ASI: ABUSO SEXUAL INFANTIL

DANIELA SALOME RAFFAELE

Introducción

En los próximos párrafos me dispongo a analizar el concepto de abuso sexual en la infancia, tomando algunos modelos teóricos de autores que en la actualidad son los más aceptados.

Intentaré  hacer una síntesis de cómo debería actuar el psicólogo clínico ante un caso de abuso sexual infantil, siempre teniendo en cuenta que no existe un modelo único para trabajarlo, primando que cada caso es particular y único.

Descripción general del Abuso Sexual Infantil

Si bien no existe una definición precisa sobre el abuso sexual infantil, debido a que es muy difícil desarrollar un concepto que pueda ser común a las distintas culturas, se podría definir entonces que el abuso sexual infantil (A.S.I.) es una forma de abuso físico y psicológico que consiste en la utilización de un niño, por parte de un adulto para satisfacer los deseos sexuales de este último. El mismo puede incluir distintas formas de acercamientos sexuales inadecuados: manoseos, caricias inapropiadas, exhibiciones obscenas, manipulación de los genitales del niño, manipulación de los genitales del agresor, penetración vaginal o anal, sexo oral, participación de niños en videos o fotografías pornográficas.

La Organización Mundial de la Salud (1986) define la situación de abuso sexual infantil cuando “un niño es víctima de un adulto, o de una persona evidentemente mayor que él, con fines de satisfacción sexual”.

 

Se debe tener presente, que el consentimiento a realizar dichas actividades para ser valido exige la posibilidad de comprender los alcances de tales acciones. Es importante resaltar que para que dicho consentimiento sea valido debe contarse con la suficiente maduración psíquica, y por lo tanto, resulta ajeno a las posibilidades de un niño.

Modelo Etiológico del Abuso Sexual Infantil

 

De entre todos los modelos etiológicos del abuso sexual infantil, el más aceptado es el modelo elaborado por David Finkelhor (1994),  en el cual se describen cuatro precondiciones para que el abuso se produzca, este planteamiento resulta aplicable a los distintos tipos de agresiones sexuales, es decir, permite describir tanto las agresiones extrafamiliares como las intrafamiliares.

1)    Motivación: se refiere a la motivación por parte del agresor para abusar sexualmente a un menor, debiendo existir, una congruencia emocional, es decir, que con ello se satisfagan sus necesidades emocionales; una excitación sexual, en el sentido de que un menor pasa a ser fuente de gratificación sexual; y un bloqueo respecto de otras fuentes de satisfacción sexual.

2)    Superación de las inhibiciones internas: un segundo paso consiste en la superación o no de las inhibiciones internas, de cómo el potencial abusador maneja aquellas normas y valores integrados en su desarrollo.

3)    Superación de las inhibiciones externas: este paso consiste en superar aquellos impedimentos externos que impiden, luego de tener una motivación y superadas las inhibiciones internas, llevar a cabo la acción sexualmente abusiva.

4)    Superación de la resistencia del niño: cada niño puede resistirse de distinta manera, y de un modo más o menos explícito, lo cual también está relacionado a las características de la situación abusiva (por ejemplo si el abusador es o no conocido, si previamente se entabló un lazo afectivo con él, o se instauraron dinámicas propias de los abusos, etc.).

El Modelo Traumatogénico de Finkelhor y Browne

El modelo traumatogénico propuesto por Finkelhor y Browne (1985)  de las agresiones sexuales infantiles propone cuatro factores que estarían a la base de la dinámica traumatogénica, es decir, del desarrollo de la sintomatología y desestructuración que sufren las víctimas de abuso sexual. Estos  autores sostienen que estas dinámicas no son únicas de las agresiones sexuales, pero la conjugación de las cuatro dinámicas en el abuso, es lo que hace único al trauma de éste tipo de agresiones, diferenciándolo de otros traumas, como por ejemplo el producido por la separación de los padres. Estás dinámicas alteran la orientación emocional y cognitiva del niño hacia el mundo, y crean una distorsión del autoconcepto, visión del mundo y capacidad afectiva. Cada una de las distintas dinámicas traumatogénicas se asocia con un conjunto de síntomas, aunque alguno de los síntomas puede deberse a dos o más de estas dinámicas. A continuación se describen las cuatro dinámicas traumatogénicas:

a)    Sexualización traumática: se refiere a un proceso en que la sexualidad del niño/a se conforma y desarrolla en forma inapropiada y disfuncional. Esta sexualización traumática puede ocurrir cuando el niño/a es repetidamente recompensado por la conducta sexual por el abusador, lo que es inapropiado para su nivel de desarrollo. El monto y tipo de sexualización traumática puede variar dramáticamente. En los casos en que el abusador intenta evocar la respuesta sexual del/la menor, por ejemplo, existe una mayor sexualización que en los casos en que el menor es usado por el agresor solo para masturbarse. El grado de conciencia que tengan las víctimas respecto de las implicaciones sexuales de la agresión se relaciona con la sexualización traumática, ya que los niños/as pequeños/as que no entienden estas implicancias resultaran menos traumatizados que aquellos que sí tienen este conocimiento. Los/as menores que han sido traumatizados sexualmente quedan con repertorios inadecuados de conducta sexual, con confusión y distorsión de sus autoconceptos sexuales, y con asociaciones emocionales inusuales de la actividad sexual. Como consecuencia de esta dinámica traumática en niños/as pequeños/as, se observa preocupaciones sexuales y conducta sexual repetitiva como la masturbación o juego sexual compulsivo. Algunas víctimas muestran conocimiento e interés inadecuado para su edad. Los adolescentes pueden ser agresivos y victimizar a pares o niños/as pequeños/as. Las víctimas de abuso sexual tienen un alto riesgo de entrar en la prostitución. Puede existir confusión de la identidad sexual y de las normas y estándares sexuales, por ejemplo los/as  menores que han recibido afecto por el trato sexual, pueden creer que esto es una vía normal para obtener afecto. También pueden asociarse connotaciones negativas al sexo, como apartamiento, miedo, rabia, sentimiento de indefensión, etc.

b)    Traición: esta dinámica deviene de cuando el niño/a descubre que alguien de quien su vida depende, le ha causado daño. Este/a menor puede llegar a comprender que la persona en quien confiaba lo ha traicionado a través de mentiras. Las víctimas infantiles pueden experimentar la traición no sólo en relación al agresor, sino también, en relación a otros miembros de la familia, los cuales no han podido o no han querido proteger al niño/a o no le han creído. El cambio de actitud después de la revelación, donde puede suceder que al niño/a no se le cree, o es culpado o aislado contribuye también a desarrollar la dinámica de la traición. Producto de esta dinámica traumatógenica el/la menor puede manifestar dolor y depresión por la pérdida de la figura en que confiaba. Estas víctimas sufren un fuerte desencantamiento y desilusión. Junto con esto se aprecia, una intensa necesidad de volver a ganar confianza y seguridad, lo que se manifiesta en la extrema dependencia de estos niños/as. Esta necesidad se aprecia en los adultos como un juicio dañado de la confiabilidad de la gente. La traición puede manifestarse como hostilidad y rabia, y como aislamiento y aversión a las relaciones interpersonales íntimas. Puede que – en especial los hombres- tengan dificultades para tener éxito en relaciones heterosexuales o matrimonios.

c)    Indefensión: se refiere a los procesos en que la voluntad, los deseos y sentido de eficacia del niño son contravenidos. Un tipo básico de indefensión ocurre cuando en el abuso sexual, el territorio y espacio corporal del/la menor son repetidamente invadidos contra la voluntad de éste/a. Ésta dinámica se ve exacerbada cuando existe coerción o manipulación. La indefensión es reforzada cuando la víctima ve que sus intentos por detener el abuso son frustrados. El que no se crea en su relato tras la revelación crea también un gran monto de indefensión. Una reacción a la indefensión es el miedo y la ansiedad, que reflejan la incapacidad de controlar eventos nocivos. Pueden existir pesadillas, fobias, hipervigilancia, conducta adhesiva y somatización. El miedo y la ansiedad pueden extenderse hasta la edad adulta. Otra clase de efectos se relacionan con empeoramiento del sentido de eficacia y de las habilidades. Puede ocurrir que al niño/a le sea difícil actuar sin la expectativa de ser revictimizado/a. El sentimiento de impotencia puede asociarse a desesperación, depresión e intentos de suicidio, a menudo observados en adolescentes y adultos. Puede expresarse también en problemas de aprendizaje, fugas y dificultades de empleo. Por último existe un gran riesgo real de ser revictimizado/a. Una tercera clase de efectos presenta relación con la inusual y disfuncional necesidad de controlar o dominar, lo que se observa particularmente en las víctimas masculinas asociado al rol de género socializado. Algunos comportamientos agresivos y delincuenciales pueden aparecer por el deseo de ser rudo, poderoso y de no tener miedo. Cuando estas víctimas llegan a ser matones o delincuentes, reeditan su propio abuso, con lo que obtienen un sentimiento de poder y dominación que atribuyen a sus propios agresores.

