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	<description>ASOCIACION LATINOAMERICANA DE PSICOLOGIA JURIDICA Y FORENSE</description>
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		<title>HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA JURÍDICA Y SUS CAMPOS DE APLICACIÓN EN COLOMBIA</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Mar 2010 20:40:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ALPJF</dc:creator>
				<category><![CDATA[CONFERENCIAS]]></category>

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		<description><![CDATA[HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA JURÍDICA Y SUS CAMPOS DE APLICACIÓN EN COLOMBIA
Catalina Caballero
Alejandra Prada

La psicología jurídica es tal vez uno de los campos de aplicación de más reciente aparición, difundida en algunos países de Europa (Inglaterra, España, entre otros), en América del Norte y un poco en América Latina, principalmente en argentina y muy insipientemente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA JURÍDICA Y SUS CAMPOS DE APLICACIÓN EN COLOMBIA</strong></p>
<p><strong>Catalina Caballero</p>
<p>Alejandra Prada</p>
<p></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La psicología jurídica es tal vez uno de los campos de aplicación de más reciente aparición, difundida en algunos países de Europa (Inglaterra, España, entre otros), en América del Norte y un poco en América Latina, principalmente en argentina y muy insipientemente en Colombia (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">La psicología jurídica es definida como aquel sector de la psicología orientado a aplicar el conocimiento científico y los métodos de la psicología surgidos en el sistema jurídico penal (policía, juzgados tribunales e instituciones, correccionales para infractores, cárceles e instituciones para menores). Tal como lo reporta Jiménez Burrillo (1986), las relaciones entre la psicología y el derecho no han sido fáciles, posiblemente no muy deseadas, y cuando se han dado, éstas han estado cargadas de recelo, estereotipo y actitudes negativas entre los profesionales de estas dos disciplinas. Esta situación a contribuido, entre otras cosas, a que se haya dado poco desarrollo y posibilidades de crear &#8220;un cuerpo sistematizado de conocimientos aplicados a la ciencia o a la técnica jurídica&#8221; (Muños, Báyes y Munné, 1980).</p>
<p style="text-align: justify;">Estos autores presenta, además, las posibles causas que han contribuido a este atraso. Un caparazón de abogados para recibir y aceptar aportes de otras disciplinas; además, éstos están alejados del método científico y de las preocupaciones antropológicas; un experto psicologismo que los ha inducido a suponer que poseen habilidades innatas en la técnica psicológica, lo cual los lleva a rechaza una psicología que no se ajusta a sus creencias, pues no consideran que necesitan de una psicología especial; por ultimo, la poca cantidad de aplicaciones llevadas con éxito que ha tenido la psicología científica hasta épocas recientes, principalmente en la rama psicosociológica, lo que no a permitido un acercamiento entre estas dos disciplinas.</p>
<p style="text-align: justify;">Muñoz et al (1980) dan una explicación a esto: la psicología se movía anteriormente en corrientes poco claras, creando un vacío que permitió el desarrollo de una cultura psicológica de los juristas, la cual a quedado en muchos libros de derecho, y aun se mantienen.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero el panorama no es tan desolador: son varios los intentos para buscar los acercamientos, ya sea por iniciativas de carácter científico, o por simples preocupaciones. Giñazú y Loizo (1982) comentan:</p>
<p style="text-align: justify;">Garrido (1982) dice que hubo que esperar hasta el siglo XIX para que en la psicología jurídica se le dedicara tiempo y esfuerzo de parte de los psicólogos de la época.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otra parte, Jiménez Burillo (1986), comenta que se pueden discriminar convenientemente cuatro periodos en la historia de la psicología jurídica: el primero comprendido entre el comienzo del siglo XX, hasta finales de los años 20. Así, hacia 1900 aparecen publicaciones de autores como Stern y Munsterberg (1907), los cuales concentran sus escritos más en aspectos relacionados con los procesos psicológicos del testimonio, y Bose (1917) y Briw (1926), quienes se refieren a procesos de memoria, testimonio y a la psicología del delito.</p>
<p style="text-align: justify;">Un segundo período, que va hasta la época de los años 50, se caracteriza por &#8220;la aparición de trabajos, monografías, de la psicología legal&#8221;. Mc Carty (1929) y Robinsón (1929) son ejemplos de ellos. El primero publicó <em>Psicología para Juristas</em>, y el segundo escribió alegatos a favor de la utilidad de la psicología para el derecho y viceversa, lo que hizo que recibiera ataques de los juristas. Además, está época hay una aplicación de la psicología a los diversos procesos legales, y como consecuencia, el surgimiento de una fuerte critica a las decisiones de los tribunales apoyadas en informes psicológicos. También se encuentra el artículo de Hutchian y Slesinger (1929), quienes dijeron que los jueces y jurados hacen supuestos acerca del comportamiento de la persona. Además, solicitaron en sus conclusiones que se diera el acercamiento entre el derecho y la psicología (Jiménez Burillo, 1986).</p>
<p style="text-align: justify;">Entre los años 40 y 50 se dieron algunos trabajos acerca del testimonio, delito y simulaciones de decisión del de jurados, los cuales no tuvieron un impacto legal importante.</p>
<p style="text-align: justify;">En el tercer periodo, y durante la década de los años 50, siguen apareciendo un aumento de publicaciones relevantes, con aportes a la psicología clínica y social en campos referidos a &#8220;trastornos mentales, la influencia de la publicidad sobre las causas antes de celebrarse el juicio y los problemas derivados de la segregación racial y los derechos civiles&#8221;, trayendo como resultado nuevamente la resistencia de los abogados.</p>
<p style="text-align: justify;">En el cuarto y ultimo periodo, 1970 hasta el presente, se ha presentado un aumento de publicaciones, tanto en libros como revistas. Según Tapp (1976),son 199 publicaciones incluyendo cursos y conferencias. El área de derecho penal ha generado mayor interés, así como los procesos de socialización legal (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">Con respecto a Latinoamérica, se conoce que en Argentina, en 1959, el profesor Plácido Alberto Horas creó la cátedra de la psicología jurídica en la facultad de Psicología en la Universidad Nacional de Cuyo, la cual en la actualidad se ha convertido en un área de especialización en pregrado.</p>
<p style="text-align: justify;">En Colombia, en 1976, Reinaldo Giñazú organizó la especialidad en la Facultad de Psicología en la Universidad de san Buenaventura de Medellín, y un año y medio después, con Mercedes Loizo, en la Facultad de Psicología de la Universidad Católica de Colombia (Bogotá) impulsando por el entonces decano José Antonio Sánchez (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">En esta última universidad, hasta el año de 1982, se trabajó en dicha área con seminarios electivos en los cuales se veían elementos tales como derecho penal y civil, escuelas psicológicas que explican la conducta criminal, la relación entre psicología y derecho, y sus ciencia auxiliares. Estos temas se trabajaban en séptimo y octavo semestre, y en noveno y décimo de hacia una profundización en temas como el rol del psicólogo, peritaje psicológico, agresión y violencia, tratamiento del delincuente (menor y adulto) y criminología, además de las prácticas en cárceles, penitenciarías y en el instituto de Medicina Legal (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">Desde 1982 se incluye en el vitae, como otra introducción a un campo de profesionalización de la psicología, en octavo semestre; para noveno y décimo se llevan a cabo seminarios de profundización en algunos de los temas antes mencionados, tales como: psicología del testimonio, confesión e interrogación, tratamiento penitenciario, entre otros. En el momento se tienen practicantes en la Reclusión Nacional de Mujeres y en la Cárcel Nacional Modelo (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">En 1980 se firmo un convenio entre la Facultad de Psicología, a través de su área jurídica, y el Ministerio de Justicia, con el objetivo de impulsar el sistema penal colombiano. Dicho convenio se ratificó y se renovó hasta el año 1985. se dejó de hacer debido a los cambios administrativos en la Facultad (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">En cuanto a los egresados, se puede comentar una experiencia que se considera un peldaño en el proceso de crecimiento de la psicología jurídica: un grupo de exalumnos incursionaron en el campo jurídico, organizando y ejecutando programas de capacitación de magistrados de la rama penal, civil y aduanera, en lo concerniente a la selección de jueces. Igualmente, llevaron a cabo programas de capacitación con jueces de menores y familia en lo que respecta a la indagatoria y al papel del defensor de menores desde una perspectiva psicológica. Estos programas los realizaron apoyados y controlados por el Ministerio de Justicia en su rama judicial. Vale la pena aclarar que estos programas se llevaron a cabo en todo el país. Se iniciaron en 1990 y se tiene proyectado continuar con el programa (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">Como ya se a dicho, el desarrollo del psicólogo jurídico es relativamente reciente en el medio colombiano; por lo tanto el sistema legal no a tenido la ocasión de incorporar todas las posibles contribuciones que este profesional estaría en la capacidad de aportar a las actividades propias y relacionadas con la administración de justicia (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">Pero es de anotar que éste no es el único campo. El investigativo está por hacerse, aunque se ha despertado en los últimos años un interés por explorar grupos o autores del sistema legal, desde una perspectiva clínica, más que jurídica o social. Estas aproximaciones se encuentran en tesis de grado realizadas en diferentes facultades de psicología en la ciudad de Bogota (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">
<p><strong>Campos de la Aplicación de la Psicología Jurídica.</p>
<p></strong></p>
<p style="text-align: justify;">El delimitar un campo de acción para la psicología jurídica es una tarea que a primera vista no implica demasiado esfuerzo, pues, aparentemente, el universo legal es restringido exclusivamente a la norma escrita y su interpretación. Tal afirmación podría hacerse desde un punto de vista meramente jurídico – forma, siendo tal realidad diferente. Mergargee (1982), Citado por Jiménez y Díaz(1986), esquematiza la tarea del psicólogo jurídico en tres áreas básicas: evaluación, tratamiento, y entrenamiento dirigidos a los autores en el escenario legal: organismos de seguridad de Estado, tribunales, sistemas penitenciarios, victimas y ciudadanía en general.</p>
<p style="text-align: justify;">Los autores del presente trabajo opinan que el termino tratamiento es restrictivo, por lo que prefieren el de intervención, que tienen connotaciones más amplias e incluye el tratamiento.</p>
<p style="text-align: justify;">La función evaluativa no se limita a la aplicación de tests, tal como la afirma Jiménez y Díaz (1986), sino que se extiende a establecer, entre otros, perfiles de policías y guardianes; en los tribunales, a evaluar la confiabilidad y validez del testimonio u del dictamen sobre imputabilidad o inimputabilidad del sindicado, al igual que la conducta de los jurados en cuanto a la toma de decisiones; presión de grupo y otros procesos psicosociales. En la penitenciaria, la evaluación se debería centra en la clasificación de los sindicados y condenados, orientado a futuras intervenciones con fines resocializadores. En cuanto a la victima, puede evaluarse la extensión del daño psicológico causado por el hecho delictivo; a su vez, se puede evaluar las actitudes del publico hacia el sistema judicial en general, con miras a general un cambio a este respecto (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">En el tratamiento, el trabajo se encamina hacia la aplicación de programas de rehabilitación o resocialización para imputables e inimputables; a remediar problemas psicosomáticos y conductuales presentes en el personal implicado en la represión y tratamiento de los delincuentes, y a la realización de psicoterapias a victimas y damnificados del delito (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">La intervención del psicólogo es indispensable para el entrenamientos de policías y guardianes en cuanto al manejo de situaciones tales como las manifestaciones y motines y, por supuesto, del estrés causado en estos. Igualmente es necesario diseñar técnicas de interrogatorio para investigadores con el fin de evitar violaciones a los derechos humanos, y técnicas de entrevista a jueces para la recepción de la indagatoria y testimonios (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">En el ámbito penal colombiano, la investigación del psicólogo se a centrado en la aplicación de pruebas destinados a servir de apoyo a peritajes legales realizados por psiquiatras forenses; en el tratamiento o prevención terciaria de la delincuencia sólo de han hecho esfuerzos aislados y esporádicos. Así, por ejemplo, Calero y Ortiz (1984), desde una perspectiva comportamental, modificaron la conducta de un grupo de jóvenes entre 17 y 19 años de edad, institucionalizados en un establecimiento carcelario; y más recientemente Palomino, Ríos y Samudio (1991) trataron a un grupo de reclusas de tenidas en la Reclusión Nacional de Mujeres, siguiendo la corriente existencialista y de acuerdo con la metodología de <em>proyecto de vida</em>. Tales esfuerzos no se han traducido en programas concretos y permanentes en el tiempo, que generen alternativas efectivas de tratamiento penitenciario (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">Pero en concepto de autores, la intervención debe iniciarse antes de la institucionalización de los individuos cuyos comportamientos pueden ser considerados como delictivos, actuando a través de la prevención primaria y secundaria. Las acciones de prevención primaria estarían centradas en aquellas zonas que por sus características de todo orden presenten una alta probabilidad de generar índices significativos de delincuencia. En tal sentido, la Oficina de Estudios Socio jurídicos y de Prevención del Delito, del Ministerio de Justicia, ha comenzado un trabajo interdisciplinario en el sector de Bogota (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">En cuanto al nivel secundario, en nuestro país no se ha llevado a cabo ninguna acción, pero de podría aprovechar la experiencia de otras latitudes tales como las citadas por Del Pozo (1986), entre las cuales se encuentra el PICA-PREP y el Hunt School Program, que reportan resultados halagadores (Vargas y Beltrán, 1993).</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p><strong>Conclusión</p>
<p></strong></p>
<p style="text-align: justify;">El campo de la psicología jurídica en Colombia aun esta en proceso de nacimiento y requiere para su consolidación resultados positivos, ya no esfuerzos aislados y de corta duración, sino programas permanentes que aporten datos de utilidad científica y programática para la compresión y control de conductas de consecuencias jurídico – sociales cuyo daño afecta a la nación entera.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p><strong>Referencias Bibliográficas</p>
<p></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Aniyar de Castro, L. (1977). <em>Criminología de la reacción social.</em> Maracaibo,</p>
<p style="text-align: justify;">Venezuela: Universidad de Zulia.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Bergalli, R., Bustos, J. y Millares, T. (1982). <em>El pensamiento criminológico</em></p>
<p><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>I.</em> Bogota: Temis.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Calero, B. I, y Ortiz, A. (1984). <em>Incremento del retardo de la obtención de</em></p>
<p><em>recompensas como sistema para modificar el comportamiento</p>
<p></em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>delictivo juvenil. </em>Revista latinoamericana de psicología, 16, 25 – 38.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">David, P. (1979). <em>Estructura social y criminología. </em>Maracaibo, Venezuela:</p>
<p style="text-align: justify;">Universidad del Zulía<em>.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Del Pozo, N. (1986). <em>Alternativas psicológicas sociales al encarcelamiento.</em></p>
<p style="text-align: justify;">En Jiménez Burdillo, F. Y Díaz, C. M (eds). <em>Psicología social y sistema penal.</em> Madrid: Alianza editorial.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">García, M. C. (1985). <em>Principales teorías sociológicas de la criminalidad.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;">Bogota: Manuscrito inédito.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Garrido, V. (1985). <em>Psicología del tratamiento penitenciario: una</em></p>
<p><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>aproximación.</em> Madrid: Edersa.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Giñazu, R. Y Loizo, m. (1982) <em>la psicología jurídica.</em> Bogota: manuscrito</p>
<p style="text-align: justify;">inédito.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Jiménez Burillo, F. Y Díaz, C. M. (eds). (1986). <em>Psicología social y sistema</em></p>
<p><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>penal.</em> Madrid: alianza Editorial.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Kaiser, N. (1979). <em>Criminología. Una introducción hacia sus fundamentos</em></p>
<p><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>científicos.</em> Madrir: Alianza Editorial.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Medenik, S., Moffitt, T., Gabrielli, J. Hutchigs, B. (1986). <em>Genetic factors in</em></p>
<p><em> </em><em> </em><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>criminal behavior:</em> A review. En D. Olwreus, J. Block y M. Radke Yarrow. (eds). <em>Development of Antisocial and Prosocial Behavior. </em>Orlando: Academic Press.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Muños Sabáte, Li., Bayes, R. Y Munné, F. (1980). <em>Introducción a la</em></p>
<p><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>psicología jurídica.</em> México: Trillas.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Orellano, o. (1974). <em>Manual de criminología.</em> México: Porrúa.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Palomino, M. L Ríos, G. H. Y Samudio Días, J. (1991). <em>Proyecto de vida y</em></p>
<p><em> </em><em> </em><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><em>rehabilitación para delincuentes.</em> Revista Latinoamericana de psicología , 32, 71 – 85.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Salazar, J. M., Motero, M., Muños, C. Sánchez, E., Santoro, E., y Villegas,</p>
<p style="text-align: justify;">J. (1979). <em>Psicología social.</em> México: Trillas.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Salasar, P., y Backman, C. (1982). <em>Psicología social.</em> México: McGraw –</p>
<p style="text-align: justify;">Hill.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Taylor, I., Walton, P, y Young, J. (1982). <em>La nueva criminología crítica.</em></p>
<p><em> </em></p>
<p style="text-align: justify;">Buenos aires: Amorrortu.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Yates, A. J. (1977). <em>Terapia del comportamiento.</em> México.: Trillas.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Ardila, A., Ardila, R., Arias, G., Bejarano, G., Beltrán, J. E., Burgos, R.,</p>
<p style="text-align: justify;">Cruz, J. E., Dulcey-Ruiz, E., Escobar, L., Fonseca, G., Giraldo, B., Giraldo, O., Gutiérrez, G., Guzmán, M., López, W., Mankeliuna, M., Martínez, I., Nieto, R. E., Opina, H., Pérez, A., Rodríguez, W., Díaz, J. S., Urdaneta, O., Vargas, N. M., y Velásquez, M. T. (1993). <em>Psicología en Colombia, contexto social e histórico.</em> Bogota: TM editores.</p>
<p><strong>Anexo.</p>
<p></strong></p>
<p style="text-align: justify;">
<p><strong>Entrevista a la doctora Sandra Parra.</p>
<p></strong></p>
<p style="text-align: justify;">El día 10 de octubre a las 8.30 PM la doctora Sandra Parra egresada de la universidad Católica nos atendió y nos brindo la información que se presentará a continuación sobre la historia de la psicología jurídica en Colombia, universidades en las cuales se presenta esta área de la psicología y los sitios posibles para realizar la practica profesional.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">La doctora Sandra Parra nos comenta que el auge de psicología jurídica se presenta principalmente en Latinoamérica en el país de Argentina y partir de los estudios realizados, En la década comprendida entre los años 70 y 80 las organizaciones colombianas reconocen la presentación de algunos problemas que llevan al doctor Lugo Placido a realizar seminarios selectivos sobre los temas psicológicos relacionados con los procesos jurídicos de nuestro país.</p>
<p style="text-align: justify;">En el año 1972 el doctor Horacio y la doctora Mercedes comienzan a realizar una serie de seminarios de profundización en el área de la psicología jurídica en la universidad San Buenaventura de Medellín.</p>
<p style="text-align: justify;">A pesar de los esfuerzos realizados durante todo este tiempo, en los años 1983 y 1984 hay un estancamiento en los procesos que se adelantaban, una característica de esta etapa es el sierre de la cátedra de la psicología jurídica en la universidad Católica a causa de el cambio del decano de esta facultad.</p>
<p style="text-align: justify;">Los primeros modelos empleados en Colombia sobre psicología jurídica salen de las cárceles Modelo y Nacional en el año de 1993.</p>
<p style="text-align: justify;">Como podemos ver no existe mucha información sobre la historia de la psicología jurídica en Colombia, pero esto no significa que las universidades no hayan reconocido la necesidad de presentar esta área dentro de sus pensul, por medio de cátedras o como seminario, por ejemplo en la universidad Santo Tomas presenta una practica en criminología, en la Universidad Nacional se presenta una cátedra que combina la psicología Social con la política, la cátedra de la universidad Los Andes se basa en la psicología política y existe la oportunidad de realizar la practica en la fiscalia, en la universidad El Bosque se presenta cátedra de psicología jurídica, realizada por la doctora Ángela Tapias egresada de la universidad Nacional, en la universidad Sabana se presenta un seminario electivo.</p>
<p style="text-align: justify;">Las instituciones en donde se pueden realizar las practicas universitarias son: instituciones de menores, defensoria del pueblo, IMPEC, fiscalia, Unidad de vida, Antisecuestro y sala de atención a la victima entre otros.</p>
<p style="text-align: justify;">Como conclusión a esta entrevista podemos decir que las áreas de trabajo de la psicología jurídica requieren de mucha exigencia por la magnitud de los problemas que se presentan, y los colombianos debemos empezar a escribir una historia basada en investigación científica que nos brinde la oportunidad de prestar los mejores servicios posibles.</p>
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		<title>LA EJECUCIÓN DE LA INOCENCIA, (injusticias en la justicia)</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Mar 2010 20:37:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ALPJF</dc:creator>
				<category><![CDATA[CONFERENCIAS]]></category>

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		<description><![CDATA[LA EJECUCIÓN DE LA INOCENCIA, (injusticias en la justicia)

Ángel Magdala y Mario Flores Urbán
BmmC editores
ISBN: 84-95485-16-8
Páginas: 144
Precio: 11,12.- euros
En contadas ocasiones disponemos de documentos que nos hagan ver la cruda realidad sobre la pena de muerte, método de ajusticiamiento que, en la actualidad, sigue vigente en el que se referencia como uno de los países más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;"><strong>LA EJECUCIÓN DE LA INOCENCIA, (injusticias en la justicia)</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;"><br />
Ángel Magdala y Mario Flores Urbán<br />
BmmC editores<br />
ISBN: 84-95485-16-8<br />
Páginas: 144<br />
Precio: 11,12.- euros</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="color: #000000;">En contadas ocasiones disponemos de documentos que nos hagan ver la cruda realidad sobre la pena de muerte, método de ajusticiamiento que, en la actualidad, sigue vigente en el que se referencia como uno de los países más libre y avanzado: Estados Unidos de América.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><br />
&#8220;La ejecución de la inocencia&#8221; consta de dos partes:<br />
Ángel Magdala nos introduce, con un trabajo poético desgarrador y comprometido contra la pena de muerte, en el estudio &#8220;injusticia en la justicia&#8221;, documento que Mario Flores, condenado a muerte en un juicio lleno de contradicciones y errores, ha elaborado desde el &#8220;corredor de la muerte&#8221; en Illinois, (Chicago) donde cumple condena desde 1985.</span></p>
<p><span style="color: #000000;"><br />
Cuando un error judicial se hace evidente ante una sentencia de índole económica, o de pérdida de libertad, existen recursos razonablemente compensatorios para el condenado; pero cuando éste ha sido ejecutado&#8230; ¿Cuál es la recompensa?<br />
La recopilación de casos de errores judiciales que nos aporta Mario Flores, junto al suyo propio, nos hace reflexionar sobre la incongruencia y fragilidad de leyes que no garantizan su justa aplicación.</span></p>
<p><span style="color: #000000;">Capitulo 1</span></p>
<p></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial;"><span style="color: #000000;">S</span></span><em><span style="font-family: Arial; color: #000000;">é que no fue el sol quien iluminó aquellos días felices,</span></em></p>
<p style="text-align: justify;"><em><span style="font-family: Arial; color: #000000;">sino la luz que en mi corazón fluía</p>
<p>cuando su &#8220;sangre de pichón&#8221; era un destello.</p>
<p>En un instante,</p>
<p>la niebla capturó su alegre brillo,</p>
<p>y su mágica raíz la sepultó un bosque de tierra</p>
<p>como un aciago augurio de muerte florecida.</p>
<p>Mas qué temprano&#8230;</p>
<p>qué pronto ha llegado el alba</p>
<p>en su sola apariencia</p>
<p>desaparecida.</p>
<p>¿Quién sabe lo que hay debajo?</p>
<p>¿Qué, si de allí nunca vinimos?</p>
<p>Y el perro de nuestra sombra ya no obedece,</p>
<p>mientras lame las úlceras de otro mendigo.</p>
<p></span></em><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Ángel Magdala (pseudónimo)</p>
<p>Introducción</p>
<p></span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">De los 50 estados de la Unión Americana, 38 de </span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">ellos aplican la pena de muerte. No obstante, en la actualidad el Gobierno Federal, el eje del país, ha suspendido temporalmente todas las ejecuciones debido a ciertos defectos apreciados en cuanto a la aplicación de dicha pena. Su sorprendente decisión de suspender todas las ejecuciones, a fin de revisar el sistema, ha motivado a otros estados la posibilidad de imponer una moratoria contra dicha aplicación en sus respectivos estados. Los sistemas de ejecución en los Estados Unidos varían en cada estado. La corte suprema tiene aprobado cinco métodos de ejecución, supuestamente menos crueles, como son: La inyección letal, la silla eléctrica, la horca, la cámara de gas y el fusilamiento. Illinois, como el gobierno federal, aplica la inyección letal. En América se ejecutan a hombres, mujeres, niños, retrasados mentales, ciudadanos de otros países, incluso inocentes. Desde 1972 América ha sentenciado a muerte a más de 7000 acusados (1) y ha ejecutado a 716. (La ejecución de Timothy McVeigh el 10 de junio de este año fue la primera ejecución, en el sistema de pena de muerte federal, en 38 años.) Desde 1972 se han producido 95 errores en el sistema de pena de muerte; es decir, noventa y cinco personas llegaron al corredor de la muerte y fueron luego excarceladas, cuando se descubrió que eran  inocentes. El reportaje de los profesores H. Bedau y M. Radalet, &#8220;A pesar de inocencia&#8221; (2), explica que, entre 1900 y 1992, en América se ejecutaron a 23 inocentes. A esta lista se pueden añadir cinco casos más: el de Joseph O´Dell, ejecutado en Virginia en 1997; el de David Spence, ejecutado en Texas en 1997; el de Leo Jones, ejecutado en Florida, en 1998; y el de Gary Grahan, ejecutado en Texas en 2000. De forma permanente hay unos 3700 sentenciados en los corredores de la muerte en Norteamérica. Probablemente, algunos son inocentes; otros, aunque no inocentes, no son merecedores, técnicamente, de la pena de muerte; y otros, aunque completamente culpables&#8230; ya no son los mismos monstruos que eran en los tiempos y circunstancias en que cometieron sus crímenes. De hecho, durante los años de prisión, muchos de ellos han podido rehabilitarse, a pesar de las escasas oportunidades que tienen para ello. De estos últimos se puede decir que durante los años de prisión se han sabido &#8220;habilitar&#8221; no &#8220;re-habilitar&#8221;, puesto que muchos de ellos nunca tuvieron la oportunidad de aprender cómo ser &#8220;hábil&#8221; para, efectivamente, poderse &#8220;re-habilitar&#8221;. En 1972, en un caso llamado Furman contra Georgia (3), la Corte Suprema de EE.UU. anuló todas las sentencias de los condenados a muerte en el país. (A cambio, se les sentenció a cadena perpetua.) La corte hizo esto porque, en aquel entonces, los sistemas de pena de muerte de cada estado contenían dos graves defectos: 1) No eran estructuralmente similar o comparables los unos con los otros, tal como exige la Constitución del país; y 2) No garantizaban justicia e imparcialidad en cada caso, como exige la Constitución. </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">En 1976, en el caso Gregg contra Georgia, (4) la Corte Suprema de la nación revisó y aprobó los nuevos sistemas estatales de pena de muerte, dándole un nuevo incremento a la pena de muerte en América, la cual vino a ocasionar más injusticia e ignominias. En 1991, el juez de la Corte Suprema, Lewis Powell, admitió, durante una entrevista, que había llagado a la conclusión de que la pena de muerte no se puede aplicar de una manera justa e imparcial, como lo exige la Constitución de EE.UU. También expresó su remordimiento por haber votado a favor de los nuevos sistemas de pena de muerte en 1976, en el emblemático caso de Gregg contra Georgia. En 1994, el juez Harry Blackmun, perteneciente a la Corte Suprema del país, expresó los mismos sentimientos que el juez anteriormente mencionado, Powell, con respecto a la imposibilidad de administrar la pena de muerte justamente; así como su profundo remordimiento por haber votado a favor de los nuevos sistemas de pena de muerte, tal como hizo su colega en 1976, en el caso Gregg. Pero evidentemente lo más triste no es que la pena de muerte sea aplicada no sólo de forma caprichosa y discriminatoria, sino que se aplique a personas inocentes.</p>
<p>I. William J. Brennan, Jr., (5)</p>
<p>Juez de la Corte Suprema de EE.UU.</p>
<p></span><span style="font-family: Arial; color: #000000;"></p>
<p style="text-align: justify;">Mario Flores Urbán (Actualente en el corredor de la muerte)</p>
<p></span></p>
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		<title>PSICOLOGÍA FORENSE DE LOS FRANCOTIRADORES EN LA ESCUELA: FORMULACIÓN DE HIPÓTESIS PARA LA INVESTIGACIÓN</title>
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		<pubDate>Wed, 10 Mar 2010 20:36:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ALPJF</dc:creator>
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		<description><![CDATA[PSICOLOGÍA FORENSE DE LOS FRANCOTIRADORES EN LA ESCUELA: FORMULACIÓN DE HIPÓTESIS PARA LA INVESTIGACIÓN


