APORTES DE LA PSICOLOGÍA JURÍDICA A LA CRIMINOLOGÍA Y AL DERECHO

Posted by ALPJF | ARTICULOS | Saturday 20 February 2010 5:21 pm

APORTES DE LA PSICOLOGÍA JURÍDICA A LA CRIMINOLOGÍA Y AL DERECHO

Angela C. Tapias Saldaña

Esp. Peritaje Psicología Jurídica U. De Murcia-España

Docente Universitaria en Colombia

La Psicología jurídica comprende el estudio, asesoramiento e intervención sobre el comportamiento humano que se desarrolla en un ambiente regulado por normas legales. Ha sido también denominada psicología forense, psicología judicial, psicología criminológica, psicología legal, la autora asume que la denominación adecuada es la de Psicología Jurídica por ser un término amplio que cubre todas las área de aplicación y por tener una correcta concepción etimológica y epistemológica.

La Psicología Jurídica constituye un área de especialización de la psicología general, cuyos aportes eran requeridos en los tribunales de los Estados Unidos desde 1.792, en España por los psiquiatras forenses en 1.891 y en otros países Europeos tras conocer los aportes tempranos que hicieron al respecto autores como Lombroso en Italia en 1.876 y Kestschmer en Alemania 1.955, entre otros menos destacados.

Según Urra, J. (1.993) la Psicología Jurídica tiene varios antecedentes internacionales desde 1.792 hasta 1.960, aunque se puede hablar de su institucionalización recientemente y de manera especial en dos países que son Estados Unidos y España. En Estados Unidos en 1.970 cuando la American Psychological Asociation APA define el rol del psicólogo jurídico y en España en los años 80 cuando el Colegio Oficial de Psicólogos realiza un congreso en el que designa una sección de psicología jurídica e inicia la publicación del Anuario sobre el mismo tema.

El desarrollo reciente generó un evidente crecimiento en el volumen mundial de sus publicaciones, la incorporación del tema en las universidades en niveles de pre y postgrado y también la apertura de plazas de psicólogos en instituciones relacionadas con la administración de la justicia tanto en Iberoamérica como en el mundo anglosajón.

Este artículo tiene como objetivo continuar la difusión de lo que es la psicología jurídica como disciplina, de sus aportes y aplicación a la Criminología y al Derecho, para lo cual hará énfasis en la explicación de sus campos de acción.

Existen múltiples listas que intentan explicar las áreas de aplicación de la psicología jurídica, como la de Clemente (1.995), la de Muñoz Sabaté (1.980) y la del Colegio Oficial de Psicólogos de España (sf) estas listas presentan entre sí ciertas coincidencias y también contradicciones, pero no se ha unificado una estructura suficientemente clara que permita introducir fácilmente al lego. Por esto la autora ha decidido realizar la siguiente propuesta de clasificación de las áreas de aplicación de la psicología jurídica:

La aplicación de la ps. jurídica a la división de “Personajes” tiene como objeto de estudio e intervención a las personas que protagonizan el conflicto y el abordaje del mismo. Se explican a continuación.

Agresor:

Esta área incluye el estudio, tratamiento y prevención de la conducta desviada (discusiones epistemológicas señalan que no es correcto afirmar que se estudia al agresor como tal, sino a su conducta criminal).

Cobija el estudio explicativo bio-psico-social de la génesis de la conducta antisocial y de su modificación. Dentro de los modelos biologicistas se encuentran tesis de autores como Raine, A.(1.999) que estudió la relación del comportamiento homicida con la actividad del sistema nervioso central con técnicas de neuroimagen; o teorías sobre determinantes genéticos de conducta violenta. Arboleda, J.(2.000 ).

Dentro de los modelos psicológicos explicativos se encuentran teorías como la de Hare, R.(1.999) sobre personalidad psicopática o como la teoría de Eysenk citado por Bartoll, C(1.999), sobre personalidad criminal. Romero, E. ( 2.001) ha enunciado otros factores psicológicos que han sido corelacionados con la conducta delictiva como la autoestima distorsionada, el locus de control externo o atribución externa de la responsabilidad y la falta de empatía como facilitadora de la conducta violenta.

La incidencia de los factores sociales ha sido explicada por Kazdin, A.(1.988) cuando refiere la influencia de ciertos factores familiares, escolares o del grupo de pares en relación de la aparición de conducta antisocial.

Esta área incluye también todo lo relacionado con modificación y tratamiento de la conducta criminal en contextos penitenciarios y de reclusión de menores, para profundizar sobre este tema se sugiere leer a Garrido, V. (1.996).

En este mismo contexto se puede ubicar la elaboración de perfiles de poblaciones criminales, como lo hizo Egger,S (1.999) al describir el perfil del asesino serial, o como lo hizo Redondo, S. (1.996) al definir el perfil del violador, o Urra, J. (1.997) al hablar del perfil del menor que maltrata a sus padres.

Víctimas:

Este nuevo apartado se dedica al estudio, prevención, tratamiento y asesoría (individual y grupal) a las víctimas del delito, para ayudarlas a reestablecerse y/o disminuir su potencialidad para convertirse en agresores. Esta área incluye la realización y análisis de encuestas de victimización fuera de las instituciones del estado para detectar cifras negras Soria, M.(1.993). También cobija la intervención en crisis para víctimas de delitos violentos, la asesoría a las víctimas para remitirlas según sus expectativas al sistema judicial, de protección o a asesoría psicológica, como es necesario en casos de violencia conyugal, asesoría psicojurídica para que las víctimas exijan el restablecimiento de sus derechos o la reparación por medios civiles como la indemnización, terapia de apoyo para víctimas indirectas como las familias de los secuestrados y asesoría al gobierno sobre políticas de manejo de grupos de víctimas de la violencia social.

Profesionales:

En esta sección se tratan temas de selección, capacitación y asesoría a todos las personas que colaboran con la administración de la justicia como abogados, técnicos judiciales, profesionales de la policía, de las fuerzas armadas, guardianes penitenciarios y otras personas (médicos forenses, antropólogos forenses, etc).

En cuanto a selección según informa…..( ) se han diseñado instrumentos de evaluación de valores y actitudes específicos como el cuestionario de valores interpersonales de Gordon(1.977) y se han elaborado perfiles ocupacionales.

También los psicólogos pueden orientar para la organización idónea del sistema de administración de la justicia, estudios sobre diagnóstico y mejoramiento del clima organizacional en instituciones judiciales como las fiscalías o en instituciones policiales y militares, administración de instituciones militares. Se incluye también la asesoría sobre variables psicológicas que influyen en el trabajo del profesional, como lo señala Myers(2.000) factores que influencian en jueces y jurados; o Cornelius,G.(1.992)sobre fuentes y manejo de estrés en guardianes penitenciarios.

Y por su puesto los psicólogos pueden realizar Intervenciones terapéuticas para evitar el síndrome de agotamiento o para disminuir niveles de alteración psicológica debida a la ocupación como afrontamiento del estrés post-combate.

Otras personas en conflicto:

Nos referimos a personas que han recurrido al sistema judicial para dirimir sus conflictos, pero que no necesariamente se encuentran involucradas en delitos y por lo tanto no han sido afectadas por la conducta criminal, sino por conflictos relacionados con derecho civil, laboral o administrativo. Incluyendo este aspecto es evidente que la psicología jurídica es más amplia que la psicología criminológica, ya que esta se relaciona casi exclusivamente con el derecho penal.

Dentro de este grupo se incluyen procesos civiles en los cuales el psicólogo tiene una alta ingerencia como asesor en los juzgados de familia para asesorar procesos de custodia de los hijos y de régimen de visitas postdivorcio (Ibañez, V.; Luis, P.1.998).

La división de “PROCESOS” tiene como objeto las labores, los procedimientos, por eso implica actividades como:

Peritaje:

Es un procedimiento que consiste en realizar evaluación psicológica de las partes en conflicto para que se tomen decisiones de orden judicial relacionadas, ya sea en derecho civil, penal, administrativo, laboral, penal militar, etc.

Com ejemplos de interacción de la psicología en esta área se encuentran la evaluación de imputados que cometieron delitos y como defensa argumentan que padecen de transtorno mental, según Tapias, A y cols(2.001)estos casos requieren ser evaluados porque pueden ser simulados para argumentar inimputabilidad. Los psicólogos también pueden evaluar personas que realmente padecen trastornos mentales y deben pasar por procesos civiles de interdicción; o evaluar las perturbaciones psicológicas de una persona tras ser víctima de un delito o las alteraciones neuropiscológicas de una persona que ha padecido un trauma craneoencefálico tras un accidente de trabajo o de tránsito, o evaluar la capacidad para continuar en la carrera militar o policial por el surgimiento de una psicopatología.

Los psicólogos desde esta área de aplicación pueden realizar la evaluación y asesoría en técnicas de investigación judicial como la elaboración de perfiles psicológicos de agresores desconocidos con base en la escena del crimen. (Tapias, A. y cols 2.001).

Esta área cobija la mayoría de los aportes de la psicología del testimonio como es la evaluación de la veracidad del testimonio a través de técnicas psicológicas informadas por Raskin, D.(1.994) como el polígrafo o detector de mentiras; reseñadas por Offe, H.(2.000) como el análisis de contenido basado en criterios y otras explicadas por Masip, J. Y Garrido, E. (2.000) como los indicadores conductuales de la mentira.

También implica el diseño de técnicas adecuadas para obtener declaraciones de víctimas y de testigos como la entrevista cognosctivia Geiselman, E. y Fisher, R (1.994) y de evaluación a través del uso de muñecos anatómicos de población infantil en casos de abuso sexual infantil (Diges, M.; Alonso-Quecuty, M.1.994)

Asesoría a los abogados y a la norma:

En esta división se incluye el estudio de las normas y asesoría sobre consecuencias judiciales más adecuadas para modificar el comportamiento antisocial, como también la

orientación a los abogados sobre los argumentos psicológicos que se pueden esgrimir a favor de sus clientes, sobre las relaciones psicológicas entre el representante de la justicia, su cliente y consigo mismos, además de capacitarlos en técnicas de oratoria, de persuación y de conducción de interrogatorios.

Conciliación:

En este aspecto el psicólogo puede desempeñarse como conciliador o asesorar a otros mediadores sobre fenómenos y técnicas psicológicas que influyen en una negociación que tenga consecuencias judiciales. Adicionalmente puede Investigar y desarrollar nuevas técnicas para la negociación.

Este rol incluye también la capacitación a otras personas para que medien en procesos de conciliación, diseño de estrategias de negociación Godoy, S.(1.998).

Esta es la última aplicación que buscaba presentar la autora, que ahora culmina con unas apreciaciones finales.

A través de este recorrido de las áreas de aplicación se pretendía evidenciar los múltiples aportes de la psicología a la criminología y al derecho, así como presentar un esbozo de los desarrollos científicos a disposición para auxiliar al sistema de administración de la justicia. Para los lectores que pertenecen al área profesional de la psicología y de la psiquiatría intenta motivar para la profundización y difusión de este campo de conocimiento.

Para desarrollar este escrito se propuso un esquema que cumple con la función básica de difundir con claridad las áreas de aplicación, pero como todo esquema es insuficiente y no puede tener límites estrictos ya que algunas aplicaciones podrían cobijarse bajo varias y diferentes categorías. Ej. La elaboración de perfiles criminales puede incluirse como un “Proceso” dentro de Peritaje (ps. forense) o bajo el rótulo de agresores como procedimiento aplicado a un “Personaje” en particular. Otro ejemplo seria el del proceso de mediación que puede entenderse como un proceso independiente, pero también puede aplicarse a la relación entre víctima y agresor. O cuando los profesionales generan en las víctimas una lesión mayor, que es un tema que podría clasificarse dentro de víctimas , pero también dentro de profesionales. Así podrían citarse muchos ejemplos más, lo cual indica que existe además un obvia relación entre los personajes y los procesos del esquema que presente.

Este breve escrito se suma al volumen de publicaciones del área, pero pretende adicionalmente permitir al lector formarse una estructura mental de las áreas de aplicación de la psicología jurídica y así la cuestione y la mejore.

REFERENCIAS.

Arboleda, J. (2000) Violencia y trauma: aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Trabajo presentado en VII Simposio Internacional de actualizaciones en psiquiatría. (2.000) Memorias publicadas en Colección Educación Médica.Vol 31, 21-30 Bogotá: Universidad el Bosque

Bartoll, C. (1.999) Criminal Behavior: a psychosiocial approach. Prentice Hall:New Jersey

Clemente M. (1.995) Fundamentos de psicología jurídica. Madrid: Pirámide.

COP. (1.99-) Papeles del psicólogo. Psicología Jurídica.

Cornelius, G. (1.992) Understanding prison culture ins the key to inmate menagement. Corrections today, 1.992, December, 138-143

Diges, M. Alonso-Quecuty,M. (1.994) El psicólogo forense experimental y la evaluación de credibilidad de las declaraciones en los casos de abuso sexuala menores. Poder Judicial, Sep. 94, 43-66

Egger, S. (1.999) El perfil del asesino en serie y de sus víctimas. Trabajo presentado en Reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia. Psicópatas y asesinos en serie Centro Reina Sofía Valencia 15-16 Noviembre de 1.999

Garrido, V. (1.996) ¿Se puede reeducar al psicópata? En Echeburúa, E. (1.996) Personalidades violentas. Madrid: Pirámide

Geiselman, E. Fischer, R. (1.994) La entrevista cognitiva para víctimas y testigos de crímenes. En Raskin, D. Métodos psicológicos para la investigación y pruebas criminales (1.994) Bilbao:DDB

Godoy, S. (1.998) Mediación familiar. Curso de especialización en Mediación y Peritaje Psicológico. Universidad de Murcia.

Hare, R. (1.999) La naturaleza de los psicópatas: algunas observaciones para entender la violencia depredadora humana. Trabajo presentado en Reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia. Psicópatas y asesinos en serie. Centro Reina Sofía Valencia 15-16 de Noviembre de 1.999

Ibañez, V.; Luis de, P. (1.998) Intervención psicológica pericial en derecho de familia. En Marrero, J.L. (1.998) Psicología jurídica de la familia. (1.998) Madrid: Fundación Universidad empresa.

Kazdin, A. (1.988) Características, factores de riesgo y correlatos En Kazdin (1.988) Tratamiento de la conducta antisocial en la infancia y en la adolescencia. Barcelona: Martínez Roca

Massip, J. Garrido, E. (2.000) La evaluación de la credibilidad del testimonio en contextos judiciales a partir de indicadores conductuales.Anuario de Psicología jurídica Vol.10, 93-133

Myers, D. Psicología social. 2.000 Colombia: McGraw Hill

Offe, H. (2.000) El dictamen sobre la credibilidad de las declaraciones de testigos. Anuario de Psicología Jurídica (2000) Vol.10, 11-25

Muñoz Sabate, L. Bayes, R. Munne, F. (1.980) Introducción a la psicología jurídica. México: Trillas.

Raine, A (1.999) Psicopatía, violencia y neuromágenes.Trabajo presentado en Reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia. Psicópatas y asesinos en serie. Centro Reina Sofía Valencia: 15-16 Noviembre de 1.999

Redondo, S. (1.996) Perfil del delincuente sexual. En Enrique, E (1.996) Personalidades violentas Madrid: Pirámide

Raskin, D. (1.994) Técnicas poligráficas para la detección del engaño. En Raskin, D. (1.994) Métodos psicológicos para la investigación y pruebas criminales. Bilbao:DDB

Romero, E. (2.001) Psicología de la conducta criminal. En módulo 5 del máster en Psicología Forense Internacional. Universidad de Granada: Asociación Española de Psicología Conductual (2.001)

Soria, M. A. La víctima entre la justicia y la delincuencia (1.993) Barcelona:PPU

Tapias, A.; Avellaneda, L.; Moncada, M.; Perez, I. (2.001) Elaboración de perfiles de criminales desconocidos con base en la escena del crimen. Bogotá: Universidad el Bosque. Tesis de grado

Tapias, A.; Bello, D.; Gonzalez, J.; Vesga, J. Ensayo sobre cirterios de simulación de psicopatología para argumentar inimputabilidad en procesos judiciales. Bogotá: Universidad el Bosque. Tesis de grado

Urra, J.Confluencia entre psicología y derecho (1.993) En Urra, J. Y Vázquez, B. (1.993) Manual de psicología forense. Madrid:Siglo XXI

Urra, J. (1.997) El menor maltratado o maltratante. En Urra, J.; Clemente, M. Psicología Jurídica del menor. (1.997) Madrid: Fundación Universidad Empresa

EL PERITAJE PSICOLÓGICO: UN INSTRUMENTO PARA ADMINISTRAR JUSTICIA A LAS VÍCTIMAS

Posted by ALPJF | ARTICULOS | Tuesday 16 February 2010 5:51 pm

Angela C. Tapias Saldaña

Esp. Peritaje Psicológico.

Miembro del Centro de

Criminología Universidad Javeriana

Un proceso judicial sin pruebas es como una máquina sin energía, aunque sepamos cual es la verdad ello no es suficiente porque se hace necesario demostrarlo, tal vez estemos seguros de que una persona es una víctima y eso debería ser suficiente para que ella fuera protegida por el Estado y pudiera impulsar toda la acción del aparato judicial, pero tenemos que evidenciar que hubo un delito, sustentar que hay una persona afectada en sus bienes jurídicos, justificar que hay una víctima a través de alguno de los medios probatorios previstos por el estatuto procesal penal entre los que se encuentra el peritaje.

El peritaje debe ser practicado de manera imparcial, lo que aparentemente contradice el título de este documento, pero al comprender que independientemente de si se dictamina sobre el sujeto activo o pasivo del delito, es decir, independiente de si se es evaluado por un psicólogo forense desde el estado de posible víctima o agresor y al margen de las creencias o actitud personales del perito; es un procedimiento que se realiza para descubrir la verdad y si ello sucede siempre se estará haciendo justicia y favoreciendo a la víctima, es decir, a quien haya padecido el delito o a quien sea inculpando injustamente. Estos dos elementos el de establecer la verdad y hacer justicia son parte de la triada que propone Sampedro (2.001) para que podamos vivir felices y con dignidad, de manera que el psicólogo forense ejerce un papel fundamental en la construcción social.

Según este planteamiento el peritaje psicológico es un procedimiento matizado con responsabilidad social para auxiliar a las víctimas (porque todo delito causa varias víctimas según Beristain 2.001) y uno auxiliar de la justicia; la norma indica que puede ser realizado desde el ámbito oficial art.249 CPP no oficial o privado Art.250 CPP, aunque tradicionalmente los profesionales del Derecho han recurrido al Instituto oficial encargado, tal vez por la percepción de mayor respaldo institucional o por el desconocimiento de que existen otros peritos tanto o más confiables que los oficiales o por el pequeño índice de profesionales capacitados en el área o por la poca difusión del peritaje psicológico como una práctica privada, como sea es una necesidad incrementar desde todas las disciplinas el uso de este medio probatorio.