d)    Estigmatización: esta dinámica se refiere a las connotaciones negativas que le son transmitidas al niño/a, como maldad, vergüenza y culpa. Estas connotaciones pueden ser transmitidas directamente por el abusador, quien puede culpar a la víctima de la actividad, degradarla o traspasarle el sentimiento de culpa por la conducta. La presión que impone el agresor a la victima  por mantener el secreto, comunican poderosos mensajes de vergüenza y culpa. La estigmatización es reforzada por las actitudes que infiere u oye de las personas de la familia o comunidad. El guardar el secreto de haber sido víctima de abuso sexual puede incrementar el sentimiento del estigma, mientras que por el contrario, cuando los niños saben que su experiencia es compartida, por otros pares la estigmatización se ve aliviada. Las víctimas de la estigmatización se sienten a menudo aisladas, pueden adentrarse en el mundo de la droga o el alcohol, y pueden desarrollar actividades criminales o envolverse en la prostitución. También puede aparecer comportamiento autodestructivo e intentos de suicidio. La culpa y vergüenza aparecen como respuestas a la situación abusiva y a la acusación y reacciones negativas de otros en relación a este tema.  La baja autoestima y estigmatización son el resultado de la creencia equivocada de que se es el único que ha vivenciado una experiencia abusiva, y que los otros rechazarán a una persona que ha sido abusada.

 

 

 

 

 

Paciente víctima de abuso sexual infantil

 

Ejerciendo la práctica clínica debemos ser muy cuidadosos al encontrarnos frente a una sospecha de ASI.

En general los niños que denuncian un hecho de abuso sexual dicen la verdad y es poco probable que inventen detalles concretos.

Cada caso de abuso sexual es diferente, pudiendo ser de forma intrafamiliar o extrafamiliar, por ello mismo es menester indicar cuál ha sido el motivo por el que se sospecha de ASI, siendo de vital importancia registrar en forma clara y concreta los datos de filiación del paciente, del familiar o persona que ha llevado al niño/a a ser evaluado y los datos del supuesto agresor (en caso de que haya algún relato del niño o de su acompañante) y la forma por la cual el niño llegó a consulta.

Los motivos por el cual se puede llegar a sospechar de abuso son por relato del niño/a; por sospecha de un tercer de situación de ASI o por niño/a con sintomatología no específica y/ o indicadores de ASI.

Existen factores a tener presente al momento de la entrevista:

–       La entrevista no debe ser larga debido a que  los niños no pueden sostener la atención por períodos largos;

–       Es más importante escuchar y tener tacto al preguntar evitando el estilo interrogativo o confrontativo;

–       Aliviar la angustia del niño con un lenguaje acorde a su edad;

–       La entrevista debe ser tranquila tratando de establecer un excelente rapport con la victima que está contando el suceso;

–       Es necesaria la presencia de un adulto de confianza, en el caso de adolescentes darles la opción de elegir si quieren o no realizar la entrevista solos.

–       Se debe hacer un registro textual, amplio y minucioso del relato del niño/a con su vocabulario y sin interpretaciones por parte del profesional.

–       El profesional debe responder a las preguntas que le surjan a la víctima con total sinceridad.