José Ignacio Ruiz

Universidad Nacional de Colombia
El objetivo de este trabajo es reflexionar, a partir de los datos disponibles, acerca de los sucesos en que jóvenes y adolescentes ejecutan actos de violencia dirigida contra miembros de la comunidad escolar. Se intenta establecer lazos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: Arial; color: #000000;">PSICOLOGÍA FORENSE DE LOS FRANCOTIRADORES EN LA ESCUELA: FORMULACIÓN DE HIPÓTESIS PARA LA INVESTIGACIÓN</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"></p>
<p></span></strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">José Ignacio Ruiz</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"></p>
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><em><span style="font-family: Arial;">Universidad Nacional de Colombia</span></p>
<p></em></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><span style="font-family: Arial;">El objetivo de este trabajo es reflexionar, a partir de los datos disponibles, acerca de los sucesos en que jóvenes y adolescentes ejecutan actos de violencia dirigida contra miembros de la comunidad escolar. Se intenta establecer lazos entre este tipo de hechos y otros aspectos de la violencia escolar y no escolar, de manera que se puedan proponer unas hipótesis de trabajo que puedan dirigir de forma acertada la investigación sobre este tema en cuanto a la comprensión del fenómeno y su prevención.</span></p>
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"></p>
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><strong><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Introducción</span></p>
<p></strong></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">En este trabajo se pretende realizar un análisis de los fenómenos de violencia escolar que toman la forma de tiroteos en la escuela (&#8220;school shortings&#8221;), problemática que se ha divulgado a partir de ciertos casos ocurridos en Estados Unidos y la Comunidad Europea. Este tipo de hechos es afortundamente muy minoritario en su frecuencia, pero causan un gran impacto no sólo a las víctimas sobrevivientes sino a nivel más colectivo, en forma de co-victimización a través de la prensa y la televisión, aunque un hecho de ese tipo ocurra a miles de millas del lector o televidente.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Así, de cuando en cuando, ciertos sucesos de naturaleza especialmente violenta y divulgados por los media, sacuden el sentimiento de seguridad de la opinión pública, resquebrajándolo al menos momentáneamente, sobre todo cuando se trata de eventos novedosos que, aparentemente, no se daban en épocas anteriores y que en la percepción de la ciudadanía parecen romper las reglas de juego en el uso de la violencia, es decir se salen de lo que socialmente es esperado o de lo que la gente está acostumbrada en su vida social. Ambos elementos, violencia extrema e incontrolabilidad son dos características propias de los eventos que pueden generar estrés post-traumático (APA, 1995), lo que podría explicar el importante impacto que estos sucesos tienen colectivamente.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Una manera de atenuar esta co-victimización puede ser realizar un análisis riguroso de tales hechos y proporcionar unas explicaciones y recomendaciones que puedan tanto ayudar a la gente a evaluar en sus dimensiones reales tales hechos como orientar políticas realistas y eficaces para la prevención, ya que con frecuencia, en torno a estos hechos se generan creencias y atribuciones sociales, en ocasiones transmitidas por los medias (Schneider, 1995) o construidas por la gente en sus intercambios sociales. Estas raramente coinciden con la realidad de su fenomenología, sino que suelen corresponder a estereotipos o a paralelismos con situaciones o temas parecidos de los que la gente extrae marcos explicativos y actitudinales para interpretar lo novedoso. En este marco, la psicología jurídica forense puede constituirse en una de las disciplinas más apropiadas para el abordaje de esta problemática siempre y cuando tal abordaje se realice con la suficiente distancia respecto a las presiones y anhelos sociales de seguridad y de castigo al delincuente (Ruiz Olauenaga, 1991).</p>
<p><strong>Francotiradores en las escuelas</p>
<p></strong></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">El tema de la violencia no es nuevo, pero si parecen serlo algunas de sus formas de expresión. Concretamente, a través de los medios de comunicación se han difundido en los últimos años una serie de actos de violencia que parecen presentar unas características comunes entre sí, y diferentes respecto a otras modalidades de agresión. Así, el periódico español El País, en su edición electrónica de 27 de abril del 2002 recoge los siguientes hechos:</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;">- Francia. 27 de marzo de 2002. Un hombre de 33 años, Richard Durn, dispara contra los concejales del Ayuntamiento de Nanterre. Mata a ocho personas, hiere a 19 y se suicida al día siguiente durante un interrogatorio policial.</p>
<p>- Suiza. Septiembre de 2001. Un desequilibrado abre fuego durante una asamblea local del cantón de Zug, en el centro del país, y mata a 14 miembros del Parlamento y el Gobierno locales. Otros 10 resultan heridos y el asesino se suicida.</p>
<p>- Gran Bretaña. 13 de marzo de 1996. Thomas Hamilton irrumpe con cuatro pistolas automáticas en un colegio de Dunblane, en el centro de Escocia, y mata a 16 niños y a su maestra. Se suicida tras el ataque.</p>
<p>- Alemania. 19 de febrero de 2002. Un joven de 22 años mata al director de su antiguo instituto de formación profesional en Freising (Baviera) y hiere a otra persona al lanzar dos granadas artesanales. Antes había matado a dos jefes de la empresa de la que había sido despedido. Se suicida.</p>
<p>-Alemania: 16 de marzo de 2000. Un joven de 16 años mata de un disparo en la cabeza al director del internado del que había sido expulsado en Brannenburg, y después intenta suicidarse.</p>
<p>-Alemania: 9 de noviembre de 1999. Un joven de 15 años mata de 22 puñaladas a su profesora de historia, de 44 años, ante el resto de los alumnos en un colegio de Meissen, al norte del país.</p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Esta serie de sucesos muestran una serie de características comunes en los protagonistas, en el modus operandi y en las consecuencias de los hechos, al menos desde la descripción periodística. En efecto, todos los protagonistas son hombres, relativamente jóvenes, causan múltiples víctimas y varios de ellos tienen lugar en contextos escolares. En añadidura prácticamente en todos los casos el autor se suicida o intenta hacerlo.</p>
<p>Otras inferencias que pueden realizarse es que en general no se trata de sujetos descontrolados impulsivamente, es decir, el hecho no ocurre repentinamente, sino que hay un mínimo grado de planificación ya que los autores primero obtienen un arma y después se trasladan al lugar donde cometen el crimen. Se trata pues de una violencia dirigida (Reddy, Borum, Vossekuil, Fein, Berglund y Modzeleski, 2001) contra unos objetivos concretos.</p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">En cuanto a los hechos que ocurren en contextos escolares, en la literatura anglosajona se ha acuñado el término &#8220;school shooting&#8221; para referirse a estos actos de violencia consistentes en tiroteos en las escuelas. Heide, Hopkins Eyles y Spencer (2000) diferencian entre cuatro categorías de tiroteos en escuelas. La primera es motivada por conflictos interpersonales o por deseos de venganza, y suelen ir dirigidas contra miembros concretos de la comunidad académica, estudiantes, profesores o miembros del staff, a quienes el agresor les hace responsable de un daño o humillación. El segundo tipo lo constituyen los tiroteos como consecuencia de enfrentamientos entre miembros de bandas, en los que coincidencialmente la escuela se convierte en el espacio en que tiene lugar el enfrentamiento. La tercera clase de tiroteos no tiene un motivo claro, es decir, no parece haber una interacción previa entre el agresor y las víctimas, por lo que no se trata ni de enfrentamientos entre bandas ni una forma de respuesta violenta a una agresión previa. El cuarto tipo corresponde a los casos en los que el agresor elige sus víctimas al azar, con el objetivo de canalizar unos sentimientos muy fuertes y enviar un mensaje a la sociedad. Estos casos presentan las siguientes características: se hacen múltiples disparos, los autores pertenecían a la escuela cuando ocurrieron los hechos, hubo heridos y muertos, las víctimas pertenecían también a la escuela y al menos alguna de las víctimas fue elegida al azar.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">En lo que sigue nos centraremos en la primera de las cuatro categorías señaladas por estos autores, si bien en la práctica puede resultar distinguir claramente uno u otro tipo de hecho, como se mostrará en los párrafos siguientes. Este tipo de sucesos no es nuevo en los Estados Unidos, lo cual llevó a solicitar al Servicio Secreto de Estados Unidos una investigación (USSS, 2002; Vossekuil, Fein, Reddy, Borum y Modzeleski, 2002) sobre los sucesos de tiroteos en las escuelas, aprovechando la experiencia de esta organización en la prevención de violencia dirigida contra líderes nacionales. De esta manera se conceptualizó la violencia dirigida (&#8220;targered violence&#8221;) como aquella caracterizada por que el atacante selecciona un blanco particular antes del acto violento. Vossekuil y colaboradores (2002) analizan exaustivamente 37 casos ocurridos entre 1974 y el 2000 de francontiradores de escuelas, es decir de jóvenes que en un contexto escolar abren fuego contra sus compañeros y/o profesores. A continuación se resumen las conclusiones a las que llegan en su investigación.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;"><em>En cuanto a las víctimas</p>
<p></em>En 22 de los incidentes el blanco fue un funcionario escolar (profesor, del staff, administrador) y en 15 casos fueron estudiantes.</p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Antes del incidente, en la mitad de los casos el agresor había escogido más de un blanco de su ataque.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Una gran parte de los agresores sentía haber sido agraviado por alguna de las víctimas posteriores, entendiendo por agravio la creencia de que que alguna persona u organizaciòn era el responsable de un daño sufrido por el agresor o por alguien a quien este estimaba.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Sin embargo, en menos de la mitad de los sucesos (17) las víctimas habían sido elegidas previamente como blancos. Ello sugiere que aunque el ataque es inicialmente planeado contra blancos concretos, en la dinámica de los hechos resultan victimizadas más personas.</span></p>
<p></span></p>
<p><em></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">En cuanto a las características del autor</span></p>
<p></span></em></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Todos eran varones, adolescentes o jóvenes y en cuanto a la raza, la mayoría de los atacantes eran blancos (31). En cuanto a la edad, no hay un perfil claro, ya que aparte del género, la edad de los agresores osciló entre los 11 y 21 años, con picos entre los 13 y 18.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Tampoco los antecedentes familiares apuntan a un perfil determinado. Los agresores provenían de familias tanto con historia de abandono como con buenos lazos comunitarios. En 26 casos el agresor provenía de familias con ambos padres (biológicos o uno no biológico), y en 9 casos vivía con sólo uno de los padres biológicos (8).</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">En cuanto a los logros escolares, muchos tenían un buen promedio de notas (A y B en EEUU, 17 casos) y, en el otro extremo sólo dos podrían clasificarse como casos de fracaso escolar. En 23 casos no se notó antes del ataque un cambio en el rendimiento escolar, en el interés en la escuela (24 casos), en las amistades (30), ni en cuestiones de disciplina (28).</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Acerca de las relaciones sociales, muchos fueron clasificados como estudiantes populares (17). Otro grupo (11) tenían amigos entre estudiantes que habían sido rechazados por los líderes, cinco atacantes no tenían amigos cercanos, y un tercio fue caracterizado por los demás o por ellos mismos como solitarios, aunque 18 participaban en alguna actividad social organizada.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">En cuanto a problemas de sanción en la escuela, casi dos tercios de los sujetos nunca había recibido un castigo disciplinario, 11 fue suspendido alguna vez de la escuela y otros cuatro habían sido expulsados en alguna ocasión.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">En cambio, tres cuartos partes de los agresores se habían sentido persequidos, intimidado, amenazado, atacado o lesionado por otros, antes del incidentes (29 sujetos). En varios de estos casos, esta experiencia tuvo, al menos aparentemente, un papel determinante en la decisión del ataque, y los informes de compañeros de los agresores indican que en muchos casos, antes del ataque, el estudiante intimidado pareció soportar mejor el agravio de lo acostumbrado.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">No hubo en general antecedentes de trastornos mentales ni de consumo de drogas, pero muchos de los agresores tenían un historial de pensamientos o intentos de suicidio, o de extrema depresión o desesperación. Ello lleva a Reddy, Borum, Berglund, Vossekuil y Fein (2001) ha concluir que los enfoques clásicos de perfilación no son útiles en la comprensión y esclarecimiento de estos casos. Sin embargo, una conclusión más acertada sería que la información que se posee sobre las características de estos agresores es muy escasa, que es necesario indagar más y que por tanto, no son útiles los perfiles psicológico-criminales que parecen caracterizar a los autores de otro tipo de actos violentos.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Volviendo sobre los sentimientos de depresión, el informe de Vossekuil y colaboradores (2002), encontró que más de la mitad de los agresores tenía algún registro de sentimientos de mucha desesperación o depresión. Esto podría guardar relación con que muchos de estos jóvenes tenían dificultades de afrontar ciertas pérdidas, fracasos u otras dificultades importantes. En correspondencia con esto, muchos de estos jóvenes, a la luz de la información dada por sus compañeros, profesores o familiares, habían mostrado en los días anteriores conductas de demanda de ayuda.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Por otra parte, el informe encontró que estos agresores habían mostrado algún interés en temas de violencia, en alguna de sus formas –videos, libros, juegos de video, o escritos propios-, sin embargo los datos no permiten concluir acerca de la importancia o intensidad de este interés. Por lo demás, la mayoría de estos jóvenes no tenía antecedentes de comportamiento violento, con 11 casos con historial de arresto.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;"><em>En cuanto a las características del suceso, en el estudio del USSS (2001) se desprende el siguiente perfil</p>
<p></em>De 37 sucesos y 41 atacantes, hubo al menos un muerto (estudiante, profesor u otro personal de la escuela). En los demás casos hubo al menos una persona de la escuela herida y en un caso el estudiante asesinó a su familia.</p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">22 sucesos ocurrieron durante la jornada escolar, 8 antes y 6 después.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">De los 41 atacantes, 39 eran estudiantes regulares y 2 habían sido estudiantes de la institución con anterioridad.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Casi todos los sucesos fueron realizados en solitario (30), en cuatro casos fue realizado en solitario aunque con apoyo previo en la planificación, y en 3 casos el ataque fue realizado por dos o más jóvenes.</p>
<p>En cuanto al arma, tres cuartos de los agresores emplearon solamente una, que consistió en la mayoría de los casos en un revolver, rigle, o arma o arma corta.</p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">El informe de Vossekuil y colaboradores (2002) permite concluir además que los ataques raramente eran actos impulsivos o repentinos. La mayoría de los sujetos desarrollaron la idea del ataque con antelación al mismo, y la planificación efectiva se dio en muchos casos el mismo día o uno o dos días antes. También, casi nunca hubo amenazas o advertencias previas del agresor a la víctima acerca de la proximidad del ataque.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">También se encontró que casi la mitad de los atacantes (18) fueron influídos por otros sujetos en la decisión de planear o realizar el ataque, o en ayudar a conseguir armas para llevarlo a cabo. En otros casos, existían armas en el hogar del agresor y en algunos casos éstas habían sido regaladas al joven por sus padres.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Otro dato de interés es que en la mayoría de los casos el atacante informó de sus intenciones a alguien cercano a él, concretamente 30 de los agresores confiaron su propósito a al menos una persona, y en 22 casos a más de una persona. Frecuentemente los receptores de esta información eran compañeros de la escuela, un amigo o hermanos. Sólo en dos casos el confidente fue un adulto, y esta información incluyó en varios casos la fecha y hora del ataque.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Llama la atención el hecho de que estos confidentes no informaron nunca a otros adultos con capacidad de intervenir acerca de los hechos que se avecinaban. Quizá la razón de este comportamiento se fundamente en una solidaridad intra-generacional y de estatus en la escuela –complicidad de los estudiantes frente a los profesores u otros adultos. Sin embargo este es un aspecto que los autores indican que es necesario investigar más a fondo, ya que la prevención de estos hechos podría encontrar en una temprana detección del riesgo uno de sus pilares. Es de destacar también que en muchos casos el tiroteo cesó por la intervención del personal de la escuela o por propia decisión del agresor, que abandonaba el lugar, y sólo en 10 casos por intervención de las fuerzas de orden público.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;"><strong>La victimización en la escuela como posible factor precipitante de los tiroteos</p>
<p></strong>El fenómeno del <em>bullyng-victim </em>no es ajeno a la vida de los jóvenes en las escuelas. Por ejemplo, un estudio de Bidwell (www.ssta.sk.ca) encontró que en estudiantes de secundaria irlandeses esta forma de &#8220;intimidación&#8221; o matonismo había sido experimentada al menos una vez por el 68% de los sujetos, y algunas o muchas veces por el 37%. Se podría hipotetizar que los casos de jóvenes francotiradores en las escuelas resultan, al menos en algunos casos de una interacción entre experiencias de victimización por parte de pares, procesos de evaluación y de afrontamiento de tales hechos, procesos que pueden depender de características de personalidad y de otras experiencias vitales, como los antecedentes familiares. Por ejemplo, Cerezo (2001) encontró en una muestra de 17 jóvenes victimizados por bullyng que presentaban altas puntuaciones en neuroticismo e introversión, y en ansiedad y en timidez, lo cual en ocasiones los llevaba al retraimiento y al aislamiento social. Así mismo se evaluaban como poco sinceros, es decir, que mostraban una marcada tendencia a disimular. Para Brunet y Negro (1991), desde un punto de vista grupal, la víctima del bullyng suele ser alguien que se desvía de las normas del grupo, por su forma de vestir, por un defecto físico o por ser percibido &#8220;diferente&#8221; por los demás.</p>
<p>Por otra parte, como consecuencias de esta victimización, Ericson (2001) señala que el bully-victim tiene efectos tanto en el victimario como en las víctimas. Estas ultimas experimentan, como consecuencia de los agravios de los pares, humillación, inseguridad y perdida de autoestima, lo que les puede llevar a tener miedo a ir a la escuela, y puede aumentar el riesgo de sufrir depresión y otros problemas de salud mental, como la esquizofrenia, y en casos muy raros el joven puede llegar al suicidio.</p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;"><strong>Conclusiones</p>
<p></strong>En primer lugar, la relativamente baja frecuencia de este tipo de hechos y la dificultad de su investigación –por ejemplo, en muchos casos el agresor acaba suicidándose- determina que la información de la que se disponga permita la mayoría de las veces realizar descripciones externas de los hechos y de las características de los agresores y de las víctimas. Por ello, las distinciones o tipologías que se proponen obedecen a esas características externas, que indican que existen varías clases de homicidios de masa de violencia selectivamente dirigida. En cambio, los datos acerca de los procesos intrapsíquicos que ocurrirían en la mente de los agresores es mucho más escasa, por lo cual dos hechos que externamente presentan características semejantes pueden ser el resultado de factores psicológicos –y situaciones- diferentes, y, a la inversa, dos hechos que aparentemente son distintos –en la forma de realización, por ejemplo- pueden obedecer a un conjunto similar de factores. Por ello, las tipologías que diferentes autores proponen deberían ser consideradas como provisionales y con un valor meramente orientativo para la comprensión de este tipo de sucesos.</p>
<p>En segundo lugar, estos casos de violencia escolar selectiva por parte de jóvenes varones agresores como actos de venganza, plantean algunos interrogantes acerca de los criterios que desde el Derecho Penal se manejan al considerar una posible inimputabilidad del agresor por razones de trastorno mental. Para el Derecho Penal son criterios para reconocer esta inimputabilidad, entre otros, la ausencia de planificación del hecho y la presencia de un trastorno mental que afecte a la cognición y la voluntad del sujeto, es decir, que afecte al control que de su comportamiento tiene el sujeto. Al igual que en los casos de crímenes de psicópatas, los estudios aquí revisados sobre agresores escolares muestran que hay un mínimo de planificación del ataque, medida por ejemplo por el tiempo que pasa desde la idea del ataque hasta su ejecución, la búsqueda de armas para llevarlo a cabo, la elección del espacio escolar y de un horario determinados. Además, de manera similar a los psicópatas, no se detecta en estos francotiradores de escuelas la presencia de un trastorno mental que afecte de forma determinante a las facultades intelectivas y de autodeterminación del propio comportamiento. Sin embargo, así como la investigación más reciente muestra que &#8220;algo&#8221; pasa en el cerebro de los psicópatas por ejemplo en la experiencia y procesamiento de emociones empáticas y de agresión (por ejemplo, ver Hare, 1999), es indudable que algo ocurre en la mente de un joven que decide –y actúa- disparar contra compañeros de clase y/o profesores, y este &#8220;algo&#8221; es lo que permitiría explicar porqué, por ejemplo, no todos los jóvenes víctimas del bullyng, resuelven su situación de la misma manera, atacando a otros. Creemos que la información proporcionada por este tipo de sucesos y otros apunta a la existencia de alteraciones del comportamiento, que sin afectan al conocimiento que el sujeto tiene de su entorno y de su conducta, la determinan fatalmente. Así, los datos muestran una frecuente presencia de intensos sentimientos de depresión y desesperación en estos agresores, que probablemente tengan una conexión con una autoestima muy baja, la cual podría ser también una dimensión presente en aquellos casos de francotiradores que parecen responder no a una humillación por parte de los pares, sino a una frustación académica –por ejemplo, expectativas muy altas de logro y una nota muy baja-.</p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Por otra parte, recordando la ecuación agresor-delito-oportunidad no hay que olvidar que los sujetos agresores revisados por el Servicio Secreto de Estados Unidos tuvieron un acceso relatívamente fácil a las armas con las cuales después realizaron los crímenes. Este tipo de relación es muy distinta a las afirmaciones y creencias populares acerca de que este tipo de episodios se dan más en la actualidad debido a la presencia de la violencia en los media y/o al elevado componente de agresividad de las sociedades contemporáneas. Hay que recordar que carecemos de datos empíricos que confirmen esta conexión entre contexto cultural o mediático y estos episodios de violencia, y que este tipo de teorías ingenuas no explican por que no todos los jóvenes victimizados se convierten en agresores. Lo que sí se puede afirmar es que el acceso a armas posibilita la ocurrencia de estos hechos o aumenta su gravedad –en términos de número de víctimas o intensidad del daño a ellas infringido. Por ejemplo, Hitoshi (1975) explica la baja frecuencia de robos en ciudades japonesas como Tokio, comparadas con las tasas de ciudades como Nueva York, por la menor facilidad de circulación de armas de fuego en Japón en comparación con Estados Unidos.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">Finalmente, la investigación de este tipo de homicidios debería procurar independizarse del sensacionalismo y de las urgencias que parecen promover cuando aquellos ocurren, que aunque explicables por la alarma social que generan y la necesidad de comprender sus causas, pueden desviar su análisis riguroso y objetivo, creando tipologías de valor relativo, y olvidando posibles explicaciones alternativas que recojan las aportaciones que desde otras áreas del saber puedan aportar luces desde el estudio de temas conexos.</p>
<p><strong>REFERENCIAS</strong></p>
<p>American Psychological Association (1995) <span style="text-decoration: underline;">Manual Diagnóstico de Desórdenes Mentales</span>. Madrid: Masson.</p>
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">Bidwell, N.M. (</span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><span style="text-decoration: underline;">www.ssta.sk.ca)</span><span style="font-family: Arial; color: #663300;">. The Nature and Prevalence of Bullying in Elementary Schools</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Brunet, J.J.; Negro, J.L. (1991). <span style="text-decoration: underline;">Tutoría con adolescentes</span>. Madrid: San Pío X.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Cerezo, F. (2001). Variables de personalidad asociadas en la dinamica bullyng (agresores versus victimas) en ninos y ninas de 10 a 15 anos. <span style="text-decoration: underline;">Anales de Psicologia</span> 17, 17-43.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Ericson, N. (2001). Addressing the problem of juvenile Bullyng. <span style="text-decoration: underline;">Fact Shhet,</span> 27</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Heide, K.M.; Hopkins Eyles, C.; Spencer, E. (2000). School shootings in the United States: A typology of lethal and nonlethal Injury. En P.H.Blackman, V.L.Leggett, B.L.Olson y J.P.Jarvis (Eds.). <span style="text-decoration: underline;">The Varieties of Homicide and Its Research: Proceedings of the 1999 meeting of the Homicide Research Working Group</span>.Washington, D.C.; Federal Bureau of Investigation. 174-178.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Hitoshi Aiba (1975). Crime in Tokyo and others cities: a cross-cultural study. <span style="text-decoration: underline;">Hiroshima Forum for Psychology</span>. 2, 35-38</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Reddy, M.; Borum, R.; Berglund, J.; Vossekuil, B.; Fein, R. (2001). Evaluating risk for targered violence in schools: comparing risk assessment, threat assessment, and other approaches. <span style="text-decoration: underline;">Psychology in the Schools</span> 38 (2), 157-172.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Ruiz Olabuenaga, J.I. (1991). Una visión sociológica de la inseguridad ciudadana (I). En A.Beristain y J.L.de la Cuesta (Coordi.). <span style="text-decoration: underline;">Inseguridad y vida ciudadana.</span> San Sebastián: Servicio Editorial Universidad del País Vasco.. 57-64.</p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Schneider, H.J. (1995). La criminalité et sa representation par les mass media. <span style="text-decoration: underline;">Revue internationale de criminologie et de police technique.</span> 2, 148-158.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">U.S Secret Service (2002). Preventing School Shootings. <span style="text-decoration: underline;">NIJ Journal</span>, 248, 10-15.</span></p>
<p></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Vossekuil, B.; Fein, R.; Borum, R.; Modzeleski, W. (2002). The Final Report and Findings of The Safe School Initiative. Washington, D.C: U.S. Department of Education.</span></p>
<p></span></span></span></p>
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		<title>VI ENCUENTRO DE PSICOLOGIA JURIDICA Y CIENCIAS FORENSES</title>
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		<pubDate>Tue, 09 Mar 2010 09:44:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ALPJF</dc:creator>
				<category><![CDATA[CONFERENCIAS]]></category>

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		<description><![CDATA[

VI ENCUENTRO DE PSICOLOGÍA JURÍDICA Y CIENCIAS FORENSES
 
 
VI ENCUENTRO DE PSICOLOGÍA JURÍDICA Y CIENCIAS FORENSES
Hacia la construcción de un dialogo interdisciplinar
Bogotá, Marzo 12 y 13 de 2010
Nota: Es indispensable inscribirse al correo encuentropsicologiajuridica@gmail.com,
máximo hasta el lunes 8 de marzo a las 12:00 M, con el fin de obtener la certificación y enviar los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://psicologiajuridica.org/usta2.jpg" alt="" width="527" height="397" /></p>
<p style="text-align: center;"><strong><span style="font-family: 'Times New Roman';">VI ENCUENTRO DE PSICOLOGÍA JURÍDICA Y CIENCIAS FORENSES</span></strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong> </strong></p>
<p><span style="font-family: 'Times New Roman';"> </span></p>
<div id="_mcePaste">VI ENCUENTRO DE PSICOLOGÍA JURÍDICA Y CIENCIAS FORENSES</div>
<div id="_mcePaste">Hacia la construcción de un dialogo interdisciplinar</div>
<div id="_mcePaste">Bogotá, Marzo 12 y 13 de 2010</div>
<div id="_mcePaste">Nota: Es indispensable inscribirse al correo encuentropsicologiajuridica@gmail.com,</div>
<div id="_mcePaste">máximo hasta el lunes 8 de marzo a las 12:00 M, con el fin de obtener la certificación y enviar los siguientes datos: Nombre completo, numero de cedula, teléfono, entidad</div>
<div id="_mcePaste">donde trabaja, profesión; de lo contrario no garantizamos la certificación y la asistencia al encuentro. Pasada esta fecha no se recibirán más inscripciones.</div>
<div id="_mcePaste">El encuentro es totalmente Gratuito.</div>
<div id="_mcePaste">Programación</div>
<div id="_mcePaste">VIERNES 12</div>
<div id="_mcePaste">8:30 a 9:15 a.m. Psiquiatría forense y su relación con la psicología,</div>
<div id="_mcePaste">Dr. Roberto Solórzano Niño.</div>
<div id="_mcePaste">9:30 a 10:15 a.m. Psicología Forense: evaluación agresores sexuales</div>
<div id="_mcePaste">Dra. Olga Lucia Valencia</div>
<div id="_mcePaste">11:00 a 11:45 a.m. Prueba pericial psicológica en el Sistema Penal Acusatorio</div>
<div id="_mcePaste">Dr. Ricardo Mora Izquierdo</div>
<div id="_mcePaste">1:00 a 1:45 p.m. El trabajo interdisciplinario Antropología y psicología</div>
<div id="_mcePaste">jurídica y forense</div>
<div id="_mcePaste">Dra. Claudia Delgado</div>
<div id="_mcePaste">2:00 a 2:45 p.m. Instrumentos psicológicos forenses aplicados en Colombia,</div>
<div id="_mcePaste">Dra. Angela Cristina Tapias Saldaña</div>
<div id="_mcePaste">3:30 a 4:15 p.m. Evidencia psicológica en el lugar de los hechos</div>
<div id="_mcePaste">(Autopsia psicológica).</div>
<div id="_mcePaste">Dr. Fulton Franco</div>
<div id="_mcePaste">4:30 a 5:15 p.m. Actuación del Psicólogo Forense en procesos de</div>
<div id="_mcePaste">interdicción e inimputabilidad.</div>
<div id="_mcePaste">Dra. Adriana Espinosa Becerra</div>
<div id="_mcePaste">SABADO 13</div>
<div id="_mcePaste">8:00 a 8:45 a.m. Medicina Forense en delitos sexuales</div>
<div id="_mcePaste">Dr. Luís Eduardo Romero Antury</div>
<div id="_mcePaste">.</div>
<div id="_mcePaste">9:00 a 9:45 a.m. Evaluación del Síndrome de Alineación (SAP)</div>
<div id="_mcePaste">Dr. José Manuel Aguilar.</div>
<div id="_mcePaste">10:00 a 10:45 a.m. La prueba genética en procesos de filiación</div>
<div id="_mcePaste">Dr. Humberto Osa Reyes</div>
<div id="_mcePaste">11:00 a 11:45 a.m. Reconstrucción de escenas criminales</div>
<div id="_mcePaste">Dr. Ezequiel Martínez</div>
<div id="_mcePaste">12:00 a 12:45 p.m. Ética en la actuación del psicólogo forense en el</div>
<div id="_mcePaste">ámbito pericial.</div>
<div id="_mcePaste">Dr. Roberto Sicard</div>
<div id="_mcePaste">1:00 p.m. Cierre del evento</div>
<p>VI ENCUENTRO DE PSICOLOGÍA JURÍDICA Y CIENCIAS FORENSESHacia la construcción de un dialogo interdisciplinarBogotá, Marzo 12 y 13 de 2010 Nota: Es indispensable inscribirse al correo encuentropsicologiajuridica@gmail.com,máximo hasta el lunes 8 de marzo a las 12:00 M, con el fin de obtener la certificación y enviar los siguientes datos: Nombre completo, numero de cedula, teléfono, entidaddonde trabaja, profesión; de lo contrario no garantizamos la certificación y la asistencia al encuentro. Pasada esta fecha no se recibirán más inscripciones.El encuentro es totalmente Gratuito.  Programación VIERNES 128:30 a 9:15 a.m. Psiquiatría forense y su relación con la psicología,Dr. Roberto Solórzano Niño. 9:30 a 10:15 a.m. Psicología Forense: evaluación agresores sexualesDra. Olga Lucia Valencia 11:00 a 11:45 a.m. Prueba pericial psicológica en el Sistema Penal AcusatorioDr. Ricardo Mora Izquierdo  1:00 a 1:45 p.m. El trabajo interdisciplinario Antropología y psicologíajurídica y forenseDra. Claudia Delgado 2:00 a 2:45 p.m. Instrumentos psicológicos forenses aplicados en Colombia,Dra. Angela Cristina Tapias Saldaña3:30 a 4:15 p.m. Evidencia psicológica en el lugar de los hechos(Autopsia psicológica).Dr. Fulton Franco 4:30 a 5:15 p.m. Actuación del Psicólogo Forense en procesos deinterdicción e inimputabilidad.Dra. Adriana Espinosa Becerra  SABADO 138:00 a 8:45 a.m. Medicina Forense en delitos sexualesDr. Luís Eduardo Romero Antury.9:00 a 9:45 a.m. Evaluación del Síndrome de Alineación (SAP)Dr. José Manuel Aguilar. 10:00 a 10:45 a.m. La prueba genética en procesos de filiaciónDr. Humberto Osa Reyes 11:00 a 11:45 a.m. Reconstrucción de escenas criminalesDr. Ezequiel Martínez 12:00 a 12:45 p.m. Ética en la actuación del psicólogo forense en elámbito pericial.Dr. Roberto Sicard1:00 p.m. Cierre del evento</p>
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		<title>APORTES DE LA PSICOLOGÍA JURÍDICA A LA CRIMINOLOGÍA Y AL DERECHO</title>
		<link>http://psicologiajuridica.org/archives/239</link>
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		<pubDate>Sat, 20 Feb 2010 22:21:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ALPJF</dc:creator>
				<category><![CDATA[CONFERENCIAS]]></category>
		<category><![CDATA[ANGELA TAPIAS PSICOLOGIA JURIDICA FORENSE ASOCIACION LATINOAMERICANA DE PSICOLOGIA]]></category>