A continuación deseo presentar anecdóticamente casos en los cuales resulta evidente y relevante esta intervención profesional, como es la frecuente situación de niños (as) abusados sexualmente que no presentan evidencia física del delito, ya sea porque fueron abusados por medio de caricias o de exhibición del abusador o porque ha pasado demasiado tiempo al momento de denunciar y de presentarse a la práctica del examen sexológico medico-legal, en estos casos es destacable el papel del testimonio del niño y el dictamen pericial del psicólogo de la credibilidad de su relato. Una de las razones para dudar del testimonio que rinde el (la) niño(a) ante autoridad competente es la creencia popular de que los niños son mentirosos, actúan y hablan de acuerdo con su fantasía, son sugestionables etc, argumentos todos que han sido estudiados científicamente y llegan a la conclusión de que los niños son testigos competentes, que el profesional que reciba su declaración debe capacitarse en específicas técnicas de entrevista, que existen estrategias forenses para evaluarlos y para emitir un dictamen sobre la credibilidad de sus contenidos. Todos estos conocimientos pueden asesorar decisiones judiciales en casos de abuso sexual infantil si se recurre a ellos.

Al caso que me refiero en particular es un tanto grotesco, por lo cual pido excusas al lector, se trata de un niño que informó haber sido abusado y el defensor del imputado argumentó mitomanía infantil, razón por la cual solicitó un peritaje psicológico. Durante la evaluación forense el niño informó que el señor X “lo molestaba” y que le había metido “el pipi” en la boca y se había “orinado”. A su declaración añadió detalles del lugar, de la interacción, reprodujo conversaciones entre ambos, interrupciones inesperadas y otros más aspectos que coinciden con los criterios de realidad establecidos por la técnica de Análisis de Contenido Basado en Criterios Steller y Koenhken ( sf )que es una técnica de evaluación psicológica forense que se utiliza con frecuencia en varios países, pero que aún no ha sido validada (estudiada psicométricamente) ni aplicada con población colombiana, según conocimiento de la autora, razón por la cual esta adelantando investigaciones académicas al respecto.

Otra circunstancia que se debería asociar indefectiblemente con el peritaje psicológico es la presencia o presunción de lesiones cerebrales, ya que hay que establecer con precisión el diagnóstico, el pronóstico, la causa y el abordaje medico-legal de estas patologías. Para realizar este diagnóstico Sierra, Jiménez y Bunce (2.001) sugieren recurrir siempre al uso de pruebas neuropsicológicas que permitan identificar los déficits con exactitud. Recurriendo a la fuerza de lo narrativo enunciaré el caso de un joven que tras un trauma craneoencefálico como consecuencia de un accidente de tránsito padeció un trastorno poco evidente y no diagnosticado del control de los impulsos, trastorno que lo llevó a cometer un homicidio y que después de cumplir con las medidas de protección impuestas por ser menor de edad, regresa acudiendo a la justicia para ser evaluado y así justificar que el sistema de seguridad social le brinde el tratamiento que requiere. Con una evaluación neuropsicológica forense se habría podido establecer el diagnóstico a tiempo y justificar el tratamiento neurológico? Se habría podido evitar el homicidio? Por qué el joven tiene que suplicar se le brinde un tratamiento? No es apenas un deber de los profesionales de la administración de la justicia aportar todos los conocimientos de la ciencia para evitar dramas como este?

El peritaje psicológico también encuentra justificación cuando se trata de establecer las perturbaciones psicológicas (Art.115 CP) posteriores a situaciones violentas, por ejemplo el vigilante de un Banco que desencadena una agorafobia (temor a los espacios abiertos) tras presenciar un hurto violento en el que se cometió homicidio y haber padecido el ser amenazado, golpeado y apuntado con un arma de fuego durante varias horas. La psicopatología es apenas comprensible y obviamente le incapacita para desempeñarse laboralmente razón por la cual el sistema de riesgos profesionales y/o el de seguridad social le debe algunos beneficios protectores y parciales, ya que el perito también debe informar que es una psicopatología que se supera con tratamiento, de manera que no se requiere una indemnización o pensión para toda la vida. Aportar estas informaciones adicionales tiene implicaciones éticas y de justicia por parte del psicólogo forense.

Otras situaciones victimizantes como las de violencia intrafamiliar ameritan la intervención del peritaje psicológico, por ejemplo cuando el padre de familia ejerce violencia conyugal y maltrato infantil y es denunciado en una oportunidad en la cual no existen evidencias medico-legales del abuso, entonces se puede recurrir a la evaluación psicológica para establecer el perfil de las víctimas, según Echeburúa y Corral (1.998) es muy probable que la mujer presente estrés postraumático, que tenga altos índices de ansiedad y depresión, además de bajos índices de autoestima y de funcionamiento global. A través de este peritaje se puede dictaminar con bajísimo margen de error que esta padeciendo violencia intrafamiliar y dar paso a las medidas de protección o judiciales elegidas con consentimiento de la víctima y asesoradas por la pericia del psicólogo forense.

Pero hay que aclarar que no solo cuando se evalúa a las víctimas se les puede auxiliar, también el adecuado dictamen psicológico forense de los transgresores puede ser una manera de proteger a las víctimas o de prevenir situaciones victimizantes con otras personas; lo que sucede cuando se evalúa a un homicida sexual serial del que se presume es psicópata (que es diferente del psicótico, del antisocial, del sociópata y del trastorno antisocial de la personalidad) según los criterios de Hare (1.999) a través del PCL-R que es otra estrategia de la evaluación psicológica forense. Si en la evaluación se confirma el diagnóstico de psicopatía se debe informar que este cuadro diagnóstico no tiene correlación con la inimputabilidad y que la medida recomendada es de máxima seguridad en el tratamiento penitenciario, debido a que los tratamientos psicológicos existentes no muestran eficacia. Esta intervención pericial solo podría realizarla un psicólogo forense debidamente capacitado y actualizado con el conocimiento mundial y redundaría en el bienestar de las víctimas y de la sociedad en general.

Y para finalizar escribo una nota especificando que el peritaje psicológico se interesa por personas que no necesariamente son víctimas de delitos, pero que en todo caso pueden ser personas desprotegidas que requieren de apoyo estatal como en los procesos de Interdicciones, que son procesos civiles fundamentados con frecuencia en la existencia de un trastorno mental que incapacita a la persona a ejercer sus derechos y sus deberes. Es decir, la evaluación psicológica forense trasciende el ámbito penal y puede incursionar en el Derecho Civil, el de Familia, el Administrativo, el Disciplinario, el Militar, etc. Y para que se haga una realidad cada vez más frecuente que las víctimas sean apoyadas por este medio probatorio se requiere que los profesionales de la Psicología y del Derecho den a conocer sus aportes.

REFERENCIAS

Beristain, A. (2.001) Algo mejor que la desacralización de la pena kantiana (protagonismo de las víctimas) En Universitas Diciembre de 2.001 (102) 9-16.

Colombia. Código Penal. Ley 599 de 2000. Legis Editores S.A.

Colombia. Código de Procedimiento Penal. Ley 600 de 2.000. Legis Editores S.A.

Echeburúa, E.; Corral, Paz de (1.998) Manual de violencia familiar. España: Siglo XXI

Hare, R. (1.999) La naturaleza de los psicópatas: algunas observaciones para entender la violencia depredadora humana.Trabajo presentado en la Carta reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia. Psicópatas y asesinos en serie. Centro Reina Sofía para el Estudio de la violencia. Valencia 15-16 de Noviembre de 1.999.

Sampedro, J.A. (2.001) La memoria de las víctimas: un instrumento en la superación del terrorismo. En Universitas Diciembre de 2.001 (102) 17-27.

Sierra, J.; Jiménez, E. y Bunce, D. (2.001) Técnicas de evaluación en psicología jurídica y forense. Documento elaborado para el Máster Internacional en Psicología Forense. Universidad de Granada.

Steller, M.; Koehnken, G. (sf) Análisis de declaraciones basado en criterios. En Raskin, D. (1.994) Métodos psicológicos en la Investigación y pruebas criminales. Bilbao: DDB.

ESTRATEGIAS PSICOLÓGICAS PARA EVALUAR VERACIDAD DE TESTIMONIO

Posted by ALPJF | ARTICULOS | Thursday 4 February 2010 6:40 am

ESTRATEGIAS PSICOLÓGICAS PARA EVALUAR VERACIDAD DE TESTIMONIO

Ps. Angela C. Tapias Saldaña.

Especialista Peritaje Psicología Jurídica.

Cuándo un indagado o un testigo están diciendo la verdad?

Este ha sido uno de los requerimientos más frecuentes del Derecho hacia la Psicología, en otros aspectos el Derecho puede mostrarse reticente a aceptar la ayuda de la Psicología, pero ante un aspecto crucial y plenamente humano resulta atraído por el conocimiento de esta disciplina. A esto se suma el mito de que los psicólogos tenemos estrategias mágicas para conocer en profundidad a las personas, cuando lo que realmente se ha hecho es una observación sistemática que permitió identificar indicadores conductuales, lingüísticos y fisiológicos de la verdad. A estas estrategias es a la que se dedica la presente digresión.

Se hará una descripción crítica de métodos como el Polígrafo, comúnmente denominado detector de mentiras, de la Hipnosis, del Análisis de Contenido Basado en Criterios, de los Indicadores Conductuales de la Mentira, del Análisis del Estrés de la voz y de las Entrevistas asistidas con drogas.

POLÍGRAFO

El polígrafo es un instrumento de medición de respuestas fisiológicas, pulso y respiración comúnmente, pero puede incluir otro tipo de respuestas del Sistema Nervioso central como la respuesta galvánica de la piel, la tensión arterial. etc. Se basa en el principio de que el hecho de mentir genera una mayor activación autónoma central que no se aprecia a simple vista, sino que se mide a través de instrumentos adecuados, que se utilizan mientras se le formula un cuestionario verbal de preguntas de si o no.

La aplicación de esta prueba requiere el establecimiento de una línea de base, es decir, de la medición de las respuestas fisiológicas ante preguntas neutras, así se establece cual es el nivel típico de reacción de la persona y los resultados de elevación de la activación se realizarán intraindividualmente (del evaluado en comparación consigo mismo cuando esta tranquilo). De esta manera se superan las críticas con respecto a sujetos ansiosos que por su neurobiología presentarán respuestas elevadas y serán clasificados como mentirosos, este procedimiento eleva la validez de la técnica porque aplica un procedimiento justo de no comparación respecto a las respuestas de otros, sino contra las respuestas de si mismo.

Esta técnica ha sido conocida en el mundo entero, aunque no se utiliza en Europa, si se aplica ampliamente en algunos Estados de EEUU y ha sido utilizada por organismos del Estado en Colombia, aunque no ha sido instaurada formalmente como una estrategia para la investigación judicial.

Por supuesto es una estrategia que también ha tenido sus detractores fundamentados en la realidad de personas que pueden falsear los resultados (psicópatas o personas entrenadas), es decir, no es una técnica infalible y además es costosa a nivel técnico y humano.

Previendo algunas de estas dificultades y en interés de salvaguardar sus beneficios, aproximadamente la mitad de los Estados de la potencia del norte han normatizado el uso del polígrafo (debe ser aceptada por todas las partes del proceso, la admisibilidad de los resultados esta sometida a discreción del juez, entrenamiento del profesional, condiciones de administración de la prueba, posibilidades de error). Morris (sf) en Raskin (1.994)

La recomendación para Colombia sería utilizarlo con una baja frecuencia, en casos especiales como un elemento indicador, no como la panacea de la tecnología biomédica.

LA HIPNOSIS

Consiste en una técnica de sugestión que lleva al hipnotizado a estados de relajación que se acompañan de un menor autocontrol y favorecen elicitar los recuerdos. El hecho de que las técnicas de relajación elevan la capacidad de rememoración es reconocido por las culturas orientales, asiáticas y occidentales, en nuestro meridiano se ha conocido como una técnica derivada del psicoanálisis y se ha explicado como un adormecimiento del superego y del yo y por ello una burla de los filtros psicológicos que impiden el recuerdo.

Al parecer es una estrategia que se ha utilizado más con víctimas y testigos que con sindicados, lo cual señala una de sus debilidades. A esto se agrega que no todos los sujetos son susceptibles de ser hipnotizados, porque esto depende del nivel de sugestionabilidad de cada sujeto, es decir, su capacidad para ser hipnotizado.

Otra de las críticas que ha recibido es que es una estrategia que favorece la sugestión y así puede inducir información post-suceso deliberada o involuntarimente, todo lo cual va en detrimento de la preservación de la prueba y de la cadena de custodia. Esta información inducida posteriormente puede ayudar a que se comentan injusticias, más que a descubrir la verdad como lo evidencia Loftus en su artículo sobre recuerdos reprimidos.

En Estados Unidos se ha reglamentado su uso y admisibilidad en ciertos estados así por ejemplo se ha determinado que la declaración previa a la hipnosis se debe preservar en un video, al igual que deben ser gravadas las sesiones de hipnosis para su posterior análisis crítico, que la sesión se debe realizar por un psicólogo o psiquiatra con experiencia, que debe ser un profesional independiente, durante el examen solo deben estar presente el sujeto y el hipnotizador. Morris (sf) citado por Raskin (1.994)

A mi modo de ver esta estrategia presenta mayores debilidades que otras y creo que pueden usarse métodos alternativos mayormente “objetivos” para favorecer el recuerdo como las estrategias mnemotécnicas, la relajación, la entrevista cognoscitiva, etc.

ANÁLISIS DE CONTENIDO BASADO EN CRITERIOS

Implica el análisis del relato de los hechos posterior a la entrevista con base en la presencia o ausencia de 19 indicadores de realidad propuestos por Steller y Kohenken (1.994) (estructura lógica, elaboración inestructurada, cantidad de detalles, engranaje contextual, descripción de interacciones, reproducción de conversaciones, complicaciones inesperadas, detalles inusuales, detalles superfluos, incomprensión de detalles relatados con precisión, asociaciones externas relacionadas, relatos del estado mental subjetivo, atribución del estado mental del autor del delito, correcciones espontáneas, admisión de falta de memoria, dudar del propio testimonio, autodesaprobación, perdón al autor del delito, detalles característicos de la ofensa). Es una estrategia que nació en Alemania hacia 1.950 y que se ha utilizado específicamente para evaluar la veracidad del testimonio de niños abusados sexualmente. Existe documentación de que esta técnica se utiliza en países de diversas culturas (Canadá, Japón, España entre otros) lo cual indica su posibilidad de aplicación transcultural, también existen varios estudios de validez que confirman su eficacia; no obstante existen también informes de sus dificultades como por ejemplo que solo se puede aplicar a niños abusados, que se cree que existe subjetividad en la calificación del forense en cada uno de los criterios debido a la falta o imposibilidad de operacionalización de cada uno de los criterios, la dificultad de diferenciación entre un criterio y otro, la ponderación diferencial de los criterios, ya que unos tiene mayor peso que otros y psicométricamente no se ha establecido dicha transformación de los puntajes. Esta técnica no ha sido validada para población colombiana por lo cual se justifica el hecho de no utilizarla.

INDICADORES CONDUCTUALES DE LA MENTIRA

Consiste en la observación de aspectos no verbales y verbales (debido a que el contenido verbal es más rico en información para saber si una persona esta mintiendo) de la conducta de una persona que pueden indicar que está mintiendo, es común entre los abogados y policías la creencia de ciertas conductas acompañan la de mentir, pero las investigaciones indican que los estereotipos sobre la conducta engañosa son inválidos.

Eugenio Garrido y Massip (2.001) enuncian indicadores de la perspectiva de Zuckerman, DePaulo y Rosenthal como elevación de la activaciónfiltración de emociones que se acompaña de un distanciamiento del emisor con su discurso (referencias grupales “nosotros” en vez de “yo”, respuestas evasivas, evitación del contacto ocular y distanciamiento interpersonal), sobrecarga congnoscitiva o gran demanda de recursos cognoscitivos durante el engaño (acompañada por aumento en la latencia de respuesta, dilatación pupilar, disminución de contacto ocular), control de la conducta generando poca espontaneidad y discrepancias (inhibición conductual extrema en los canales de respuesta que tenemos control y aumento de conductas no-controlables).

Garrido y Massip (2.001) señalan también la perspectiva de Buller y Burgoon (1.998) sobre la mentira como comunicación estratégica para manipular la verdad para dar la impresión de decir la verdad (poca variedad léxica, pocas afirmaciones tajantes, pocas referencias a experiencias propias y al pasado) y para proteger la imagen personal (asentir, sonreír), además de filtraciones no estratégicas con manifestaciones de activación autónoma y nerviosismo(parpadeos, aumento del tono de la voz).

Los mismos autores citan a Ekman (1.989) con sus hallazgos de que el cuerpo es una fuente de información más rica que el rostro para detectar el engaño, debido a que culturalmente hay mayor aprendizaje y control de la expresión facial, es decir, el rostro es un buen simulador, por ejemplo encontraron que las expresiones faciales genuinas duran entre.50 y 4 segundos, las simuladas pueden ser más duraderas o más breves.

En cuanto a las críticas y recomendaciones para su utilización hay que decir que no existe ningún sistema estandarizado para evaluar los indicadores conductuales de la credibilidad, lo que existen son teorías basados en estudios que carecen de validez ecológica, que requiere de una amplia investigación y que su aplicación puede resultar extremadamente costosa en cuanto a tiempo de entrenamiento de la prueba y análisis exhaustivo de cada evaluado.

ANÁLISIS DEL ESTRÉS DE LA VOZ

También se conoce con el nombre de estilometría, como lo informa Alonso-Quecuty (sf) en Clemente (1.995) y consiste en realizar un análisis de la prosodia (lo no verbal)como el tono, las pausas, la latencia de respuesta, etc. A decir verdad desconozco la amplitud de su utilización en el mundo, pero sé que en Colombia algunas de las fuerzas militares la usan con ayuda de un aparato tecnológico para investigaciones internas y procesos de selección. Considero que la deficiencia de la difusión de esta técnica esta relacionada con la inexactitud de sus hallazgos y que esto dificultaría su implantación en Colombia.

ENTREVISTA ASISTIDA CON DROGAS

El uso de barbitúricos como el amobarbital sódico o “suero de la verdad” ha sido conocido por amplias décadas y recomendado para encontrar la verdad en casos de trastornos disociativos, psicóticos, postraumáticos, de amnesias o de simulación. Rogers y Wettstein (sf) en Rogers (1.997). La investigación científica sobre el particular presenta deficiencias debidas a la falta de rigor experimental, a la variedad de las dosis y a efectos particulares como la personalidad del paciente y la relación médico-paciente, adicionalmente su uso en las investigaciones judiciales se ha desestimado.

