NIÑEZ Y ADOLESCENCIA VICTIMAS DE VIOLENCIA SEXUAL, UN CONTEXTO ENTRABADO EN LA RE VICTIMIZACIÓN DESDE LO LEGAL

RUBÉN CARLOS TUNQUI CRUZ

NANCY LOREDO ZAMBRANA

 

Resumen

Cuán difícil es romper una historia de sufrimiento en violencia sexual y cuan revictimizante puede resultar un escenario de justicia cuando se decide denunciar, más cuando se ha visibilizado este aspecto de manera que “en apariencia” identifique a la víctima como centro de atención oportuna, especializada y por sobre todo a la búsqueda de la recuperación de su sí mismo.

Este trabajo expone la experiencia vivida desde el Centro Especializado de Prevención y Atención Terapéutica “Despertares”, un programa dedicado a la atención de víctimas de violencia sexual menores de 18 años a nivel terapéutico de nivel secundario, así como de  prevención. Misma es dependiente de la Gobernación del Departamento de Potosí del Estado Plurinacional de Bolivia.

Son presentadas de manera los datos identificados han sido contrastadas con datos estadísticos a nivel local y nacional, gracias a la colaboración de instituciones de forma directa, así como de datos recurridos y expuestos por distintos medios desde la gestión 2013 hasta la gestión 2016. Para finalmente concluir con aspectos de discusión que conlleven a la reflexión del lector.

Palabras clave: Atención a víctimas – Violencia Sexual – datos en atención y prevención.

ROMPIENDO LA INOCENCIA Y SILENCIANDO EL DOLOR (Historia)

Ella ingreso acompañada de su madre, su rostro palidecido y hundida en hombros parecía sentirse incómoda ante el nuevo escenario en el que se encontraba. La psicoterapeuta en tono amable le dijo a la niña que ingresara al ambiente contiguo, mientras hablaba con la madre en la oficina. Un escenario agradable se dibujó ante sus ojos, juguetes de los más variados, súbitamente se fue ambientando y se olvidó de su razón de estar allí.

Al otro lado la madre señalaba que su motivo de visita yacía en que la niña de 5 años tendría problemas en cuanto al control de orina “se orina constantemente” decía. Pero algo extraño se sentía en su verbalización. Posterior a una sesión de casi una hora, la madre se fue a la sala de espera y la psicoterapeuta con la niña –como un suspiro el tiempo transcurrido que la niña no sintió- ingreso con el objetivo de identificar cual la razón de su problema. Sabía que tomaría su tiempo –(varias sesiones de repente), lo que no imaginaba era que sería de muchos años.

Desde ese día han transcurrido 5 años y parece que la pesadilla no termina. Se identificó que la niña fue aparentemente agredida sexualmente por los primos mayores a ella, que la madre la habría agredido físicamente por no controlar la orina; hasta habría llegado a ponerla sentada sobre ladrillo caliente –una práctica que en la región aún parece estar siendo practica cultural-. En ese proceso el padre, en quien se sentaron denuncias de ser un bebedor patológico, habría optado por iniciar denuncia ante las autoridades contra su pareja por violencia hacía su niña. Una guerra entre padres se había desatado, y no contemplo los efectos colaterales a quien afectaba, a quienes implicaron y lo que vienen haciendo hasta la fecha.

En apariencia hace dos años se habría terminado un proceso de terapia con la niña, pero los procesos legales aún continúan. Desde la justicia y en afán de velar por la integridad de los menores aún se victimiza, se daña; primero está el procedimiento legal, el estado psíquico tendrá que esperar. Un aguántese es lo expuesto de forma latente en cada proceso legal de este tipo de hechos delictivos.

  1. VIOLENCIA HACIA LA INFANCIA, NIÑEZ Y ADOLESCENCIA

En nuestro contexto Boliviano y particularmente potosino, recién desde hace 2 décadas, como promedio, que se viene hablando de violencia en los ámbitos de la prevención. Pero aunque lo han considerado un sinónimo con la agresividad; sin embargo y a efectos de contextualizarnos en lo que nos convoca lo asumiremos como dos aspectos distintos, así como lo manifestado Jorge Nuñez de Arco:

“La agresividad es, pues, en el fondo, una solicitud de dialogo; la violencia, un dialogo frustrado. Por lo que habría que interpretar  que toda conducta agresiva es un dialogo mal llevado Toda agresividad, toda violencia, por extraño que parezca, trata de dialogar (…). En pocas palabras: sin ternura nos hacemos agresivos e inhumanos; la persona violenta manifiesta un déficit de cariño que está tratando de remediar, quizá sin saberlo”(Jorge Núñez de Arco, 2004).

Desde ese entender, la violencia en sus distintas formas es considerado un problema universal. En  lo que compete al presente trabajo, a la niñez y adolescencia, que no considera diferencias étnicas, religiosas, sociales, económicas ni de otro tipo. Es considerada un flagelo que daña a las personas, a las familias y por tanto a la sociedad en su conjunto, este hecho es considerado como delito, y es un problema de salud pública y de justicia social.

En un sentido amplio, la violencia puede definirse como acciones, omisiones o trato negligente, no accidental, que priven a una persona de sus derechos elementales y bienestar, que ponga en peligro o interfieran en su adecuado desarrollo físico, psicológico, espiritual o social a la  de la niñez y adolescencia, cuyos autores pueden ser personas, instituciones o la propia sociedad, en relaciones de responsabilidad, confianza o poder.

Mientras la niña, niño o adolescente se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo, asume la responsabilidad de una formación integral. Si bien el maltrato hacia la infancia atraviesa toda la historia humana, las cifras con las que se cuenta, respecto a la prevalencia e incidencia de la Organización Mundial de la Salud (E.G., Dahlberg, L.L., J.A.;, A.B., & Lozano, R., 2003), afirma que 40 millones de personas menores de 14 años de edad sufren algún tipo de maltrato y requieren una atención médica y social. Estudios realizados en diversos continentes, muestran que un promedio de 22% de mujeres y 15% de varones relatan haber vivido algún episodio de violencia sexual, en sus diferentes modalidades, antes de los 17 años.  Por lo menos la mitad de las víctimas de violencia en la infancia, sufrirán secuelas negativas a mediano o largo plazo, ya sea físicas, psíquicas, espirituales o relacionales, con altos costos sociales.

