FILICIDIO: CUANDO LA SANGRE MATA

JACQUELINE GEORGE 

 

Resumen:

 

Este artículo presenta una visión general del vínculo existente entre la conducta filicida y la alteración mental que puede llevar a cometerla. Además, hace hincapié en la relación existente (basada en antecedentes clínicos) de mujeres que han sufrido abandono, negligencia, malos tratos y/o violencia doméstica durante sus vidas. Se entiende  que el filicidio en ciertos casos podría ser producto de una serie de factores, entre otras situaciones de vulnerabilidad mental y carencia de apoyo familiar, social y/o económico.

Se piensa que  por tratarse de un hecho multifactorial para una aproximación científica a la conducta filicida es necesario contemplar las variables que involucran este tipo de delito y sus atenuantes.

Palabras clave: filicidio, salud mentad, violencia doméstica.

 

Title: Filicide: when blood kills.

Abstract:

This article presents an overview of the link between fiilicidal behavior and mental disturbance that can lead to it. In addition, it emphasizes the existing relationship (based on clinical background) of women who have suffered neglect, abuse and / or domestic violence during their lives. It is understood that in some cases, filicide could be the product of a number of factors, among other situations of mental vulnerability and lack of family, social and / or economic support.

It is thought that because it is a multifactorial fact for a scientific approach to filicide behavior it is necessary to contemplate the variables that involve this type of crime and its attenuating.

Key words: filicide, mental health, domestic violence.

El filicidio desde lo cultural es uno de los delitos que más impacta ya que  quienes lo  llevan a cabo (madres o padres) se apartan de lo que la sociedad espera de ellos. En el imaginario colectivo se aspira a que los padres sean quienes  protejan y cuiden a sus hijos.

El prejuicio es mayor aún en el caso que la filicida sea la madre por ser quien “da” la vida; en sociedades patriarcales como las nuestras resulta generalmente imposible comprender que quien debe velar por el cuidado de su propia sangre, proteger a un ser vulnerable e indefenso como lo son los niños, sea  su ultimadora .

Se entiende que es fundamental dilucidar otros factores además de los jurídicos para lograr una aproximación a la comprensión de cuáles son los motivos que llevan a una persona a cometer dicho hecho.

Se debe tener en cuenta que no siempre el filicidio se asocia a patología mental, si bien en muchos de los casos este comportamiento puede ser causado por estados disociativos, depresión o psicosis.

De acuerdo a Spinelli MG. (1) A “el filicidio cometido por mujeres tiende a estar asociado a cuadros psicóticos, trastornos mentales transitorio o permanente.” Sostiene que “diversos reportes de casos indican que el filicidio cometido por mujeres tiende a estar asociado a cuadros psicóticos y muestra que en mujeres filicidas existen experiencias disociativas no limitadas a la experiencia del filicidio, mediante escala de experiencias disociativas (DES), que van desde la bèlle indifference hasta la amnesia.”

También la casuística demuestra que se han presentado trastornos psicóticos y afectivos transitorios durante el puerperio que en algunos casos pueden conducir al pasaje al acto debido a un estado de vulnerabilidad psíquica de la madre.

Desde el punto de vista semiológico la gran mayoría de ellas sufren enfermedades mentales severas como esquizofrenia, trastornos psicóticos, psicosis puerperal, trastornos de personalidad y retraso mental de diferentes grados entre otras patologías.

La Dra Bertha Castaño (2) en su artículo “trastorno mental y filicidio” hace referencia a que “en las legislaciones mundiales existen criterios disímiles para juzgar a los padres y madres que matan a sus hijos.”Plantea que  en “el Reino Unido existe el tipo jurídico de infanticidio para juzgar a las madres que matan a sus hijos menores de un año; su legislación es sensible a los cambios hormonales que se presentan durante el embarazo y la lactancia.” y que “por el contrario, en Estados Unidos, la legislación es muy punitiva con estos casos, y las madres que matan a sus hijos pueden ser condenadas a pena de muerte”.

En Uruguay la investigación “Mujeres filicidas en Uruguay” llevada a cabo por la Psicóloga Forense Ana Nin y su equipo en el año 2008 (3) se concluye que un alto porcentaje de las madres filicidas sufren problemas psiquiátricos o han sufrido violencia doméstica ya sea desde su núcleo familiar de origen o en el actual; lo que en ciertos casos podría convertirse en un detonante del pasaje al acto. La investigadora plantea sin caer en  reduccionismos que dichas situaciones de violencia, negligencia, falta de apoyo social, económico y/o sanitario podrían inducir a que una mujer que no se encuentre en estado de compleja alteración mental pueda cometer semejante acto. Entiende que en ciertos casos la desesperación, la falta de ayuda y la violencia  superarían las estrategias de afrontamiento posicionándola como víctima de sus emociones.