CRÍTICAS GENERALES

Todas estas estrategias han implicado monumentales esfuerzos por parte de los profesionales de la psicología y los hallazgos no son proporcionales a dicha abnegación, es evidente que la realidad ha presentado acertadas críticas y limitaciones a cada una de estas técnicas, de modo que humilde y sensatamente la psicología debe aceptar que aún no puede responder con exactitud tecnológica a la pregunta sobre la veracidad del testimonio de alguien y es probable que nunca lo pueda hacer. Con esto no pretendo desalentar los esfuerzos de los investigadores por desentrañar los misterios del comportamiento humano, sino aceptar que el comportamiento humano es tan complejo y variado que será bastante difícil obtener una técnica exacta para medir veracidad del testimonio.

REFERENCIAS

Garrido, E.; Massip, J. (1.998) Evaluación de la credibilidad del testimonio. Una revisión de los fundamentos teóricos, orígenes, evolución y estado actual del Análisis de Contenido Basado en Criterios. Trabajo presentado en V Congreso de Evaluación Psicológica. Benalmadena- Málaga, 30 Abril –3 de Mayo 1.998)

Masip, J.: Garrido, E. (2.001) La evaluación de la credibilidad del testimonio en contextos judiciales a partir de indicadores conductuales. En Anuario de Psicología Jurídica (2.000), 93-131.

Morris, R. (sf) La admisibilidad de pruebas derivadas de la hipnosis y el polígrafo. En Raskin, D. (1.994) Métodos psicológicos en la investigación y pruebas criminales. Bilbao: DDB

Raskin, D. (sf) Técnicas poligráficas para la detección del engaño. En Raskin, D.

Rogers, R.; Wettstein; R. (sf) Drug-Assisted interview to detect malingering and deception. En Rogers, R. (1.997) Clinical Assessment of malingering and decepction. New York: Guilford Press Second Edition

ELABORACIÓN DE PERFILES CRIMINALES DESCONOCIDOS CON BASE EN LA ESCENA DEL CRIMEN

Posted by ALPJF | ARTICULOS | Thursday 4 February 2010 6:39 am

ELABORACIÓN DE PERFILES CRIMINALES DESCONOCIDOS CON BASE EN LA ESCENA DEL CRIMEN

Tapias Saldaña Ángela

Avellaneda Castellanos Luisa

Moncada Muñoz Melissa

Pérez Puentes Irma

Elaboración de Perfiles de Criminales desconocidos con base en la Escena del Crimen es una técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales del agresor con base en un análisis psicológico, criminalístico y forense de sus crímenes, con el fin de identificar un tipo de persona (no una persona en particular) para orientar la investigación y la captura, esta técnica es útil para la justicia porque permite ser aplicada en diferentes situaciones como crímenes violentos, descarte de sospechosos, identificación del tipo de criminal que cometió el delito;  también es ventajosa para los profesionales de la justicia como herramienta al preparar interrogatorios, justificar la petición de pruebas; pero sobretodo es de gran utilidad en la aproximación judicial a un delincuente. Después de haber revisado a varios autores,  se logró como principal aporte un modelo del proceso de  generación del perfil de criminales desconocidos basado en la escena del crimen, en donde se recopiló la teoría de la mayoría de autores que trabajan con perfiles criminales. Es importante tener en cuenta que al perfilar hay ciertos aspectos de la victima o de la escena del crimen que pueden ser observados y de los cuales se pueden extraer inferencias psicológicas,  a esto es a lo que se le denominó evidencia psicológica y es una estrategia clave para lograr generar el perfil. Para finalizar se hicieron sugerencias con el fin de que esta técnica pueda ser implementada en Colombia como una manera eficaz de aproximación al los agresores.

Palabras Claves

Perfil criminal, investigación judicial,  perfil criminal geográfico, investigación criminal,  psicología jurídica y forense, evidencia psicológica.

El uso de la psicología para capturar criminales tuvo inicios literarios que datan de 1841 con los “asesinatos de la calle morgue” de Edgar Allan Poe; sin embargo, en la vida real esta aplicación tuvo principio en Gran Bretaña en el año de 1888 cuando el Dr. George B. Philips patólogo forense, diseñó el método “modelo – herida”; este modelo se basaba en la comprensión de la naturaleza de las lesiones de la víctima como base para la elaboración estadística del perfil del delincuente.(Turvey 1.999).

Investigaciones de Turvey (1999), afirman que en 1876 en Europa, Cesar Lombroso, médico italiano, publicó su libro “El hombre delincuente”, en donde comparó información sobre los ofensores como gustos  similares, raza, edad, sexo, características físicas, educación, y la región geográfica; estudiando 383 prisioneros italianos acudiendo a sus teorías evolutivas y antropológicas para explicar los orígenes de la conducta delictiva, encontrando como contribución tres tipos  principales de delincuentes:

1.El criminal nato: Son ofensores degenerados, primitivos que eran reversiones evolutivas más bajas en términos de sus características físicas.

2.Los delincuentes dementes: Son ofensores que padecen patologías mentales y /o enfermedades físicas y deficiencias orgánicas.

3.Criminaloides: Son ofensores sin características específicas.  Ellos no fueron afligidos por defectos mentales reconocibles, pero su naturaleza mental y emocional  los predispuso a conducta delictiva bajo ciertas circunstancias.

El Dr. Cesar Lombroso con su teoría de antropología delictiva concluyó que habían 18 características físicas indicativas de un criminal nato entre las que se encuentran: desviación en tamaño y forma de la cabeza, la raza y región de proveniencia del delincuente, asimetría de la cara, dimensiones  excesivas de la mandíbula y pómulos, defectos y peculiaridades del ojo, orejas de tamaño raro o muy pequeño, la nariz torcida, curvada o con una punta que sube como la cresta de los orificios nasales hinchados; labios carnosos, hinchados, y destacándose, bolsas en las mejillas. (Turvey,1999).

Otra propuesta clásica para identificar delincuentes fue la formulada en 1955 por el criminólogo Alemán Erns Kretschmer citado por Turvey (1999), quien propuso que existen cuatro clases de  criminales, afirmación basada en un estudio de 4414 casos y cuerpos.  Estos tipos eran como sigue:

1. Leptosómico: Son altos y delgados; asociado con hurto menor y fraude.

2.Atlético: Músculos bien desarrollados; asociado con crímenes de violencia.

3. Pícnico: Son  bajos y gordos; normalmente asociado con crímenes de decepción y fraude, pero en ocasiones se encuentran  correlacionados con crímenes de violencia.

4. Mixto: Aquellos que encajaron en más de una de las clasificaciones anteriores.  Asociado con crímenes contra la decencia y moralidad, así como los crímenes de violencia. Estas dos teorías  precientíficas y biologicistas de Kretschmer (1955) y Lombroso (1876) decayeron porque recibieron un sin numero de críticas, pues los términos eran muy vagos y sin ninguna comparación con otras poblaciones; como no lograron confirmaciones empíricas fueron olvidadas.

Habiendo hecho un recuento de las clasificaciones que antecedieron la elaboración de perfiles es importante hacer mención según la Policía Nacional de Colombia, (1998) a un uso piloto de la técnica que se hizo en la primera guerra mundial cuando un psiquiatra trató de realizar un perfil de Hitler. Holmes y Holmes (1996) encontraron en su investigación hallazgos como la gran influencia que ejercía la familia sobre Hitler; factor que influyo para sus actos futuros; la figura paterna que Hitler tenia era la de un hombre frió, cruel y brutal en las relaciones con la esposa y sus hijos; mientras que su madre era sufrida y considerada, características que hicieron que Hitler desarrollara un apego muy arraigado hacia ella pero simultáneamente sentía cierto rechazo hacia por que no admitía que soportara todos los actos del esposo. Ante esta situación Hitler dejo de relacionarse con la gente porque consideraba que nadie era confiable, se alejo mucho de su madre y ella decidió apegarse a su esposo en vista de que su hijo se alejaba afectivamente cada vez más.

Otro intento del  uso de los perfiles criminales fue el retrato conductista de un asesino serial, realizado por el Psiquiatra James Brussel en 1957. El Dr. Brussel infería conductas del ofensor comparando sus conductas delictivas con la conducta de pacientes con desordenes mentales similares; el fruto de su investigación se reflejó cuando elaboró el perfil del “Bombardero Loco” en Nueva York. El asombroso diagnóstico de Brussel se reconoce universalmente como el paradigma de una técnica que ahora se utiliza como una de las técnicas más potentes en la cacería de los asesinos seriales: el perfil psicológico.  A pesar del impacto de este hecho, hasta  1970 las posibilidades de utilizar esta técnica fueron pocas, y así mismo se empezó a explorar un método más sistemático. (Goobar,2001).

En 1.960 en Inglaterra el aporte a la técnica de elaborar perfiles fue de Palmer citado por Ressler, Burgess y Hartman, (1.999) quien publicó los resultados de un estudio realizado a lo largo de tres años con 51 asesinos condenados. La contribución de este estudio fue construir un retrato verbal de un asesino utilizando términos psicológicos.

Afirma McCann (1.992) que para los años setentas, la técnica se desarrolló lentamente en la unidad de ciencias del comportamiento del  Federal Boureau of Investigation FBI, ubicada en Quántico, Virginia y que actualmente se llama unidad de apoyo investigativo. Los  agentes del FBI habían llegado a adquirir mas conocimiento en  el desarrollo de nuevas dimensiones en investigaciones criminales, tomando como sustento el laboratorio forense, el cual aún se limitaba por la poca evidencia que brindaba en la que se podían apoyar.

En esta misma década de los setentas  el agente federal de investigación Howard Taeten comenzó un programa de perfil delictivo en la sección policiaca de California (Estados Unidos), tratando de enseñar tácticas para perfiles de delincuentes como una ayuda de investigación; su principal contribución fue la implementación de una cátedra sobre perfiles criminales dirigida a los agentes del FBI. (Turvey, 1999).  Cátedra que fue de gran ayuda, ya que cinco años después de trabajar desde la teoría (1975), los profesionales del FBI se enfrentaron a un caso de homicidio sexual con marcada violencia (amputación de ambos pechos, sistema reproductivo desplazado, cuerpo con cortes y heridas de puñal, señales de  antropofagia) y para organizar la información desarrollaron una clasificación que diferenciara el asesinato sádico del asesinato sexual. (Hazelwood y Douglas, 1.980, citados por Burgess, Douglas y Burgess, 1997).

Pasados dos años, en 1977 Groth, Burguess y Holmstrom citados por Homant y Kennedy (1998), investigaron 225 casos de violación tomando como fuente 133 violadores y 92 víctimas,  en este estudio encontraron que los motivos que predominan en los violadores son básicamente cuatro; el 44% correspondió sentimientos de poder, el 21% correspondió a reafirmación del sentimiento de poder, 30% ira-venganza, 5% ira –excitación. Esta primera clasificación de los motivos de los violadores es una contribución importante para el inicio de las investigaciones sobre principales motivos por los que actúa el agresor.

Afirman Ault y Reese (1.980) que en 1.978 se inició un proyecto piloto de análisis psicológico criminal  con el fin de formular  perfiles mediante entrevistas de investigación con criminales encarcelados, el cual fue llamado: “programa de interrogación sobre la personalidad criminal”, tenía por objeto establecer las características, motivaciones, actitudes y comportamientos más sobresalientes de los delincuentes involucrados en tipos específicos de crímenes con el fin de preparar programas informáticos para procesar los datos, previendo que a medida que esta base de datos se fuera acumulando, proporcionaría información acerca de varias clases de delincuentes.

Para el año de 1.980 Hazelwood y Douglas del FBI hicieron una contribución a la literatura con su clasificación de homicidios por tipo, estilo y número de víctimas, describiendo el homicidio como simple, doble, triple, asesinato en masa clásico y familiar, asesino serial y asesino itinerante, organizado y desorganizado.

Así mismo, a finales de los 80 los agentes de la unidad de ciencias del comportamiento del FBI empezaron a trabajar en la clasificación de los crímenes usando el manual diagnóstico y estadístico (DSM) de la Asociación Americana de Psiquiatría APA. Se clasificaron los crímenes de asesinato, incendios y abusos sexuales, y se conformó el Comité Advisory Committee Representing Federal and Private Association. (Burguess y colaboradores,1.997).

Tres años después Hazelwood (1.983) citado por Arrigo,(1999) describió cómo elaborar el perfil de los violadores a través de informes de las víctimas. Para lograrlo se basó en 3 puntos fundamentales entre los cuales incluía una cuidadosa entrevista con la víctima acerca del comportamiento del violador, un análisis del comportamiento para tratar de descubrir la motivación subyacente y un perfil individual.

El primer reconocimiento operacional del uso extenso de la psicología en Estados Unidos, fue cuando a mediados de los ochentas, la policía metropolitana, junto con el FBI perfilaron a un secuestrador en serie que operaba en el sector de Notting Hill. Entre septiembre de 1979 y septiembre de 1983, este secuestrador había atacado a quince mujeres, en sus propias casas, en las áreas de Kensington y Notting Hill, en West London. (Jackson y Bekerian, 2000). En la investigación, se contó con la colaboración de los Senior Investigation Officer (SIO) quienes son investigadores de alto rango y cuentan entre su equipo psicólogos que elaboraron perfiles del posible asesino. Habiendo conformado el equipo de investigación entre SIO y FBI, se analizaron muestras de ADN del perpetrador, recogidas en los ataques del 1979 a1983 y en el ataque a la mujer en 1987; resultado que comprobó que los secuestros, fueron cometidos por la misma persona: Tony Frederick Mc. Lean fue quien dio positivo a la prueba del ADN, siendo sentenciado a cadena perpetua por los secuestros. (Jackson y Bekerian, 2000) Así mismo, En 1986 la policía de Leicestershire escuchó la opinión de un psicólogo perfilador cuando hubo un secuestro y posterior asesinato del menor Dawn Asworth.  Este caso fue vinculado a uno que aconteció en el año de 1983, en el cual Linda Mann fue la víctima. Para poder resolver estos casos, también se usó la técnica de identificación por medio del ADN descubierta por el Dr. Alec Jeffreys, y cuya solicitud se justificaba para la elaboración del perfil psicológico del criminal; a través de la comparación de las muestras de sangre del caso del menor Dawn Asworth y del caso Linda Mann se pudo llegar a la conclusión de que los secuestros y asesinatos habían sido cometidos por la misma persona. (Jackson y Bekerian, 2000).

Como aporte de la tecnología informática; en agosto de 1986, se convocó una conferencia para los SIO’s que habían tomado casos no resueltos de niños asesinados. Esto creó la obvia necesidad de examinar casos similares. La conferencia contribuyó  en la conformación de un equipo  bajo el mando de Don Dovaston, jefe del cuartel general de policía de Derbyshire, trabajando en el desarrollo de una base de datos la cual es ahora bien conocida con el nombre de CATCHEM (sigla en inglés de Equipo Centralizado de Análisis, Comparación y Manejo de Homicidios) y que representa uno de los mejores softwares de apoyo para la investigación criminal.  (Jackson y  Bekerian, 2000)

En el Reino Unido en 1998 ocurrió un caso que evidencia la utilidad de la elaboración de perfiles criminales, especialmente en crímenes  de tipo sexual; la información fue obtenida del texto “Offender Profiling” de las autoras Jackson y Bekerian, (2000). Se denominó “el asesino del ferrocarril”, en él; se vio involucrado John Duffy ex-carpintero del ferrocarril Británico quien por pertenecer al ferrocarril llegó a ser un sospechoso en la investigación policial; sin embargo alcanzó a ser ignorado entre la lista de los oficiales que contenía 4900  sospechosos. Se realizó un  perfil por parte del un equipo de psicólogos, describiendo las posibles características físicas y comportamentales del agresor, se tomaron las muestras de ADN de sangre y semen encontrado sobre las victimas obteniendo que correspondían a Duffy y finalmente, su domicilio quedaba en el área que el equipo de psicólogos había señalado en el perfil. Duffy fue vigilado y arrestado por la policía, fue declarado culpable en 1987 por dos asesinatos y cinco secuestros.  La inmensa publicidad que generó el caso de Duffy, creó una gran demanda de la técnica del perfilamiento criminal, la cual fue empleada en cerca de 300 investigaciones durante los últimos nueve años.  (Jackson y Bekerian 2000).

Revisado el caso anterior y continuando con la historia de elaboración de perfiles criminales, en el año de 1.989 el FBI realizó el perfil post-mortem de un asesino suicida que colocó una bomba en un barco, de este asesino se concluyó que fue un oficial artillero homosexual humillado.  El congreso de los Estados Unidos descontento con el resultado designó a 14 peritos entre psicólogos y psiquiatras para que revisaran los procedimientos y resultados del FBI, en este caso se afirmó que las conclusiones no tenían bases científicas y por ello la técnica fue receptora de duras críticas. (Homant Kennedy, 1.998)

En 1991, los detectives del FBI estaban usando técnicas de perfilamiento con mayor frecuencia y los signos eran alentadores, pero aún no había evidencia del surgimiento de un sistema coherente y ni de una técnica respaldada por la ciencia evidenciando la falta de un sistema de evaluación válido y confiable. (Jackson y Bekerian, 2000)

En junio de 1992, el Comité Policial ACPO Association of Chief Police Officers del Reino concluyó que era viable el desarrollo de la elaboración del perfil criminal como herramienta operacional. La evaluación de la técnica aportó  26 recomendaciones que contribuirían a fortalecerla, las principales fueron:

1.El perfilamiento del criminal es esencialmente viable.

2.El trabajo comenzaría suministrando un sistema operacional.

3.El programa puede ser implementado por la policía, pero manejado por el grupo de investigación policial . La implementación es importante en el sentido de entrega del servicio, mas no como investigación académica.

4. Se crearía una base de datos en el ámbito nacional, para permitir la suficiencia estadística con miras al mejoramiento del perfilamiento; la factibilidad del uso de un sistema de computación de inteligencia artificial sería explorada utilizando a CATCHEM.

La investigación subsecuente sobre la técnica fue desarrollada por el PRG (Grupo de Investigación de la Policía). Según Jackson y Bekerian, (2000) los objetivos generales del programa fueron los siguientes:

1.Establecer qué tan útil puede ser el perfilamiento del delincuente en la ayuda a la eficiencia investigativa del policía experimentado.

2.Administrar el desarrollo y los mecanismos apropiados para optimizar los beneficios del perfilamiento a la policía.

Estos objetivos han sido logrados mediante ciertos proyectos individuales pero conectados entre sí. Debido al primer objetivo, cerca de 200 casos donde se ha utilizado el perfilamiento han sido resueltos, donde se ha utilizado el perfilamiento.

