EL MÉTODO RORSCHACH COMO INSTRUMENTO DE EVALUACIÓN FORENSE

 

YANETH SAADE GAMBOA

 

INTRODUCCIÓN

 

El método Rorschach no es frecuentemente utilizado en el área forense en Venezuela y en la mayoría de los países latinoamericanos. Se le considera una "prueba proyectiva muy subjetiva" en su interpretación o se le concibe como un instrumento de evaluación con un marcado enfoque psicoanalítico. Sin embargo hoy en día el Rorschach cuenta con un respaldo estadístico importante y pruebas de validez y confiabilidad que lo han fortalecido. Incluso está siendo empleado en diferentes países como instrumento de evaluación forense con importantes resultados.

 

Cuando Rorschach realizó su trabajo con las manchas de tinta, lo hizo con la idea de que los resultados fueran interpretados en función de los procesos perceptivos subyacentes. Su técnica se basaba en el supuesto de que existe una relación muy estrecha entre la percepción y la personalidad. Según Exner (1994), Rorschach hizo un esfuerzo por evitar el contenido, ocupándose más de las características cuantitativas que reflejan los factores estructurales de la personalidad.

 

Exner (1994) plantea que el Rorschach es una prueba psicológica de la que se puede obtener una gran cantidad de información, que es adecuada para establecer un diagnóstico, un plan de tratamiento y un pronóstico, y que su mayor fuerza radica en su capacidad para describir las características psicológicas del sujeto.

 

Para Weiner (1994), el Rorschach no mide cuanta personalidad tiene el sujeto, sino que es un método para generar datos que ayuden a describir su patrón general de funcionamiento psicológico. De acuerdo con este autor, los datos del Rorschach pueden ser interpretados desde distintas perspectivas teóricas, pero la teoría no es necesaria para explicar la utilidad del método. El considerar el Rorschach como un método promueve el uso exhaustivo de los datos disponibles, tanto de tipo perceptual como de contenido, para hacerse una idea comprensible de la estructura y la dinámica del funcionamiento psicológico individual y grupal. El Rorschach proporciona una medida y una descripción de varios aspectos del funcionamiento de la personalidad.

 

Mucho se ha debatido acerca de si el Rorschach es o no es un test proyectivo. La consideración del Rorschach como un test implica la idea de que es útil sólo para comprender la manera como esta organizada la personalidad, mientras que el emplear el Rorschach como un método permite una aproximación más amplia que puede abarcar tantas áreas de análisis como lo permita la amplitud de la teoría y del estudioso que se enfrenta a las respuestas al Rorschach.

 

Así mismo se plantea el hecho de que la situación frente al Rorschach representa una muestra de la conducta del sujeto, siendo la conducta manifiesta de las personas un reflejo de la organización cognoscitiva y del mundo emocional interno.

 

El Rorschach es entonces definido, según esta corriente de pensamiento, como una tarea cognitivo-perceptual a través de la cual el sujeto organiza un conjunto de imágenes ambiguas e indeterminadas en función de su patrón general de percepción y cognición del campo de estímulos.

 

Las percepciones de un individuo pueden estar predeterminadas por aspectos genéticos, propios de la especie, que facilita un determinado tipo de comportamiento y tal vez hasta una manera de incorporarlo. Sin embargo la respuesta del ambiente es importante en la organización y sentido que se le da a esas percepciones.

 

Basándonos en estas premisas este trabajo pretende entonces demostrar la utilidad del Método Rorschach como instrumento de evaluación en el ejercicio de la Psicología Jurídica y Forense en Latinoamérica.

 

Analizando en primer lugar el por qué del uso del método Rorschach como instrumento de evaluación. En segundo lugar, estudiando las ventajas del análisis de las respuestas del individuo a través del sistema comprehensivo de Exner. En tercer lugar presentando los estudios sobre niveles de confiabilidad y validez alcanzados por los últimos desarrollos teóricos y aplicados en el uso del Método Rorschach. En cuarto lugar haciendo énfasis en los datos normativos locales obtenidos en diferentes países incluyendo Venezuela, y por ultimo presentando investigaciones y aplicaciones del método Rorschach para la evaluación forense realizadas en países como Estados Unidos y Canadá, así como las formas de integración del Rorschach con otros instrumentos de evaluación, como el PCL-R que enriquecen y optimizan el proceso de peritaje.

 

¿POR QUE EL RORSCHACH?