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		<description><![CDATA[APORTES DE LA PSICOLOGÍA JURÍDICA A LA CRIMINOLOGÍA Y AL DERECHO
Angela C. Tapias Saldaña
Esp. Peritaje Psicología Jurídica U. De Murcia-España
Docente Universitaria en Colombia
La Psicología jurídica comprende el estudio, asesoramiento e intervención sobre el comportamiento humano que se desarrolla en un ambiente regulado por normas legales. Ha sido también denominada psicología forense, psicología judicial, psicología criminológica, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><span style="font-family: Arial; font-size: small;"><strong>APORTES DE LA PSICOLOGÍA JURÍDICA A LA CRIMINOLOGÍA Y AL DERECHO</strong></span></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><span style="font-family: Arial;">Angela C. Tapias Saldaña</p>
<p>Esp. Peritaje Psicología Jurídica U. De Murcia-España</p>
<p>Docente Universitaria en Colombia</p>
<p style="text-align: justify;">La Psicología jurídica comprende el estudio, asesoramiento e intervención sobre el comportamiento humano que se desarrolla en un ambiente regulado por normas legales. Ha sido también denominada psicología forense, psicología judicial, psicología criminológica, psicología legal, la autora asume que la denominación adecuada es la de Psicología Jurídica por ser un término amplio que cubre todas las área de aplicación y por tener una correcta concepción etimológica y epistemológica.</p>
<p style="text-align: justify;">La Psicología Jurídica constituye un área de especialización de la psicología general, cuyos aportes eran requeridos en los tribunales de los Estados Unidos desde 1.792, en España por los psiquiatras forenses en 1.891 y en otros países Europeos tras conocer los aportes tempranos que hicieron al respecto autores como Lombroso en Italia en 1.876 y Kestschmer en Alemania 1.955, entre otros menos destacados.</p>
<p style="text-align: justify;">Según Urra, J. (1.993) la Psicología Jurídica tiene varios antecedentes internacionales desde 1.792 hasta 1.960, aunque se puede hablar de su institucionalización recientemente y de manera especial en dos países que son Estados Unidos y España. En Estados Unidos en 1.970 cuando la American Psychological Asociation APA define el rol del psicólogo jurídico y en España en los años 80 cuando el Colegio Oficial de Psicólogos realiza un congreso en el que designa una sección de psicología jurídica e inicia la publicación del Anuario sobre el mismo tema.</p>
<p style="text-align: justify;">El desarrollo reciente generó un evidente crecimiento en el volumen mundial de sus publicaciones, la incorporación del tema en las universidades en niveles de pre y postgrado y también la apertura de plazas de psicólogos en instituciones relacionadas con la administración de la justicia tanto en Iberoamérica como en el mundo anglosajón.</p>
<p style="text-align: justify;">Este artículo tiene como objetivo continuar la difusión de lo que es la psicología jurídica como disciplina, de sus aportes y aplicación a la Criminología y al Derecho, para lo cual hará énfasis en la explicación de sus campos de acción.</p>
<p style="text-align: justify;">Existen múltiples listas que intentan explicar las áreas de aplicación de la psicología jurídica, como la de Clemente (1.995), la de Muñoz Sabaté (1.980) y la del Colegio Oficial de Psicólogos de España (sf) estas listas presentan entre sí ciertas coincidencias y también contradicciones, pero no se ha unificado una estructura suficientemente clara que permita introducir fácilmente al lego. Por esto la autora ha decidido realizar la siguiente propuesta de clasificación de las áreas de aplicación de la psicología jurídica:</p>
<p></span></span><span style="font-family: Arial; font-size: small;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;"><a href="http://psicologiajuridica.org/psj10.jpg"><img src="http://psicologiajuridica.org/psj10.jpg" border="0" alt="" width="565" height="206" /></a></p>
<p>La aplicación de la ps. jurídica a la división de &#8220;Personajes&#8221; tiene como objeto de estudio e intervención a las <em>personas</em> que protagonizan el conflicto y el abordaje del mismo. Se explican a continuación.</p>
<p>Agresor:</p>
<p>Esta área incluye el estudio, tratamiento y prevención de la conducta desviada (discusiones epistemológicas señalan que no es correcto afirmar que se estudia al agresor como tal, sino a su conducta criminal).</p>
<p>Cobija el estudio explicativo bio-psico-social de la génesis de la conducta antisocial y de su modificación. Dentro de los modelos biologicistas se encuentran tesis de autores como Raine, A.(1.999) que estudió la relación del comportamiento homicida con la actividad del sistema nervioso central con técnicas de neuroimagen; o teorías sobre determinantes genéticos de conducta violenta. Arboleda, J.(2.000 ).</p>
<p>Dentro de los modelos psicológicos explicativos se encuentran teorías como la de Hare, R.(1.999) sobre personalidad psicopática o como la teoría de Eysenk citado por Bartoll, C(1.999), sobre personalidad criminal. Romero, E. ( 2.001) ha enunciado otros factores psicológicos que han sido corelacionados con la conducta delictiva como la autoestima distorsionada, el locus de control externo o atribución externa de la responsabilidad y la falta de empatía como facilitadora de la conducta violenta.</p>
<p>La incidencia de los factores sociales ha sido explicada por Kazdin, A.(1.988) cuando refiere la influencia de ciertos factores familiares, escolares o del grupo de pares en relación de la aparición de conducta antisocial.</p>
<p>Esta área incluye también todo lo relacionado con modificación y tratamiento de la conducta criminal en contextos penitenciarios y de reclusión de menores, para profundizar sobre este tema se sugiere leer a Garrido, V. (1.996).</p>
<p>En este mismo contexto se puede ubicar la elaboración de perfiles de poblaciones criminales, como lo hizo Egger,S (1.999) al describir el perfil del asesino serial, o como lo hizo Redondo, S. (1.996) al definir el perfil del violador, o Urra, J. (1.997) al hablar del perfil del menor que maltrata a sus padres.</p>
<p>Víctimas:</p>
<p>Este nuevo apartado se dedica al estudio, prevención, tratamiento y asesoría (individual y grupal) a las víctimas del delito, para ayudarlas a reestablecerse y/o disminuir su potencialidad para convertirse en agresores. Esta área incluye la realización y análisis de encuestas de victimización fuera de las instituciones del estado para detectar cifras negras Soria, M.(1.993). También cobija la intervención en crisis para víctimas de delitos violentos, la asesoría a las víctimas para remitirlas según sus expectativas al sistema judicial, de protección o a asesoría psicológica, como es necesario en casos de violencia conyugal, asesoría psicojurídica para que las víctimas exijan el restablecimiento de sus derechos o la reparación por medios civiles como la indemnización, terapia de apoyo para víctimas indirectas como las familias de los secuestrados y asesoría al gobierno sobre políticas de manejo de grupos de víctimas de la violencia social.</p>
<p>Profesionales:</p>
<p>En esta sección se tratan temas de selección, capacitación y asesoría a todos las personas que colaboran con la administración de la justicia como abogados, técnicos judiciales, profesionales de la policía, de las fuerzas armadas, guardianes penitenciarios y otras personas (médicos forenses, antropólogos forenses, etc).</p>
<p>En cuanto a selección según informa&#8230;..( ) se han diseñado instrumentos de evaluación de valores y actitudes específicos como el cuestionario de valores interpersonales de Gordon(1.977) y se han elaborado perfiles ocupacionales.</p>
<p>También los psicólogos pueden orientar para la organización idónea del sistema de administración de la justicia, estudios sobre diagnóstico y mejoramiento del clima organizacional en instituciones judiciales como las fiscalías o en instituciones policiales y militares, administración de instituciones militares. Se incluye también la asesoría sobre variables psicológicas que influyen en el trabajo del profesional, como lo señala Myers(2.000) factores que influencian en jueces y jurados; o Cornelius,G.(1.992)sobre fuentes y manejo de estrés en guardianes penitenciarios.</p>
<p>Y por su puesto los psicólogos pueden realizar Intervenciones terapéuticas para evitar el síndrome de agotamiento o para disminuir niveles de alteración psicológica debida a la ocupación como afrontamiento del estrés post-combate.</p>
<p>Otras personas en conflicto:</p>
<p>Nos referimos a personas que han recurrido al sistema judicial para dirimir sus conflictos, pero que no necesariamente se encuentran involucradas en delitos y por lo tanto no han sido afectadas por la conducta criminal, sino por conflictos relacionados con derecho civil, laboral o administrativo. Incluyendo este aspecto es evidente que la psicología jurídica es más amplia que la psicología criminológica, ya que esta se relaciona casi exclusivamente con el derecho penal.</p>
<p>Dentro de este grupo se incluyen procesos civiles en los cuales el psicólogo tiene una alta ingerencia como asesor en los juzgados de familia para asesorar procesos de custodia de los hijos y de régimen de visitas postdivorcio (Ibañez, V.; Luis, P.1.998).</p>
<p>La división de &#8220;PROCESOS&#8221; tiene como objeto las labores, <em>los procedimientos</em>, por eso implica actividades como:</p>
<p>Peritaje:</p>
<p>Es un procedimiento que consiste en realizar evaluación psicológica de las partes en conflicto para que se tomen decisiones de orden judicial relacionadas, ya sea en derecho civil, penal, administrativo, laboral, penal militar, etc.</p>
<p>Com ejemplos de interacción de la psicología en esta área se encuentran la evaluación de imputados que cometieron delitos y como defensa argumentan que padecen de transtorno mental, según Tapias, A y cols(2.001)estos casos requieren ser evaluados porque pueden ser simulados para argumentar inimputabilidad. Los psicólogos también pueden evaluar personas que realmente padecen trastornos mentales y deben pasar por procesos civiles de interdicción; o evaluar las perturbaciones psicológicas de una persona tras ser víctima de un delito o las alteraciones neuropiscológicas de una persona que ha padecido un trauma craneoencefálico tras un accidente de trabajo o de tránsito, o evaluar la capacidad para continuar en la carrera militar o policial por el surgimiento de una psicopatología.</p>
<p>Los psicólogos desde esta área de aplicación pueden realizar la evaluación y asesoría en técnicas de investigación judicial como la elaboración de perfiles psicológicos de agresores desconocidos con base en la escena del crimen. (Tapias, A. y cols 2.001).</p>
<p>Esta área cobija la mayoría de los aportes de la psicología del testimonio como es la evaluación de la veracidad del testimonio a través de técnicas psicológicas informadas por Raskin, D.(1.994) como el polígrafo o detector de mentiras; reseñadas por Offe, H.(2.000) como el análisis de contenido basado en criterios y otras explicadas por Masip, J. Y Garrido, E. (2.000) como los indicadores conductuales de la mentira.</p>
<p>También implica el diseño de técnicas adecuadas para obtener declaraciones de víctimas y de testigos como la entrevista cognosctivia Geiselman, E. y Fisher, R (1.994) y de evaluación a través del uso de muñecos anatómicos de población infantil en casos de abuso sexual infantil (Diges, M.; Alonso-Quecuty, M.1.994)</p>
<p>Asesoría a los abogados y a la norma:</p>
<p>En esta división se incluye el estudio de las normas y asesoría sobre consecuencias judiciales más adecuadas para modificar el comportamiento antisocial, como también la</p>
<p>orientación a los abogados sobre los argumentos psicológicos que se pueden esgrimir a favor de sus clientes, sobre las relaciones psicológicas entre el representante de la justicia, su cliente y consigo mismos, además de capacitarlos en técnicas de oratoria, de persuación y de conducción de interrogatorios.</p>
<p>Conciliación:</p>
<p>En este aspecto el psicólogo puede desempeñarse como conciliador o asesorar a otros mediadores sobre fenómenos y técnicas psicológicas que influyen en una negociación que tenga consecuencias judiciales. Adicionalmente puede Investigar y desarrollar nuevas técnicas para la negociación.</p>
<p>Este rol incluye también la capacitación a otras personas para que medien en procesos de conciliación, diseño de estrategias de negociación Godoy, S.(1.998).</p>
<p>Esta es la última aplicación que buscaba presentar la autora, que ahora culmina con unas apreciaciones finales.</p>
<p>A través de este recorrido de las áreas de aplicación se pretendía evidenciar los múltiples aportes de la psicología a la criminología y al derecho, así como presentar un esbozo de los desarrollos científicos a disposición para auxiliar al sistema de administración de la justicia. Para los lectores que pertenecen al área profesional de la psicología y de la psiquiatría intenta motivar para la profundización y difusión de este campo de conocimiento.</p>
<p>Para desarrollar este escrito se propuso un esquema que cumple con la función básica de difundir con claridad las áreas de aplicación, pero como todo esquema es insuficiente y no puede tener límites estrictos ya que algunas aplicaciones podrían cobijarse bajo varias y diferentes categorías. Ej. La elaboración de perfiles criminales puede incluirse como un &#8220;Proceso&#8221; dentro de Peritaje (ps. forense) o bajo el rótulo de agresores como procedimiento aplicado a un &#8220;Personaje&#8221; en particular. Otro ejemplo seria el del proceso de mediación que puede entenderse como un proceso independiente, pero también puede aplicarse a la relación entre víctima y agresor. O cuando los profesionales generan en las víctimas una lesión mayor, que es un tema que podría clasificarse dentro de víctimas , pero también dentro de profesionales. Así podrían citarse muchos ejemplos más, lo cual indica que existe además un obvia relación entre los personajes y los procesos del esquema que presente.</p>
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"></p>
<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Este breve escrito se suma al volumen de publicaciones del área, pero pretende adicionalmente permitir al lector formarse una estructura mental de las áreas de aplicación de la psicología jurídica y así la cuestione y la mejore.</p>
<p>REFERENCIAS.</p>
<p>Arboleda, J. (2000) Violencia y trauma: aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Trabajo presentado en VII Simposio Internacional de actualizaciones en psiquiatría. (2.000) Memorias publicadas en Colección Educación Médica.Vol 31, 21-30 Bogotá: Universidad el Bosque</p>
<p>Bartoll, C. (1.999) Criminal Behavior: a psychosiocial approach. Prentice Hall:New Jersey</p>
<p>Clemente M. (1.995) Fundamentos de psicología jurídica. Madrid: Pirámide.</p>
<p>COP. (1.99-) Papeles del psicólogo. Psicología Jurídica.</p>
<p>Cornelius, G. (1.992) Understanding prison culture ins the key to inmate menagement. <em>Corrections today, 1.992, December, 138-143</em></p>
<p><em> </em>Diges, M. Alonso-Quecuty,M. (1.994) El psicólogo forense experimental y la evaluación de credibilidad de las declaraciones en los casos de abuso sexuala menores. <em>Poder Judicial</em>, Sep. 94, 43-66</p>
<p>Egger, S. (1.999) El perfil del asesino en serie y de sus víctimas. Trabajo presentado en Reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia. Psicópatas y asesinos en serie Centro Reina Sofía Valencia 15-16 Noviembre de 1.999</p>
<p>Garrido, V. (1.996) ¿Se puede reeducar al psicópata? En Echeburúa, E. (1.996) Personalidades violentas. Madrid: Pirámide</p>
<p>Geiselman, E. Fischer, R. (1.994) La entrevista cognitiva para víctimas y testigos de crímenes. En Raskin, D. Métodos psicológicos para la investigación y pruebas criminales (1.994) Bilbao:DDB</p>
<p>Godoy, S. (1.998) Mediación familiar. Curso de especialización en Mediación y Peritaje Psicológico. Universidad de Murcia.</p>
<p>Hare, R. (1.999) La naturaleza de los psicópatas: algunas observaciones para entender la violencia depredadora humana. Trabajo presentado en Reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia. Psicópatas y asesinos en serie. Centro Reina Sofía Valencia 15-16 de Noviembre de 1.999</p>
<p>Ibañez, V.; Luis de, P. (1.998) Intervención psicológica pericial en derecho de familia. En Marrero, J.L. (1.998) Psicología jurídica de la familia. (1.998) Madrid: Fundación Universidad empresa.</p>
<p>Kazdin, A. (1.988) Características, factores de riesgo y correlatos En Kazdin (1.988) Tratamiento de la conducta antisocial en la infancia y en la adolescencia. Barcelona: Martínez Roca</p>
<p>Massip, J. Garrido, E. (2.000) La evaluación de la credibilidad del testimonio en contextos judiciales a partir de indicadores conductuales.<em>Anuario de Psicología jurídica </em>Vol.10, 93-133</p>
<p>Myers, D. Psicología social. 2.000 Colombia: McGraw Hill</p>
<p>Offe, H. (2.000) El dictamen sobre la credibilidad de las declaraciones de testigos. <em>Anuario de Psicología Jurídica </em>(2000) Vol.10, 11-25</p>
<p>Muñoz Sabate, L. Bayes, R. Munne, F. (1.980) Introducción a la psicología jurídica. México: Trillas.</p>
<p>Raine, A (1.999) Psicopatía, violencia y neuromágenes.Trabajo presentado en Reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia. Psicópatas y asesinos en serie. Centro Reina Sofía Valencia: 15-16 Noviembre de 1.999</p>
<p>Redondo, S. (1.996) Perfil del delincuente sexual. En Enrique, E (1.996) Personalidades violentas Madrid: Pirámide</p>
<p>Raskin, D. (1.994) Técnicas poligráficas para la detección del engaño. En Raskin, D. (1.994) Métodos psicológicos para la investigación y pruebas criminales. Bilbao:DDB</p>
<p>Romero, E. (2.001) Psicología de la conducta criminal. En módulo 5 del máster en Psicología Forense Internacional. Universidad de Granada: Asociación Española de Psicología Conductual (2.001)</p>
<p>Soria, M. A. La víctima entre la justicia y la delincuencia (1.993) Barcelona:PPU</p>
<p>Tapias, A.; Avellaneda, L.; Moncada, M.; Perez, I. (2.001) Elaboración de perfiles de criminales desconocidos con base en la escena del crimen. Bogotá: Universidad el Bosque. Tesis de grado</p>
<p>Tapias, A.; Bello, D.; Gonzalez, J.; Vesga, J. Ensayo sobre cirterios de simulación de psicopatología para argumentar inimputabilidad en procesos judiciales. Bogotá: Universidad el Bosque. Tesis de grado</p>
<p>Urra, J.Confluencia entre psicología y derecho (1.993) En Urra, J. Y Vázquez, B. (1.993) Manual de psicología forense. Madrid:Siglo XXI</p>
<p style="text-align: justify;">Urra, J. (1.997) El menor maltratado o maltratante. En Urra, J.; Clemente, M. Psicología Jurídica del menor. (1.997) Madrid: Fundación Universidad Empresa</p>
<p></span></span></span></p>
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		<title>EL PERITAJE PSICOLÓGICO: UN INSTRUMENTO PARA ADMINISTRAR JUSTICIA A LAS VÍCTIMAS</title>
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		<pubDate>Tue, 16 Feb 2010 22:51:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ALPJF</dc:creator>
				<category><![CDATA[CONFERENCIAS]]></category>

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		<description><![CDATA[Angela C. Tapias Saldaña
Esp. Peritaje Psicológico.
Miembro del Centro de
Criminología Universidad Javeriana
 
Un proceso judicial sin pruebas es como una máquina sin energía, aunque sepamos cual es la verdad ello no es suficiente porque se hace necesario demostrarlo, tal vez estemos seguros de que una persona es una víctima y eso debería ser suficiente para que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Angela C. Tapias Saldaña</span></p>
<p>Esp. Peritaje Psicológico.</p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Miembro del Centro de</span></span></p>
<p>Criminología Universidad Javeriana</p>
<p><span style="font-size: small;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Un proceso judicial sin pruebas es como una máquina sin energía, aunque sepamos cual es la verdad ello no es suficiente porque se hace necesario demostrarlo, tal vez estemos seguros de que una persona es una víctima y eso debería ser suficiente para que ella fuera protegida por el Estado y pudiera impulsar toda la acción del aparato judicial, pero tenemos que evidenciar que hubo un delito, sustentar que hay una persona afectada en sus bienes jurídicos, justificar que hay una víctima a través de alguno de los medios probatorios previstos por el estatuto procesal penal entre los que se encuentra el peritaje.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-size: small;"> </span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">El peritaje debe ser practicado de manera imparcial, lo que aparentemente contradice el título de este documento, pero al comprender que independientemente de si se dictamina sobre el sujeto activo o pasivo del delito, es decir, independiente de si se es evaluado por un psicólogo forense desde el estado de posible víctima o agresor y al margen de las creencias o actitud personales del perito; es un procedimiento que se realiza para descubrir la verdad y si ello sucede siempre se estará haciendo justicia y favoreciendo a la víctima, es decir, a quien haya padecido el delito o a quien sea inculpando injustamente. Estos dos elementos el de establecer la verdad y hacer justicia son parte de la triada que propone Sampedro (2.001) para que podamos vivir felices y con dignidad, de manera que el psicólogo forense ejerce un papel fundamental en la construcción social.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Según este planteamiento el peritaje psicológico es un procedimiento matizado con responsabilidad social para auxiliar a las víctimas (porque todo delito causa varias víctimas según Beristain 2.001) y uno auxiliar de la justicia; la norma indica que puede ser realizado desde el ámbito oficial art.249 CPP no oficial o privado Art.250 CPP, aunque tradicionalmente los profesionales del Derecho han recurrido al Instituto oficial encargado, tal vez por la percepción de mayor respaldo institucional o por el desconocimiento de que existen otros peritos tanto o más confiables que los oficiales o por el pequeño índice de profesionales capacitados en el área o por la poca difusión del peritaje psicológico como una práctica privada, como sea es una necesidad incrementar desde todas las disciplinas el uso de este medio probatorio.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">A continuación deseo presentar anecdóticamente casos en los cuales resulta evidente y relevante esta intervención profesional, como es la frecuente situación de niños (as) abusados sexualmente que no presentan evidencia física del delito, ya sea porque fueron abusados por medio de caricias o de exhibición del abusador o porque ha pasado demasiado tiempo al momento de denunciar y de presentarse a la práctica del examen sexológico medico-legal, en estos casos es destacable el papel del testimonio del niño y el dictamen pericial del psicólogo de la credibilidad de su relato. Una de las razones para dudar del testimonio que rinde el (la) niño(a) ante autoridad competente es la creencia popular de que los niños son mentirosos, actúan y hablan de acuerdo con su fantasía, son sugestionables etc, argumentos todos que han sido estudiados científicamente y llegan a la conclusión de que los niños son testigos competentes, que el profesional que reciba su declaración debe capacitarse en específicas técnicas de entrevista, que existen estrategias forenses para evaluarlos y para emitir un dictamen sobre la credibilidad de sus contenidos. Todos estos conocimientos pueden asesorar decisiones judiciales en casos de abuso sexual infantil si se recurre a ellos.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Al caso que me refiero en particular es un tanto grotesco, por lo cual pido excusas al lector, se trata de un niño que informó haber sido abusado y el defensor del imputado argumentó mitomanía infantil, razón por la cual solicitó un peritaje psicológico. Durante la evaluación forense el niño informó que el señor X &#8220;lo molestaba&#8221; y que le había metido &#8220;el pipi&#8221; en la boca y se había &#8220;orinado&#8221;. A su declaración añadió detalles del lugar, de la interacción, reprodujo conversaciones entre ambos, interrupciones inesperadas y otros más aspectos que coinciden con los criterios de realidad establecidos por la técnica de Análisis de Contenido Basado en Criterios Steller y Koenhken ( sf )que es una técnica de evaluación psicológica forense que se utiliza con frecuencia en varios países, pero que aún no ha sido validada (estudiada psicométricamente) ni aplicada con población colombiana, según conocimiento de la autora, razón por la cual esta adelantando investigaciones académicas al respecto.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Otra circunstancia que se debería asociar indefectiblemente con el peritaje psicológico es la presencia o presunción de lesiones cerebrales, ya que hay que establecer con precisión el diagnóstico, el pronóstico, la causa y el abordaje medico-legal de estas patologías. Para realizar este diagnóstico Sierra, Jiménez y Bunce (2.001) sugieren recurrir siempre al uso de pruebas neuropsicológicas que permitan identificar los déficits con exactitud. Recurriendo a la fuerza de lo narrativo enunciaré el caso de un joven que tras un trauma craneoencefálico como consecuencia de un accidente de tránsito padeció un trastorno poco evidente y no diagnosticado del control de los impulsos, trastorno que lo llevó a cometer un homicidio y que después de cumplir con las medidas de protección impuestas por ser menor de edad, regresa acudiendo a la justicia para ser evaluado y así justificar que el sistema de seguridad social le brinde el tratamiento que requiere. Con una evaluación neuropsicológica forense se habría podido establecer el diagnóstico a tiempo y justificar el tratamiento neurológico? Se habría podido evitar el homicidio? Por qué el joven tiene que suplicar se le brinde un tratamiento? No es apenas un deber de los profesionales de la administración de la justicia aportar todos los conocimientos de la ciencia para evitar dramas como este?</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">El peritaje psicológico también encuentra justificación cuando se trata de establecer las perturbaciones psicológicas (Art.115 CP) posteriores a situaciones violentas, por ejemplo el vigilante de un Banco que desencadena una agorafobia (temor a los espacios abiertos) tras presenciar un hurto violento en el que se cometió homicidio y haber padecido el ser amenazado, golpeado y apuntado con un arma de fuego durante varias horas. La psicopatología es apenas comprensible y obviamente le incapacita para desempeñarse laboralmente razón por la cual el sistema de riesgos profesionales y/o el de seguridad social le debe algunos beneficios protectores y parciales, ya que el perito también debe informar que es una psicopatología que se supera con tratamiento, de manera que no se requiere una indemnización o pensión para toda la vida. Aportar estas informaciones adicionales tiene implicaciones éticas y de justicia por parte del psicólogo forense.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Otras situaciones victimizantes como las de violencia intrafamiliar ameritan la intervención del peritaje psicológico, por ejemplo cuando el padre de familia ejerce violencia conyugal y maltrato infantil y es denunciado en una oportunidad en la cual no existen evidencias medico-legales del abuso, entonces se puede recurrir a la evaluación psicológica para establecer el perfil de las víctimas, según Echeburúa y Corral (1.998) es muy probable que la mujer presente estrés postraumático, que tenga altos índices de ansiedad y depresión, además de bajos índices de autoestima y de funcionamiento global. A través de este peritaje se puede dictaminar con bajísimo margen de error que esta padeciendo violencia intrafamiliar y dar paso a las medidas de protección o judiciales elegidas con consentimiento de la víctima y asesoradas por la pericia del psicólogo forense.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Pero hay que aclarar que no solo cuando se evalúa a las víctimas se les puede auxiliar, también el adecuado dictamen psicológico forense de los transgresores puede ser una manera de proteger a las víctimas o de prevenir situaciones victimizantes con otras personas; lo que sucede cuando se evalúa a un homicida sexual serial del que se presume es psicópata (que es diferente del psicótico, del antisocial, del sociópata y del trastorno antisocial de la personalidad) según los criterios de Hare (1.999) a través del PCL-R que es otra estrategia de la evaluación psicológica forense. Si en la evaluación se confirma el diagnóstico de psicopatía se debe informar que este cuadro diagnóstico no tiene correlación con la inimputabilidad y que la medida recomendada es de máxima seguridad en el tratamiento penitenciario, debido a que los tratamientos psicológicos existentes no muestran eficacia. Esta intervención pericial solo podría realizarla un psicólogo forense debidamente capacitado y actualizado con el conocimiento mundial y redundaría en el bienestar de las víctimas y de la sociedad en general.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Y para finalizar escribo una nota especificando que el peritaje psicológico se interesa por personas que no necesariamente son víctimas de delitos, pero que en todo caso pueden ser personas desprotegidas que requieren de apoyo estatal como en los procesos de Interdicciones, que son procesos civiles fundamentados con frecuencia en la existencia de un trastorno mental que incapacita a la persona a ejercer sus derechos y sus deberes. Es decir, la evaluación psicológica forense trasciende el ámbito penal y puede incursionar en el Derecho Civil, el de Familia, el Administrativo, el Disciplinario, el Militar, etc. Y para que se haga una realidad cada vez más frecuente que las víctimas sean apoyadas por este medio probatorio se requiere que los profesionales de la Psicología y del Derecho den a conocer sus aportes.</span></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;"><strong>REFERENCIAS</strong></span></p>
<p style="text-align: justify;"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: justify;">Beristain, A. (2.001) Algo mejor que la desacralización de la pena kantiana (protagonismo de las víctimas) En Universitas Diciembre de 2.001 (102) 9-16.</p>
<p style="text-align: justify;">Colombia. Código Penal. Ley 599 de 2000. Legis Editores S.A.</p>
<p style="text-align: justify;">Colombia. Código de Procedimiento Penal. Ley 600 de 2.000. Legis Editores S.A.</p>
<p style="text-align: justify;">Echeburúa, E.; Corral, Paz de (1.998) Manual de violencia familiar. España: Siglo XXI</p>
<p style="text-align: justify;">Hare, R. (1.999) La naturaleza de los psicópatas: algunas observaciones para entender la violencia depredadora humana.Trabajo presentado en la Carta reunión internacional sobre biología y sociología de la violencia. Psicópatas y asesinos en serie. Centro Reina Sofía para el Estudio de la violencia. Valencia 15-16 de Noviembre de 1.999.</p>
<p style="text-align: justify;">Sampedro, J.A. (2.001) La memoria de las víctimas: un instrumento en la superación del terrorismo.<strong> </strong>En Universitas Diciembre de 2.001 (102) 17-27.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-size: small;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Sierra, J.; Jiménez, E. y Bunce, D. (2.001)</span></span></span><span style="font-family: Arial; color: #663300;"><strong> </strong></span><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Técnicas de evaluación en psicología jurídica y forense. Documento elaborado para el Máster Internacional en Psicología Forense. Universidad de Granada.</span></p>
<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">Steller, M.; Koehnken, G. (sf) Análisis de declaraciones basado en criterios. En Raskin, D. (1.994) Métodos psicológicos en la Investigación y pruebas criminales. Bilbao: DDB<span style="font-size: small;">.</span></span></p>
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		<title>LIBRO PSICOLOGIA JURIDICA: PERSPECTIVA LATINOAMERICANA</title>
		<link>http://psicologiajuridica.org/archives/227</link>
		<comments>http://psicologiajuridica.org/archives/227#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 08 Feb 2010 22:09:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ALPJF</dc:creator>
				<category><![CDATA[CONFERENCIAS]]></category>