Si bien la violencia puede ser social o institucional, es en los ámbitos de las relaciones cercanas, en los ámbitos donde se produciría “la confianza” más profunda y sincera, es en el que alcanza su  mayor magnitud la violencia; más aún la violencia sexual. Asumir, que en la mayoría de las familias es donde se producen hechos de violencia (tal como se identifica en las estadísticas más adelante), y dentro este contexto familiar, debe ser entendida como un fenómeno muy complejo y no puede ser atribuida simplemente a una única causa.  Factores de diferente naturaleza, constituyen un “caldo de cultivo” que facilita la aparición y el mantenimiento de situaciones violentas(Jorge Nuñez de Arco, 2004). Algunos de estos factores están relacionados con características individuales de los protagonistas, situación que aumenta su vulnerabilidad; ya sea a sufrir o ejercer el maltrato.

También pueden incidir situaciones coyunturales que superan las capacidades habituales de lidiar con las frustraciones, pero por sobre todo hay una gran dificultad de percibir al otro o a la otra, como una persona diferente, singular, con características propias y no como un objeto con el cual se satisfacen determinadas necesidades. Existen además factores socioculturales muy arraigadas, los estereotipos de género que llevan a inequidades de poder, el desconocimiento de la situación normal de vulnerabilidad y dependencia propia de la infancia, niñez y adolescencia, así como su manera de percibir el mundo que les rodea(Rolando Villena, 2015).

  • TIPOS DE VIOLENCIA

Desde esa mirada existen diferentes tipos violencia que se puedan producir y que se las mencionara de forma muy sucinta, aunque en la ley 348 “Ley Integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia”(Estado Plurinacional de Bolivia, 2014) establece 17 tipos. (1. Física; 2. Feminicida; 3. Psicológica; 4. Mediática; 5. Simbólica y/o encubierta; 6. Contra la dignidad, honra y el nombre; 7. Sexual; 8. Derechos reproductivos; 9. Servicios de salud; 10. Patrimonial y económica; 11. Laboral; 12. Sistema educativo plurinacional; 13. Ejercicio político y liderazgo de la mujer; 14. Institucional; 15. En la familia; 16. Contra los derechos y la libertad sexual; 17. Cualquier otra forma de violencia que dañe la dignidad).

De este entender el entorno familiar es menester reconocer y colaborar a su reconceptualización como principal institución de formación emocional. Según Glaser y Frosh existen cinco situaciones donde se configura la violencia psicológica y emocional dentro de un entorno familiar(Glaser D. & Frosh S., 1998), mismas son: 1. Falta de disponibilidad emocional o de sensibilidad parental; 2. Atribución de características negativas al niño, niña o adolescente; 3. Interacciones inadecuadas o incoherentes; 4. Fracaso en reconocer o aceptar la individualidad del niño, niña o adolescente y en respetar sus límites psicológicos; 5. Fracaso en alentar la adaptación social del niño, niña o adolescente. La falta de respeto por parte de los cuidadores o cuidadoras, de alguna de estas necesidades a una niña, niño o adolescente, caracterizan a la violencia psicológica o emocional, que de alguna manera irá dejando huellas emocionales, negándoles el derecho a vivir en un ambiente emocionalmente seguro y afectivo(Silvia Calvo Vásquez, 2016).

DEFINIMOS LA VIOLENCIA SEXUAL; La Violencia sexual, desde el Centro Especializado de Prevención y Atención Terapéutica se ha entendido como el: “Acto delictivo que con fines lascivos[1] comete una persona hombre o mujer contra otra para obligarla a realizar actos sexuales sin su consentimiento con o sin fines de cópula[2], valiéndose de una posición jerárquica, utilizando la fuerza física, el chantaje o la manipulación sutil”. El hecho genera en la víctima y su entorno un impacto desolador.

  • IMPACTO DE LA VIOLENCIA SEXUAL EN LAS RELACIONES INTERPERSONALES

Verdaderamente los efectos, posterior, a un hecho de violencia sexual son devastadores, tanto en la víctima como los efectos colaterales en los cercanos a la víctima. Por tanto se identificará las consecuencias en estos actores, antes mencionados:

  • En la familia; las dimensiones del impacto son varias, sin embargo y en función de los datos identificados en diversas investigaciones respecto a éste tema, y en basados en la experiencia misma en el CEPAT se puede señalar que las víctimas de entornos mono-parentales (y además disfuncionales) tienden a asumir reacciones ambivalentes con la víctima, más si el agresor se encuentra y es parte de ese entorno; identificando bajos niveles de empatía. En muchos casos es el silencio no pactado, pero generalizado, la práctica más dada entre los familiares; aunque existe una minoría que apoya y denuncia el hecho(Loredo Zambrana Nancy & Tunqui Cruz Rubén Carlos, 2014).

Por otro lado se ha podido identificar que si la familia se encuentra emocionalmente unida y manifiestan un apoyo incondicional a la víctima, y de persecución con el agresor. Las secuelas psicológicas, al igual que la víctima, tienden a ser igual y hasta en ocasiones más devastadoras en los familiares. Pueden suceder una variedad de comportamientos desde tender a culpabilizarse por lo que considerarían un descuido imperdonable y/o fortalecer aún más el vínculo afectivo. La práctica del silencio es  poco habitual en este tipo de familia(Odriozola & Guerricaechevarría, 2005).

  • En la víctima; queda privada de su vivencia en natura, más si se produce en la niñez, quedan privadas de su normal desarrollo, tienden a aceptar el sacrificio porque se sienten culpables y tienden a crecer con una madurez forzada; por portar el secreto cargado de vergüenza y culpa. La sensación de sacrifico se concibe como un acto de protección hacia los suyos(E. Echeburúa & P. de Corral, 2006).