 

El Test de Rorschach, creado por Hermann Rorschach en 1921, ha sido y continúa siendo uno de los instrumentos de evaluación psicológica más controversiales en el uso contemporáneo de las pruebas psicológicas.

 

Inicialmente fue clasificado como prueba proyectiva. Su utilidad se asumió sustentándose en la capacidad de las diez manchas de tinta que lo conforman, para funcionar como evidentes y fascinantes estímulos al inconsciente del sujeto evaluado. El evaluador estaría entonces en capacidad de conocer los dinamismos inconscientes subyacentes a la personalidad del sujeto evaluado. A través del mecanismo de defensa denominado proyección, el sujeto emitiría en sus respuestas contenidos inconscientes que facilitarían la re-construcción de su mundo psíquico interior en sus capas más profundas.

 

Así, durante décadas el Test de Rorschach fue aplicado, codificado e interpretado según esquemas propuestos por diferentes autores (Piotrowski, Beck, Rapaport. Klopfer, etc.). No obstante su inicial popularidad, su utilidad fue cuestionada incrementalmente. Los sistemas diferían en parámetros de aplicación, codificación e interpretación al punto que se imposibilitaba la generalización de los resultados de las investigaciones. (Trull y Phares, 2003). Los diferentes autores no coincidían en diagnósticos, pronósticos o indicadores. El Test de Rorschach cayó en desuso y su aplicación pasó a constituir una actividad casi esotérica.

 

El origen de estas dificultades y de esta especie de tragedia metodológica radica en la concepción básica del creador del Test de Rorschach. Hermann Rorschach no enfatizó sobre la utilidad proyectiva de sus láminas. Ni sobre su capacidad para elicitar contenidos inconscientes de la mente del sujeto que se enfrenta a la mancha de tinta. El Rorschach fue concebido originalmente como una tarea cognitivo-perceptual. Lo que hoy en día puede definirse como una situación de Solución de Problemas. Una vez que el enfoque sobre la aplicación, codificación e interpretación del Rorschach fue vinculado nuevamente a su concepción original, se comenzaron a comprender y más aún, a evidenciar, su utilidad clínica e incluso forense.

 

El empleo del Rorschach como herramienta de evaluación psicológica alcanzó sus más importantes niveles de sistematización, una vez construido y desarrollado por Exner el Sistema Comprehensivo para la aplicación, codificación e interpretación de las respuestas al Rorschach.

 

En un estudio realizado entre miembros de la División de Psicología de la APA, el Rorschach apareció en primer lugar como respuesta a la pregunta sobre cuáles pruebas les aconsejarían a los estudiantes recién graduados que aprendieran y/o perfeccionaran para su práctica clínica (Cohen y Swerdlik, 2001). Se trata de la prueba psicológica enseñada con mayor frecuencia en los programas de psicología clínica (Watkins, Campbell Y Manus, 1990) y es la mayormente utilizada en la práctica clínica profesional en EUA (Craig, 1990).

 

Igualmente, el Rorschach se emplea de forma regular en el área forense (Piotrowski, 1996b, 1996c) y es ampliamente aceptada en los tribunales de los Estados Unidos de América (Meloy, Hansen y Weiner 1997; Weiner, Exner y Sciara, 1996). No obstante, el Rorschach mantiene también un grupo importante de críticos y detractores que constantemente intentan probar la necesidad de eliminarlo como herramienta de evaluación psicológica.

 

Muy ilustrativa es la frase de Weiner (1997) al valorar la posición del Rorschach una vez alcanzados los 75 años de su creación:

 

"Usada en forma difundida y muy valorada por psicólogos clínicos e investigadores en muchos países del mundo, a pesar de su fama parece no haber recibido aún el respeto académico que merece y puede esperarse que disfrutará algún día" (p.17).

 

El Sistema Comprehensivo.

 

A través del Sistema Comprehensivo (SCE), propuesto por Exner (1991, 1994) se pretende abordar de manera sistemática y detallada la perspectiva cognitivista sobre el Rorschach. Esto es, el Rorschach es un instrumento de evaluación psicológica que permite comprender básicamente el estilo general del funcionamiento cognitivo-conductual del sujeto evaluado.

 

El SCE esta construido sobre tres argumentos centrales: a) El Rorschach como tarea cognitivo-perceptual, b) la solidez estadístico-paramétrica (validez y confiabilidad) de los criterios de aplicación, codificación e interpretación y, c) el uso de datos normativos como criterios de referencia (baremos) poblacionales para la comprensión adecuada de los indicadores e índices generados cuantitativamente a partir de la aplicación del Rorschach (Exner, 1991).

