9 Comments

  • Gracie Cano M dice:

    Excelente contenido y excelente disertación. Felicitaciones…

  • Jaime Alberto Echeverri Vera dice:

    Excelente ponencia! Muy ilustrativa.
    Felicitaciones!

  • mariela victoria dice:

    Excelente retroalimentacion sobre el ejercicio de la psicología jurídica y forense.

  • Dr. Carlos Ruiz dice:

    muy buena presentación,muy interesante,, gracias

  • Carolina dice:

    Excelente ponencia! Gracias por compartirlo

  • Ángel Giovanny Ramos Gómez dice:

    Doctora Sonia, cordial saludo.

    Antes que nada quiero felicitarla por tan excelente presentación, en la cual nos desglosa y nos da un panorama REAL de lo que es nuestro sistema penal penitenciario. Sin embargo, quisiera ampliar su tesis haciendo énfasis en el siguiente aspecto.

    Cunado nos habla de la salud mental en el ámbito penitenciario, debe hacerse una gran claridad en que este es uno de los factores que incide notoriamente en el crecimiento de la conducta del delincuente. Si bien es cierto que el privar de la libertad a un individuo que se enmarca dentro del ambiente delictivo, la función del estado es RESOCIALIZARLO, evento, que en el peor de los casos no sucede.

    Nuestros centros carcelarios sin distingo de clase o “razón social a la que pertenezca” (Servidores públicos) se han convertido en verdaderas universidades de profesionalización de delincuentes de toda clase de pelambre, sin olvidar que en asocio de sus mismos custodios también servidores públicos se han convertido en verdaderos catedráticos del hampa.

    A esto debe sumarse el papel que juega y desempeña nuestro propio sistema de justicia, que a pesar de tener materialmente todo tipo de aservo probatorio permite, coadyuva y cohonesta con la misma conducta delictiva, al permitir prebendas como la casa por cárcel o en el peor de los casos en libertad, por algún vicio o tecnicismo jurídico.

    No obstante, se debe analizar que estos tipos de trastornos han suscitado todo tipo de enfermedades mentales, que han desembocado en el degeneramiento social y cultural de nuestra sociedad al permitir conductas tales como la corrupción a todo nivel que van desde el alto ejecutivo o mandatario, hasta el mas desdichado o desarraigado habitante de Colombia.

    Ante este desafortunado panorama no queda nada más que concluir, que la salud mental en nuestro ámbito penitenciario no recibe ningún tipo de aporte favorable a nuestra sociedad, sino que por el contrario, degenera y reduce las posibilidades para que un infractor de la ley pueda regenerar algún tipo conducta que favorezca su salud mental y el bienestar de una sociedad afectada por todo tipo de delitos y conductas.

    Gracias.

  • Pedro Jose Rondon dice:

    Muy imteresante tema abordado desde una optica cientifica y real.

  • ANGELA CRISTINA TAPIAS SALDAÑA dice:

    Apreciada Sonia:

    Esta problemática es tan real, como compleja! Me genera curiosidad si ese tema es clínico o penitenciario….?
    Quedo atenta a conocer su opinión experta.

    Angela T

  • Edgar Niño dice:

    La situación muestra la realidad de esta problemática

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