiajuridica.org/psj167.html

[consulta: 29 ago 2016].

40 Comments

  • Angélica Guerra dice:

    Los nuevos enfoques de trabajo y psicoeducación con victimarios me parece que es una de las mejores formas de romper con el ciclo violento y delictivo. En este caso, los agresores domésticos es importante no solo castigarles, sino más bien ayudarlos a salir de esas conductas desadaptativas.
    A lo largo del tiempo del trabajo con la violencia intrafamiliar se ha venido colaborando con las víctimas directas e indirectas de dichos casos, lo cual es necesario, pero no lo único que se debe hacer.
    Me parece que los objetivos del programa mencionado son realistas y pueden generar los resultados esperados.

    • Eugenia dice:

      Muy de acuerdo con tu comentario sobre “no solo castigarles, sino más bien ayudarlos a salir de esas conductas desadaptativas.” ya que hay que tomar en cuenta que estas personas pueden ser productivas para la sociedad y en algunos de los casos estos pueden aprender a a tener cierto control y conciencia de su agresividad.

  • Germán Amado dice:

    Buen día.

    Interesante investigación, para ahondar más en el tema.

    Mil gracias.

    Saludos.

  • Germán G. De Stéfano dice:

    Muy buen trabajo. Gracias por compartirlo. Saludos.

  • Eugenia dice:

    Muy interesante este proyecto, siempre he pensado que al memento de solucionar problemas como estos de violencia de genero se piensa mas en la mujer que en el hombre, viendo a las mujer como un objeto de lastima,y al hombre como “un monstruo”, sin pensar en que ambos son seres humanos y que en algunos casos también se puede trabajar con los agresores. La psicoeducación es un enfoque que, en lo personal, considero muy interesante, ya que se le brinda una segunda oportunidad a la persona para mejorar, y ademas se aborda el problema desde la raíz, ampliando la posibilidad en que esto se reduzca.

  • Víctor Arias dice:

    En estos trabajos como en otros, se señala al hombre, casi que únicamente, como el promotor de la violencia. La violencia que ejerce la mujer, visto en mi consulta, es mucho más sutil pero igual de denigrante, dañina y perjudicial, sobre todo cuando hay hijos menores en la pareja.

    • Jacqueline George dice:

      Concuerdo plenamente, este planteo va dirigido exclusivamente hacia hombres violentos que desean dejar de serlo.
      Obviamente el fenómeno de la violencia es hipercomplejo y da para investigar mucho más en el tema.
      Gracias y saludos.

  • David Hrdz dice:

    Este aspecto de la violencia hacia las parejas o ex parejas es algo muy habitual que siempre ha tenido un papel lastimosamente en la sociedad, lo bueno es que con este trabajo se buque que las personas puedan reeducarse y disminuir las aspectos de violencia hacia las personas, seria bueno que en muchos otras paises realmente se pueda implementar este tipo de invetsigaciones ya que serian de mucha ayuda

  • María Guadalupe Suárez Gutiérrez dice:

    La reeducación es una gran oportunidad para hacer cambios, en situaciones de violencia, generar un cambio de conciencia no es fácil, pero ayuda para dejar de seguir ejerciendo la violencia y a vivir una forma de vida diferente. Que bueno que se usen varias alternativas de trabajo como una forma de buscar tener conductas menos violentas en aquellas personas que ejercen violencia, una conducta aprendida.

  • Oneyda Avelar dice:

    Excelente documentación definitivamente nos deja pensando que hay mucho por hacer en cuanto a la violencia que se ejerce contra la pareja, ya que en muchas ocasiones por lo menos en mi país El Salvador siento que se enfocan más en la victima, pero como lo menciono se debe de trabajar con el agresor porque el es el único que puede terminar con el ciclo de violencia. Es verdad que se le debe de dar atención a la victima pero también el victimario, todo tiene que ser equitativo para una mejor solución de la problemática.