 

El SCE concibe al Rorschach como una tarea de resolución de problemas, enfatizando sobre la necesidad del sujeto de codificar un estímulo determinado (mancha de tinta), clasificar la imagen codificada dentro de posibles respuestas, revisar de nuevo las respuestas para descartar las inusuales, ordenarlas para seleccionar y dar la respuesta final (Willock, 1992).

 

Según la teoría cognitivo-perceptual, cada lámina del Rorschach constituye una situación de solución de problemas ante la cual la persona responde como lo hace ante otras situaciones en su vida, revelando de esa manera su(s) estilo(s) general de funcionamiento cognitivo-conductual. Desde este punto de vista, la situación de respuesta ante las láminas del Rorschach involucra procesos de atención, percepción, memoria, toma de decisiones, análisis lógico y, eventualmente, procesos inconscientes que se evidencian como resultado proyectivo de la tarea.

 

A través de múltiples investigaciones, entre las cuales se incluye la conducción de un muestreo nacional en los EUA para obtener una base de datos normativos para adultos (Exner, 1978) y niños (Exner & Weiner, 1982), logra estandarizar las instrucciones del método y unificarlo en un solo sistema con parámetros claros y comunicables en términos de aplicación, codificación e interpretación de las respuestas emitidas ante las láminas del Rorschach. El soporte estadístico para la aplicación, codificación e interpretación del Rorschach adquiere importancia central como una vía para desarrollar un método de obtención de información suficientemente valido y confiable como para ser utilizado no sólo en diagnóstico sino en planificación de tratamiento. (Exner, 1994).

 

Algunos autores argumentan que, antes del desarrollo del SCE y su empleo extendido por psicólogos clínicos e investigadores, la solidez psicométrica del Rorschach recibía valoraciones contradictorias. Se plantea que el SCE brindó uniformidad al uso del Rorschach, y por tanto facilitó la comparación de manzanas con manzanas (ó murciélagos con murciélagos) entre diferentes estudios e investigaciones. (Cohen y Swerdlik, 2001). Así, el Sistema Comprehensivo es actualmente considerado como el esquema mayormente utilizado para la aplicación, codificación e interpretación de las respuestas al Rorschach (Piotrowski, 1996a) y se ha convertido en el sistema mayormente enseñado (Hilsenroth y Handler, 1995) en programas de psicología clínica en EUA.

 

El Método Rorschach.

 

Como complemento y ulterior desarrollo del enfoque del SCE sobre el Rorschach surge la idea de Weiner (1994) de concebir al Rorschach no ya como un Test Proyectivo sino como un método (Rorschach Inkblot Method = RIM) para generar datos sobre el estilo de funcionamiento del sujeto evaluado.

 

En términos psicométricos el Rorschach no mide cuanta personalidad tiene el sujeto, sino que es un método para generar datos que ayuden a describir su patrón general de funcionamiento psicológico. Los datos obtenidos a través del RIM pueden ser interpretados desde distintas perspectivas teóricas, pero la teoría no es necesaria para explicar la utilidad del método.

 

Considerar el Rorschach como un método promueve el uso exhaustivo de los datos disponibles, tanto de tipo perceptual como de contenido, para hacerse una idea comprehensiva de la estructura y la dinámica del funcionamiento psicológico individual y grupal. El Rorschach proporciona una medida y una descripción de varios aspectos del funcionamiento de la personalidad del individuo en situaciones de solución de problemas y la cotidianidad implica múltiples situaciones de este tipo.

 

Validez y Confiabilidad.

 

La discusión sobre la validez y/o confiabilidad de la información obtenida a través de la aplicación, codificación e interpretación de las respuestas emitidas por un sujeto ante las láminas del Rorschach se mantiene hoy en día entre quienes presentan evidencias sobre la validez y los altos niveles de confiabilidad de los resultados obtenidos a través del Rorschach y aquellos que presentan evidencias sobre lo contrario. Se trata de un enfrentamiento entre expertos que pareciera llegar, algunas veces, a nivel de verdadera confrontación. En este entorno, los elementos teóricos e incluso estadísticos parecen pasar a un segundo plano o se convierten en argumentos para la diatriba personalizada. Es el caso de un artículo publicado por Meyer (2000) en el cual plantea lo siguiente:

 

"el artículo de Wood et al también contiene varias afirmaciones inexactas y desviantes. Lo más preocupante, hay razones para creer que Wood et al sabían que algunas de sus aseveraciones eran incorrectas y desviantes aún antes de que enviaran su articulo para que fuese considerada su publicación" (p.47).

