ENREDOS AMOROSOS CON UN PSICÓPATA: Un caso

LUIS TURCIOS

(Análisis preliminar). (Enredo amoroso: se define como una complicación y maraña sentimental entre dos personas; situación o asunto amoroso que provoca una confusión o un lio en la pareja; se puede relacionar o asociar con engaños y mentiras en una relación afectiva).

Breve introducción; identificación de la víctima; motivo de la remisión; descripción del caso y unas consideraciones finales sobre el mismo.

  1. Introducción.

En esta ocasión, se presenta un caso basado en hechos reales, en el que una mujer denuncia a su ex novio por maltrato físico, psicológico, verbal y además, por estafa; toda esta problemática se desarrolla en un lapso aproximado de siete meses y esta historia muestra el comportamiento de un individuo con rasgos psicopáticos que termina dejando a su novia en graves aprietos económicos y sentimentalmente destrozada, esto a raíz de todos los desmanes que le ocasiona  su pareja mientras tienen una presunta y fugaz relación amorosa.

Palabras claves: victima, violencia contra la pareja, estafa, conducta delictiva, psicópata.

 

  1. Identificación personal.

Nombre: Paulina.

Edad: 31 años.

Género: femenino.

Nivel académico: estudios universitarios.

Ocupación: empleada.

Estado familiar: soltera.

Condición: victima; denunciante.

Nombre: Juan.

Edad: 35 años.

Género: masculino.

Nivel académico: bachillerato.

Ocupación: empleado.

Estado familiar: soltero.

Condición: agresor; presunto imputado.

  • Motivo de remisión.

Paulina como víctima de violencia intrafamiliar y de estafa.

Juan como agresor doméstico y estafador.

  1. Caso/Historia/Relato de los hechos.

Hace algunos años, tuve que atender a Paulina, madre soltera, de mediana edad, quien agobiada y abrumada por su situación, después de algún tiempo había decidido al fin interponer una denuncia ante las autoridades judiciales pero ¿cuál era su gran problema? Ni más ni menos que su pareja, si tenía conflictos con su antiguo ex –novio Juan y lo había denunciado por violencia intrafamiliar y también por estafa. Al inicio de la entrevista, se mostró como apenada y un poco avergonzada de encontrarse enfrascada en semejante lio doméstico, tomo aire y me dijo: “es que ya sobrepaso el límite, él me golpeo y eso ya es lo último que puedo seguir aguantándole, antes de que me agrediera, ya me había gritado, insultado, ultrajado y humillado”, lo peor del caso para ella, era que apenas tenían siete meses de tener una relación sentimental aunque no estaban juntos. Seguidamente, comenzó a describir cuales eran sus conflictos con él,  era meloso y cariñoso pero bastante posesivo y controlador, tomaba su celular sin decirle nada y se lo revisaba para ver con quien hablaba o a quien llamaba, le abría la cartera y le revisaba sus cosas sin darle ninguna explicación de porqué hacia tal cosa, ya recién iniciada su relación, este tipo le había prácticamente quitado dos celulares que eran de su propiedad bajo el pretexto de que con ellos mantenía comunicación con algún amante, porque constantemente la celaba con otras personas y hasta se molestaba cuando ella salía con sus amigas del trabajo, le decía que sus compañeras eran una mala influencia para ella y que mejor se quedara en casa con él y Paulina estuvo a punto de perder la amistad de sus compañeras por su insistencia para que se deshiciera de ellas. Juan insistía en que Paulina mejor saliera con el pero cada ocasión en que lo hacían quien tenía que pagar todos los gastos era ella, durante todas las veces que salieron juntos a comer, al cine o a algún otro lugar, el nunca pago las cuentas, la única vez que lo hizo fue en su primera invitación, el pidió una promoción de unas tortas mexicanas que en esa ocasión estaban al dos por uno.

Hasta este punto del relato, pues parecía que Paulina tenía los problemas comunes y corrientes que tenían casi todas las demás parejas, sin embargo, su historia incluía otros incidentes que revestían de una mayor gravedad.

