Factores Psicológicos y Sociales Asociados a la Violencia Intrafamiliar a través del Ciclo Vital en Sindicados y/o Condenados por este delito en la Cárcel de Facatativa

 

 

Carolina Álvarez Gutiérrez

Margarita María Arias García

Victoria Eugenia Espinel Ceballos

PALABRAS CLAVES

 

Comportamiento Agresivo ( 55770); Interacción Social (55770); Psicología Social ( 41760); Psicología (41760); Violencia Familiar( 19294); Facilitación Social ( 19010); Relaciones Familiares (19250); Familia ( 19300).

 

SUJETOS

 

Los participantes de esta investigación corresponde a un grupo de cinco (5) internos que se encuentran recluídos en la Cárcel de Facatativá, seleccionados intencionalmente de un grupo asignado por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, compuesto por los internos e internas recluidos allí. Las características específicas de los sujetos utilizadas para éste estudio fueron: el ser todos mayores de edad, ser sindicados y/o condenados por el delito de violencia intrafamiliar y que se encuentren recluidos en la cárcel de Facatativá.

 

SINTESIS

 

El objetivo de la investigación fue identificar factores psicológicos y sociales asociados a la violencia intrafamiliar a través del ciclo vital en adultos sindicados y/o condenados por este delito en la cárcel de Facatativá.

 

EL instrumento utilizado para la recolección de los datos fue la entrevista semi-estructurada.

 

FUENTES

 

Se consultaron 39 fuentes.

 

METODOLOGÍA

 

La investigación es de tipo cualitativo, se uso como diseño de ésta la historia de vida y como instrumento para recolectar la información la entrevista semi-estructurada. Dicha información se codificó y organizó de una manera específica a través de categorías, subcategorías y tendencias, facilitando la descripción y el análisis de la información.

 

ANÁLISIS DE RESULTADOS

 

Los resultados obtenidos al establecer la relación categoría - tendencia con los objetivos fueron los siguientes: En cuanto a las manifestaciones de violencia intrafamiliar, las más graves, es decir, las que han generado la sindicalización del agresor corresponde a la inasistencia alimentaría y el acceso carnal, en estos dos últimos casos a un no se ha determinado la responsabilidad sobre los hechos. Sin embargo, estos comportamientos se han visto acompañados de otras expresiones tales como insultos, golpes, violencia sexual, promiscuidad y engaños, que a su vez generan repertorios de apoyo, como por ejemplo, chantaje, amenazas, habituación, impotencia y dependencia, que favorecen los déficit comunicativos en la resolución de problemas, aspectos que se vislumbran en la relación disfuncional de pareja. En cuanto a las expresiones cuando la acción recae sobre los hijos se presentan dos aspectos importantes, si es hijastro, es mas frecuente el uso de violencia física (golpe), si por el contrario es su hijo la manifestación se representa en violencia sexual, insultos, descuidos, amenaza producida por su estricto estilo de disciplina.

 

En cuanto a los factores psicológicos asociados a los patrones de violencia intrafamiliar, los estereotipos machistas aunados a las ideas patológicas se convierten en factores precipitantes del comportamiento, en este mismo nivel también se encuentra la percepción inadecuada de la realidad.

Por otro lado, respecto a los factores sociales se demuestra un claro déficit de habilidades de comunicación que a su vez genera déficit en la resolución de problemas, circunstancias que han sido aprendidas a través de sus familias patenas disfuncionales, en lo referente a los factores sociales, a pesar, de la situación económica difícil de dos de los actores se reporta la preocupación por satisfacer las necesidades básicas, a pesar de presentar problemas de hacinamiento por la amplitud de la familia.

 

CONCLUSIONES

 

La investigación tuvo como objetivo general identificar los factores psicológicos y sociales asociados a la violencia intrafamiliar, a través del ciclo vital en adultos sindicados y condenados por este delito, los supuestos a través de los cuales jira la investigación corresponden a que la violencia intrafamiliar es generada por raíces socioculturales, por una condición ancestral de aprendizaje en la resolución de conflicto y por las características psicosociales de los individuos.