 

Y más adelante:

 

"Debido a sus múltiples deficiencias, el articulo de Wood et al. (1999b) no proporciona ninguna guía esclarecedora. Aquellos que desean tener una comprensión balanceada sobre las fortalezas y limitaciones del Rorschach serían muy sabios considerando otras fuentes distintas" (p.78).

 

Lo que probablemente generó importantes niveles de confusión, al tiempo que retardó y complicó los esfuerzos para demostrar la confiabilidad y validez del Rorschach fue la existencia de varios enfoques generales y sistemas de aplicación, codificación e interpretación de las respuestas al Rorschach. (Trull y Phares, 2003).

 

Es por esto que los problemas acerca de la validez y la confiabilidad del Método Rorschach requieren también de un enfoque muy específico. No se trata de la validez y/o confiabilidad de las láminas del Rorschach, sino de la validez y/o confiabilidad del sistema de aplicación, codificación e interpretación de las respuestas ante el Rorschach.

 

En este trabajo, se trata de la validez y la confiabilidad del Sistema Comprehensivo elaborado por Exner (SCE). Cuando Exner emprende el desarrollo del SCE su programa incluyó los siguientes puntos centrales:

seleccionar y sistematizar las variables de base empírica más sólida seleccionar los indicadores de mayor relevancia clínica sistematizar el esquema y los elementos de codificación, descartando aquellos códigos con niveles inferiores a 0.85 en la correlación de fiabilidad interjueces incorporar criterios de interpretación cuya validez se sustentase en investigaciones de alta minuciosidad metodológica.

 

Sobre esta base, el Sistema Comprehensivo (SCE) busca incorporar e integrar lo mejor del Rorschach (Ephraim, 1996).

 

Diferentes estudios han demostrado la validez convergente entre los resultados obtenidos a través del SCE y los resultados obtenidos a través del MMPI-2 (Meyer, Riethmiller, Brooks, Benoit y Handler, 2000) así como entre los resultados obtenidos a través del SCE y el Neo-FFI (Neo-Five Factor Inventory) (Greenwald, 1999).

 

También se ha demostrado la validez de los resultados obtenidos del SCE para evaluar y discriminar cambios afectivos y/o cognitivos (Wenar Y Curtis, 1991). Igualmente se han comprobado la validez y la confiabilidad de las variables que miden agresión en el Rorschach (Baity y Hilsenroth, 1999).

 

Por otra parte, en el ámbito de la Psicología familiar y/o de pareja, se ha demostrado la validez predictiva del Rorschach en el análisis estructural de la conducta social (Blake, Humphrey y Feldman (1994).

 

El trabajo más interesante en la revisión de la literatura se encuentra en la página web de un grupo de padres organizados en EUA para invalidar la aplicación del Rorschach como instrumento determinante en juicios por custodia de los hijos. En este trabajo, cuyo objetivo central es destacar el mal uso de las pruebas psicológicas en el ámbito forense (Underwager y Wakefield, 1992), se plantea lo siguiente:

 

"Pocos evaluadores que utilizan el Rorschach reconocen sus limitaciones. Si el Rorschach es usado, sus limitaciones deberían ser claramente presentadas a menos que se utilice el Sistema Comprehensivo de Exner. Y entonces, es necesario decir que se está codificando según el Sistema Comprehensivo de Exner." (p.6).

 

Y más adelante:

 

"No existe ningún basamento empírico para la validez del Rorschach, excepto cuando se utiliza el sistema de Exner" (p.6).

 

Sin embargo, al comentar sobre el tema de validez y confiabilidad, el propio Exner (1995) concluye que algunas de las puntuaciones del SCE desafían el axioma según el cual una medida no puede ser válida si no es también confiable. Sobre esta prueba no es posible aplicar el método dos mitades o el de medidas repetidas, toda vez que las propias características psicométricas del Rorschach no lo permiten. No obstante, usando el SCE, McDowell y Acklin (1996) al hacer pruebas de confiabilidad interjueces en la administración del Rorschach, reportaron un porcentaje promedio de acuerdo de un 87%. Igualmente, Meyer, Hilsenroth, Baxter, Exner, Fowler, Pers y Resnick (2002) en un estudio meta-analítico realizando correlaciones interclase observaron que la media y la mediana de los coeficientes interjuez oscilaban entre .90 y .92, para 164 variables del sumario estructural obtenido a través del SCE, para 219 protocolos de Rorschach codificados de manera independiente. Adicionalmente de las 164 variables examinadas en esta investigación, 156 de ellas (95%) cumplieron con los criterios de excelente confiabilidad sobre la base del método de correlación interclase.