–       Se debe realizar una evaluación del riesgo para la salud o vida del paciente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Conclusiones

 

Ante un caso de abuso sexual debemos tener en cuenta como profesionales de la salud mental, que dicho suceso deja profundos efectos en el aparato psíquico, movilizando ciertos mecanismos de defensa (disociación, represión, negación, etc.) y produciendo modificaciones en el psiquismo que interfieren en el normal desarrollo psicosexual del niño e inciden en el rendimiento integral.

Debemos ser muy cuidados al efectuar un análisis o un diagnostico y en como llevamos a cabo las sesiones con dicho paciente sobre todo para no revictimizarlo, también ante una sospecha debemos tener en cuenta hasta el más mínimo detalle. Se deberá trabajar interdisciplinariamente con un equipo de profesionales que se consideren necesarios (médicos, abogados, psiquiatras infantiles, etc.).

Por otra parte se deben tomar todas las entrevistas que se crean necesarias y administrar la batería de test que se considere conveniente, siempre estableciendo un buen vínculo de confianza con la víctima.

Se intentará la prevención y darle las herramientas necesarias para que el hecho no vuelva a ocurrir nunca más y se deberá  analizar minuciosamente el caso de re vincular con el agresor, solamente en caso de ser necesario esto último.

Por último y no menos importante, siempre ser objetivo ante un caso de ASI, no dejando que interfieran nuestras subjetividades desbaratando todo  nuestro trabajo ético y  profesional.

Bibliografía

  • Finkelhor, D. (1994). Abuso Sexual al Menor. México D.F.: Pax.
  • Finkelhor, D. & Browne, A. (1985) The traumatic impact of child abuse: A conceptualization. American Journal of  Orthopsychiatry, 530- 541.
  • Sarmiento, A.; Varela, O. (2005) La Psicología en el Campo Jurídico, Buenos Aires: ECUA.

50 Comments

  • Juan F. Cadena dice:

    Los traumas instaurados post abuso, determina la concepción de una personal distanciada de la media, el conocimiento o la experiencia sexual temprana puede generar conductas futuras que producen malestar en la persona.

  • Leonel Valencia dice:

    Buen trabajo, Finkelhor expone desde el modelo traumatogenico que algunos ninos victimas de ASI, no generan sintomatologia ya que el hecho no se percibe como algo nocivo y mostraria una serie de factores mas complejos a la atencion, lo que significaria que el menor fue expuesto a varias situaciones, tengo un concepto que vengo estructurado desde el rol pericial, se debe tener un diagnostico diferencial entre los comportamientos sexualizados por experimentacion, replicacion entre pares y observacion accidental de adultos y ser victima, tambien se debe validar el modelo de hipotesis alternativas de Raskin y Esplin descartando una falsa o un refuerzo negativo parental.

  • ULISES ZEPEDA dice:

    SIEMPRE LOS TEMAS QUE TOCAN ESTE AMBITO DE LA INTIMIDAD SEXUAL Y MAS DE LA INFNACIA ES MUY COMPLEJO POR LO QUE TODOS LOS APORTES EN TORNO A ESTE SON MUY BUENOS Y ADECUADOS FELICIDADES

  • Dr. Wilmer Ortega dice:

    En algunos profesionales de la salud, física y mental, saltan los prejuicios en un caso de ASI, por lo que en esos casos, así como es de mucha ayuda tratar al niño, también lo es si el profesional considera que no puede ser objetivo e imparcial y se retira del caso para referirlo a otra instancia. No olvidemos que el profesional de la salud es también un ser humano y es un ser humano que pudo haber vivido episodios de ASI, o tiene su particular manera de ver la vida y de justificar los hechos; por lo que se hace resaltante el autoconocimiento en el manejo de estos casos para que la actuación no sea reñida con la ética. Felicidades por el trabajo

  • Ana Carolina Torres G dice:

    Dra. DANIELA SALOME RAFFAELE la felicito por este gran aporte en la explicacion de los dos modelos, esencial para nuestra vida profesional. Lo destaco este articulo porque en mi vida profesional cuando estuve de pasante en la universidad este tipo de cosas no se enseñaba como enfrentar estas situaciones y como estudiante uno disponia de sus habilidades y competencias para manejarla de la mejor forma que uno pensaba. Hoy después de muchos años, considero que realmente el profesional que trabajo con casos de abuso sexual debe tener un cualificación esencial tanto profesional y personal para evitar caer en errores y llegar a victimizar a la víctima.