Paulina recordó que con Juan se conocieron por casualidad, ella trabajaba en una oficina y él llegaba ocasionalmente a realizar algunas diligencias, más adelante el conseguiría emplearse en la misma oficina pero laborando en otro departamento distinto al de ella; empezaron a encontrarse en el mismo edificio y cada vez que se veían entraban en conversaciones, así se fueron haciendo amigos…

“Uno de esos días, llego a buscarme a la recepción, me saludo y me dijo que le diera mi Facebook, mi whats ap y mi número de celular porque me quería escribir y llamar y yo al percatarme de su interés por mi accedí y se los di, y efectivamente, tal como me lo había dicho, ese mismo día empezó a escribirme por todos los medios en las redes sociales, luego empezamos a conocernos un poco más, me invito a salir pero yo le dije que tenía un hijo pequeño y que mi tiempo era para él, me dijo que estaba bien, que lo entendía y que además ya sabía lo de mi hijo, eso me sorprendió pero en ese momento no le di mayor importancia. Seguimos con nuestra amistad, el siguió insistiendo con sus invitaciones para que saliéramos hasta que un mediodía acepte almorzar con el cerca del trabajo, él se mostró muy ameno y platicador durante todo ese rato. Todo se dio muy rápido, ese día, al despedirnos, me abrazo y me beso y yo le correspondí porque había logrado que me gustara y me sintiese atraída por él; más tarde ese mismo día, ya había publicado en mi Facebook el “momento maravilloso que había pasado conmigo, los dulces besos que había recibido de su persona amada y lo bien que se sentía por eso”, con esos comentarios me engancho y yo me sentía embelesada y fascinada con él, en verdad llegue a sentirme enamorada de él”.

“Al día siguiente, Juan llego temprano a la oficina y me propuso que fuera su novia, yo me sentí tan emocionada de su petición que sin pensarlo acepte, así comenzaron unos días maravillosos para mí, todos los días me enviaba mensajes diciéndome “Buenos días amor bello, amor lindo, princesa mía, eres mi ángel, mi amada, buenas noches mi amor, me dormiré pensando en ti, esta noche soñare contigo” y otras frases así por el estilo. Cuando salíamos me agarraba de la mano, me besaba y me decía que me amaba, nos íbamos al trabajo y a mí no me importaba pagar siempre el taxi, me decía que era mejor para mi transpórtame en taxi por mi seguridad y pues él siempre iba y venía conmigo en el dichoso taxi; ahora recuerdo que alguna vez me dijo que a él no le gustaba viajar en los buses.

Teníamos como dos semanas de ser novios cuando el día que nos pagaban se apareció y me dijo que si le podía prestar unos ciento cincuenta dólares, que me los pedía por la gran confianza que me tenía y que además, él ya sabía que me iban a pagar quinientos dólares de mi sueldo, mis vacaciones y de un bono, cuando le dije que no le podía prestar esa cantidad porque ese dinero era para pagar mis estudios de la universidad y para los gastos de mi hijo, se puso bien serio y se fue. Al otro día, estando yo con unas compañeras se me acerco, me dijo que no fuera tan mala y que le prestara dinero porque tenía una emergencia, yo de la vergüenza le dije que se lo prestaría, inmediatamente me agarro del brazo y me llevo a un cajero cercano, ya ahí me dijo que no eran ciento cincuenta que eran trescientos dólares los que necesitaba y que me juraba que se los iba a pagar al mes siguiente pero jamás me los pago”.

“Como Juan noto que yo quede algo resentida por ese y otros incidentes menores, se afano en tratar de hacerme sentir bien de nuevo y lo que hizo fue manifestarme su deseo de conocer a mi hijo, me lo dijo muy seriamente, me planteo que había decido dar ese paso al ver que yo era una buena mujer, con eso me gano otra vez, su actitud y propuesta me hizo olvidar los inconvenientes que anteriormente habíamos tenido, le dije que me parecía bien su idea y comenzamos a planear dicho encuentro, acordamos que nos reuniríamos un día sábado en un centro comercial para almorzar los tres juntos, después de unas semanas, un viernes por la noche me llamo para confirmarme que al día siguiente nos veríamos, ese sábado yo me fui con mi niño a la plaza como habíamos quedado, llegue un poco antes de la hora acordada y como no lo vi decidí dar un par de vueltas en los pasillos para hacer tiempo pero fueron pasando las horas y termino dejándonos plantados, nunca apareció… el lunes por la noche me llamo para contarme y disculparse porque había tenido una urgencia con un amigo que había llegado de improviso a su casa y que por eso ya no pudo vernos como me lo había prometido, yo evidentemente molesta le colgué y entonces empezó a llamarme y llamarme como loco. Como ya no le conteste ninguna de sus llamadas, decidió ir a mi casa sin avisarme ni preguntarme si estaba bien que lo hiciera, se apareció por la tarde frente a mi puerta con un regalito para el niño y me pidió mil disculpas y me dijo que en ese momento formalizaba su relación conmigo y yo al escucharle decir todo eso le perdone de nuevo y hasta le permití que se quedara a cenar con nosotros en casa. Algunos días después, mi madre lo conoció porque él me dijo que quería que se la presentara, ella quedo bien impresionada al escuchar la seriedad con que hablaba de nuestra relación y porque le pareció que se veía muy formal y decente”.