    • David Hrdz dice:

      Muy de acuerdo, en El salvador se le da mas trabajo a la victima, y al agresor no se le da mucha importancia con relación a recuperación, si bien son mas evaluaciones para ver su gravedad de problemas, pero si es necesario que tanto a los dos se debe trabajar de la misma forma

    • Angélica Guerra dice:

      Eso es precisamente lo que más me atrae de este tema, que el enfoque de solo ayudar a la víctima a superar está cambiando, y una verdadera rehabilitación al agresor puede ser la solución para dar por finalizado el ciclo de violencia

  • Licda. Greiling Arlette Guerrero Ceballos dice:

    La exponencia fue excelente ya que pude ver el objetivo principal de la técnica de la evaluación es la reeducación de conductas violentas y psicoeducación sobre el buen trato, jerarquizando la promoción de la salud y la calidad de vida desde lo preventivo y comunitario.

    La intervención puede ser grupal e individual según lo requiera el caso. Las sesiones son de dos horas de duración, la  frecuencia es semanal y se realiza un seguimiento durante 15 meses. Es importante trabajarlo con relación al caso.

  • Meydis Cruz Porras dice:

    Apreciada Jacqueline:

    Felicitaciones por el tema, me pareció muy claro , puntual y sobre todo pertinente e interesante, ya que muchos profesionales abordan el tratamiento a la víctima y no al víctimario.

    Gracias por el aporte

    Saludos

    Meydis

  • YUNUEN dice:

    Excelente trabajo, dejo en claro el objetivo que perseguía, la manera de abordar fue muy explicita, no obstante me hubiese gustado que se abordara toda la estructura familiar y las consecuencias que causa desde la familia hasta lo social.

  • Oneyda Avelar dice:

    considero que el reeducar a estas personas es muy importante y muy necesario en todos los países y creo que nuestro país debería de seguir ese ejemplo y centrarse en el agresor, ya que seria mas eficiente el reeducar a quienes ejercen violencia que realizar campañas preventivas o dar tratamiento a las victimas si la raíz de la problemática nunca se corta.

  • María Martha González Villanueva dice:

    Buenos días:

    Me parece una gran paso considerar al victimario como derecho a ser atendido mediante el programa. Creo que el gran paso sería la prevención, es decir, educar desde la infancia.

    Saludos,

  • Nubia Carolina Rovelo Escoto dice:

    El abordaje de este tema sigue siendo prioridad para la Psicología Jurídica, es vital para cambiar las situaciones de inequidad que se refleja en la violencia que millones de mujeres y menores reciben por desgracia a diario en el mundo. La perspectiva de género es una vía para visibilizar las causas y ofrecer propuestas para trabajar con los varones violentos.

  • Marcela Rodríguez dice:

    Me parece una iniciativa trascendental la mediación de programas cuyo objetivo sean los victimarios, ya que por mucho tiempo, dicha atención se ha focalizado únicamente en las víctimas. La situación es que bajo este enfoque, los hombres que ejercen violencia a lo mucho llegan a pagar una condena judicial, pero luego siguen ejerciendo violencia. Por tanto, bajo este nuevo enfoque y programa se estaría abordando la problemática de raíz, de manera que el agresor pueda ser reeducado y recibir atención psicológica necesaria para evitar otras posibles situaciones de riesgo.

  • Marcela Rodríguez dice:

    Considero que dicho programa representaría un gran avance para la sociedad en cuánto a la violencia de género o intrafamiliar; y a la vez representa un ejemplo que sirve para que otras sociedades donde dichas formas de violencia se viven día a día puedan implementar para promover la salud mental de todos los implicados en el círculo de la violencia y prevenir el incremento de víctimas.

  • Dr. Carlos Ruiz dice:

    muy buena presentación, importante tema muy en actualidad en el ambiente jurídico.
    Gracias.

  • Susana Crotti dice:

    El trabajo es de suma importancia ya que todos los días encontramos en los medios de comunicación episodios de violencia intrafamiliar. Es bueno que se comience a poder trabajar con el agresor para rescatarlo como ciudadano productivo de su familia. Muchas gracias por su aporte.