Otro antecedente de tipo social, más que judicial fue el aporte de Jhon Douglas quien dirigió durante 20 años  la Unidad de Apoyo Investigativo del FBI, el grupo  élite dedicado al rastreo de los asesinos seriales. Este agente hizo aportes para la literatura y el cine porque inspiró uno de los personajes de la película “El silencio de los inocentes”.  Ha escrito tres best seller sobre el tema: Cazador de mentes: dentro de la unidad de crímenes seriales del FBI, Una bomber: tras la pista del asesino serial más buscado de los Estados Unidos y Viaje a la Oscuridad (Goobar, 2001).

En 1.993 en el Reino Unido se empieza a trabajar con técnicas  informáticas para identificar perfiles delincuenciales. En la Policía de Northumbria, se utilizó tecnología similar a la de CATCHEM para identificar una serie de robos caseros, en los cuales se investigaba con dichas herramientas información del modus operandi, ubicación, relación del criminal y la víctima, etc. (Jackson y Bekerian, 2000). Siempre que un delincuente de este tipo es reseñado más de cuatro veces en el sistema, es etiquetado como serial y se convierte en sujeto de investigación con el fin de alimentar el sistema.

Para el año de 1995, se estableció la facultad nacional del crimen en el colegio del estado mayor de la policía en Bramshill, Reino Unido.  El estado mayor de la facultad estaba en capacidad de trabajar con los SIO’s se implementaron bases de datos al alcance de todos como herramienta para comparar casos recientes con otros más antiguos. (Jackson y Bekerian 2.000).

Como se observa, es el FBI el que ha desarrollado la mayor cantidad y calidad de unidades de investigación y elaboración de perfiles, unidades  sustentadas en la teoría, metodología e investigación de perfiles delincuenciales.

Según Turvey (1999), un elevado número de agencias de los Estados Unidos tienen sus propias unidades especializadas en perfiles, y su número internacionalmente también ha crecido en países como Australia, Canadá, Inglaterra, y Holanda.

Para finalizar esta reseña histórica se citan dos intentos colombianos de incursionar en el uso de la técnica. El primero de ellos fue en 1.993, la técnica se utilizó para el análisis del asesinato de 4 niños en Bogotá; se decidió utilizarla por la similitud que presentaban los asesinatos resueltos por el FBI., se concluyó que en Colombia no se realizan análisis psicológicos con una fundamentación técnico-científica ya que se emplean procedimientos empíricos acompañados de la experiencia del investigador.  (Medina y Vergara, 1997) El segundo caso fue el de los homicidios niños en los cañaduzales del Valle (1995), lo interesante de este caso es la participación del Departamento de Policía Judicial DIJIN; el caso inició su investigación bajo la dirección de la teniente Claudia C. Palma Buritica de la unidad de homicidios con el apoyo de investigadores de los Estados Unidos, los cuales realizaron un perfil psicológico del autor de los homicidios para orientar la investigación. Desafortunadamente estos investigadores aplicaron técnicas en forma experimental y por tal motivo no quedó documentación del perfil realizado.  Según Medina y Vergara (1997), la teniente a cargo manifiesta que no recuerda los nombres de los investigadores de dicho país, ni la forma de cómo llegaron a asesorar la investigación. Recordaba que el grupo estaba compuesto por tres investigadores, entre los cuales se encontraba una psicóloga profesional uniformada. La teniente no posee una copia del informe con que se concluyó el caso. La posibilidad para recavar información consistía en la revisión de los archivos, pero esta unidad no tenía un archivo organizado para la época. Infortunadamente como se aprecia estos dos antecedentes nacionales no fueron académicamente aprovechados.

En contraposición, es alentador para nuestro país saber que mediante una entrevista realizada al Dr. Fulton Franco de la Escuela de la Fiscalía General de la Nación (2001), se esta cursando un proyecto para iniciar una unidad de analistas en perfiles delincuenciales y que dicho proyecto cuenta con la seriedad de un programa a largo plazo y con el sustrato académico necesario para hacer de la implementación de esta técnica una realidad en Colombia.

Una visión general de la técnica en la actualidad (2001), es que se está usando con una alta frecuencia en países como Estados Unidos, el Reino Unido, los países bajos y España. Existe una proliferación de fuentes bibliográficas diseminadas en libros científicos, revistas de instituciones policiales y judiciales, incluso existen asesores privados especialmente en Estados Unidos que ofrecen sus servicios para realizar perfiles o para capacitar a otros, incluso por Internet.

Definición de Perfiles Criminales

La expresión ”perfil criminal” se conoce con varios términos y acepciones en la literatura policial y forense: perfil psicológico “psychological profiling” Homant y Kennedy (1998), perfil de la personalidad del criminal “criminal personality profiling” McCann, (1.992), perfil del agresor  ”offender profiling”, Jackson y Bekerian (2000), perfil criminal “criminal profiling”. Stanton, (1997), perfil geográfico “geographic profiling” Rossmo (sf) citado por Homant (1.998) e Investigación analítica criminal “criminal investigative analysis” Knight, Warren, Reboussin y Soley (1998).

A continuación se presentan definiciones tradicionales de perfiles criminales emitidas por autores reconocidos y al final del apartado, se propone una definición general que recopila los conceptos de la literatura para unificar el lenguaje y favorecer la comunicación, lo cual constituye un paso fundamental en el avance del conocimiento.

El  centro nacional de Estados Unidos para el análisis del crimen violento (1990), citado por Knight y colaboradores, (1998), define la investigación analítica criminal como una herramienta investigadora que usa datos de la escena del crimen para generar información descriptiva y probable sobre un ofensor, disminuir el número de sospechosos y ayudar en esfuerzos de aprehensión.

Similarmente y de acuerdo con Ressler y colaboradores, (1986), citados por Homant y Kennedy (1998) y Ailt y Reese en 1980, citados por Knight (1998), el uso de perfiles psicológicos en los crímenes puede ayudar a determinar el tipo de personalidad del criminal y sus características conductuales desde un análisis de los crímenes que él o ella hayan cometido; la técnica permite realizar un perfil del agresor tenga o no tenga antecedentes judiciales, si los tiene seria un criterio facilitador para la elaboración del perfil (Homant,1998); esta definición está relacionada a la del FBI (Federal Boureau of Investigation), la cual determina que el perfil criminal es una herramienta que ayuda a obtener  información específica del delincuente agilizando la investigación, además brinda información a la policía sobre la manera más adecuada de interrogar sospechosos.

Así,  Ressler y colaboradores (1.999), aclaran que los perfiles criminales sirven para describir el tipo general de persona que puede cometer un acto criminal, no para señalar a un individuo determinado.

En 1998 de acuerdo con el boletín criminológico de la Policía Nacional de Colombia se afirma que la elaboración un perfil psicológico – criminal, se basa en la evidencia que el criminal dejó o no en la escena del crimen y  en pautas características  que distinguen a ciertos individuos  de la población en genera, la información puede incluir: la raza, el sexo, la edad, el estado civil, ocupación, reacción ante el interrogatorio, madurez sexual, posibilidad de que cometa otro crimen, antecedentes policiales, nivel de escolaridad, estatus, relaciones interpersonales, entre otros.

A manera de conceptualización propia con base en la literatura revisada para definir los perfiles criminales, se aporta la siguiente definición: La elaboración de perfiles criminales es una técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales (personalidad, comportamiento, motivación y aspectos demográficos) del perpetrador con base en un análisis psicológico, criminalístico y forense de sus crímenes, con el fin de identificar un tipo de persona (no una persona en particular) para orientar la investigación y la captura.

Aplicaciones de la Técnica

Las siguientes son las aplicaciones de la técnica de elaboración de perfiles:

1.Crímenes violentos y seriales

2.Identificación del autor y eliminación de sospechosos

3.Técnicas investigativas con base en la identificación del tipo de criminal

4.Provocar al agresor a través de los medios de comunicación

5.Preparación de interrogatorios

6.Justificación de solicitud de otras pruebas

7.Vincular crímenes

En los crímenes violentos y seriales, por razones de cualificación, tiempo y dinero la técnica resulta supremamente onerosa, por lo cual se recomienda reservarla a la investigación de delitos que rebasen la eficiencia de las técnicas tradicionales de investigación judicial. Para Colombia se sugiere reservar la técnica a la investigación de delitos especialmente violentos contra la vida, sexuales y terrorismo como masacres, homicidios y violaciones. Se enuncia el terrorismo dentro de los crímenes para aplicar la técnica porque existen antecedentes del uso de los perfiles en casos de cartas amenazantes, ya que de acuerdo con las palabras que se usen, se puede determinar las características del posible actor de este hecho, su estado mental en el momento de escribir la amenaza e inferir su motivación para encontrar a los posibles implicados y de esta manera salvar vidas. (Ressler, 1999).  No obstante existen antecedentes de aplicaciones de la técnica a casos más sencillos como el hurto en residencias por parte de la policía de Northumbria Reino Unido. Sin embargo se cree que estos casos simples en Colombia pueden resolverse a través de las técnicas judiciales corrientes y no hacer un sobreuso de la técnica, por lo menos al principio de su implementación.  Así mismo, recurrir a la técnica para identificación del autor y eliminación de sospechosos del crimen es para limitar  la investigación a un grupo de “sospechosos”, pero no permite identificar inequívocamente a un solo sujeto, este aspecto lo debe tener presente todo el tiempo el investigador,  de manera que no se base la resolución condenatoria en el perfil como único indicador. Cuando la información se complementa con el análisis forense y la evaluación de la declaración de los testigos, se pueden obtener los parámetros de eliminación de sospechosos. Otra aplicación importante es la de las técnicas investigativas con base en la identificación de tipos de criminales debido a que se han presentado casos que han llamado la atención y por tal motivo han sido sometidos a investigación, así mismo ha crecido el interés en la aplicación de la técnica de elaboración de perfiles criminales identificando los tipos de criminales que pueden estar inmiscuidos en el hecho criminal; en este caso, se sigue el siguiente procedimiento:

1.Predecir las características del criminal.

2.Establecer si es parte de una serie de crímenes.

3.Desarrollar sugerencias acerca de cómo tomar ventaja investigativa con base en las características del delito. Dentro de las sugerencias de técnicas investigativas se encuentra el proporcionar guías para el interrogatorio, el uso de los medios de comunicación, la búsqueda de aspectos específicos en los allanamientos, etc. Una manera interesante deprovocar al agresor a través de los medios de comunicación consiste en que hoy día, muchos de los usos operacionales se han dirigido al secuestro y a las muertes de índole sexual los cuales son con frecuencia reportados en la prensa sensacionalista. Los medios de comunicación modernos ejercen gran presión sobre la policía encargada de las investigaciones en mención, especialmente sobre los profesionales que trabajan aclarando los crímenes; aunque parezca extraño, esta puede ser una forma de establecer contacto con el agresor, por ejemplo, cuando los medios publican un caso de homicidio y le dan un contexto de sensacionalismo y amarillismo, el criminal  puede confesar sus actos, es decir; se usan los medios de comunicación como un mecanismo de presión. (Jackson y Bekerian, 2000). Según Porter 1983, Los perfiles psicológicos criminales no solo ayudan a delimitar una investigación, sino que sugieren técnicas  de influencia sobre el atacante, con base en las características de su personalidad se pueden  emitir informaciones a través de los medios de comunicación con el fin de presionar a que se entregue algún criminal, ya que con ayuda de la prensa se pueden realizar artículos donde se informe del acto delincuencial y hasta agregar información de más, para que así estos se vean envueltos y sean capaces de denunciar su delito.  Esta técnica también se le denominó “Proactiva”.

Perfilar criminales ayuda al investigador a priorizar en una lista los posibles sospechosos. En este sentido, las técnicas de elaboración de perfiles criminales pueden dar pautas sobre cómo interrogar tanto a testigos como a sospechosos y pueden ayudar en buena medida en investigaciones de crímenes mayores, particularmente donde el  rapto precede a un  crimen . Algunos de los ejemplos en el  éxito de esta técnica fueron reconocidos en Leicestershire (1986), en un caso de homicidio bizarro, un psicólogo clínico asesoró para la conducción de un interrogatorio, luego del arresto de un sospechoso, Paul Bostock. El psicólogo le dio a los detectives la estructura de las entrevistas, la cual estaba basada en las debilidades del sospechoso, sus fantasías y su conducta sexual, esta estrategia fue muy exitosa. (Jackson y Bekerian, 2000). Una de las fortalezas de esta técnica es que puede ser usada para justificar la solicitud de pruebas como allanamientos y de análisis del ADN, y es aquí donde el investigador u oficial mayor, se une a un equipo forense de investigación para buscar correlaciones en el ADN, la sangre y los tejidos. Como se ocurrió en la resolución  del caso de Duffy. (Jackson y Bekerian, 2000). Para vincular crímenessegún Turvey (1999), los elaboradores de perfiles criminales identifican similitudes entre los crímenes y con base en ello pueden establecer vínculos de autoría, diagnosticar un grupo de delitos como seriales y  que posiblemente hayan sido cometidos por el mismo autor; así se unifican los esfuerzos investigativos de las distintas instituciones (policiales o judiciales) o regiones involucradas en estas conductas.

Teniendo claras las aplicaciones de la técnica se presentaran a continuación los tipos de perfiles criminales que servirán a manera de información para identificar que perfil es el que se quiere desarrollar en una investigación.

Tipos de Perfiles Criminales

En la investigación criminal existen tres maneras de elaborar los perfiles:

1.Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método inductivo

2.Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método deductivo

3. Perfil geográfico.

1.Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método inductivo

Consiste en la caracterización de los agresores conocidos o población carcelaria para extraer características generales; es decir, se parte de lo particular a lo general; por ejemplo: si el investigador esta elaborando perfiles de agresores dentro de una cárcel,  entonces entrevistará a un violador y nota que no es asertivo, luego a otro y observa lo mismo entonces, si se repite el patrón, el investigador podrá extraer una característica general de los violadores. Para obtener estos datos, los investigadores realizan entrevistas de criminales violentos condenados sin posibilidades de salir de la cárcel, para que así brinden amplia información y con esta no tengan nada que ganar o perder. Además se basan en la observación conductual y en informes de la conducta del delincuente brindada por otras personas (allegados, víctimas o  guardianes penitenciarios). También se nutren los investigadores de datos provenientes del expediente judicial y con base en todas estas fuentes se construye el perfil inductivo. (Ressler, 1999). Homant y Kennedy (1998) sugirieron que este perfil se usó para la estrategia de entrevista y testimonios de individuos,  determinando si sus características emparejan con las características de una base de datos de una clase de agresores determinada. La ventaja de este modelo es que es un gran facilitador de características, pues ofrece premisas con características básicas del agresor que permiten perfilarlo y predecir su comportamiento. (Turvey,1999).

2. Perfiles de agresores conocidos, perfil criminal o método deductivo

Este método se desarrolla haciendo inferencias con base en el análisis de la evidencia psicológica de la escena del crimen.

Se trata de ir de lo general a lo particular; es decir, de premisas generales como la edad del agresor, la raza de la víctima, las agresiones específicas que el criminal hizo a la víctima como cubrirle la cara o dejar algún tipo de simbología, etc, de la evidencia psicológica se extraen rasgos del agresor para dar como resultado un perfil particular. Por ejemplo: agresor adulto, joven y blanco que es psicópata porque siente arrepentimiento.

Para realizar este perfil resulta de mucha utilidad hacer comparaciones con las características de otros comportamientos criminales similares de población conocida (penitenciaria o carcelaria) obtenida mediante el método inductivo. (Turvey, 1999).

Este método se puede usar como un tipo investigativo y adjudicativo, ya que como primera medida, el análisis de la evidencia conductual puede ser sistemáticamente examinada e interpretada para los hechos del caso, y después de esto puede ser usado para asistir en el proceso que se ponga a disposición en una corte legal (Turvey, 1999).

El perfil criminal deductivo no implica un individuo específico ni un crimen específico.

Puede ser usado para sugerir un tipo de individuo con características psicológicas y emocionales específicas; describe solo las características evidentes en la conducta criminal a la mano, así como las circunstancias de tal conducta.

Los encargados de hacer perfiles deductivos, recopilan información de la escena del crimen para analizarla y poder revelar qué tipo de persona lo cometió.  Los casos reales de crímenes no se resuelven por pequeñas pistas, sino por el análisis de todas las pistas y los patrones del crimen. El perfil de criminales desconocidos el mismo método deductivo y consiste en el proceso de interpretación de la evidencia forense que incluye observar la escena del crimen, tomar fotografías, reportes de autopsia, fotografías de la autopsia, además del estudio individual del agresor y la victima partiendo de los patrones de conducta se deducen las características del agresor(es), la demografía, emociones y motivaciones (Turvey,1999).

El método de perfil deductivo incluye dos fases:

-La fase investigadora: en la que como su nombre lo indica se investiga todo lo que tiene que ver con las evidencias ya sean físicas o conductuales.

-La fase del ensayo: esta fase involucra el análisis de evidencias conductuales de crímenes conocidos donde ya existe un sospechoso, por esta razón la meta en este caso es ayudar en el proceso de entrevista o interrogatorio y ayudar a desarrollar la visión de la fantasía en la mente del ofensor, para este fin se debe ser imparcial, es decir, tener una mente abierta y un pensamiento crítico, se debe pensar como delincuente, en sus necesidades, experiencias y motivaciones, por último se debe tener en cuenta la experiencia de vida pues esto puede influir de manera determinante en las personas (Turvey, 1999).

3. Perfil geográfico

Está relacionado con las características físicas del lugar, podría llamarse perfil de la escena del crimen, ya que intenta generalizar la vinculación  de las localizaciones de la escena del crimen con la probable residencia de un agresor desconocido.  Aunque este tipo de perfil  es primordialmente empírico, emplea el concepto de mapa mental y trata de reconstruir una representación psicológica relevante de las áreas del crimen en donde el agresor se sienta confortable (Homant, 1998).  Rossmo (1997) citado por Homant (1998) afirma que un perfil geográfico es de gran ayuda para refinar el perfil de la escena del crimen, ya que lo que se intenta es generalizar la vinculación de la localización de la escena del crimen con la posible residencia del agresor, además de ayudar a formular el mapa mental.  Para el caso colombiano, es importante mencionar que La Policía Nacional esta utilizando técnicas de georeferenciación es decir que se esta implementando la técnica del perfil geográfico.

Proceso de Generación del Perfil Criminal

Después de haber revisado a varios autores,  se logró en este trabajo de grado sintetizar una propuesta de modelo del proceso de  generación del perfil de criminales desconocidos con base en la evidencia psicológica de la escena del crimen, en donde estuvieran implicados la recopilación de la teoría de la mayoría de autores que trabajan en perfiles criminales.