“Unos días después, andábamos en la plaza cuando de repente me detuvo y me dijo que si le podía hacer un gran favor, le pregunte qué favor era y me dijo que quería sacar un crédito, que quería sacar un celular a mi nombre pero que el pagaría las letras, instintivamente le dije que no y comenzó a decirme que yo no quería ayudarlo, que no entendía el porqué de mi negativa, que él estaba seguro que yo podía hacerle ese pequeño favor, que si fuera al revés él nunca se habría negado a ayudarme, a todo eso él me había ido encaminando hacia un almacén, entonces se nos acercó una vendedora que nos preguntó si necesitábamos algo y el inmediatamente entro, se paró frente a uno de los mostradores y le señalo un teléfono celular marca Samsung Galaxy S4 que era el modelo más nuevo en esos días, tenía un precio de 750 dólares con cuotas para dos años, comenzó a abrazarme y besuquearme y a pedirme que se lo comprase, que él me lo iba a pagar después. Termine firmando el contrato de compra a plazos y me dijo que debía confiar en el por qué en las parejas la confianza era algo muy importante, que el confiaba totalmente en mí y así sería siempre”.

“En los días siguientes, seguimos con nuestra supuesta relación normal, Juan me seguía enviando mensajes y publicaba lindos comentarios sobre mí en el Facebook, me llamaba para salir, llevábamos al niño con nosotros, íbamos a comer los tres, al cine, a los juegos y de cuando en cuando salíamos los dos, íbamos a algún motel, hacíamos el amor, pedíamos comida y bebidas pero de lo que no me percataba era que yo era la que siempre pagaba todo, todas esas salidas corrían por cuenta mía… mientras estábamos en esos afanes amorosos, el aprovechaba para revisar mi teléfono, mi billetera, mi cartera o mi bolso,  yo lo descubrí haciendo eso en varias veces cuando nos encontrábamos en el motel y solo me decía que eso era algo de lo más normal en una pareja.

Allá por el cuarto mes de noviazgo, me llamo para pedirme otro favor, quería que fuera a un banco a pedir un préstamo ya que unos mareros lo estaban extorsionando y le exigían que les diera tres mil dólares o lo iban a matar, yo le dije que no podía hacer eso porque ya le había prestado mi nombre para que sacara el celular, casualmente ese mismo día me habían hablado del almacén diciéndome que no se habían cancelado las primeras cuotas del aparato telefónico. Como me negué a realizar el tal préstamo, comenzó a presionarme e insistirme en que lo hiciera, me llamaba día y noche diciéndome lo mismo, me esperaba temprano en el trabajo para pedirme que solicitase el préstamo del dinero porque lo necesitaba, porque no querían que le hicieran daño. Me dijo que había investigado en cierto banco y que ahí me podían prestar el dinero y que se podía cancelar mediante pagos en ventanilla y que así nadie se iba a dar cuenta de ello, que así ni siquiera mi madre se enteraría, que los mareros cada vez lo tenían más amenazado, yo me mostré escéptica ante su propuesta y entonces me dijo que fuéramos a una sucursal a preguntar si esa opción era verdadera, fuimos y quede muy sorprendida cuando, casualmente, resulto que en dicho banco yo ya tenía un crédito pre-probado con ellos por la cantidad de tres mil dólares, ya tenían todos mis datos y solo faltaba que firmara la solicitud para iniciar los trámites del tal préstamo. Yo no muy convencida termine firmando la solicitud”.