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		<description><![CDATA[
Indice
Qué es la psicología jurídica?
Angela C. Tapias Saldaña
Psicología jurídica latinoamericana
Fernando Díaz Colorado
Fundamentos de derecho para psicólogos
Gerardo A. Hernández M
La psicologia jurídica y la victimología
Fernando Díaz Colorado, Carolina Gutiérrez de Piñeres B
Psicología forense
Ps. Angela C. Tapias Saldaña
Penitenciarismo y aspectos psicosociales
Miryam Rivas Pérez, Alexis Ortiz Rodríguez, Luis Lugo Madriz
Descripción del rol asignado, asumido y posible del Psicólogo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h1 style="color: #333333; font-size: 13px; font-family: verdana, arial, 'times new roman'; font-weight: bold; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 5px; padding-right: 0px; padding-bottom: 5px; padding-left: 0px; border-top-width: 1px; border-top-style: dotted; border-top-color: #c0c0c0; border-bottom-width: 1px; border-bottom-style: dotted; border-bottom-color: #c0c0c0; text-transform: uppercase;"></h1>
<h1 style="color: #333333; font-size: 13px; font-family: verdana, arial, 'times new roman'; font-weight: bold; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 5px; padding-right: 0px; padding-bottom: 5px; padding-left: 0px; border-top-width: 1px; border-top-style: dotted; border-top-color: #c0c0c0; border-bottom-width: 1px; border-bottom-style: dotted; border-bottom-color: #c0c0c0; text-transform: uppercase;"><span style="color: #000000; font-family: Georgia, 'Times New Roman', 'Bitstream Charter', Times, serif; font-weight: normal; line-height: 17px; text-transform: none;">Indice</span></h1>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Qué es la psicología jurídica?<br />
Angela C. Tapias Saldaña</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Psicología jurídica latinoamericana<br />
Fernando Díaz Colorado</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Fundamentos de derecho para psicólogos<br />
Gerardo A. Hernández M</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">La psicologia jurídica y la victimología<br />
Fernando Díaz Colorado, Carolina Gutiérrez de Piñeres B</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Psicología forense<br />
Ps. Angela C. Tapias Saldaña</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Penitenciarismo y aspectos psicosociales<br />
Miryam Rivas Pérez, Alexis Ortiz Rodríguez, Luis Lugo Madriz</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Descripción del rol asignado, asumido y posible del Psicólogo Jurídico en el contexto penitenciario<br />
Paola Bustos Bemitez</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Mecanismos alternativos para resolver conflictos judiciales<br />
Miryam Rivas Pérez, Luis Lugo</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Psicologia jurídica civil – aplicabilidade no direito de família<br />
Denise Maria Perissini Da Silva</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">La psicología forense ante el abuso sexual<br />
Angela Tapias Saldaña</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Peritaje psicológico forense en casos de inimputabilidad<br />
Carolina Gutiérrez De Piñeres</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Estafas/estafadores. Su indagación en el vínculo social<br />
Gustavo Vaquera</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Una aproximación a los fenómenos de serialidad criminal<br />
Luis Alberto Disanto</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Algunas reflexiones sobre la concepción Ética en Psicología Forense<br />
Osvaldo Varela, Angela Tapias</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">Autores</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Angela Cristina Tapias Saldaña</strong>. Colombia.<br />
Psicóloga Universidad Nacional de Colombia. Especialista en Peritaje Psicológico. Magíster en Psicología Forense. Directora de la Asociación Colombiana y de la Asociación Latinoamericana de Psicología Jurídica y Forense. Directora de la Especialización en Psicología Jurídica y fundadora de la Maestría en Psicología Jurídica en la Universidad Santo Tomás. Experiencia judicial en instituciones como el GAULA, la Fiscalía General de la Nación, la Defensoría del Pueblo y el INPEC. Investigadora académica, escritora y conferencista internacional. Correo electrónico: angela@psicologiajuridica.org</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Carolina Gutiérrez de Piñeres Botero</strong>. Colombia<br />
Psicologa. Especialista en Psicología Jurídica. Docente Universitaria de pregrado y posgrado . Directora del Diplomado en Psicología Forense Universidad Cooperativa de Colombia. Representante de la Asociación Colombiana de Psicología Jurídica y Forense en Bogotá. Correo electrónico: carolinagdep@yahoo.com</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Fernando Díaz Colorado</strong>. Colombia<br />
Psicólogo, Especializado en Administración Pública, en Derecho Penal y Ciencias Forenses, en Seguridad Privada y Magíster en Filosofía Latinoamericana. Profesor de la Pontificia Universidad Javeriana. Miembro de la Sociedad Mundial de Victimología. Correo electrónico:ferdicol@gmail.com</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Gerardo A. Hernández M</strong>. Colombia.<br />
Psicólogo y abogado, Magíster en Derecho Penal y Criminología. Docente e investigador Universitario. Psicoterapeuta y asesor jurídico. Magistrado del comité deontológico del Colegio Colombiano de Psicólogos. Correo electrónico: psicoger@gmail.com</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Paola Bustos Bemitez</strong>. Colombia.<br />
Psicologa Juridica de la Universidad Santo Tomas de Colombia. Trabajó durante 5 años en diferentes Establecimientos de Reclusión del pais. Actual asesora de la Subdirección de Tratamiento y Desarrollo del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario – INPEC, Miembro Fundador de la Unidad de Piscologia Juridica del Colegio Colombiano de Psicologos y actual Directora de Comunicaciones de la División de Psicologia Juridica del Colegio Colombiano de Psicologos.paobus55@gmail.com</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Miryam Rivas Pérez</strong>. Venezuela.<br />
Psicóloga, Abogada, Magíster Scientiarum en Análisis Experimental de la Conducta, Especialista en Derecho del Trabajo, Magíster Scientiarum en Derecho del Trabajo, Profesora del Departamento de Psicología Clínica de la Escuela de Psicología de la Universidad Central de Venezuela, Profesora de las Cátedras de Psicología Jurídica I y II, Secretaria Ejecutiva de la Asociación Venezolana de Psicología Judicial. Correo electrónico: miryamrivas@yahoo.com</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Luis Lugo Madriz</strong>. Venezuela.<br />
Psicólogo, Abogado, Ex -Juez, Especialista en Derecho Privado, en Derecho Procesal Civil, en Ciencias Penales y Criminológicas, Magíster Scientiarium en Derecho Mercantil, Profesor de la Escuela de Psicología de la Universidad Central de Venezuela, Profesor de las Cátedras de Psicología Jurídica I y II, Presidente de la Asociación Venezolana de Psicología Judicial.</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Denise Maria Perissini Da Silva</strong>. Brasil.<br />
PSICOLOGIA JURÍDICA NO BRASIL Psicóloga clínica, assistente técnica jurídica, mediadora familiar e bacharel em Direito, cursando Especialização em Rorschach, e com futura habilitação em LIBRAS (Linguagem Brasileira de Sinais). Psicóloga jurídica, atuando como assistente técnica. Mediadora familiar. Correo electrónico: deniseperissini@gmail.com</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Gustavo Vaquera</strong>. Argentina.<br />
Licenciado en Psicología. Especialización en Psicología Clínica. Doctorando en Psicología. Psicólogo Clínico. Docente Universitario.Psicólogo penólogo. Autor de los tres libros: El Sujeto Transgresor de la Ley, Clinica Psicoanalitica con Homosexuales y Estafa y Subjetividad. Correo electrónico: gvaquera@gmail.com</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Osvaldo H. Varela</strong>. Argentina<br />
Licenciado en Psicología, Especialista y Licenciado en Criminología, Especialista en Psicología Clínica, Doctor en Ciencias Penales y Profesor Universitario de Psicología. Actualmente es Doctorando del Doctorado en Psicología Social. Psicólogo, por más de 10 años en el Servicio Penitenciario Federal, y como Director de establecimientos de menores en conflicto con la ley penal. También es Períto Psicólogo de Oficio, inscripto en las listas de los Juzgados de la Nación y Pcia. de Buenos Aires. Profesor Titular Regular, asesor en materias específicas del área Justicia. Autor de profusa bibliografía en temáticas de la especialidad, a publicado varios libros y artículos en revistas especializadas con y sin referato. Actualmente es el Secretario Científico de la Asociación Iberoamericana de Psicología Jurídica, durante el período 2003/2005, y se desempeña como Secretario del Consejo Directivo de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. Correo electrónico: varela@psi.uba.ar</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Alexis Ortiz Rodríguez</strong>. Venezuela.<br />
Abogado. Profesor del Instituto Universitario de Policía de Venezuela</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; text-align: justify; margin: 0px;"><strong>Luis Alberto Disanto</strong>. Argentina.<br />
Licenciado en Psicología (Universidad de Buenos Aires), Psicoanalista, Psicologo Forense, Especialista en Investigación Científica del Delito (Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina), Docente e investigador universitario, Ha dictado cursos y seminarios en: Universidad de Buenos Aires, Universidad de Córdoba, Universidad Complutense de Madrid, Universidad de La Habana, Universidad Nacional de La Plata, Instituto Universitario de la Policia Federal y otras instituciones. Ha participado en jornadas y congresos en: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, España, Francia e Italia. Consultor de División Homicidios de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, Policía Judicial de la Provincia de Córdoba y Gendarmería Nacional. Supervisor clínico e institucional en diversas instituciones de salud mental y toxicomanías Miembro de Psicoanálisis &lt;&gt; Investigación, Coordinador docente de los seminarios: – “Asesinos seriales, fenómeno de la posmodrnidad ó superación del sujeto racional?” – “Psicoanálisis &lt;&gt; Criminología” -”La escena del crimen como un texto”, Docente en la Carrera de Especialización en Psicología Forense, Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires Correo electrónico: luisalbertodisanto@yahoo.com.ar</p>
<p style="padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 15px; padding-left: 0px; line-height: 17px; margin: 0px;">
<h1 style="color: #333333; font-size: 13px; font-family: verdana, arial, 'times new roman'; font-weight: bold; margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; padding-top: 5px; padding-right: 0px; padding-bottom: 5px; padding-left: 0px; border-top-width: 1px; border-top-style: dotted; border-top-color: #c0c0c0; border-bottom-width: 1px; border-bottom-style: dotted; border-bottom-color: #c0c0c0; text-transform: uppercase; text-align: center;"><a style="color: #333333; text-decoration: none;" title="LIBRO GRATIS" href="http://admejoresseguridad.com/libropsj2008.exe" target="_self">DESCARGA EL LIBRO AQUI</a></h1>
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		<title>ESTRATEGIAS PSICOLÓGICAS PARA EVALUAR VERACIDAD DE TESTIMONIO</title>
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		<pubDate>Thu, 04 Feb 2010 11:40:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ALPJF</dc:creator>
				<category><![CDATA[CONFERENCIAS]]></category>

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		<description><![CDATA[
ESTRATEGIAS PSICOLÓGICAS PARA EVALUAR VERACIDAD DE TESTIMONIO



Ps. Angela C. Tapias Saldaña.
Especialista Peritaje Psicología Jurídica.
Cuándo un indagado o un testigo están diciendo la verdad?
Este ha sido uno de los requerimientos más frecuentes del Derecho hacia la Psicología, en otros aspectos el Derecho puede mostrarse reticente a aceptar la ayuda de la Psicología, pero ante un aspecto [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Arial; color: #000000;"><strong></p>
<p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;" align="CENTER">ESTRATEGIAS PSICOLÓGICAS PARA EVALUAR VERACIDAD DE TESTIMONIO</p>
<p></strong></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300; font-size: x-small;"></p>
<p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;" align="right">
<p></span><span style="font-family: Arial; color: #000000;"></p>
<p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;" align="right">Ps. Angela C. Tapias Saldaña.</p>
<p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;" align="right">Especialista Peritaje Psicología Jurídica.</p>
<p align="JUSTIFY">Cuándo un indagado o un testigo están diciendo la verdad?</p>
<p align="JUSTIFY">Este ha sido uno de los requerimientos más frecuentes del Derecho hacia la Psicología, en otros aspectos el Derecho puede mostrarse reticente a aceptar la ayuda de la Psicología, pero ante un aspecto crucial y plenamente humano resulta atraído por el conocimiento de esta disciplina. A esto se suma el mito de que los psicólogos tenemos estrategias mágicas para conocer en profundidad a las personas, cuando lo que realmente se ha hecho es una observación sistemática que permitió identificar indicadores conductuales, lingüísticos y fisiológicos de la verdad. A estas estrategias es a la que se dedica la presente digresión.</p>
<p align="JUSTIFY">Se hará una descripción crítica de métodos como el Polígrafo, comúnmente denominado detector de mentiras, de la Hipnosis, del Análisis de Contenido Basado en Criterios, de los Indicadores Conductuales de la Mentira, del Análisis del Estrés de la voz y de las Entrevistas asistidas con drogas.</p>
<p><strong></p>
<p align="JUSTIFY">POLÍGRAFO</p>
<p></strong></p>
<p align="JUSTIFY">El polígrafo es un instrumento de medición de respuestas fisiológicas, pulso y respiración comúnmente, pero puede incluir otro tipo de respuestas del Sistema Nervioso central como la respuesta galvánica de la piel, la tensión arterial. etc. Se basa en el principio de que el hecho de mentir genera una mayor activación autónoma central que no se aprecia a simple vista, sino que se mide a través de instrumentos adecuados, que se utilizan mientras se le formula un cuestionario verbal de preguntas de si o no.</p>
<p align="JUSTIFY">La aplicación de esta prueba requiere el establecimiento de una línea de base, es decir, de la medición de las respuestas fisiológicas ante preguntas neutras, así se establece cual es el nivel típico de reacción de la persona y los resultados de elevación de la activación se realizarán intraindividualmente (del evaluado en comparación consigo mismo cuando esta tranquilo). De esta manera se superan las críticas con respecto a sujetos ansiosos que por su neurobiología presentarán respuestas elevadas y serán clasificados como mentirosos, este procedimiento eleva la validez de la técnica porque aplica un procedimiento justo de no comparación respecto a las respuestas de otros, sino contra las respuestas de si mismo.</p>
<p align="JUSTIFY">Esta técnica ha sido conocida en el mundo entero, aunque no se utiliza en Europa, si se aplica ampliamente en algunos Estados de EEUU y ha sido utilizada por organismos del Estado en Colombia, aunque no ha sido instaurada formalmente como una estrategia para la investigación judicial.</p>
<p align="JUSTIFY">Por supuesto es una estrategia que también ha tenido sus detractores fundamentados en la realidad de personas que pueden falsear los resultados (psicópatas o personas entrenadas), es decir, no es una técnica infalible y además es costosa a nivel técnico y humano.</p>
<p align="JUSTIFY">Previendo algunas de estas dificultades y en interés de salvaguardar sus beneficios, aproximadamente la mitad de los Estados de la potencia del norte han normatizado el uso del polígrafo (debe ser aceptada por todas las partes del proceso, la admisibilidad de los resultados esta sometida a discreción del juez, entrenamiento del profesional, condiciones de administración de la prueba, posibilidades de error). Morris (sf) en Raskin (1.994)</p>
<p align="JUSTIFY">La recomendación para Colombia sería utilizarlo con una baja frecuencia, en casos especiales como un elemento indicador, no como la panacea de la tecnología biomédica.</p>
<p><strong></p>
<p align="JUSTIFY">LA HIPNOSIS</p>
<p></strong></p>
<p align="JUSTIFY">Consiste en una técnica de sugestión que lleva al hipnotizado a estados de relajación que se acompañan de un menor autocontrol y favorecen elicitar los recuerdos. El hecho de que las técnicas de relajación elevan la capacidad de rememoración es reconocido por las culturas orientales, asiáticas y occidentales, en nuestro meridiano se ha conocido como una técnica derivada del psicoanálisis y se ha explicado como un adormecimiento del superego y del yo y por ello una burla de los filtros psicológicos que impiden el recuerdo.</p>
<p align="JUSTIFY">Al parecer es una estrategia que se ha utilizado más con víctimas y testigos que con sindicados, lo cual señala una de sus debilidades. A esto se agrega que no todos los sujetos son susceptibles de ser hipnotizados, porque esto depende del nivel de sugestionabilidad de cada sujeto, es decir, su capacidad para ser hipnotizado.</p>
<p align="JUSTIFY">Otra de las críticas que ha recibido es que es una estrategia que favorece la sugestión y así puede inducir información post-suceso deliberada o involuntarimente, todo lo cual va en detrimento de la preservación de la prueba y de la cadena de custodia. Esta información inducida posteriormente puede ayudar a que se comentan injusticias, más que a descubrir la verdad como lo evidencia Loftus en su artículo sobre recuerdos reprimidos.</p>
<p align="JUSTIFY">En Estados Unidos se ha reglamentado su uso y admisibilidad en ciertos estados así por ejemplo se ha determinado que la declaración previa a la hipnosis se debe preservar en un video, al igual que deben ser gravadas las sesiones de hipnosis para su posterior análisis crítico, que la sesión se debe realizar por un psicólogo o psiquiatra con experiencia, que debe ser un profesional independiente, durante el examen solo deben estar presente el sujeto y el hipnotizador. Morris (sf) citado por Raskin (1.994)</p>
<p align="JUSTIFY">A mi modo de ver esta estrategia presenta mayores debilidades que otras y creo que pueden usarse métodos alternativos mayormente &#8220;objetivos&#8221; para favorecer el recuerdo como las estrategias mnemotécnicas, la relajación, la entrevista cognoscitiva, etc.</p>
<p><strong></p>
<p align="JUSTIFY">ANÁLISIS DE CONTENIDO BASADO EN CRITERIOS</p>
<p></strong></p>
<p align="JUSTIFY">Implica el análisis del relato de los hechos posterior a la entrevista con base en la presencia o ausencia de 19 indicadores de realidad propuestos por Steller y Kohenken (1.994) (estructura lógica, elaboración inestructurada, cantidad de detalles, engranaje contextual, descripción de interacciones, reproducción de conversaciones, complicaciones inesperadas, detalles inusuales, detalles superfluos, incomprensión de detalles relatados con precisión, asociaciones externas relacionadas, relatos del estado mental subjetivo, atribución del estado mental del autor del delito, correcciones espontáneas, admisión de falta de memoria, dudar del propio testimonio, autodesaprobación, perdón al autor del delito, detalles característicos de la ofensa). Es una estrategia que nació en Alemania hacia 1.950 y que se ha utilizado específicamente para evaluar la veracidad del testimonio de niños abusados sexualmente. Existe documentación de que esta técnica se utiliza en países de diversas culturas (Canadá, Japón, España entre otros) lo cual indica su posibilidad de aplicación transcultural, también existen varios estudios de validez que confirman su eficacia; no obstante existen también informes de sus dificultades como por ejemplo que solo se puede aplicar a niños abusados, que se cree que existe subjetividad en la calificación del forense en cada uno de los criterios debido a la falta o imposibilidad de operacionalización de cada uno de los criterios, la dificultad de diferenciación entre un criterio y otro, la ponderación diferencial de los criterios, ya que unos tiene mayor peso que otros y psicométricamente no se ha establecido dicha transformación de los puntajes. Esta técnica no ha sido validada para población colombiana por lo cual se justifica el hecho de no utilizarla.</p>
<p><strong></p>
<p align="JUSTIFY">INDICADORES CONDUCTUALES DE LA MENTIRA</p>
<p></strong></p>
<p align="JUSTIFY">Consiste en la observación de aspectos no verbales y verbales (debido a que el contenido verbal es más rico en información para saber si una persona esta mintiendo) de la conducta de una persona que pueden indicar que está mintiendo, es común entre los abogados y policías la creencia de ciertas conductas acompañan la de mentir, pero las investigaciones indican que los estereotipos sobre la conducta engañosa son inválidos.</p>
<p align="JUSTIFY">Eugenio Garrido y Massip (2.001) enuncian indicadores de la perspectiva de Zuckerman, DePaulo y Rosenthal como <em>elevación de la activación</em>, <em>filtración de emociones</em> que se acompaña de un distanciamiento del emisor con su discurso (referencias grupales &#8220;nosotros&#8221; en vez de &#8220;yo&#8221;, respuestas evasivas, evitación del contacto ocular y distanciamiento interpersonal<em>), sobrecarga congnoscitiva</em> o gran demanda de recursos cognoscitivos durante el engaño (acompañada por aumento en la latencia de respuesta, dilatación pupilar, disminución de contacto ocular), <em>control de la conducta</em> generando poca espontaneidad y discrepancias (inhibición conductual extrema en los canales de respuesta que tenemos control y aumento de conductas no-controlables).</p>
<p align="JUSTIFY">Garrido y Massip (2.001) señalan también la perspectiva de Buller y Burgoon (1.998) sobre la mentira como <em>comunicación estratégica</em> para manipular la verdad para dar la impresión de decir la verdad (poca variedad léxica, pocas afirmaciones tajantes, pocas referencias a experiencias propias y al pasado) y para proteger la imagen personal (asentir, sonreír), además de <em>filtraciones no estratégicas</em> con manifestaciones de activación autónoma y nerviosismo(parpadeos, aumento del tono de la voz).</p>
<p align="JUSTIFY">Los mismos autores citan a Ekman (1.989) con sus hallazgos de que el cuerpo es una fuente de información más rica que el rostro para detectar el engaño, debido a que culturalmente hay mayor aprendizaje y control de la expresión facial, es decir, el rostro es un buen simulador, por ejemplo encontraron que las expresiones faciales genuinas duran entre.50 y 4 segundos, las simuladas pueden ser más duraderas o más breves.</p>
<p align="JUSTIFY">En cuanto a las críticas y recomendaciones para su utilización hay que decir que no existe ningún sistema estandarizado para evaluar los indicadores conductuales de la credibilidad, lo que existen son teorías basados en estudios que carecen de validez ecológica, que requiere de una amplia investigación y que su aplicación puede resultar extremadamente costosa en cuanto a tiempo de entrenamiento de la prueba y análisis exhaustivo de cada evaluado.</p>
<p><strong></p>
<p align="JUSTIFY">ANÁLISIS DEL ESTRÉS DE LA VOZ</p>
<p></strong></p>
<p align="JUSTIFY">También se conoce con el nombre de estilometría, como lo informa Alonso-Quecuty (sf) en Clemente (1.995) y consiste en realizar un análisis de la prosodia (lo no verbal)como el tono, las pausas, la latencia de respuesta, etc. A decir verdad desconozco la amplitud de su utilización en el mundo, pero sé que en Colombia algunas de las fuerzas militares la usan con ayuda de un aparato tecnológico para investigaciones internas y procesos de selección. Considero que la deficiencia de la difusión de esta técnica esta relacionada con la inexactitud de sus hallazgos y que esto dificultaría su implantación en Colombia.</p>
<p><strong></p>
<p align="JUSTIFY">ENTREVISTA ASISTIDA CON DROGAS</p>
<p></strong></p>
<p align="JUSTIFY">El uso de barbitúricos como el amobarbital sódico o &#8220;suero de la verdad&#8221; ha sido conocido por amplias décadas y recomendado para encontrar la verdad en casos de trastornos disociativos, psicóticos, postraumáticos, de amnesias o de simulación. Rogers y Wettstein (sf) en Rogers (1.997). La investigación científica sobre el particular presenta deficiencias debidas a la falta de rigor experimental, a la variedad de las dosis y a efectos particulares como la personalidad del paciente y la relación médico-paciente, adicionalmente su uso en las investigaciones judiciales se ha desestimado.</p>
<p><strong></p>
<p align="JUSTIFY">CRÍTICAS GENERALES</p>
<p></strong></p>
<p align="JUSTIFY">Todas estas estrategias han implicado monumentales esfuerzos por parte de los profesionales de la psicología y los hallazgos no son proporcionales a dicha abnegación, es evidente que la realidad ha presentado acertadas críticas y limitaciones a cada una de estas técnicas, de modo que humilde y sensatamente la psicología debe aceptar que aún no puede responder con exactitud tecnológica a la pregunta sobre la veracidad del testimonio de alguien y es probable que nunca lo pueda hacer. Con esto no pretendo desalentar los esfuerzos de los investigadores por desentrañar los misterios del comportamiento humano, sino aceptar que el comportamiento humano es tan complejo y variado que será bastante difícil obtener una técnica exacta para medir veracidad del testimonio.</p>
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300; font-size: x-small;"></p>
<p align="JUSTIFY">
<p></span><span style="font-family: Arial; color: #000000;"><strong></p>
<p align="CENTER">REFERENCIAS</p>
<p></strong></p>
<p align="JUSTIFY">Garrido, E.; Massip, J. (1.998) Evaluación de la credibilidad del testimonio. Una revisión de los fundamentos teóricos, orígenes, evolución y estado actual del Análisis de Contenido Basado en Criterios. Trabajo presentado en V Congreso de Evaluación Psicológica. Benalmadena- Málaga, 30 Abril –3 de Mayo 1.998)</p>
<p align="JUSTIFY">Masip, J.: Garrido, E. (2.001) La evaluación de la credibilidad del testimonio en contextos judiciales a partir de indicadores conductuales. En Anuario de Psicología Jurídica (2.000), 93-131.</p>
<p align="JUSTIFY">Morris, R. (sf) La admisibilidad de pruebas derivadas de la hipnosis y el polígrafo. En Raskin, D. (1.994) Métodos psicológicos en la investigación y pruebas criminales. Bilbao: DDB</p>
<p align="JUSTIFY">Raskin, D. (sf) Técnicas poligráficas para la detección del engaño. En Raskin, D.</p>
<p align="JUSTIFY">Rogers, R.; Wettstein; R. (sf) Drug-Assisted interview to detect malingering and deception. En Rogers, R. (1.997) Clinical Assessment of malingering and decepction. New York: Guilford Press Second Edition</p>
<p></span></p>
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		<title>ELABORACIÓN DE PERFILES CRIMINALES DESCONOCIDOS CON BASE EN LA ESCENA DEL CRIMEN</title>
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		<pubDate>Thu, 04 Feb 2010 11:39:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ALPJF</dc:creator>
				<category><![CDATA[CONFERENCIAS]]></category>