  • pablo amezcua rios dice:

    felicidades por el trabajo, lo que me llama atencion es un articulo que leia dias anteriores, que si una persona agrede a otra y esta alguna vez fue su pareja actualmente expareja se podria considerar como violencia familiar aun cuando tenga años si verla…creo que son temas de suma importancia que se deberian de evaluar y revisar.

  • Sergio García Jiménez dice:

    Coincido con Víctor sobre el papel de la mujer no como víctima, sin embargo no puedo defender una postura machista ni misógina, las agresiones de los hombres hacias sus parejas deben ser sancionadas. Excelente trabajo y enhorabuena por este tipo de programas.

  • Ana Yajaira Bula Vasquez dice:

    Muy interesante buenos aportes para tener en cuenta excelente, la clave esta en iniciar una educación desde la base que es la familia.

  • Ariana Rodríguez dice:

    Remarcable la importancia de incluir en el tratamiento diferentes modelos de intervención específicos a la problemática de violencia contra la pareja y no uno de manera general para el caso. Por este medio se valora la individualidad de la persona.
    Muchas gracias por el aporte.

  • Angela T dice:

    Apreciada Jacqueline:

    Muy valioso ver como los tratamientos pueden tener un componente restaurador. Te quiero preguntar si has visto casos de los agresores que reconocen los hechos pero lo hacen con ironía o solo por los beneficios jurídicos?

  • Graciela Hernandez Alvarez dice:

    Valiosa investigación, gracias por compartir

  • waldo Jara dice:

    el echo de aceptar que se es violento es un avance importante para la restauracion que nos permite optimizar los servicios que se le brinda a este para que pueda ter un manejo adecuado de sus conductas violentas, en nuestroPais los Jueces disponene que el agresor lleve una serie de sesioes en los Programas de Control de Ira y Hombres que renuncian a la violencia y ahi vamos estamos a la espera de los resultados del programa por que ya tiene un par de años en funcionamiento y poder establecer la eficacia de este tratamiento, porm lo demas es un aporte importante para nuestros conocimientos en el tema.

  • ULISES ZEPEDA dice:

    MUCHAS FELICIDASES A LA PONENTE POR QUE ANTES QUE NADA ES OBJETIVA, ETICA Y PROFESIONAL Y SIN PREJUICIOS DE GENERO HACE FALTA MUCHO DE ESO

  • Mailin Ramos dice:

    Muchas felicidades por tan buena ponencia y mil gracias por tratar este tema que nos toca de cerca a tantas mujeres, GRACIAS

  • Slvia Fernandez Vasquez dice:

    Importante el programa para reeducar y tratar a los hombres mayores de 18 años voluntarios o que puedan ser enviados por el sistema judicial. Estos tipos de programas serán de mucha importancia para prevenir la violencia en los hogares.

  • Diana Linares Vásquez dice:

    En la mayoría de ocasiones y sobretodo en situaciones que de índole social, se busca únicamente atacar en síntoma y nunca resolver la verdadera causa de la problemática. Es interesante la forma como se plantea el desarrollo de la reeducación y aceptación de responsabilidad como forma de recuperación; se propone como un modelo de éxito aunque sí con muchos retos.

  • Pablo Gonzalo Ortiz Beltrán dice:

    Como bien menciona y destaca Víctor Arias en estos trabajos y en otros se tiende a señalar al hombre como si fuera el único promotor de la violencia y a la mujer siempre se le ve como una víctima inocente y totalmente ajena y sin papel alguno en el ciclo generador de la violencia como si el hombre de la nada y solo debido a su tendencia masculina de ser violento violentara a la mujer nada más porque si al respecto Víctor también menciona que: “la violencia que ejerce la mujer, es mucho más sutil pero igual de denigrante, dañina y perjudicial”; observación que pone sobre la palestra algo que siempre se pierde de vista en este tipo de casos; es decir, la violencia aunque se sea de naturaleza un ser violento no surge de la nada siempre hay un detonador que la provoca y en la mayoría de los casos de violencia u homicidio de varones a mujeres en relaciones de pareja o expareja sucede lo mismo que cuando la violencia es de la mujer al hombre; es decir, la victima (independientemente del sexo de esta) casi siempre y en la gran mayoría de los casos ejerce una violencia sutil pero constante y sistemática sobre el agresor de tal suerte que termina con el tiempo en constituirse en una especie de bullyng hacia el agresor agotando en este toda paciencia y neutralizando los mecanismos inhibidores de agresión que todos poseemos independientemente de lo proclive que se sea para ejercer violencia de cualquier tipo derivando esta dinámica en que la víctima literalmente se hace violentar y/o matar. Esta dinámica en la que la víctima se hace violentar-matar de manera inadvertida es grave pero lo más grave es que cuando la dinámica de violencia es de una mujer a un hombre no se pierde de vista dicha dinámica pero si se pierde de vista cuando sucede lo contrario y el agresor es un hombre y la mujer la víctima.
    Para poder llegar a aspirar a la posibilidad de solucionar este tipo de situaciones la intervención debe hacerse dejando de ver a la mujer como una víctima inocente y libre de toda participación en este ciclo pues mientras no se detecten este tipo de casos no habrá intervención que funcione si solo se ve al hombre como generador de la violencia; lo cual permitirá realizar una intervención más completa e incluyente donde se consideraran a todos los protagonistas en cuanto a cómo generadores de violencia considerando que en muchos casos la víctima no solo también sino que puede ser la principal generadora de violencia.

  • Zuzana Litvinova dice:

    Buenos días, gracias por su ponencia. Es muy importante para una persona maltratada, en este caso mujer, saber que no está sola y por medio de este programa posiblemente resolverá su problema sin terminar su relación con el agresor. Por otra parte, hay que crear la conciencia y confianza en las mujeres maltratadas para no tener miedo (auto-culparse) e ir a reportar el maltrato. Me parece un tema muy interesante y deseo mucha suerte a programa descrito en su ponencia.

  • Emilce Ester Gutiérrez dice:

    Excelente exposición del tema. Muy pertinente en ls tiempos que se viven. No podemos no involucrarnos. Toda la sociedad forma parte. Todos tenemos la obligación de asumir un compromiso desde una mirada co-responsable, política y ética. Gracias!!!!

  • Jessica García dice:

    La prevención para este tema tiene que ser muy puntual ya que es un tema que como bien comentan no es solo por parte de los hombres sino también de las mujeres y por esto, considero importante la orientación para evitar conductas violentas y reconocerlas desde el primer momento.

  • Lourdes Mendieta Mendieta Lucas dice:

    Interesante experiencia, que aporta con elementos para el debate sobre la justicia restaurativa, un tema interesante, pero siendo la violencia un tema complejo, multicausal, creo que amerita hacer un análisis y evaluación profunda de quienes realmente pueden generar cambios en su vida y reconstruir relaciones familiares positivas, porque hay casos donde casi podríamos decir que no se puede por el perfil de quien agrede, en Ecuador hace una semana sucedió el caso de un hombre que mato a su esposa y sus cuatro hijos, de lo recogido en los medios vecinos y familiares mencionan que no saben que paso porque ellos tenían una relación aparentemente buena, pero la hermana del agresor menciona que si bien ellos tenían una buena relación el era posesivo, celoso que incluso en días previo a matarlos había mencionado que iba a dejar su trabajo porque quería estar más al pendiente de su esposa, además sufría de una enfermedad mental y siempre tenían discusiones. Cuando ellos se obsesionan y no aceptan que la relación término también es peligroso.
    Creo que aún hay mucho por trabajar en el tema, felicitaciones por el trabajo realizado.

  • Juan Carlos Oquendo Mazo dice:

    Cordial saludo señora Jacqueline, la presente exposición es de gran valor, destacando como bien usted lo menciona, que se debe ejercer “una mirada generacional a un fenómeno multiproblemático como lo es la violencia y un modelo de atención integral a los actores involucrados”. Abordar la problemática desde este tipo de iniciativas, son las que nos conllevan a obtener una verdadera concepción del modelo de justicia restaurativa

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