VIABILIDAD DE LA APLICACIÓN EN COLOMBIA DE LAS TÉCNICAS PSICOLÓGICAS: EL POLÍGRAFO, EL ANÁLISIS DEL ESTRÉS DE LA VOZ, EL ANÁLISIS DE CONTENIDO BASADO EN CRITERIOS, LA HIPNOSIS Y LA ENTREVISTA ASISTIDA CON DROGAS; PARA EVALUAR LA CREDIBILIDAD DEL TESTIMONIO

 

Angela Tapias

Andrea Avendaño

Ana Maria Fuentes

Jenny Zaldua.

 

Esta investigación constituye un estudio de tipo documental, en el que se realizó una revisión de la literatura acerca de las técnicas psicológicas que permiten evaluar la credibilidad del testimonio, con el fin de determinar la viabilidad jurídica y psicológica para la aplicación de éstas técnicas en Colombia. De acuerdo a los estudios e investigaciones encontrados con respeto a cada una de éstas, se pudo concluir que el Polígrafo, el Análisis del estrés de la voz y el Análisis de contenido basado en criterios, tienen mayor viabilidad con respecto a las otras técnicas revisadas, puesto que cuentan con un mayor respaldo científico y viabilidad legal; a diferencia de otras técnicas como el uso de la entrevista asistida con drogas y la hipnosis, estas quedan descartadas porque presentan pocos estudios científicos, y hallazgos contradictorios, además éstas incurren en las causales de inhabilidad para testimoniar. Las técnicas, Indicadores Conductuales y control de realidad, aunque no fueron analizadas a profundidad, por no abundar la literatura e investigaciones respecto a ellas, éstas no encuentran impedimento desde la norma jurídica para ser usadas, pero su viabilidad se dificulta debido a que no cuentan con un sistema de medición para registrar y analizar cada una de las variables o claves de engaño que proponen.

 

Palabras Claves: Credibilidad del testimonio, psicología del testimonio, testimonio, pruebas judiciales, peritaje psicológico, psicología forense, Polígrafo, Análisis de contenido basado en Criterios, Análisis del estrés de la voz, Hipnosis, Entrevista asistida con drogas, Indicadores conductuales,

 

Contextualización histórica y conceptual del testimonio

 

El fin máximo dentro de todo proceso judicial, es la búsqueda de la verdad, para lo cuál se requiere de la reconstrucción de los hechos a través del testimonio, ya que a través de ésta se pretende establecer hechos y con base en dichos hechos tomar las acciones judiciales correspondientes. Sin embargo dentro del contexto judicial se ha puesto en tela de juicio la credibilidad del testimonio.

 

Desde hace siglos se ha tratado de determinar la credibilidad del testimonio a través de diversos métodos, por ejemplo, hace 3.000 años los chinos decidían sobre la honestidad del testigo haciéndolo masticar polvos de arroz, para posteriormente escupirlos. Si el polvo de arroz estaba seco quedaba probado que el testigo había mentido; si por el contrario lo escupía húmedo, se daba por hecho que había dicho la verdad. Mientras que los Israelitas sometían al sospechoso al "Llamado Juicio de Dios". El testigo debía tocar una barra de hierro al rojo vivo con la punta de la lengua, si se quemaba era prueba de que estaba mintiendo; si por el contrario aparecía sin daño, probaba su sinceridad. En la base de todos los procedimientos estaba la misma idea, cuando un testigo mentía el miedo a ser descubierto provocaba que las glándulas salívales redujeran su actividad. (Alonso-Quecuty, 1997)

 

De igual manera hace aproximadamente 2.000 años los abogados utilizaron el sentido común, la introspección y las anécdotas para practicar la ley. Posteriormente se empezó a estudiar la conducta humana para identificar los patrones de comportamiento que intervenían en las conductas delictivas. Siendo estudiado también, el testimonio psicológico, el cual se ha utilizado durante décadas en el sistema judicial, y solo hasta finales de los años 80s el uso del testimonio estaba limitado a la sanidad mental, al crecimiento psicológico y a determinantes de la conducta delictiva (Westfall, 1996 citado por Morales y Fernández, 1999).

 

El estudio del testimonio se enmarcó dentro de lo que se conoce como psicología del testimonio, que puede definirse como la aplicación de las teorías psicológicas al estudio de las variables que inciden en el proceso declaratorio (Clemente, 1997).

 

Dentro de los 6 medios de prueba existentes se encuentran la confesión, el peritaje, la inspección, los indicios, los documentos y el testimonio. El testimonio es uno de los medios de prueba más frecuentes, y de mayor relevancia puesto que través de este se puede obtener directamente lo más importante, que es la verdad, el hombre es quien la percibe y la relata, lo cual fundamenta la credibilidad genérica de toda prueba personal y del testimonio en particular, por lo tanto el testimonio se ha consagrado como el medio probatorio más importante porque tiene como órgano central al hombre. De allí la importancia de la psicología del testimonio. (Malatesta, citado por Parra, 1992).