Por otro lado se generan sentimientos de excesiva desconfianza hacía las demás personas con las que tiene que relacionarse, tendiendo a la evitación y a la aparición de comportamientos no convencionales como: fugas, crisis de cólera, súbitos reproches y rechazo; o por otro lado conductas  erotizadas, de seducción caricaturesca frente al adulto. “Los niños, niñas y adolescentes víctimas de incesto se hallan aislados con respecto al medio exterior, y que dentro de la familia ocupan una posición doble: sacrificados y seudo-privilegiados”(Perrone & Martine Nannini, 2000).

  • DATOS ACTUALES DE LOS HECHOS DE VIOLENCIA

¡Términemos con esto ahora! Manifiesta un mural en las calles Potosinas, todos los días los medios de comunicación exhiben un terrible cuadro de violencia, que se desarrolla amenazante alrededor del mundo (Walter E.Steger, 2014). Un panorama terrible se ha instaurado en nuestra realidad, una revista señala(“Rompiendo el Silencio”, s/f):

  • Una de cada tres mujeres en el mundo fue obligada a mantener relaciones sexuales contra su voluntad, o sufrió algún tipo de abuso o maltrato, según informa la organización Amnistía Internacional.
  • La violencia sexual de niños está entre los quince mayores riesgos contra la salud, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.
  • Hasta los videojuegos enseñan a abusar. El caso más grave es el del Rapelay, creado por una empresa japonesa. En este videojuego, el objetivo es violar jovencitas, fotografiarlas y hacerlas abortar.
  • Más de 100 mil niños, niñas y adolescentes son víctimas de explotación sexual en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

Según el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, cerca de 750 mil psicópatas sexuales están constantemente conectados a Internet en busca de menores. Entran en contacto en los salones de chat, conquistan su amistad, practican el abuso a la distancia (verbalmente o utilizando una webcam) y hasta fijan encuentros reales en algún lugar público. La organización no gubernamental SaferNet recibe un promedio diario de 500 denuncias de pornografía infantil en la red(Safernet.org, s/f).

En Bolivia los datos son sumamente desalentadores, según una investigación presentada por el Diario de circulación nacional La Razón y realizada por la Misión  Justicia en Bolivia cada día se registran 16 a agresiones a niñas, niños y adolescentes, donde el 75 % de los casos se producen en el hogar o la escuela, señalando que los mayores factores de riesgo a estas dos realidades. Lo paradójico de estos datos es que las niñas, niños y adolescentes viven en estos dos entornos que por lógica debieran ser protectores(Vilma Pérez, 2013).

Además se ha identificado que a nivel nacional tan solo el 0,5 % de los casos terminaría con sentencia y el 90% de las audiencias en los juzgados llega a suspenderse por distintas razones, una de ellas y la más usada es la tan famosa chicanería[3], de las muchas víctimas existentes y según datos de esta investigación solo el 0,2 % de las víctimas llega a recibir apoyo psicológico. Sin embargo en nuestro contexto potosino la realidad señala que del 100% de casos denunciados ante fiscalía solo un 20% procede a judicialización; sin embargo solo el 5% llega a sentencia(Loredo Zambrana Nancy & Tunqui Cruz Rubén Carlos, 2014).

Esta acción de violencia sexual no discrimina por sexo, los datos revelados por este medio de prensa también señala que cada día en Bolivia se registran 16 hechos de violencia sexual a niños y adolescentes y el 23% de ellos sufre agresión antes de cumplir los 18 años. El gráfico siguiente señala estos cuadros de manera diferenciada:

Según el Defensor del Pueblo en un reporte señalado el 26 de febrero de 2015(Rolando Villena, 2015) indica en su consolidado “los casos conocidos por nuestra institución y por la opinión pública, correspondientes a la gestión 2014, sobre violencia hacia niñas, niños y adolescentes, muestra que el año pasado se registraron al menos 73 infanticidios; de estos, 60 corresponden a muertes de infantes de 0 a 5 años; y 13 casos corresponden a menores entre 6 y 13 años. Del total de los casos, ocho fueron violaciones sexuales seguidas de muerte (la cursiva es nuestra).

Los datos sobre violencia sexual registraron 326 casos, 141 corresponden a menores de entre 0 a 12 años; y conocimos 185 casos de adolescentes entre 13 y 17 años, que fueron víctimas de violación, tentativa de violación o prostitución. Casi la totalidad de las víctimas de violencia sexual son mujeres, excepto 33 casos en que fueron niños menores de 12 años y adolescentes varones”(Rolando Villena, 2015).

Las estadísticas que se identifican en nuestro contexto Potosino, al igual que en el Estado Plurinacional de Bolivia, son desoladores, al señalar que poco o nada se está haciendo en la atención y prevención de la violencia sexual, en sus diferentes tipos formas y/o grados. Para entender en su dimensión, lo más cercana posible, se identificarán los datos brindados por las Defensorías de la Niñez y Adolescencia del Municipio Potosino. Esta información fue obtenida en base a los reportes de las Defensoría Municipal de niñez y adolescencia Potosí, quien a partir de lo manifestado por su coordinadora abogada Silvia Calvo V. “se habrían reportado hechos en torno a violencia sexual en mayor incremento en relación a otros años, los datos resultan alarmantes por los elevados índices y su tendencia al incremento, más aún al interior de la familia”(Silvia Calvo Vásquez, 2016). Los cuadros centralizadores siguientes muestran los datos registrados a lo largo del año 2016.

En esa lógica es de señalar que los índices más representativos comprendidos en contra de la libertad sexual, son el de Violación con 61 casos denunciados, seguida de Abuso deshonesto 53 casos, y de estupro 21 casos. Es institución  identificó las denuncias de violencia sexual por distritos asentados. En los mismos se identifica que el distrito de las Defensorías Municipales de San Roque registra el mayor índice de denuncias con un total de 913 casos, seguida de las Defensorías Municipales Ciudad Satélite con 671 casos denunciados, posteriormente las Defensorías Municipales zona Central 610 casos, la zona de la Los Pinos con 515, y por último el de las Defensorías Municipales de zona el Calvario que con 480 casos reportados. El cuadro siguiente grafica de forma detallada los hechos denunciados.