Así, se dividió el proceso en tres fases: Etapa previa a la elaboración del perfil, que contiene la información  del contexto sociocultural donde ocurrió la escena del crimen y la protección de la escena del crimen, la segunda fase consiste en realizar un análisis de la victima, las entrevistas a testigos y obtener Información de la escena o lugar de los hechos, para poder clasificar la información según el tipo y estilo de homicidio y la motivación del agresor todo esto para lograr reconstruir el crimen y como objetivo final de esta fase la descripción del perfil criminal.  En la tercera fase se espera que haya una captura, una confesión y una sentencia condenatoria, posterior a lo cual se retroalimenta todo el proceso confrontándolo con los datos reales.

1. Etapa previa a la elaboración del perfil

Información del contexto sociocultural donde ocurrió le escena del crimen..

La información que se obtiene de este primer paso será: situación geográfica (clima, vías de comunicación, etc.), idiosincrasia (política, cultura), idioma, religión predominante, situación social, raza predominante, situación económica, índices criminales (estadísticas criminológicas, archivos, etc.) para dimensionar adecuadamente el crimen.

Protección de la escena del crimen

En primera instancia los Investigadores deben saber que dentro de una escena del crimen existen riesgos  biológicos que pueden atentar contra su salud; es por ello necesario que los investigadores conozcan una serie autocuidados con el objetivo de evitar riesgos para ellos. En segunda instancia, se procede a cercar el área donde se halló el cadáver  en un perímetro de 150 metros para que en dicha área se pueda reunir información como tomar fotos de la posición del cuerpo, realizar gráficos y tomar notas de los más pequeños detalles que durante la investigación probablemente sean de gran ayuda para la continuidad del proceso.  Cada pista, cada evidencia puede ser la clave para resolver el crimen.

2. Durante la elaboración del perfil

Análisis y /o entrevista de la victima

En el caso de que la victima este viva, de lo contrario se realizará un análisis retrospectivo de ella a través de una autopsia psicológica que permita reconstruir lo más ampliamente posible su personalidad.  La información que se debe obtener es: domicilio, reputación en el trabajo y en el vecindario, descripción física hasta de su ropa el día del incidente, su estado civil, hijos, parientes, nivel de educación, situación financiera, datos y antecedentes de la familia, historial médico y psicológico, temores, hábitos personales, hábitos sociales, uso de sustancias psicoactivas, pasatiempos, amigos y enemigos, cambios recientes en su estilo de vida, cualquier juicio en tribunales, antecedentes, la última vez que fue vista, edad, etc; y se determina si era una víctima de alto o bajo riesgo (Ressler, 1999).  La víctima es la última persona que evidencia el crimen; si esta viva la victima  puede dar información relevante acerca de los eventos ocurridos, pero si la victima esta muerta, la escena del crimen y la autopsia psicológica contará la historia.  En esta instancia el perfilador debe interesarse en las actividades de la victima ya que estos elementos pueden dar información que acompaña al perfil. Idealmente, el elaborador de perfiles debe tener la siguiente información específica acerca de cada víctima (Holmes y Holmes, 1996). Rasgos físicos de la victima, estatus marital, estilo de vida personal, ocupación de la victima, educación de la victima, demografía personal de la victima, historia médica de la victima, historia psicosexual de la victima, historia judicial de la victima, últimas actividades de la victima.

Entrevista a testigos

Los investigadores se dedicaran a buscar testigos que brinden información física o psicológica del atacante o sospechoso como la siguiente: si tiene contextura atlética, poco o ningún orgullo en su apariencia física, hábitos nocturnos, no interactúa bien con la gente,  sus pasatiempos son solitarios, si es casado, si tiene pareja y ella es más joven, si es empleado o no, además los testimonios recogidos son útiles para validar la información obtenida de la victima.

Información de la escena o lugar de los hechos

Evidencia forense y de conducta.

En este punto deben reunirse todas las evidencias físicas disponibles así como también las conductas, esto asegura que se analicen todas las características del crimen y de la escena.

El análisis de la escena o lugar de los                 hechos

Este apartado debe poseerlas características del crimen – escena. En estas características se deben tener en cuenta el método de acercamiento a la victima que realizo el ofensor, el método de ataque, el tipo de situación, naturaleza y sucesión de actos sexuales, los materiales que se usaron, la actividad verbal y los actos preventivos, por ejemplo para que no descubran el cadáver.(Ressler,1999). Sería ideal que la persona encargada de elaborar el perfil haya observado varias escenas de crímenes para determinar si existen pautas repetidas, así como también debe conocer los tipos de criminales; en este último aspecto, se tendría en cuenta lo siguiente: fotografías de la escena del crimen (víctima y el área), informe de la autopsia, informe completo de la situación como la fecha y hora, ubicación, el arma, la reconstrucción de la secuencia de los eventos y una entrevista detallada con la víctima sobreviviente o testigos (Policía Nacional de Colombia, 1998).

Criterios de clasificación de la información del delito.

Se empiezan a organizar las entradas de información dentro de un conjunto de patrones que tienen sentido.  Aquí se encuentran 7 modelos que permiten diferenciar y organizar la información obtenida en la primera etapa (Ressler, 1999).

Tipo y estilo de homicidio.

Un homicidio simple tiene una víctima. Uno doble tiene dos víctimas, en un único suceso y en un solo lugar.  Uno triple tiene tres víctimas que mueren en un mismo lugar durante un único suceso.  De tres víctimas en adelante se clasifica como asesinato en masa, donde mueren mas de cuatro víctimas en un mismo lugar y en un solo suceso. Hay dos tipos de asesinato en masa:  el clásico y el familiar; en  el clásico, el asesino opera en un lugar durante un periodo de tiempo y la  descripción del asesino en masa suele ser de un trastornado mental cuyos problemas han aumentado hasta el punto que empieza a actuar contra grupos de personas que no tienen nada que ver con su problema.  En el tipo de asesinato en masa familiar es como su nombre lo indica, el asesino mata a los miembros de su familia; si éste mata a mas de tres miembros de su familia y luego se suicida, el crimen es clasificado como asesinato en masa /suicidio y si no existe el suicidio y mata a mas de cuatro miembros de la familia, se llama asesinato familiar.  Hay dos tipos adicionales de asesinos múltiples: los “spree murders” o asesinos “itinerantes” y los asesinos en serie.  Un asesino itinerante mata en dos o más lugares y no tiene un periodo de enfriamiento emocional.  Un asesino en serie comete tres o más homicidios separados entre sí en el tiempo; esto permite que el criminal se enfríe emocionalmente entre uno y otro asesinato, el asesino  suele matar con premeditación. Es necesario tener en cuenta que tanto al asesino en masa y al asesino itinerante no les importa la identidad de sus víctimas; al asesino en serie sí, es decir, las clasifica.  Teniendo clara esta diferenciación se puede empezar a formar el perfil del criminal. A  pesar de la existencia de estos tipos de criminales, Ressler y Burgess en 1985, hicieron una lista de 25 variables para distinguir la personalidad, antecedentes socioeconómicos y conducta de la escena del crimen envuelta en dos tipos de agresores: los organizados y desorganizados (Homant y Kennedy, 1998). Los agresores organizados son descritos como más inteligentes, socialmente competentes, son mas probables de que respondan a algunos precipitantes estresores situacionales, y son mas probables para demostrar cuidado, planeación y control en el acto criminal; por tal  motivo, estos son mas difíciles de capturar. Para el caso colombiano, será necesario comprobar que estas topologías se adecuan a la población del país.

La intención primaria del asesino.

En un asesinato puede haber  tanto intenciones primarias como secundarias. El motivo primario es la meta fundamental que se logra a través de otras que se denominan secundarias. En la motivación primaria pueden incluirse razones emocionales, egoístas o específicas, un individuo puede matar en defensa propia, por compasión o por motivos sexuales.  La violencia o las disputas familiares pueden causar los homicidios.  Si el asesino tiene un trastorno mental puede cometer un crimen simbólico o tener una crisis psicótica.  Los asesinatos que se cometen en grupo tienen motivos como religiosos, de culto u organizaciones fanáticas.(Ressler,1999).

El riesgo para la víctima.

Este concepto se maneja en varias etapas del proceso de generación del perfil y revela datos sobre el presunto asesino en cuanto a su modo de operar.  Para calcular el riesgo de la víctima, se usan factores tales como la edad, profesión, estilo de vida y estatura. El riesgo se puede llegar a clasificar como alto (jóvenes y ancianos), moderado (estudiantes) o bajo (cuya profesión y estilo de vida hace que no sean blanco)(Ressler,1999).

El riesgo para el agresor.

“El riesgo para la víctima está relacionado directamente con el riesgo para el agresor, es decir, el riesgo que corrió el agresor para poder cometer el crimen.  Por ejemplo, secuestrar una victima en la calle al medio día  supone un alto riesgo, esto también aporta ideas sobre el agresor; indica, que el agresor esta obrando bajo ciertos estresores personales que cree que no lo detendrán, o que necesita excitarse  para poder cometer el crimen”. (Ressler, 1999, p. 10).

La escalada del crimen

“Al analizar los hechos y los patrones de los factores anteriores, se obtiene información sobre el aumento del grado de violencia empleado en el crimen.  Los investigadores que hacen perfiles saben deducir  la secuencia de los actos y así determinan el potencial del asesino, no solo para aumentar la virulencia de sus crímenes , sino también para repetirlos en serie. Un ejemplo es el caso de David Berkowitz quien comenzó su carrera criminal apuñalando a una adolescente sin matarla y terminó asesinando con un revolver calibre 44”. (Ressler, 1999, p. 10).

El estudio del desarrollo de la conducta criminal de los agresores sistemáticos indica  que cuando codifican a la víctima, es decir, mantienen un trato impersonal y se comunican poco y solo con fines instrumentales, irán mostrando una mayor violencia a medida que van acumulando asaltos. (Garrido 2.000).

Violencia expresiva y violencia instrumental

La violencia instrumental  es aquella que va dirigida a conseguir los fines del delito, incluye todo aquello que es necesario hacer para controlar a la víctima (Ej. Maniatarla, golpearla). Diferente de la violencia expresiva que son comportamientos superfluos para la consecución del delito, Ej. para asesinar no es necesario torturar antes. Esta violencia permite al agresor expresarse, representa su personalidad e incluye su estilo personal de la ejecución del delito.(Garrido 2.000)

El tiempo

Se tiene en cuenta el tiempo necesario para: a) matar a la víctima, b) cometer actos adicionales con el cuerpo, c) deshacerse del cadáver; esto para que ayuden a la elaboración del perfil criminal.

El lugar

La escena del crimen puede no ser una sola, sino varios lugares que sirvieron de contexto a los hechos, por ejemplo puede ser distinto el lugar donde la víctima fue abordada, al lugar donde ocurrió el crimen y también el lugar donde se depositó el cadáver. El hecho de que se usen varios lugares suministra más información sobre el asesino, porque usar varios sitios implica planeación del delito, mayor edad cronológica y mayor tiempo transcurrido en la carrera delictiva.  Cuando un criminal selecciona un blanco, el también debe tener cierto sentimiento acerca de si es correcto el lugar de asesinato.  ¿Es apropiada esta zona para el asesinato? ¿Contiene suficientes víctimas? ¿Es familiar? ¿Hay riesgo de que lo atrapen? ¿Hay rutas de escape? En una investigación de asesinato, es importante preguntar por qué el  asesino escogió un área particular para desechar el cuerpo, y por qué escogió una ruta en particular.

El lugar o lugares de los hechos hablan de las preferencias del delincuente, porque simbolizan para él zonas en las que se siente seguro y confortable, zonas que conoció por las actividades que realizaba.  Ej. Duffy trabajaba en el tren y depositó los cadáveres cerca de las vías férreas. Rossmo (1994) describe una serie de zonas geográficas, derivadas del modelo de Brantingham y Brantingham, en el cual encuentran las áreas de “hogar”, “trabajo” y “almacenes y entretenimiento”, ya que constituyen las zonas de comodidad que permiten al agresor a cometer su crimen bajo un manto psicológico de protección.

La distancia entre un lugar y otro permite inferir la clase y el medio de transporte utilizado por el agresor. Y los lugares de los hechos hablan también del “Mapa mental” del agresor, que involucra las imágenes que él tiene del espacio y de los alrededores, construidos por medio de sus experiencias y de las actividades diarias; estas son principalmente aquellas zonas que se encuentran cerca de donde se desplaza el criminal, tales como el hogar, trabajo, sitios de recreación, entre otros.

Teniendo información del mapa mental de una persona, se puede inferir cuál es su rutina o ruta favorita de transporte.

Con un análisis de los lugares se pueden descubrir los límites reales o psicológicos del mapa mental del delincuente, encontrar ríos, carrileras de tren, entre otras, las cuales pueden ser una barrera para los agresores o pueden servir para ejecutar el crimen. Incluso el análisis de los lugares de los hechos pueden informar sobre la zona de residencia del perpetrador de los crímenes, se supone que cuando un asesino serial comienza a asesinar, los primeros actos son situados relativamente cerca de la localidad donde vive o  trabaja.  Afirma Garrido (2.000) que los violadores jóvenes europeos operan en una zona de tres kilómetros a la redonda de su residencia, habrá que estudiar cuales son los radios de acción de los diversos delincuentes en Colombia, ya que se sabe que existen diferencias transculturales.

La reconstrucción del crimen.

Aquí se reconstruye la secuencia de sucesos y el comportamiento tanto del  asesino como de la víctima; además, se indica cómo pasaron las cosas, cómo se comportaron las personas y cómo se planificó y organizó el encuentro.  Esta reconstrucción se basa en las decisiones tomadas en la etapa anterior.

La descripción del perfil criminal.

Trata el tema de la descripción del tipo de persona que ha cometido el crimen y su manera de comportarse con relación al mismo.              Se incluyen las características físicas, costumbres, creencias y valores, el comportamiento antes y hasta el momento del crimen, y el comportamiento después del crimen.  Se pueden incluir recomendaciones para el interrogatorio o la entrevista con el asesino, su identificación y su detención. El perfil no incluye todo y no todos los perfiles tienen la misma información, en resumen la información que contiene un perfil es la siguiente: La raza del perpetrador, el sexo, edad aproximada, estado civil, ocupación, reacción ante el interrogatorio policial, grado de madurez sexual, si el individuo sería capaz de cometer otro crimen, la posibilidad de que haya cometido un delito similar en el pasado,     posibles antecedentes policiales.

Es de aclarar que para los casos colombianos las razas no se pueden clasificar debido a que el mestizaje es muy alto en el país, por ello esta categoría no es aplicable a nuestra cultura, se sugiere incluir la categoría de “color de la piel”o fenotipos más variados que la variable raza para el análisis de casos colombianos.

3. Etapa posterior a la elaboración del perfil

La investigación y retroalimentación del perfil.

“Una vez que el perfil criminal tiene congruencia, se remite un informe por escrito a la agencia que lo solicitó y este informe es incorporado a la investigación. Habiendo obtenido la información de la victima y de los testigos se reúnen a los sospechosos que encajan en el perfil y son evaluados.  Si este proceso termina con la  identificación, detención y confesión del asesino, el perfil ha cumplido su objetivo.  Si salen nuevas pruebas o no se identifica a ningún sospechoso, entonces tiene lugar una reevaluación; toda la información es examinada otra vez y se vuelve a validar el perfil”. (Ressler, 1999, p. 13)

Cuando se logra una detención o una sentencia condenatoria, se comparan los datos reales con el perfil elaborado; si el sospechoso confiesa, es importante hacerle una entrevista detallada para controlar que todo el proceso del perfil haya sido válido.

Evidencia psicológica

Durante el proceso de generación del perfil se deben tener en cuenta ciertos aspectos de la victima o de la escena del crimen que pueden ser observados de los cuales se pueden extraer inferencias psicológicas,  a esto es a lo que se denomina Evidencia Psicológica. La evidencia psicológica primordial que busca el preparador del perfil, es el motivo;  es muy importante que esta técnica se limite a los crímenes en donde no se evidencie motivo alguno tales como financiero, afectivo o sentimiento de venganza y se deben agotar todas las pistas lógicas antes de utilizar esta herramienta ya que las conductas son realizadas por los agresores  para darle gusto a sus fantasías y a sus necesidades psicológicas. (Medina y Vergara, 1997). Para lograr esto es fundamental entrenar al policía en captar ciertas pistas que no son físicas pero que son básicas para poder resolver los crímenes; es decir, encontrar los sentimientos, los motivos y actitudes, así los perfiles serían una herramienta facilitadora para las autoridades judiciales (Gudjonsson y Copson, 1997). La mayoría de los crímenes evidencian dos tipos de comportamiento: uno físico y otro verbal, el investigador debe analizar la información del modo en que opera el delincuente y plantearse preguntas como: ¿qué elementos en la escena evidencian fuerza física o verbal? Y qué hechos pudieron haber motivado al criminal para llevar a cabo el hecho, esto significa que es una persona desorganizada e impulsiva y que probablemente vive cerca y llego a pie. (Medina y Vergara, 1997).

Recomendaciones para los Profesionales Encargados de la Generación de Perfiles

Algunos de los puntos que se deben tener en cuenta para elaborar un perfil de una manera adecuada son:

Formación académica o laboral en áreas afines

Es necesario que el perfilador se haya aproximado a  la investigación judicial y a este tipo de problemáticas de manera académica o laboral, estos conocimientos serían la base para construir conocimientos específicos de la técnica con base en ellos. Es decir, el perfilador es un especialista, por lo cual tiene como pre-requisito una formación de base que puede ser en derecho, en psicología, en psiquiatría, en investigación judicial y otras carreras que se apliquen al ámbito de la investigación judicial.

Turvey, B. (1.999) realiza una listas de trabajadores en el área para poderlos distinguir y conocer su principal labor o desempeño:

-Psicólogos forenses: Su labor está en la habilidad de realizar entrevistas con el propósito de hacer diagnósticos, tratamiento y asesorías en competencia / sanidad de las personas.  No están capacitados para ciencias forenses relacionadas con evidencia física, ni tienen la experiencia para interpretar conductas de la escena del crimen.

-Psiquiatras forenses: Son doctores médicos  con entrenamiento en ciencias médicas como ciencias conductuales.  Están igualmente preparados para la labor que realizan también los psicólogos forenses.

-Criminólogos: Académicos inclinados al trabajo con población agresora.  Deben estar dispuestos a la investigación de datos empíricos, de resultados en estadísticas y perfiles inductivos de los agresores.