 

A través de éste medio de prueba se puede llevar a cabo el estudio de la declaración de testigos, y su credibilidad. La víctima como el testigo, hacen frente al problema de su credibilidad, se duda de su testimonio precisamente, cuando el delito se produce en situaciones de intimidad en las cuales no hay otros testigos y no produce secuelas físicas observables, o porque simplemente se duda del testimonio, puesto que la actitud de las personas es muy variada, como sus motivos, por lo tanto, según Rogers (sf), citado por Hernández, (2002) estos sujetos pueden dar diferentes tipos o estilos de declaraciones.

 

De igual forma el testimonio depende de la memoria, por lo tanto este ha sido el aspecto más estudiado desde la psicología del testimonio, es un proceso determinante en la calidad de la declaración de un testigo presencial, en él influyen ciertas variables, de las cuales es importante que se tenga conocimiento para determinar la calidad de una declaración.

 

De acuerdo con Wells (1978), citado por Manzanero, (1997) hay factores del suceso y factores del testigo que pueden incidir en el recuerdo. Dentro de los primeros se encuentran las condiciones físicas, la duración del incidente, información extraña, el tipo de delito, e.t.c. Dentro del segundo se encuentra la edad, el género, el desarrollo evolutivo y el estrés del testigo o declarante que puede afectar de manera importante la capacidad de memoria, y la capacidad de expresión. De igual manera las variables relativas a la demora o tiempo que ha transcurrido desde que tuvo lugar el suceso relatado y el número de veces que se le haya preguntado a la persona por el hecho, son importantes a la hora de realizar la declaración, este último tiene graves consecuencias, puesto que cada vez que se recuerda un suceso, la huella de memoria que lo representa se reconstruye, lo que implica que con cada recuperación los recuerdos se van transformando mediante la incorporación de nuevos datos y la reinterpretación de los ya existentes. Con cada pregunta se proporciona un conocimiento que incorporará a la memoria y el relato del suceso, perderá la espontaneidad que se esperaría de un relato sobre algo real adquiriendo características que podrían decirse propias de un relato fabricado.

 

Además de estos factores existen otros, como las variables del entrevistador, las preguntas o entrevista como tal y las condiciones físicas en las que se realiza la entrevista; todos estos factores inciden de una u otra forma en la calidad y credibilidad del relato. Donde la credibilidad constituye el elemento esencial para determinar el valor del testimonio, y para ello se requeriría de un examen básicamente psicológico del testigo y del contenido de la declaración. (Amador, Botero, M. y Col, 2002).

 

En el examen psicológico de la declaración, como del testigo se ha tenido en cuenta los siguientes aspectos: (Alonso – Quecuty, 1997).

 

a. Las condiciones físicas del testigo

b. Sus condiciones psicológicas (las generales y las propias del momento de la percepción)

c. Su personalidad (Sexo, edad, profesión, cultura, patrimonio , e.t.c)

d. Su moralidad (Antecedentes, condiciones sociales, educación)

e. Contenido del testimonio: forma de respuestas, estado de ánimo, uniformidad, precisión, lenguaje utilizado.

 

Teniendo en cuenta estas variables es como se han abierto líneas de investigación que intentan determinar las claves de engaño presentes, cuando un sujeto miente. Un área, es el estudio de los cambios fisiológicos coexistente con la mentira, y la segunda es la investigación de los cambios corporales, movimientos, tonos de voz, expresión facial, entre otras (Yuille, 1998 citado por Alonso – Quecuty, 1997).

 

Desde estas áreas de investigación se han creado y estudiado las técnicas psicológicas que permitan evaluar la credibilidad del testimonio: el polígrafo, el análisis del estrés de la voz, y el análisis de contenido basado en criterios; las cuales emiten un concepto acerca de la confiabilidad de la declaración. Otras como la hipnosis y la entrevista asistida con drogas asumen por sí solas que la persona puede recordar situaciones o detalles que han ocurrido, pero que la persona ha olvidado debido al malestar emocional que le ha causado la situación; y finalmente existen otras técnicas como el control de realidad que permite discriminar entre recuerdos primariamente derivados de sucesos internos, de aquellos derivados de sucesos externos; y los indicadores conductuales, que determina si es probable que la persona examinada este diciendo la verdad o no, al cumplir ciertos criterios no verbales asociados a la mentira. Esta última no cuenta con un gran respaldo, se dice que no permite discernir entre una persona con conducta engañosa y una persona honesta, debido a que personas que simulan o crean la mentira pueden aprender a controlar y manejar sus expresiones tanto corporales y faciales, siendo coherentes con la mentira que están diciendo.

Estas técnicas para evaluar la credibilidad del testimonio, se describirán a continuación.

 

Técnicas psicológicas para evaluar la credibilidad del testimonio.

 

El Polígrafo

 

El polígrafo es un instrumento científico ultrasensible y de gran precisión, capaz de registrar de forma continua y simultanea en un gráfico las variaciones fisiológicas que se producen en el organismo de un individuo estimulado psicológicamente mediante determinadas preguntas. (White, 2001).