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		<description><![CDATA[ELABORACIÓN DE PERFILES CRIMINALES DESCONOCIDOS CON BASE EN LA ESCENA DEL CRIMEN

Tapias Saldaña Ángela
Avellaneda Castellanos Luisa
Moncada Muñoz Melissa
Pérez Puentes Irma





Elaboración de Perfiles de Criminales desconocidos con base en la Escena del Crimen es una técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales del agresor con base en un análisis psicológico, criminalístico y forense [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><strong>ELABORACIÓN DE PERFILES CRIMINALES DESCONOCIDOS CON BASE EN LA ESCENA DEL CRIMEN</strong></p>
<p align="right">
<p align="right"><strong>Tapias Saldaña Ángela</strong></p>
<p align="right"><strong>Avellaneda Castellanos Luisa</strong></p>
<p align="right"><strong>Moncada Muñoz Melissa</strong></p>
<p align="right"><strong>Pérez Puentes Irma</strong></p>
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<blockquote><p>Elaboración de Perfiles de Criminales desconocidos con base en la Escena del Crimen es una técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales del agresor con base en un análisis psicológico, criminalístico y forense de sus crímenes, con el fin de identificar un tipo de persona (no una persona en particular) para orientar la investigación y la captura, esta técnica es útil para la justicia porque permite ser aplicada en diferentes situaciones como crímenes violentos, descarte de sospechosos, identificación del tipo de criminal que cometió el delito;  también es ventajosa para los profesionales de la justicia como herramienta al preparar interrogatorios, justificar la petición de pruebas; pero sobretodo es de gran utilidad en la aproximación judicial a un delincuente. Después de haber revisado a varios autores,  se logró como principal aporte un modelo del proceso de  generación del perfil de criminales desconocidos basado en la escena del crimen, en donde se recopiló la teoría de la mayoría de autores que trabajan con perfiles criminales. Es importante tener en cuenta que al perfilar hay ciertos aspectos de la victima o de la escena del crimen que pueden ser observados y de los cuales se pueden extraer inferencias psicológicas,  a esto es a lo que se le denominó <em>evidencia psicológica</em> y es una estrategia clave para lograr generar el perfil. Para finalizar se hicieron sugerencias con el fin de que esta técnica pueda ser implementada en Colombia como una manera eficaz de aproximación al los agresores.</p>
<p align="center"><em>Palabras Claves</em></p>
<p align="justify"><strong>Perfil criminal, investigación judicial,  perfil criminal geográfico, investigación criminal,  psicología jurídica y forense, evidencia psicológica.</strong></p>
</blockquote>
</blockquote>
</blockquote>
</blockquote>
</blockquote>
</blockquote>
<p align="justify">El uso de la psicología para capturar criminales tuvo inicios literarios que datan de 1841 con los “asesinatos de la calle morgue” de Edgar Allan Poe; sin embargo, en la vida real esta aplicación tuvo principio en Gran Bretaña en el año de 1888 cuando el Dr. George B. Philips patólogo forense, diseñó el método “modelo – herida”; este modelo se basaba en la comprensión de la naturaleza de las lesiones de la víctima como base para la elaboración estadística del perfil del delincuente.(Turvey 1.999).</p>
<p align="justify">Investigaciones de Turvey (1999), afirman que en 1876 en Europa, Cesar Lombroso, médico italiano, publicó su libro &#8220;El hombre delincuente&#8221;, en donde comparó información sobre los ofensores como gustos  similares, raza, edad, sexo, características físicas, educación, y la región geográfica; estudiando 383 prisioneros italianos acudiendo a sus teorías evolutivas y antropológicas para explicar los orígenes de la conducta delictiva, encontrando como contribución tres tipos  principales de delincuentes:</p>
<p>1.<em>El criminal nato: </em> Son ofensores degenerados, primitivos que eran reversiones evolutivas más bajas en términos de sus características físicas.</p>
<p>2.<em>Los delincuentes dementes:</em> Son ofensores que padecen patologías mentales y /o enfermedades físicas y deficiencias orgánicas.</p>
<p>3.<em>Criminaloides: </em>Son ofensores sin características específicas.  Ellos no fueron afligidos por defectos mentales reconocibles, pero su naturaleza mental y emocional  los predispuso a conducta delictiva bajo ciertas circunstancias.</p>
<p>El Dr. Cesar Lombroso con su teoría de antropología delictiva concluyó que habían 18 características físicas indicativas de un criminal nato entre las que se encuentran: desviación en tamaño y forma de la cabeza, la raza y región de proveniencia del delincuente, asimetría de la cara, dimensiones  excesivas de la mandíbula y pómulos, defectos y peculiaridades del ojo, orejas de tamaño raro o muy pequeño, la nariz torcida, curvada o con una punta que sube como la cresta de los orificios nasales hinchados; labios carnosos, hinchados, y destacándose, bolsas en las mejillas. (Turvey,1999).</p>
<p>Otra propuesta clásica para identificar delincuentes fue la formulada en 1955 por el criminólogo Alemán Erns Kretschmer citado por Turvey (1999), quien propuso que existen cuatro clases de  criminales, afirmación basada en un estudio de 4414 casos y cuerpos.  Estos tipos eran como sigue:</p>
<p>1.<em> Leptosómico: </em>Son altos y delgados; asociado con hurto menor y fraude.</p>
<p><em>2.Atlético: </em>Músculos bien desarrollados; asociado con crímenes de violencia.</p>
<p align="justify"><em>3. Pícnico:</em> Son  bajos y gordos; normalmente asociado con crímenes de decepción y fraude, pero en ocasiones se encuentran  correlacionados con crímenes de violencia.</p>
<p align="justify">4. Mixto: Aquellos que encajaron en más de una de las clasificaciones anteriores.  Asociado con crímenes contra la decencia y moralidad, así como los crímenes de violencia. Estas dos teorías  precientíficas y biologicistas de Kretschmer (1955) y Lombroso (1876) decayeron porque recibieron un sin numero de críticas, pues los términos eran muy vagos y sin ninguna comparación con otras poblaciones; como no lograron confirmaciones empíricas fueron olvidadas.</p>
<p align="justify">Habiendo hecho un recuento de las clasificaciones que antecedieron la elaboración de perfiles es importante hacer mención según la Policía Nacional de Colombia, (1998) a un uso piloto de la técnica que se hizo en la primera guerra mundial cuando un psiquiatra trató de realizar un perfil de Hitler. Holmes y Holmes (1996) encontraron en su investigación hallazgos como la gran influencia que ejercía la familia sobre Hitler; factor que influyo para sus actos futuros; la figura paterna que Hitler tenia era la de un hombre frió, cruel y brutal en las relaciones con la esposa y sus hijos; mientras que su madre era sufrida y considerada, características que hicieron que Hitler desarrollara un apego muy arraigado hacia ella pero simultáneamente sentía cierto rechazo hacia por que no admitía que soportara todos los actos del esposo. Ante esta situación Hitler dejo de relacionarse con la gente porque consideraba que nadie era confiable, se alejo mucho de su madre y ella decidió apegarse a su esposo en vista de que su hijo se alejaba afectivamente cada vez más.</p>
<p>Otro intento del  uso de los perfiles criminales fue el retrato conductista de un asesino serial, realizado por el Psiquiatra James Brussel en 1957. El Dr. Brussel infería conductas del ofensor comparando sus conductas delictivas con la conducta de pacientes con desordenes mentales similares; el fruto de su investigación se reflejó cuando elaboró el perfil del “Bombardero Loco” en Nueva York. El asombroso diagnóstico de Brussel se reconoce universalmente como el paradigma de una técnica que ahora se utiliza como una de las técnicas más potentes en la cacería de los asesinos seriales: el perfil psicológico.  A pesar del impacto de este hecho, hasta  1970 las posibilidades de utilizar esta técnica fueron pocas, y así mismo se empezó a explorar un método más sistemático. (Goobar,2001).</p>
<p>En 1.960 en Inglaterra el aporte a la técnica de elaborar perfiles fue de Palmer citado por Ressler, Burgess y Hartman, (1.999) quien publicó los resultados de un estudio realizado a lo largo de tres años con 51 asesinos condenados. La contribución de este estudio fue construir un retrato verbal de un asesino utilizando términos psicológicos.</p>
<p>Afirma McCann (1.992) que para los años setentas, la técnica se desarrolló lentamente en la unidad de ciencias del comportamiento del  Federal Boureau of Investigation FBI, ubicada en Quántico, Virginia y que actualmente se llama unidad de apoyo investigativo. Los  agentes del FBI habían llegado a adquirir mas conocimiento en  el desarrollo de nuevas dimensiones en investigaciones criminales, tomando como sustento el laboratorio forense, el cual aún se limitaba por la poca evidencia que brindaba en la que se podían apoyar.</p>
<p>En esta misma década de los setentas  el agente federal de investigación Howard Taeten comenzó un programa de perfil delictivo en la sección policiaca de California (Estados Unidos), tratando de enseñar tácticas para perfiles de delincuentes como una ayuda de investigación; su principal contribución fue la implementación de una cátedra sobre perfiles criminales dirigida a los agentes del FBI. (Turvey, 1999).  Cátedra que fue de gran ayuda, ya que cinco años después de trabajar desde la teoría (1975), los profesionales del FBI se enfrentaron a un caso de homicidio sexual con marcada violencia (amputación de ambos pechos, sistema reproductivo desplazado, cuerpo con cortes y heridas de puñal, señales de  antropofagia) y para organizar la información desarrollaron una clasificación que diferenciara el asesinato sádico del asesinato sexual. (Hazelwood y Douglas, 1.980, citados por Burgess, Douglas y Burgess, 1997).</p>
<p>Pasados dos años, en 1977 Groth, Burguess y Holmstrom citados por Homant y Kennedy (1998), investigaron 225 casos de violación tomando como fuente 133 violadores y 92 víctimas,  en este estudio encontraron que los motivos que predominan en los violadores son básicamente cuatro; el 44% correspondió sentimientos de poder, el 21% correspondió a reafirmación del sentimiento de poder, 30% ira-venganza, 5% ira –excitación. Esta primera clasificación de los motivos de los violadores es una contribución importante para el inicio de las investigaciones sobre principales motivos por los que actúa el agresor.</p>
<p align="justify">Afirman Ault y Reese (1.980) que en 1.978 se inició un proyecto piloto de análisis psicológico criminal  con el fin de formular  perfiles mediante entrevistas de investigación con criminales encarcelados, el cual fue llamado: “programa de interrogación sobre la personalidad criminal”, tenía por objeto establecer las características, motivaciones, actitudes y comportamientos más sobresalientes de los delincuentes involucrados en tipos específicos de crímenes con el fin de preparar programas informáticos para procesar los datos, previendo que a medida que esta base de datos se fuera acumulando, proporcionaría información acerca de varias clases de delincuentes.</p>
<p>Para el año de 1.980 Hazelwood y Douglas del FBI hicieron una contribución a la literatura con su clasificación de homicidios por tipo, estilo y número de víctimas, describiendo el homicidio como simple, doble, triple, asesinato en masa clásico y familiar, asesino serial y asesino itinerante, organizado y desorganizado.</p>
<p>Así mismo, a finales de los 80 los agentes de la unidad de ciencias del comportamiento del FBI empezaron a trabajar en la clasificación de los crímenes usando el manual diagnóstico y estadístico (DSM) de la Asociación Americana de Psiquiatría APA. Se clasificaron los crímenes de asesinato, incendios y abusos sexuales, y se conformó el Comité Advisory Committee Representing Federal and Private Association. (Burguess y colaboradores,1.997).</p>
<p>Tres años después Hazelwood (1.983) citado por Arrigo,(1999) describió cómo elaborar el perfil de los violadores a través de informes de las víctimas. Para lograrlo se basó en 3 puntos fundamentales entre los cuales incluía una cuidadosa entrevista con la víctima acerca del comportamiento del violador, un análisis del comportamiento para tratar de descubrir la motivación subyacente y un perfil individual.</p>
<p align="justify">El primer reconocimiento operacional del uso extenso de la psicología en Estados Unidos, fue cuando a mediados de los ochentas, la policía metropolitana, junto con el FBI perfilaron a un secuestrador en serie que operaba en el sector de Notting Hill. Entre septiembre de 1979 y septiembre de 1983, este secuestrador había atacado a quince mujeres, en sus propias casas, en las áreas de Kensington y Notting Hill, en West London. (Jackson y Bekerian, 2000). En la investigación, se contó con la colaboración de los Senior Investigation Officer (SIO) quienes son investigadores de alto rango y cuentan entre su equipo psicólogos que elaboraron perfiles del posible asesino. Habiendo conformado el equipo de investigación entre SIO y FBI, se analizaron muestras de ADN del perpetrador, recogidas en los ataques del 1979 a1983 y en el ataque a la mujer en 1987; resultado que comprobó que los secuestros, fueron cometidos por la misma persona: Tony Frederick Mc. Lean fue quien dio positivo a la prueba del ADN, siendo sentenciado a cadena perpetua por los secuestros. (Jackson y Bekerian, 2000) Así mismo, En 1986 la policía de Leicestershire escuchó la opinión de un psicólogo perfilador cuando hubo un secuestro y posterior asesinato del menor Dawn Asworth.  Este caso fue vinculado a uno que aconteció en el año de 1983, en el cual Linda Mann fue la víctima. Para poder resolver estos casos, también se usó la técnica de identificación por medio del ADN descubierta por el Dr. Alec Jeffreys, y cuya solicitud se justificaba para la elaboración del perfil psicológico del criminal; a través de la comparación de las muestras de sangre del caso del menor Dawn Asworth y del caso Linda Mann se pudo llegar a la conclusión de que los secuestros y asesinatos habían sido cometidos por la misma persona. (Jackson y Bekerian, 2000).</p>
<p>Como aporte de la tecnología informática; en agosto de 1986, se convocó una conferencia para los SIO’s que habían tomado casos no resueltos de niños asesinados. Esto creó la obvia necesidad de examinar casos similares. La conferencia contribuyó  en la conformación de un equipo  bajo el mando de Don Dovaston, jefe del cuartel general de policía de Derbyshire, trabajando en el desarrollo de una base de datos la cual es ahora bien conocida con el nombre de CATCHEM (sigla en inglés de Equipo Centralizado de Análisis, Comparación y Manejo de Homicidios) y que representa uno de los mejores softwares de apoyo para la investigación criminal.  (Jackson y  Bekerian, 2000)</p>
<p align="justify">En el Reino Unido en 1998 ocurrió un caso que evidencia la utilidad de la elaboración de perfiles criminales, especialmente en crímenes  de tipo sexual; la información fue obtenida del texto “Offender Profiling” de las autoras Jackson y Bekerian, (2000). Se denominó “el asesino del ferrocarril”, en él; se vio involucrado John Duffy ex-carpintero del ferrocarril Británico quien por pertenecer al ferrocarril llegó a ser un sospechoso en la investigación policial; sin embargo alcanzó a ser ignorado entre la lista de los oficiales que contenía 4900  sospechosos. Se realizó un  perfil por parte del un equipo de psicólogos, describiendo las posibles características físicas y comportamentales del agresor, se tomaron las muestras de ADN de sangre y semen encontrado sobre las victimas obteniendo que correspondían a Duffy y finalmente, su domicilio quedaba en el área que el equipo de psicólogos había señalado en el perfil. Duffy fue vigilado y arrestado por la policía, fue declarado culpable en 1987 por dos asesinatos y cinco secuestros.  La inmensa publicidad que generó el caso de Duffy, creó una gran demanda de la técnica del perfilamiento criminal, la cual fue empleada en cerca de 300 investigaciones durante los últimos nueve años.  (Jackson y Bekerian 2000).</p>
<p>Revisado el caso anterior y continuando con la historia de elaboración de perfiles criminales, en el año de 1.989 el FBI realizó el perfil post-mortem de un asesino suicida que colocó una bomba en un barco, de este asesino se concluyó que fue un oficial artillero homosexual humillado.  El congreso de los Estados Unidos descontento con el resultado designó a 14 peritos entre psicólogos y psiquiatras para que revisaran los procedimientos y resultados del FBI, en este caso se afirmó que las conclusiones no tenían bases científicas y por ello la técnica fue receptora de duras críticas. (Homant Kennedy, 1.998)</p>
<p align="justify">En 1991, los detectives del FBI estaban usando técnicas de perfilamiento con mayor frecuencia y los signos eran alentadores, pero aún no había evidencia del surgimiento de un sistema coherente y ni de una técnica respaldada por la ciencia evidenciando la falta de un sistema de evaluación válido y confiable. (Jackson y Bekerian, 2000)</p>
<p>En junio de 1992, el Comité Policial ACPO Association of Chief Police Officers del Reino concluyó que era viable el desarrollo de la elaboración del perfil criminal como herramienta operacional. La evaluación de la técnica aportó  26 recomendaciones que contribuirían a fortalecerla, las principales fueron:</p>
<p>1.El perfilamiento del criminal es esencialmente viable.</p>
<p>2.El trabajo comenzaría suministrando un sistema operacional.</p>
<p>3.El programa puede ser implementado por la policía, pero manejado por el grupo de investigación policial . La implementación es importante en el sentido de entrega del servicio, mas no como investigación académica.</p>
<p align="justify">4. Se crearía una base de datos en el ámbito nacional, para permitir la suficiencia estadística con miras al mejoramiento del perfilamiento; la factibilidad del uso de un sistema de computación de inteligencia artificial sería explorada utilizando a CATCHEM.</p>
<p align="justify">La investigación subsecuente sobre la técnica fue desarrollada por el PRG (Grupo de Investigación de la Policía). Según Jackson y Bekerian, (2000) los objetivos generales del programa fueron los siguientes:</p>
<p>1.Establecer qué tan útil puede ser el perfilamiento del delincuente en la ayuda a la eficiencia investigativa del policía experimentado.</p>
<p>2.Administrar el desarrollo y los mecanismos apropiados para optimizar los beneficios del perfilamiento a la policía.</p>
<p align="justify">Estos objetivos han sido logrados mediante ciertos proyectos individuales pero conectados entre sí. Debido al primer objetivo, cerca de 200 casos donde se ha utilizado el perfilamiento han sido resueltos, donde se ha utilizado el perfilamiento.</p>
<p>Otro antecedente de tipo social, más que judicial fue el aporte de Jhon Douglas quien dirigió durante 20 años  la Unidad de Apoyo Investigativo del FBI, el grupo  élite dedicado al rastreo de los asesinos seriales. Este agente hizo aportes para la literatura y el cine porque inspiró uno de los personajes de la película “El silencio de los inocentes”.  Ha escrito tres best seller sobre el tema: Cazador de mentes: dentro de la unidad de crímenes seriales del FBI, Una bomber: tras la pista del asesino serial más buscado de los Estados Unidos y Viaje a la Oscuridad (Goobar, 2001).</p>
<p>En 1.993 en el Reino Unido se empieza a trabajar con técnicas  informáticas para identificar perfiles delincuenciales. En la Policía de Northumbria, se utilizó tecnología similar a la de CATCHEM para identificar una serie de robos caseros, en los cuales se investigaba con dichas herramientas información del <em>modus operandi</em>, ubicación, relación del criminal y la víctima, etc. (Jackson y Bekerian, 2000). Siempre que un delincuente de este tipo es reseñado más de cuatro veces en el sistema, es etiquetado como serial y se convierte en sujeto de investigación con el fin de alimentar el sistema.</p>
<p>Para el año de 1995, se estableció la facultad nacional del crimen en el colegio del estado mayor de la policía en Bramshill, Reino Unido.  El estado mayor de la facultad estaba en capacidad de trabajar con los SIO’s se implementaron bases de datos al alcance de todos como herramienta para comparar casos recientes con otros más antiguos. (Jackson y Bekerian 2.000).</p>
<p>Como se observa, es el FBI el que ha desarrollado la mayor cantidad y calidad de unidades de investigación y elaboración de perfiles, unidades  sustentadas en la teoría, metodología e investigación de perfiles delincuenciales.</p>
<p>Según Turvey (1999), un elevado número de agencias de los Estados Unidos tienen sus propias unidades especializadas en perfiles, y su número internacionalmente también ha crecido en países como Australia, Canadá, Inglaterra, y Holanda.</p>
<p>Para finalizar esta reseña histórica se citan dos intentos colombianos de incursionar en el uso de la técnica. El primero de ellos fue en 1.993, la técnica se utilizó para el análisis del asesinato de 4 niños en Bogotá; se decidió utilizarla por la similitud que presentaban los asesinatos resueltos por el FBI., se concluyó que en Colombia no se realizan análisis psicológicos con una fundamentación técnico-científica ya que se emplean procedimientos empíricos acompañados de la experiencia del investigador.  (Medina y Vergara, 1997) El segundo caso fue el de los homicidios niños en los cañaduzales del Valle (1995), lo interesante de este caso es la participación del Departamento de Policía Judicial DIJIN; el caso inició su investigación bajo la dirección de la teniente Claudia C. Palma Buritica de la unidad de homicidios con el apoyo de investigadores de los Estados Unidos, los cuales realizaron un perfil psicológico del autor de los homicidios para orientar la investigación. Desafortunadamente estos investigadores aplicaron técnicas en forma experimental y por tal motivo no quedó documentación del perfil realizado.  Según Medina y Vergara (1997), la teniente a cargo manifiesta que no recuerda los nombres de los investigadores de dicho país, ni la forma de cómo llegaron a asesorar la investigación. Recordaba que el grupo estaba compuesto por tres investigadores, entre los cuales se encontraba una psicóloga profesional uniformada. La teniente no posee una copia del informe con que se concluyó el caso. La posibilidad para recavar información consistía en la revisión de los archivos, pero esta unidad no tenía un archivo organizado para la época. Infortunadamente como se aprecia estos dos antecedentes nacionales no fueron académicamente aprovechados.</p>
<p>En contraposición, es alentador para nuestro país saber que mediante una entrevista realizada al Dr. Fulton Franco de la Escuela de la Fiscalía General de la Nación (2001), se esta cursando un proyecto para iniciar una unidad de analistas en perfiles delincuenciales y que dicho proyecto cuenta con la seriedad de un programa a largo plazo y con el sustrato académico necesario para hacer de la implementación de esta técnica una realidad en Colombia.</p>
<p>Una visión general de la técnica en la actualidad (2001), es que se está usando con una alta frecuencia en países como Estados Unidos, el Reino Unido, los países bajos y España. Existe una proliferación de fuentes bibliográficas diseminadas en libros científicos, revistas de instituciones policiales y judiciales, incluso existen asesores privados especialmente en Estados Unidos que ofrecen sus servicios para realizar perfiles o para capacitar a otros, incluso por Internet.</p>
<p align="justify">
<p align="justify"><strong>Definición de Perfiles Criminales</strong></p>
<p align="justify">La expresión ”perfil criminal” se conoce con varios términos y acepciones en la literatura policial y forense: perfil psicológico “psychological profiling” Homant y Kennedy (1998), perfil de la personalidad del criminal “criminal personality profiling” McCann, (1.992), perfil del agresor  ”offender profiling”, Jackson y Bekerian (2000), perfil criminal “criminal profiling”. Stanton, (1997), perfil geográfico “geographic profiling” Rossmo (sf) citado por Homant (1.998) e Investigación analítica criminal “criminal investigative analysis” Knight, Warren, Reboussin y Soley (1998).</p>
<p align="justify">A continuación se presentan definiciones tradicionales de perfiles criminales emitidas por autores reconocidos y al final del apartado, se propone una definición general que recopila los conceptos de la literatura para unificar el lenguaje y favorecer la comunicación, lo cual constituye un paso fundamental en el avance del conocimiento.</p>
<p>El  centro nacional de Estados Unidos para el análisis del crimen violento (1990), citado por Knight y colaboradores, (1998), define la investigación analítica criminal como una herramienta investigadora que usa datos de la escena del crimen para generar información descriptiva y probable sobre un ofensor, disminuir el número de sospechosos y ayudar en esfuerzos de aprehensión.</p>
<p>Similarmente y de acuerdo con Ressler y colaboradores, (1986), citados por Homant y Kennedy (1998) y Ailt y Reese en 1980, citados por Knight (1998), el uso de perfiles psicológicos en los crímenes puede ayudar a determinar el tipo de personalidad del criminal y sus características conductuales desde un análisis de los crímenes que él o ella hayan cometido; la técnica permite realizar un perfil del agresor tenga o no tenga antecedentes judiciales, si los tiene seria un criterio facilitador para la elaboración del perfil (Homant,1998); esta definición está relacionada a la del FBI (Federal Boureau of Investigation), la cual determina que el perfil criminal es una herramienta que ayuda a obtener  información específica del delincuente agilizando la investigación, además brinda información a la policía sobre la manera más adecuada de interrogar sospechosos.</p>
<p align="justify">Así,  Ressler y colaboradores (1.999), aclaran que los perfiles criminales sirven para describir el tipo general de persona que puede cometer un acto criminal, no para señalar a un individuo determinado.</p>
<p align="justify">En 1998 de acuerdo con el boletín criminológico de la Policía Nacional de Colombia se afirma que la elaboración un perfil psicológico – criminal, se basa en la evidencia que el criminal dejó o no en la escena del crimen y  en pautas características  que distinguen a ciertos individuos  de la población en genera, la información puede incluir: la raza, el sexo, la edad, el estado civil, ocupación, reacción ante el interrogatorio, madurez sexual, posibilidad de que cometa otro crimen, antecedentes policiales, nivel de escolaridad, estatus, relaciones interpersonales, entre otros.</p>
<p>A manera de conceptualización propia con base en la literatura revisada para definir los perfiles criminales, se aporta la siguiente definición: La elaboración de perfiles criminales es una técnica de investigación judicial que consiste en inferir aspectos psicosociales (personalidad, comportamiento, motivación y aspectos demográficos) del perpetrador con base en un análisis psicológico, criminalístico y forense de sus crímenes, con el fin de identificar un tipo de persona (no una persona en particular) para orientar la investigación y la captura.</p>
<p align="justify">
<p align="justify"><strong>Aplicaciones de la Técnica</strong></p>
<p align="justify">Las siguientes son las aplicaciones de la técnica de elaboración de perfiles:</p>
<p>1.Crímenes violentos y seriales</p>
<p>2.Identificación del autor y eliminación de sospechosos</p>
<p>3.Técnicas investigativas con base en la identificación del tipo de criminal</p>
<p>4.Provocar al agresor a través de los medios de comunicación</p>
<p>5.Preparación de interrogatorios</p>
<p>6.Justificación de solicitud de otras pruebas</p>
<p>7.Vincular crímenes</p>
<p>En los <em>crímenes violentos y seriales</em>, por razones de cualificación, tiempo y dinero la técnica resulta supremamente onerosa, por lo cual se recomienda reservarla a la investigación de delitos que rebasen la eficiencia de las técnicas tradicionales de investigación judicial. Para Colombia se sugiere reservar la técnica a la investigación de delitos especialmente violentos contra la vida, sexuales y terrorismo como masacres, homicidios y violaciones. Se enuncia el terrorismo dentro de los crímenes para aplicar la técnica porque existen antecedentes del uso de los perfiles en casos de cartas amenazantes, ya que de acuerdo con las palabras que se usen, se puede determinar las características del posible actor de este hecho, su estado mental en el momento de escribir la amenaza e inferir su motivación para encontrar a los posibles implicados y de esta manera salvar vidas. (Ressler, 1999).  No obstante existen antecedentes de aplicaciones de la técnica a casos más sencillos como el hurto en residencias por parte de la policía de Northumbria Reino Unido. Sin embargo se cree que estos casos simples en Colombia pueden resolverse a través de las técnicas judiciales corrientes y no hacer un sobreuso de la técnica, por lo menos al principio de su implementación.  Así mismo, recurrir a la técnica para <em>identificación del autor y eliminación de sospechosos</em> del crimen es para limitar  la investigación a un grupo de “sospechosos”, pero no permite identificar inequívocamente a un solo sujeto, este aspecto lo debe tener presente todo el tiempo el investigador,  de manera que no se base la resolución condenatoria en el perfil como único indicador. Cuando la información se complementa con el análisis forense y la evaluación de la declaración de los testigos, se pueden obtener los parámetros de eliminación de sospechosos. Otra aplicación importante es la de las <em>técnicas investigativas con base en la identificación de tipos de criminales</em> debido a que se han presentado casos que han llamado la atención y por tal motivo han sido sometidos a investigación, así mismo ha crecido el interés en la aplicación de la técnica de elaboración de perfiles criminales identificando los tipos de criminales que pueden estar inmiscuidos en el hecho criminal; en este caso, se sigue el siguiente procedimiento:</p>