-Detectives e investigadores: En este se incluyen los oficiales de “law enforcement” y perfiladores criminales en sector privado de todo el mundo que se entrenan en técnicas y se asesoran con cursos y seminarios por medio de la lectura de libros e investigando, acumulando así una experiencia investigativa. Haciendo énfasis en la psicología; los roles que desempeña un psicólogo en el área de la criminalidad son:

-Rol Clínico: los psicólogos interrogan a los clientes y utilizan ayudas como los test psicométricos (Test de Inteligencia, evaluación de funciones neuropsicológicas, personalidad y estado mental) y el análisis de datos conductual.

-Rol Experimental: Llevan a cabo experimentos que son relevantes de cierto caso.

-Rol Actuarial: Los psicólogos aplican las probabilidades estadísticas a datos conductuales.

-Rol de Consejero: Los psicólogos hacen asesorías individuales a las víctimas y testigos cuando tienen que rendir declaraciones con el fin de disminuir la ansiedad y que la declaración sea veraz.(Turvey, 1999)

Experiencia forense y en casos de crímenes violentos

La habilidad y experiencia de los detectives que investigan crímenes graves han atraído siempre gran interés y muchos comentarios. En años recientes, el papel del detective ha sido sujeto a un intenso escrutinio público, con frecuencia impulsado por reportes de la prensa sensacionalista. Frecuentemente, algún nuevo aspecto de la ciencia que actúa como soporte del trabajo del detective atrae la atención pública e incluso más si es un caso inusual. En contraste, la rutina y los aspectos profesionales de investigación son raramente destacados.

Las indagaciones mayores pueden dejar cientos de sospechosos y es muy importante la priorización apropiada para permitir al investigador la utilización de su recurso más valioso, la experiencia.

La mezcla de la experiencia de los detectives, la teoría de la conducta y las estadísticas contribuyen a la elaboración del  perfil del delincuente desconocido y cubre fuentes como la policía, la academia, las ciencias médicas, psicológicas y forenses.  Para que una técnica de perfil criminal sea efectiva, se requiere la habilidad de una agencia que entrene  y que responda a las necesidades de los elaboradores de perfiles, es decir, que sea competente, que tenga acceso a la información necesaria para el caso, y que sean lo suficientemente analíticos  en el área forense. (Turvey, 1999)

Conocimiento del contexto socio-cultural

Debido a que nunca se sabe dónde va a ocurrir un crimen, al momento de localizarlo, el perfilador criminal debe tener bases o conocimiento del sitio donde se produjo la tragedia, es decir, se debe empapar y entender los hábitos, los tipos de relaciones, los rituales que se vivan en la población punto a trabajar; debe saber cuál es el comportamiento o conducta que se tiene en este sitio para lograr entender o esclarecer el por qué del crimen. (Turvey, 1999)

Trabajo interdisciplinario

Al realizar un perfil psicológico se necesita de un arduo trabajo interdisciplinario ya que se debe hacer análisis muy minucioso de toda la escena del crimen lo cual requiere de bastante tiempo; además de tener conocimiento en todo este campo o ámbito laboral, también se debe tener experiencia en el área forense para que sea un poco más fácil hacer todo el análisis que se requiere (Turvey, 1999).

Tolerancia y persistencia

El trabajo del perfilador es emocionalmente agotador, ya que el profesional se encuentra a diario con  situaciones que pueden cuestionar su sentido existencial y resultar muy dolorosas, el perfilador debe estar en la capacidad de tolerar estas informaciones y de modular su actitud frente a las mismas. De otro lado existen informes estadísticos de la efectividad de la técnica pero también existen informes que avisan de la cantidad de casos en los que se ha utilizado la técnica, se ha invertido gran cantidad de tiempo y dinero en la investigación y no dan como resultado la detención del autor. Por ello el perfilador debe ser capaz de afrontar los casos frustrantes.

Conocimiento de los allegados a la víctima

El policía debe mantener contacto tanto con la familia como los amigos del delincuente para saber sus posibles conductas a tomar y así poder sobrevivir y sobrellevar la relación en esta persona (Ressler, 1999). Además, el perfil se puede seguir construyendo gracias a la información que brinden las víctimas de los delitos, ya que de acuerdo con las características del comportamiento del delincuente, podemos determinar como relacionarnos con este agresor.

Sistematizar la información

Para valorar un caso y realizar un posterior perfil criminal es de vital importancia clasificar la documentación pues en muchos casos es abundante y esto puede generar problemas en la consecución de los objetivos o en la identificación de patrones; por esta razón se deben usar herramientas para poder clasificarla de ahí la importancia de empezar a generar bases de datos que permitan guardar información y encontrarla cuando sea necesaria.

Retomar casos sin resolver

La valoración del caso frío según los norteamericanos  consiste en un caso que ha estado sin resolver o inactivo por un periodo de tiempo. Se debe tener en cuenta la falta de cooperación entre la víctima y el detective, falta de testimonios o que parecen estar  agotadas las estrategias. Para solucionar estos casos fríos se debe tener en cuenta el factor más importante, el tiempo, por esta razón se deben analizar aspectos como la culpa que con el tiempo puede aumentar, las relaciones que con el tiempo se disuelven o cambian, el miedo a denunciar pues con el tiempo es posible que este se reduzca, la nueva evidencia que pueden haber pasado por alto el personal que analizó la escena del crimen, el patólogo, etc (Turvey, 1999).

Manejo adecuado de los medios de comunicación

La publicidad y la opinión pública son importantes y un buen detective las usará como ventaja para obtener el máximo de información a cerca del crimen y el agresor. Sin embargo, los reportajes irresponsables y los relatos ficticios pueden presentar grandes inexactitudes y distorsionar la perspectiva en el trabajo detective y el procedimiento investigativo sugiriendo ciertas habilidades y técnicas que en realidad simplemente no existen.

Neutralidad

El objetivo de un examinador forense es de ser neutral, tener una participación desinteresada; así mismo lo deben ser los elaboradores de perfiles criminales, ya que trabajan bajo los mismos estándares éticos.

Observación e intuición

Es importante resaltar que para la optimización de las investigaciones criminales, la deducción es usada para dibujar  al perpetrador que es conocido como el perfil criminal.  Quienes sean fuertes en la observación y sean intuitivos, pueden aprender este importante conocimiento con el entrenamiento apropiado, guía y campo de experiencia. (Stanton,1997).  Así mismo, los perfiles constituyen la aplicación de la teoría e investigación de la ciencia del comportamiento al conocimiento que el preparador del perfil tiene de pautas que pueden haberse repetido en varias escenas de crímenes; es importante que el preparador de perfiles observe muchas escenas de crímenes para que conozca las pautas y que tenga cierta familiaridad con delincuentes que hayan realizado delitos similares.

Desarrollo de Software

En la actualidad, se ha trabajado con unos lineamientos básicos para la creación de sistemas de menú y comandos que ayuden a encontrar información almacenada de manera rápida y eficiente, en este sentido se utilizarían para la creación de bases de datos en la  realización de perfiles criminales debido a la gran cantidad de información que generan haciendo necesario el uso de computadores como apoyo en el almacenamiento, evaluación y rápida recuperación de la información.  (Holmes y Holmes, 1996). Es de vital importancia conocer algunas bases de datos en relación con los perfiles criminales, uno de los sistemas de computación aceptado a nivel nacional en Estados Unidos  usado en  incidentes de crímenes es conocido como HOLMES (Oficina de Sistemas de Investigación Mayor) el cual será utilizado en investigaciones múltiples o muy generales, excepto en los asesinatos “domésticos” o los homicidios involuntarios, donde el criminal es conocido y ha sido arrestado; por otro lado se encuentra el SIO, que analiza cualquier información más específica de la base se datos HOLMES (Stevens,1997, citado por Jackson y Bekerian, 1997). Conociendo la base de datos general se pueden nombrar dos ejemplos de algunas de las más específicas:

-La base de datos CATCHEM, contiene información sobre asesinatos de niños cubriendo alrededor de 35 años de muertes, proporcionando guías de búsqueda de cuerpos filtrando información sobre algunos de los sospechosos.(Stevens,1997,  citado por Jackson y Bekerian, 1997).

-El centro de tratamiento de Massachussets ha creado un programa específico para la creación de perfiles de violadores llamado “tipología del violador versión 3” (MTC: R3), este programa aplicó los métodos racional y deductivo simultáneamente y el empírico / inductivo generando, probando e integrando taxonómicamente los perfiles de los violadores incluyendo también  la teoría (Knight, Knight y Prentky, 1990, citado por Knight, Warren, Reboussin, Soley,1998).

-Análisis Geográfico Computarizado: Es uno de los avances de un programa computarizado llamado CRIMINAL GEOGRAPHIC TARGETIN (CGT), el cual asesora las características espaciales de los crímenes.

-El National Center for the analysis of Violent Crime (NCAVC) desarrolló un sistema computarizado para analizar patrones criminales, denominado VICAP (Violent Criminal Apprehension Program) que con base en información de patrones comportamentales detecta y predice comportamiento de criminales violentos (Arrigo, 1.999).

Muchos estados de USA han sistematizado sus propias bases de datos sobre crímenes violentos, incluyendo el New York State Homicide Assesment and Lead Tracking System (HALT) and Michigan’s Homicide Investigative Tracking System (HITS). La base de datos nacional esta localizada en la academia de entrenamiento del FBI en Quantico Virginia dentro del Violent Criminal Apprehension Program (VICAP) que opera a través del Centro para el Análisis de Crímenes Violentos. (McCann, 1.992).

Para el caso colombiano es necesario desarrollar sistemas computarizados de información nacional amplios y unificados. Con el fin de archivar en ellos toda la información nacional de delitos, es decir, que las instituciones gubernamentales (locales, regionales, nacionales) que tengan o requieran información de un delito puedan consignar o consultar dicha red de información. Esto hará posible detectar casos de delitos violentos seriales y aunar esfuerzos investigativos. Pero estos nuevos sistemas de información deben incluir mayor cantidad de información que la que se acostumbra a recavar, por ejemplo deben incluir aspectos como conducta verbal durante la ofensa, escena de crimen organizada o desorganizada, es decir, muchas variables más que  permitan obtener información clave en el proceso de perfilamiento.

Limitaciones de la Técnica

Si bien los perfiles son una herramienta útil, no son el resultado de encantamientos mágicos, no son siempre fidedignos y no se deben tomar literalmente, es decir que la investigación no se limitará a las personas que tengan las características indicadas en el perfil criminal.  Este sirve para describir una generalidad de personas, no para señalar a un individuo determinado.  Además frecuentemente, la usan los investigadores como técnica proactiva para inducir a los asesinos a entregarse. (Policía Nacional de Colombia, 1998)

Debido a que el momento de recogida de información tanto de la víctima como de los testigos, se puede tornar muy amplia, esto genera que algunas veces se obtengan datos erróneos y por tal motivo se de una conclusión que no genere resultados óptimos; esto a su vez puede dar un foco y una finalización de un perfil criminal o un sospechoso que no lo es. (Turvey,1999)

Respecto a la técnica de perfilamiento específicamente, el impedimento más serio a la aprobación empírica  ha sido la ausencia de medidas adecuadas y estandarizadas de indicadores de la escena del crimen; algunos investigadores han hecho esfuerzos para regularizar las definiciones operacionales de las variables de la escena del crimen o del proceso por medio del cual se hacen definiciones o mediciones en la escena del crimen. (Douglas y Jun, 1992; Hazelwood y Burguess, 1987; Hazelwood y Douglas, 1980; Lanning, 1992; Ressler et al., 1988; Warren, Reboussin, Hazelwood y Wright, 1991)

Hay un componente subjetivo significante en la investigación de la escena del crimen. Como en otras áreas especializadas del conocimiento, aquí las habilidades cognoscitivas adquiridas y los procesos de decisión exitosos no siempre están claros (Bedard y Chi, 1992, citado por Knight, Warren, Reboussin y Soley, 1998), el cuidado debe tenerse para adquirir la información de los expertos en la toma de la decisión. De hecho, ciertos aspectos de sus análisis, como el reconocimiento de grupos de ofensores pueden eludir análisis empíricos y pueden tener que seguir siendo el dominio exclusivo de investigadores expertos (Douglas y Jun, 1992; Meehl, 1973 citados por Knight y colaboradores, 1998).

Los estudios indican que los profesionales de la administración de la ley pueden tener prejuicios de perfiles que los predisponen a buscar ciertos perpetradores y convertir la técnica en una forma de discriminación,  el objetivo es que a pesar de que existan ciertos rasgos característicos de los perfiles, se debe tener bastante cuidado para no ofender o agredir a personas que aunque pueden cumplir con algunos patrones, no están implicados en el crimen (Turvey, 1999).

En cuanto le concierne a la Psicología, Gudjonsson (1993) citado por Jackson y Bekerian(2000) hace una lista de las principales razones por las que la evidencia psicológica puede ser no confiable al elaborar perfiles:

1.Deficiencia de conocimiento, habilidades y experiencia.

2.Carencia de preparación y entereza.

3.Apropiado uso de los test psicológicos o mala interpretación de los resultados .

4.Anhelo de agradar al agente.

Una evidencia específica del uso inapropiado de esta técnica es el prejuicio y la discriminación, que pueden también desencadenar procesos judiciales, el caso ocurrió en el  aeropuerto internacional de Cleveland, en donde una pareja de árabes (Julia y Hassan Abbass), se disponían a realizar un viaje de vacaciones a una isla del caribe, sin embargo al tratar de abordar el vuelo fueron acusados de terrorismo basados en sus características (origen, sexo y religión) ya que en las aerolíneas norteamericanas se utiliza el perfil del pasajero como la técnica de seguridad más efectiva que existe; la pareja demandó a la aerolínea y finalmente fueron indemnizados por cuatro millones de dólares (Higgins, 1997).

El uso de listas de  perfiles en las agencias de seguridad crean discriminaciones algunas veces, pues  los datos demográficos se usan  para descubrir  posibles sospechosos; existen quejas debido a esto ya que  a muchos afro americanos  se les ha creado el perfil injusto  de traficantes de droga (Higgins, 1997). Un ejemplo de lo mencionado anteriormente se encontró cuando  un conductor  de raza negra fue asediado por un automóvil policiaco por una suposición de infracción de tráfico, el funcionario cuestiono al chofer tratando de encontrar respuestas incoherentes para poder  investigar el vehículo; es exactamente esta clase de tratamiento injusto que lleva las minorías a desconfiar del sistema de justicia (Higgins, 1997).

Algunos puntos relevantes de los perfiles criminales se basan en creencias políticas radicales, problemas de salud mental, sentimientos de injusticia o con problemas de dinero, lo que no siempre resulta ser correcto porque muchas de estas personas no cometen actos terroristas y no es posible arrestar a alguien porque cumple con el perfil, pero ayuda a la investigación, la base racial es real pero debe manejarse internamente. (Higgins, 1997)

Conclusiones

Sugerencias para la Implementación en Colombia

Con base en todos los hallazgos se sugiere que para  implementar en Colombia la técnica de elaboración de perfiles de criminales desconocidos con base en la escena del crimen se deben seguir los siguientes pasos:

1.Selección de personal: se debe hacer una estricta selección de quienes formarán el grupo de perfiladores, para ello se debe contar con profesionales provenientes de diferentes disciplinas (abogados, psiquiatras, criminólogos, sociólogos, psicólogos, técnicos en criminalística e investigadores judiciales) que desde su área estén dispuestos a aportar para que se pueda desarrollar la técnica. Para el procedimiento de descripción del perfil se sugiere que los profesionales sean principalmente psicólogos y psiquiatras. Dentro de este grupo deben estar personas interesadas en un proceso de mejoramiento continuo personal y profesional y con capacidad autodidáctica. Personas con altos grados de madurez y de sensibilidad social, con excelentes estrategias de afrontamiento que les permitan manejar adecuadamente las difíciles situaciones a las que se verán expuestos.

Personas que presenten funcionalidad adecuada en todas sus áreas vitales, para que ellas representen una fortaleza personal y le equilibren emocionalmente para continuar la realización de su trabajo. Personas con capacidad de trabajo en equipo, que piensen de manera altruista en cuanto a compartir conocimiento, personas con mente abierta (no psicorígidos) y con amplia información social, cultural, forense y  de ética profesional . Personas con sed de conocimiento que deseen aprender mucho más allá de los límites de su disciplina, que sean capaces de generar conocimiento transdisciplinar. Es deseable que sean personas que hayan demostrado en su trabajo un alto nivel de ética, puesto que la información que van a adquirir puede convertirlas potencialmente en peligrosas.

2.Capacitación: El grupo de perfiladores debe capacitarse en todos los temas expuestos en esta monografía, además debe aprender fundamentos de psicología general, de comportamiento anormal, de psicología de la motivación, técnicas de autocuidados especialmente de salud mental. Esta capacitación debe realizarse mediante sistemas pedagógicos distintos al tradicional, que permitan a los perfiladores aprehender realmente la información y que genere en ellos un espíritu de equipo. Esta capacitación debe hacerse principalmente con docentes colombianos, pero también se sugiere que en niveles avanzados se reciba la asesoría de expertos extranjeros, preferiblemente que conozcan la idiosincrasia de nuestro país y hacer una adaptación transcultural de la información. Se sugiere mantener siempre contacto con expertos extranjeros , por lo menos hasta que los perfiladores nacionales se encuentran en capacidad de actuar con completa autonomía, situación que se tomará unos años. Esta capacitación debe entenderse como un proceso continuo, es decir, un perfilador nunca termina de aprender.

3.Generación de perfiles de agresores conocidos: que aunque comprende otra forma de perfilamiento es absolutamente necesaria para la técnica en cuestión. Para ello se requiere definir el tipo de delitos y de conductas violentas que conviene estudiar, medir la frecuencia para cada tipo de dinámica criminal y con base en ello levantar los perfiles de una muestra significativa. Para lograr esta meta se requiere el diseño o adaptación de instrumentos psicométricos, el entrenamiento a profesionales de la psicología que se encarguen de hacer las entrevistas con los internos de las penitenciarías, sistematizar la información y realizar una síntesis de la misma que permita definir los perfiles delincuencias violentos de Colombia.

4.Desarrollar sistemas computarizados de información nacional amplios y unificados. Para archivar en ellos toda la información nacional de delitos, es decir, que las instituciones gubernamentales (locales, regionales, nacionales) que tengan o requieran información de un delito puedan consignar o consultar dicha red de información. Esto hará posible detectar casos de delitos violentos seriales y aunar esfuerzos investigativos. Pero estos nuevos sistemas de información deben incluir mayor cantidad de información que la que se acostumbra a recavar, por ejemplo deben incluir aspectos como conducta verbal durante la ofensa, escena de crimen organizada o desorganizada, es decir, muchas variables más que  permitan obtener información clave en el proceso de perfilamiento.

5.Generar un sistema de incentivos sociales, económicos y científicos que permitan a los perfiladores sentirse realizados con su labor, estimularlos para generar conocimiento, para producir resultados éticos y para realizarse como personas  a través de su trabajo.