 

Está científicamente comprobado que cuando una persona miente se producen en su organismo, a través del sistema nervioso autónomo, reacciones fisiológicas y emocionales espontáneas de intensidad variable, la presión sanguínea, el ritmo cardíaco, la respiración y la conductancia de la piel se ven alteradas. (Novoa, 2002)

 

El polígrafo registra la presión sanguínea y el ritmo del pulso del sujeto. Para esta medición se coloca una banda en el brazo, y se transmite al instrumento por una banda, a través de un tubo de goma. Esto se conoce como Cardioestigmografo. El Neumógrafo mide y registra la inspiración, expiración del sujeto, y los cambios que puedan ocurrir en ellos durante el examen. Para ello se coloca una banda que rodea el tórax y el abdomen, que comunican los movimientos al instrumento registrador. El Galvonómetro, mide y registra las señales eléctricas del cuerpo y el cambio en la transpiración. Se registra a través de sensores colocados en los dedos de la mano del sujeto examinado. (Novoa, 2002)

 

El polígrafo registra estas tres reacciones fisiológicas, las cuales ocurren en respuesta a las emociones de miedo o en situaciones de conflicto, cuando hay miedo se produce en el organismo cambios automáticos que preparan al cuerpo para la pelea o la huida. Tales cambios son debidos al sistema simpático, éste prepara el cuerpo para la acción. Las reacciones de este sistema cubren una gran área, ya que esta formado por 22 centros nerviosos que envían mensajes a diferentes partes del cuerpo incluyendo los pulmones, las glándulas sudoríparas, el corazón y las arterias. El sistema simpático se activa rápidamente, pero es lento para que transcurran los efectos de una reacción (Mervis, 2002).

 

La administración de la prueba se realiza en cuatro fases: recolección de datos y preparación, entrevista pretest, administración de la prueba y una entrevista postest. (Mervis, 2002). En la primera fase o fase previa, se solicita información de carácter general sobre el examinado, y acerca del caso. En la entrevista pretest se busca establecer empatía o rapport con el examinado. El examinador construye el cuestionario y lo estudia junto con el examinado. En la tercera fase, el test, se procede a realizar las preguntas del cuestionario registrando sus reacciones fisiológicas ante cada pregunta. La última fase se realiza cuando se requiere observar la consistencia de los datos obtenidos. Se realiza de nuevo el test, pero las preguntas se cambian de orden.

 

Las reacciones fisiológicas de la persona son mostradas en gráficos o mapas, dos o tres gráficos son necesarios para obtener una mayor exactitud en los resultados. (Saxe y Ben-shakar, 1999).

 

El cuestionario está compuesto por preguntas relacionadas con el incidente, llamadas preguntas relevantes y otras preguntas, llamadas control, que no están relacionadas con el evento. Con estas preguntas se puede establecer el nivel de reacción normal de la persona y así compararlo con la reacción ante las preguntas relevantes. (Novoa, 2002)

 

Existen diversas modalidades o test para la administración del polígrafo que permiten hacer esta comparación, las cuales están agrupadas en dos categorías. El Test del Engaño, el cual evalúa directamente si una persona esta mintiendo, y El Test de Información que determina el conocimiento o la participación de la persona en un suceso criminal. Cada una registra respuestas fisiológicas a preguntas con objeto de hacer inferencias sobre la participación o el conocimiento de una persona acerca de un hecho. (Raskin, 1994).

 

Las técnicas del test de engaño evalúan la credibilidad, preguntando al sujeto cuestiones directas sobre su participación o conocimiento acerca de un hecho o incidente, a través de las preguntas control o relevantes, estas últimas incluyen un aspecto central del incidente, pero no intentan evaluar directamente el estado mental del sujeto durante el incidente o la interpretación del significado de los eventos (Raskin, 1.994). Dentro de este técnica se encuentran los siguientes tests; el test de relevancia e irrelevancia, test de pregunta control, y el test de control de mentira directa.

 

La segunda categoría, el Test de información, que mide la intensidad de las respuestas fisiológicas ante las unidades de información específicas, para determinar si el sujeto tiene conocimiento directo de esa información. Dentro de esta categoría se encuentran los Test de tensión máxima y el Test de conocimiento oculto. Este último, cuenta con mayor respaldo y en ocasiones ha llegado a ser admitido en la corte por tener mejor fundamento teórico. (Bashore y Rapp, 1993).

 

El polígrafo en el momento es empleado en 68 países, 16 de América Latina, utilizado en agencias de seguridad, en selección de personal e investigaciones privadas; además es utilizado como prueba judicial, específicamente en Guatemala y Panamá. En Estados Unidos, el polígrafo se admite como prueba judicial mediante un acuerdo entre el fiscal y el defensor. (Friedman, 2003).

 

A pesar de ello el polígrafo ha recibido varias críticas, por ejemplo que no controla a los sujetos hiperactivos o hiporeactivos, que no muestran reacciones diferenciales a las preguntas relevantes, ni de control. Estas personas pueden ser diagnosticadas erróneamente como sinceras, cuando pueden estar mintiendo, lo que se conoce como los errores falsos positivos, o falsos negativos. (Saxe, y Ben-shakar, 1999).