“Cuando el banco aviso que el préstamo había sido aprobado y que ya podíamos pasar a retirar el dinero, él se puso muy alegre, iba muy sonriente cuando nos dirigimos a la sucursal para que efectuaran el desembolso del dinero y cuando estuvimos frente a la cajera el me comenzó a decir cómo iba a querer el dinero, me dijo que quería mil dólares en billetes de 100, quinientos dólares en billetes de 50, trescientos dólares en billetes de 20, cien dólares en billetes de 10 y finalmente, cien dólares en billetes de 5 y se puso detrás de mí para ver que me lo dieran exactamente como me había dicho… Ahí mismo, me arrebato la bolsa con el dinero y todo arrebatado me dijo que tenía que ir a dejar el dinero… hasta esta fecha no supe que paso con los dichosos mareros ni con todo ese dinero.

Al mes siguiente, comenzaron a llamarme del almacén y del banco para cobrarme, entonces tuve que llamarle a Juan para averiguar porque me estaban llamando tanto, me dijo que había tenido que ayudarle a su mama con unos gastos y que pagara yo esas primeras cuotas, que yo era su mujer y que tenía que ayudarlo y apoyarlo, hasta me llevo a la iglesia y allí me juro estar conmigo en las buenas y en las malas, me volvió a persuadir y yo deje de pagar mi universidad para cancelar de mi sueldo esos pagos, yo realmente pensé que él estaba siendo sincero y que yo estaba haciendo el sacrificio de ayudarle, nunca pensé que pudiera estarse aprovechando de mí. Después, resulto que ese otro dinero también se lo agarro y se lo gasto, me dijo que un tío suyo había fallecido y él había cubiertos los gastos funerarios con dicho dinero, como me enoje nuevamente, él se deshizo en disculpas conmigo y termino diciéndome que él había hecho una buena acción con su difunto pariente”.

“En noviembre, Juan averiguo que en una caja de crédito que estaba fuera de la ciudad me podían prestar una buena suma de dinero debido al salario que yo ganaba, entonces volvió otra vez su acoso e insistencia para que yo hiciera ese préstamo, pasaba día y noche diciéndome que con el dinero de ese otro préstamo ya nos podríamos casar, que podríamos hacernos de una casita, que pagaríamos las otras deudas del almacén y del banco y que hasta me alcanzaría para comprar algunas otras cosas que yo necesitara… El comenzó a realizar las gestiones en mi nombre y solicito nueve mil quinientos dólares, increíblemente, y sin saber todavía como hizo, aprobaron la solicitud y me otorgaron el monto solicitado.

A estas alturas, yo aún no imaginaba que él ya tenía otros planes para ese dinero, porque una vez que me lo dieron, ya no se preocupa ni se interesó en cancelar las deudas que ya teníamos, me quito el dinero y me dijo que ya había hecho negocio con alguien para comprar un vehículo, un Hyundai tiburón, y que por mi seguridad lo había puesto a su nombre; desde allí debí haberlo denunciado por robo pero no lo hice porque lo amaba demasiado…”

A partir de esa fecha, Juan comenzó a distanciarse, comento Paulina, “dejo de escribirme, sus mensajes disminuyeron bastante, eran bastante escuetos, dejaron de ser cariñosos, se mostró muy parco en sus últimas llamadas, ya casi no salíamos, ya no comíamos juntos, ya no me buscaba, no me iba a traer a la oficina, si le pedía que me llevara a algún lugar, me decía que si pero de mala gana y además, yo tenía que ponerle gasolina al auto, yo me transportaba siempre en bus y el andaba en el auto, si se arruinaba yo tenía que comprar los repuestos o pagar la reparación porque según el auto era mío, aquel hombre detallista y cariñoso que me había deslumbrado al principio, comenzó a desaparecer gradualmente; comenzó a dejarme plantada en varias citas, ya no contestaba ni mis llamadas ni mis mensajes, comenzó a publicar en el Facebook que su relación conmigo era una mierda… durante varias semanas, no supe casi nada de el hasta que una amiga me contó que había sabido que estaba preso por ser cómplice de una violación y que le pedían una fianza de mil dólares para que lo sacaran de la delegación policial en donde lo retenían”.