<p align="justify">1.Predecir las características del criminal.</p>
<p align="justify">2.Establecer si es parte de una serie de crímenes.</p>
<p align="justify">3.Desarrollar sugerencias acerca de cómo tomar ventaja investigativa con base en las características del delito. Dentro de las sugerencias de técnicas investigativas se encuentra el proporcionar guías para el interrogatorio, el uso de los medios de comunicación, la búsqueda de aspectos específicos en los allanamientos, etc. Una manera interesante de<em>provocar al agresor a través de los medios de comunicación</em> consiste en que hoy día, muchos de los usos operacionales se han dirigido al secuestro y a las muertes de índole sexual los cuales son con frecuencia reportados en la prensa sensacionalista. Los medios de comunicación modernos ejercen gran presión sobre la policía encargada de las investigaciones en mención, especialmente sobre los profesionales que trabajan aclarando los crímenes; aunque parezca extraño, esta puede ser una forma de establecer contacto con el agresor, por ejemplo, cuando los medios publican un caso de homicidio y le dan un contexto de sensacionalismo y amarillismo, el criminal  puede confesar sus actos, es decir; se usan los medios de comunicación como un mecanismo de presión. (Jackson y Bekerian, 2000). Según Porter 1983, Los perfiles psicológicos criminales no solo ayudan a delimitar una investigación, sino que sugieren técnicas  de influencia sobre el atacante, con base en las características de su personalidad se pueden  emitir informaciones a través de los medios de comunicación con el fin de presionar a que se entregue algún criminal, ya que con ayuda de la prensa se pueden realizar artículos donde se informe del acto delincuencial y hasta agregar información de más, para que así estos se vean envueltos y sean capaces de denunciar su delito.  Esta técnica también se le denominó “Proactiva”.</p>
<p align="justify">Perfilar criminales ayuda al investigador a priorizar en una lista los posibles sospechosos. En este sentido, las técnicas de elaboración de perfiles criminales pueden dar pautas sobre cómo <em>interrogar tanto a testigos como a sospechosos</em> y pueden ayudar en buena medida en investigaciones de crímenes mayores, particularmente donde el  rapto precede a un  crimen . Algunos de los ejemplos en el  éxito de esta técnica fueron reconocidos en Leicestershire (1986), en un caso de homicidio bizarro, un psicólogo clínico asesoró para la conducción de un interrogatorio, luego del arresto de un sospechoso, Paul Bostock. El psicólogo le dio a los detectives la estructura de las entrevistas, la cual estaba basada en las debilidades del sospechoso, sus fantasías y su conducta sexual, esta estrategia fue muy exitosa. (Jackson y Bekerian, 2000). Una de las fortalezas de esta técnica es que puede ser usada para <em>justificar la solicitud de pruebas</em> como allanamientos y de análisis del ADN, y es aquí donde el investigador u oficial mayor, se une a un equipo forense de investigación para buscar correlaciones en el ADN, la sangre y los tejidos. Como se ocurrió en la resolución  del caso de Duffy. (Jackson y Bekerian, 2000). Para <em>vincular crímenes</em>según Turvey (1999), los elaboradores de perfiles criminales identifican similitudes entre los crímenes y con base en ello pueden establecer vínculos de autoría, diagnosticar un grupo de delitos como seriales y  que posiblemente hayan sido cometidos por el mismo autor; así se unifican los esfuerzos investigativos de las distintas instituciones (policiales o judiciales) o regiones involucradas en estas conductas.</p>
<p align="justify">Teniendo claras las aplicaciones de la técnica se presentaran a continuación los tipos de perfiles criminales que servirán a manera de información para identificar que perfil es el que se quiere desarrollar en una investigación.</p>
<p align="justify">
<p align="left">Tipos de Perfiles Criminales</p>
<p>En la investigación criminal existen tres maneras de elaborar los perfiles:</p>
<p>1.Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método inductivo</p>
<p>2.Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método deductivo</p>
<p>3. Perfil geográfico.</p>
<p><em>1.Perfiles de agresores conocidos, perfil psicológico o método inductivo</em></p>
<p>Consiste en la caracterización de los agresores conocidos o población carcelaria para extraer características generales; es decir, se parte de lo particular a lo general; por ejemplo: si el investigador esta elaborando perfiles de agresores dentro de una cárcel,  entonces entrevistará a un violador y nota que no es asertivo, luego a otro y observa lo mismo entonces, si se repite el patrón, el investigador podrá extraer una característica general de los violadores. Para obtener estos datos, los investigadores realizan entrevistas de criminales violentos condenados sin posibilidades de salir de la cárcel, para que así brinden amplia información y con esta no tengan nada que ganar o perder. Además se basan en la observación conductual y en informes de la conducta del delincuente brindada por otras personas (allegados, víctimas o  guardianes penitenciarios). También se nutren los investigadores de datos provenientes del expediente judicial y con base en todas estas fuentes se construye el perfil inductivo. (Ressler, 1999). Homant y Kennedy (1998) sugirieron que este perfil se usó para la estrategia de entrevista y testimonios de individuos,  determinando si sus características emparejan con las características de una base de datos de una clase de agresores determinada. La ventaja de este modelo es que es un gran facilitador de características, pues ofrece premisas con características básicas del agresor que permiten perfilarlo y predecir su comportamiento. (Turvey,1999).</p>
<p align="center">
<p align="justify"><em>2. Perfiles de agresores conocidos, perfil criminal o método deductivo</em></p>
<p align="justify">Este método se desarrolla haciendo inferencias con base en el análisis de la evidencia psicológica de la escena del crimen.</p>
<p>Se trata de ir de lo general a lo particular; es decir, de premisas generales como la edad del agresor, la raza de la víctima, las agresiones específicas que el criminal hizo a la víctima como cubrirle la cara o dejar algún tipo de simbología, etc, de la evidencia psicológica se extraen rasgos del agresor para dar como resultado un perfil particular. Por ejemplo: agresor adulto, joven y blanco que es psicópata porque siente arrepentimiento.</p>
<p>Para realizar este perfil resulta de mucha utilidad hacer comparaciones con las características de otros comportamientos criminales similares de población conocida (penitenciaria o carcelaria) obtenida mediante el método inductivo. (Turvey, 1999).</p>
<p>Este método se puede usar como un tipo investigativo y adjudicativo, ya que como primera medida, el análisis de la evidencia conductual puede ser sistemáticamente examinada e interpretada para los hechos del caso, y después de esto puede ser usado para asistir en el proceso que se ponga a disposición en una corte legal (Turvey, 1999).</p>
<p>El perfil criminal deductivo no implica un individuo específico ni un crimen específico.</p>
<p>Puede ser usado para sugerir un tipo de individuo con características psicológicas y emocionales específicas; describe solo las características evidentes en la conducta criminal a la mano, así como las circunstancias de tal conducta.</p>
<p>Los encargados de hacer perfiles deductivos, recopilan información de la escena del crimen para analizarla y poder revelar qué tipo de persona lo cometió.  Los casos reales de crímenes no se resuelven por pequeñas pistas, sino por el análisis de todas las pistas y los patrones del crimen. El perfil de criminales desconocidos el mismo método deductivo y consiste en el proceso de interpretación de la evidencia forense que incluye observar la escena del crimen, tomar fotografías, reportes de autopsia, fotografías de la autopsia, además del estudio individual del agresor y la victima partiendo de los patrones de conducta se deducen las características del agresor(es), la demografía, emociones y motivaciones (Turvey,1999).</p>
<p>El método de perfil deductivo incluye dos fases:</p>
<p>-La fase investigadora: en la que como su nombre lo indica se investiga todo lo que tiene que ver con las evidencias ya sean físicas o conductuales.</p>
<p>-La fase del ensayo: esta fase involucra el análisis de evidencias conductuales de crímenes conocidos donde ya existe un sospechoso, por esta razón la meta en este caso es ayudar en el proceso de entrevista o interrogatorio y ayudar a desarrollar la visión de la fantasía en la mente del ofensor, para este fin se debe ser imparcial, es decir, tener una mente abierta y un pensamiento crítico, se debe pensar como delincuente, en sus necesidades, experiencias y motivaciones, por último se debe tener en cuenta la experiencia de vida pues esto puede influir de manera determinante en las personas (Turvey, 1999).</p>
<p><em>3. Perfil geográfico </em></p>
<p><em> </em>Está relacionado con las características físicas del lugar, podría llamarse perfil de la escena del crimen, ya que intenta generalizar la vinculación  de las localizaciones de la escena del crimen con la probable residencia de un agresor desconocido.  Aunque este tipo de perfil  es primordialmente empírico, emplea el concepto de mapa mental y trata de reconstruir una representación psicológica relevante de las áreas del crimen en donde el agresor se sienta confortable (Homant, 1998).  Rossmo (1997) citado por Homant (1998) afirma que un perfil geográfico es de gran ayuda para refinar el perfil de la escena del crimen, ya que lo que se intenta es generalizar la vinculación de la localización de la escena del crimen con la posible residencia del agresor, además de ayudar a formular el mapa mental.  Para el caso colombiano, es importante mencionar que La Policía Nacional esta utilizando técnicas de georeferenciación es decir que se esta implementando la técnica del perfil geográfico.</p>
<p><strong>Proceso de Generación del Perfil Criminal</strong></p>
<p align="justify">Después de haber revisado a varios autores,  se logró en este trabajo de grado sintetizar una propuesta de modelo del proceso de  generación del perfil de criminales desconocidos con base en la evidencia psicológica de la escena del crimen, en donde estuvieran implicados la recopilación de la teoría de la mayoría de autores que trabajan en perfiles criminales.</p>
<p align="justify">Así, se dividió el proceso en tres fases: Etapa previa a la elaboración del perfil, que contiene la información  del contexto sociocultural donde ocurrió la escena del crimen y la protección de la escena del crimen, la segunda fase consiste en realizar un análisis de la victima, las entrevistas a testigos y obtener Información de la escena o lugar de los hechos, para poder clasificar la información según el tipo y estilo de homicidio y la motivación del agresor todo esto para lograr reconstruir el crimen y como objetivo final de esta fase la descripción del perfil criminal.  En la tercera fase se espera que haya una captura, una confesión y una sentencia condenatoria, posterior a lo cual se retroalimenta todo el proceso confrontándolo con los datos reales.</p>
<p align="justify"><strong>1. Etapa previa a la elaboración del perfil</strong></p>
<p align="justify"><em>Información del contexto sociocultural donde ocurrió le escena del crimen.</em>.</p>
<p align="justify">La información que se obtiene de este primer paso será: situación geográfica (clima, vías de comunicación, etc.), idiosincrasia (política, cultura), idioma, religión predominante, situación social, raza predominante, situación económica, índices criminales (estadísticas criminológicas, archivos, etc.) para dimensionar adecuadamente el crimen.</p>
<p align="justify">
<p><em>Protección de la escena del crimen</em></p>
<p>En primera instancia los Investigadores deben saber que dentro de una escena del crimen existen riesgos  biológicos que pueden atentar contra su salud; es por ello necesario que los investigadores conozcan una serie autocuidados con el objetivo de evitar riesgos para ellos. En segunda instancia, se procede a cercar el área donde se halló el cadáver  en un perímetro de 150 metros para que en dicha área se pueda reunir información como tomar fotos de la posición del cuerpo, realizar gráficos y tomar notas de los más pequeños detalles que durante la investigación probablemente sean de gran ayuda para la continuidad del proceso.  Cada pista, cada evidencia puede ser la clave para resolver el crimen.</p>
<p align="justify"><strong>2. Durante la elaboración del perfil</strong></p>
<p align="justify"><em>Análisis y /o entrevista de la victima</em></p>
<p align="justify">En el caso de que la victima este viva, de lo contrario se realizará un análisis retrospectivo de ella a través de una autopsia psicológica que permita reconstruir lo más ampliamente posible su personalidad.  La información que se debe obtener es: domicilio, reputación en el trabajo y en el vecindario, descripción física hasta de su ropa el día del incidente, su estado civil, hijos, parientes, nivel de educación, situación financiera, datos y antecedentes de la familia, historial médico y psicológico, temores, hábitos personales, hábitos sociales, uso de sustancias psicoactivas, pasatiempos, amigos y enemigos, cambios recientes en su estilo de vida, cualquier juicio en tribunales, antecedentes, la última vez que fue vista, edad, etc; y se determina si era una víctima de alto o bajo riesgo (Ressler, 1999).  La víctima es la última persona que evidencia el crimen; si esta viva la victima  puede dar información relevante acerca de los eventos ocurridos, pero si la victima esta muerta, la escena del crimen y la autopsia psicológica contará la historia.  En esta instancia el perfilador debe interesarse en las actividades de la victima ya que estos elementos pueden dar información que acompaña al perfil. Idealmente, el elaborador de perfiles debe tener la siguiente información específica acerca de cada víctima (Holmes y Holmes, 1996). Rasgos físicos de la victima, estatus marital, estilo de vida personal, ocupación de la victima, educación de la victima, demografía personal de la victima, historia médica de la victima, historia psicosexual de la victima, historia judicial de la victima, últimas actividades de la victima.</p>
<p align="justify"><em>Entrevista a testigos</em></p>
<p align="justify">Los investigadores se dedicaran a buscar testigos que brinden información física o psicológica del atacante o sospechoso como la siguiente: si tiene contextura atlética, poco o ningún orgullo en su apariencia física, hábitos nocturnos, no interactúa bien con la gente,  sus pasatiempos son solitarios, si es casado, si tiene pareja y ella es más joven, si es empleado o no, además los testimonios recogidos son útiles para validar la información obtenida de la victima.</p>
<p align="justify">
<p align="justify"><strong>Información de la escena o lugar de los hechos</strong></p>
<p><em>Evidencia forense y de conducta.</em></p>
<p>En este punto deben reunirse todas las evidencias físicas disponibles así como también las conductas, esto asegura que se analicen todas las características del crimen y de la escena.</p>
<p><em>El análisis de la escena o lugar de los                 hechos</em></p>
<p>Este apartado debe poseerlas características del crimen – escena. En estas características se deben tener en cuenta el método de acercamiento a la victima que realizo el ofensor, el método de ataque, el tipo de situación, naturaleza y sucesión de actos sexuales, los materiales que se usaron, la actividad verbal y los actos preventivos, por ejemplo para que no descubran el cadáver.(Ressler,1999). Sería ideal que la persona encargada de elaborar el perfil haya observado varias escenas de crímenes para determinar si existen pautas repetidas, así como también debe conocer los tipos de criminales; en este último aspecto, se tendría en cuenta lo siguiente: fotografías de la escena del crimen (víctima y el área), informe de la autopsia, informe completo de la situación como la fecha y hora, ubicación, el arma, la reconstrucción de la secuencia de los eventos y una entrevista detallada con la víctima sobreviviente o testigos (Policía Nacional de Colombia, 1998).</p>
<p><em>Criterios de clasificación de la información del delito.</em></p>
<p>Se empiezan a organizar las entradas de información dentro de un conjunto de patrones que tienen sentido.  Aquí se encuentran 7 modelos que permiten diferenciar y organizar la información obtenida en la primera etapa (Ressler, 1999).</p>
<p><em>Tipo y estilo de homicidio.</em></p>
<p>Un homicidio simple tiene una víctima. Uno doble tiene dos víctimas, en un único suceso y en un solo lugar.  Uno triple tiene tres víctimas que mueren en un mismo lugar durante un único suceso.  De tres víctimas en adelante se clasifica como asesinato en masa, donde mueren mas de cuatro víctimas en un mismo lugar y en un solo suceso. Hay dos tipos de asesinato en masa:  el clásico y el familiar; en  el clásico, el asesino opera en un lugar durante un periodo de tiempo y la  descripción del asesino en masa suele ser de un trastornado mental cuyos problemas han aumentado hasta el punto que empieza a actuar contra grupos de personas que no tienen nada que ver con su problema.  En el tipo de asesinato en masa familiar es como su nombre lo indica, el asesino mata a los miembros de su familia; si éste mata a mas de tres miembros de su familia y luego se suicida, el crimen es clasificado como asesinato en masa /suicidio y si no existe el suicidio y mata a mas de cuatro miembros de la familia, se llama asesinato familiar.  Hay dos tipos adicionales de asesinos múltiples: los “spree murders” o asesinos “itinerantes” y los asesinos en serie.  Un asesino itinerante mata en dos o más lugares y no tiene un periodo de enfriamiento emocional.  Un asesino en serie comete tres o más homicidios separados entre sí en el tiempo; esto permite que el criminal se enfríe emocionalmente entre uno y otro asesinato, el asesino  suele matar con premeditación. Es necesario tener en cuenta que tanto al asesino en masa y al asesino itinerante no les importa la identidad de sus víctimas; al asesino en serie sí, es decir, las clasifica.  Teniendo clara esta diferenciación se puede empezar a formar el perfil del criminal. A  pesar de la existencia de estos tipos de criminales, Ressler y Burgess en 1985, hicieron una lista de 25 variables para distinguir la personalidad, antecedentes socioeconómicos y conducta de la escena del crimen envuelta en dos tipos de agresores: los organizados y desorganizados (Homant y Kennedy, 1998). Los agresores organizados son descritos como más inteligentes, socialmente competentes, son mas probables de que respondan a algunos precipitantes estresores situacionales, y son mas probables para demostrar cuidado, planeación y control en el acto criminal; por tal  motivo, estos son mas difíciles de capturar. Para el caso colombiano, será necesario comprobar que estas topologías se adecuan a la población del país.</p>
<p><em>La intención primaria del asesino.</em></p>
<p>En un asesinato puede haber  tanto intenciones primarias como secundarias. El motivo primario es la meta fundamental que se logra a través de otras que se denominan secundarias. En la motivación primaria pueden incluirse razones emocionales, egoístas o específicas, un individuo puede matar en defensa propia, por compasión o por motivos sexuales.  La violencia o las disputas familiares pueden causar los homicidios.  Si el asesino tiene un trastorno mental puede cometer un crimen simbólico o tener una crisis psicótica.  Los asesinatos que se cometen en grupo tienen motivos como religiosos, de culto u organizaciones fanáticas.(Ressler,1999).</p>
<p><em>El riesgo para la víctima.</em></p>
<p>Este concepto se maneja en varias etapas del proceso de generación del perfil y revela datos sobre el presunto asesino en cuanto a su modo de operar.  Para calcular el riesgo de la víctima, se usan factores tales como la edad, profesión, estilo de vida y estatura. El riesgo se puede llegar a clasificar como alto (jóvenes y ancianos), moderado (estudiantes) o bajo (cuya profesión y estilo de vida hace que no sean blanco)(Ressler,1999).</p>
<p><em>El riesgo para el agresor.</em></p>
<p>“El riesgo para la víctima está relacionado directamente con el riesgo para el agresor, es decir, el riesgo que corrió el agresor para poder cometer el crimen.  Por ejemplo, secuestrar una victima en la calle al medio día  supone un alto riesgo, esto también aporta ideas sobre el agresor; indica, que el agresor esta obrando bajo ciertos estresores personales que cree que no lo detendrán, o que necesita excitarse  para poder cometer el crimen”. (Ressler, 1999, p. 10).</p>
<p><em>La escalada del crimen</em></p>
<p>“Al analizar los hechos y los patrones de los factores anteriores, se obtiene información sobre el aumento del grado de violencia empleado en el crimen.  Los investigadores que hacen perfiles saben deducir  la secuencia de los actos y así determinan el potencial del asesino, no solo para aumentar la virulencia de sus crímenes , sino también para repetirlos en serie. Un ejemplo es el caso de David Berkowitz quien comenzó su carrera criminal apuñalando a una adolescente sin matarla y terminó asesinando con un revolver calibre 44”. (Ressler, 1999, p. 10).</p>
<p>El estudio del desarrollo de la conducta criminal de los agresores sistemáticos indica  que cuando codifican a la víctima, es decir, mantienen un trato impersonal y se comunican poco y solo con fines instrumentales, irán mostrando una mayor violencia a medida que van acumulando asaltos. (Garrido 2.000).</p>
<p><em>Violencia expresiva y violencia instrumental</em></p>
<p>La violencia instrumental  es aquella que va dirigida a conseguir los fines del delito, incluye todo aquello que es necesario hacer para controlar a la víctima (Ej. Maniatarla, golpearla). Diferente de la violencia expresiva que son comportamientos superfluos para la consecución del delito, Ej. para asesinar no es necesario torturar antes. Esta violencia permite al agresor expresarse, representa su personalidad e incluye su estilo personal de la ejecución del delito.(Garrido 2.000)</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>El tiempo</em></p>
<p>Se tiene en cuenta el tiempo necesario para: a) matar a la víctima, b) cometer actos adicionales con el cuerpo, c) deshacerse del cadáver; esto para que ayuden a la elaboración del perfil criminal.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>El lugar </em></p>
<p>La escena del crimen puede no ser una sola, sino varios lugares que sirvieron de contexto a los hechos, por ejemplo puede ser distinto el lugar donde la víctima fue abordada, al lugar donde ocurrió el crimen y también el lugar donde se depositó el cadáver. El hecho de que se usen varios lugares suministra más información sobre el asesino, porque usar varios sitios implica planeación del delito, mayor edad cronológica y mayor tiempo transcurrido en la carrera delictiva.  Cuando un criminal selecciona un blanco, el también debe tener cierto sentimiento acerca de si es correcto el lugar de asesinato.  ¿Es apropiada esta zona para el asesinato? ¿Contiene suficientes víctimas? ¿Es familiar? ¿Hay riesgo de que lo atrapen? ¿Hay rutas de escape? En una investigación de asesinato, es importante preguntar por qué el  asesino escogió un área particular para desechar el cuerpo, y por qué escogió una ruta en particular.</p>
<p>El lugar o lugares de los hechos hablan de las preferencias del delincuente, porque simbolizan para él zonas en las que se siente seguro y confortable, zonas que conoció por las actividades que realizaba.  Ej. Duffy trabajaba en el tren y depositó los cadáveres cerca de las vías férreas. Rossmo (1994) describe una serie de zonas geográficas, derivadas del modelo de Brantingham y Brantingham, en el cual encuentran las áreas de “hogar”, “trabajo” y “almacenes y entretenimiento”, ya que constituyen las zonas de comodidad que permiten al agresor a cometer su crimen bajo un manto psicológico de protección.</p>
<p>La distancia entre un lugar y otro permite inferir la clase y el medio de transporte utilizado por el agresor. Y los lugares de los hechos hablan también del “Mapa mental” del agresor, que involucra las imágenes que él tiene del espacio y de los alrededores, construidos por medio de sus experiencias y de las actividades diarias; estas son principalmente aquellas zonas que se encuentran cerca de donde se desplaza el criminal, tales como el hogar, trabajo, sitios de recreación, entre otros.</p>
<p>Teniendo información del mapa mental de una persona, se puede inferir cuál es su rutina o ruta favorita de transporte.</p>
<p>Con un análisis de los lugares se pueden descubrir los límites reales o psicológicos del mapa mental del delincuente, encontrar ríos, carrileras de tren, entre otras, las cuales pueden ser una barrera para los agresores o pueden servir para ejecutar el crimen. Incluso el análisis de los lugares de los hechos pueden informar sobre la zona de residencia del perpetrador de los crímenes, se supone que cuando un asesino serial comienza a asesinar, los primeros actos son situados relativamente cerca de la localidad donde vive o  trabaja.  Afirma Garrido (2.000) que los violadores jóvenes europeos operan en una zona de tres kilómetros a la redonda de su residencia, habrá que estudiar cuales son los radios de acción de los diversos delincuentes en Colombia, ya que se sabe que existen diferencias transculturales.</p>
<h2><em> </em></h2>
<p><em>La reconstrucción del crimen.</em></p>
<p>Aquí se reconstruye la secuencia de sucesos y el comportamiento tanto del  asesino como de la víctima; además, se indica cómo pasaron las cosas, cómo se comportaron las personas y cómo se planificó y organizó el encuentro.  Esta reconstrucción se basa en las decisiones tomadas en la etapa anterior.</p>
<p><em> </em></p>
<p><em>La descripción del perfil criminal.</em></p>
<p>Trata el tema de la descripción del tipo de persona que ha cometido el crimen y su manera de comportarse con relación al mismo.              Se incluyen las características físicas, costumbres, creencias y valores, el comportamiento antes y hasta el momento del crimen, y el comportamiento después del crimen.  Se pueden incluir recomendaciones para el interrogatorio o la entrevista con el asesino, su identificación y su detención. El perfil no incluye todo y no todos los perfiles tienen la misma información, en resumen la información que contiene un perfil es la siguiente: La raza del perpetrador, el sexo, edad aproximada, estado civil, ocupación, reacción ante el interrogatorio policial, grado de madurez sexual, si el individuo sería capaz de cometer otro crimen, la posibilidad de que haya cometido un delito similar en el pasado,     posibles antecedentes policiales.</p>
<p>Es de aclarar que para los casos colombianos las razas no se pueden clasificar debido a que el mestizaje es muy alto en el país, por ello esta categoría no es aplicable a nuestra cultura, se sugiere incluir la categoría de “color de la piel”o fenotipos más variados que la variable raza para el análisis de casos colombianos.</p>
<p><strong>3. Etapa posterior a la elaboración del perfil</strong><em> </em></p>
<p align="justify"><em>La investigación y retroalimentación del perfil.</em></p>
<p>“Una vez que el perfil criminal tiene congruencia, se remite un informe por escrito a la agencia que lo solicitó y este informe es incorporado a la investigación. Habiendo obtenido la información de la victima y de los testigos se reúnen a los sospechosos que encajan en el perfil y son evaluados.  Si este proceso termina con la  identificación, detención y confesión del asesino, el perfil ha cumplido su objetivo.  Si salen nuevas pruebas o no se identifica a ningún sospechoso, entonces tiene lugar una reevaluación; toda la información es examinada otra vez y se vuelve a validar el perfil”. (Ressler, 1999, p. 13)</p>