 

Como también se ha dicho que no tiene un 100% de confiabilidad, sin embargo en respuesta a esto, se dice que ningún instrumento tiene ese nivel de confiabilidad, ni puede superar completamente los errores humanos. Sin embargo con la existencia del polígrafo computarizado se ha podido responder a esta critica, con este instrumento según Kircher y Raskin, (1988) se puede obtener un mayor nivel de confiabilidad, la computadora obtiene resultados con mayor consistencia y minuciosidad, lo cual resulta ser como un segundo examinador que observa las gráficas y las interpreta.

 

La técnica del polígrafo puede ser usada con seguridad, su uso no se encuentra restringido, no existe ninguna ley que regule o limite el uso y aplicación del polígrafo, se dice que mientras se respete la intimidad de la persona y que ésta, acepte libremente la aplicación de la prueba, mediante un consentimiento por escrito, no existe ningún obstáculo para su aplicación. Además está técnica cuenta con gran respaldo, puesto que existe una Asociación Americana del Polígrafo (APA) la cual confirma la validez y confiabilidad de ésta técnica. (Capps, 2002).

 

El Análisis del estrés de la voz

 

Está técnica supone que al realizar una declaración falsa se genera estrés en el individuo, el cual se manifiesta a través de alteraciones en la dicción. Por ende el objetivo de esta técnica es detectar niveles de engaño frente a situaciones específicas, para establecer factores de confiabilidad en términos de indicio de engaño, es decir declaración no confiable; y no indicio de engaño, es decir declaración confiable. (Posada, 2002).

 

La alteración en la dicción se puede explicar de acuerdo a lo siguiente. En situaciones de tensión, se genera una vasoconstricción en los músculos, incluyendo los cordones vocales, los cuales son principalmente tejido del músculo, estos se tensan y causan cambios inaudibles en la voz. A estos cambios se les llaman micro-temblores. (Novoa, 2002).

 

Estos micro-temblores son provocados específicamente por una cambio en el ciclo de vibración de la voz, causando que los componentes de la voz FM, (modulación de frecuencia) sean inaudibles o poco perceptibles para quienes lo escuchan. Los micro-temblores FM se presentan cuando los músculos se contraen, debido al aumento del nivel de tensión en el sujeto; el VSA interpreta los incrementos de estrés a parir de la perdida de los micro-temblores FM, asimismo, detecta el aumento de un rango de frecuencia de hasta 12 Hertz. Los rangos normales de estrés en la voz son interpretados como verdad y los anormales como mentira; así mismo puede indicar inseguridad, inexactitud, excitabilidad y probable mentira. (Novoa, 2002).

 

Acerca del procedimiento para aplicar la técnica, dice Hamilton, (1.998) que una vez que se determina que un sujeto debe ser evaluado a través de la prueba, el primer paso es escoger un momento o tiempo en el que el sujeto se encuentre en lo posible relajado. El examinador entrevistará al sujeto y a través de técnicas de interrogatorio intentará obtener una confesión. Si no se obtiene una confesión, entonces la prueba es administrada y la gráfica de sus respuestas será analizada y leída con el sujeto presente. Si se evidencia en el mapa, engaño se le mostrará al sujeto las áreas en las que se observa. Aquí se le pregunta al sujeto que le ocurrió, en algunos casos es necesario realizar la pregunta nuevamente, pero mejor redactada. Durante el tiempo de aplicación, el examinador no solo evalúa el mapa o gráfica de las respuestas, sino también las reacciones y las acciones del examinado.

 

Existe una versión computarizada de ésta técnica, que analiza y registra los microtemblores de una manera mas confiable; y que al igual que el polígrafo, es aplicado en procesos de selección de personal, como en la investigación interna de empleados, cuando se ven envueltos en algún ilícito. En Colombia, ha sido empleada por algunas de las fuerzas militares y en agencias de seguridad como Sicurex, pero hasta el momento no ha sido utilizada en el ámbito judicial. (Posada, 2002).

 

Está técnica no cuenta con suficiente literatura científica que demuestre su efectividad, validez y confiabilidad, sin embargo los pocos estudios encontrados están sustentos bajos un método científico, haciendo de sus resultados más confiables. Está técnica al igual que el polígrafo puede convertirse una herramienta útil para el contexto judicial, como para el contexto psicológico. Esta técnica sería un instrumento de prueba, que el psicólogo podría utilizar en su rol de perito; aunque sus resultados no sea concluyentes, en los que se pueda basar el juez para tomar una decisión. Sus resultados podrían correlacionarse con otras pruebas y así brindar mayor información al juez, acerca del hecho. Al igual que el polígrafo esta técnica no posee ningún tipo de limitación legal para que se utilizada, sin embargo se requiere de mayor investigación y divulgación para que ésta comience a ser usada.