6.Trabajo interdisciplinario e interinstitucional. Por lo que se conoce del funcionamiento de los profesionales involucrados en la investigación judicial en Colombia será necesario hacer un arduo trabajo para que las personas que laboran para distintas instituciones y que desempeñan diversos cargos modifiquen sus actitudes y sean capaces de generar sinergia y de actuar como uno solo. Que entiendan que el líder es su misión, que manda la meta y no una persona, que comprendan que el mejor puesto es el de el servicio, que vean en sus compañeros un apoyo y que deseen significar eso para los otros.

7.Combinación de la técnica con otras de investigación judicial y ajuste de la misma al sistema jurídico nacional. Esta técnica será una más de las de investigación judicial, de manera que debe combinarse con las técnicas tradicionales (como las forenses) y con las demás técnicas de perfilamiento como la de agresores conocidos  y la de perfiles geográficos. Las técnicas tradicionales deberán también adecuarse a la de perfilamiento, de manera que desde las técnicas de criminalística empleada en la escena del crimen se comprometan en capturar toda la evidencia psicológica posible, que se incluyan en las actas

de inspección de cadáver aspectos que pueden ser simbólicos, que se fotografíe la escena del crimen de manera que se pueda reutilizar las veces que sea necesario que la analicen los perfiladores y otros aspectos que sean necesarios para el perfilamiento y que impliquen la ampliación en los procedimientos tradicionales. Adicionalmente debe hacerse una reflexión con los profesionales del derecho para que esta técnica sea legislada y aceptada por el sistema jurídico nacional, para que posteriormente la técnica pueda ser difundida a través de perfiladores que actúen en diversas regiones del país.

Como última sugerencia se propone hacer una apropiación prudente del conocimiento, no realizar un despliegue publicitario alrededor de la fundación de la unidad de perfiladores y usar y mejorar las técnicas y estrategias desarrolladas en el extranjero, de manera que en Colombia se avance de manera vertiginosa porque se comienza el trabajo sobre 30 años de antecedentes, pero se avanza de acuerdo con la realidad de la criminalidad y la justicia propias de un pueblo particular.

Referencias

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ENSAYO SOBRE CRITERIOS DE SIMULACIÓN DE PSICOPATOLOGÍAS PARA ARGUMENTAR INIMPUTABILIDAD EN PROCESOS JUDICIALES

Posted by ALPJF | ARTICULOS | Thursday 4 February 2010 6:36 am

ENSAYO SOBRE CRITERIOS DE SIMULACIÓN DE PSICOPATOLOGÍAS PARA ARGUMENTAR INIMPUTABILIDAD EN PROCESOS JUDICIALES

Angela Tapias

Diana Patricia Bello

Jeymy Leandra Gonzalez

Vanessa Jeanine Vesga

Son pocos los estudios nacionales referidos a la simulación de psicopatologìas en procesos judiciales, por ello la importancia de aprender de la experiencia internacional en la práctica del peritaje, en especial para el Instituto Nacional designado para la elaboración de este tipo de valoraciones. Esta revisión teórica recoge los criterios para diagnosticar simulación de psicopatologías en el medio forense cuando es usada para argumentar inimputabilidad en procesos judiciales. También se incluye la metodología para la evaluación psicológica de la simulación y el uso de pruebas psicológicas y exámenes paraclínicos. Los hallazgos más importantes son los 19 signos generales que indican la presencia de la simulación de psicopatologías, como criterios básicos para el peritaje agrupados en tres categorías: comportamiento durante la evaluación forense, características de los síntomas simulados y aspectos del historial clínico y judicial. Con base en estos signos se sugiere generar un protocolo de evaluación para todos los casos en que se sospeche de simulación. Adicionalmente se sugiere a los peritos colombianos, que siempre que evalúen simulación usen pruebas psicológicas y exámenes paraclínicos, como herramientas fundamentales de la valoración Estos instrumentos de medición además requieren ser validados para población colombiana, por lo cual se plantea la necesidad de desarrollar toda una línea de investigación y también desarrollar conocimiento sobre las características de simulación específicas para algunas enfermedades mentales en especial aquellas que pueden ser más frecuentemente simuladas. Sería de gran utilidad que el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses Nacional levantara estadísticas específicas de la prevalencia e incidencia de simulación en Colombia, para conocer la realidad de ésta problemática. Se vio además la importancia de incluir éste tema en la especialidad de psiquiatría forense y crear un postgrado en psicología forense en Colombia que también lo contemple.

Palabras clave: simulación, psicopatología, psicología forense, peritaje, inimputabilidad.

El término forense proviene del latín forum y tiene sus orígenes en el foro de la Roma Clásica. Son muchas las disciplinas que hoy en día buscan enriquecer los sistemas judiciales. Una de ellas y en la que este artículo se centra es la Psicología Forense que comprende un área específica de la aplicación de la Psicología Jurídica, cuya tarea fundamental es el peritaje psicológico y es dentro de esta área que se presenta el problema de la simulación de psicopatologías. (Clemente, 1995)

De acuerdo a lo informado por profesionales del Instituto Nacional de Medicina Legal; en nuestro país han transcurrido 20 años de trabajo en peritaje, sin embargo, por reporte verbal del Dr. Jorge González, del Centro Nacional de Referencia, se sabe que no se cuenta con estadísticas sobre simulación y las fuentes bibliográficas nacionales sobre el tema son precarias. Esta deficiencia nacional puede suplirse porque en el medio forense internacional si se han realizado investigaciones que describen los casos en los que se usan evaluaciones en las que psicólogos y otros profesionales de la salud mental, están frecuentemente involucrados en la realización de éstas, para ser usadas en procedimientos legales, tanto civiles como penales (Borumm y Grisso, 1995)

A continuación se presentarán los conceptos de simulación, cuya característica principal es el acto de fingir algo que no existe y la inimputabilidad, que es un concepto legal que se aplica a los casos en los que el acusado no puede responsabilizarse de sus actos, por diferentes razones. Estos conceptos serán ahondados en los siguientes párrafos.

Simulación de enfermedad mental

La simulación según Marco, Marti y Bartran (1990) es un tipo de conducta humana tan antigua como la humanidad. Tanto datos históricos como textos sagrados (La Biblia y las historias de Grecia, Roma y la Edad Media), nos muestran que la simulación existió en todas las épocas y en todas las civilizaciones.

Uno de los primeros escritos fue el de Galeno con el primer tratado sobre enfermedades simuladas, lo que le dio gran fama en Roma (González, 1991). Sin embargo, como dice Bonnet (1984), citado Marco y col. (1990) parece que fue Juan Bautista Silvaticus quien en 1595 publicó la primera obra sobre la simulación de la locura, titulada “De lis qui Morbum Simulant Reprehendis liber”. Y quizá sea Ambrosio A. Tardieu con la publicación en 1872 de su “Estudio Médico-Legal sobre la locura” el primer autor que profundiza el tema de la simulación de enfermedad mental, hasta tal punto que la obra de Tardieu no ha sido refutada por autores posteriores, que se han limitado a perfeccionarla y complementarla, manteniendo sus criterios claves, aún hoy, con plena vigencia.

Hoy en día la simulación de enfermedades mentales es una cuestión muy delicada en el ámbito del peritaje forense; es necesario poseer profundos conocimientos psicológicos, psiquiátricos y espíritu de observación. (Delgado, Esbec y Pulido, 1.994)

La etimología de la palabra simulación se deriva del latín simulatio, cuyo significado es la acción de simular o imitar lo que no se es. La simulación se ha definido desde diferentes disciplinas; sin embargo. una de las más completas es la que se da desde el punto de vista psicológico siendo una manifestación conscientemente falsa, con un determinado fin, mediante el engaño de otros. Se podría decir que es una mentira plástica, en la cual el sujeto puede fingir, alegar, exagerar, falsear el origen y disimular una enfermedad, física y/o psicológica, con el objeto de engañar a otros con una finalidad determinada, y que con un esfuerzo mantenido durante un tiempo determinado busca el conseguir un beneficio o provecho inmediato. (González, 1991)

A pesar de que todos estos conceptos apuntan a que la simulación es una conducta humana encaminada a la obtención de un beneficio, como la resaltan Marco y col. (1990): “no puede negarse por un lado la existencia de un trasfondo anómalo o patológico en algún simulador, sin embargo, esto no puede generalizarse a los sujetos que por diferentes motivos dentro de un mismo medio presentan una sola característica en común, la de simular”. (Pág. 1393)

Diferente a la simulación, es la disimulación, en la que la persona procura esconder, disfrazar o modificar su lesión o enfermedad cuya finalidad engañosa es el beneficio perseguido y /o la utilización del beneficio obtenido. Esto es frecuente en los exámenes de admisión, en la contratación de seguros, entre otros. (Marco et al.1990)

La simulación se caracteriza, como bien señala Gisbert (sf) referenciado por Ramos y Marlet (1987), por:

La voluntariedad consciente de fraude.

La invención o alteración de síntomas mórbidos, y

La finalidad utilitaria egoísta.

Uno de los puntos de controversia para algunos autores ha sido el de considerar si la simulación puede ser un indicio de enfermedad mental. La American Phychological Association, APA (1987), citada por Marco et al. (1990), la considera como un síntoma de un déficit psicológico básico o se le coloca en la categoría de codicia, envidia o falta de fuerza moral. Sin embargo, otros autores la consideran como una forma de enfermedad mental consistente en una personalidad inadecuada, antisocial o inmadura. Esta posición fue duramente criticada.

Motivaciones para incurrir en simulación

Al estudiar la psicología de la simulación, Vallejo Nágera (sf), citado por Ramos y Marlet (1991) clasifica las motivaciones para simular y a los simuladores en: sujetos con un íntimo sentimiento de inseguridad, delincuentes que recurren con mucha frecuencia a la simulación por su propia iniciativa o por sugerencias de otras personas, personas que se consideran superiores a los demás, los que simulan para atraer la atención de los otros y los que simulan miedo a la muerte, al ridículo o la vergüenza Por último tenemos a los que hacen de la simulación un medio de vida.

A diferencia de la simulación, la motivación principal para padecer un cuadro clínico real es inconsciente y tiene el único fin de evitar o reducir la ansiedad, la motivación para los simuladores y la justificación de su conducta está basada en contingencias ambientales que lo llevan evadir la responsabilidad penal o judicial del hecho perpetrado, al ser declarado inimputable.

Inimputabilidad por enfermedad mental

La inimputabilidad es un concepto asociado al de enfermedad mental y simulación en el sistema judicial, la palabra inimputable es un estado legal, que determinado por la autoridad judicial indica que la persona no es responsable de sus actos. (Academia Americana de Psiquiatría y Leyes, 1996).

Teniendo en cuenta la ley colombiana “Es inimputable quien en el momento de ejecutar la conducta típica y antijurídica no tuviere la capacidad de comprender su ilicitud o de determinarse de acuerdo con esa comprensión, por inmadurez psicológica, trastorno mental, diversidad sociocultural o estados similares (Art.33. Nuevo Código Penal) Si la inimputabilidad proviene exclusivamente de trastorno mental transitorio, no habrá lugar a la imposición de medidas de seguridad. Para todos los efectos se considera penalmente inimputable al menor de 18 años. (Código Penal, Capítulo Sexto, 2001)

Luego de que un defendido pasa por un juicio o un tribunal de jurados, y es encontrado no culpable por inimputabilidad o culpable por enfermedad mental, usualmente es confinado a tratamiento en un hospital especial para enfermos mentales que han cometido crímenes. Así después de un periodo la persona puede apelar a un nuevo juicio para determinar si ya no representa una amenaza para ella misma o para los demás y mirar si es aceptable que sea puesto en libertad. Los estudios muestran que cuando una persona es hallada no culpable por inimputabilidad, por lo general son retenidas al menos por un largo tiempo, incluso más largo que las personas encontradas culpables y que son enviadas a prisión por crímenes similares (Academia Americana de Psiquiatría y Leyes, 1996)

Según la Academia Americana de Psiquiatría y Leyes (1996) algunos estudios han mostrado que la defensa de la inimputabilidad no se utiliza frecuentemente. De acuerdo con un estudio que se realizó en ocho estados, la defensa de la inimputabilidad era utilizada en menos del 1% de los casos en una muestra representativa. El estudio demostró que sólo el 26% de estos argumentos de inimputabilidad tuvieron éxito. En éste estudio además se señaló que la inimputabilidad como defensa se utiliza contra muchos delitos, no solamente homicidio, la mitad los casos estudiados argumentaban inimputabilidad ante acusaciones de crímenes violentos y menos del 15% fueron juzgados como asesinato. El resto de los procesos fueron sentenciados como robo, daño a propiedad privada y otros

Otros estudios reportaron resultados similares. De acuerdo con Mitos y Realidades: Un Reporte de la Comisión Nacional de la Inimputabilidad en Est.Unidos, en 1982 sólo 52 de 32000 adultos acusados, fueron representados por abogados defensores de la oficina de Nueva Jersey que estaban enterados del pleito de inimputabilidad y sólo 15 de ellos tuvieron éxito. (Bartol, 1999). Aunque estas cifras indican la poca prevalencia de la problemática es evidente que la evaluación implica un reto para los peritos, de ahí la importancia de los aspectos que se señalan a continuacion.

Signos para la detección de simulación

Existe un buen número de pistas que se pueden aplicar apropiadamente en la detección del engaño, en documentos no publicados sobre simulación por la Academia Americana de Psiquiatría y Leyes, escritos por Vicary y Maloney; referenciados por Jaffe y Sharma (1998) se reportó que el conocimiento que tienen los clínicos tiene una gran ventaja en la detección de la simulación; y para Marco y col. (1990), Rogers y col. (1996), Jaffe y Sharma (1998), Irruarizaga (1999) y Stuart y Clayman (2001) existen los siguientes signos como evidencia objetiva de la simulación:

1. Retención de información y Falta de cooperación: La memoria de un simulador tiene vacíos importantes, es cauteloso y piensa que entre menos información tenga el examinador, es mejor. Con frecuencia afirman haber olvidado muchas cosas o no saber. (DSM- IV, 1998) Hay el temor de que una evaluación rigurosa detecte la enfermedad que está simulando. Los sujetos parecen seguir todas las indicaciones médicas pero toman una actitud totalmente antagonista; tratan de tomar el control de la entrevista y se comportan de una manera intimidante, gastan tiempo para pensar las respuestas que van a dar. Presentan abundancia de respuestas evasivas si están dirigidas a una cuestión vital para el simulador; contestaciones burlescas, irónicas y ridículas; ausencia del trastorno de la afectividad.

2. Exageración: Los simuladores creen de forma equivocada que entre más extraños parezcan, más creíbles son. Clemente (1995) lo denominó elevación del número de dramatismos.

3. Llaman la atención sobre su enfermedad: Según Ritson y Forest (1970), citados por Marco et al. (1990) los simuladores están ansiosos por llamar la atención sobre su enfermedad, lo cual contrasta con la conducta de los enfermos reales que a menudo, son reticentes a hablar de sus síntomas. El auténtico enfermo sin proponérselo puede presentar abandono en su cuidado físico tener el pelo largo, aparecer sin afeitar, con las ropas sucias, desaliñado, con abandono de su limpieza; mientras que el que finge se pone ropas extravagantes; la camisa al revés; la bufanda fuera de su sitio con vestimentas artificialmente alteradas; a menudo, esa alteración de su aspecto exterior sólo se da durante los reconocimientos médicos o declaración ante funcionarios judiciales. (Delgado y col., 1.994)

4. Los acusados actúan comúnmente como sordos y tontos: se muestran excesivamente psicóticos, intelectualmente impedidos y con amnesias y delirios. Las personas que fingen actúan como “tontos y locos” por que ellos creen que las personas mentalmente enfermas son tontas.

5. Ausencia de alteración afectiva clínicamente asociada con la enfermedad que simula: Falta el típico contenido afectivo de ansiedad en alucinaciones y delirios; o el tono afectivo de temor, rabia o depresión asociado a cualquier diagnóstico. Si hay auto lesionismo, éste no reviste gravedad, estando bien calculado el acto. En caso de dolor la persona puede argumentar el máximo de severidad del dolor, pero la discrepancia es que psicológicamente se presentan libres de todo síntoma.

6. Ausencia de perseveración: La perseveración es un signo de consistencia en la personalidad y/o en la patología, por tanto es una conducta que debe presentar constancia en el tiempo, rara vez se ve en los simuladores. (Marco y col., 1990)

7. Incoherencia entre resultados de pruebas y funcionalidad del evaluado: La falta de coherencia entre los resultados de test formales y la funcionalidad real del sujeto en su vida cotidiana. Ej. El simulador puede asegurar o mostrar una incapacidad para trabajar, pero mantiene la capacidad de su esparcimiento como por ejemplo disfrutar del teatro, ver TV, jugar cartas, etc. La inconsistencia entre las respuestas del sujeto referida a ejecutar correctamente ejercicios complejos e incorrectamente ejercicios más sencillos que implican los mismos procesos cognoscitivos y el fallo en ítems muy simples.. Otros indicadores de este signo son el rendimiento por debajo de lo esperado al azar en pruebas de elección entre dos alternativas, la inconsistencia en la ejecución de diferentes pruebas que exploran las mismas funciones, el bajo o nulo rendimiento en pruebas neuropsicológicas que la mayor parte de los pacientes con lesiones cerebrales graves realizan correctamente. La alta incidencia de respuestas “aproximadamente correctas” en oposición a las “claramente correctas” Iruarrizaga (1999).

8. Alteraciones del lenguaje no verbal: El tono y la intensidad de la voz varían significativamente ante la mentira, la velocidad de fraseo es lenta y evasiva, el evaluado tarda en responder porque necesita pensar varias veces para contestar con coherencia, produce pausas y errores en el discurso, además es de carácter indirecto, las expresiones faciales varían contingentemente con el contenido temático. Rogers (1998), Hall y Pritchard (1996), Nies y Sweet (1994), Eckman (1992) entre otros, citados por Iruarrizaga (1999) Las características de la mirada tienen mucha importancia: la del auténticamente trastornado se caracteriza por su mirada fija y expresión extraviada; la mirada del simulador es menos franca, se muestra con una expresión de desconfianza como temeroso de ser descubierto. Un buen signo es la discordancia entre la expresión facial y el tono y contenido del lenguaje (paraminia y paratimia), con una excepción: la esquizofrenia, en la que ese signo puede ser de patología real. (Delgado, y col., 1.994)

9. Los síntomas del simulador son generalmente inconsistentes con los síntomas legítimos de la enfermedad mental: El simulador actúa de manera normal cuando no se percata de que está siendo observado, por lo cual hablar con el personal que tiene oportunidad de observar al preso es útil para descubrir su comportamiento inconsistente. Los síntomas del simulador son generalmente inconsistentes con los síntomas legítimos de la enfermedad mental: Por ejemplo un farsante dice que no puede recordar su nombre o la fecha de nacimiento, pero si es capaz de recordar otros eventos pasados, como la dosis de los medicamentos que ingiere. El simulador por lo general confunde los síntomas psicóticos con los impedimentos cognoscitivos y cree que la persona que escucha voces no sabe en que año está. Los amnésicos auténticos generalmente recuerdan cosas como: nombre, edad, fecha de nacimiento, dirección, nombre de la madre, de familiares cercanos y lo que desayunaron; lo cual es lo que pretenden olvidar los farsantes; y es muy raro que finjan amnesia global. Los simuladores pretenden tener alucinaciones visuales o auditivas y hablan con personas imaginarias. En la exploración clínica de la simulación se señalarán las intermitencias y modificaciones inexplicables del síndrome mental exhibido; inexistencia de la relación entre el síndrome o enfermedad aparente y la causa etiológica presumible.