En el cuadro siguiente también exponen los diversos casos atendidos por distritos, datos expuestos en forma general de las 67 tipologías que se encuentran enmarcados en tres grupos: I. Defensa y restitución de Derechos de niña, niño y Adolescente; II. Intervención y Orientación por Problemas Psico-Sociales; III. Delitos cometidos contra Niñas, niños y adolescentes.

Cuadro Nº 2: Cuadro estadístico Detalle de intervención Defensorías de la Niñez y Adolescencia.

Fuente: Datos obtenidos por las Defensorías de la Niñez y Adolescencia del Municipio de Potosí. 13/03/2017.

Dentro del “Sistema Departamental de Protección a la Infancia, la Niñez y a la Adolescencia”[4], que se conoce es uno de los pocos que tiene funcionamiento a nivel nacional (coordinación entre instituciones públicas, privadas y de convenio en atención a niñez y adolescencia), ha permitido hacer mayor incidencia en su protección, identificando la necesidad de sistematizar acciones se vienen desarrollando trabajos de mayor coordinación; sin duda la sistematización de datos estadísticos centralizadores, desafío que a la fecha no se consolida.

Desde el Estado  Plurinacional de Bolivia, y dentro de las políticas del SEDEGES[5] institución demandada a la protección y atención de la niñez, adolescencia en lo referente a éste tema, el de violencia sexual. A nivel nacional e internacional los datos estadísticos estremecían. Es así que desde el año 2011 nace  el CAT (Centro de Atención Terapéutica) que se convierte en un subsistema de prevención terciaria del sistema preventivo contra la violencia a niñez y adolescencia; llegando a establecerse  como entidad ejecutora al SEDEGES – Potosí. Gestionándose la fuente de financiamiento través del Gobierno Autónomo Departamental de Potosí, con la contraparte de equipamiento de la Cámara Gesell por parte de la UNICEF. Es de tal manera que surge con una cobertura de atención a niñas, niños y adolescentes de 3 a 18 años víctimas de violencia sexual, además que surge con estrategias de sensibilización y prevención a la población vulnerable y no vulnerable.

Se han implementado en los SEDEGES, los CEPAT, para cumplir particularmente con dos objetivos: Atención y Prevención en hechos de violencia sexual a niñas, niños y adolescentes de 3 a 18 años. Situación que el año 2015 entre niños/as. Adolescentes varones y mujeres se han reportado los siguientes datos a nivel nacional hasta octubre 2015(REDNAGES. Red Nacional de Gestión Social, 2015):

Desde su inauguración hasta el 2015 en Potosí en CEPAT-Despertares se atendieron los casos de forma progresiva, como señala el cuadro siguiente:

Los índices de atención fueron incrementándose, conforme se visibilizaba el espacio de atención, único en el departamento para cerca de casi un millón de habitantes. Además, el presente cuadro en la gestión, hasta el último día. La mayor población que asistió es adolescente mujer menores de 18 años, los varones tanto niños como adolescentes resultan los que menos se han sometido atención terapéutica; señalando que serían los que menos llegan a ser víctimas; mismas que corresponden a un porcentaje del 91%. En comparación con los varones que llegan a un porcentaje del 9%.

A nivel general, continuando con las tipologías de ingreso se han identificado que el mayor indicador de ingreso al CEPAT es por violación correspondiente a un 52%, seguida por abuso deshonesto en un 17%, posteriormente de violencia física y psicológica grave de 7%. Se identifican en un 6% Violación de embarazo consecuente, intento de abuso sexual 5%, Rapto y corrupción de menores2%, y por estupro se registra un 5%. Además como situación de solicitud de atención extrema se tiene un 6% de otros casos que no competen al programa y que sin embargo por razones excepcionales han sido ingresados a solicitud de autoridades institucionales que recurrieron al CEPAT, como una de las pocas instituciones en el departamento que se dedican a realizar intervención  terapéutica y de acciones preventivas.

La atención especializada que se realiza es te tipo sistémica, entendida como: “un conjunto organizado e interdependiente de personas en constante interacción, que se regula por unas reglas y por funciones dinámicas que existen entre sí y con el exterior”(Salvador Minuchin, 2009). Por demanda institucional se aplica estrategias de terapia breve  a víctimas de violencia sexual y su entorno afectivo cercano en un promedio de 16 sesiones, dependiendo siempre de la estructura psicoafectiva de la persona y de las capacidades resilientes; además del apoyo de la familia. Esta atención es de tipo ambulatoria y no de internación o institucionalización a un centro, esta política es de acuerdo nacional a nivel de los CEPAT’s.

Otro aspecto a destacar que desde su inauguración se han identificado el grado de relación que existe entre la víctima con su agresor, expresado en porcentajes. Los datos ingresados corresponden con los mundialmente identificados, en varias investigaciones, aunque los mismos pueden o no corresponder con los datos denunciados e identificados en el Ministerio Público de Potosí. Gran parte de los casos denunciados no llegan a instancias de intervención terapéutica, desconociéndose los procedimientos de recuperación psicoafectiva, tanto de la víctima como de su entorno afectivo cercano.

Se toma en cuenta que el 42% el grado de relación que existe de la víctima con su agresor es un familiar (padre, padrastro, tío, hermano, primo y otros), el 35% de relación que existe con la víctima el agresor es un conocido lo que conlleva a la posibilidad de que sea un vecino, maestro, enamorado, amigo u otro. Finalmente el 23% de las agresiones sexuales se constituye por un desconocido.

Pero también es el objetivo de los CEPAT el de realizar Prevención de Tipo Secundaria, teniendo como población meta al colectivo social de todo el departamento (tanto niñez, adolescencia como adultos). Desde el 2011, en Potosí,  que se han llegado a varias instituciones para realizar prevención, entre talleres de capacitación y sensibilización, espacios para la prevención de la violencia sexual a la niñez y adolescencia; además de la generación constante de agentes replicadores. Situación que fue acrecentándose en forma de espiral en la gestión 2014 ampliando su cobertura de acceso ya no solo al municipio Potosino, sino que se ha logrado ingresar a los municipios del resto del Departamento. Resultando las unidades educativas, entre estudiantes, padres de familia y maestros, las principales instituciones donde se ha generado este proceso de prevención. Pero también se han ingresado a instituciones como: Organizaciones no gubernamentales, centros de madres, organizaciones civiles, campesinas, instituciones policiales y militares, centros de salud, entre otros.