 

El Análisis de Contenido Basado en Criterios (ACBC)

 

El Análisis de Contenido basado en criterios es una técnica que pretende evaluar la credibilidad del testimonio específico de un testigo basados en ciertos criterios de contenido o realidad (Steller y Koehnken, 1994). Fue creada en Alemania en diciembre de 1954, en el contexto de la reforma del sistema de administración de justicia alemana. En él se crearon tribunales especiales para los casos en que el agresor o la víctima fuera menor de edad, para entonces, 21 años. Por lo tanto es usada específicamente para evaluar la credibilidad de menores abusados sexualmente. (Garrido y Masip, 1998).

 

El ACBC esta basada en hipótesis originales de Undeutsch de 1967, las cuales sustentaban que la memoria de una experiencia actual difiere en contenido y calidad de los testimonios basados en inventos y fantasías. Esto se conoce como "la hipótesis Undeutsch" Koehnken (1989), citado por Steller, y Koehnken, (1994).

 

El análisis de contenido basado en criterios (ACBC) comprende los siguientes criterios de contenido, agrupados en cinco categorías, los cuales son una integración de los criterios listados por Undeutsch (1967), Arntzen (1970,1983), Szewezyk, (1973) y Dettenborn (1984), citados por Steller y Koehnken, 1994).

 

a. Características generales

 

Los criterios de esta categoría se refieren al testimonio completo, o la declaración tomada en su totalidad. Estos criterios valoran la coherencia y potencialidad informativa de la narración en su conjunto. (Lamb, Sternberg y Esplin, 1994, citado por Garrido y Masip, 1998). Comprende los siguientes criterios: 1. Estructura Lógica, 2. Elaboración inestructurada, 3. Cantidad de detalles

 

b. Contenidos específicos

 

En está categoría se evalúan las partes específicas del testimonio en cuanto a la presencia o fuerza de ciertos tipos de descripciones (Steller, y Koehnken, 1994). Los criterios que hacen parte de esta categoría son los siguientes: 4. Engranaje Contextual, 5. Descripción de los detalles, 6.Reproduccion de la conversación, 7.Complicaciones inesperadas durante el incidente.

 

c. Peculiaridades del contenido

 

En esta categoría se incluyen las características de una declaración que aumenta su concreción y viveza, se trata concretamente de las características que aumentan la calidad del contenido, las cuales se pueden encontrar en distintas partes de la declaración. Los criterios de esta categoría son: 8. Detalles inusuales, 9. Detalles superfluos, 10. Incomprensión de detalles relatados con precisión, 11. Asociaciones externas relacionadas, 12. Relatos del estado mental subjetivo, 13. Atribución del estado mental del autor del delito.

 

d. Contenidos referentes a la motivación

 

Esta categoría reúne los criterios que permiten conocer los motivos por los cuales el testigo realiza la declaración. Aquí se trata de responder a la pregunta de sí el niño estaría dispuesto a inventar su declaración. El perito analiza los detalles de la declaración para definir la relación entre el testigo y el testimonio dado por el testigo. Los criterios son: 14. Correcciones espontáneas, 15. Admitir falta de memoria, 16. Planear dudas sobre el propio testimonio. 17. Admitir falta de memoria, 18. Perdón al autor del delito.

 

e. Elementos específicos de la ofensa

 

En esta categoría se comprenden las características que se relacionan específicamente con el crimen. Aquí los peritos deben tener conocimiento específico y experiencia respecto a las formas típicas en las que se cometen crímenes sexuales para poder tratar esta categoría de criterios de realidad. Esta comprende el último criterio 19. Detalles característicos de la ofensa.

 

Para evaluar la técnica, basta con determinar si están presentes o ausentes los criterios de contenido, o pueden puntuarse en cuanto a fuerza y grado en que aparecen en la declaración. La fuerza de intensidad se cuantifica entre 1 y 2, donde 1 es la presencia de las características del criterio y 2 la fuerte presencia de los componentes del criterio, cuantos más criterios y con más fuerza aparezcan más credibilidad se estimará la declaración del menor, aunque su ausencia no indica mentira, sino más bien indeterminación.; la ausencia completa de los componentes del criterio se cuantifica como cero. (Steller y Koehnken, 1994).

 

Sin embargo Tapias, Aguirre, Moncada y Torres (2001), recomienda usar solo dos categorías para cuantificar los criterios, ausencia y presencia, sin diferenciar entre 1 y 2 según la fuerza de intensidad de la misma. Puesto que en su estudio, en el que trataron de determinar la validez de criterio concurrente de la técnica ACBC, realizado en Bogotá, Colombia, encontraron cierta dificultad en la cuantificación de los criterios representando una fuente de error importante en la calificación, puesto que en el momento de cuantificar la presencia del criterio, resulta confuso distinguir entre uno y dos.

 

Para la aplicación de la técnica es necesario realizar una entrevista, la cual se divide en tres fases. En la primera fase se establece un rapport a través de la búsqueda de información general que permita determinar el desarrollo general del niño con respecto al nivel de lenguaje, expresiones, tono emocional, entre otros. En la segunda fase se busca obtener información acerca del delito, por lo tanto se le pide al menor que cuente en forma de relato libre, todo lo ocurrido. La tercera fase corresponde al cierre de la entrevista en el cual se le dan algunas recomendaciones que deben ser tomadas en cuenta para la translaboración del evento traumático. (Tapias, Aguirre, Moncada y Torres, 2001).