 

Al respecto es primordial establecer que la familia este espacio social se convierte en el lugar propicio para manejar el poder que conecta al individuo con el mundo que lo rodea, sin embargo dicha conexión depende fundamentalmente del estilo funcional de la pareja. En este orden de ideas el factor comunicación se podría denominar como de vital importancia en la presentación de comportamientos violentos, es así, como el estilo persuasivo predomina, circunstancia que se ejemplifica a través de los insultos, amenazas y chantajes generados al interior del grupo familiar, como mecanismos para cambiar la actitud y conducta de los más cercanos.

 

Por otra parte, el manejo del poder al interior del núcleo familiar es un aspecto tan o más importante que la comunicación, reflejo de esta afirmación lo constituyen las diferentes manifestaciones de agresividad utilizadas como una estrategia para establecer quien y en que momento se tiene el poder.

 

Es importante resaltar que tanto la víctima como el victimario, visualizan e interpretan el comportamiento del otro como el deseo de sometimiento de la contra parte, generándose comportamientos violentos. Lo anterior demuestra la reiteratividad de la conducta, situación producida por las relaciones inequitativas e injustas entre los miembros del grupo familiar, al respecto, es importante mencionar que los actores sociales se reconvierten en víctimas del maltrató infantil por otros significantes, denominados padrastro o madrastras, donde obviamente las relaciones inequitativas son mayores, por la relación afectiva del otro significante con algún miembro de la familia.

 

Es primordial establecer que la víctima, mediante su comportamiento y estilo de resolución de conflictos se puede convertir en facilitadora o propiciadora de la agresión, como sucede en el caso de la historia de vida

 

Esto no implica el desarrollo de una tolerancia, sino que por el contrario ejemplifica el déficit comunicacional que posee como primer caso para la resolución del conflicto lo que genera o dispara, lo que se denomina el ciclo de violencia.

 

De otra parte es importante mencionar cuales son los factores que facilitan el asumir los roles de la pareja penal (víctima, victimario), encontrándose en primer lugar la promiscuidad y por ende la generación de relaciones alternas al grupo familiar, como uno de los factores de mayor peso.

 

A nivel de hogar los bajos ingresos y los problemas laborales, se reconocen como predisponentes, debido a la inestabilidad de los trabajos y a los escasos recursos económicos. De igual forma se logra establecer que a mayor arraigo de autoritarismo las consecuencias superan el maltrato físico llegando a niveles insospechados de violencia intrafamiliar, a tal punto que generan la apertura de un proceso legal.

 

En cuanto a los factores comunitarios es importante establecer que éstos refuerzan continuamente el aprendizaje observacional llevado dentro del entorno familiar. En este orden de ideas la transgresión de normas y el refuerzo obtenido por este grupo de iguales constituye el elemento central para mantener los comportamientos violentos o desviados. Teniendo en cuenta lo mencionado anteriormente se puede establecer la manera como se legitima y normaliza la violencia como una estrategia de solución de problemas, es así, como en cada episodio las actitudes, sentimientos y comportamientos que manifiestan la violencia se convierten en el primer repertorio a usar en caso de que se dirija una acción directa sobre el sujeto. La violencia intrafamiliar tiene una función cíclica, que a su vez mantiene e incrementa el tipo de comportamiento presentado.

 

En cuanto al aspecto social la investigación plantea que los sujetos violentos son personas que en la calle adoptan conductas adecuadas; en este mismo orden de ideas, se diferencia de los violentos en general, quienes utilizan la violencia como una forma aceptable de solucionar cualquier tipo de problemas.

 

En cuanto al perfil de los sujetos objeto de estudio, se puede establecer que un maltratador es una persona con algunos déficit en el proceso de socialización producto de los escasos modelos adecuados que tuvo a su alrededor, de igual forma suelen ser poco asertivos con una disminución de su auto estima que se visualiza en el transcurso de la presentación de la violencia intrafamiliar, en cuanto a su estilo cognitivo, las creencias equivocas y distorsionadas es una constante en los casos registrados, aunque los tópicos varié en la distorsión se convierte en un común denominador del agresor.