Estas acciones fueron posibles, gracias al trabajo en conjunto con otras instituciones, parte del Sistema Departamental de Protección a la Infancia,  Niñez y Adolescencia, sin duda alguna este trabajo mancomunado es la demostración consciente de una lucha contra todo hecho de violencia, en especial la sexual. Sin duda alguna que la población mayor, tanto en espacios de sensibilización como de capacitación, resultan ser en el sistema educativo; (identificado como grupo de alto riesgo). Asumiendo como desafío poder llegar a todos los centros educativos (inicial, primaria y secundaria; a ello se suman las universidades). Pero además de ello lo que resta es la realización de seguimiento después de la actividad de prevención. A nivel nacional (REDNAGES. Red Nacional de Gestión Social, 2015) manifestaron haber reportado los siguientes datos:

  • EL PROCESO DE RECUPERACIÓN EN EL CEPAT

La violencia sexual al ser una problemática compleja y de intervención terapéutico –  clínico, se tomó en cuenta un abordaje a la luz del Enfoque Integrativo Supraparadigmático (Roberto Opazo, 2001), desarrollado en el Instituto Chileno de Psicoterapia Integrativa (ICPSI), cuyas características permiten  realizar un aporte más completo, ordenador y orientador a la comprensión de esta problemática y al tratamiento de la misma. Apunta a la integración de principios de influencia y fuerzas de cambio presentes en los subsistemas Biológico, Ambiental/conductual, Afectivo, Cognitivo, Inconsciente y Sistémico del ser humano- todos integrados y coordinados en el sistema Self- para el abordaje, comprensión e intervención clínica de diferentes problemáticas del área de la salud mental. En otras palabras, el Enfoque Integrativo permite el poder obtener una visión lo más completa posible de cualquier problemática particular, lo que permitirá, a su vez, una mayor potenciación de las intervenciones clínicas del terapeuta, quien contará con diferentes “puertas de entrada”  para el  abordaje del caso en cuestión.

A la luz del Enfoque Integrativo, como primera aproximación a cualquier problemática, el primer paso a seguir es realizar una completa evaluación y diagnóstico integral de la persona, identificado en la etapa inicial del proceso, identificando las diferentes fuerzas o principios de influencia y su aporte tanto para la génesis y/o mantención de la problemática (dadas por los paradigmas biológico, ambiental- conductual, afectivo, cognitivo e inconsciente) para así después entrar a intervenir estratégicamente en cada punto detectado. El aporte que el enfoque rescata del paradigma sistémico es entender la interdependencia de los principios de influencia de cada paradigma como un todo ordenado, interrelacionado e integrado por el sistema ordenador o Self, a través de mecanismos de retroalimentación e influencia circular.

A continuación, el Enfoque Integrativo puede ser visualizado de la siguiente manera:

Las diferentes etapas de la intervención. Que se maneja desde el abordaje psicoterapéutico se diferencian en: (INICIAL – INTERMEDIA – FINAL – SEGUIMIENTO). Utilizando diferentes niveles de intervención de acuerdo a los estímulos de influencia, se toma en cuenta la intervención Individual, familiar y grupal.

  • Inicial: La etapa inicial es primordial para la generación de “enganche terapéutico” o adherencia a la terapia y evitar el abandono, por lo que se precisa los antecedentes significativos del episodio de violencia con la intervención del área social y los reportes de informes según el protocolo de actuación y derivación del caso, por lo que se toma en cuenta la motivación a la terapia y el apoyo del sistema familiar. Por lo que se intenta comprender en qué contexto social se encuentra y cuál es su verdadero contenido, ya que estos dos aspectos son requisitos esenciales para realizar cualquier intervención social y/o terapéutica. Dentro de este análisis, es fundamental ofrecer y asegurar un espacio cálido y de confianza, para poder realizar el primer paso de intervención ya mencionado, con el fin de obtener un diagnóstico integral, que permitirá identificar las principales fortalezas y debilidades entendidas en estímulos efectivos, variables específicas e inespecíficas según el EIS. Por otra parte se informa a los referentes cercanos o sistema familiar el procedimiento de la terapia y el mecanismo de realizar el acompañamiento correspondiente a las víctimas secundarias, ya que ello es esencial en la búsqueda de un entendimiento sobre cómo y para qué hay que intervenir. Finalmente en esta etapa es donde se realiza la planificación de intervención tomando en cuenta los objetivos terapéuticos, diagnóstico integral; todo esto en un proceso de co-construcción entre terapeuta y paciente.

Este proceso permite además adaptar las motivaciones y los intereses del demandante a las competencias, mandatos y finalidades del sistema profesional al que se pide ayuda.

  • Intermedia: En esta etapa se consideran aspectos relevantes para contribuir con la recuperación psico-afectiva de las víctimas y sus familias, en este entendido es donde ya se pueden observar algunos cambios terapéuticos significativos, donde se instauran fases Psico-educativas referido a principales necesidades emergentes de los casos, por lo que también se realizan procesos paulatinos de desarrollo de habilidades principalmente protectoras de cualquier factor de riesgo, y la construcción o re-construcción de proyectos de vida. En esta etapa también se realizan intervenciones de tipo grupal con el fin de fortalecerse entre sí; en espacios de expresión grupal, talleres ocupacionales u otros. A través del trabajo terapéutico con familias se ha logrado demostrar que es posible y necesario ofrecer a un grupo de familias que han vivido experiencias traumáticas similares, la posibilidad de encontrarse, para ayudarse mutuamente, compartir experiencias, intercambiar los recursos disponibles, así como las soluciones encontradas a los problemas comunes, creando una red social para superar problemas y sufrimientos.