 

Se ha encontrado que la técnica ACBC con respecto a otras técnicas para evaluar credibilidad, es la única técnica que permite evaluar la credibilidad de un relato de una forma relativamente valida pues otras técnicas evalúan variables como el grado de ansiedad en los testigos, como ocurre en el polígrafo; o evalúan conductas no verbales o rasgos de personalidad que no se asocian con un delito sexual. (Manzanero, 1997).

Por ello está técnica es muy reconocida y utilizada con eficacia en diferentes países, como Asia, Occidente, Oriente, lo que demuestra su transculturalidad. Así mismo se han realizado estudios empíricos en varios países como Alemania, Canadá, Estados Unidos, Finlandia, Holanda, Israel, España y Colombia. Es utilizada especialmente en niños, pero estudios han demostrado que también se puede utilizar en adultos. (Parker, y Brown, , 2000)

 

Debido a las investigaciones realizadas acerca de la técnica y la utilización de ésta por más de treinta años se ha podido confiar en la validez de su utilización. Por lo tanto se puede afirmar que la aplicabilidad de la técnica ACBC constituye un gran apoyo para el sistema judicial, es una herramienta útil para el psicólogo forense, puesto que la evaluación del testimonio en menores de edad presuntas víctimas de abuso sexual, es de gran dificultad. Además, legalmente no se encuentra impedida, no existe ninguna ley que impida que el testimonio obtenido por medio de ésta, sea rechazado.

 

Hipnosis

 

La hipnosis es una técnica utilizada para ayudar a personas a recordar con más facilidad y evocar más recuerdos o detalles de una determinada situación de la que es difícil acordarse, o que olvidaron completamente; más que para determinar si un testimonio es confiable o poco confiable. De acuerdo con Loftus, (1993), para evocar los recuerdos se requiere de un evento discriminativo, que active en la memoria una serie de estímulos sensoriales precedentes que se van uniendo como si fuera un rompecabezas.

 

Esta técnica es utilizada con mayor frecuencia en el contexto clínico, odontólogos, trabajadores sociales, psicólogos, psiquiatras y ginecólogos, la usan de acuerdo a sus respectivas practicas profesionales con frecuencia, para disminuir el dolor, sin embargo se ha utilizado en investigaciones forenses para evaluar posibles amnesias en los criminales, y para obtener la declaración de testigos. (Pinizzotto, 1989).

 

El uso de la hipnosis en las investigaciones forenses comenzó en los años 50s, cuando intentó ser utilizada en la policía, se entrenaron policías en técnicas hipnóticas para fines de investigación, logrando el uso de esta en el departamento de Policía de los Angeles. (Arons, 1967 citado por Reiser, 1994 ).

 

En el contexto forense, la hipnosis busca evaluar si la amnesia alegada por la defensa en un proceso criminal o civil es simulada o real. Como también se busca estimular la memoria de testigos potenciales en casos criminales para que recuerden hechos legalmente relevantes. A diferencia de la práctica clínica, la hipnosis en este contexto es usualmente practicada por consultores contratados explícitamente para tal propósito. (Miller yLawrence, 1998)

 

La hipnosis se puede llevar a cabo en seis fases: (Reiser, 1994). En la fase de preinducción, los equipos de audio y vídeo deben estar preparados, se aplican los procedimientos de grabación audio o vídeo y se comentan las reacciones del sujeto. En la fase de inducción se implementan las técnicas de relajación, como la respiración profunda, relajación muscular y repetición de las instrucciones de relajarse. La siguiente fase es la de profundización en la que se ayuda al sujeto a alcanzar un nivel óptimo de confort y funcionamiento. En la fase de elicitación de información, se determina el recuerdo de la escena del crimen y los parámetros temporales. Luego de esta fase es posible llevar a cabo dos fases, la de sugestión posthipnótica, con el fin de aumentar la posibilidad del recuerdo posterior o para preparar cualquier sesión de hipnosis de seguimiento; y la fase de deshipnotización, para lograr que el sujeto se calme y vuelva a su estado normal.

 

La validez del testimonio obtenido a través de la hipnosis, está en duda, debido a que se ha encontrado que la hipnosis genera una distorsión en la declaración. Parece que el problema es el estado de conmoción del sujeto vivido durante el crimen, ya sea que éste haya sido espectador o estuviese implicado directamente con el acto; pues por lo general lo que se produce es un estado de shock que puede alterar el comportamiento real y psicológico de la persona. (Marquez, 2001).

 

También se ha encontrado que la hipnosis induce información post-suceso. Tiende a hacer que la gente genere recuerdos falsos. Las personas que los experimentan creen que son reales, cuando pueden ser recuerdos inducidos o producto de fantasías, por este motivo, las cortes han sido cautelosas con respecto a la admisibilidad del testimonio obtenido mediante hipnosis. (Pinizzotto, 1989).