 

Por otra parte, Hunsley y Bailey (2001) si bien plantean la necesidad de realizar evaluaciones conductuales para brindarle fortaleza a los criterios de validez estudiados para el SCE, refieren que los resultados hasta ahora obtenidos a través de investigaciones tipo meta-analisis parecen indicar que los valores generales de validez obtenidos para el Rorschach y el MMPI están en el mismo rango, aún cuando la media ponderada es mayor para el MMPI (.37) que para el Rorschach (.26).

 

Con esto, el empleo del SCE en la aplicación, codificación e interpretación de las respuestas emitidas ante el Rorschach, se ha convertido en la mejor manera de obtener información válida y confiable sobre su estilo general de funcionamiento cognitivo-conductual de la persona evaluada.

 

Simulación (malingering) y Deseabilidad Social.

 

Paralelamente a la problemática planteada sobre la validez y la confiabilidad de los resultados obtenidos a través del SCE como esquema de aplicación, codificación e interpretación de las respuestas al Rorschach, se observa una ventaja adicional en esta prueba en torno a la posibilidad del sujeto de falsear resultados y favorecer su evaluación produciendo respuestas acordes con la deseabilidad social. El Método Rorschach presenta ventajas específicas respecto a las pruebas de auto-reporte, en tanto este tipo de pruebas objetivas, presentan preguntas ante las cuales el evaluado puede comprender con facilidad cuál es la respuesta más ajustada a la deseabilidad social y/o a los parámetros de moralidad y convencionalidad culturalmente relevantes. Con esto el sujeto evaluado tiene mayor oportunidad de favorecer su desempeño en términos susceptibles de alterar, a su favor, los resultados de la prueba (Viglione, Fals-Stewart y Moxham, 1995).

 

Ante una lámina del Rorschach no existen respuestas correctas o incorrectas. Cada mancha de tinta constituye un estímulo inestructurado y ambiguo, que deja muy pocas pistas para el sujeto en cuanto a lo que debe o no debe responder.

 

Diversas investigaciones han demostrado que la posibilidad de simular cuadros psiquiátricos en el Rorschach es detectable por resultados obtenidos en base a diversas variables estructurales del SCE. En un estudio en el cual fueron comparados los resultados obtenidos por 40 sujetos no-pacientes (estudiantes) y 20 veteranos de Vietnam con Trastorno por estrés post-traumático (PSTD), se demostró que los sujetos entrenados para simular este trastorno, fueron capaces de generar puntajes similares a los obtenidos por los veteranos de Vietnam. No obstante, sus respuestas fueron más dramáticas, menos complicadas, con menor restricción emocional e indicaban un deterioro exagerado de la prueba de realidad, en comparación con los sujetos realmente afectados por el PSTD (Frueh y Kinder, 1994).

 

Estudios como el de Perry y Kinder (1990) han demostrado que un sujeto psicopático puede "vencer" al Rorschach, es decir, falsear respuestas, manipularlo y/o hacer más favorable su evaluación con este método cuando limita y reduce suficientemente el número de respuestas de su protocolo.

 

Datos Normativos.

 

A partir de la década de los ’90, el Método Rorschach comienza a ser ampliamente empleado en diversos ámbitos de investigación: clínica, transcultural, forense, etc. Los estudios normativos y transculturales se multiplican en tres continentes y se obtienen datos para Argentina (Sanz, 1999), Bélgica (Mormont, 1999), Dinamarca (Ivanouw, 1999), España (Vives, 1996; Campo, 1999), Finlandia (Mattlar, 1999), Francia (Andronikoff-Sanglade, 1999), Italia (Rossi, Mellano y Magro, 1996; Genovese, 1999), Japón (Harada, 1996; Nakamura, 1999), Perú (Raez, 1999), Portugal (Silva, Novo Y Prazeres, 1996; Pires, 1999; Silva, 1999), Túnez (Bagbag, 1999) y Venezuela (Ephraim, Riquelme y Occupati, 1992; Ephraim, Riquelme y Occupati, 1996; Meza Y Occupati, 1996; Riquelme, Hernández, Hernández y Murciano, 1996; Riquelme y Da Ruos, 1999).