<p align="justify">Cuando se logra una detención o una sentencia condenatoria, se comparan los datos reales con el perfil elaborado; si el sospechoso confiesa, es importante hacerle una entrevista detallada para controlar que todo el proceso del perfil haya sido válido.</p>
<p align="justify"><strong>Evidencia psicológica</strong></p>
<p>Durante el proceso de generación del perfil se deben tener en cuenta ciertos aspectos de la victima o de la escena del crimen que pueden ser observados de los cuales se pueden extraer inferencias psicológicas,  a esto es a lo que se denomina Evidencia Psicológica. La evidencia psicológica primordial que busca el preparador del perfil, es el motivo;  es muy importante que esta técnica se limite a los crímenes en donde no se evidencie motivo alguno tales como financiero, afectivo o sentimiento de venganza y se deben agotar todas las pistas lógicas antes de utilizar esta herramienta ya que las conductas son realizadas por los agresores  para darle gusto a sus fantasías y a sus necesidades psicológicas. (Medina y Vergara, 1997). Para lograr esto es fundamental entrenar al policía en captar ciertas pistas que no son físicas pero que son básicas para poder resolver los crímenes; es decir, encontrar los sentimientos, los motivos y actitudes, así los perfiles serían una herramienta facilitadora para las autoridades judiciales (Gudjonsson y Copson, 1997). La mayoría de los crímenes evidencian dos tipos de comportamiento: uno físico y otro verbal, el investigador debe analizar la información del modo en que opera el delincuente y plantearse preguntas como: ¿qué elementos en la escena evidencian fuerza física o verbal? Y qué hechos pudieron haber motivado al criminal para llevar a cabo el hecho, esto significa que es una persona desorganizada e impulsiva y que probablemente vive cerca y llego a pie. (Medina y Vergara, 1997).</p>
<p><strong>Recomendaciones para los Profesionales Encargados de la Generación de Perfiles</strong></p>
<p>Algunos de los puntos que se deben tener en cuenta para elaborar un perfil de una manera adecuada son:</p>
<p align="left"><em> Formación académica o laboral en áreas afines</em></p>
<p align="justify">Es necesario que el perfilador se haya aproximado a  la investigación judicial y a este tipo de problemáticas de manera académica o laboral, estos conocimientos serían la base para construir conocimientos específicos de la técnica con base en ellos. Es decir, el perfilador es un especialista, por lo cual tiene como pre-requisito una formación de base que puede ser en derecho, en psicología, en psiquiatría, en investigación judicial y otras carreras que se apliquen al ámbito de la investigación judicial.</p>
<p align="left">Turvey, B. (1.999) realiza una listas de trabajadores en el área para poderlos distinguir y conocer su principal labor o desempeño:</p>
<p>-<em>Psicólogos forenses:</em> Su labor está en la habilidad de realizar entrevistas con el propósito de hacer diagnósticos, tratamiento y asesorías en competencia / sanidad de las personas.  No están capacitados para ciencias forenses relacionadas con evidencia física, ni tienen la experiencia para interpretar conductas de la escena del crimen.</p>
<p>-<em>Psiquiatras forenses:</em> Son doctores médicos  con entrenamiento en ciencias médicas como ciencias conductuales.  Están igualmente preparados para la labor que realizan también los psicólogos forenses.</p>
<p><em>-Criminólogos:</em> Académicos inclinados al trabajo con población agresora.  Deben estar dispuestos a la investigación de datos empíricos, de resultados en estadísticas y perfiles inductivos de los agresores.</p>
<p><em>-Detectives e investigadores: </em>En este se incluyen los oficiales de “law enforcement” y perfiladores criminales en sector privado de todo el mundo que se entrenan en técnicas y se asesoran con cursos y seminarios por medio de la lectura de libros e investigando, acumulando así una experiencia investigativa. Haciendo énfasis en la psicología; los roles que desempeña un psicólogo en el área de la criminalidad son:</p>
<p>-Rol Clínico: los psicólogos interrogan a los clientes y utilizan ayudas como los test psicométricos (Test de Inteligencia, evaluación de funciones neuropsicológicas, personalidad y estado mental) y el análisis de datos conductual.</p>
<p>-Rol Experimental: Llevan a cabo experimentos que son relevantes de cierto caso.</p>
<p>-Rol Actuarial: Los psicólogos aplican las probabilidades estadísticas a datos conductuales.</p>
<p>-Rol de Consejero: Los psicólogos hacen asesorías individuales a las víctimas y testigos cuando tienen que rendir declaraciones con el fin de disminuir la ansiedad y que la declaración sea veraz.(Turvey, 1999)</p>
<p align="center"><em> </em></p>
<p align="left"><em>Experiencia forense y en casos de crímenes violentos</em></p>
<p align="justify">La habilidad y experiencia de los detectives que investigan crímenes graves han atraído siempre gran interés y muchos comentarios. En años recientes, el papel del detective ha sido sujeto a un intenso escrutinio público, con frecuencia impulsado por reportes de la prensa sensacionalista. Frecuentemente, algún nuevo aspecto de la ciencia que actúa como soporte del trabajo del detective atrae la atención pública e incluso más si es un caso inusual. En contraste, la rutina y los aspectos profesionales de investigación son raramente destacados.</p>
<p align="justify">Las indagaciones mayores pueden dejar cientos de sospechosos y es muy importante la priorización apropiada para permitir al investigador la utilización de su recurso más valioso, la experiencia.</p>
<p align="justify">La mezcla de la experiencia de los detectives, la teoría de la conducta y las estadísticas contribuyen a la elaboración del  perfil del delincuente desconocido y cubre fuentes como la policía, la academia, las ciencias médicas, psicológicas y forenses.  Para que una técnica de perfil criminal sea efectiva, se requiere la habilidad de una agencia que entrene  y que responda a las necesidades de los elaboradores de perfiles, es decir, que sea competente, que tenga acceso a la información necesaria para el caso, y que sean lo suficientemente analíticos  en el área forense. (Turvey, 1999)</p>
<p align="center"><em>Conocimiento del contexto socio-cultural</em></p>
<p>Debido a que nunca se sabe dónde va a ocurrir un crimen, al momento de localizarlo, el perfilador criminal debe tener bases o conocimiento del sitio donde se produjo la tragedia, es decir, se debe empapar y entender los hábitos, los tipos de relaciones, los rituales que se vivan en la población punto a trabajar; debe saber cuál es el comportamiento o conducta que se tiene en este sitio para lograr entender o esclarecer el por qué del crimen. (Turvey, 1999)</p>
<p align="justify"><em>Trabajo interdisciplinario</em></p>
<p>Al realizar un perfil psicológico se necesita de un arduo trabajo interdisciplinario ya que se debe hacer análisis muy minucioso de toda la escena del crimen lo cual requiere de bastante tiempo; además de tener conocimiento en todo este campo o ámbito laboral, también se debe tener experiencia en el área forense para que sea un poco más fácil hacer todo el análisis que se requiere (Turvey, 1999).</p>
<p align="justify">
<p align="justify"><em>Tolerancia y persistencia</em></p>
<p align="justify">El trabajo del perfilador es emocionalmente agotador, ya que el profesional se encuentra a diario con  situaciones que pueden cuestionar su sentido existencial y resultar muy dolorosas, el perfilador debe estar en la capacidad de tolerar estas informaciones y de modular su actitud frente a las mismas. De otro lado existen informes estadísticos de la efectividad de la técnica pero también existen informes que avisan de la cantidad de casos en los que se ha utilizado la técnica, se ha invertido gran cantidad de tiempo y dinero en la investigación y no dan como resultado la detención del autor. Por ello el perfilador debe ser capaz de afrontar los casos frustrantes.</p>
<p align="justify">
<p align="left"><em>Conocimiento de los allegados a la víctima</em></p>
<p>El policía debe mantener contacto tanto con la familia como los amigos del delincuente para saber sus posibles conductas a tomar y así poder sobrevivir y sobrellevar la relación en esta persona (Ressler, 1999). Además, el perfil se puede seguir construyendo gracias a la información que brinden las víctimas de los delitos, ya que de acuerdo con las características del comportamiento del delincuente, podemos determinar como relacionarnos con este agresor.</p>
<p align="justify"><em> </em></p>
<p align="left"><em>Sistematizar la información</em></p>
<p>Para valorar un caso y realizar un posterior perfil criminal es de vital importancia clasificar la documentación pues en muchos casos es abundante y esto puede generar problemas en la consecución de los objetivos o en la identificación de patrones; por esta razón se deben usar herramientas para poder clasificarla de ahí la importancia de empezar a generar bases de datos que permitan guardar información y encontrarla cuando sea necesaria.</p>
<p align="justify">
<p align="justify"><em>Retomar casos sin resolver</em></p>
<p align="justify">La valoración del caso frío según los norteamericanos  consiste en un caso que ha estado sin resolver o inactivo por un periodo de tiempo. Se debe tener en cuenta la falta de cooperación entre la víctima y el detective, falta de testimonios o que parecen estar  agotadas las estrategias. Para solucionar estos casos fríos se debe tener en cuenta el factor más importante, el tiempo, por esta razón se deben analizar aspectos como la culpa que con el tiempo puede aumentar, las relaciones que con el tiempo se disuelven o cambian, el miedo a denunciar pues con el tiempo es posible que este se reduzca, la nueva evidencia que pueden haber pasado por alto el personal que analizó la escena del crimen, el patólogo, etc (Turvey, 1999).</p>
<p align="justify"><em>Manejo adecuado de los medios de comunicación</em></p>
<p>La publicidad y la opinión pública son importantes y un buen detective las usará como ventaja para obtener el máximo de información a cerca del crimen y el agresor. Sin embargo, los reportajes irresponsables y los relatos ficticios pueden presentar grandes inexactitudes y distorsionar la perspectiva en el trabajo detective y el procedimiento investigativo sugiriendo ciertas habilidades y técnicas que en realidad simplemente no existen.</p>
<p align="left"><em>Neutralidad</em></p>
<p>El objetivo de un examinador forense es de ser neutral, tener una participación desinteresada; así mismo lo deben ser los elaboradores de perfiles criminales, ya que trabajan bajo los mismos estándares éticos.</p>
<p align="center"><em> </em></p>
<p><em>Observación e intuición</em></p>
<p>Es importante resaltar que para la optimización de las investigaciones criminales, la deducción es usada para dibujar  al perpetrador que es conocido como el perfil criminal.  Quienes sean fuertes en la observación y sean intuitivos, pueden aprender este importante conocimiento con el entrenamiento apropiado, guía y campo de experiencia. (Stanton,1997).  Así mismo, los perfiles constituyen la aplicación de la teoría e investigación de la ciencia del comportamiento al conocimiento que el preparador del perfil tiene de pautas que pueden haberse repetido en varias escenas de crímenes; es importante que el preparador de perfiles observe muchas escenas de crímenes para que conozca las pautas y que tenga cierta familiaridad con delincuentes que hayan realizado delitos similares.</p>
<h1><strong> </strong></h1>
<h1><strong>Desarrollo de Software</strong></h1>
<p>En la actualidad, se ha trabajado con unos lineamientos básicos para la creación de sistemas de menú y comandos que ayuden a encontrar información almacenada de manera rápida y eficiente, en este sentido se utilizarían para la creación de bases de datos en la  realización de perfiles criminales debido a la gran cantidad de información que generan haciendo necesario el uso de computadores como apoyo en el almacenamiento, evaluación y rápida recuperación de la información.  (Holmes y Holmes, 1996). Es de vital importancia conocer algunas bases de datos en relación con los perfiles criminales, uno de los sistemas de computación aceptado a nivel nacional en Estados Unidos  usado en  incidentes de crímenes es conocido como HOLMES (Oficina de Sistemas de Investigación Mayor) el cual será utilizado en investigaciones múltiples o muy generales, excepto en los asesinatos “domésticos” o los homicidios involuntarios, donde el criminal es conocido y ha sido arrestado; por otro lado se encuentra el SIO, que analiza cualquier información más específica de la base se datos HOLMES (Stevens,1997, citado por Jackson y Bekerian, 1997). Conociendo la base de datos general se pueden nombrar dos ejemplos de algunas de las más específicas:</p>
<p align="justify">-La base de datos CATCHEM, contiene información sobre asesinatos de niños cubriendo alrededor de 35 años de muertes, proporcionando guías de búsqueda de cuerpos filtrando información sobre algunos de los sospechosos.(Stevens,1997,  citado por Jackson y Bekerian, 1997).</p>
<p align="justify">-El centro de tratamiento de Massachussets ha creado un programa específico para la creación de perfiles de violadores llamado “tipología del violador versión 3” (MTC: R3), este programa aplicó los métodos racional y deductivo simultáneamente y el empírico / inductivo generando, probando e integrando taxonómicamente los perfiles de los violadores incluyendo también  la teoría (Knight, Knight y Prentky, 1990, citado por Knight, Warren, Reboussin, Soley,1998).</p>
<p>-Análisis Geográfico Computarizado: Es uno de los avances de un programa computarizado llamado CRIMINAL GEOGRAPHIC TARGETIN (CGT), el cual asesora las características espaciales de los crímenes.</p>
<p>-El National Center for the analysis of Violent Crime (NCAVC) desarrolló un sistema computarizado para analizar patrones criminales, denominado VICAP (Violent Criminal Apprehension Program) que con base en información de patrones comportamentales detecta y predice comportamiento de criminales violentos (Arrigo, 1.999).</p>
<p>Muchos estados de USA han sistematizado sus propias bases de datos sobre crímenes violentos, incluyendo el New York State Homicide Assesment and Lead Tracking System (HALT) and Michigan’s Homicide Investigative Tracking System (HITS). La base de datos nacional esta localizada en la academia de entrenamiento del FBI en Quantico Virginia dentro del Violent Criminal Apprehension Program (VICAP) que opera a través del Centro para el Análisis de Crímenes Violentos. (McCann, 1.992).</p>
<p>Para el caso colombiano es necesario desarrollar sistemas computarizados de información nacional amplios y unificados. Con el fin de archivar en ellos toda la información nacional de delitos, es decir, que las instituciones gubernamentales (locales, regionales, nacionales) que tengan o requieran información de un delito puedan consignar o consultar dicha red de información. Esto hará posible detectar casos de delitos violentos seriales y aunar esfuerzos investigativos. Pero estos nuevos sistemas de información deben incluir mayor cantidad de información que la que se acostumbra a recavar, por ejemplo deben incluir aspectos como conducta verbal durante la ofensa, escena de crimen organizada o desorganizada, es decir, muchas variables más que  permitan obtener información clave en el proceso de perfilamiento.</p>
<h5>Limitaciones de la Técnica</h5>
<p align="justify">Si bien los perfiles son una herramienta útil, no son el resultado de encantamientos mágicos, no son siempre fidedignos y no se deben tomar literalmente, es decir que la investigación no se limitará a las personas que tengan las características indicadas en el perfil criminal.  Este sirve para describir una generalidad de personas, no para señalar a un individuo determinado.  Además frecuentemente, la usan los investigadores como técnica proactiva para inducir a los asesinos a entregarse. (Policía Nacional de Colombia, 1998)</p>
<p align="justify">Debido a que el momento de recogida de información tanto de la víctima como de los testigos, se puede tornar muy amplia, esto genera que algunas veces se obtengan datos erróneos y por tal motivo se de una conclusión que no genere resultados óptimos; esto a su vez puede dar un foco y una finalización de un perfil criminal o un sospechoso que no lo es. (Turvey,1999)</p>
<p>Respecto a la técnica de perfilamiento específicamente, el impedimento más serio a la aprobación empírica  ha sido la ausencia de medidas adecuadas y estandarizadas de indicadores de la escena del crimen; algunos investigadores han hecho esfuerzos para regularizar las definiciones operacionales de las variables de la escena del crimen o del proceso por medio del cual se hacen definiciones o mediciones en la escena del crimen. (Douglas y Jun, 1992; Hazelwood y Burguess, 1987; Hazelwood y Douglas, 1980; Lanning, 1992; Ressler et al., 1988; Warren, Reboussin, Hazelwood y Wright, 1991)</p>
<p>Hay un componente subjetivo significante en la investigación de la escena del crimen. Como en otras áreas especializadas del conocimiento, aquí las habilidades cognoscitivas adquiridas y los procesos de decisión exitosos no siempre están claros (Bedard y Chi, 1992, citado por Knight, Warren, Reboussin y Soley, 1998), el cuidado debe tenerse para adquirir la información de los expertos en la toma de la decisión. De hecho, ciertos aspectos de sus análisis, como el reconocimiento de grupos de ofensores pueden eludir análisis empíricos y pueden tener que seguir siendo el dominio exclusivo de investigadores expertos (Douglas y Jun, 1992; Meehl, 1973 citados por Knight y colaboradores, 1998).</p>
<p align="justify">Los estudios indican que los profesionales de la administración de la ley pueden tener prejuicios de perfiles que los predisponen a buscar ciertos perpetradores y convertir la técnica en una forma de discriminación,  el objetivo es que a pesar de que existan ciertos rasgos característicos de los perfiles, se debe tener bastante cuidado para no ofender o agredir a personas que aunque pueden cumplir con algunos patrones, no están implicados en el crimen (Turvey, 1999).</p>
<p>En cuanto le concierne a la Psicología, Gudjonsson (1993) citado por Jackson y Bekerian(2000) hace una lista de las principales razones por las que la evidencia psicológica puede ser no confiable al elaborar perfiles:</p>
<p>1.Deficiencia de conocimiento, habilidades y experiencia.</p>
<p>2.Carencia de preparación y entereza.</p>
<p>3.Apropiado uso de los test psicológicos o mala interpretación de los resultados .</p>
<p>4.Anhelo de agradar al agente.</p>
<p>Una evidencia específica del uso inapropiado de esta técnica es el prejuicio y la discriminación, que pueden también desencadenar procesos judiciales, el caso ocurrió en el  aeropuerto internacional de Cleveland, en donde una pareja de árabes (Julia y Hassan Abbass), se disponían a realizar un viaje de vacaciones a una isla del caribe, sin embargo al tratar de abordar el vuelo fueron acusados de terrorismo basados en sus características (origen, sexo y religión) ya que en las aerolíneas norteamericanas se utiliza el perfil del pasajero como la técnica de seguridad más efectiva que existe; la pareja demandó a la aerolínea y finalmente fueron indemnizados por cuatro millones de dólares (Higgins, 1997).</p>
<p>El uso de listas de  perfiles en las agencias de seguridad crean discriminaciones algunas veces, pues  los datos demográficos se usan  para descubrir  posibles sospechosos; existen quejas debido a esto ya que  a muchos afro americanos  se les ha creado el perfil injusto  de traficantes de droga (Higgins, 1997). Un ejemplo de lo mencionado anteriormente se encontró cuando  un conductor  de raza negra fue asediado por un automóvil policiaco por una suposición de infracción de tráfico, el funcionario cuestiono al chofer tratando de encontrar respuestas incoherentes para poder  investigar el vehículo; es exactamente esta clase de tratamiento injusto que lleva las minorías a desconfiar del sistema de justicia (Higgins, 1997).</p>
<p>Algunos puntos relevantes de los perfiles criminales se basan en creencias políticas radicales, problemas de salud mental, sentimientos de injusticia o con problemas de dinero, lo que no siempre resulta ser correcto porque muchas de estas personas no cometen actos terroristas y no es posible arrestar a alguien porque cumple con el perfil, pero ayuda a la investigación, la base racial es real pero debe manejarse internamente. (Higgins, 1997)</p>
<p><strong>Conclusiones</strong></p>
<p><em>Sugerencias para la Implementación en Colombia</em></p>
<p>Con base en todos los hallazgos se sugiere que para  implementar en Colombia la técnica de elaboración de perfiles de criminales desconocidos con base en la escena del crimen se deben seguir los siguientes pasos:</p>
<p>1.Selección de personal: se debe hacer una estricta selección de quienes formarán el grupo de perfiladores, para ello se debe contar con profesionales provenientes de diferentes disciplinas (abogados, psiquiatras, criminólogos, sociólogos, psicólogos, técnicos en criminalística e investigadores judiciales) que desde su área estén dispuestos a aportar para que se pueda desarrollar la técnica. Para el procedimiento de descripción del perfil se sugiere que los profesionales sean principalmente psicólogos y psiquiatras. Dentro de este grupo deben estar personas interesadas en un proceso de mejoramiento continuo personal y profesional y con capacidad autodidáctica. Personas con altos grados de madurez y de sensibilidad social, con excelentes estrategias de afrontamiento que les permitan manejar adecuadamente las difíciles situaciones a las que se verán expuestos.</p>
<p>Personas que presenten funcionalidad adecuada en todas sus áreas vitales, para que ellas representen una fortaleza personal y le equilibren emocionalmente para continuar la realización de su trabajo. Personas con capacidad de trabajo en equipo, que piensen de manera altruista en cuanto a compartir conocimiento, personas con mente abierta (no psicorígidos) y con amplia información social, cultural, forense y  de ética profesional . Personas con sed de conocimiento que deseen aprender mucho más allá de los límites de su disciplina, que sean capaces de generar conocimiento transdisciplinar. Es deseable que sean personas que hayan demostrado en su trabajo un alto nivel de ética, puesto que la información que van a adquirir puede convertirlas potencialmente en peligrosas.</p>
<p>2.Capacitación: El grupo de perfiladores debe capacitarse en todos los temas expuestos en esta monografía, además debe aprender fundamentos de psicología general, de comportamiento anormal, de psicología de la motivación, técnicas de autocuidados especialmente de salud mental. Esta capacitación debe realizarse mediante sistemas pedagógicos distintos al tradicional, que permitan a los perfiladores aprehender realmente la información y que genere en ellos un espíritu de equipo. Esta capacitación debe hacerse principalmente con docentes colombianos, pero también se sugiere que en niveles avanzados se reciba la asesoría de expertos extranjeros, preferiblemente que conozcan la idiosincrasia de nuestro país y hacer una adaptación transcultural de la información. Se sugiere mantener siempre contacto con expertos extranjeros , por lo menos hasta que los perfiladores nacionales se encuentran en capacidad de actuar con completa autonomía, situación que se tomará unos años. Esta capacitación debe entenderse como un proceso continuo, es decir, un perfilador nunca termina de aprender.</p>
<p>3.Generación de perfiles de agresores conocidos: que aunque comprende otra forma de perfilamiento es absolutamente necesaria para la técnica en cuestión. Para ello se requiere definir el tipo de delitos y de conductas violentas que conviene estudiar, medir la frecuencia para cada tipo de dinámica criminal y con base en ello levantar los perfiles de una muestra significativa. Para lograr esta meta se requiere el diseño o adaptación de instrumentos psicométricos, el entrenamiento a profesionales de la psicología que se encarguen de hacer las entrevistas con los internos de las penitenciarías, sistematizar la información y realizar una síntesis de la misma que permita definir los perfiles delincuencias violentos de Colombia.</p>
<p>4.Desarrollar sistemas computarizados de información nacional amplios y unificados. Para archivar en ellos toda la información nacional de delitos, es decir, que las instituciones gubernamentales (locales, regionales, nacionales) que tengan o requieran información de un delito puedan consignar o consultar dicha red de información. Esto hará posible detectar casos de delitos violentos seriales y aunar esfuerzos investigativos. Pero estos nuevos sistemas de información deben incluir mayor cantidad de información que la que se acostumbra a recavar, por ejemplo deben incluir aspectos como conducta verbal durante la ofensa, escena de crimen organizada o desorganizada, es decir, muchas variables más que  permitan obtener información clave en el proceso de perfilamiento.</p>
<p>5.Generar un sistema de incentivos sociales, económicos y científicos que permitan a los perfiladores sentirse realizados con su labor, estimularlos para generar conocimiento, para producir resultados éticos y para realizarse como personas  a través de su trabajo.</p>
<p>6.Trabajo interdisciplinario e interinstitucional. Por lo que se conoce del funcionamiento de los profesionales involucrados en la investigación judicial en Colombia será necesario hacer un arduo trabajo para que las personas que laboran para distintas instituciones y que desempeñan diversos cargos modifiquen sus actitudes y sean capaces de generar sinergia y de actuar como uno solo. Que entiendan que el líder es su misión, que manda la meta y no una persona, que comprendan que el mejor puesto es el de el servicio, que vean en sus compañeros un apoyo y que deseen significar eso para los otros.</p>
<p>7.Combinación de la técnica con otras de investigación judicial y ajuste de la misma al sistema jurídico nacional. Esta técnica será una más de las de investigación judicial, de manera que debe combinarse con las técnicas tradicionales (como las forenses) y con las demás técnicas de perfilamiento como la de agresores conocidos  y la de perfiles geográficos. Las técnicas tradicionales deberán también adecuarse a la de perfilamiento, de manera que desde las técnicas de criminalística empleada en la escena del crimen se comprometan en capturar toda la evidencia psicológica posible, que se incluyan en las actas</p>
<p>de inspección de cadáver aspectos que pueden ser simbólicos, que se fotografíe la escena del crimen de manera que se pueda reutilizar las veces que sea necesario que la analicen los perfiladores y otros aspectos que sean necesarios para el perfilamiento y que impliquen la ampliación en los procedimientos tradicionales. Adicionalmente debe hacerse una reflexión con los profesionales del derecho para que esta técnica sea legislada y aceptada por el sistema jurídico nacional, para que posteriormente la técnica pueda ser difundida a través de perfiladores que actúen en diversas regiones del país.</p>
<p>Como última sugerencia se propone hacer una apropiación prudente del conocimiento, no realizar un despliegue publicitario alrededor de la fundación de la unidad de perfiladores y usar y mejorar las técnicas y estrategias desarrolladas en el extranjero, de manera que en Colombia se avance de manera vertiginosa porque se comienza el trabajo sobre 30 años de antecedentes, pero se avanza de acuerdo con la realidad de la criminalidad y la justicia propias de un pueblo particular.</p>
<h1><strong>Referencias</strong></h1>
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<p>Hazelwood, R. y Douglas, J. (1980). El Asesino Lujurioso. <em>FBI Law Enforcement Bulletin. &#8211; -</em></p>
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<p><em> </em></p>
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<p>Skrapec, C. (1.999) Los motivos del asesino en serie. En: Trabajo presentado en la Reunión Internacional sobre biología y sociología de la violencia sobre psicópatas y asesinos en serie (pp.1-17). España: Centro Reina Sofía.</p>
<p>Stanton, C. (1997). Taking Your Cue from the Clues.  <em>Security Management. </em>41, 123 – 126.</p>
<p>Turvey, B. (1999). <em>Criminal Profiling:</em> An Introduction to Behavioral Analysis. San Diego: Academic Press.</p>
<p align="justify">Turvey, B. (1998). <em>Deductive Criminal Profiling:</em> Comparing Applied Methodologies Between Inductive and Deductive Criminal Profiling Techniques. San Diego: Academic Press.</p>
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		<title>ENSAYO SOBRE CRITERIOS DE SIMULACIÓN DE PSICOPATOLOGÍAS PARA ARGUMENTAR INIMPUTABILIDAD EN PROCESOS JUDICIALES</title>
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		<pubDate>Thu, 04 Feb 2010 11:36:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>ALPJF</dc:creator>
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		<description><![CDATA[
ENSAYO SOBRE CRITERIOS DE SIMULACIÓN DE PSICOPATOLOGÍAS PARA ARGUMENTAR INIMPUTABILIDAD EN PROCESOS JUDICIALES