“Fue entonces cuando Juan me llamo pidiéndome que lo sacara, al escuchar mi negativa a ayudarle, se enfureció y comenzó a amenazarme diciéndome que si no lo sacaba de allí, me pasaría algo a mí y a mi hijo, yo entre en miedo que me hiciera algún daño o que lastimara a mi pequeño y como pude le conseguí el dinero y con eso pago la fianza y salió libre, después supe que al finalizar el proceso judicial en su contra y luego de haberlo absuelto, le devolvieron los mil dólares pero yo nunca recupere ese pisto porque ya no me lo devolvió. Después de ese último “préstamo”, me bloqueo en todas las redes, ya no contestaba mis llamadas, lo iba a buscar y nunca lo encontraba, le dejaba razón que necesitaba verlo pero simplemente volvió a desaparecer; yo ya no tenía miedo de perderlo, mi miedo era que al terminar conmigo me dejara bien endeudada y lamentablemente, todos mis temores y preocupaciones se hicieron realidad, me dejo las deudas y me dejo sin sueldo y hasta en ese momento fue que pude al fin reaccionar y darme cuenta de todo el daño que me había hecho, tome valor para ir a denunciarlo pero ya fue muy tarde, se aprovechó de mí, se burló de mí, de mi madre y de mi hijo, se gastó todo mi dinero, me mintió, me robo, sentí que fui una gran maje, fue muy doloroso para mi caer en el veinte y darme cuenta de que durante todo ese tiempo solo me había utilizado y engañado”.

Comentaba Paulina que cada vez que ella se enojaba y le reclamaba por sus actitudes y comportamientos y le advertía que iba a terminar la relación, su pareja inmediatamente comenzaba a decirle lo mucho que la amaba y le endulzaba el oído diciéndole un sinfín de cumplidos, por lo que ella, al final, terminaba siempre perdonándole todas sus acciones.

Como resultado final de esa relación tormentosa y conflictiva, Paulina termino casi en la calle, ya no pudo continuar pagando sus estudios universitarios, quedo endeudada con los préstamos, pagando cuentas que no eran de ella, su salario prácticamente ya no le alcanzaba y tenía que subsistir de la ayuda de sus compañeras de trabajo y se veía en grandes dificultades para seguir criando a su pequeño hijo pero lo que realmente más le molestaba y le dolía era que ya no había podido continuar ayudando económicamente a su madre y para colmo ahora el banco le está queriendo embargar su casa por el atraso y la mora en que ha incurrido.

Durante la conversación, Paulina me comento, en algún momento, lo siguiente, “no sé cómo fue que me enrede con ese tipo, aún recuerdo nítidamente la primera vez que lo conocí, ese día yo llegue muy alterada a mi trabajo, estaba llorando en la recepción porque en el trayecto del bus a la oficina unos sujetos me habían asaltado y se habían llevado un celular que recién había comprado, él se acercó y me pregunto que me pasaba, yo le conté lo que me había sucedido e inmediatamente me dijo que si le podía regalar el cargador del celular porque a mí ya no me iba a servir para nada, yo aún aturdida y nerviosa por el asalto sin pensar mucho se lo di, él lo agarro y se marchó sin decirme absolutamente nada… ni siquiera me dio las gracias…

Después de eso, ya no me lo pude quitar de encima…

Ahora pienso, que haberle dado el cargador quizás fue un gran error de mi parte…”

Paulina paso, en muy poco tiempo, del paraíso al infierno…

  1. Unas consideraciones finales sobre Paulina y Juan.

La breve descripción que hizo Paulina de ese primer encuentro con el ahora denunciado, fue desde un punto de vista clínico-forense, muy reveladora…

Lo que Paulina ignoraba era que en su camino se había cruzado un tipo completamente inescrupuloso e insensible, que la había seducido solo para aprovecharse de ella, maltratarla y estafarla…

Esta era la triste historia de Paulina, una mujer que mostraba una baja autoestima, carencia afectiva, baja capacidad de insight, necesidad de atención, sensible a la crítica social, era dependiente e insegura de sí misma, muy crédula, fácil de manipular, características que la ponían en una condición de gran vulnerabilidad y que la convertían en una presa fácil para cualquier depredador.

En tan solo siete meses, la vida personal, familiar, académica y laboral de Paulina se deterioró grandemente y quedo al borde de la bancarrota total.

Ya Kurt Schneider, en el siglo pasado, describía a la psicopatía como un “un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto, donde persistente e inflexiblemente se extiende a una amplia gama de situaciones personales y sociales, provocando malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo”.