 

Los resultados obtenidos confirman la solidez estadística de los parámetros de aplicación y codificación, obteniéndose altos niveles de confiabilidad interjueces (>80%) para el 94% de las variables estructurales del SCE en los distintos países en los cuales se condujeron los estudios para la normalización del SCE. (Erdberg, Shaffer, Exner y Meyer, 1999). Por otra parte todos estos datos normativos obtenidos en muestreos entre sujetos no-pacientes se convierten en muestras referenciales (baremos) que favorecen la interpretación adecuada de los resultados obtenidos a través del SCE, en términos del entorno sociocultural específico del sujeto evaluado.

 

En estos estudios normativos se observan también claros indicadores sobre los efectos que las diferencias transculturales e intraculturales tienen sobre los parámetros de interpretación. Lejos de suponer una debilidad para el Sistema Comprehensivo o para el mismo Método Rorschach, estas diferencias transculturales confirman su utilidad como estimulo cognitivo-perceptual para describir los procesos psicológicos (percepción, actitudes, conducta, etc.) particulares de un individuo, en el marco de su entorno sociocultural específico. Los datos normativos obtenidos en diferentes países le confieren al Método Rorschach un sólido parámetro poblacional sobre la base del cual interpretar los índices e indicadores cuantitativos obtenidos a partir del SCE.

 

Como complemento a las variables estructurales del SCE, surgen igualmente en la década de los años ’90 un conjunto de variables de contenido que, sobre la base de criterios estadístico-normativos brindan elementos de interpretación adicionales para completar la interpretación de los resultados obtenidos a través del método Rorschach.

 

Los estudios normativos utilizando las variables estructurales del SCE, así como variables de contenido sistematizadas en escalas y sub-escalas brindan un especial soporte científico y estadístico como muestras de referencia (baremos referenciales) al inicio del uso intensivo del Método Rorschach en procesos legales y forenses en países como Estados Unidos y Canadá. (Gacono y Meloy, 1994).

 

El uso forense del Método Rorschach

 

Diversas investigaciones han presentado información relevante sobre la utilidad del Rorschach en distintas áreas de aplicación de la psicología forense. Saunders (1991) plantea que diversos indicadores observados en el Rorschach de pacientes con trastorno borderline de la personalidad reflejan síntomas asociados al abuso sexual crónico y síndromes relacionados con experiencias traumáticas complejas.

 

Kaser-Boyd (1993) empleó el Rorschach para evaluar el funcionamiento psicológico de 28 mujeres golpeadas por sus esposos que habían asesinado a su pareja abusiva. Los protocolos de Rorschach presentaron indicadores similares a los observados entre veteranos militares diagnosticados con PSTD (Swanson, Blount y Bruno, 1990). Igualmente señala la presencia de indicadores presentes en evaluaciones forenses de mujeres golpeadas y abusadas.

 

Pantle, Ebner y Hynan (1994) presentan resultados que sustentan la utilidad del Rorschach en la evaluación de la impulsividad en el ámbito clínico y/o forense. Bridges, Wilson y Gacono (1998) evaluaron a 60 convictos diagnosticados según el DSM-IV como Pedofílicos (pedophilia) y al compararlos con otros 60 convictos sin historia de "ofensa" sexual (apareados por edad, sexo, nivel educativo y raza) encontraron cuatro indicadores con diferencias significativas entre los grupos: a) ansiedad y sensación de desamparo, b) introspección dolorosa, c) percepción distorsionada de los otros y, e) necesidades primitivas de dependencia.

 

Por otra parte, Goldfinger, Amdur y Liberzon (1998) también detectaron diferencias significativas en indicadores sobre experiencias traumáticas en los protocolos de Rorschach de veteranos diagnosticados con PSTD, al compararlos con protocolos de combatientes no diagnosticados con PSTD y sujetos no combatientes.

 

Ornduff, Centeno y Kelsey (1999) detectaron puntajes significativamente mayores para la relación entre respuestas de movimiento cooperativo (COP) y movimiento agresivo (AG) entre niñas víctimas de abuso sexual al ser comparadas con niñas sin record de abuso.