    Me surge una inquietud se debe tomar entrevistas necesarias, pero el ideal es hacer una sola entrevista muy bien elaborada para evitar repetir y caer en la victimización.

    Excelente aportes.

  • Gonzalo Lira dice:

    Junto a los modelos analizados, te recomiendo profundizar en la propuesta conceptual del Dr. Jorge Barudy, Neuropsiquiatra chileno, que desarrolla un modelo procesual de la dinámica familiar conducente a abuso sexual infantil.
    También resulta muy interesante la propuesta del Dr. Reynaldo Perrone, conocida coloquialmente como la “Teoría del Hechizo”.

    Saludos desde Chile

    Gonzalo Lira Mendiguren
    Académico Escuela de Psicología
    Universidad de Valparaíso
    Chile

  • Claudia Patricia Muñoz dice:

    Dra. Daniela Salome.
    Gracias por su aporte y trabajo en esta temática sobre ASI, creo que una de las experiencia que he aprendido en el abordaje de esta situación, es que es importante como usted lo refiere la no revictimizacion del menor de edad, y por ello, es esencial conocer las rutas de atención que se establecen en los diferentes contextos donde se presenta el hecho, por ejemplo, en alguno casos el profesional en psicología en un colegio debe conocer el protocolo a nivel judicial para abordar casos de ASI, por lo tanto a veces solo se recoge la información o se levanta el estudio de casos, es decir no necesariamente se hace la entrevista o la aplicación de test a la victima y se remite, activando la ruta de atención necesaria para no revictimizar al niño, niña o adolescente.

    Nuevamente gracias.

  • Gloria Lucía García Alvarez dice:

    El trauma por el abuso sexual en la infancia tiene una característica que yo llamaría “latente” pues las víctimas suelen vivir en silencio hasta que irrumpe en la adolescencia o en la edad adulta cuando la persona decide tener una vida sexual activa y no encuentra cómo ajustarse satisfactoriamente. El acto de abuso pudo haber ocurrido 10 años atrás pero se hace vigente en ese momento. También tiene incidencia en los problemas de identidad, en la autoestima y aún en problemas de psicopatologías más complejas. Mi experiencia clínica de más de 30 años me permite hacer este tipo de afirmación ya que encuentro en el trasfondo muchas dificultades de los consultantes, este aspecto del abuso en su infancia como un factor común.

    Gloria Lucía García Alvarez
    Universidad Católica de Colombia
    Psicólogos Consultores & Evidencia Digital

  • German Amado dice:

    Gracias por el aporte.

  • Jessica Vázquez dice:

    Lamentablemente vivimos dentro de un círculo de violencia. Este es un tema delicado ya que el abuso a niños es comenzar con ese Círculo, enseñar al niño a ser violento y además educar violencia. Me parece un tema interesante porque como sociedad es nuestra obligación moral atacar y poner atención a este foco rojo. Tratar de implementar conciencia, tratamientos letales para atacarla.

  • alejandro dice:

    Gracias por compartir esta informacion tan importante y valiosa

  • Carmen dice:

    MUY IMPORTANTE SU APORTE DOCTORA, SOBRE TODO PARA LAS EVALUACIONES DE ASI EN EL AREA FORENSE,
    MI INQUIETUD ES : LOS TESTIMONIOS DE LOS MENORES POR LO GENERAL SON CIERTOS, PERO SE OBSERVA EN LA PRACTICA DIARIA QUE UN BUEN PORCENTAJE DE TESTIMONIOS EN ADOLESCENTES Y FAMILIAR, SEA PADRASTROS TIOS O PADRES RESULTAN SIENDO FALSOS, O POR LO MENOS LEGALMENTE INDICAN QUE NO HAY SUSTENTO POR QUE A VECES NO HAY UNA SINTOMATOLOGIA INMEDIATA

  • Ana Morante dice:

    Muy buen tema, yo trabajo con víctimas de violencia intrafamiliar, he manejado casos de abuso sexual en menores de edad, y comparto la intervención que se indica en el documento, para la evaluación del menor víctima de violencia, creo que es la más adecuada gracias

  • Edwin jutban Rodriguez palacios dice:

    Hablo un poco desde la institucionalidad colombiana, debemos centrar nuestros esfuerzos en mejorar la calidad hacia las víctimas de ASI y propender en actualizar nuestros esfuerzos por la problemática que nos presenta este importante tema.