Razón por la cual, el verdadero protagonista de esta historia parece haber sido Juan, un individuo que al aplicarle someramente la PCL-R (Psychopathy Checklist-Revised) de Robert Hare (1991), encontramos que encaja muy bien con el siguiente perfil:

  1. Muestra una gran locuacidad y un encanto superficial cuando conoce a Paulina y luego a su madre.
  2. Muestra un sentido desmesurado de auto valía cuando le comenta de sus anteriores amoríos a Paulina.
  3. Muestra una tendencia patológica a mentir durante todo el tiempo que dura su relación amorosa con Paulina.
  4. Muestra una tendencia hacia la manipulación, especialmente lo hace con Paulina en muchas ocasiones.
  5. Muestra una completa ausencia de remordimientos o sentimientos de culpa, ello se observa al no importarle en lo más mínimo todo el engaño y estafa que le está haciendo a Paulina.
  6. Presencia de afectos superficiales y poco profundos, lo cual se observa a través de sus relaciones anteriores fallidas y en su comportamiento y actitud amorosa con Paulina.
  7. Falta de sensibilidad y poco o escasa empatía, que se observa al importarle poco o nada todo el daño que le provoca con sus actuaciones a Paulina.
  8. Una incapacidad para responsabilizarse por las propias acciones, lo que se observa cuando culpa a Paulina del deterioro de su relación.

Así, puede observarse que Juan reúne casi todas las características anteriormente señaladas las cuales, son consideradas como centrales en el trastorno de la Psicopatía.

Harvey Clecker también describe los rasgos más sobresalientes de la personalidad de un sujeto psicópata, entre los cuales podemos identificar los siguientes:

  1. Una ausencia de ansiedad neurótica.

En este caso, Juan no se ve abrumado por la ansiedad, obsesiones o preocupaciones; en ningún momento se muestra temeroso por los desmanes que anda haciendo; se muestra cómodo a pesar de la relación conflictiva que provoca al andar con Paulina.

  1. Gran percepción de las necesidades narcisistas del otro.

Juan fue capaz de percibir la gran necesidad de atención y afecto que tenía Paulina, supo captar las debilidades y necesidades de estima de su víctima, no tuvo ningún problema para seducirla y luego manipularla a su antojo.

  1. Apariencia de persona normalmente sana.

Juan no mostraba ningún indicio de su psicopatía ante los ojos de Paulina, su madre y demás personas que le rodeaban; ella no pudo advertir nunca las malas intenciones de dicho sujeto. Juan siempre mostro una apariencia y una mentalidad aparentemente normal y sana.

  1. Conducta antisocial persistentemente e inadecuadamente motivada.

Juan había ya tenido seguramente algunos otros problemas en sus relaciones de pareja anteriores, esto había sucedido a lo largo de su vida adulta y sus motivaciones para vincularse sentimentalmente a Paulina, al parecer, no era las más apropiadas.

  1. Comportamiento irresponsable.

Aunque en un primer momento a Paulina, e incluso a su madre, les pareció que Juan era una persona muy decente, seria y formal en sus actitudes y conducta, al final de su relación amorosa este se manifestó totalmente contrario a eso en sus actuaciones.

  1. Incapacidad para aceptar la culpa.

Juan fue el causante de todos los problemas en la relación con Paulina, sin embargo, era incapaz de reconocerlo y la culpaba de todo a ella.

  1. Incapacidad para aprender de la experiencia.

A pesar de varios fracasos amorosos en su vida Juan no era capaz de aprender nada de todas esas experiencias sentimentales; era incapaz de aprender las lecciones que le daban sus fracasos amorosos y seguía creando conflictos con sus nuevas parejas.

  1. Un egocentrismo patológico y una incapacidad para amar.

En el fondo, Juan era incapaz de experimentar un amor verdadero por sus parejas, lo que le impedía desarrollar o establecer vínculos afectivos duraderos con ellas.

  1. Una ausencia de insight.

Juan era incapaz de evaluar o valorar el daño que su comportamiento causaba a los demás, especialmente a Paulina; Juan valoraba su propio accionar o sus actuaciones siempre de una manera muy superficial.

  1. Respuestas superficiales e impersonales en la vida sexual.

Juan no mostraba en ningún momento una verdadera compenetración o un genuino interés en sus presuntos compromisos sentimentales; el realmente no amaba a Paulina, no tenía ninguna intención sería con ella solo se estaba aprovechando de sus debilidades.