Lo anterior, sirve para entender la elección en muchas ocasiones de sesiones familiares colectivas en el tratamiento de víctimas de violencia sexual extrafamiliar. Estas diferentes facetas de intervención queda en función de priorizar ciertos paradigmas que vayan a contribuir con el cambio que se busca en terapia, por lo que, cuando existen las sesiones familiares con presencia de los niños se puede comenzar por explorar sus vivencias en relación con la idea de la terapia, con el fin de prevenir toda interpretación errónea sobre la finalidad de la intervención.

La idea de éstas reuniones conjuntas, es facilitar los diálogos entre padres e hijos, ya que ello permite poco a poco que las víctimas recuperen la confianza en sus padres y reforzando al mismo tiempo las intervenciones de los terapeutas en cuanto a la recuperación de roles y competencias parentales usurpadas por el agresor.

En lo que respecta a los sentimientos de culpabilidad expresados por la víctima y sus padres, y que generalmente salen a relucir en éste tipo de reuniones, la intervención debe consistir en prescribir la vergüenza y la culpa con el objetivo de ayudar a los padres e hijos a controlarlas primero y a superarlas más tarde.

Otro aspecto importante que hay que trabajar en las sesiones es la inquietud que tienen las víctimas de que sus amigos se enteren de lo acontecido, debiendo para ello los profesionales, reforzar en el niño la idea de que ha sido víctima de un abuso de poder de un adulto y que debe tratar de relacionarse con sus amigos a partir de esta idea. Al mismo tiempo, hay que explicar (en el caso que se produzca la situación con los compañeros) que las preguntas que otros niños suelen hacer al respecto, expresan sin duda su sorpresa de saber que un hombre o mujer, que exteriormente parecía bueno o buena y gentil, era en realidad un enfermo o enferma capaz de hacer daño a las,  niñas, niños o adolescentes.

  • Final: La etapa final del proceso terapéutico implica la identificación de indicadores importantes que ayuden a prevenir cualquier situación de riesgo y de recaídas en cuanto a la instauración de la problemática, por lo que el objetivo principal es anclar los cambios terapéuticos, ayudar a las niñas, niños y adolescentes víctimas a encontrar un sentido a la agresión, que constituye un pilar importante en éste enfoque terapéutico. Esto no implica evidentemente justificar el comportamiento del agresor, sino darle un sentido que libere a la víctima de su influencia. Utilizando los recursos personales fortalecidos y trabajados de manera integral. Se podrá decir que la sobreviviente cuenta con recursos y tutores resilientes que le darán la capacidad de poder construir un sentido de vida, a través del sistema Self.
  • Seguimiento: Finalmente la etapa de seguimiento, permitirá identificar los mecanismos de permanencia de los cambios terapéuticos, la existencia de recaídas y el modo de enfrentarlos, puesto que son sesiones que se programan inicialmente cada 15 días, 1 mes y de acuerdo al caso. De tal manera que las sobrevivientes puedan permanecer estables emocionalmente, con capacidades de resistir a situaciones de alto riesgo.
  • TERAPIA SISTÉMICA A LA VÍCTIMA Y EL ENTORNO AFECTIVO CERCANO

Se entiende que este proceso de intervención terapéutica convoca a acciones que trascienden a la persona y al entorno más cercano. La persona se encuentra en un sistema, siendo sus miembros interdependientes y todo lo que se haga indefectiblemente afecta a los miembros de éste sistema. Es aquí donde el síntoma asume un valor de conducta que comunica y que ejerce efectos profundos sobre lo que rodea a la persona víctima; la terapia va dirigida a intervenir activamente en el sistema para modificar las secuencias comunicativas defectuosas. En el caso que compete en este escrito el hecho de ser víctima de violencia sexual es un síntoma que expresa un sistema familiar disfuncional y para comprenderlo se debe comprender no solo a la víctima, sino también a la familia (al entorno cercano), como menciona(Christopher Peterson, Steven F. Maier, & Martin EP Seligman, 1993). Se podría establecer una regla empírica: Cuando el “por qué” de un fragmento de conducta permanece oscuro, la pregunta “para qué” puede proporcionar una respuesta válida; ello busca la terapia sistémica a víctimas y su entorno familiar.

  • LA CÁMARA GESSEL COMO HERRAMIENTA INVESTIGATIVA

El uso de la Cámara Gesell como instrumento de investigación, permite la no revictimización (siendo premisa mayor), y la optimización en los procedimientos, desde el enfoque que compete, lo legal que compete a este trabajo. Sin embargo los usos que puedan darse para la investigación clínica de la psicología puede ser variada.

La no revictimización a partir del uso de la cámara Gesell, en especial de la niñez y adolescencia resulta en un gran avance para la restitución del derecho de esta población vulnerable. Esta herramienta, está permitiendo brindar, en el caso de las Entrevistas de Declaración Testimonial, un proceso dentro de la instrucción de una causa penal en donde una Niña, Niño y Adolescente que haya sido víctima de un delito atentatorio contra de su integridad física o sexual. En dicha  entrevista, esta víctima relata los hechos por él vividos,  constituyéndose su relato, en prueba para la causa. Por ello la Cámara Gesell se constituye como dispositivo metodológico para preservar la prueba(Fiscalía General del Estado, 2013).

La normativa vigente en nuestro país ha demostrado estar generando apertura en la protección de las víctimas, tal y como lo demuestra la Ley 263, capítulo III, Art. 30, numeral 7: “en el caso de niños, niñas y adolescentes víctimas o testigos, las entrevistas, los exámenes y otro tipo de investigaciones estarán a cargo de profesionales especializados, y se realizaran en un entorno adecuado y en Cámaras Gesell, en su idioma y en presencia de su padre o madre, su tutor o tutora legal o una persona de apoyo”(Estado Plurinacional de Bolivia, 2012, p. 263).

Por tanto la aplicación de la cámara Gesell está permitiendo que tanto, víctimas directas o indirectas, así como testigos se encuentren en un ambiente lo menos victimizante posible, donde se puede minimizar los niveles de ansiedad o tensión. Desde ese entender, y siguiendo las propuestas de la Fiscalía General del Estado de Bolivia(Fiscalía General del Estado, 2013), se genera una medida de protección con las siguientes consideraciones:

  • Que precautela la integridad de la víctima, víctima secundaria o testigo.
  • Garantiza la privacidad y el resguardo de la víctima, víctima secundaria o testigo durante la entrevista.
  • Evita la duplicidad o variedad de entrevistas y declaraciones que debe emitir la víctima, víctima secundaria o testigo.
  • Resguarda a la víctima, víctima secundaria o testigo de un posible contacto con el o los sospechosos.