 Se piensa que condicionantes externos como la pobreza, la violencia doméstica padecida en su núcleo de origen (que muchas veces continúa en la vida adulta) , así como embarazos no deseados y/o encubiertos podrían también incidir en las circunstancias que las hicieran llevar a cabo un hecho tan atroz.

Cada sociedad tendrá en cuenta sus estándares éticos, culturales y jurídicos a la hora de decidir sobre la inimputabilidad o no del caso. Se entiende que una persona es inimputable cuando al momento de cometer el ilícito no estaba en condiciones de comprender su accionar o las consecuencias de éste. También será necesario evaluar si el trastorno mental es permanente o transitorio para determinar a nivel judicial las medidas pertinentes a tomar.

Desde el punto de vista judicial en Uruguay en casos de psicosis, de retraso mental profundo o de una alteración mental significativa, las autoras del delito son declaradas inimputables, debiendo  recibir tratamiento psiquiátrico y psicológico en confinamiento dentro de una institución psiquiátrica, pero  sin ser procesadas.

En la investigación llevada a cabo por Nin y su equipo se estudiaron casos de filicidio de los archivos del Instituto Técnico Forense del Uruguay comprendidos en el período (1997-2007)  Algunas de las preguntas que se plantearon e intentaron responder fueron:  “ ¿Las filicidas padecen una enfermedad mental que condiciona el acto? ¿Existe una relación directa entre el filicidio y la violencia familiar? ¿Qué motiva a una madre a cometer este delito? Entienden que “las mujeres no matan porque sí. Matan porque han vivido situaciones muy traumáticas, han estado sujetas a actos de violencia doméstica y en algunos casos puede identificarse con el agresor y volcar la violencia hacia sus hijos”, concluyen los investigadores.

Cabe destacar también que el filicidio puede estar vinculado a estados mentales patológicos que llevan a las mujeres a negar, en forma inconsciente el embarazo; a no reconocer al hijo como tal, pudiendo generarle rechazo. Incluso en ciertas ocasiones se pueden producir “homicidios sustitutivos” donde  en vez  de matar al cónyuge, matan a los niños por asociación o parecido; generalmente en casos de embarazos productos de violación o fruto de una relación de violencia doméstica. Asimismo la Dra. Bertha Castaño jerarquiza la importancia de los factores de riesgo asociados al  hecho como ser: tratarse de un hijo no deseado (producto de violación o incesto), niños  enfermos o con trastornos conductuales e hijos  que nacen durante crisis familiares entre otros.

Como se hizo referencia anteriormente algunos casos de filicidio están asociados a depresión o psicosis posparto. Independientemente de cuál sea el disparador del acto, en la mayoría de los casos las mujeres no cuentan con el apoyo social adecuado.

En la depresión puerperal en general la madre permanece ausente, triste y apática, sintiendo  muchas veces que ha perdido su personalidad y que permanece cautiva del bebé y no está en condiciones de contenerlo, sintiéndose generalmente superada. La tristeza dura mayor tiempo de lo que suele durar la tristeza posparto, surgen sentimientos de  desinterés por el niño, muchas veces acompañados de sentimientos de autodesvalorización y autorreproches con características melancólicas. “Se ven inútiles, inservibles, no saben si podrán criar a sus hijos” sostiene Nin; lo que podría convertirse en un posible factor de riesgo.

Los episodios psicóticos posparto pueden estar vinculados a patologías como la  esquizofrenia, en dicha enfermedad un episodio delirante puede ser  acompañado por alucinaciones  acústico verbales que le ordenen matar al niño obedeciendo a voces de comando.

Para la psicóloga forense Ana Nin en Uruguay  “los casos de filicidio aumentaron de uno a tres por año, a partir de 2002. La crisis económica que detonó ese año y el aumento de los casos de violencia doméstica a los que están vinculados subyacen como causas de ese incremento.” Dejando entrever el nexo entre contexto socio-económico y delito.

 Plantea que “si analizamos la casuística, vemos que muchas de estas mujeres padecen trastornos mentales importantes y severos” y eso refleja  la salud mental de la población. Entiende que si bien no es un número elevado de casos comparado con otros delitos, la violencia es también un gran problema de salud”.