 

Leavitt (2000) detectó una reducción de la presencia de respuestas de textura (T) entre pacientes que siempre han recordado eventos traumáticos de tipo sexual ocurridos en la infancia. Este patrón se observa también entre sujetos que han recuperado los recuerdos sobre este tipo de eventos traumáticos ocurridos en la niñez y no fue observado entre pacientes diagnosticados con PSTD que han sufrido eventos sexuales traumáticos durante la edad adulta.

 

Loving y Russell (2000) encontraron diferencias significativas para dos variables del SCE (respuestas personalizadas y textura) entre tres grupos de adolescentes con diversos niveles de psicopatía, establecidos según los criterios de la PCL-R. Por su parte, Holaday (2000) detectó diferencias significativas entre un grupo de 35 niños y adolescentes con PSTD y 35 niños y adolescentes con Trastorno Oposicionista y Desafiante (ODD) al ser comparados con la muestra normativa presentada por Exner y Weiner (1982) para el SCE.

 

Finalmente, Kamphuis, Kugeares y Finn (2000) detectaron diferencias significativas para algunas variables del SCE al comparar a tres grupos de sujetos en función de la presencia y la severidad del abuso sexual padecido.

 

Si bien el uso del Método Rorschach sobre la base del SCE se ha extendido en EUA y Canadá, en el resto del continente americano su uso es muy restringido e incluso marginal, respecto a las pruebas de auto-reporte y perfiles de personalidad. Adicionalmente el uso forense reportado en países como Brasil (Morana, 1999) y Argentina (Gravenhorst, 1999), no implican el uso del SCE como marco referencial, ni el empleo de muestras normativas locales como baremo referencial para la interpretación de los datos obtenidos. Con esto, los planteamientos sobre los problemas de validez y confiabilidad adquieren particular relevancia y debilitan la posición del Rorschach en estos países. No obstante el desarrollo del Método Rorschach, sobre la base del SCE, ha avanzado suficientemente en EUA como para ser claramente aceptado en el ámbito forense y judicial.

 

En 1994, los autores Gacono y Meloy editan un libro que constituye la recopilación de un conjunto de estudios realizados en el marco de la evaluación y el peritaje forense en el estado de Texas vinculado particularmente a la psicopatía como entidad nosológica y su manifestación en la conducta delictiva. En este trabajo queda demostrada la utilidad del Método Rorschach para obtener información que, por una parte complementa a la aplicación de instrumentos como la PCL-R desarrollada por Hare, y por otra parte genera indicadores válidos y confiables sobre la personalidad agresiva y psicopática en el marco de la evaluación forense en las cárceles y juzgados del estado de Texas.

 

En el año 2000, Gacono publica un segundo trabajo en el cual expone los diversos usos del Método Rorschach como instrumento de evaluación forense, explicando además su utilidad específica en su ámbito de trabajo al integrar la PCL-R (Psychopathy Checklist-Revised) con el Método Rorschach, aplicado, codificado e interpretado según el SCE:

 

"La administración de la PCL-R proporciona un método estandarizado para cuantificar y organizar las actitudes y comportamientos observables. A través del puntaje obtenido al registrar los resultados de la PCL-R, el clínico es capaz de formular un diagnostico axial (DSM-IV; American Psychiatric Association, 1994) y gana una primera comprensión del estilo caracterial primario del sujeto con Trastorno Antisocial de la Personalidad" (p.442).

 

Y más adelante:

 

"El Rorschach agrega y refina las hipótesis generadas por los resultados obtenidos de la PCL-R. El Rorschach proporciona información sobre estrategias de solución de problemas y estilo de respuesta, procesamiento, prueba de realidad, ajuste perceptual y convencionalidad, control y tolerancia al estrés, niveles de emocionalidad, auto-percepción, recursos de afrontamiento, deseo por cercanía afectiva así como interés interpersonal, madurez y expectativas. Los ítems de la PCL-R cuantifican las actitudes observables y los comportamientos documentados, mientras el Rorschach se correlaciona con ellos. La PCL-R y el Rorschach evalúan dimensiones de personalidad, distintas pero complementarias" (p.442).

 

Al referirse específicamente a la evaluación de psicopatía a través del Rorschach Gacono (2000) plantea que mediante una serie de estudios se ha logrado validar el uso del Rorschach como un instrumento suficientemente sensible para discriminar entre sujetos psicopáticos y sujeto no-psicopáticos. Señala que los criminales psicopáticos presentarán más respuestas de especularidad narcisista, trastornos en límites y relaciones de objeto primitivas que criminales no-psicopáticos. Finalmente afirma que los evaluadores deberían prestar particular atención a la creciente base de datos de muestras forenses a las cuales se les ha aplicado el Rorschach, manteniendo presente las diferencias encontradas en los índices del Sistema Comprehensivo cuando ha sido comparados con los resultados obtenidos por Exner (1978) en su muestra normativa de adultos no-pacientes.