Además de lo anterior, Juan nos presenta otros rasgos conductuales y actitudinales que son:

  1. Muestra una cierta tendencia hacia el aburrimiento en todas sus supuestas relaciones amorosas, incluida su relación con Paulina.
  2. Muestra un estilo de vida parasito ya que durante todo el tiempo que anduvo con Paulina esta era quien prácticamente lo mantenía y le proveía de dinero, comida y hasta vehículo.
  3. Falta de objetivos a largo plazo, lo cual se observa en su inestabilidad sentimental y su incapacidad para conformar una verdadera relación de pareja.
  4. Ausencia de responsabilidad personal, ilustrada en el despilfarro que hace con el dinero de Paulina y el desinterés en asumir el posterior pago de todas las deudas contraídas.

Aquí, también puede observarse como, de manera secundaria, Juan reúne también ciertas características que se corresponden con el Trastorno Antisocial de Personalidad, según el DSM IV-R.

Por otra parte, al realizar un análisis más detallado de Juan, este presenta, tal y como plantea Garrido (2004), un atributo esencial de la psicopatía  es una disfunción afectiva en el ámbito interpersonal pues en este caso particular, el protagonista de esta  historia, se caracteriza por mostrarse insensible, totalmente falto de empatía, falto de remordimientos, con una actitud muy egocéntrica y con una tendencia a mentir y a la manipulación de quienes están a su alrededor, principalmente a Paulina; Juan nos muestra un comportamiento que se puede considerarse persistentemente delictivo y con manifestaciones de violencia contra sus víctimas. Según las más recientes investigaciones en este ámbito, los actos de fraude y estafa y de violencia instrumental mostrados por Juan lo estarían ubicando no como un psicópata agresivo sino más bien como un psicópata estable según lo planteado por Hicks y sus colaboradores (2004).

Aunque popularmente, los psicópatas son protagonistas de todo tipo de historias violentas y sangrientas, también estos individuos protagonizan tramas de engaño y estafa que, igualmente, van dejando una gran estela de dolor y sufrimiento en sus ingenuas, confiadas e incautas víctimas.

Bibliografía consultada.

1.     Cabello, Javier & Bruno Antonio. (s/f). Personalidad psicopática o trastorno antisocial de la personalidad. Cuadernos de Medicina Forense. Año 3, No. 2(83-92).

2.     López Miguel, María & Núñez Gaitán, María. (2009). Psicopatía versus trastorno antisocial de la personalidad. Revista Española de Investigación Criminológica. Artículo 9, No. 7

3.     APA (1995). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Editorial Masson, Barcelona.

4.     OMS (1996). Clasificación de los Trastornos Mentales y del Comportamiento. Ediciones Meditor, Madrid.

24 Comments

  • Adriana Marquez dice:

    Buen día!

    Con el crecimiento de la violencia es importante acercarnos más a información como la que nos brindan, para tener herramientas no sólo para intervención si no también para prevención de la violencia en los jóvenes.

    Gracias por la información compartida

  • Andrea dice:

    Los agresores están en medio de nosotros, camuflados en la sociedad. Para prevenir a las personas con las que trabajamos a diario, estamos nosotros como profesionales de la salud mental.

    Bien decía V. Garrido; son como los camaleones.

    Gracias por la presentación del caso.

  • Mónica Di Nubila dice:

    Quizá falta cerrar la historia con alguna referencia al trato judicial. Lo mismo Juan pasó por alguna pericia psicológica y dio un resultado óptimo, y Paulina se encontró que pusieron en duda su testimonio.

    Gracias por la descripción tan “gráfica” del caso.

    • luis turcios dice:

      hola estimada Monica, agradezco tu comentario; resulta que el caso se judicializo pero ya no pude saber cual fue el desenlace porque a veces el trabajo diario nos absorbe ademas nuestra labor forense es parte de las diligencias iniciales de investigación y no podemos darle seguimiento completo a los casos; sin embargo, espero en algún momento obtener información sobre el final de este caso.

  • Jacqueline George dice:

    Muy interesante la ponencia.
    Muy buena la viñeta, ejemplifica claramente el manejo psicopático y sus repercusiones sobres las víctimas.

  • Carolina dice:

    Muy interesante la ponencia.

  • Alma Delia Soto Acosta dice:

    Interesante y completa como se manifiesta los rasgos peculiares de un psicopata que buscan a sus victimas para cumplir sus necesidades sin percatarse el daño que pueda ocasionar, ya que para ellos solo es parte de obtener lo que deseen en ese momento.

  • Jaime Alberto Echeverri Vera dice:

    Muy buen caso y excelente análisis!
    Felicitaciones!!!