 

Así mismo, se ha visto que durante la hipnosis es muy fácil simular o inventar información. Los testigos son capaces de mentir cuando están en trance, puesto que estos tienen motivos para hacerlos. Por lo tanto se debe tener gran cautela cuando se trate de determinar la veracidad o la confiabilidad de la declaración obtenida bajo ésta técnica (Miller, y Lawrence, 1.998).

 

Resulta aun más difícil determinar la credibilidad de una declaración, cuando no se tiene un sistema de verificación que permita asegurar que la persona esta realmente hipnotizada. Como no tener criterios que permiten saber si una persona esta mintiendo o aparentando que esta en trance. Estas constituyen serias limitaciones de la hipnosis.

 

En el ámbito legal se impide su admisibilidad, las leyes penales restringen el testimonio de un testigo o implicado cuando éste se ha obtenido bajo el efecto de la hipnosis, mientras que en el contexto clínico está técnica tiene mayor fuerza, a pesar de ser muy controversial. Por lo tanto, para que esta técnica pueda usarse se requiere de mayor conocimiento e investigación, que demuestre la confiabilidad, y por ende el rigor científico de esta técnica.

 

Entrevista Asistida con Drogas

 

Esta técnica consiste en usar ciertas sustancias como el amobarbital sódico, pentotal sódico, amital sódico, sodiopentathol, ácido lisérgico (LSD), e incluso éxtasis, con el fin de facilitar el recuerdo de una persona acerca de algún hecho ocurrido. (Rogers y Wettstein, 1998).

 

Según la teoría psicoanalítica, estas desinhiben al individuo de cualquier barrera moral, ética, dejando "indefenso" al yo para que responda a cualquier pregunta sin ningún tipo de restricciones. (García, 2003).

 

De está técnica se ha hablado desde principios de 1930, donde aparecieron casos en los que se utilizaba la droga amobarbital sódico, para tratar pacientes muy agitados y facilitar la elicitación de algún recuerdo. Según Lorenz en 1932, citado por Rogers y Wettstein, (1998) mencionó el uso de la entrevista asistida con barbitúricos para encontrar la verdad en investigaciones criminales.

 

El efecto de las drogas barbitúricas al ser introducidas al organismo por vía intravenosa comienza a ser transportados por la sangre hacia el cerebro, y luego a otras zonas del cuerpo. La mayor cantidad de droga se aloja en el cerebro, afectando las neuronas. Sin embargo la acción varía de acuerdo al tipo de droga, el tiempo de inoculación, la cantidad de droga inyectada, e.t.c. (Rogers, y Wettstern, 1.998)

 

La sustancia del amobarbital incita una suspensión transitoria de las funciones en general, hay desorientación, reflejos patológicos, parálisis parcial o ligera. Los estudios fisiológicos no están disponibles con respecto a los demás cambios corporales que puedan ocurrir. (Rogers, y Wettstern, 1.998).

 

Desde la teoría psicoanalítica se explica que la droga causaba dos efectos importantes. Primero se produce una regresión, en la cual el paciente se retrae a etapas tempranas de su desarrollo .y en el profesional se produce un vínculo muy particular con el paciente, este lo ve como una figura paternal. Por lo tanto el paciente entra en un estado de total dependencia hacia el profesional. (García, 2003).

 

Las entrevistas asistidas por drogas se han utilizado para diversos propósitos, como desordenes disociativos, postraumaticos, tratamiento de neurosis, diagnostico de psicosis orgánicas o funcionales, investigación de amnesia, y en detección de la mentira. (Kwentus, 1981, citado por Rogers, y Wettstern, 1.998).

 

Desde el punto de vista científico, para algunos, las drogas usadas son un medio inadecuado para obtener una confesión objetiva y que responda a la verdad, porque algunas personas pueden disimular la realidad aun bajo los efectos de esas drogas, o en ocasiones se puede llegar a manifestar como hechos consumados cosas que en realidad son deseos reprimidos o sueños fantásticos, que salen a la luz justamente debido al efecto de las drogas y que el individuo vive como reales. Muchos sujetos pueden ser hipersugestionables, y se puede llegar a crear memorias falsas en el sujeto, no distinguibles de otras memorias. (Rogers y Wettstern, 1.998)

 

Esta técnica no tiene mucha credibilidad en el contexto judicial a falta de datos que la avalen, muchos autores han rechazado el uso de entrevista con amorbabital para evocar recuerdos, sobre todo en casos de abuso sexual, por que es ineficaz y se corre el riesgo de inducir memorias falsas.

 

De acuerdo al enfoque científico de la psicología se considera que esta técnica es invalida científicamente para que sea utilizada en obtención de información de un hecho o situación que tenga implicaciones legales, y lo es aun más, mientras estudios e investigaciones demuestren que las variables que contribuyen a su baja validez y confiabilidad se puedan controlar, aminorando los problemas secundarios que ésta genera.