  • Analia Losada dice:

    Muy buen trabajo.
    Agradezco el que nos comparta su saber.
    Muy atte.
    Analia Losada

  • Elia Erendira Flores Ayala dice:

    Es muy interesante lo que plantea en su ponencia, me ha aclarado muchas cosas sobre el perfil de la víctima de ASI, y sobre todo, me ha dado una perspectiva para tratar a las víctimas.
    Muchas gracias por la información.

  • duendy kira ramirez sanchez dice:

    ESTOS ERAN AUTORES QUE NO CONOCIA Y LOS PUNTOS DE COMO LLEVAR UNA ENTREVISTA A ASI ESTA CONCRETO Y FACIL DE LLEVAR A CABO GRACIAS POR LOS TIPS AUNQUE ESTE TIPO DE CASOS NO ES DE MI PREFERENCIA EN LO PERSONAL TENGO JUICIOS AL RESPECTO Y NO PUEDO SER IMPARCIAL

  • Martín Covarrubias dice:

    Excelente exposición del tema. Es destacable lo relativo a la actuación del profesional y de las instituciones de salud mental y de atención jurídica -en sus momentos de procuración y administración de justicia- para desde una perspectiva reataurativa y de la victimología lograr el resarcimiento del menor en tanto tal y que sea factible permitirle una vida adulta sana para él y su entorno. Como paidografológo puedo estimar invaluable la aportación que se ha realizado en esta ponencia. Muchas felicidades.

  • GLENDA MIREYA CHEPOTE CH dice:

    excelentes los consejos sobre el manejo de la victima durante una entrevista.

  • Gracias por compartir su conocimiento sobre esta temática, importante el trato diferencial de la victima de delitos sexuales infantiles, la oportunidad en su atención e intervención y su acompañamiento multidiscipllinario.

  • María Soledad Dawson dice:

    Muchas gracias por compartir este trabajo!
    Para quienes nos dedicamos a la práctica con niños, es esencial sobre todo la condición de cuidado. Poder proteger al niño, no solo de la retraumatización sino también de la hiperjudicialización. Y como toda problemática necesitara de un abordaje integral.

  • AYDA ROSERO ARGOTY dice:

    muy buen aporte a la ruta de atención en caso de ASI, lo que se quiere es evitar la revictimización del niño, niña o adolescente abusado y de hecho que aunque muchos colegas digan que una buena terapia psicológica no debe dejar secuelas, voy a parafrasear a Daniela Salomé cuando refiere que la traición se hace presente en las víctimas porque sufren un fuerte desencantamiento y desilusión. La traición puede manifestarse como hostilidad y rabia, y como aislamiento y aversión a las relaciones interpersonales íntimas. Puede que – en especial los hombres- tengan dificultades para tener éxito en relaciones heterosexuales o matrimonios.

    En definitiva el abuso sexual infantil es la forma más cruel de robarle la inocencia a un niño/a o la vida misma se puede decir, ya que trastoca su normal desarrollo evolutivo, sumado a esto el recorrido legal al que necesariamente debe someterse, es el carma que estará presente el resto de su vida, a lo mejor con el interrogante sin respuesta… ¿por qué a mi..?

  • Paola Lopez dice:

    Tema bastante complicado y amplio, pero este es un excelente articulo que nos da una mejor visión y herramientas de pautas para trabajar sobre esta problemática.Gracias

  • luz amparo dice:

    Muchas gracias por el trabajo, muy interesante, sin embargo, quiero comentar, que acá en Colombia, hay instituciones, que realizan entrevistas a víctimas de ASI sin tener la preparación académica necesaria o requerida, para atender a esta población, corriendo el riesgo de ocasionar más u otros daños adicionales a los que ya ha podido llegar a vivir el NNA.