Las aplicaciones que se está realizando para instancias legales se las puede expresar en el siguiente cuadro:

Desde julio de 2014 que se ha implementado la Cámara Gesell en el CEPAT-Potosí, resultando ser un brazo colaborador a la investigación a instancias legales. Desde ese entender que se tiene una sistematización de los juzgados del Municipio de Potosí, aunque también se ha tenido en cuenta la solicitud de otros municipios del Departamento y que han requerido su uso, particularmente como anticipo de prueba, el cuadro siguiente señala las diferencias identificadas hasta el último día del mes de diciembre del 2014.

De acuerdo al funcionamiento que se ha dado a la Cámara Gesell desde el mes de abril hasta diciembre del 2014, se han desarrollado 18 audiencias de anticipo de prueba y pericia psicológica, con un 50% solicitado por el Juzgado de Instrucción Primero en lo Penal, seguido con un 15% por el de instrucción 3º y 5º en lo penal.

  • LA CAMARA GESELL COMO UNA MEDIDA DE PROTECCIÓN Y NO REVICTIMIZACIÓN

La implementación de la Cámara  Gesell, como se mencionó anteriormente es hacer en lo posible el menor daño en la psiquis de la víctima. En el CEPAT, como instancia de intervención a la recuperación psico-afectiva de la víctima se entiende que el uso del instrumento el uso de la Cámara Gesell, se ha podido descubrir que desde su apertura y prestación de servicios y de colaboración a instancias legales. El cuadro siguiente hace referencia a los procesos por los cuales se habrían desarrollado y los que no en la ciudad de Potosí; Es de esta manera que a nivel general se recibieron 45 solicitudes de audiencias en cámara Gesell  que representa el 100%; mismas que se exponen en el cuadro siguiente.

 

Surgen cuestionantes acerca de las causales de suspensión de las Audiencias, para Anticipo de Prueba: lo que resalta es que el 31% de las causales por las que no se habría llevado a cabo la declaración de la víctima se debe a la ausencia del Abogado Defensor, lo que da lugar a la prolongación de los diferentes actuados y que las víctimas vuelvan nuevamente una y otra vez para poder prestar su declaración. Por otra parte se hace notar que el 33% de las causas de suspensión se debe a la ausencia de la víctima; probablemente se debe que por las recurrentes suspensiones que llega a desistir en a brindar sus declaraciones; también se ha podido identificar (aunque resulta difícil comprobar) que los familiares habrían ingresado en transacciones, a manera de recibir algún tipo de compensación por el delito y que por el mismo dejaron de asistir a audiencias.

Seguidamente se identifica a otras causales que son también motivo de suspensión de audiencia en Cámara Gesell son: la ausencia del imputado en un 10%; desconociendo las causales implícitas en el caso de que el imputado se encontrara con detención domiciliaria. También se tiene registro otras causales que se encuentran expresados en el cuadro siguiente:


Siendo que es importante proteger los derechos y precautelar la integridad de las niñas, niños y adolescentes evitando que se re-victimicen, sin duda alguna la implementación de la Cámara Gesell a pesar de que se ha convertido en un instrumento de colaboración para la justicia; los datos presentados con anterioridad señalan que las audiencias se han suspendido en un 62%. Entonces llama a la atención de que pareciera que no se está precautelando la integridad psico-emocional, además de la física, de las víctimas de violencia sexual. ¿la responsabilidad?, se considera que es compartida, todos los miembros de un determinado grupo social son responsables; por tanto somos los responsables, particularmente los adultos, las autoridades en quienes se ha confiado la administración de municipios, departamentales y gubernamentales; así como de toda población en riesgo de vulnerabilidad.

 

  • CONSIDERACIONES FINALES EN TORNO A LA VIOLENCIA SEXUAL

El camino de superación para las víctimas de violencia sexual es difícil y muchas veces doloroso, algunos la consideran similar a una tortura y una de las más graves formas de violencia que se pueda dar a una persona. Estos actos deshumaniza a las personas, es una agresión que afecta la estructura psico-emocional de la familia, y por ende de la comunidad misma; deja en la víctima cicatrices emocionales que pueden durar por el resto de la vida, si no existiera de por medio una eficaz etapa de intervención para la recuperación. Los datos estadísticos identificados en este escrito, al margen de ser estremecedores y preocupantes para gran parte de la población, para otros pareciera ser una instancia morbosa donde el lucro a costa del dolor ajeno pareciera generar dividendos, réditos económicos a costa de las víctimas; para otros se señala como simples estadísticas que puede ocurrir en cualquier contexto social o familiar menos en el de uno mismo.

Llama la atención, y que por expresiones de autoridades nacionales, públicas y privadas Potosí, el municipio, sea uno de los pocos donde realmente está funcionando el Sistema Departamental de Protección a la Infancia,  Niñez y Adolescencia, llegando a coordinar acciones conjuntas para su protección. Desde esa mirada parte muchos desafíos, quizás como primer reto a partir de los datos expuestos, es asumir una mayor comunicación de acciones, desde las formas como de fondo; fortaleciéndose de esta manera una mejor red de defensa a la niñez y adolescencia.

Antagónicamente en los casos de uso de cámara Gesell esta no coordinación en los actuados hacen que simplemente no se use este instrumento precautelando la integridad de niñez y adolescencia. Por ello sus constantes suspensiones. El reencuentro con nuestras buenas voluntades y los buenos deseos demanda a los actores nosotros los adultos, los padres y madres de familia a ser los llamados a intervenir e incidir en la prevención de la violencia sexual desde nuestras distintas realidades. Los medios de comunicación juegan un rol decisivo.