Angela Tapias
Diana Patricia Bello
Jeymy Leandra Gonzalez
Vanessa Jeanine Vesga

 
 
 
 
 Son pocos los estudios nacionales referidos a la simulación de psicopatologìas en procesos judiciales, por ello la importancia de aprender de la experiencia internacional en la práctica del peritaje, en especial [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;" align="center"><strong><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">ENSAYO SOBRE CRITERIOS DE SIMULACIÓN DE PSICOPATOLOGÍAS PARA ARGUMENTAR INIMPUTABILIDAD EN PROCESOS JUDICIALES</span></span></strong></p>
<p><strong><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;" align="right"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Angela Tapias</span></p>
<p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;" align="right"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Diana Patricia Bello</span></p>
<p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;" align="right"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Jeymy Leandra Gonzalez</span></p>
<p style="margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;" align="right"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Vanessa Jeanine Vesga</span></p>
<p></span></strong></p>
<blockquote><p><strong> </strong></p>
<blockquote><p><strong> </strong></p>
<blockquote><p><strong> </strong></p>
<blockquote><p><strong> </strong></p>
<p align="justify"><strong> </strong><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Son pocos los estudios nacionales referidos a la simulación de psicopatologìas en procesos judiciales, por ello la importancia de aprender de la experiencia internacional en la práctica del peritaje, en especial para el Instituto Nacional designado para la elaboración de este tipo de valoraciones. Esta revisión teórica recoge los criterios para diagnosticar simulación de psicopatologías en el medio forense cuando es usada para argumentar inimputabilidad en procesos judiciales. También se incluye la metodología para la evaluación psicológica de la simulación y el uso de pruebas psicológicas y exámenes paraclínicos. Los hallazgos más importantes son los 19 signos generales que indican la presencia de la simulación de psicopatologías, como criterios básicos para el peritaje agrupados en tres categorías:<em> comportamiento durante la evaluación forense</em>, c<em>aracterísticas de los síntomas simulados</em> y a<em>spectos del historial clínico y judicial</em>. Con base en estos signos se sugiere generar un protocolo de evaluación para todos los casos en que se sospeche de simulación. Adicionalmente se sugiere a los peritos colombianos, que siempre que evalúen simulación usen pruebas psicológicas y exámenes paraclínicos, como herramientas fundamentales de la valoración Estos instrumentos de medición además requieren ser validados para población colombiana, por lo cual se plantea la necesidad de desarrollar toda una línea de investigación y también desarrollar conocimiento sobre las características de simulación específicas para algunas enfermedades mentales en especial aquellas que pueden ser más frecuentemente simuladas. Sería de gran utilidad que el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses Nacional levantara estadísticas específicas de la prevalencia e incidencia de simulación en Colombia, para conocer la realidad de ésta problemática. Se vio además la importancia de incluir éste tema en la especialidad de psiquiatría forense y crear un postgrado en psicología forense en Colombia que también lo contemple.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-size: x-small;"></p>
<p align="JUSTIFY">
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Palabras clave: simulación, psicopatología, psicología forense, peritaje, inimputabilidad.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p align="CENTER">
<p></span></p></blockquote>
</blockquote>
</blockquote>
</blockquote>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">El término forense proviene del latín <em>foru</em>m y tiene sus orígenes en el foro de la Roma Clásica. Son muchas las disciplinas que hoy en día buscan enriquecer los sistemas judiciales. Una de ellas y en la que este artículo se centra es la Psicología Forense que comprende un área específica de la aplicación de la Psicología Jurídica, cuya tarea fundamental es el peritaje psicológico y es dentro de esta área que se presenta el problema de la simulación de psicopatologías. (Clemente, 1995)</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">De acuerdo a lo informado por profesionales del Instituto Nacional de Medicina Legal; en nuestro país han transcurrido 20 años de trabajo en peritaje, sin embargo, por reporte verbal del Dr. Jorge González, del Centro Nacional de Referencia, se sabe que no se cuenta con estadísticas sobre simulación y las fuentes bibliográficas nacionales sobre el tema son precarias. Esta deficiencia nacional puede suplirse porque en el medio forense internacional si se han realizado investigaciones que describen los casos en los que se usan evaluaciones en las que psicólogos y otros profesionales de la salud mental, están frecuentemente involucrados en la realización de éstas, para ser usadas en procedimientos legales, tanto civiles como penales (Borumm y Grisso, 1995)</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">A continuación se presentarán los conceptos de simulación, cuya característica principal es el acto de fingir algo que no existe y la inimputabilidad, que es un concepto legal que se aplica a los casos en los que el acusado no puede responsabilizarse de sus actos, por diferentes razones. Estos conceptos serán ahondados en los siguientes párrafos.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><strong></p>
<p align="CENTER"><span style="font-family: Arial;">Simulación de enfermedad mental</span></p>
<p></strong></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">La simulación según Marco, Marti y Bartran (1990) es un tipo de conducta humana tan antigua como la humanidad. Tanto datos históricos como textos sagrados (La Biblia y las historias de Grecia, Roma y la Edad Media), nos muestran que la simulación existió en todas las épocas y en todas las civilizaciones.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Uno de los primeros escritos fue el de Galeno con el primer tratado sobre enfermedades simuladas, lo que le dio gran fama en Roma (González, 1991). Sin embargo, como dice Bonnet (1984), citado Marco y col. (1990) parece que fue Juan Bautista Silvaticus quien en 1595 publicó la primera obra sobre la simulación de la locura, titulada &#8220;De lis qui Morbum Simulant Reprehendis liber&#8221;. Y quizá sea Ambrosio A. Tardieu con la publicación en 1872 de su &#8220;Estudio Médico-Legal sobre la locura&#8221; el primer autor que profundiza el tema de la simulación de enfermedad mental, hasta tal punto que la obra de Tardieu no ha sido refutada por autores posteriores, que se han limitado a perfeccionarla y complementarla, manteniendo sus criterios claves, aún hoy, con plena vigencia.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">Hoy en día la simulación de enfermedades mentales es una cuestión muy delicada en el ámbito del peritaje forense; es necesario poseer profundos conocimientos psicológicos, psiquiátricos y espíritu de observación. (Delgado, Esbec y Pulido, 1.994)</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">La etimología de la palabra simulación se deriva del latín <em>simulatio</em>, cuyo significado es la acción de simular o imitar lo que no se es. La simulación se ha definido desde diferentes disciplinas; sin embargo. una de las más completas es la que se da desde el punto de vista psicológico siendo una manifestación conscientemente falsa, con un determinado fin, mediante el engaño de otros. Se podría decir que es una mentira plástica, en la cual el sujeto puede fingir, alegar, exagerar, falsear el origen y disimular una enfermedad, física y/o psicológica, con el objeto de engañar a otros con una finalidad determinada, y que con un esfuerzo mantenido durante un tiempo determinado busca el conseguir un beneficio o provecho inmediato. (González, 1991)</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">A pesar de que todos estos conceptos apuntan a que la simulación es una conducta humana encaminada a la obtención de un beneficio, como la resaltan Marco y col. (1990): &#8220;no puede negarse por un lado la existencia de un trasfondo anómalo o patológico en algún simulador, sin embargo, esto no puede generalizarse a los sujetos que por diferentes motivos dentro de un mismo medio presentan una sola característica en común, la de simular&#8221;. (Pág. 1393)</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Diferente a la simulación, es la disimulación, en la que la persona procura esconder, disfrazar o modificar su lesión o enfermedad cuya finalidad engañosa es el beneficio perseguido y /o la utilización del beneficio obtenido. Esto es frecuente en los exámenes de admisión, en la contratación de seguros, entre otros. (Marco et al.1990)</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">La simulación se caracteriza, como bien señala Gisbert (sf) referenciado por Ramos y Marlet (1987), por:</span></p>
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">La voluntariedad consciente de fraude.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">La invención o alteración de síntomas mórbidos, y</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">La finalidad utilitaria egoísta.</span></p>
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"></p>
<p align="JUSTIFY">
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Uno de los puntos de controversia para algunos autores ha sido el de considerar si la simulación puede ser un indicio de enfermedad mental. La American Phychological Association, APA (1987), citada por Marco et al. (1990), la considera como un síntoma de un déficit psicológico básico o se le coloca en la categoría de codicia, envidia o falta de fuerza moral. Sin embargo, otros autores la consideran como una forma de enfermedad mental consistente en una personalidad inadecuada, antisocial o inmadura. Esta posición fue duramente criticada.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><em><span style="font-family: Arial;">Motivaciones para incurrir en simulación</span></p>
<p></em></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Al estudiar la psicología de la simulación, Vallejo Nágera (sf), citado por Ramos y Marlet (1991) clasifica las motivaciones para simular y a los simuladores en: sujetos con un íntimo sentimiento de inseguridad, delincuentes que recurren con mucha frecuencia a la simulación por su propia iniciativa o por sugerencias de otras personas, personas que se consideran superiores a los demás, los que simulan para atraer la atención de los otros y los que simulan miedo a la muerte, al ridículo o la vergüenza Por último tenemos a los que hacen de la simulación un medio de vida.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">A diferencia de la simulación, la motivación principal para padecer un cuadro clínico real es inconsciente y tiene el único fin de evitar o reducir la ansiedad, la motivación para los simuladores y la justificación de su conducta está basada en contingencias ambientales que lo llevan evadir la responsabilidad penal o judicial del hecho perpetrado, al ser declarado inimputable.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><strong></p>
<p align="CENTER"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Inimputabilidad por enfermedad mental</span></p>
<p></strong></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">La inimputabilidad es un concepto asociado al de enfermedad mental y simulación en el sistema judicial, la palabra inimputable es</span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"> un estado legal, que determinado por la autoridad judicial indica que la persona no es responsable de sus actos. (Academia Americana de Psiquiatría y Leyes, 1996).</span></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Teniendo en cuenta la ley colombiana &#8220;Es inimputable quien en el momento de ejecutar la conducta típica y antijurídica no tuviere la capacidad de comprender su ilicitud o de determinarse de acuerdo con esa comprensión, por inmadurez psicológica, trastorno mental, diversidad sociocultural o estados similares (Art.33. Nuevo Código Penal) Si la inimputabilidad proviene exclusivamente de trastorno mental transitorio, no habrá lugar a la imposición de medidas de seguridad. Para todos los efectos se considera penalmente inimputable al menor de 18 años. (Código Penal, Capítulo Sexto, 2001)</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Luego de que un defendido pasa por un juicio o un tribunal de jurados, y es encontrado no culpable por inimputabilidad o culpable por enfermedad mental, usualmente es confinado a tratamiento en un hospital especial para enfermos mentales que han cometido crímenes. Así después de un periodo la persona puede apelar a un nuevo juicio para determinar si ya no representa una amenaza para ella misma o para los demás y mirar si es aceptable que sea puesto en libertad. Los estudios muestran que cuando una persona es hallada no culpable por inimputabilidad, por lo general son retenidas al menos por un largo tiempo, incluso más largo que las personas encontradas culpables y que son enviadas a prisión por crímenes similares (Academia Americana de Psiquiatría y Leyes, 1996)</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Según la Academia Americana de Psiquiatría y Leyes (1996) algunos estudios han mostrado que la defensa de la inimputabilidad no se utiliza frecuentemente. De acuerdo con un estudio que se realizó en ocho estados, la defensa de la inimputabilidad era utilizada en menos del 1% de los casos en una muestra representativa. El estudio demostró que sólo el 26% de estos argumentos de inimputabilidad tuvieron éxito. En éste estudio además se señaló que la inimputabilidad como defensa se utiliza contra muchos delitos, no solamente homicidio, la mitad los casos estudiados argumentaban inimputabilidad ante acusaciones de crímenes violentos y menos del 15% fueron juzgados como asesinato. El resto de los procesos fueron sentenciados como robo, daño a propiedad privada y otros</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Otros estudios reportaron resultados similares. De acuerdo con <em>Mitos y Realidades: Un Reporte de la Comisión Nacional de la Inimputabilidad en Est.Unidos,</em> en 1982 sólo 52 de 32000 adultos acusados, fueron representados por abogados defensores de la oficina de Nueva Jersey que estaban enterados del pleito de inimputabilidad y sólo 15 de ellos tuvieron éxito. (Bartol, 1999). Aunque estas cifras indican la poca prevalencia de la problemática es evidente que la evaluación implica un reto para los peritos, de ahí la importancia de los aspectos que se señalan a continuacion.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><strong></p>
<p align="CENTER"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Signos para la detección de simulación</span></p>
<p></strong></span><span style="color: #0000ff;"></p>
<p align="JUSTIFY">
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Existe un buen número de pistas que se pueden aplicar apropiadamente en la detección del engaño, en documentos no publicados sobre simulación por la Academia Americana de Psiquiatría y Leyes, escritos por Vicary y Maloney; referenciados por Jaffe y Sharma (1998) se reportó que el conocimiento que tienen los clínicos tiene una gran ventaja en la detección de la simulación; y para Marco y col. (1990), Rogers y col. (1996), Jaffe y Sharma (1998), Irruarizaga (1999) y Stuart y Clayman (2001) existen los siguientes signos como evidencia objetiva de la simulación:</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">1. <strong>Retención de información y Falta de cooperación:</strong> La memoria de un simulador tiene vacíos importantes, es cauteloso y piensa que entre menos información tenga el examinador, es mejor. Con frecuencia afirman haber olvidado muchas cosas o no saber. (DSM- IV, 1998) Hay el temor de que una evaluación rigurosa detecte la enfermedad que está simulando. Los sujetos parecen seguir todas las indicaciones médicas pero toman una actitud totalmente antagonista; tratan de tomar el control de la entrevista y se comportan de una manera intimidante, gastan tiempo para pensar las respuestas que van a dar. Presentan abundancia de respuestas evasivas si están dirigidas a una cuestión vital para el simulador; contestaciones burlescas, irónicas y ridículas; ausencia del trastorno de la afectividad.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">2. <strong>Exageración:</strong> Los simuladores creen de forma equivocada que entre más extraños parezcan, más creíbles son. Clemente (1995) lo denominó elevación del número de dramatismos.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">3. <strong>Llaman la atención sobre su enfermedad: </strong>Según Ritson y Forest (1970), citados por Marco et al. (1990) los simuladores están ansiosos por llamar la atención sobre su enfermedad, lo cual contrasta con la conducta de los enfermos reales que a menudo, son reticentes a hablar de sus síntomas. El auténtico enfermo sin proponérselo puede presentar abandono en su cuidado físico tener el pelo largo, aparecer sin afeitar, con las ropas sucias, desaliñado, con abandono de su limpieza; mientras que el que finge se pone ropas extravagantes; la camisa al revés; la bufanda fuera de su sitio con vestimentas artificialmente alteradas; a menudo, esa alteración de su aspecto exterior sólo se da durante los reconocimientos médicos o declaración ante funcionarios judiciales. (Delgado y col., 1.994)</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">4. <strong>Los acusados actúan comúnmente como sordos y tontos:</strong> se muestran excesivamente psicóticos, intelectualmente impedidos y con amnesias y delirios. Las personas que fingen actúan como &#8220;tontos y locos&#8221; por que ellos creen que las personas mentalmente enfermas son tontas.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">5. <strong>Ausencia de alteración afectiva clínicamente asociada con la enfermedad que simula: </strong>Falta el típico contenido afectivo de ansiedad en alucinaciones y delirios; o el tono afectivo de temor, rabia o depresión asociado a cualquier diagnóstico. Si hay auto lesionismo, éste no reviste gravedad, estando bien calculado el acto. En caso de dolor la persona puede argumentar el máximo de severidad del dolor, pero la discrepancia es que psicológicamente se presentan libres de todo síntoma.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">6. <strong>Ausencia de perseveración: </strong>La perseveración es un signo de consistencia en la personalidad y/o en la patología, por tanto es una conducta que debe presentar constancia en el tiempo, rara vez se ve en los simuladores. (Marco y col., 1990)</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">7. <strong>Incoherencia entre resultados de pruebas y funcionalidad del evaluado: </strong>La falta de coherencia entre los resultados de test formales y la funcionalidad real del sujeto en su vida cotidiana. Ej. El simulador puede asegurar o mostrar una incapacidad para trabajar, pero mantiene la capacidad de su esparcimiento como por ejemplo disfrutar del teatro, ver TV, jugar cartas, etc. La inconsistencia entre las respuestas del sujeto referida a ejecutar correctamente ejercicios complejos e incorrectamente ejercicios más sencillos que implican los mismos procesos cognoscitivos y el fallo en ítems muy simples.. Otros indicadores de este signo son el rendimiento por debajo de lo esperado al azar en pruebas de elección entre dos alternativas, la inconsistencia en la ejecución de diferentes pruebas que exploran las mismas funciones, el bajo o nulo rendimiento en pruebas neuropsicológicas que la mayor parte de los pacientes con lesiones cerebrales graves realizan correctamente. La alta incidencia de respuestas &#8220;aproximadamente correctas&#8221; en oposición a las &#8220;claramente correctas&#8221; Iruarrizaga (1999).</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">8. <strong>Alteraciones del lenguaje no verbal:</strong> El tono y la intensidad de la voz varían significativamente ante la mentira, la velocidad de fraseo es lenta y evasiva, el evaluado tarda en responder porque necesita pensar varias veces para contestar con coherencia, produce pausas y errores en el discurso, además es de carácter indirecto, las expresiones faciales varían contingentemente con el contenido temático. Rogers (1998), Hall y Pritchard (1996), Nies y Sweet (1994), Eckman (1992) entre otros, citados por Iruarrizaga (1999) Las características de la mirada tienen mucha importancia: la del auténticamente trastornado se caracteriza por su mirada fija y expresión extraviada; la mirada del simulador es menos franca, se muestra con una expresión de desconfianza como temeroso de ser descubierto. Un buen signo es la discordancia entre la expresión facial y el tono y contenido del lenguaje (paraminia y paratimia), con una excepción: la esquizofrenia, en la que ese signo puede ser de patología real. (Delgado, y col., 1.994)</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">9. </span><strong><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">Los síntomas del simulador son generalmente inconsistentes con los síntomas legítimos de la enfermedad mental:</span></strong><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"> El simulador actúa de manera normal cuando no se percata de que está siendo observado, por lo cual hablar con el personal que tiene oportunidad de observar al preso es útil para descubrir su comportamiento inconsistente. Los síntomas del simulador son generalmente inconsistentes con los síntomas legítimos de la enfermedad mental: Por ejemplo un farsante dice que no puede recordar su nombre o la fecha de nacimiento, pero si es capaz de recordar otros eventos pasados, como la dosis de los medicamentos que ingiere. El simulador por lo general confunde los síntomas psicóticos con los impedimentos cognoscitivos y cree que la persona que escucha voces no sabe en que año está. Los amnésicos auténticos generalmente recuerdan cosas como: nombre, edad, fecha de nacimiento, dirección, nombre de la madre, de familiares cercanos y lo que desayunaron; lo cual es lo que pretenden olvidar los farsantes; y es muy raro que finjan amnesia global. Los simuladores pretenden tener alucinaciones visuales o auditivas y hablan con personas imaginarias. En la exploración clínica de la simulación se señalarán las intermitencias y modificaciones inexplicables del síndrome mental exhibido; inexistencia de la relación entre el síndrome o enfermedad aparente y la causa etiológica presumible.</span></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">10. <strong>La simulación es más difícil de mantener por períodos largos:</strong> El hecho de simular exige una extremada concentración y resulta extenuante por lo cual la persona sana requiere períodos de descanso. Por eso también hay más oportunidad de descubrir el engaño durante una entrevista larga.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">11. <strong>Dificultad para fingir síntomas fisiológicos: </strong>Generalmente el simulador desconoce los síntomas fisiológicos de la enfermedad y por eso no los actúa, si llegara a simularlos puede ser descubierto porque los sobreactúa o tiene dificultades para hacerlo. Por ejemplo el que simula depresión puede fingir astenia pero no finge frío en las manos, que es un síntoma que se le asocia. (Rogers y col., 1996)</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">12. <strong>Simulan síntomas evidentes y en relación con el conocimiento previo de la enfermedad: </strong>Los simuladores tienden a fingir los síntomas más conocidos y característicos de la enfermedad dejando de lado otros que están asociados con el mismo pero no son tan conocidos u observables. Por ejemplo en Trastorno disociativo de la personalidad pueden fingir las personalidades múltiples, pero no saben de las amnesias y no las simulan (Aunque no en todas las expresiones de este trastorno se manifiesta la amnesia). En personas preparadas académicamente en temas relacionados (psicólogos, psiquiatras, médicos, etc.) es más difícil detectar la simulación de psicopatologías que en personas que no tienen una preparación académica extensa o de éste tipo. (Rogers y col., 1996)</span></p>
<p></span><span style="color: #0000ff;"></p>
<p align="JUSTIFY">
<p></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><strong> </strong></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><strong><span style="font-family: Arial;">Se fingen más síntomas que cuadros diagnósticos íntegros: </span></strong></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">Los simuladores pueden no ajustarse a ninguna entidad diagnóstica conocida. Los síntomas pueden haberse elegido de varias enfermedades y por ello pueden presentar quejas inusuales, atípicas, inexplicables o inconsistentes con los desórdenes conocidos. Las personas que fingen síntomas muy específicos (falta de concentración) y desórdenes específicos (depresión mayor).(Marco y col., 1990). Mezclan síntomas pertenecientes a diversos síndromes o entidades gnoseológicas; y a ninguna entidad clínica en particular.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><strong> </strong></p>
<p align="JUSTIFY"><strong><span style="font-family: Arial;">Informan síntomas severos con aparición aguda en contradicción con el desarrollo crónico conocido por los clínicos: </span></strong><span style="font-family: Arial;">Los simuladores pueden afirmar haber tenido delirios (o síntomas en general) de comienzo repentino, cuando en realidad los delirios sistematizados tardan normalmente varias semanas en sistematizarse. Pueden informar que los síntomas de &#8220;locura&#8221; comenzaron cuando el imputado tenía 40 años, poco antes del incidente judicial y el clínico sabe que la esquizofrenia tiene un inicio cerca de los 20 años y la enfermedad se desarrolla crónicamente.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><strong> </strong></p>
<p align="JUSTIFY"><strong><span style="font-family: Arial;">Discrepancia entre el auto- reporte y los archivos médicos:</span></strong><span style="font-family: Arial;"> Los evaluados afirman severidad en síntomas en ausencia de tratamiento psicológico, psiquiátrico, medicación y hospitalización; cuando el perito sabe que la severidad de síntomas generalmente se asocia a consulta temprana con los expertos y con la existencia de una historia clínica previa. (Stuart y Clayman, 2001; Marco et al, 1990 e Iruarrizaga, 1999). Los acusados pueden argumentar alguna psicopatología pero no informan haber estado en un tratamiento previo, y cuando tienen una cita para un tratamiento de salud mental o para una evaluación la cancelan o llegan más de una vez tarde a las citas y no cooperan durante el examen psicológico, además, también fallan en seguir un plan de tratamiento para un diagnóstico.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><strong> </strong></p>
<p align="JUSTIFY"><strong><span style="font-family: Arial;">Los simuladores parecen no tener ningún motivo o comportamiento psicótico asociado a sus ofensas: </span></strong><span style="font-family: Arial;">no relacionan los delitos con sus síntomas o alteraciones como cometer asesinato con agravantes arraigados, por ejemplo existe relación entre el síntoma y la conducta del homicida como beber la sangre de la víctima que asesinó porque creía que los extraterrestres le estaban quitando la suya propia.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><strong> </strong></p>
<p align="JUSTIFY"><strong><span style="font-family: Arial;">Evidencia de complicidad: </span></strong><span style="font-family: Arial;">En los casos en los que se alega que el acusado presenta un determinado tipo de patología mental, se sospechará simulación si hay un cómplice implicado en el crimen. En efecto, como dice Resnick (1984) citado por Marco y col., (1990), la mayoría de los cómplices de inteligencia normal no participarán en crímenes motivados psicóticamente.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><strong> </strong></p>
<p align="JUSTIFY"><strong><span style="font-family: Arial;">Engaños anteriores:</span></strong><span style="font-family: Arial;"> Las investigaciones retrospectivas algunas veces revelan evidencias de engaños pasados, como utilización de alias, escapes de la prisión o mentira en un negocio; es común encontrar un patrón de comportamiento antisocial engañoso. La enfermedad actual es tan sólo otra instancia de éste patrón.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><strong> </strong></p>
<p align="JUSTIFY"><strong><span style="font-family: Arial;">Historia laboral incoherente con la enfermedad: </span></strong><span style="font-family: Arial;">Según Resnick (1984), citado por Marco y col. (1990), los simuladores pueden tener un historial laboral desfavorable &#8220;la persona que siempre ha sido responsable, honrada, miembro adecuado de la sociedad es menos probable que simule&#8221;. Aunque la estabilidad laboral puede ser positiva previa al aparecimiento de la enfermedad y deteriorarse desde entonces, si se alegan síntomas crónicos esto alteraría también crónicamente el historial laboral, también puede ser indicador de simulación, ya que una persona que padece una enfermedad mental, difícilmente puede tener un óptimo funcionamiento laboral.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Los signos de simulación ya enunciados son generales y se pueden encontrar en el fingimiento de cualquier enfermedad, sin embargo también la literatura reporta signos de simulación específicos para algunos cuadros diagnósticos.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><strong></p>
<p align="CENTER"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Pruebas específicas de simulación</span></p>
<p></strong></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">Se han desarrollado varios instrumentos para la evaluación psicológica, neuropsicológica y paraclínica de la simulación, (ver tabla 1) son muy útiles si son aplicadas con habilidad, aunque son poco conocidas, usadas o menospreciadas por algunos peritos. En Colombia los peritos no disponen de test específicos para la detección del engaño, así que se basan en su pericia para realizar el examen.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><em></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Sugerencias para la evaluación de futuros</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">casos de simulación en Colombia</span></p>
<p></em></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Esta revisión de la literatura internacional ha permitido obtener datos determinantes para el diagnóstico y la evaluación de simulación de psicopatología en el medio forense, de ahí la importancia de tomarlo como herramienta para los peritos colombianos en la valoración de estos casos y como base para iniciar investigaciones científicas en nuestro medio. A continuación se presentarán algunos sugerencias que puedan servir como base para la evaluación de futuros casos de simulación en Colombia:</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">1. Se ha visto la necesidad de que quien realice peritajes, independientemente de si psiquiatra o psicólogo posea un conocimiento suficiente y unificado de las características y signos generales como específicos de enfermedades mentales para detectar</span></p>
<p><em></p>
<p align="CENTER"><span style="font-family: Arial;">Tabla 1. Test psicológicos utilizados para la evaluación forense.</span></p>
<p></em></span></span></span></span></span></span></span></span></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">simulación. Ello debido a que una de las dificultades encontradas a la hora de realizar evaluaciones en simulación ha sido la falta de un adecuado entrenamiento, así como de conocimiento o experiencia requerida para estas tareas.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">2. Se requiere que en todos los casos al menos se emplee una prueba específica para la detección de simulación. En algunos casos deberá emplearse pruebas bioquímicas y neuropsicológicas para descartar una enfermedad de tipo orgánico; ya que son numerosas las herramientas que un perito puede utilizar para la evaluación de simulación de psicopatologìas.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">3. Se sugiere tener dos peritos que de manera independiente puedan ofrecer su punto de vista de acuerdo una valoración completa y detallada del caso; pues obtener información de un sólo evaluador puede ser peligroso a la hora de descartar o aceptar que una persona sea imputable o inimputable.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">El relato de personas allegadas al detenido puede ser útil a la hora de obtener datos importantes y que puedan servir de contrastación con el testimonio del acusado.</span></p>
<p></span><strong></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"></p>
<p align="CENTER"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Conclusiones</span></p>
<p></span></strong></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Es fundamental que la psicología forense en Colombia desarrolle investigación continua en el área de la simulación de psicopatologías, ya que una de las dificultades encontradas al momento de realizar ésta revisión fue la falta de información y de estudios nacionales referidos a este campo.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Además, es posible que en anteriores procesos se hayan presentado dificultades al momento de detectar una simulación, por no poseer información confiable en la cual basarse, ni instrumentos de evaluación forense.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">A través de éste artículo se ha pretendido brindar una perspectiva global respecto a las formas de realizar la evaluación forense para detectar simulación, comunicando criterios y técnicas que se pueden utilizar para evaluar de manera más eficiente los casos de sindicados de algún delito, que han argumentado inimputabilidad por enfermedad mental.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">No obstante, se sugiere someter los hallazgos del presente estudio a contrastación empírica y al juicio de expertos clínicos y forenses, con el fin de complementar la información encontrada y verificar su validez.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Se considera que el aporte más significativo de ésta revisión consiste en los 19 signos generales para la detección de la simulación de psicopatologías, como criterio básico para el peritaje, que se pueden clasificar en las siguientes tres categorías:</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><em> </em></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><em><span style="font-family: Arial;">Comportamiento durante la evaluación forense</span></em><span style="font-family: Arial;">: Retención de información y falta de cooperación (1), exageración (2), llaman la atención sobre su enfermedad (3), actúan como sordos y tontos (4), ausencia de alteración afectiva clínicamente asociada con la enfermedad que simula (5), ausencia de perseveración (6), presentan incoherencia entre resultados de pruebas y funcionalidad vital del evaluado (7), y manifiestan alteraciones del lenguaje no verbal (8)</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><em> </em></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><em><span style="font-family: Arial;">Características de los síntomas simulados</span></em><span style="font-family: Arial;">: inconsistencia de los síntomas en el tiempo (9), no mantienen síntomas por períodos largos (10), dificultad para fingir síntomas fisiológicos (12), presentan solo síntomas evidentes en relación con el conocimiento previo de la enfermedad (12), presentan más síntomas que cuadros diagnósticos íntegros (13), informan síntomas severos con aparición aguda en contradicción con el desarrollo crónico conocido por los clínicos (14).</span></p>
<p></span><em></p>
<p align="JUSTIFY">
<p></em></p>
<p align="JUSTIFY"><em><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><span style="font-family: Arial;">Aspectos del historial clínico y judicial</span></span></em><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><span style="font-family: Arial;">: presentan discrepancia entre el autor reporte y los archivos médicos (15), ausencia de motivaciones psicóticas asociadas a sus ofensas (16), evidencia de complicidad (17), de engaños anteriores (18) e inestabilidad laboral (19).</span></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Estos signos indicarán la presencia de la simulación de psicopatologías a peritos nacionales y extranjeros en psicología y psiquiatría forense. No obstante es necesario el conocimiento y la experiencia en la psicopatología clínica, profundizando en los signos de simulación tanto generales como específicos para cada cuadro diagnóstico, de tal manera que el dictamen sea más preciso.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Además se considera pertinente enfatizar la investigación de simulación de algunas psicopatologìas específicas que, según se detectó a través de esta revisión, pueden tener mayor probabilidad de ser simuladas como algunos trastornos de la personalidad, por ejemplo la de tipo antisocial, la cleptomanía, la piromanía, los trastornos por ansiedad y por estrés agudo.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;">Con base en estos signos se puede generar un protocolo de evaluación para todos los casos en que se sospeche de simulación.</span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Se sugiere que siempre la evaluación sea realizada por dos peritos, de manera independiente, incluyendo psicólogos y psiquiatras. Adicionalmente sería útil que se unificaran los conocimientos de los peritos colombianos, para que evalúen con los mismos criterios, que cada caso fuera evaluado por dos peritos, recurrir a otras fuentes de información como allegados del imputado. Se aconseja siempre el uso de al menos una de las pruebas ya sean clínicas, neuropsicológicas, o pruebas específicas de simulación en el medio forense y pruebas bioquímicas, las cuales es necesario validar para la población colombiana.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"><span style="font-family: Arial;">Es importante que la valoración del psicólogo o psiquiatra forense se realice tempranamente, teniendo en cuenta que cualquier psicopatología puede ser simulada y mientras más tiempo pase entre la detención y el proceso de evaluación por parte de peritos, el sindicado tendrá mayor posibilidad de refinar su simulación y por ende dificultar su detección</span></span><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">.</span></span></span></p>
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #663300;"><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Si el campo de la psicología forense busca generar datos, sería importante no sólo conocer la clase y la frecuencia de los tests usados en evaluaciones forenses, sino también conocer las opiniones de un grupo experto, respecto a la importancia de tales tests en tipos específicos de evaluaciones, además sería importante examinar las opiniones y modelos de uso entre psiquiatras forenses y psicólogos forenses colombianos, ya que los objetivos de las evaluaciones son las mismas para ambas disciplinas. De esta manera sería de gran utilidad que el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses Nacional levantara estadísticas específicas de la prevalencia e incidencia de simulación en Colombia, para conocer la realidad de ésta problemática, puesto que es muy poca la información que se posee de la misma.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Para finalizar, se cree que es importante incluir éste tema en la especialidad de psiquiatría forense y crear un postgrado en psicología forense en Colombia que también lo contemple, y permita profundizar en ésta área a quienes lo deseen, dando así la oportunidad de formar profesionales en psicología forense competentes a nivel nacional e internacional, dirigiendo esfuerzos a la investigación en éste y otros temas relacionados.</span></p>
<p></span></p>
<p align="JUSTIFY">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica;"><strong></p>
<p align="CENTER"><span style="font-family: Arial; color: #000000;">Referencias bibliográficas</span></p>
<p></strong></span></p>
<p align="CENTER">
<p><span style="font-family: Arial, Helvetica; color: #000000;"></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">American Academy of Psychiatry and the Law. (1996). <em>The Insanity Defense.</em> APA, ONAIR Public Information. Disponible en: comments or questions.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Bartol, C. (1.999) <em>Criminal behavior: A psychosocial approach.</em> New Jersey: Prentice Hall Ed.5</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Borum, R y Grisso, T. (1995). Psichological test use in criminal forensic evaluations: <em>Professional psychology research and practice,</em> 26 (5), 465-473</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Borum, R y Grisso, T. (1996). Establishing standards for criminal forensic reports: an empirical analysis: <em>Bull and academy psychiatry law</em>, 24 (3), 297-317</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Clemente, M. (1995). <em>Fundamentos de la psicología jurídica.</em> Madrid: Pirámide</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Colombia (2.001) <em>Código Penal</em>. Bogotá: Legis</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Delgado, S., Esbec, E. y Pulido, F. (1.994). <em>Psiquiatría Legal y Forense</em>. Madrid: Colex</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">González, J. (1991). Simulación y psicología clínico – forense. <em>Revista de Medicina legal de Costa Rica,</em> 8 (2), 39-43.</span></p>
<p align="JUSTIFY"><span style="font-family: Arial;">Iruarrizaga, I. (1999) El Papel Profesional del Neuropsicólogo en el Ámbito Forense. <em>Anuario de psicología jurídica,</em> 133-143</span></p>
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