  • Graciela Cristina Anfosso dice:

    Muy bueno el aporte sobre está temática

  • Gilberto Ossa Marín dice:

    Es lamentable que en Colombia se revictimice al NNA, Es importante capacitación constante. Es una labor responsable y de respeto, donde la experiencia y conocimiento en el tema, desembocan en una entrevista tranquila, sin lastimar o causar daño a la victima. Muy importante su ponencia Dra Daniela Salome.

  • noetanaka dice:

    Agradezco el aporte

  • SANDRA ROCHA dice:

    Excelente aporte; quisiera recalcar la relevancia de la prevención de estos casos, los niños desde muy temprana edad deben conocer que esta bien o mal con respecto a la sexualidad; de manera, que desde el mismo instante en el cual un posible abusador se acerque el propio niño dentro de sus capacidades pueda protegerse. Contamos ahora con niños con alto grado de comprensión desde muy temprana edad. Este hecho es el peor flagelo hacia los niñ(@)s.

  • Waldo Jara Farfan dice:

    Debo de referir la importancia del profesionalismo ( la tematica del manejo adecuado de las entrevistas) de los psicólogos en el actuar de casos de ASI; siendo importante el principio de la oportunidad es decir la rapidez de nuestro actuar y la emisión rápida de las respectivas pericias psicológicas que son de inmensa ayuda para los demás operadores de justicia en el desarrollo de las investigaciones.

  • Vania Cecilia Tovilla Quesada dice:

    Una ponencia muy completa y enriquecedora, rescato la necesidad de crear equipos multidisciplinarios e integrados a las necesidades de las víctimas. Saludos.

  • Daisy Cordova dice:

    Muy atinado la información, gracias por compartir sus conocimientos

  • María Inés Acuña dice:

    Muy interesante la presentación, y como refieren algunos colegas la complejidad de la temática muchas veces se ve incrementada por nuestras acciones inadecuadas con respecto al ASI.
    La primera es precisamente diagnósticar el ASI. No se trata de una categoría diagnóstico-psicológica y muchas veces nos extralimitamos profesionalmente. La importancia de la evaluación a realizar tiene que ver con disponer de información sobre el estado psicológico del niño/a. Correr al niño y enfocarse en el ASI es también una forma de victimizar o revictimizar, al niño/a y a su entorno.

  • Lic. Psic. Sergio Guevara Angeles dice:

    Muy buen tema y se centra mucho en la víctima que es lo que interesa a muchos, sin embargo hay que recalcar lo más importante en estos casos que es la falta de credibilidad hacia los hij@s que mencionan haber pasado alguna situación de ASI, por lo que considero en primer termino reeducar a los padres para que crean en lo que dice el menor y posteriormente hacer una investigación si es necesario y no al contrario, es así como a mí en lo personal como psicólogo sistemico me ha funcionado mucho.

  • Ana María Hernández Galindo dice:

    quisiera preguntar si el lenguaje no verbal se ha considerado como técnica de análisis en el ASI
    de antemano gracias

  • Diana R. dice:

    Gracias por este articulo muy util en mi caso, lo que determina que el testimonio de los niños cuando es distorcionado es mas por influencias de los adultos y no por un problema de déficits cognitivos en los niños.

  • magdalena chavez mariscal dice:

    Un tema tan escabroso y tan tierno a la vez tierno por las edad de pureza pero escabroso y doloroso, gracias por la aportacion de mucha valia para mi persona.

  • José R. Juárez dice:

    Magnífico aporte, le felicito. Pero si me permite una crítica constructiva, la entrevista de evaluación del relato, no la diagnóstica, que recoge las secuelas, sino la que valora la realidad, la credibilidad del relato, esa entrevista sin duda, debe realizarse sin la presencia de ningún otro adulto que no sea el evaluador, de cara tener la suficiente validez para ser entregada en el transcurso del juicio. Esa parte clínica se vueve (a veces sin querer) en forense, y debemos tenerlo en cuenta.
    Gracias y mis felicitaciones de nuevo.