Como se planteó la etiología de este delito es variada y multicausal, en este trabajo se intentó destacar la importancia no solo semiológica sino ambiental de las protagonistas de este tipo de delito.

Se aspira a que dichas variables sean tomadas en cuenta al momento de periciar para aportar datos fidedignos que sean de utilidad para que los magistrados puedan llegar a un buen dictamen.

Se coincide con la Dra Castaño quien sostiene que “el análisis y comprensión de la dinámica y del proceso filicida implica que tanto los psiquiatras como los jueces y las autoridades de salud y de bienestar social tomen en cuenta el contexto social y la salud mental de los y las filicidas para juzgarlos, para realizar acciones tendientes a prevenir este acto y para garantizarles un tratamiento adecuado.”

Bibliografía:

 

  • (1) Spinelli MG. Maternal infanticide associated with mental illness: prevention and the promise of saved lives. Am J Psychiatry2004; 16(9):1548-57.
  • (2) Bertha Castaño Henao. “Trastorno Mental y Filicidio”. Revista Colombiana de Psiquiatría, Suplemento No. 1, Vol. XXXIV, 2005.

(3)Liliana Aguirre.  “Madres filicidas :Mandato Maternidad e Infanticidio” [Internet] 2009.Disponible en:http://archivo.fundaciongedisos.org/index.php?id=1664

[ consulta 5 mar 2017].

  • Ricardo de la Espriella Guerrero. “Filicidio: una revisión.” Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXV / No. 1 / 2006.

11 Comments

  • Andrea dice:

    Gracias por el aporte, colega.
    Me resulta completamente nuevo el término, y a la vez, enriquece mis conocimientos para llevarlos a la práctica, puesto que trabajo con Niños, Niñas y Adolescentes, derivados por el Tribunal de Familia, por maltrato grave y ASI, y evidentemente, como dicen los estudios, una causal para terminar con la vida de sus hijos, puede ser el que la mujer es víctimas de VIF, en ese sentido, las mujeres que atiendo todas tienen antecedentes de maltrato y/o violencia doméstica.

    Saludos.

  • Carolina dice:

    Muy interesante la ponencia.

  • Víctor Manuel Arias Montoya dice:

    Muy interesante su aporte. Cada vez más se ven este tipo de comportamientos a nivel mundial, muchos de los casos no salen a la luz pública por el caso de los menores. Pero en este medio siempre alguien se entera y comenta. Considero que siempre hay una perturbación mental de cualquier naturaleza, desde la más simple a la más compleja y que al no tener capacidad de resolución de conflictos, decide terminar con lo que supone le perturba, en algunos casos.

  • David Carrera dice:

    Muy enriquecedor el material que usted presenta. Excelente ponencia.

  • Jaime Alberto Echeverri Vera dice:

    Muy buen aporte!
    Felicitaciones!!

  • Dr. Carlos Ruiz dice:

    Nuy interesante trabajo, gracias por compartir…

  • Cleta Antonia Torres Pérez dice:

    Considero que este tipo de temáticas abordadas en espacios como este generan gran interés e inquietud por saber más, en lo personal, agradezco la variedad en los tema como es el caso.
    Saludos!!

  • Ana Cecilia Padilla Muñoz dice:

    Interesante, es un fenómeno cada vez más común, en la que es una tristeza escuchar el porque sucede; la característica más común en México es la desesperación por la pobreza, en el que la mujer mata a los hijos y a sí misma al no encontrar solución a sus problemas económicos

  • ANGELA CRISTINA TAPIAS SALDAÑA dice:

    Apreciada Lic. Jacqueline:

    Muy valiosa la reflexión sobre este tema! En efecto clarifica la importancia de la salud mental y desmitifica la existencia del “Impulso materno”

    Angela T

  • eli Hrastnik dice:

    buen dia: muy interesante el articulo sobre todo por lo que se suele pensar del inexistente “instinto materno”. es interesante tomar en cuenta cada caso particular, ya que por lo general estan presentes las variables predisponentes como ser la violencia, la falta de apoyo familiar y social, embarazos no deseados o producto de abusos sexuales. pero creo que conocer los motivos y comprenderlos nos sigue costando ya que generalmente es el juez quien termina determinando el estado de inimputabilidad, que al fin y al cabo encuadra juridicamente el caso. las causales son variadas y muchas de ellas inexplicables. generalmente las explicaciones suelen limitarse al encuadre juridico y a las causales que determinan la inimputabilidad, y no a las causales subjetivas que suelen estar presentes en cada madre.
    buena reflexion.

  • Edgar Niño dice:

    Gracias por compartir este conocimiento

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