10. La simulación es más difícil de mantener por períodos largos: El hecho de simular exige una extremada concentración y resulta extenuante por lo cual la persona sana requiere períodos de descanso. Por eso también hay más oportunidad de descubrir el engaño durante una entrevista larga.

11. Dificultad para fingir síntomas fisiológicos: Generalmente el simulador desconoce los síntomas fisiológicos de la enfermedad y por eso no los actúa, si llegara a simularlos puede ser descubierto porque los sobreactúa o tiene dificultades para hacerlo. Por ejemplo el que simula depresión puede fingir astenia pero no finge frío en las manos, que es un síntoma que se le asocia. (Rogers y col., 1996)

12. Simulan síntomas evidentes y en relación con el conocimiento previo de la enfermedad: Los simuladores tienden a fingir los síntomas más conocidos y característicos de la enfermedad dejando de lado otros que están asociados con el mismo pero no son tan conocidos u observables. Por ejemplo en Trastorno disociativo de la personalidad pueden fingir las personalidades múltiples, pero no saben de las amnesias y no las simulan (Aunque no en todas las expresiones de este trastorno se manifiesta la amnesia). En personas preparadas académicamente en temas relacionados (psicólogos, psiquiatras, médicos, etc.) es más difícil detectar la simulación de psicopatologías que en personas que no tienen una preparación académica extensa o de éste tipo. (Rogers y col., 1996)

Se fingen más síntomas que cuadros diagnósticos íntegros: Los simuladores pueden no ajustarse a ninguna entidad diagnóstica conocida. Los síntomas pueden haberse elegido de varias enfermedades y por ello pueden presentar quejas inusuales, atípicas, inexplicables o inconsistentes con los desórdenes conocidos. Las personas que fingen síntomas muy específicos (falta de concentración) y desórdenes específicos (depresión mayor).(Marco y col., 1990). Mezclan síntomas pertenecientes a diversos síndromes o entidades gnoseológicas; y a ninguna entidad clínica en particular.

Informan síntomas severos con aparición aguda en contradicción con el desarrollo crónico conocido por los clínicos: Los simuladores pueden afirmar haber tenido delirios (o síntomas en general) de comienzo repentino, cuando en realidad los delirios sistematizados tardan normalmente varias semanas en sistematizarse. Pueden informar que los síntomas de “locura” comenzaron cuando el imputado tenía 40 años, poco antes del incidente judicial y el clínico sabe que la esquizofrenia tiene un inicio cerca de los 20 años y la enfermedad se desarrolla crónicamente.

Discrepancia entre el auto- reporte y los archivos médicos: Los evaluados afirman severidad en síntomas en ausencia de tratamiento psicológico, psiquiátrico, medicación y hospitalización; cuando el perito sabe que la severidad de síntomas generalmente se asocia a consulta temprana con los expertos y con la existencia de una historia clínica previa. (Stuart y Clayman, 2001; Marco et al, 1990 e Iruarrizaga, 1999). Los acusados pueden argumentar alguna psicopatología pero no informan haber estado en un tratamiento previo, y cuando tienen una cita para un tratamiento de salud mental o para una evaluación la cancelan o llegan más de una vez tarde a las citas y no cooperan durante el examen psicológico, además, también fallan en seguir un plan de tratamiento para un diagnóstico.

Los simuladores parecen no tener ningún motivo o comportamiento psicótico asociado a sus ofensas: no relacionan los delitos con sus síntomas o alteraciones como cometer asesinato con agravantes arraigados, por ejemplo existe relación entre el síntoma y la conducta del homicida como beber la sangre de la víctima que asesinó porque creía que los extraterrestres le estaban quitando la suya propia.

Evidencia de complicidad: En los casos en los que se alega que el acusado presenta un determinado tipo de patología mental, se sospechará simulación si hay un cómplice implicado en el crimen. En efecto, como dice Resnick (1984) citado por Marco y col., (1990), la mayoría de los cómplices de inteligencia normal no participarán en crímenes motivados psicóticamente.

Engaños anteriores: Las investigaciones retrospectivas algunas veces revelan evidencias de engaños pasados, como utilización de alias, escapes de la prisión o mentira en un negocio; es común encontrar un patrón de comportamiento antisocial engañoso. La enfermedad actual es tan sólo otra instancia de éste patrón.

Historia laboral incoherente con la enfermedad: Según Resnick (1984), citado por Marco y col. (1990), los simuladores pueden tener un historial laboral desfavorable “la persona que siempre ha sido responsable, honrada, miembro adecuado de la sociedad es menos probable que simule”. Aunque la estabilidad laboral puede ser positiva previa al aparecimiento de la enfermedad y deteriorarse desde entonces, si se alegan síntomas crónicos esto alteraría también crónicamente el historial laboral, también puede ser indicador de simulación, ya que una persona que padece una enfermedad mental, difícilmente puede tener un óptimo funcionamiento laboral.

Los signos de simulación ya enunciados son generales y se pueden encontrar en el fingimiento de cualquier enfermedad, sin embargo también la literatura reporta signos de simulación específicos para algunos cuadros diagnósticos.

Pruebas específicas de simulación

Se han desarrollado varios instrumentos para la evaluación psicológica, neuropsicológica y paraclínica de la simulación, (ver tabla 1) son muy útiles si son aplicadas con habilidad, aunque son poco conocidas, usadas o menospreciadas por algunos peritos. En Colombia los peritos no disponen de test específicos para la detección del engaño, así que se basan en su pericia para realizar el examen.

Sugerencias para la evaluación de futuros

casos de simulación en Colombia

Esta revisión de la literatura internacional ha permitido obtener datos determinantes para el diagnóstico y la evaluación de simulación de psicopatología en el medio forense, de ahí la importancia de tomarlo como herramienta para los peritos colombianos en la valoración de estos casos y como base para iniciar investigaciones científicas en nuestro medio. A continuación se presentarán algunos sugerencias que puedan servir como base para la evaluación de futuros casos de simulación en Colombia:

1. Se ha visto la necesidad de que quien realice peritajes, independientemente de si psiquiatra o psicólogo posea un conocimiento suficiente y unificado de las características y signos generales como específicos de enfermedades mentales para detectar

Tabla 1. Test psicológicos utilizados para la evaluación forense.

simulación. Ello debido a que una de las dificultades encontradas a la hora de realizar evaluaciones en simulación ha sido la falta de un adecuado entrenamiento, así como de conocimiento o experiencia requerida para estas tareas.

2. Se requiere que en todos los casos al menos se emplee una prueba específica para la detección de simulación. En algunos casos deberá emplearse pruebas bioquímicas y neuropsicológicas para descartar una enfermedad de tipo orgánico; ya que son numerosas las herramientas que un perito puede utilizar para la evaluación de simulación de psicopatologìas.

3. Se sugiere tener dos peritos que de manera independiente puedan ofrecer su punto de vista de acuerdo una valoración completa y detallada del caso; pues obtener información de un sólo evaluador puede ser peligroso a la hora de descartar o aceptar que una persona sea imputable o inimputable.

El relato de personas allegadas al detenido puede ser útil a la hora de obtener datos importantes y que puedan servir de contrastación con el testimonio del acusado.

Conclusiones

Es fundamental que la psicología forense en Colombia desarrolle investigación continua en el área de la simulación de psicopatologías, ya que una de las dificultades encontradas al momento de realizar ésta revisión fue la falta de información y de estudios nacionales referidos a este campo.

Además, es posible que en anteriores procesos se hayan presentado dificultades al momento de detectar una simulación, por no poseer información confiable en la cual basarse, ni instrumentos de evaluación forense.

A través de éste artículo se ha pretendido brindar una perspectiva global respecto a las formas de realizar la evaluación forense para detectar simulación, comunicando criterios y técnicas que se pueden utilizar para evaluar de manera más eficiente los casos de sindicados de algún delito, que han argumentado inimputabilidad por enfermedad mental.

No obstante, se sugiere someter los hallazgos del presente estudio a contrastación empírica y al juicio de expertos clínicos y forenses, con el fin de complementar la información encontrada y verificar su validez.

Se considera que el aporte más significativo de ésta revisión consiste en los 19 signos generales para la detección de la simulación de psicopatologías, como criterio básico para el peritaje, que se pueden clasificar en las siguientes tres categorías:

Comportamiento durante la evaluación forense: Retención de información y falta de cooperación (1), exageración (2), llaman la atención sobre su enfermedad (3), actúan como sordos y tontos (4), ausencia de alteración afectiva clínicamente asociada con la enfermedad que simula (5), ausencia de perseveración (6), presentan incoherencia entre resultados de pruebas y funcionalidad vital del evaluado (7), y manifiestan alteraciones del lenguaje no verbal (8)

Características de los síntomas simulados: inconsistencia de los síntomas en el tiempo (9), no mantienen síntomas por períodos largos (10), dificultad para fingir síntomas fisiológicos (12), presentan solo síntomas evidentes en relación con el conocimiento previo de la enfermedad (12), presentan más síntomas que cuadros diagnósticos íntegros (13), informan síntomas severos con aparición aguda en contradicción con el desarrollo crónico conocido por los clínicos (14).

Aspectos del historial clínico y judicial: presentan discrepancia entre el autor reporte y los archivos médicos (15), ausencia de motivaciones psicóticas asociadas a sus ofensas (16), evidencia de complicidad (17), de engaños anteriores (18) e inestabilidad laboral (19).

Estos signos indicarán la presencia de la simulación de psicopatologías a peritos nacionales y extranjeros en psicología y psiquiatría forense. No obstante es necesario el conocimiento y la experiencia en la psicopatología clínica, profundizando en los signos de simulación tanto generales como específicos para cada cuadro diagnóstico, de tal manera que el dictamen sea más preciso.

Además se considera pertinente enfatizar la investigación de simulación de algunas psicopatologìas específicas que, según se detectó a través de esta revisión, pueden tener mayor probabilidad de ser simuladas como algunos trastornos de la personalidad, por ejemplo la de tipo antisocial, la cleptomanía, la piromanía, los trastornos por ansiedad y por estrés agudo.

Con base en estos signos se puede generar un protocolo de evaluación para todos los casos en que se sospeche de simulación.

Se sugiere que siempre la evaluación sea realizada por dos peritos, de manera independiente, incluyendo psicólogos y psiquiatras. Adicionalmente sería útil que se unificaran los conocimientos de los peritos colombianos, para que evalúen con los mismos criterios, que cada caso fuera evaluado por dos peritos, recurrir a otras fuentes de información como allegados del imputado. Se aconseja siempre el uso de al menos una de las pruebas ya sean clínicas, neuropsicológicas, o pruebas específicas de simulación en el medio forense y pruebas bioquímicas, las cuales es necesario validar para la población colombiana.

Es importante que la valoración del psicólogo o psiquiatra forense se realice tempranamente, teniendo en cuenta que cualquier psicopatología puede ser simulada y mientras más tiempo pase entre la detención y el proceso de evaluación por parte de peritos, el sindicado tendrá mayor posibilidad de refinar su simulación y por ende dificultar su detección.

Si el campo de la psicología forense busca generar datos, sería importante no sólo conocer la clase y la frecuencia de los tests usados en evaluaciones forenses, sino también conocer las opiniones de un grupo experto, respecto a la importancia de tales tests en tipos específicos de evaluaciones, además sería importante examinar las opiniones y modelos de uso entre psiquiatras forenses y psicólogos forenses colombianos, ya que los objetivos de las evaluaciones son las mismas para ambas disciplinas. De esta manera sería de gran utilidad que el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses Nacional levantara estadísticas específicas de la prevalencia e incidencia de simulación en Colombia, para conocer la realidad de ésta problemática, puesto que es muy poca la información que se posee de la misma.

Para finalizar, se cree que es importante incluir éste tema en la especialidad de psiquiatría forense y crear un postgrado en psicología forense en Colombia que también lo contemple, y permita profundizar en ésta área a quienes lo deseen, dando así la oportunidad de formar profesionales en psicología forense competentes a nivel nacional e internacional, dirigiendo esfuerzos a la investigación en éste y otros temas relacionados.

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JERGA CARCELARIA EN COLOMBIA

Posted by ALPJF | ARTICULOS | Tuesday 2 February 2010 1:30 pm

JERGA CARCELARIA EN COLOMBIA

EDNA YOMARA MEDINA ROSAS

SONIA ESPERANZA RUIZ GONZALEZ

In this report it is pretended to establish the importance of the Jail Jargon study as a relevant aspect of the Jail culture, whose analysis as essential for the psychologist job in prison setting. Later, it is presented a list of common words used for most of the prisoners in the Modelo jail.

Key Words: Language, psychologist, penitentiary, psychology

Dentro del trabajo realizado por los profesionales en psicología dentro de las cárceles, se ha notando paulatinamente la evolución de los objetivos de este trabajo, que han venido evolucionando desde una orientación evaluativo/diagnóstica pura hacia parámetros más interventivos, con el propósito de mejorar las posibilidades de los presos y/o de las propias organizaciones penitenciarias (Clemente, 1998).

Uno de los componentes a tener en cuenta dentro del estudio de la subcultura carcelaria y el cual es de gran importancia dentro de su estudio es el lenguaje carcelario. El lenguaje es sin duda importante. De alguna manera, de nuestro nivel de desarrollo lingüístico se desprenderán no sólo nuestras posibilidades de comunicarnos con los demás, sino también nuestra capacidad de reflexión, e incluso de pensamiento. Progresivamente conforme va avanzando el proceso de prisionización, el preso va asumiendo determinados términos verbales exclusivos de la cárcel, así como una entonación peculiar, e incluso una gesticulación diferente.

Así, el preso va asimilando la cárcel también a nivel lingüístico. En este sentido, el lenguaje se convierte en otro elemento más de exclusión, de marginación (Clemente y Nuñez, 1997).

La corriente lingüística tradicional considera la jerga como un subcódigo originado o estrechamente ligado a las exigencias de una actividad secreta o prohibida, y que proporciona al sujeto marginado una visión diferente del mundo y de la sociedad de la cual no forma parte. Es decir, expresa lo peculiar y ayuda a ejercer el derecho a la diferencia de los que lo usan, reflejando sus valores culturales así como su propia manera de ver y valorar el mundo (Clemente, 1998).

El estudio de la jerga carcelaria, por lo tanto, como componente sobresaliente de la cultura carcelaria, se convierte en un tópico obligatorio de análisis para el psicólogo que trabaja dentro de una institución carcelaria, ayudándole a comprender de una mejor manera al interno, y por lo tanto facilitando el progreso en la consecución de programas que ayuden a introducir cambios significativos dentro del contexto carcelario haciendo de este un lugar más apacible, humano y justo para cada una de las personas que lo integran.

En Colombia, es muy pobre la literatura sobre jerga carcelaria, sin embargo el interés por su estudio va creciendo poco a poco, y se va observando la importancia de conocer cómo es la comunicación entre las personas que se encuentran encarceladas y cómo es el proceso de aprendizaje que tienen que seguir desde que llegan a la prisión hasta que salen, logrando comunicarse de una manera adecuada con los demás , permitiéndoles en un momento dado, sobrevivir y lograr una integración con los demás dentro del ámbito de la prisión.

A continuación, se llevará a cabo una relación de los términos más utilizados por parte de los internos, en la cárcel Distrito Judicial la Modelo, de la ciudad de Bogotá, Colombia. La relación de estos términos se llevó a cabo gracias a la colaboración de tres internos de la cárcel Modelo, quienes fueron contactados gracias a la ayuda prestada por la psicóloga de la cárcel Modelo, Maristella Góngora.

Bicha: bazuco.

Balón: marihuana, huevo de marihuana.

Cacique: el líder.

Canaso: ingresar a la cárcel.

Caspete: sitio donde los internos consumen sus alimentos.

Cruce: un favor que se realiza.

Dejar sano: no molestar.

El barbie: se refiere al joven que llega a la cárcel por primera vez y que generalmente llama la atención en algunos internos que llevan más tiempo dentro de la prisión, debido a su físico.

El sapo: persona que habla más de la cuenta.

Encanado: estar retenido.

Encausado: estar triste o desmotivado.

Encomienda: mandar o enviar algo.

Falton: la persona que no cumple.

Fritos: los prisioneros que no poseen dinero.

Gancho ciego: acompañante del delincuente que no sabe lo que está haciendo.

Grasas: los prisioneros que poseen mucho dinero.

Guachimaniar: pagarle a alguien, cuota que se cancela por cuidar las cosas en las celdas.

La liebre o la culebra: el enemigo.

Las juanas: mujeres prostitutas que van a trabajar a la cárcel en los días de visita para los internos.

La expresión “se va a prender el problema” o “se calentó la vuelta” hace referencia a las peleas que se generan en cada uno de los patios de la cárcel, es un aviso para que los demás internos estén al margen de la situación y no se metan en problemas.

Las locas: travestis.

La cuarenta: hace referencia a las ocasiones en que la visita lleva comida a la cárcel.

Los carros: guardaespaldas de los caciques.

Los guerrillos: guerrilleros.

Los parocos: paramilitares.

Paila: de malas.

Parce o mi pana: compañero.

Parche: sitio de reunión de los internos.

Pista: abrir paso.

Rayas o tombos: los policías de la calle, externos a la prisión.

Rotonda: centro de los pasillos de la cárcel.

Terapiar: castigar.

Tren: los prisioneros que vienen de las estaciones y llegan a la cárcel.

Tunel: lugar en donde duermen los indigentes o lugar de castigo en donde duermen las personas que no pagan las deudas correspondientes.

Viejo o cucho: persona de avanzada edad.

Wimpy: restaurante o sitio donde sirven los alimentos.

Referencias bibliográficas

Clemente, M (1998). Fundamentos de la psicología jurídica. Madrid: Pirámide.

Clemente, M; Nuñez, J (1997). Psicología jurídica penitenciaria. Madrid: fundación Universidad – empresa.

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