  • Edgar Santacruz dice:

    SIEMPRE LOS TEMAS QUE TOCAN ESTE AMBITO DE LA INTIMIDAD SEXUAL Y MAS DE LA INFNACIA ES MUY COMPLEJO POR LO QUE TODOS LOS APORTES EN TORNO A ESTE SON MUY BUENOS

  • Deisy Edwards dice:

    Gracias por su aporte en esta temática sobre ASI, el cual no podría ayudar a detectar un ASI, y a conocer cueles son las consecuencia que esto produce

  • Hector Luis Guerra dice:

    —-Gracias por permitirnos compartir su conocimiento sobre esta temática, importante el trato diferencial de la victima de delitos sexuales infantiles, la oportunidad en su atención e intervención y su acompañamiento multidiscipllinario.
    Felicitaciones por su ponencia.

  • Ana Maria Losada Ibarra dice:

    un tema, complejo, doloroso y con muchas víctimas invibles

  • Jhon Fredy Arias Aguiar dice:

    Cordial saludo Dra. Diana
    Es muy importante resaltar las cuatro dinámicas traumatogénicas, dado que es común que se confundan las características de las secuelas de abuso sexual, con las de otras vivencias negativas del niño o del adolescente.

    Mil gracias

  • sobre el siguiente tema abuso sexual infantil, este tema es muy doloroso pues que lo sufren menores niñas, niños, de parte de sus propis padres, tíos , hermanos, padrastros, vecinos amigos, y desconocidos, dejando en claro que un niño/a abusado les deja secuelas muy fuete que muy difícilmente lo superaría teniendo que la técnica en la materia trabajar en grupo , individua ,
    para lograr una empatía con la victima, y el modelo a tratar debería ser directamente en la cámara de geseel, pues es la mejor medida esto lo ordena el fiscal o juez que conoce del caso, acá en Ecuador al momento existe unidades judicial en cada una de ella existen las cámara de gueseel `pues como lo digo nuestro gobierno se esta reocupando por todas estas prioridades por que son muy especiales para nuestros niños victimas en este delito de violanciones

  • SONIA HUARANCA dice:

    Muchas gracias por compartir este trabajo

  • PSIC. PABLO AMEZCUA RIOS dice:

    es muy cierto lo que refiere em eñ trabajo. cada caso es unico, no se puede trabajar de una misma forma con todos los niños, ademas en mexico, el aspecto victimologico esta mas enfocado, ya que se le da mas importancia al agresor que al agredido

  • andrea dice:

    muy interesante el modelo Traumatogénico de Finkelhor y Browne y el aporte desarrollado en el articulo.

  • Ha sido valioso destacar el trabajo investigativo q han sabido tener diversos autores, su mayoria d trayectoria internacional en el tema q nos ocupa y son nuestros niños. Adicional quisiera como complemento a lo descrito en el presente articulo lograran leer sobre el sindrome de acomodacion propuesto por el dr Roland Summit medico psiquiatra de california, describe claramente como experimentan los niños el abuso sexual.

  • Tener conocimiento del modelo en mención se hace necesario especialmente en el trabajo forense, puesto que a través de ello podemos detectar los indicadores físicos, comportamentales y sexuales el desarrollo de la sintomatología y desestructuración que sufren las víctimas de abuso sexual; sin embargo se hace necesario también tener pleno conocimiento sobre las consecuencias psicológicas a corto plazo, ya que en el ejercicio de la profesión nos encontramos con el llamado Síndrome de Acomodación al abuso sexual infantil (Horno, santos y Molino) que se asemeja al Síndrome de Estocolmo, donde el menor ira asumiendo poco a poco el papel de pareja del agresor, que hará mucho mas difícil la revelación espontanea, de ocurrir la revelación muchos de los menores llegan a la retractación por diversas causas, que sin duda dificulta aún más el proceso de la administración de la justicia.

  • CONSUELO PÁRRAGA dice:

    Como es bien conocido, todos los casos son diferentes, sin embargo hay casos en que aparentemente no existe evidencia comportamental, emocional ni física por parte de la víctima, especialmente cuando se trata de menores de 6 años en cuya única evidencia se resume a la evidencia por medio de laboratorio clínico, donde la familia consulta a causa de infecciones de transmisión sexual. Es bien importante realizar una evaluación muy rigurosa, ya que en ocasiones ni siquiera la etiología de la asintomatologia corresponde tampoco al Síndrome de Acomodación del A.S.I.

  • jorge dice:

    muy buen aporte y muy claro

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