  • Dr. Carlos Ruiz dice:

    muy interesante articulo bien manejado

  • Gloria Lucía García Alvarez dice:

    No es novela. Es una realidad. Los psicópatas están entre nosotros, haciendo daños de toda clase. Difundir sus características permite a la gente protegerse de llevar relaciones con esta clase de personajes. Cuando aparecen en el medio laboral son capaces de ejercer unos altos niveles de corrupción y son personajes realmente “encantadores”. Gracias por este documento de alerta.

    • luis turcios dice:

      Exacto Gloria, ese es el mensaje de este trabajo, como muy bien dices “ellos están entre nosotros” y por eso es importante socializar casos penosos como este porque sirven para ilustrar o delinear a este tipo de sujetos y las artimañas utilizadas para aprovecharse de la gente que se les cruza en el camino.

  • luis turcios dice:

    Agradezco a todos los colegas, por sus comentarios, este es un pequeño esfuerzo académico que busca sistematizar y socializar a través de este exitoso congreso virtual algunos de los casos que forman parte de nuestro trabajo forense diario. Un caluroso y afectuoso saludo para todos ustedes. Atentamente, luis turcios.

  • Cleta Antonia Torres Pérez dice:

    Hola!
    El tema es seductor y atractivo a la audiencia. Así como entre las características ya compartidas sobre quien es un psicópata, actualmente pareciera ser que se manifiestan más, el medio ambiente por lo tanto, es un gran agente catalizador para varios ya, lamentablemente comportamientos similares.

  • Oscar R. Castillo dice:

    Muy interesante su artículo Luis, felicitaciones.
    Sin duda, es importante conocer sobre las y los psicópatas, sus características, el daño que pueden causar a las demás personas; y además, el cómo realizar con dichas personas una evaluación pericial que oriente la toma de decisiones por parte de las autoridades respectivas.
    Gracias por compartir parte de sus conocimientos.
    Saludos.-

    • luis turcios dice:

      Gracias por el comentario estimado compañero y colega, muy atinada su respuesta al respecto. Atentamente luis turcios.

  • Egberto dice:

    Muy interesante la lectura. La ausencia de conocimiento victimológico produce una reacción inicial de culpar a la víctima de lo sucedido, lo que lamentablemente es muy común. No obstante, el relato revela lo que son las vulnerabilidades. Se destaca un “iter criminis” y un “iter victimae”. La víctima debe recibir tratamiento, sino el ciclo de revictimización continuará. La historia también pone de relieve lo importante que es la prevención victimal, es decir, enseñar a las personas a no ser víctimas, ello es un tema que debe ser abordado a nivel de la educación escolar.

    • luis turcios dice:

      Correcto estimado Egberto, deberia hacerse una prevencion victimal como muy bien lo dices a nivel de la educacion escolar y probabemente se evitarian al menos algunos de estos casos. Gracias por sus comentarios, atentamente luis turcios.

  • María Gregoria Ramos García dice:

    Gracias por su ponencia, muy descriptiva, que puede ser muy útil en la prevención

    • luis turcios dice:

      Esperemos que este pequeño trabajo pueda utilizarse en el ambito de la prevencion, si es asi, estare habremos hecho un buen aporte desde la psicologia forense mi estimada Maria, gracias por su reflexio. atentamente, luis turcios.

  • ANGELA CRISTINA TAPIAS SALDAÑA dice:

    Apreciado Luis:
    Que interesante hacer prevención ilustrativa a través de un caso. Muchas gracias
    Angela T

  • eli Hrastnik dice:

    valioso aporte a traves de un caso real.
    en este caso pienso en la importancia de empoderar a esta victima, para evitar que su posicionamiento pasado la lleve a repetir patrones de conductas que pueden llegar a estar naturalizados-
    importancia fundamental de la clinica psicologica para poder contribuir con estrategias de afrontamiento y herramientas preventivas que permitan detectar este trastorno patologico que “esta en todos lados” como dice a colega.

  • Edgar Niño dice:

    Excelente análisis y acertada reflexión, gracias por la ponencia

  • CARLOS CUESTA dice:

    Muchas gracias por la exposición del caso, soy investigador criminal y estos casos son muy comunes en Colombia, muchas mujeres que son victimas de agresiones físicas y psicológicas terminan haciendo todo lo que les dicen esas personas que dicen quererlas y amarlas y al final son los agresores, dejando un trastorno como el estrés postraumáticos.

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