 

Un trabajo publicado en la revista anual de la Sociedad Internacional de Rorschach (Ephraim, 2002) sobre la evaluación del trauma en individuos sobrevivientes de tortura y violencia de Estado, evidencia la utilidad forense del Método Rorschach. Los materiales presentados por el autor se derivan de la evaluación forense de individuos sobrevivientes de tortura, aplicantes para obtener el estatus de refugiado en Canadá. El autor señala como una de sus anotaciones de cierre que:

 

"… el Método Rorschach parece particularmente apropiado para evaluar el amplio rango de funciones psicológicas afectadas por el trauma."

 

Sobre la base de estos planteamientos se hace evidente, a todas luces no sólo la aplicabilidad del Rorschach en el ámbito forense sino su importancia en la posibilidad de obtener información socio-culturalmente relevante para diagnosticar, pronosticar y ejecutar peritajes sobre la base de un instrumento válido y confiable.

 

CONCLUSIONES

 

Mucho se ha escrito e investigado desde que Herman Rorschach publicara en 1921 el Psicodiagnóstico, con la idea de que los resultados fueran interpretados en función de los procesos perceptivos subyacentes.

 

Numerosos autores de diversas tendencias han intentado dar explicaciones del método y su utilidad. Sin embargo esta pluralidad ha sido en definitiva una de las mayores debilidades a la que el método Rorschach se ha tenido que enfrentar, sumado también a los numerosos detractores que todavía hoy en día critican y dirigen sus esfuerzos a excluir el Rorschach no solo de la práctica forense si no de la práctica de la psicología en general.

 

No es hasta finales del siglo pasado, que con una base estadísticamente consistente surge el Sistema Comprehensivo de Exner, incentivando una serie de estudios normativos para diferentes países tanto europeos como latinoamericanos, con pruebas de validez y confiabilidad que lo han fortalecido.

 

Es así que se plantea al Rorschach como un método para generar datos que ayuda a describir el patrón general de funcionamiento psicológico del sujeto. Según la teoría cognitivo-perceptual, cada lámina del Rorschach constituye una situación de solución de problemas ante la cual la persona responde como lo hace ante otras situaciones en su vida, revelando de esa manera su(s) estilo(s) general de funcionamiento cognitivo-conductual.

 

Desde este punto de vista, la situación de respuesta ante las láminas del Rorschach involucra procesos de atención, percepción, memoria, toma de decisiones, análisis lógico y, eventualmente, procesos inconscientes que se evidencian como resultado proyectivo de la tarea. La situación frente al Rorschach representa una muestra de la conducta del sujeto, siendo la conducta manifiesta de las personas un reflejo de la organización cognitiva y del mundo emocional interno.

 

Teniendo entonces una base estadísticamente confiable y válida, datos normativos que permiten establecer parámetros y muestras referenciales, estudios que demuestran la validez del método Rorschach en la practica forense y su integración con otros instrumentos generalmente aceptados y empleados en peritajes psicológicos de diversa índole, se puede concluir que las principales ventajas del uso del Método Rorschach en el ámbito de la Psicología Jurídica y/o Forense en Latinoamérica pueden resumirse en cinco elementos esenciales:

 

Existencia de un sistema de aplicación, codificación en interpretación con suficiente solidez psicométrica, con demostrada validez (incluye validez convergente con MMPI) y confiabilidad, así como con parámetros estadísticos referenciales (datos normativos).

 

Demostrada utilidad forense del Sistema Comprehensivo en países como EUA y Canadá en evaluación de Psicopatía, Abuso Sexual, Agresión, Impulsividad, Trauma, PSTD, etc.

 

Existencia de estudios normativos (baremos referenciales) para varios países de Latinoamérica desarrollados sobre la base del Sistema Comprehensivo.

 

Demostrada efectividad de la integración de los resultados obtenidos a través del SCE con pruebas "objetivas", tales como la PCL-R.

 

Demostrada ventaja sobre pruebas de auto-reporte en cuanto a la posibilidad de falsear, manipular o hacer más favorables los resultados sobre la base de la deseabilidad social y/o el conocimiento de patrones socio-culturalmente aceptables.

 

Referencias

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