 

Mientras no exista un sistema o método que permita saber si la persona esta simulando o que permite diferenciar si la información es producto de fantasías o producto de los efectos alucinógenos de las drogas. La admisibilidad del testimonio obtenido a través se encuentra impedido legalmente, puesto que no se admite ningún testimonio bajos los efectos de alguna droga.

 

Discusión

 

De acuerdo a la revisión bibliográfica realizada con respecto a las técnicas psicológicas para evaluar la credibilidad del testimonio se pudo determinar que la hipnosis y la entrevista asistida con drogas son las menos aceptadas legalmente y psicológicamente, ya que éstas no cumplen con la rigurosidad científica que se exige para su utilización legal. Además, en los Art. 216 y 220 del Código de Procedimiento civil Colombiano, se establece la inadmisibilidad del testimonio y la confesión cuando éstos se han obtenidos bajo coacción física, bajo hipnosis, o bajo el efecto de drogas o en estado de embriaguez.

 

Con respecto a las técnicas Análisis de contenido basado en criterios, el Análisis del estrés de la voz y el Polígrafo, se puede concluir que son las técnicas más aceptadas y respaldadas científicamente, para usarse en el contexto legal Colombiano.

 

Desde el punto de vista psicológico se puede decir que estas técnicas son aceptables, puesto que cumplen con el principio de objetividad, permitiendo medir, cuantificar y sistematizar la conducta observable.

 

A pesar de las limitaciones que pueda poseer cada una de estas pruebas, en definitiva, constituyen instrumentos que pueden ser utilizadas en la actividad probatoria, puesto que permiten conocer o comprobar los hechos en un proceso; y como prueba, tiene como fin comprender los hechos, es decir todo lo que puede ser percibido y que pueda probarse.

 

Por lo tanto, como prueba debe ser usada o aplicada por alguien que sea experto en el tema, conozca las ventajas y desventajas que poseen. La aplicación de estas técnicas no puede ser realizada por cualquier persona, se considera que las personas más idóneas para aplicar estas técnicas son los psicólogos, puesto que son especialistas en el comportamiento. Además cuentan con un espacio normativo y procesal, que es a través del peritaje.

 

En la realización del peritaje se dice, que quien lo realice tiene derecho a utilizar todas las pruebas o técnicas que considere son relevantes para el conocimiento y comprobación del hecho, siempre y cuando expliquen el procedimiento y la confiabilidad de estos. El perito puede ser llamado a dar un testimonio técnico, desde su ciencia o conocimiento, ya que dará la opinión de determinado caso, soportando su teoría o concepto a partir de una serie de pruebas y técnicas psicológicas, que él habrá aplicado de acuerdo a las necesidades y conveniencias. Es a través de medio que el psicólogo tiene la oportunidad de utilizar las técnicas de análisis de credibilidad, aplicando la que considere la más apropiada.

 

Notoriamente, es a través de la prueba pericial que el psicólogo puede dar a conocer sus instrumentos psicológicos, demostrar su utilidad, aunque siendo consciente de las limitaciones que cada uno tiene.

 

La labor de aceptación de cada una de ellas no dependerá del psicólogo, sino del juez, quien evaluara el testimonio de acuerdo a las reglas de la sana crítica, es decir a la apreciación racional de la credibilidad, teniendo en cuenta también las condiciones personales y sociales del testigo, las condiciones del objeto a que se refiere el testimonio, las circunstancias en que se haya percibido y las circunstancias en que se rinda la declaración.

 

Además existe una ventaja y es que el uso de las pruebas no depende o no lo impide el sistema penal del país, el sistema mixto, donde prima la parte escrita más no la oral; sin embargo se tiene previsto que para el 2005 se cambie este sistema penal por el sistema penal acusatorio, con este cambio, primaría la parte oral únicamente, por lo que la prueba pericial sería muy destacada. No solo existirían peritos públicos sino que también privados, los cuales pueden ser llamados para dictaminar y rendir testimonio técnico de las contrapartes, convirtiéndose en una contienda de peritos, los cuales se valdrían de sus instrumentos para demostrar la verdad de los hechos, y es allí donde se da cabida a la utilización de las técnicas psicológicas.

 

Se puede concluir entonces, que la aplicación de las técnicas descritas en esta investigación, en especial el polígrafo, el análisis del estrés de la voz, y el análisis de contenido basado en criterios; puede llevarse a cabo por medio del peritaje psicológico, este constituye un espacio importante para la psicología en el ámbito jurídico, es a través de él que se puede aportar información que contribuya a la resolución de cualquier caso penal, al esclarecimiento de los hechos o al encuentro de la verdad, como también a la prevención de las conductas criminales, y en general cualquier aporte desde el punto de vista comportamental y mental, que facilite el desarrollo del proceso penal en nuestro país.

 

Por lo tanto se considera pertinente hacer una invitación a los psicólogos que están interesados e involucrados en el campo jurídico, a que investiguemos, y estudiemos más afondo estás técnicas, con el fin de que estas tenga un mayor auge en el ámbito legal y se pueda contribuir a la efectividad del sistema judicial.

 

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