Los CEPAT’s a nivel nacional, a pesar de que están llamados a la prevención e intervención en temas de violencia sexual a la niñez y adolescencia de ninguna manera podrán jugar un rol protagónico si no son las instituciones del estado que le brinden su rol asignado, en el apoyo oportuno para la recuperación de la víctima bridando seguridad, respaldo y la confianza indiscutible que debe otorgarse a esta persona y del entorno afectivo más cercano a la misma. Pero es también responsabilidad de las mismas familias de las víctimas en impedir y no promover el abandono terapéutico, cuando estas hayan sido derivadas a tratamiento terapéutico; entendiendo que el rol de recuperación es un proceso y no un objetivo, y como proceso de recuperación debe entenderse que cada persona tiene su dinámica de superación (en función de sus capacidades resilientes) puede ser parte en tiempo, parte en voluntad de prevalecer ante el hecho violento, pero también del apoyo y el respaldo de familiares. Además en trato justo en  cuanto al acceso a la justicia de manera oportuna, aspecto que al parecer no ayuda, “Hay casos que concluyeron los tiempos del proceso terapéutico, pero lo judicial continua hasta mucho después. Generando una revictimización”. Los espacios legales parece no hacer premisa mayor del discurso en protección a niñez y adolescencia y que debieran preservar, evitar la re-victimización. Desconocer el hecho de que una suspensión de audiencia en anticipo de prueba es y corresponde a un acto de re-victimización en la misma víctima, como en sus familiares más cercanos(Fiscalía General del Estado, 2013).

Este aporte es la síntesis teórico-práctica de nuestra realidad vivida en el CEPAT-DESPERTARES Potosí desde el 2011 a diciembre del 2015, es una sistematización de los procesos de intervención en la prevención y recuperación Psico-afectiva de la víctima, así como de su entorno afectivo más cercano que son el resultado del compromiso con la niñez y adolescencia.

Demandando que el lector, asuma un rol sensibilizado con el fin de ser un actor protagónico en la prevención de violencia sexual a niñez y adolescencia: “toda acción entorno a la temática de violencia sexual, resulta en sí un hecho de prevención y/o promoción, mucho hace la perspectiva en la que se ubique; por acción u omisión somos actores”(Tunqui C., 2014), el callarnos y no hacer nada para parar un hecho de violencia sexual; el soslayar el conocimiento de un hecho delictivo en lo sexual es simplemente un indicador de que está permitido hacerlo.

BIBLIOGRAFIA

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[1] Refiere a deseo sexual incontrolable y desordenado, es el apetito o deseo excesivo de placeres sexuales.

[2] Refiere a coito, consiste en la introducción del pene en la vagina o el ano.

[3]Dentro de la práctica del abogado se refiere a acciones que se realizan con tal de retrasar, suspender el mayor tiempo las audiencias, con distintos objetivos, dentro del mismo proceso. Evitando la celeridad.

[4] Sistema reconocido por normativa nacional, ley de la niñez y adolescencia (ley 548). Conformada por instituciones que trabajan con niñez y adolescencia, sean públicas, privadas o de convenio.

[5] Según la ley 548, actualmente deben denominarse: “Instancia Técnica de Políticas social”

13 Comments

  • Manuel A. Rubio O. dice:

    Los números estadísticos en todas las naciones sur americanas son sorprendentes, no porque no existiera el delito, sino porque no era identificado y cuantificado, de allí la sorpresa de las estadísticas que vemos en cada país, algunos con mas camino andado, sin embargo el esfuerzo no solo es en la recuperación física y psicológica, debe también hacerse en la parte cultural, como se manifiesta en el escrito, pero en la capacitación de la sociedad como grupo sano de principios familiares y respeto personal.

  • Carolina dice:

    Excelente ponencia

  • Gloria Lucía García Alvarez dice:

    Agradeciendo tan brillante exposición me uno al clamor que ustedes nos hacen a los profesionales que abordamos este asunto tan penoso desde los distintos ángulos. La víctima, niño o adolescente que se ve afectado cor la conducta irresponsable y delictiva de un adulto se ve sometida a situaciones de revictimización cuando denuncia el caso y le creen. Se revictimiza cuando denuncia el caso y no le creen. Se revictimiza permanentemente si guarda silencio y su agresor permanece en su entorno. Cualquiera de estas situaciones y otras posibles deben ser objeto de atención por la sociedad y los diferentes profesionales que nos acercamos a estos casos. Mas allá de las estadísticas está la responsabilidad de atender preventivamente la situación haciendo visible al abusador pues es una persona con dificultades de comportamiento cuyas tendencias también deben ser objeto de tratamiento. Muchas gracias

  • BELISARIO VALBUENA dice:

    En Colombia la problemática es muy similar, que bueno sería unir esfuerzos para su prevención y detección. Saludos cordiales.

  • Jacqueline George dice:

    Ponencia muy completa y sólida.
    Deja en claro el rigor dela investigación y brinda aportes muy útiles.
    Felicidades a los autores y gracias por compartir.

  • Pedro dice:

    Felicidades por el compromiso y el alto grado de responsabilidad científica… adelante con las sólidas aportaciones.

  • Carolina dice:

    Excelente trabajo, muy interesante para seguir investigando…

  • Roxana Vuanello dice:

    Muy interesante la ponencia. Completisimo el informe y buen aporte al tema en desarrollo

  • Dr. Carlos Ruiz dice:

    Extraordinario trabajo…muy interesante..

  • Edgar Juan Quiroz Sanchez dice:

    Muy interesante la exposición, y como ya señalaron algunos colegas, esta problemática de la RE VICTIMIZACION, es común en toda latino América.

  • Cleta Antonia Torres Pérez dice:

    Sin lugar a duda un trabajo excelente, digno de valorar!
    Cuanta verdad hay en la información compartida, cuando nos acercamos a ella desde perspectiva como esta ponencia, la revictimización en víctimas desde lo legal, sí que duele y compromete a hacer más…
    Saludos!!

  • Guiomar Bejarano Gerke dice:

    Bravo Carlos y Nancy por el detallado estudio!!!

  • Edgar Niño dice:

    Una excelente ponencia, felicitaciones es muy similar a lo que ocurre en nuestro país Colombia.

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